"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta capital. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta capital. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de abril de 2022

Adolf Hitler: "Yo soy socialista"

 Adolf Hitler encabeza su manifiesto declarándose socialista: "Ich bin sozialist". Un fruto envenenado del comunismo-socialismo, como no puede ser de otra manera.


Gregor Strasser, uno de los ideólogos del nacional-socialismo (nazismo) declara abiertamente su adhesión al socialimso: "Nosotros somos socialistas, somos enemigos del sistema económico capitalista actual porque explota al que es débil desde el punto de vista económico, con sus salarios desiguales, con su evaluación indecente de un ser humano según tenga riqueza o no la tenga, en vez de evaluar la responsabilidad y la actuación de la persona, y estamos decididos a destruir este sistema capitalista en todos sus aspectos".
Cualquier coincidencia con los que "combaten al capital" no es casualidad.


viernes, 16 de octubre de 2020

La característica principal de las sectas disfrazadas de partido político es la mentira

 






Una característica fundamental en una secta destructiva y peligrosa -como la secta comunista, entre otras- es la mentira: para esta secta, no valen nada las palabras de Jesús, según las cuales el Demonio es "el Padre de la Mentira" (Jn 8, 44) y por eso es que pueden mentir impunemente, diciendo una cosa un día y negándola al otro día, afirmando algo radicalmente opuesto a lo que dijo ayer. 

Hay una secta en particular, disfrazada de partido político, que demuestra con los hechos lo que estamos diciendo acerca de la mentira. Esta secta, que des-gobierna Argentina desde hace setenta años y la condujo a un inicio de guerra civil en los años setenta, dice así en su himno oficial: "combatiendo al capital". Se trata de una mentira vil, puesto que sus dirigentes, que cantan "combatiendo al capital", se colocan, teóricamente, en lado socialista y comunista del arco político, pero en lo personal, estos sectarios aman los dólares estadounidenses a tal punto, que los mismos capitalistas los envidian. Y son tan capitalistas, que un trabajador común, con un salario promedio de cien dólares en la Argentina de hoy -salario más bajo que Haití, que es de 104 dólares-, debería trabajar más de cuatrocientos años -literalmente hablando- para acumular lo que este pseudo-comunista y dirigente sectario tiene en UNA de sus cuentas bancarias. Ni combaten al capital -porque lo acumulan para ellos- ni se preocupan de las necesidades del pueblo -sólo se preocupan por enriquecerse y acumular poder-: es una muestra, sólo una muestra, de cómo la secta que des-gobierna Argentina, miente descaradamente. Mientras llaman "oligarcas" a los esforzados trabajadores rurales, ellos acumulan dólares en paraísos fiscales y propiedades lujosas en Estados Unidos. En el fondo, la pertenencia a la secta disfrazada de partido político, es apostatar del Dios Verdadero y adorar a un hombre, cuya ideología fundió a un país como Argentina.