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miércoles, 7 de noviembre de 2018

Cardenal chino Zen denuncia acuerdo del Vaticano con el Partido Comunista



Según el cardenal, el Vaticano llegó a un acuerdo para el nombramiento de obispos en China.
Mamela FialloPor Mamela Fiallo  El Oct 26, 2018
l Cardenal Zen de China denuncia el acuerdo del Vaticano con el régimen comunista que persigue católicos. (Fotomontaje de PanAm Post)
Junto con la lengua castellana, la fe católica está presente en toda América Latina. Pese a llevar un mensaje divino, no deja de estar influenciada por los hombres que —a menudo con buenas intenciones— la moldean a su modo. El papa Francisco I ha sido uno de ellos.

Al “dar la otra mejilla” ha colaborado con regímenes totalitarios donde los católicos y cristianos de todas las variantes son perseguidos.

“La religión es el opio de los pueblos”, decía Karl Marx, ideólogo del socialismo científico, por lo cual en todo régimen que adopta sus ideas materialistas se restringe toda devoción ajena al régimen, al partido y su líder.

Tanto es así que en Venezuela se hizo una adaptación del Padre Nuestro a “Chávez nuestro”, donde en lugar de “líbranos de todo mal” se imploraba “líbranos del capitalismo”.

Pese a ser una blasfemia e incluso un sacrilegio en términos estrictos, Francisco no sancionó ni excomulgó a nadie. Con total impunidad el Gobierno socialista elevó a un dictador a un estatus divino.

También calló cuando los obispos venezolanos imploraban ayuda, dado que no había trigo ni siquiera para la ostia de la eucaristía.

Cardenal Zen a los católicos fieles de China: «vuelvan a las catacumbas» https://t.co/7iLblqOgkT pic.twitter.com/cQG1uKqouQ

— InfoCatólica (@InfoCatolica) October 26, 2018

Pero ahora Francisco dio un paso más, firmó un Acuerdo Provisional entre el Vaticano y el Gobierno comunista de China para el nombramiento de obispos.

Contrario al texto bíblico donde se cita a Jesús indicando que “a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, el mayor referente de la Iglesia católica fusionó ambas.

Al respecto, el Cardenal Zen, quien tuvo que huir de China cuando el comunismo tomó el poder hace más de medio siglo, publicó una columna de opinión en el New York Times, titulado “El Papa no entiende China”, denunciando este hecho.

El Obispo Emérito de Hong Kong explicó que “los católicos y otros creyentes eran arrestados y enviados a campos de trabajo. Yo volví a China en 1974 durante la Revolución Cultural, y la situación era terrible, peor de lo que puedan imaginar. Era una nación bajo la esclavitud y olvidamos estas cosas fácilmente. También olvidamos que nunca se puede tener realmente un buen acuerdo con un régimen totalitario”.

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La persecución contra toda denominación religiosa es una campaña vigente desde la llegada del comunismo al poder. Aunque ha habido cierta apertura, sobre todo económica, todavía es el Partido Comunista el regulador de toda interacción. Tanto que las cruces sobre las iglesias deben ser pequeñas, de lo contrario son removidas, pues se considera propaganda.

Y es que en la actualidad en China ya hay 5,7 millones de católicos, de modo que se distancian del materialismo marxista y esto pone en peligro la estabilidad del régimen que exige devoción única. Bajo el lema de la “unidad”, se está purgando lo distinto a la hegemonía comunista.

De modo que es posible que el papa haya pactado con el Gobierno para proteger a los católicos de la persecución religiosa que resulta en la pérdida de sus derechos naturales a la vida, propiedad y libertad.

Al intentar comprender la posición tomada por el papa Francisco, quien llegó a ser la máxima autoridad de los jesuitas, fuertemente influenciados por la teología del pueblo, el cardenal Zen asegura que “Francisco puede tener una simpatía natural por los comunistas porque para él ellos son los perseguidos. Él no los conoce como los perseguidores en que se convierten una vez en el poder, como los comunistas de China”.

Por eso el Cardenal Zen indica que Francisco no comprende lo que sucede y que el pacto “es un paso importante hacia la aniquilación de la Iglesia verdadera en China”. Pues ahora solo quedarán en los púlpitos los clérigos serviles al régimen.

Entonces, el Cardenal hizo un llamado: “a los obispos y sacerdotes clandestinos (fieles) de China solo puedo decirles esto: por favor, no comiencen una revolución. ¿Ellos (las autoridades) toman sus iglesias? ¿Ya no pueden celebrar? Vayan a casa y recen con sus familias (…) Esperen mejores tiempos. Vuelvan a las catacumbas. El comunismo no es eterno”.

Pero no se limitó al caso chino, resaltó el abandono por parte de Francisco a sus fieles en el país más socialista de América, Cuba.

Francisco quiere ir a China. Todos los Papas han querido ir allá, comenzando por Juan Pablo II, pero ¿qué dejó para la Iglesia la visita a Cuba de Francisco en 2015? ¿Qué dejó al pueblo cubano? Casi nada. ¿Convirtió a los hermanos Castro?

Lo cierto es que el régimen cubano persiguió con más ferocidad a los practicantes para “limpiar las calles” de su presencia, dado que recibiría a comitivas diplomáticas y a turistas. Y los católicos y cristianos de todas las denominaciones sufrieron arrestos, expropiaciones y torturas a causa de ello.

Zen concluye que “la Iglesia oficial en China está controlada por la llamada asociación patriótica y la conferencia de obispos, y ambas son controladas por el partido”.

Por último, el Cardenal explica que “los sacerdotes clandestinos en el continente me dicen que están desalentando a los fieles a ir a misa para evitar que los arresten”.

Y los sacerdotes “se verán obligados a unirse a la llamada conferencia de obispos. Se verán obligados a unirse a los demás en esa jaula de pájaros, y se convertirán en una minoría entre ellos. El acuerdo del Vaticano, que buscaba la unificación de la Iglesia en China, significa la aniquilación de la Iglesia verdadera en China”.

Si fuera caricaturista, dibujaría al Santo Padre de rodillas ofreciendo las llaves del reino de los cielos al presidente Xi Jinping y diciendo: “Por favor reconóceme como Papa”.

 Mamela Fiallo
Mamela Fiallo
Mamela Fiallo Flor traduce al inglés en el PanAm Post. Es profesora universitaria, traductora, intérprete y cofundadora del Partido Libertario Cubano - José Martí e integrante del Área de Estudios Políticos de la Fundación LIBRE.
(https://es.panampost.com/mamela-fiallo/2018/10/26/vaticano-comunista/?fbclid=IwAR3Nr9_7k0ioqEUVmlI0hoUmkTu0oFcGua2TfeviZgOm4Tnq-yffUJjlc5g)

martes, 30 de octubre de 2018

Cardenal Zen a los católicos chinos fieles a Roma, oprimidos por la secta comunista: "Vuelvan a las catacumbas"


octubre 25, 2018

En un dramático artículo editorial publicado en el New York Times, el Cardenal Joseph Zen ze-kiun, Obispo Emérito de Hong Kong, llamó a los fieles católicos de China a “volver a las catacumbas”, tras el Acuerdo Provisional firmado por el gobierno del país asiático y el Vaticano para el nombramiento de obispos.

“A los obispos y sacerdotes clandestinos (fieles) de China solo puedo decirles esto: por favor, no comiencen una revolución. ¿Ellos (las autoridades) toman sus iglesias? ¿Ya no pueden celebrar? Vayan a casa y recen con sus familias (…) Esperen mejores tiempos. Vuelvan a las catacumbas. El comunismo no es eterno”, dijo el Purpurado chino en un artículo publicado el 24 de octubre.

En el texto titulado “El Papa no entiende a China”, el Cardenal afirmó que el Acuerdo Provisional firmado por el gobierno comunista y el Vaticano “es un paso importante hacia la aniquilación de la Iglesia verdadera en China”.

El Purpurado, que ha enseñado en diversos seminarios chinos, señaló que él sí conoce China, a diferencia del “Papa Francisco, un argentino, que parece no comprender a los comunistas. Él es muy pastoral y viene de Sudamérica, donde históricamente los gobiernos militares y los ricos se unían para oprimir a los pobres. ¿Y quién estaba ahí para defenderlos? Los comunistas, tal vez incluso algunos jesuitas, y el gobierno los llamaría jesuitas comunistas”.

“Francisco puede tener una simpatía natural por los comunistas porque para él ellos son los perseguidos. Él no los conoce como los perseguidores en que se convierten una vez en el poder, como los comunistas de China”.

El Obispo Emérito de Hong Kong recordó que “la Santa Sede y Beijing rompieron lazos en la década de 1950. Los católicos y otros creyentes eran arrestados y enviados a campos de trabajo. Yo volví a China en 1974 durante la Revolución Cultural, y la situación era terrible, peor de lo que puedan imaginar. Era una nación bajo la esclavitud y olvidamos estas cosas fácilmente. También olvidamos que nunca se puede tener realmente un buen acuerdo con un régimen totalitario”.

“China se ha abierto, sí, desde la década de 1980, pero aún hoy todo está bajo el control del Partido Comunista Chino. La Iglesia oficial en China está controlada por la llamada asociación patriótica y la conferencia de obispos, y ambas son controladas por el partido”.

El Cardenal dijo que entre 1985 y 2002, el Cardenal Josef Tomko, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, “comprendía el comunismo y fue sabio”.

En su opinión, cuando en 2002 el Cardenal Tomko dejó su puesto, las cosas cambiaron y, pese a que se creó una comisión especial para ver los temas de la Iglesia en China en la que el Cardenal Zen también participó, las cosas empeoraron.

El Purpurado resaltó luego que con el Papa Benedicto XVI y su carta a los católicos de China en 2007 volvió la esperanza, pero algo grave ocurrió con la misiva.

El texto tenía un error de traducción al chino que parecía deliberado y que se difundió ampliamente, pese a que luego el Vaticano lo corrigió. Eso originó que “algunos obispos entendieran que la histórica carta de Benedicto era un aliento a unirse a la iglesia estatal sancionada”, cuando en realidad era crítica con el régimen.

Ahora, continuó, “Francisco quiere ir a China. Todos los Papas han querido ir allá, comenzando por Juan Pablo II pero, ¿qué dejó para la Iglesia la visita a Cuba de Francisco en 2015? ¿Qué dejó al pueblo cubano? Casi nada. ¿Convirtió a los hermanos Castro?”.

Debido a las restricciones actuales del Gobierno chino contra la Iglesia, “los sacerdotes clandestinos en el continente me dicen que están desalentando a los fieles a ir a Misa para evitar que los arresten”.

Sobre el acuerdo, el Cardenal cuestionó: “¿Qué bien hay en tener la última palabra cuando China tendrá todas antes? En la teoría el Papa puede vetar el nombramiento de cualquier obispo que no parezca digno, pero ¿cuántas veces podrá hacerlo en realidad?”.

Respecto a los obispos chinos que asistieron al Sínodo, el Cardenal Zen explicó que ambos “son cercanos al Gobierno chino” y “su presencia en el encuentro fue un insulto a los buenos obispos de China”.

La Iglesia oficial controlada por el régimen tiene actualmente “70 obispos y la Iglesia clandestina tiene unos 30. Las autoridades chinas dicen: tú reconoces a nuestros siete ‘ilegítimos’ y nosotros reconocemos a tus 30. Suena como un buen acuerdo, ¿pero luego esos 30 podrán funcionar aún como obispos clandestinos? Seguramente no”.


“Se verán obligados a unirse a la llamada conferencia de obispos. Se verán obligados a unirse a los demás en esa jaula de pájaros, y se convertirán en una minoría entre ellos. El acuerdo del Vaticano, que buscaba la unificación de la Iglesia en China, significa la aniquilación de la Iglesia verdadera en China”.

“Si fuera caricaturista, dibujaría al Santo Padre de rodillas ofreciendo las llaves del reino de los cielos al presidente Xi Jinping y diciendo: ‘Por favor reconóceme como Papa’”, escribió el Cardenal. 

Luego de la firma del acuerdo, dos obispos chinos pudieron participar en el Sínodo de los Jóvenes que se realiza en el Vaticano hasta el 28 de octubre. Los prelados invitaron al Papa a visitar China. Sin embargo, en este mes de octubre, las autoridades de China lanzaron una ofensiva contra las cruces y otras estructuras de la Iglesia en tres diócesis del país. 

En el vuelo de regreso de su viaje a Letonia, Lituania y Estonia a fines de septiembre, el Papa Francisco dijo a los periodistas: “Yo soy el responsable” del acuerdo. 

Sobre los siete obispos que no estaban en comunión con la Iglesia como Mons. Guo Jincai que participó del Sínodo, Francisco dijo que “han sido estudiados caso por caso. Por cada obispo han llegado al final los expedientes de cada uno a mi escritorio y he sido yo el responsable de firmar cada caso”. El 26 de septiembre el Pontífice dirigió un mensaje a los católicos de China y a la Iglesia universal en el que solicitó “gestos concretos y visibles” a los obispos a quienes levantó la excomunión.

ACI
(http://religionlavozlibre.blogspot.com/2018/10/zen-catolicos-fieles-vuelvan-las.html)

martes, 25 de septiembre de 2018

Por el acuerdo entre el Vaticano y Pekín: Cardenal Zen: "El cardenal Parolin ha cometido una «increíble traición» y debe dimitir"

Cardenal Zen: el cardenal Parolin ha cometido una «increíble traición» y debe dimitir
«ESTÁN ENTREGANDO EL REBAÑO EN LA BOCA DE LOS LOBOS»

El cardenal Joseph Zen, obispo emérito de Hong Kong, da credibilidad a las informaciones sobre un acuerdo entre China y la Santa Sede y asegura que el cardenal Parolin, Secretario de Estado, ha cometido una «increíble traición».

21/09/18 10:07 PM

(South China Morning Post/InfoCatólica) Según informó esta semana un periódico estatal chino, el Vaticano puede enviar una delegación a China antes de fin de mes. Si el encuentro va bien, ambos estados podrían llegar a un acuerdo sobre el nombramiento de obispos. 

El cardenal Zen cree que ambas partes están haciendo un «pacto secreto», aunque reconoció que no tiene conexión con el Vaticano y que está «completamente en la oscuridad».

«Están entregando el rebaño en la boca de los lobos. Es una traición increíble», dijo.

Describió a Parolin, Secretario de Estado Vaticano, como alguien que desprecia a los héroes en la fe. «Debería renunciar», dijo Zen en su casa en una ladera boscosa en la isla de Hong Kong.

«No creo que tenga fe. És solo un buen diplomático en un sentido muy secular y mundano», añadió. Y advirtió «Las consecuencias serán trágicas y duraderas, no solo para la iglesia en China, sino para toda la Iglesia porque dañan su credibilidad. Tal vez  por eso podrían mantener el acuerdo en secreto».

Zen, que golpeaba la mesa con los nudillos para recalcar sus palabras, no ha pedido que el papa Francisco renuncie por esta razón: «No saldré a luchar contra el Santo Padre. No cruzaré esa línea».

El Vaticano no ha querido comentar las declaraciones del cardenal chino.
(http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=33172)

lunes, 5 de marzo de 2018

Cardenal Zen: culpo a los asesores del Papa por el acuerdo «suicida» del Vaticano con China

Cardenal Zen: culpo a los asesores del Papa por el acuerdo «suicida» del Vaticano con China

El primer cardenal de China también dijo que tenía el deber de hablar «con voz fuerte según su conciencia» hasta que se alcance lo que él llama «un mal acuerdo».

4/03/18 5:03 PM
Ver también
Cardenal Zen: quieren obligar a los católicos chinos fieles a entrar en la jaula de los cismáticos
(LifeSiteNews/InfoCatólica) El cardenal chino Joseph Zen expresó más críticas sobre el próximo acuerdo del Vaticano con el gobierno comunista de China sobre el nombramiento de obispos, calificándolo de «suicidio» y un acto de «rendición desvergonzada».

Según el Cardenal, el problema no es tanto con el Papa Francisco, sino con sus consejeros papales.

El Papa Francisco es «optimista y lleno de amor, y está ansioso por visitar China», dijo Zen, pero sus consejeros están «obsesionados» con una respuesta “Ostpolitik”» al problema de los nombramientos de obispos en China.

Quieren «un acuerdo a toda costa», dijo el Cardenal, «ya están dispuestos a rendirse por completo».

El Papa, dijo Zen, «nunca ha tenido conocimiento directo del Partido Comunista Chino y, además, está poco informado por la gente que lo rodea».

El primer cardenal de China también dijo que tenía el deber de hablar «con voz fuerte según su conciencia» hasta que se alcance lo que él llama «un mal acuerdo».

Las críticas del Cardenal Zen se publicaron por primera vez el 24 de febrero en chino en su blog, y luego se tradujeron y publicaron en italiano en el blog del veterano analista del Vaticano Sandro Magister y fueron cubiertas por Catholic News Agency.

Una obsesión por la distensión

Zen señaló en particular al Secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, en su última crítica del posible acuerdo entre el Vaticano y China.

Parolin, dijo que estaba en la «escuela diplomática» de su predecesor, el cardenal Agostino Casaroli, que fue secretario de Estado del Vaticano desde 1979 hasta 1990.

Casaroli estaba «obsesionado con Ostpolitik» y lo había llamado «una especie de compromiso político», dijo Zen.

El difunto cardenal Ivan Dias también había sido influenciado por Casaroli, dijo. Dias fue el ex Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que supervisa la administración de la Iglesia en áreas del mundo determinadas como «territorios de misión».

Zen dijo que Dias, que falleció en junio pasado, tenía un «plan de estudios maravilloso», ya que había sido arzobispo de Bombay durante casi una década, y estaba familiarizado con las circunstancias generales de Asia.

Pero el problema con Dias y Parolin, según Zen, era que «estaban perfectamente en sintonía con la aplicación de Ostpolitik en China, y (jugó) un doble juego contra las instrucciones de Benedicto XVI».

Ostpolitik, alemán para «política oriental», se refiere al proceso político de Alemania Occidental para normalizar las relaciones entre Alemania Oriental y otros países del bloque soviético a fines de la década de 1960. En particular, denota la división de reparación entre la República Federal de Alemania (RFA o Alemania Occidental) y la República Democrática Alemana (RDA) de Alemania Oriental, que se había dividido después de la Segunda Guerra Mundial en 1945.

El término también se ha utilizado desde ese momento al describir los esfuerzos del Papa Pablo VI para involucrarse con las naciones de Europa del Este controladas por los regímenes comunistas.

El Papa no conoce los detalles

Zen dijo que está claro que el Papa «no conocía los detalles» del acuerdo anticipado.

«Si él firma cualquier trato que quiera, solo podemos aceptarlo, sin protestar», dijo Zen. «Pero antes de la firma final, es nuestro derecho dar a conocer la verdad sobre las cosas, porque esto puede cambiar la dirección y evitar serios peligros para la Iglesia».
El Cardenal de 86 años nacido en Shanghai es el ex arzobispo de Hong Kong y asesor del Papa Benedicto XVI en las relaciones entre China y el Vaticano.

(http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=31749&utm_medium=ic&utm_source=blog&utm_campaign=noticia)