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viernes, 29 de mayo de 2020

Ramón Tamames: "Hernán Cortés fue el máximo protector de los indígenas"

El economista recoge en su nuevo libro la historia de un ambicioso empresario y conquistador y sus conflictivas relaciones con el presente.
14 febrero, 2020 03:37
 HISTORIA AMÉRICA HERNÁN CORTÉS LIBROS MÉXICO RAMÓN TAMAMES
David Barreira  @davidbr94

Acomodado como regidor de Santiago de Cuba, bañado en una incipiente riqueza, Hernán Cortés no soportaba aquella monotonía del poder. Contemplaba con envidia cómo dos exploraciones españolas eran enviadas al Yucatán en busca de los tesoros que habían glosado unos náufragos. Él, antítesis del sosiego, comenzó a pergeñar a espaldas del gobernador Diego Velázquez una empresa todavía más ambiciosa: la conquista de un vasto territorio, de todo un imperio.

Al mando de unos cuatrocientos hombres y una flota de una decena de naves, Cortés, extremeño de Medellín, zarpó hacia lo desconocido el 10 de febrero de 1519. Lo hizo saltándose los pactos que había acordado con su superior, convencido de que los resultados de su suerte de rebelión terminarían por absolverlo. Fue, en definitiva, un empresario de su propio proyecto que arriesgó todos los recursos de los que disponía por mera intuición. Un hombre que se lanzó a una aventura incierta, temeraria, protegido por el mito que comenzaba a gestarse.

Así presenta el economista Ramón Tamames el instante definitorio de la vida del conquistador español en su libro Hernán Cortés, gigante de la historia (Erasmus): como la entrega del soldado idealista y bravo a los brazos de un triunfo improbable, de la grandeza. El libro es una estupenda síntesis de las hazañas del personaje, del contexto en el que se registraron y de la evolución de un legado del que han brotado lecturas conflictivas.

Copia del retrato original de Hernán Cortés pintado por José Salomé Pina.
Copia del retrato original de Hernán Cortés pintado por José Salomé Pina. Museo del Prado

Tamames, catedrático de Estructura Económica, dibuja de forma didáctica y concisa la vida del polifacético Cortés —militar, empresario, diplomático, estadista, globalizador, escritor y un sinfín de títulos más— a través de sus biógrafos y los cronistas de Indias; y también las de sus contemporáneos como Moctezuma, Carlos V, Malinche, Cuauhtémoc, Pizarro o Bartolomé de las Casas. En su conjunto, la obra, prologada por Josep Borrell, bebe del rigor histórico y se complementa con los dilemas presentistas que emanan de las acciones del conquistador.

"No es ni una biografía ni una hagiografía", defiende Tamames. En su obra también se esbozan los aspectos más controvertidos de Cortés: "En cierto modo acaba endiosándose, y no vacila en acabar con sus enemigos, tampoco repara en medios. Quizá lo más criticable fue la ejecución de Cuauhtémoc, pero hay que ponerse en las circunstancias de la época". Las diferencias se resolvían con la horca y no a través del diálogo.

Defensor de los indios
Tamames resalta el puente que tendió Hernán Cortés hace cinco siglos entre los territorios de la Monarquía Hispánica y el Nuevo Mundo, un nexo que se revela en el embrión de la comunidad hispanoablante, formada en la actualidad por 580 millones de personas. También pone en perspectiva la influencia del conquistador en la historia de México y en la repulsa que genera su figura en algunos círculos de ese país que no se explicaría sin su aparición.

"Cortés fue el fundador de un nuevo Estado, incluso durante su vida ya nace la Nueva España. Esa es la configuración inicial del nuevo México, por eso muchos expertos le han llamado el fundador de la nacionalidad mexicana o el inventor de México", resume el economista, quien también menciona la importancia del mestizaje por el que apostaron los conquistadores españoles.

Evidentemente, Tamames también aborda el debate de la leyenda negra: escribe que durante la conquista, como justificación de la altísima mortalidad, hubo una "invasión microbiana y bacteriológica, amén de virus, que con las enfermedades europeas se extendieron en grandes epidemias". ¿Qué sucede con los que le tildan de genocida? "Cortés fue el máximo protector de los indígenas. No quería repetir las masacres que se habían registrado en el Caribe con otras comunidades de indios. En sus años de oro (1522-1529) se dedica a montar la infraestructura de un estado nuevo: caminos, hospitales, escuelas, iglesias, evangelización...", explica el economista.

Portada de 'Hernán Cortés, gigante de la historia'.
Portada de 'Hernán Cortés, gigante de la historia'.

—¿Existe entonces un desconocimiento sobre la figura de Cortés?

—Hay una visión estereotipada, mucha gente piensa en Cortés como conquistador de México y desconoce el detalle tan poliédrico e imaginativo del personaje. Creo también que en España hay un descuido: el quinto centenario de su llegada a México no se ha celebrado, el Gobierno es una miseria en sentido intelectual. Debieron de pensar que como es un tema controvertido, mejor no hacer nada.

—¿Usted es de los que cree que la leyenda negra sigue vigente hoy en día? Hace unos meses el presidente mexicano reclamaba a España disculpas por los excesos de la conquista...

—Según las encuestas de la prensa de allí, un 67% de los mexicanos piensan que no hay que pedir perdón. Yo ahora voy a ir a México a presentar mi libro e intentaré ver a López Obrador. Le diré que está bien la idea de tener un plan de convergencia y de explicación de ambas partes de la conquista para 2021, cuando se cumplen 200 años de la independencia de la Nueva España. Los historiadores hace mucho tiempo que resolvieron la polémica, pero lo que pasa es que los sinsabores de un México con tanta sangre y víctimas, un Estado narcotizado, se respiran en la vida diaria. El México actual hace pensar que la figura de Cortés tiene responsabilidad en lo que sucede hoy. Es un sinsentido que su presidente diga que la corrupción empieza con el conquistador.

A pesar de todas sus gestas, Cortés vivió sus últimos siete años de vida ninguneado por el emperador Carlos V: "Tenía la concepción de que estaba predestinado a salvar Europa de los turcos y los protestantes. A Cortés le ve como un hombre peligroso, ambicioso, que se puede independizar y le ata en corto; no le hace virrey. En su segundo viaje a España ya ni le recibe", concluye Tamames. La historia ya se ha encargado de colocar al conquistador universal de Medellín en su justo lugar.
(https://www.elespanol.com/cultura/historia/20200214/ramon-tamames-hernan-cortes-maximo-protector-indigenas/467204315_0.html?fbclid=IwAR2wSdec-CxyswPjOxQiNtGy5QLFQutrRJagnxxG5Xms6GbbhrnFaszMoZs)

jueves, 21 de mayo de 2020

El Exterminio de los Indígenas de California en el Siglo XIX: la Fiebre del Oro y el Ejército de los Estados Unidos

DarioMadrid

¿Saben ustedes que antes de que Estados Unidos se apoderará de California y se la arrebatara a México en 1848 vivían allí unos 150.000 indígenas? Era la población más densa y diversa de los Estados Unidos. ¿Saben ustedes que en 1880 solo quedaban unos 16.000?

Como bien dice profesor García del Junco en su libro «Eso no estaba en mi libro de Historia de España»: «Antes de que los colonos ingleses y sus descendientes exterminaran a las tribus de los indios de las praderas, los exploradores españoles ya habían entrado en contacto con la mayoría de ellas y sin necesidad de exterminarlas.»

¿Y que llevó a los anglosajones a desalojar de sus tierras a los indígenas que llevaban siglos ocupando esas tierras? El 19 de agosto de 1848, el diario New York Herald anunció que se había descubierto oro en California. Miles de buscadores de oro se desplazaron a sus tierras.


Cuando comenzó a extraerse el oro de forma masiva, los colonos empleaban a los indígenas en las minas. Llegaron a trabajar 4000 indios para los blancos. Pero en 1850 los anglosajones prefirieron proceder a su esclavitud y exterminio.

Con la excusa de que los «salvajes» suponían una gran amenaza para la soberanía estadounidense, el gobierno de los Estados Unidos aprobó en 1850 una ley que permitía a los colonos blancos poner a trabajar a cualquier indio que no pudiera probar el origen de sus ingresos.


Al año siguiente el primer gobernador californiano, Peter Hardenman Burnett, afirmó ante los legisladores de su Estado que «debe esperarse a que se siga librando una guerra de exterminio entre las razas hasta que la raza india se extinga». Y se puso a ello.

Hardenman utilizó el dinero público en armar milicias locales para lanzarlas contra los indígenas y pidió ayuda al Ejército Federal para que apoyasen su cruzada. Llegaron a matar a todos los integrantes de un mismo poblado; en 1850 asesinaron a 400 miembros de los indios Pomo.

En 1851 y 1852 el estado de California pagó un millón de dolares a las milicias q cazaban indígenas. En algunos pueblos se ofrecía dinero por las caballeras de los indígenas. El precio iba de 5 dolares a 25 centavos. Los cazadores pedían su dinero exhibiendo, 8,10, 12 cabezas…


Incluso los periódicos informaban de las masacres. Así describía el «Alta California»: «La cuadrilla descendió sobre ellos y les voló la tapa de los sesos o los partió el cráneo con hachas. Incluso a los recién nacidos que llevaban en canastas…»


El asesinato en masa de indígenas continuó hasta fines de la década de 1870. En total, extinguieron al 80 por ciento de la población autóctona en 1846 por medio de masacres, y asesinatos cometidos por las fuerzas armadas y colonos estadounidenses.
(http://dariomadrid.com/el-exterminio-de-los-indigenas-de-california-en-el-siglo-xix-la-fiebre-del-oro-y-el-ejercito-de-los-estados-unidos/?fbclid=IwAR2sXKCsPO1p8BNPC1kdMNexljsJMXIuExNkX4oJYGcEq1Bt2DL6B5diZVs)

lunes, 13 de mayo de 2019

Indígenas sacrificaron españolas embarazadas para infundir miedo


jueves 9 de mayo de 2019 | 8:38 pm
Ciudad de México – El Universal

Hace 500 años, una caravana de más de 350 aliados del conquistador Hernán Cortés fue apresada cerca de Tenochtitlan, y durante meses varios de ellos -incluidas algunas españolas embarazadas- fueron sacrificados en honor de los dioses.

Nuevas investigaciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señalan que los indígenas buscaban infundir terror entre los pueblos que se habían aliado a Cortés en la conquista, y para ello incluso utilizaron en monumentos funerarios rituales los cráneos de las embarazadas, previamente decapitadas.

Foto: EFE
La nueva información proviene de estudios hechos en las ruinas de Zultépec-Tecoaque, en el estado central de Tlaxcala, donde tuvo lugar una de las peores derrotas de los españoles y sus aliados.

Los especialistas determinaron que a partir del 24 de junio de 1520 y durante al menos seis meses los miembros de la caravana que acompañaba a Cortés en su marcha hacia la capital mexica fueron sacrificados en rituales de distinto tipo, incluido el canibalismo.

Entre quienes acompañaban al conquistador había mujeres y hombres europeos, indígenas taínos de las Antillas, mayas, mestizos, mulatos y zambos.

Foto: Códice Tovar
Uno de los datos más reveladores fue descubrir qué víctimas formaron parte de un “tzompantli” o muro de cráneos. Ubicado al sur de un templo, eran las cabezas de 14 personas, empaladas y colocadas en parejas de hombre-mujer.

Los hombres eran de origen totonaco y, según los estudios hechos por los expertos, parece que todas las mujeres estaban embarazadas, algo que mostraba cómo algunos pueblos prehispánicos consideraban a las mujeres muertas en el parto como unas guerreras. Entre ellas había españolas, una mulata y una indígena local.

Los restos localizados en esa área, una planicie a unos 60 kilómetros al este de lo que hoy es Ciudad de México, muestran cómo los prisioneros eran seleccionados para ser sacrificados en distintos rituales y recreando mitos prehispánicos: se encontraron restos de un hombre que fue quemado y desmembrado; otros fueron devorados, y había una ofrenda con una mujer partida en dos y sacrificada junto a un guerrero y un niño.

Foto: Scrivix
Incluso algunos cerdos fueron ofrendados, no comidos.

El sitio arqueológico de Zultépec-Tecoaque (Tecoaque significa “Donde se los comieron”), donde se han localizado más de 36 mil piezas y restos óseos, es el testimonio de la que se considera una de las mayores derrotas de los conquistadores ordenada en venganza por una matanza del subalterno de Cortés en Tenochtitlán. Un año después este territorio fue asolado por los españoles que vengaron así la captura de la caravana.
(https://primeraplananoticias.mx/portal/archivos/639700?fbclid=IwAR2vv6yfOX21e4Aa_J07RujWrkKcJTGIevpBFLPnYfsCm8yPeorPeNRk8Gs)