"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)

martes, 24 de marzo de 2015

Argentina: juzgan por asesinato a un adepto del culto umbanda y de San La Muerte.


"Vos vas a ser de nosotros", habrían sido las palabras que con una voz gruesa, como si fuera otra persona, pronunció Fabián González - devoto de San La Muerte- mientras levantaba sobre su cabeza a su pequeña hija. La escena fue descrita por la ex pareja de González, Rosa Santillán, durante el juicio en contra del sujeto acusado de ser el autor del brutal crimen de Lucy Carate (77), cometido en noviembre del 2010 en La Banda (Santiago del Estero, Argentina). Lo leemos en El Liberal.

El testimonio de la mujer fue lapidario para con su ex; deslizó que el imputado profesaba el culto umbanda y a San La Muerte; relató que en una oportunidad cuando llegó a su casa, estaba hablando con una voz extraña, y que alzó a la hija de ambos y dijo "Vos vas a ser de nosotros". Por si fuera poco, lo tildó de mala persona y dijo que ella era víctima de violencia de género.

Sin embargo, hasta ahora los testimonios poco pudieron aportar a lo que se trata de dirimir en el debate oral que se desarrolla en la Cámara de Juicio Oral de Primera Nominación: si González es el autor material del crimen. En pos de definir la personalidad de González, tenían previsto prestar declaración dos psicólogas que participaron de las pericias que se le realizaron al acusado durante la instrucción, y después sería el turno del licenciado Hugo Ortíz, jefe del cuerpo de psicólogos del Poder Judicial, quien también entrevistó al imputado.

Según se supo, los resultados a los que llegaron oportunamente los profesionales, es que González es "psicópata y obsesivo". Al mismo tiempo, los psicólogos habrían aclarado que pese a sus rasgos de psicópata y obsesivo, el devoto de San La Muerte comprende la criminalidad de sus actos, por lo que no puede ser considerado inimputable.

Se presume que en las audiencias podría darse un interesante debate respecto al tipo de trastorno mental que padecería González, ya que de ese diagnóstico podría depender si el acusado puede ser juzgado como una persona normal. Fuentes cercanas al proceso señalaron que la búsqueda constante que se notó en la primera semana del juicio por demostrar que el imputado era devoto de San La Muerte, y que pudo haber cometido el crimen como un "sacrificio" hacia su culto, puede ser aprovechado por la defensa. Es que apuntaron que una persona que cometiera un hecho semejante por un culto, es porque padece una psicosis, que es un trastorno mental grave, lo cual lo convertiría en inimputable.

Según leemos en Nuevo Diario, Rosa Santillán dijo que su ex Fabián González “decía que nuestra hija seguiría su camino”. La testigo, que tiene una hija de la relación que tuvo con González, aseguró que éste “una vez que estaba tomando hacía voces distintas y mientras tenía a nuestra hija en brazos decía que la nena era de ellos”. “Ella va a seguir mis pasos”, dijo Santillán que había manifestado González aquella vez.

La mujer también develó ayer que en una oportunidad González la llevó hasta una casa ubicada en la calle Berutti -de La Banda- donde se reunían quienes profesaban el culto umbanda, y que allí vio signos de sacrificios que hacían. Rosa Santillán sostuvo que ese día observó que en el piso había mucha sangre, al parecer de animales que habían matado para ofrecerlos en sacrificio, pero aclaró que ella no vio el momento en que mataban a los animales.

“Él fue una cosa en el principio, pero después fue cambiando cuando se metió en esa religión y se hizo muy malo”, acotó la mujer ante los integrantes de la Cámara de Juicio Oral de Primera Nominación, que juzgan al individuo.

Los nazis, en su delirio esotérico, buscaron el Santo Grial en España.

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Televisión Española está emitiendo una serie titulada El Ministerio del Tiempo (MDT), cuyo éxito consiste, según explica Paloma G. Quirós, en poder cruzar una puerta y vivir un momento histórico que has estudiado en los libros de texto. Gracias a los guiones de Javier Olivares, nos hemos colado en el tren de Hendaya en el que Hitler y Franco negociaron la participación de España en la Segunda Guerra Mundial. Y también hemos seguido los pasos de Himmler en Montserrat ¿Qué vino a buscar la mano derecha del Führer? Esto lo explica la redactora de RTVE en un artículo que reproducimos.

Los nazis buscaron el Santo Grial

Aunque en el tercer capítulo del MDT lo hemos visto muy interesado en girar el pomo de las puertas del tiempo, lo cierto es que cuando Himmler vino a España se interesó por Santo Grial. El jefe de las SS también dirigía Ahnenerbe. Algo así como una sociedad que buscaba la herencia ancestral alemana, es decir, intentaba demostrar que la raza aria era superior.

"Envió expediciones a todo el mundo en busca de todo tipo de objetos de poder y de esos orígenes de la raza". Óscar Herradón, autor de Los magos de la guerra y redactor jefe de la revista Enigmas, ha estudiado a fondo el ocultismo en el Reich y asegura que Himmler estaba obsesionado "con mitos que no eran más que leyendas".

Eduardo González Calleja es profesor de Historia en la Universidad Carlos III y cree que Himmler tenía otras prioridades: "Los intereses de las SS van en otro sentido. Es sobre todo una orden policial paramilitar que se ocupa de la represión en las zonas ocupadas. Los asuntos de carácter esotérico encierran una actividad muy secundaria".

"Las SS comandadas por Himmler llegaron a buscar la Lanza del Destino e incluso el Santo Grial", asegura Herradón. Primero lo buscaron en el Languedoc francés y después, el propio Himmler, en la Abadía de Montserrat en Barcelona.

"No es que fuese una búsqueda al estilo de Indiana Jones", puntualiza Calleja. "Lo que sí sucede es que Hitler muestra interés por la Lanza de Longinos que está en un museo vienés o el caso de Himmler y la leyenda de Parsifal". El profesor de Historia se aleja de la opinión de Herradón cuando termina sentenciando que "no es una búsqueda compulsiva ni obsesiva".

Asegura Eduardo González Calleja que el objetivo de la visita de Himmler a España era concretar las condiciones de la reunión que tendría lugar entre Franco y Hitler en Hendaya y estrechar los lazos que unían a las dos naciones. Óscar Herradón cree que "Hitler, dentro de sus delirios místicos, pensaba que haciéndose con objetos a los que la tradición atribuía un poder sobrenatural, podía utilizarlos en su lucha contra los aliados, el judaísmo y contra todos los enemigos del Reich".

González Calleja sigue insistiendo en que era una actividad muy secundaria. Y más en este viaje a España: "Fue una visita tan rápida, tan llena de actos protocolarios que van desde una corrida de toros, hasta reuniones con los directores de la policía española, que fue imposible. Además Montserrat fue una visita de muy pocas horas".

Los monjes de Montserrat no querían a los nazis

En este punto sí que coinciden los dos expertos a los que hemos consultado. Herradón nos cuenta que el recibimiento no pudo ser más frío, solo dos monjes recibieron a la comitiva alemana: "Los monjes no quisieron que Himmler indagase en la búsqueda que tanto le obsesionaba. No fue echado a patadas, pero no fue muy bien admitido en aquella comunidad. Con lo cual, luego Franco les llamó al orden por haber tratado así a una de las personas más importantes del Tercer Reich".

¿Y si los nazis hubieran encontrado las puertas del tiempo? Jugamos al qué hubiera pasado si... con Herradón. Por un momento le pedimos que se imagine cómo hubiera sido la historia si realmente Himmler descubre El Ministerio del Tiempo: "No sería alocado pensar que pudieran buscar algún objeto que les permitiera viajar por el tiempo, lo que suena a auténtica locura. Pero lo cierto es que el propio ideario de Henrich Himmler sonaba a locura total y absoluta".

(artículo extraído de: infories)

El escalofriante efecto de la Cienciología



“El escalofriante efecto de la Cienciología”. Así se titula el artículo que ha publicado el diario colombiano El Espectador, firmado por Joe Nocera, del New York Times. Lo reproducimos a continuación.

Cuando estuve en la revista Fortune en la década de los 90, uno de mis colegas era un reportero de nombre Richard Behar. Tenía una cerradura especial en su puerta y ni siquiera dejaba entrar al conserje para vaciar su cesto de basura. Él usaba un teléfono secreto, mismo que mantenía oculto en un cajón del escritorio, para que las llamadas hechas a fuentes no pudieran ser rastreadas hasta él.

Al principio, tan solo pensé que estaba paranoico. Sin embargo, al poco tiempo me enteré de que él había llegado a su paranoia honestamente. En mayo de 1991, cuando era corresponsal de la revista Time, Behar había escrito una divulgación de la Cienciología, llamándola una “estafa descomunalmente lucrativa que sobrevive intimidando a miembros y detractores al estilo de la mafia”.

Antes de la publicación del artículo, Behar dice que fue seguido por detectives privados, quienes también se pusieron en contacto con algunos de sus conocidos, preguntando si él tenía problemas financieros. Tras su publicación, ese tipo de acoso continuó, asegura. A la par de una importante demanda por difamación. Si bien la demanda fue descartada con el tiempo, fueron necesarios varios años y millones de dólares para una defensa. El solo testimonio bajo juramento de Behar duró 28 días.

Esto evoca el excelente documental nuevo de HBO sobre Cienciología: “Going Clear: Scientology and the Prison of Belief,” (“En claro: Cienciología y la prisión de la creencia”), que se basa en el libro Going Clear de Lawrence Wright. “Going Clear”, que fue presentada en el festival de Sundance a finales de enero, está programada para transmitirse por HBO en Estados Unidos el 29 de marzo.

Es prácticamente imposible contar la historia de la Cienciología sin llegar al tema de la intimidación. Como nota el filme, ir a la ofensiva en contra de sus detractores forma parte de la doctrina de la Cienciología, transmitida por su fundador, L. Ron Hubbard. “Es la antítesis de ofrecer la otra mejilla”, dice Marty Rathbun, ex oficial de alto rango que dejó la iglesia en 2004 y ha sido sometido desde entonces al acoso de la Cienciología, como se documenta en el filme.

Este también cuenta de nuevo la historia, de la cual informó por primera vez el New York Times, de cómo la Cienciología ganó en 1993 una lucha de 25 años en contra de la Hacienda Pública de Estados Unidos -el IRS- que se había negado a otorgarle estatus de organización sin fines de lucro. Miembros de Cienciología entablaron varios miles de demandas, en contra no solo del IRS sino de funcionarios individuales del IRS, amén que contrataron detectives privados para que encontraran trapos sucios y condujeron operaciones de vigilancia.

Sin embargo, el filme no se va realmente a fondo en la intimidación de periodistas. Uno de los primeros periodistas que atacó a la Cienciología, a comienzos de los años 70, fue una joven escritora independiente de nombre Paulette Cooper. La represalia de la Cienciología fue asombrosa. La incriminó por supuestamente haber enviado amenazas de bomba a la iglesia. Los documentos que ésta falsificó fueron tan convincentes que la mujer fue acusada formalmente en 1973, siendo exonerada plenamente solo cuando el FBI, actuando con base en datos de un informante, allanó sorpresivamente oficinas de Cienciología y descubrió la conjura en contra de ella en 1977.

Durante el transcurso de más de las tres décadas siguientes, hubo un puñado - aunque solo un puñado - de artículos de mentalidad dura como el de Behar. “Todo aquel que escribiera sobre Cienciología sabía que estaba corriendo un riesgo”, me dijo Wright. ¿Ha oído hablar del “efecto enfriador”? La Cienciología ofreció un importante ejemplo de cómo funciona.

Después, en 2009, el diario The Tampa Bay Times (en esa época, el St. Petersburg Times) publicó una importante serie acerca de la Cienciología, con base en algunas entrevista con desertores de alto nivel, incluyendo a Rathbun y Mike Rinder, quien había sido el principal portavoz de Cienciología. La serie fue la primera en sugerir que la Cienciología tenía una vieja cultura de abuso. De manera asombrosa, la iglesia no entabló demanda alguna.

La revista Vanity Fair publicó un gran artículo sobre Cienciología (esto fue después del rompimiento de Tom Cruise y Katie Holmes). Cruise, por supuesto, es el cienciólogo más famoso de todos ellos.) Ninguna demanda legal. Anderson Cooper hizo una serie en CNN. La BBC intervino. Lo mismo y lo mismo.

Pero, por supuesto, cuando yo hablé con Wright y Gibney, ellos dijeron que la respuesta que habían recibido no fue nada que no pudieran manejar. Un sitio web de Cienciología ha publicado un video atacando a los dos hombres, en tanto la iglesia también ha publicado anuncios de plana completa en diarios denunciando “Going Clear”. “Yo no preví tanto veneno”, me dijo Gibney, pero, agregó: “Considero que esto es buena publicidad”.

(En una larga declaración, un portavoz de Cienciología dijo que Gibney “nos había mentido repetidamente”, que Marty Rathbun había “destruido evidencia y mentido bajo juramento”, que un juez había descrito a Behar como “parcial” y que al defenderse de la “propaganda e intolerancia” de Gibney, estaba hablando “por aquellos que son sometidos a persecución y odios religiosos”.)

De igual forma, Gibney notó que la gente que realmente es acosada en últimas fechas no son periodistas, sino aquellos que han dejado la iglesia, como Rathbun, quien me dijo que, con más personas marchándose y hablando sobre la iglesia, ésta ya no tiene los recursos para instigar a ojos privados sobre todos sus detractores. Él también cree que Internet le ha hecho daño a la iglesia, porque es mucho más fácil averiguar información sobre la misma; y muchos de sus supuestos secretos son publicados en línea para que todos lo vean.

“Una parte del mensaje aquí es que ya no hace falta temerle a la Cienciología”, dice Wright. Ya pasó hace largo tiempo atrás".

sábado, 21 de marzo de 2015

¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?


La Iglesia, después de dos siglos, sigue manteniendo la excomunión a los masones. ¿Cuáles son las razones?

Juan Daniel Escobar Soriano

Un católico no puede pertenecer a la masonería, ya que sus principios fundamentales están basados en un racionalismo que niega la revelación de un Dios Personal; además, nos encontramos con un indiferentismo religioso, junto a misterios, secretos y esoterismo que se contraponen a lo enseñado y practicado por el Cristianismo en cualquiera de sus tradiciones. Esta negativa la encontramos en las declaraciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Código de Derecho Canónico y numerosas declaraciones de Conferencias Episcopales.

1)    Introducción

Es sabido que en la antigüedad las relaciones de la masonería con la Iglesia Católica no fueron buenas. Sin embargo, hoy han existido diálogos oficiales. Entre los años 1974 y 1980, por encargo de la Conferencia Episcopal Alemana, se trató de constatar si la masonería ha experimentado cambios, de tal forma que permitan a los católicos pertenecer a este grupo. Las conversaciones se desarrollaron en un clima de cordialidad y con gran franqueza.

En 1981, la Sagrada Congregación para la Fe emitió una Declaración sobre el tema que nos ocupa. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a asociaciones masónicas (17.02.1981). AAS 73 (1981), 240-241. La misma Congregación, se volvió a pronunciar en 1983. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre asociaciones masónicas (26.05.1983). AAS 76 (1984), 300. Este tema, también ha sido preocupación de algunas Conferencias Episcopales, como el caso de la del Paraguay en el 2012.

2)    ¿Puede un católico ser masón?

Hasta hoy, la respuesta es NO.

3)    ¿Cuáles son las razones fundamentales de esta negativa?

La Conferencia Episcopal Alemana, después de 6 años de diálogos y estudios, llegó a la conclusión que la masonería no ha cambiado en su esencia y que la pertenencia a la misma cuestiona los fundamentos de la existencia cristiana, debido a que la cosmología o visión del mundo de los masones no es unitaria, sino relativa, subjetiva, y no se puede armonizar con la fe cristiana; el concepto de verdad es, asimismo, relativista, negando la posibilidad de un conocimiento objetivo de la verdad, lo cual no es compatible con el concepto católico; también el concepto de religión es relativista y no coincide con la convicción fundamental del cristianismo, el concepto de Dios, simbolizado a través del “Gran Arquitecto del Universo” es de tipo deístico y no hay ningún conocimiento objetivo de Dios en el sentido del concepto personal del Dios del teísmo, y está transido de relativismo, lo cual mina los fundamentos de la concepción de Dios de los católicos. Cf. Conferencia Episcopal Alemana, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a la masonería (28.04.1980).

Los masones, al intentar mantenerse públicamente indiferentes ante la religión concreta, han defendido los estados y la enseñanza laica o sin religión, con lo cual se termina en la neutralidad. Ciertamente, Dios y la religión no estorban a la persona, sino que le ayudan. Para la masonería, la moral no debe estar ligada a ninguna creencia religiosa ni basarse en pretendidas revelaciones divinas, lo que nos lleva a una moral sin Dios, sin Cristo, y sin Evangelio. Cf. B. Kloppenburg, Sectas en América Latina (Bogotá 1983), 219-223; F. Sampedro, Sectas y otras doctrinas en la actualidad (Bogotá 2001), 268- 277; F. Sampedro – J. Escobar, Las Sectas: Análisis desde América Latina (Bogotá 2003), 610-611.

La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, publicó en 1981 una declaración en la que reiteraba la excomunión para los católicos que participen en la masonería y asociaciones del mismo género. Cf. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Declaración sobre la pertenencia de los católicos a asociaciones masónicas (17.02.1981). AAS 73 (1981), 240-241.

Por su parte, el Código de Derecho Canónico, nos dice: “Quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia, debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación, ha de ser castigado con entredicho” (CIC, 1374).

En 1983, de nuevo la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, se refiere al problema que nos ocupa. En esta declaración se especificaba que no había cambiado el juicio negativo de la Iglesia sobre la masonería y que seguía prohibida la afiliación de los católicos a la misma. Además se explicita que los fieles que pertenezcan a ella se encuentran en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la Eucaristía; y que las autoridades eclesiásticas locales no pueden derogar lo anterior. Cf. Sagrada Congregación para la Fe, Declaración sobre asociaciones masónicas (26.05.1983). ASS 76 (1984), 300.
También es interesante consultar: Lluís Martínez., Las asociaciones de fieles (Barcelona 2012).

A modo de conclusión, podemos afirmar, que después de un examen minucioso de las afirmaciones fundamentales y rituales masónicos, como la constatación objetiva de que hasta nuestros días la masonería no ha experimentado cambios significativos, nos lleva a sostener que no es compatible la pertenencia a la Iglesia Católica y al mismo tiempo a la masonería.

4) ¿Qué piensan otras iglesias cristianas sobre la masonería?

El pensamiento de la Iglesia Católica acerca de la incompatibilidad de las creencias masónicas con la fe cristiana, es compartido por otras Iglesias Cristianas. La opinión del investigador evangélico J. Cabral sobre el tema, es la siguiente:

“Analizando la masonería a la luz de las Sagradas Escrituras, se llega a la conclusión que es anticristiana, deísta y racionalista, y que se encuentra perfectamente en el marco de las religiones y sectas falsas”. J. Cabral, Religiones, sectas y herejías (Florida 1995), 85.

5) Hemos hablado de la relación entre Masonería y deísmo: ¿qué es el deísmo?

Deísmo: Término derivado el latín “Deus” y se aplica al movimiento que rechaza la revelación revelada y acepta una religión natural, es decir, la que se funda en las intuiciones de la persona humana acerca del mundo de la naturaleza y en las deducciones que de ahí se pueden obtener. El deísmo tuvo su origen en Inglaterra a finales del siglo XVII. Se trataba de una reacción frente a las afirmaciones de que el cristianismo era una religión revelada. El deísmo cree en un creador divino, que después no interviene en su creación. Algunos autores representativos, son: J. Locke, M. Tindal, F. Voltaire, J. Rousseau. Cf. S. Brandon, Diccionario de Religiones comparadas (Madrid 1975) vol. I., 481.

6) ¿Qué valoración podemos hacer hoy de la Masonería?

Básicamente, la masonería es una sociedad secreta con fines filantrópicos y humanitarios, que tiene una filosofía religiosa muy parecida al deísmo inglés de comienzos del siglo XVIII.

Desde sus comienzos hasta nuestros días, la masonería ha sufrido muchas divisiones. De hecho, los mismos masones hablan de una masonería “irregular” y de la “regular”; por lo tanto, no existe hoy día un patrón masónico que pueda ser aplicado a todas sus divisiones. Además, las características de la masonería dependerá el país en que se practica.

7) ¿Podemos destacar algo positivo de la Masonería?

No podemos poner en duda que en la masonería hay objetivos valiosos como la búsqueda de la verdad, el estudio y la práctica de la moral y el trabajo por el bienestar de la humanidad. También son atrayentes para muchos, las ideas de libertad, igualdad y fraternidad.

Referencias en internet 
www.enciclopediacatolica.com/f/francmasoneria.htm www.es.catholic.net/sectasapologeticayconversos/
www.eneseñanza.tripol.com/masoneria_fecristiana.htm
(artículo extraído de: http://www.aleteia.org/es/religion/q-a/por-que-un-catolico-no-puede-pertenecer-a-la-masoneria-17714001)

Se puede salir del satanismo y evitarlo

Satana consacrazione diavolo poteri preghiera di liberazione esorcismo

El satanismo no es ausencia de valores, sino un contravalor, afirmación del valor moral del mal

Existen signos que permiten sospechar la entrada de un joven en entornos satánicos, pero de esos círculos es posible salir; en todo caso, la responsabilidad de los padres de familia es crucial.

Son alertas que recoge un monográfico publicado por la revista italiana «Famiglia Cristiana» cuyas páginas hacen un recorrido por los aspectos médicos y religiosos del fenómeno, aportando además testimonios.

Psiquiatra y presidente de la Asociación de Psicólogos y Psiquiatras Católicos, el profesor Tonino Cantelmi reconoce en el semanario: “En una investigación de hace algún tiempo descubrimos que un adolescente de cada diez en Italia corre el riesgo de caer en el fenómeno del satanismo”.

En su opinión “es un porcentaje terrible”, pero “aún más dramático es otro dato: un porcentaje enorme de jóvenes entrevistados declaró que si Satanás pudiera darles poder y riqueza no tendrían dificultades en aliarse con él”.

El especialista es coautor (con la psicoterapeuta Cristina Cacace), de “El libro negro del satanismo” («Il libro nero del satanismo», Ed. San Paolo).

No duda en advertir, en Famiglia Cristiana, de la invasión de reclamos a la cultura satánica en todo el mundo en libros, revistas, sitios de Internet o en el cine; por ejemplo, es el caso de los dibujos animados que se remitan explícitamente a la violencia, a la conquista del poder y al dominio sobre los demás.

Recalca: el satanismo “no es ausencia de valores --si así fuera lo combatiríamos con más facilidad--, sino un contravalor, afirmación del valor moral del mal”.

Y advierte de que “la expansión de los grupos satánicos es más bien consecuencia de la falta de valores fuertes que las familias ya no transmiten porque los padres han renunciado a actuar como tales”.

Síntomas y vías de salida

Fenómeno transversal y penetrante, el satanismo involucra a personas de cualquier estrato social, de familias ateas o religiosas, en ciudades o pequeñas localidades. De ahí la dificultad de detectar, para los padres, si un hijo está enganchado en alguna secta o grupo de este tipo, apunta Famiglia Cristiana.

Pero “los jóvenes envían una oleadas de señales a las familias - precisa el profesor Cantelmi -. Basta con saberlas captar: cómo se visten, los locales que frecuentan, el hecho de que tiendan a abandonar las antiguas amistades”.

Entre los jóvenes más vulnerables se cita a los que tiene problemas de socialización, a los que no se aceptan y/o viven situaciones conflictivas en la familia.

De acuerdo con el especialista, con frecuencia antes que los padres son los educadores, a menudo los catequistas, los que perciben el cambio en el comportamiento de un joven y logran intervenir evitando que la situación degenere.

El volumen del profesor Cantelmi traza algunos síntomas ante los que hay que prestar atención --si bien no significan que necesariamente un joven esté en contextos satánicos-: depresión de improviso, cambios repentinos de humor, agresividad, inquietud, tendencia a la rebelión hostil, incapacidad de concentrarse, desinterés por la escuela, tendencia a la soledad, rechazo excesivo a los valores religiosos de la familia, atracción por lo oculto, magia, rituales, simbolismos, contenidos violentos y sanguinarios.

En cualquier caso asegura que de las sectas satánicas se puede salir: “Desearíamos que comprendieran las familias y los educadores que existe una terapia especializada llevada a cabo por figuras específicas de psicoterapeutas, la llamada exit strategy therapy”, apunta.

“El verdadero drama --añade el profesor Cantelmi- es que se trata de grupos muy fuertes y cohesionados, que llegan a la amenaza y a la agresión; para el joven que quiere salir de ahí, entonces, es muy fácil verse de nuevo absorbido en el torbellino de estos grupos”.

Voz de la Iglesia: atención al eclipse de la fe en Dios

Desde la perspectiva eclesial, frente al fenómeno del satanismo el semanario recoge varias alertas: no negar la existencia de Satanás y su acción, cuyo terreno propicio es el eclipse de la fe en Dios; y recordar que quien reza y vive unido a Él no tiene nada que temer.

Exorcista de la diócesis de Roma, fundador y presidente honorario de la Asociación Internacional de Exorcistas, el padre Gabriel Amorth también recalca el hecho de que la acción de Satanás está más presente “sobre todo cuando se piensa que no existe”.

Fue “Pablo VI, con el discurso del 15 de noviembre de 1972, en una audiencia general del miércoles”, quien recordó “que quien no cree en el demonio se sitúa fuera de la Iglesia --explica el sacerdote a Famiglia Cristiana. Una vez hablé con Juan Pablo II de los obispos que no creen en el diablo. Y él me respondió tajantemente: quien no cree en el demonio no cree en el Evangelio”.

La presencia palpable de Satanás se explica actualmente, para el padre Amorth, en que “ha caído la fe y ha aumentado la superstición. Sectas, ocultismo y cartomancia. Para el demonio es un terreno fértil y va directo a él”, advierte. Pero “si uno reza y vive unido a Dios, no tiene nada que temer”, concluye.

Artículo publicado originalmente por portaluz.org 

Messi, Cristiano Ronaldo, Tevez, más importantes que Jesucristo… al menos para los seguidores de la IFU (Iglesia Futbolera Universal)


El fútbol como religión neo-pagana que aparta a los católicos de la Iglesia

         Es obvio que no estamos aquí hablando del simpatizante de un equipo de fútbol que asiste, de vez en cuando, al estadio; tampoco consideramos que “está mal” ver un partido de fútbol por televisión con un grupo de amigos y una “picada” de cerveza fría, salamines, papas fritas, aceitunas y muchas otras cosas más de por medio, cada tanto. No se trata de estigmatizar la pertenencia a un equipo de fútbol ni el sano y necesario esparcimiento, en medio de las agobiantes tareas cotidianas, puesto que la eutrapelia –la sana diversión- es una necesaria y recomendable virtud cristiana. De lo que hablaremos en este artículo, es de la idolatría del fútbol, que resulta de colocar al fútbol –tal como se lo entiende hoy, con su programación diaria, que se hace omnipresente por los medios de comunicación, con torneos de toda clase, a toda hora y de todo tipo, en todo momento del año y todos los días del año-, como el valor primero y exclusivo de la vida, que desplaza a los demás valores, hasta suplantarlos y eliminarlos a todos, empezando por Dios, continuando con la familia, y finalizando por la totalidad de los valores del hombre.
Es un hecho que, para la gran mayoría de los fieles católicos de hoy, es más importante el fútbol –el club, el equipo, los jugadores, los colores del club- que la parroquia, los sacramentos, la Misa, la confesión, la Eucaristía. Es un hecho que, para la inmensa mayoría de los católicos, son más importantes las declaraciones, no ya semanales, sino diarias, de las estrellas de fútbol, de los directores técnicos, de los periodistas deportivos especializados en fútbol, de los programas especializados en fútbol, que la prédica dominical del sacerdote, o que el Evangelio; es decir, es más importante, para estos católicos, lo que dice el fútbol –hablando en forma genérica-, que lo que dice Jesucristo, el Hombre-Dios, domingo a domingo, en su Iglesia. Con respecto a esto último, hay que recordar que faltar a Misa el Domingo sin un motivo verdaderamente grave, serio, es un pecado mortal, y así lo enseña el Magisterio de la Iglesia, en el Catecismo, en el Número 2181: “La eucaristía del Domingo fundamenta y ratifica toda la práctica cristiana. Por eso los fieles están obligados a participar en la eucaristía los días de precepto, a no ser que estén excusados por una razón seria (por ejemplo, enfermedad, el cuidado de niños pequeños) o dispensados por su pastor propio (cfr. CIC, can. 1245). Los que deliberadamente faltan a esta obligación cometen un pecado grave (mortal, N. del R.)”. Es decir, faltar a la Santa Misa dominical, atenta contra la santificación personal; esta es una verdad que enseña el Catecismo y así lo dice en el Compendio: “Los cristianos santifican el domingo y las demás fiestas de precepto participando en la Eucaristía del Señor y absteniéndose de las actividades que les impidan rendir culto a Dios, o perturben la alegría propia del día del Señor o el descanso necesario del alma y del cuerpo. Se permiten las actividades relacionadas con las necesidades familiares o los servicios de gran utilidad social, siempre que no introduzcan hábitos perjudiciales a la santificación del domingo, a la vida de familia y a la salud”. Sin embargo, este precepto, es tenido por cosa de poca o nula importancia por la casi totalidad de los católicos de nuestros días. Es un dato que se puede comprobar, sin mayores esfuerzos, en la gran mayoría de las parroquias de casi todos los países llamados “católicos”, que la casi totalidad de niños y jóvenes que finalizan la Primera Comunión y la Confirmación, abandonan la Iglesia, es decir, no asisten nunca más a la Misa dominical, ni acuden a la Confesión sacramental. Algunos, los menos, lo harán al momento de casarse; otros, cuando deban oficiar de padrinos de bautismos; otros, al momento de la muerte; la gran mayoría, nunca. Sin embargo, todos estos, en su gran mayoría, asistirán puntualmente al estadio de fútbol. Es decir, mientras en lo nominal seguirán siendo “católicos”, en la práctica habrán abandonado a la Iglesia Católica, para pasarse en masa y pertenecer a la “Iglesia Futbolera Universal” (IFU).
         ¿A qué se debe este fenómeno, que no es privativo de una sociedad o un país, como dijimos, sino que es de alcance universal? ¿Qué es lo que sucede?
         La respuesta no es fácil, pero trataremos al menos de esbozar un análisis de la situación. Como dijimos, en la práctica, esta gran masa de “católicos”, incapaces de practicar su religión católica, apostatan de la misma, para comenzar a practicar otra “religión”, una religión secular, profana, pagana, que los atrae en masa –como un gigantesco imán atrae a pequeños trocitos de hierro-, la religión del fútbol, por la cual son capaces, literalmente, de dar la vida. Es triste y penoso decirlo, pero se puede constatar cómo –literalmente- se iluminan las caras de los niños y de los jóvenes cuando se pronuncia el nombre de “Messi”, mientras que si se dice “Jesús”, la indiferencia, el hastío, el hartazgo, y hasta el enojo, son más que notorios. Lo mismo, en una conversación, o en una homilía: si el tema gira en torno a los goles de Messi, o de Cristiano Ronaldo, o de Riquelme, o de Osvaldo, o de Tévez, o de Teo, o del goleador de turno; o si el interés se centra en la Champions League, o en las clasificaciones para el próximo Mundial, o en los partidos de la Libertadores, o en la liga inglesa de fútbol, o en la liga de fútbol local, en la que intervienen equipos de décima categoría, no importa, siempre que sea fútbol, acaparará la atención de todo el mundo, y el futbolista, por ser futbolista, adquirirá un halo de semi-dios, cuyas opiniones, por banales que sean –“merecimos ganar, porque pateamos más al arco”-, ocupan grandes titulares de los medios de comunicación; cuando se retiran, por ser futbolistas, reciben el homenaje del Senado, les levantan estatuas, les dedican homenajes y discursos y los cubren de montañas de dinero. Todo esto sucede, no porque el fútbol sea malo, o porque los futbolistas sean malos, sino porque el fútbol ha sido desvirtuado y ha sido convertido en una religión secular, la “religión del fútbol”, que ha desplazado a la verdadera religión, la religión católica, y es esto lo malo, porque muchos, muchísimos católicos, por adorar a la falsa religión del fútbol, han dejado de adorar al Dios verdadero, Jesucristo, el día Domingo, cometiendo pecado mortal, al faltar a la Santa Misa, por asistir al estadio o por ver el partido por televisión.
         Este hecho, que el fútbol se haya convertido en una religión pagana, no es algo percibido (solo) por los sacerdotes; es algo tan evidente, que incluso hasta quienes no son sacerdotes, e incluso, hasta quienes son abiertamente hostiles a la religión, lo perciben y lo reconocen y lo manifiestan abiertamente. Como prueba de lo que decimos, reproduciremos un artículo periodístico -tomado de un medio secular, elmundo.es, hostil al cristianismo-, en el cual se publica, como llamativa por lo blasfema, una propaganda del club de fútbol español Getafe, y luego analizaremos a dos autores en donde se analiza este mismo fenómeno, el fútbol como religión secular.
En la mencionada propaganda del diario elmundo.es, se blasfema abiertamente, puesto que los personajes bíblicos –incluido el mismo Jesucristo-, se rebelan contra Dios, porque antes que Dios, primero está ¡EL EQUIPO DE FÚTBOL! Ahora bien, lo llamativo, con todo, en el spot publicitario, no es, lamentablemente, la blasfemia en sí misma, sino el “acierto” publicitario, es decir, la agencia publicitaria ha logrado captar lo que está en el ambiente católico: la apostasía. Lo único que hace el spot publicitario es reflejar el ánimo generalizado de la inmensa mayoría de los católicos: primero está el fútbol y después Dios; primero está el equipo, y después la Misa; primero está el partido, y después, o mejor nunca, la Misa. Eso es lo que refleja el anuncio publicitario blasfemo y sacrílego del Getafe: la apostasía masiva de la inmensa mayoría de los católicos, que prefieren acudir en masa a los estadios, o apoltronarse en sus sillones para ver los partidos por televisión, con cervezas frías y papas fritas de por medio, antes que acudir a la Santa Misa. Aunque parezca una irreverencia de la agencia publicitaria, en realidad, no es ni siquiera un “hallazgo” ni una idea original; es, simplemente, una mera constatación de la realidad; por eso, la queja posterior de la Iglesia española[1] hacia la agencia publicitaria estuvo de más y fuera de lugar porque en realidad, la queja debía dirigirse hacia sus propios bautizados. En la propaganda mencionada, los personajes bíblicos anteponen el equipo de fútbol antes que a Dios, que es lo que hacen, exactamente, domingo a domingo, millones y millones de católicos, a lo largo y ancho del planeta. Lo único que hizo la agencia publicitaria fue ponerlo de manifiesto. A continuación, el artículo del diario elmundo.es[2], en donde se analiza la propaganda del Getafe, y el análisis que de él haremos, de parte nuestra:
“¿La religión del fútbol? El spot hace una provocativa reinterpretación de la Biblia. ‘Hemos intentado no ofender, pero siempre se enfada alguien’, dicen los creativos. 11/07/2007. RAQUEL QUÍLEZ MADRID.-
“Negarás a Dios... y a tu padre y a tu madre, y a quien ose ponerse por delante si esa noche juega tu equipo. Ese es el mensaje que quiere transmitir la campaña de captación de socios del Getafe F. C. para la próxima temporada, pero a sus responsables se les ha ido un poco la mano. O quizás todo lo contrario”. Nada más acertado: el spot publicitario quiere transmitir la idea de que el fanático hincha de fútbol es capaz, LITERALMENTE, de negar a Dios –secundariamente, a la familia o a quien sea-, porque antes está el equipo de fútbol. Lo dice claramente el articulista del diario elmundo.es: “Negarás a Dios… Ése es el mensaje que quiere transmitir la campaña (del Getafe)”. Pero luego dice que “a los responsables se les ha ido la mano”, lo cual no es cierto, porque la negación de Dios por el fútbol, es una realidad; una triste realidad, pero realidad al fin y al cabo.
Continúa el artículo: “En publicidad, el principal objetivo es no pasar desapercibido y el nuevo anuncio del club madrileño impacta desde el primer segundo. Religión mediante. El spot, que se presentó en el Coliseum Alfonso Pérez, hace una provocativa reinterpretación de la Biblia. Uno tras otro se escenifican pasajes del Antiguo y el Nuevo Testamento, mientras personajes como Abraham y su hijo Isaac, e incluso Jesucristo, van negando su devoción a Dios (¡Jesucristo se resiste a morir crucificado! N. del R.) para entregarse a divinidades paganas. Lo dejan claro: su equipo es lo primero”. Se vuelve a reafirmar la idea primera, pero con el agravante de que quienes niegan a Dios, prefiriéndolo por el equipo, son personajes bíblicas. Lo volvemos a repetir: no hay blasfemia “inventada” por el equipo de ideas de la agencia publicitaria: es una descripción de la realidad de cientos de miles de católicos, aficionados al fútbol, dispersos a lo largo y ancho del planeta, que dan la vida y se entregan a sus “divinidades neo-paganas”, las estrellas, los equipos y los clubes de fútbol.
Continúa el articulista, analizando a su vez al spot publicitario. En este tramo de la propaganda, viene la parte más dura, la blasfemia propiamente dicha: “Es la última maniobra del presidente del club, Ángel Torres, que ha puesto a esta localidad madrileña en el mapa gracias al excelente resultado de su equipo en la pasada temporada. ‘Escúchame bien, quién te crees que eres para pensar que mataría a mi propio hijo sólo porque tú me lo pidieras. Cómo puedes creer que condenaría a mi alma a vagar durante 40 años por el desierto...  Estás loco, loco, si piensas que arrancaría una costilla de mi propio pecho sólo por un capricho tuyo. Escúchame bien, por ti no... Antes está mi equipo’, dice una contundente voz en off, mientras se suceden escenas apocalípticas como la de un hipotético Adán lamiéndose la herida bajo el Árbol del Bien y del Mal”. Tremendas, impactantes, diabólicas y luciferinas, las respuestas de los personajes bíblicos a Dios, que se niegan a cumplir su Voluntad, tratándolo de “loco”, literalmente, porque “antes está mi equipo” (sic). Lo repetimos: no se trata de exageraciones publicitarias, aunque los mismos creativos publicitarios crean que ellos mismos han caído en la exageración: es una constatación de la triste realidad de cientos de miles de católicos que, si bien no la expresan literalmente a la rebelión contra el mandato dominical, como en el anuncio publicitario, lo hacen en silencio, en el interior de sus almas, y lo expresan con los hechos, asistiendo al estadio antes que a la Santa Misa.
Sigue el articulista de elmundo.es: “El anuncio es obra de una nueva agencia, El Ruso de Rocky, y sus creativos son Ángel Torres y Lucas Paulino. Ellos son los responsables de la idea, que, seguro, levantará polémica. “Es un ejercicio de exageración para mostrar el orgullo y sentimiento de un aficionado hacia su club, que supera casi a cualquier valor de la vida. Queríamos elevar a una escala superior los pequeños sacrificios que haces cada fin de semana por tu equipo, como inventarte una excusa para dejar plantada a tu mujer o dejar sin terminar el trabajo que tenías que entregar al día siguiente”, explica Lucas Paulino. Son muy conscientes de que su “metáfora” puede herir sensibilidades: “Está dirigida a los amantes del fútbol. Nosotros hemos intentado no ofender a nadie, pero con la publicidad siempre hay alguien que se enfada...”. El subrayado es nuestro: no es un “ejercicio de exageración” y no se trata de “pequeños sacrificios”: la dedicación al fútbol, en la gran mayoría de los casos, y en el contexto actual, requiere una alta dosis de sacrificio personal y existencial, porque además del dinero para las entradas y para pagar la televisión por cable, se necesita invertir en tiempo, para acompañar al equipo en sus desplazamientos y en sus partidos; por otra parte, en partidos importantes, o no tanto, los hinchas de fútbol son capaces de sacrificios que no los harían por su propia familia, como por ejemplo, pasarse horas y horas haciendo fila, para conseguir entradas para el estadio. Esto, sin contar que, en el fondo, el sacrificio mayor que impone el fútbol, es dejar de lado “amores menores”, como la familia –esposa, hijos, etc.- y, por supuesto, a Dios, porque primero “está el equipo”. Por esto decimos que no se trata de “pequeños sacrificios”.
Luego, el artículo finaliza con cuestiones menores, como que los actores son aficionados y no profesionales, y que la propaganda “valía la pena”, debido a la magnitud de los títulos logrados por el Getafe: “En la agencia creen que la ocasión lo merecía y han desarrollado una campaña a la altura del Getafe, que ha conseguido este año el hito de llegar por primera vez en su en su historia a la final de la Copa del Rey, y lograr la clasificación para la Copa de la UEFA”.
Para apoyar nuestra idea de que el fútbol se ha convertido en una religión neo-pagana que aparta a los católicos de la Iglesia, de la Misa dominical, del amor a Jesucristo y de la idea misma de Dios, continuamos analizando otros artículos relacionados con el tema.
Un autor sostiene que “en algunos países el fútbol ha llegado a ser casi una nueva religión. Mucha gente ha sustituido sus tradicionales lugares de culto y ahora asisten a los estadios para apoyar a su equipo con fervor. Su devoción incluye venerar a sus héroes futbolísticos, esperar horas para conseguir fotos o autógrafos, enfrentarse de forma pasional con quien menosprecie a su equipo, etc. En Argentina, incluso existe una parodia de religión alrededor del futbolista Diego Armando Maradona conocida como Iglesia Maradoniana. Para millones de personas el fútbol, el deporte que posiblemente moviliza a más gente en el mundo, ha ocupado el lugar que comúnmente tenía la religión”[3].
         Otro autor, esta vez un teólogo llamado Leonardo Boff[4], hace una analogía –utilizando un poco la ironía- entre los elementos que se encuentran en la liturgia, y el fútbol, para dar cuenta hasta qué punto el fútbol ha desplazado por completo a la religión. Dice así este autor: “Mirándolo bien, el fútbol para mucha gente cumple las características religiosas: fe, entusiasmo, calor, exaltación, un campo de fuerzas y una permanente apuesta de que su equipo va a triunfar. El espectáculo de la apertura de los juegos recuerda una gran celebración religiosa, cargada de reverencia, respeto, silencio, seguido de ruidosos aplausos y gritos de entusiasmo; ritualizaciones sofisticadas, con músicas y escenificaciones de las distintas culturas presentes en el país; presentación de los símbolos del fútbol (estandartes y banderas), especialmente la copa, que funciona como un verdadero cáliz sagrado, un santo Grial buscado por todos. Y está, dicho sea con respeto, la bola que funciona como una especie de hostia que es comulgada por todos. En el fútbol como en la religión, tomemos como referencia la católica, existen los once apóstoles (Judas no cuenta) que son los once jugadores, enviados para representar al país; los santos de referencia como Pelé, Garrincha, Beckenbauer y otros; existe demás un Papa que es el presidente de la Fifa, dotado de poderes casi infalibles. Viene rodeado de sus cardenales que constituyen la comisión técnica responsable del evento. Siguen los arzobispos y obispos que son los coordinadores nacionales de la Copa. Enseguida aparece la casta sacerdotal de los entrenadores, portadores del especial poder sacramental de poner, confirmar y quitar jugadores. Después vienen los diáconos que forman el cuerpo de los jueces, maestros-teólogos de la ortodoxia, es decir, de las reglas del juego, que hacen el trabajo concreto de conducir el partido. Al final vienen los monaguillos, los jueces de línea, que ayudan a los diáconos. El desarrollo de un partido suscita fenómenos que ocurren también en la religión: se gritan jaculatorias (estribillos), se llora de emoción, se reza, se hacen promesas divinas (Felipe Scolari, entrenador brasilero, cumplió su promesa de ir a pie, unos veinte km, hasta el santuario de Nuestra Señora del Caravaggio en Farroupilha si ganaba Copa ese año, como así sucedió), se usan amuletos y otros símbolos de la diversidad religiosa brasilera. Santos fuertes, orixás y energías del axé son evocadas e invocadas. Existe hasta una Santa Inquisición, el cuerpo técnico, cuya misión es velar por la ortodoxia, dirimir conflictos de interpretación y eventualmente procesar y castigar a jugadores o incluso a equipos enteros. Así como en las religiones e Iglesias existen órdenes y congregaciones religiosas, así hay ‘aficiones organizadas’.         
En el párrafo siguiente, el autor hace una observación muy interesante, que va a la esencia del asunto: el fútbol como religión falsa, secular, que reemplaza a la religión verdadera, al punto de condicionar la vida misma de los integrantes de la familia, lo cual se demuestra, entre otras cosas, que ya desde el nacimiento, los niños son incorporados, mediante el “bautismo”, al mismo club de fútbol de sus padres: “(las familias fanáticas del fútbol) Tienen sus ritos, sus cánticos y su ética. Hay familias enteras que se van a vivir cerca del Club de su equipo, que funciona como una verdadera iglesia, donde los fieles se encuentran y comulgan sus sueños. Se tatúan el cuerpo con los símbolos de su equipo y no bien acaba de nacer un niño que a la puerta de la incubadora ya es adornado con los símbolos del equipo, es decir, recibe ya ahí el bautismo, que jamás debe ser traicionado”.
El autor observa que, al igual que en la religión, en la que hay fanatismo e intolerancia, también se da en el fútbol, llegándose en este caso al extremo del fenómeno irracional de las denominadas “barras bravas”, en los que el prójimo es visto como un peligroso enemigo que debe ser agredido físicamente y eliminado, por el simple hecho de simpatizar con el club de fútbol rival: “En la religión existe la enfermedad del fanatismo, de la intolerancia y de la violencia contra otra expresión religiosa; lo mismo ocurre en el fútbol: grupos de un equipo agreden al equipo contrario. Apedrean autobuses y pueden ocurrir verdaderos crímenes, de todos conocidos, de hinchadas organizadas y de fanáticos que pueden herir y hasta matar a seguidores del otro equipo”.
Sin embargo, el extremo de la irracionalidad de la religión secular del fútbol se alcanza cuando el fútbol se convierte en una “cosmovisión”, esto es, en una “forma de entender el mundo y de dar sentido a la vida”, como sostiene el autor, porque eso significa que el desplazamiento de Dios como centro del alma ha sido total y absoluto: “Para muchos, el fútbol se ha vuelto una cosmovisión, una forma de entender el mundo y de dar sentido a la vida. Hay quienes sufren cuando su equipo pierde y están eufóricos cuando gana”. Mucho más que eso, hay quienes sufren depresión en distintos grados, hasta el extremo de quitarse la vida, cuando el equipo pierde, o bien, manifiestan buen ánimo, hasta la euforia, si su equipo gana. Es decir, el fútbol condiciona su vida, su existencia, su estado espiritual, emocional, y su equilibrio psíquico-social y afectivo.
Luego, el autor trae a colación el argumento de la religiosidad de algunos jugadores de fútbol, como un hecho positivo, lo cual, para nosotros, no tiene fundamento, porque se trata de un epifenómeno sin relevancia dentro de la religión secular del fútbol: “Pero la religión en sí misma también está presente dentro del fútbol. Diversos jugadores muestran su religiosidad de forma pública y hacen la señal de la cruz antes de los partidos. En África, se usan rituales tradicionales para ayudar a ganar los partidos importantes. Un caso particularmente notable es el de los futbolistas brasileños, que suelen ser muy religiosos y son conocidos como “atletas de Dios” por sus frecuentes referencias a la religión (algunos de ellos incluso regalan Biblias a sus compañeros y rivales)”. Sostenemos que esto no debe verse como un aspecto positivo, puesto que, por un lado, estos futbolistas son la minoría; por otro, muchos, utilizan “religiones” que, en realidad, son sectas animistas, como el umbandismo o santería; por último, en sí mismo, como afirmamos al inicio, este hecho no tiene ninguna incidencia en la utilización del fútbol como sustituto religioso falaz de la verdadera religión.
Para finalizar, sostenemos lo que dijimos al inicio: no estamos ni en contra del fútbol en sí mismo, ni en contra de los simpatizantes de fútbol, ni en contra de los futbolistas (por el contrario, somos los primeros simpatizantes de nuestra selección, ¡y estamos orgullosos de que nuestra Selección Nacional esté entre las mejores del mundo, y de que Messi sea el mejor jugador del mundo!): estamos en contra del fútbol tal como está organizado en nuestros días, en el siglo XXI, siglo caracterizado por el ateísmo, el hedonismo, el materialismo y el relativismo: estamos en contra del fútbol organizado, como dice Leonardo Boff, como religión secular, como religión neo-pagana, idolátrica, que aparta a los católicos de la adoración del Único y Verdadero Dios, Jesucristo, Presente en la Eucaristía, al robarle su día, el Día Domingo. Estamos en contra de la IFU (Iglesia Futbolera Universal) que roba los corazones de los hombres, para hacerlos adorar al ídolo neo-pagano de nuestros días, el fútbol.



[1] Cfr. http://archivo.marca.com/edicion/marca/futbol/1a_division/getafe/es/desarrollo/1015484.html; “La Iglesia pide la retirada del anuncio del Getafe. El Obispado de Getafe consideró "ofensivas" las imágenes de la campaña de publicidad del Getafe y confió en "el buen criterio y el sentido común" de los responsables de la entidad para que  suspendan su emisión. En un comunicado, el obispado señaló que el vídeo promocional, en  el que figuras como Cristo, Abraham, Moisés y Adán, entre otros,  niegan su devoción a Dios y reconocen que sólo se sacrificarán por su equipo de fútbol, "no es acertado" y consideró que ha causado "un  malestar generalizado" entre la población de Getafe. "Tanto es así que, junto al clamor popular, que considera las  imágenes claramente irreverentes y blasfemas, los medios de  comunicación nacionales, coinciden en señalar su carácter polémico y  provocativo", añadió. Por último, aseguró que si bien comprende que el contenido "es  responsabilidad" de la empresa publicitaria y que, "ni ellos ni los  directivos" del Getafe tienen "la pretensión de ofender a los  cristianos", el hecho es que las imágenes resultan "ofensivas".
[2] http://www.elmundo.es/elmundo/2007/07/10/comunicacion/1184084365.html
[3] http://www.granfutbol.com/religion.html
[4] El fútbol como religión secular universal; http://www.servicioskoinonia.org/boff/articulo.php?num=649

Evangelistas advierten: Templo Satánico de Oklahoma motiva a mujeres convertirse al satanismo para poder abortar


Un grupo conocido como El Templo Satánico reapareció en los medios estadounidenses esta semana. Ellos aseguran tener unos 10.000 miembros, ya han logrado el reconocimiento de su existencia como una religión por el Estado. Extrañamente, tienen los mismos beneficios legales que las iglesias, aunque no se consideran una religión.


 Para sus fundadores, Satanás no existe, es sólo un “símbolo de la rebelión contra las creencias filosóficas religiosas”.

Con sede en Nueva York, se las han arreglado para construir una estatua del Diablo al lado de un monumento dedicado a los Diez Mandamientos en Oklahoma. También obtuvieron permiso para realizar una “misa negra” con el sacrificio de animales dentro de la famosa Universidad de Harvard, fundada por evangélicos en Boston.
 Ahora, ellos han recurrido a la justicia para que la Corte Suprema de los EE.UU. cambie su decisión en cuanto al aborto ya que un grupo de cristianos logró que antes de someterse a un aborto, la mujer tenga instrucciones detalladas sobre la práctica del aborto, sus posibles riesgos y complicaciones. Tal acción persuadiría a las mujeres a no abortar y así salvar vidas.

La victoria se logró en los tribunales con la ayuda del grupo de Hobby Lobby, una empresa, de Steve Green, un multimillonario que ha usado su riqueza para promover los valores bíblicos en la sociedad. Green dijo que no quería “imponer el cristianismo”, pero cree que el futuro de su país está en riesgo debido a la falta de conocimiento de la Palabra de Dios.

El Templo Satánico se ha opuesto a tal medida y quiere que cada ciudadano tenga la libertad de hacer lo que quiera con su cuerpo sin tener que justificar sus acciones a nadie. Esto incluye el tratamiento del aborto como método anticonceptivo y resolver el “problema de salud”, sin implicaciones morales.

Los satanistas abogan que las mujeres pudieran argumentar jurídicamente con la presentación de una carta que diga que son miembros del grupo y que sus “creencias religiosas” están siendo violadas por la decisión de la Corte Suprema. En otras palabras, todas las mujeres que quieran abortar pueden asegurar ser satanista (sin tener que serlo).

Robert Destro, un profesor de derecho en la Universidad Católica de América, dijo que los satanistas están erróneamente utilizando las leyes de libertad religiosa en EE.UU. Este es un tema complicado, con muchos desarrollos legales en el futuro.

Jex Blackmore, que se presenta como un portavoz del Templo Satánico, dijo que esto es sólo un paso más hacia el logro de su objetivo final que es eliminar todas las leyes que se basan en un precepto religioso.
(artículo extraído de: https://www.bibliatodo.com/NoticiasCristianas/templo-satanico-motiva-a-mujeres-convertirse-al-satanismo-para-poder-abortar/)