"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta Rudolf Steiner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rudolf Steiner. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de abril de 2023

Una víctima de la antroposofía explica la relación entre este esoterismo y los colegios Waldorf

 

Rudolf Steiner, líder ocultista en la Alemania pre-nazi, fundó una corriente... que hoy usa escuelas

Una víctima de la antroposofía explica la relación entre este esoterismo y los colegios Waldorf

Una víctima de la antroposofía explica la relación entre este esoterismo y los colegios Waldorf
Las escuelas Waldorf insisten en prácticas de danza y movimientos que llaman euritmia... se basan en el esoterismo antroposófico

ReL

¿Qué son las escuelas Waldorf (colegioswaldorf.org)? Se presentan como un sistema pedagógico alternativo, más libre y orientado a las artes y la creatividad, "con la base pedagógica desarrollada por Rudolf Steiner".

En realidad, están ligadas a una corriente esotérica, la antroposofía, fundada por Rudolf Steiner en 1912, cuando creó la Sociedad Antroposófica como una escisión de la Sociedad Teosófica, que a su vez era la mayor y más influyente asociación esotérica y espiritista de Europa.

En 1904, Steiner fue nombrado dirigente de la Sociedad Esotérica en Alemania y Austria. Cuando los responsables de la sociedad decretaron que el hindú Jiddu Krishnamurti (1895-1986) era la reencarnación de Cristo, Steiner decidió escindirse con sus seguidores. Él tenía su propia línea esotérica.

rudolf_steiner

En España, las asociaciones antroposóficas suelen crecer creando pequeñas "guarderías alternativas", de "pedagogía activa", "juego creativo", etc... para luego intentar que se consoliden con escuelas. Todo eso atrae a familias interesadas en lo "alternativo". Es el tipo de público al que poder, más adelante, presentar las doctrinas de Steiner, que se ofrecen siempre como un camino de exploración libre pero a menudo pueden llevar a la dependencia sectaria. Sin embargo, muchas familias pueden pasar por escuelas Waldorf sin oír nunca la palabra "esoterismo". Se usan muchas otras.

¿Cuánta presencia tienen los centros Waldorf en España? Patricia Quiroga, profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona (no crítica con las escuela Waldorf), contabilizaba en 2016 en España 24 centros educativos, 28 "iniciativas educativas amigas", 13 centros de formación de docentes y 33 espacios de "madres de día Waldorf".

Un ejemplo del paso de lo supuestamente "pedagógico" a lo esotérico lo cuenta Chiara Panzica, una joven italiana afincada en España, entrevistada por el experto en sectas Luis Santamaría del Río para el portal católico Portaluz.

chiara_testimonio

Chiara Panzica cuenta su testimonio en la Antroposofía

Llevó a su hijo a una escuela Waldorf y se volvió adepta a la dañina doctrina esotérica de la Antroposofía

Chiara Panzica, una joven italiana afincada en España, vio cómo una doctrina esotérica cambió su vida. En esta entrevista pone de manifiesto lo que hay verdaderamente tras la pedagogía Waldorf: una escuela iniciática que aplica en las aulas los conocimientos ocultos “recibidos” por el fundador de la Sociedad Antroposófica, Rudolf Steiner (1861-1925).

La Antroposofía deriva de la Sociedad Teosófica y constituye un intento de hacer más "cristiana y occidental" sus doctrinas esotéricas. Sin embargo, continúa siendo un conocimiento de carácter gnóstico y oculto, aún más nocivo para el cristianismo porque induce a la confusión al emplear terminología cristiana, pero lo que hace realmente es vaciar de su sentido real los términos, interpretándolos de forma simbólica.

La Antroposofía es totalmente incompatible con el cristianismo, tanto por sus doctrinas como por sus efectos prácticos. Se trata de una cosmovisión esotérica que se plantea como alternativa a la fe cristiana o como su superación. El Vaticano ya señaló en 1991 que el bautismo administrado por la Comunidad de Cristianos –la "versión eclesiástica" de la Antroposofía– no es válido. Chiara Panzica (en imagen adjunta) desvela en Portaluz una de las ramas más difundidas de este movimiento esotérico: la pedagogía Waldorf, su "versión educativa".
 

- Todo comenzó el día en que llevaste a tu hijo a una guardería Waldorf. ¿Por qué lo hiciste?

- Porque buscaba una guardería respetuosa y bonita. Él tenía 15 meses. No tenemos cerca abuelos o familia, y me gustaba la idea de meterlo unas horas en un lugar bonito. Me encantó desde el principio: el lugar era acogedor, con juguetes de madera, y muy cuidado. Las maestras muy maternas, vestidas con falda larga y delantal. Parecía un sitio de otro tiempo… y lo es.

- ¿No te extrañó nada?

- Desde el principio yo empecé hacer preguntas. Veía imágenes de la Madonna de Rafael, angelitos de lana… Y entonces me enteré de que había detrás una filosofía. Este punto es importante: muchos padres no preguntan, por eso ni se enteran. Encima en donde vivimos no hay una comunidad antroposófica, sino más bien se trata de familias que buscan una pedagogía alternativa.
 
euritmia_bastones
 
Ejercicio de "euritmia" en un centro Waldorf

- Entonces no es tan fácil ver la dependencia ideológica, al no ver la secta directamente detrás, ¿verdad?

- Efectivamente: se trata de familias que buscan una educación alternativa. Yo creo que fui la única aquí que se hizo creyente. Algunas maestras ni siquiera tenían la formación Waldorf o acababan de empezar. He conocido otros lugares donde sí hay familias antroposóficas, desde los años 70. Aquí, donde yo vivo, no hay una comunidad, los padres no practican… En España muchas escuelas surgen por impulsos, más bien en relación a la demanda de pedagogía alternativa.

- Y enseguida te implicaste más…

- Me preguntaron si podía ayudar. Es una escuela pequeña y necesita ayuda de padres. Por supuesto que accedí, porque estaba súperilusionada. En muy poco tiempo entré en la Junta Directiva. Las escuelas son todas asociaciones, desde el tiempo de Rudolf Steiner, su fundador, es así.

- ¿Cómo empezaste a enterarte de lo que había detrás?

- La escuela organizó un pequeño curso para padres con un enfoque muy “light”. Pero para mí estaba muy claro que se trataba de una corriente espiritual, y así empecé a estudiar e investigar... pero nunca leí las críticas.
 
euritmia_nenes
 
Aunque se vea un cuadro de la Virgen, la antroposofía es incompatible con la fe cristiana y la enseñanza católica; Steiner utilizaba símbolos y vocablos cristianos para disimular su doctrina esotérica

- ¿Cómo pasaste de ser madre de un alumno de una guardería "original" a adepta de una secta esotérica?

- Yo no pensaba que fuese una secta, claro. Veía una escuela legal, una pedagogía legal y muy considerada en todo el mundo. Como Montessori, pero con un enfoque espiritual. Y eso sí me interesaba, porque desde pequeña tenía interés por el mundo espiritual y soy de las personas que se preguntan por la existencia de otro mundo. Pensé que por fin había encontrado las respuestas y así decidí hacer la formación de maestro Waldorf.

- ¿En qué consistió esa formación?

- Me interesaba profundizar en la parte pedagógica y, sobre todo, en la Antroposofía. El curso era de tres años, un fin de semana al mes, y un encuentro durante la semana, cada uno en su centro más cercano. La formación, la verdad, a mí me gustaba, porque era en grupo, y el primer año tenía un enfoque artístico: música, canto, acuarela, escultura, euritmia y Antroposofía. Todo el mundo estaba contento. La mitad eran madres, y los otros, futuros maestros. En el primer año no había casi pedagogía, más bien Antroposofía. Y el concepto clave es la armonía (en el arte, en la música, en el movimiento…). El estudio principal se hace con el libro Teosofía, de Steiner. Es evidente el por qué: sin la base antroposófica, la pedagogía Waldorf no tiene sentido
 
steiner_libro
 
Detrás de Steiner no hay "pedagogía" sino mero esoterismo y ocultismo

- ¿Qué doctrinas te enseñaron?

El karma y la reencarnación, la constitución espiritual del hombre… todos estos temas, que son fundamentales para comprender luego la pedagogía. La visión de Rudolf Steiner reinterpreta prácticamente toda la evolución de la humanidad a la luz de la Antroposofía. A mí lo que más me condicionó fue el estudio de la Antroposofía dado en el curso y en el encuentro semanal, y también la práctica de la euritmia como terapia.

- ¿Qué es esa euritmia?

- Es el arte de hacer visible el Logos, el Logos creador. Al principio esto no está claro. La euritmia es definida como un arte del movimiento, importante para la armonía del cuerpo y de los cuerpos físico, etérico, astral y el yo. Lo que pasa es que cada cosa yo la profundizaba mucho más porque quería comprender el origen de la enseñanza.

- Y todas estas doctrinas… ¿tienen luego su “aplicación” en las aulas?

- Sí. Como te decía, en la formación se habla de la constitución de los cuerpos y de cómo nos reencarnamos. Se habla de los septenios (períodos de 7 años), y esto es importante para la pedagogía, porque se aplica dependiendo de en qué septenio están los niños. En el jardín de infancia se hacen las cosas considerando que los niños acaban de reencarnarse. Las maestras, por ejemplo, tocan la flauta o la lira pentatónica, instrumentos a los que faltan dos notas: el fa y el do. Esto tiene que ver –como siempre– con la teoría de Steiner: la nota más baja, el do, es la tierra. Y entonces no hay que tocarla, porque los niños están en proceso de encarnación y no hay que adelantarse en el proceso. El estudio de los septenios se llama “biografía”, y es utilizado en la Antroposofía también como una terapia. Las artes que se experimentan en la formación son artes antroposóficas. Hay formación en arteterapia, y en muchas otras cosas.

- ¿Algún otro ejemplo de adoctrinamiento de origen esotérico?

- Los antropósofos están en continua guerra dentro de sí mismos, una guerra para el despertar y para vencer al dragón. Su imagen preferida es la de Micael (simbolismo del arcángel San Miguel). Es la imagen que resume la Antroposofía, y el adepto cada día mata o intenta matar al dragón a través de los ejercicios y meditaciones. Es la lucha espiritual del hombre, que se enfrenta cada día a las potencias ahrimánicas y luciféricas que intentan dominarlo, oponiendo la fuerza crística que vive en él y que la Antroposofía despierta. Pues bien: la fiesta de Micael, en el equinoccio de otoño, es la más importante en las escuelas Waldorf. A los niños del jardín de infancia se les da una pequeña espada de madera, y durante el día tienen que superar pruebas de coraje, pequeños desafíos… Pero esto tiene un significado: es la lucha espiritual del hombre.
 
» La espiral del Adviento es otro momento importante en la escuela: en el corazón del invierno, el niño viene conducido hacia el interior de la espiral para encender su vela. La apariencia es bonita, pero es un ritual. Para quien conoce las tradiciones antiguas y las conferencias de Steiner acerca del Cristo Cósmico y la iniciación, es evidentemente un ritual. Pero estos rituales no se explican a los padres de los alumnos. O se les da una explicación sencilla, que tiene que ver con la naturaleza, el ritmo y el cambio de las estaciones. Pero quien estudia la Antroposofía conoce el significado esotérico de cada acto. Entonces, ¿por qué no decirlo claramente?
 
steiner_libro_2

-¿De qué manera esta formación cambió tu vida? ¿Esperabas esta transformación, o fue algo no querido?

- Cambió mi vida porque la creencia antroposófica empezó a ser mi creencia. No la esperaba. Fue algo inicialmente querido, porque yo demostré interés. Pero de forma paralela a la formación, empecé a estudiar la parte más esotérica de la doctrina, porque quería saber el núcleo de la visión. Y fue cuando leí el libro La iniciación, donde Steiner describe paso a paso su camino de despertar, aparentemente un camino libre en el que vas siendo guiado por ejercicios y meditaciones. Podemos decir que hay dos tipos de antropósofos: los que sólo leen, y los que practican.

- ¿Y tú pasaste a practicar? ¿Desde tu perspectiva actual, crees que fuiste libre al hacerlo, o estabas condicionada?

- Al principio fui libre, pero después creo que fui más condicionada por los escritos de Steiner. Más tarde empecé a frecuentar grupos on line (dedicados a la antroposofía) , al no haber uno donde yo vivo. Y claro, allí encontré muchas personas que seguían la misma corriente. Además, en este tipo de grupos la práctica es muy recomendada por gente que lleva muchos años en la Antroposofía.

- ¿Esto afectó de alguna manera a tu familia?

- Yo entonces me estaba separando. Así que cuando empecé a interesarme por la Antroposofía ya estaba en una crisis personal. Yo no hablaba mucho de este camino personal –así lo consideraba–, pero creo que después de unos años el cambio fue bastante evidente, porque ya no podía hablar de otra cosa. Mi visión del mundo se había vuelto completamente antroposófica. En este punto la objeción antroposófica es que se trata de una experiencia personal, una mala interpretación o demasiado estudio… Es falso: los antropósofos están todos obsesionados con Steiner. Su doctrina afecta a toda la vida, de la alimentación a la medicina, y sobre todo a la percepción de ti mismo. De hecho, dejé de vacunar mi hijo, porque las enfermedades son pruebas importantes para el desarrollo espiritual. Muchos antropósofos hacen la vacunación de base, pero no la de las enfermedades concretas.

- ¿Cuándo decidiste cortar con todo? ¿Cuál fue la razón de hacerlo?

- Empecé a tener dudas basándome en el método mismo de Steiner. No veía el trabajo espiritual, que debería ser un trabajo consciente. Yo veía sólo a gente guiada. Además, comencé a notar en el grupo de estudio afirmaciones racistas y homófobas… claro, todavía me faltaba conocer esa parte más oscura de la doctrina de Steiner. Observé muchas contradicciones: si es un camino libre y sin maestros, ¿por qué se le venera como maestro? Si es un camino científico donde hay que experimentar, ¿cómo es que se cree en sus palabras y en todas sus conferencias? Entonces, al principio asumí la posición de algunos antropósofos que se consideran independientes, y que mantienen que Steiner no ha sido bien entendido, y que hay que estudiar y meditar más. Y empecé a dudar de Steiner mismo: ¿es posible que nadie lo haya entendido? Comencé a verlo en su contexto histórico, en la Teosofía, la Alemania pre nazi…
 
rudolf_steiner_goetheanum
Steiner con un modelo de su templo-centro de artes: el Goetheanum;
los antropósofos han construido unos cuantos

- ¿Y a qué conclusión llegaste?

- Mirando al hombre Steiner –y al gurú iniciado–, empecé a darme cuenta de que todo era una construcción. Respeto a quien quiera creer, pero para mí son mentiras. Para salir de la Antroposofía hay que ir hasta el fondo, con honestidad. Esto normalmente no se puede hacer, porque dentro del movimiento, quien pone en duda a Steiner es un traidor del mundo espiritual. Así que para mí fue un esfuerzo, porque tenía miedo de equivocarme. Además, porque la parte más espeluznante de la Antroposofía es la que ve al hombre como un ser parasitado literalmente por demonios, y todos los ejercicios y meditaciones sirven para la liberación del propio “yo”. Conozco muy poca gente que haya salido de la Antroposofía. La mayoría se han quedado allí, con un grado menor o mayor de implicación, pero siempre con esta reverencia y fe hacia Steiner. Nadie en cien años ha hecho el camino de Steiner y ha llegado a ser clarividente como él. Nadie. ¿Por qué no decir claramente que es una fe, una religión? Porque Steiner no quería.

- ¿Cuánto tiempo te costó liberarte realmente de este movimiento?

- Todo este proceso de alejamiento ha durado dos años. Hasta el año pasado todavía participaba en el grupo on line (dedicado a la antroposofia), y realizaba manualidades de estilo Waldorf que vendía por internet. He tenido que cerrarlo todo. Empecé a leer críticas a la Antroposofía, como el testimonio de Grégoire Perra o la web Waldorf Watch. Y empecé a darme cuenta de la “red antroposófica”. Algo que desde dentro me parecía un pequeño mundo rebelde, muy sencillo y siempre con necesidades económicas –así lo ven los adeptos–. Pero en su conjunto es, efectivamente, una multinacional, como ha destacado hace poco Le Monde Diplomatique. Mi opinión es que se trata de pseudociencia, y que una pedagogía y una medicina no se pueden basar en visiones de un “iniciado”. Lo que me pregunto ahora es: ¿habría entrado si hubiera sido consciente de que las escuelas Waldorf son parte de un movimiento espiritual? Lo tengo claro: nunca.

- ¿Qué daño puede hacer a una persona la Antroposofía?

- No es una filosofía de la libertad como ellos dicen. Es exactamente al revés. Steiner ha vinculado a sí muchas personas, y lo sigue haciendo. La Antroposofía es un camino donde la personalidad desaparece, es deconstruida. Algo que no se hace a partir de la libertad, sino a partir de dogmas. La manipulación es muy profunda, y el daño mayor es el de sentirse libre cuando realmente estás en una prisión. Llegas a pensar con los conceptos de Steiner: crees que son tuyos, intentas elaborarlos… pero son conceptos adquiridos en años de estudio. Los antropósofos no pueden hablar ni pensar sin referirse a lo que dijo el “doctor” acerca de esto o lo otro. Para ellos, nuestro mundo está poblado de demonios, que guían los gobiernos, las casas farmacéuticas, el mundo científico… todos en contra de la Antroposofía. Es el miedo. Steiner controla todavía hoy con el miedo.
 
Una demostración de "euritmia" con los niños para que los padres vean el "progreso" en una escuela Waldorf de Europa Central
 
 
 

jueves, 3 de septiembre de 2020

España: autorizan el primer colegio Waldorf en la provincia de Valencia

 Valencia (España) contará desde este curso 2020-2021 con el primer colegio basado en la pedagogía Waldorf, la Escuela Internacional Waldorf Valencia, después de que la Conselleria de Educación haya autorizado al centro a impartir el segundo ciclo de Infantil, Primaria y primero y segundo de la ESO, oferta que se irá ampliando al resto de cursos de Secundaria en los próximos años, según informa el diario Las Provincias.


La Escuela Internacional Waldorf Valencia se convierte así en uno de los pocos centros educativos que siguen pedagogías respetuosas con el niño que cubrirán toda la enseñanza obligatoria. Ubicada en El Puig, a escasos 14 kilómetros de Valencia y con buenos accesos, cuenta con 6.000 metros cuadrados de instalaciones repartidas entre aulas educativas, comedor, pista deportiva y exteriores con amplias zonas verdes, además de huerto y piscina.


«Un entorno perfecto para que, en estos tiempos inciertos, donde buscamos por encima de todo la seguridad y el sano desarrollo de nuestros hijos, los niños puedan aprender en un lugar cálido, donde sentirse respetados en su individualidad y desarrollarse como seres humanos autónomos e íntegros», ha explicado el presidente de la Fundación Waldorf Valencia, Rafael Noguera. El responsable de la entidad recalca además las bajas ratios de alumnos por aula y maestro, que permitirán impartir clase con garantías y, además, permitir al niño seguir siendo niño.


La entidad titular del centro escolar es una fundación sin ánimo de lucro, que tiene como finalidad que las familias que estén interesadas en una pedagogía que ponga al niño en el centro de la educación y respete sus ritmos de desarrollo, puedan acceder a ello. El colegio está siendo acreditado por una de las organizaciones autorizadas por Estados Unidos, y los contenidos se llegarán a impartir al 50 % en inglés.


Detrás de la autorización otorgada por la Conselleria de Educación «hay mucho esfuerzo, ilusión y dedicación por parte de muchas personas», cuentan. «Familias y maestros han trabajado unidos para ofrecer a los niños una pedagogía que educa a los niños hacia la libertad. Un impulso renovador más necesario que nunca», añade Noguera.


La pedagogía Waldorf nació en 1919 de la mano de un filósofo austríaco, Rudolf Steiner, y desde un primer momento tuvo una amplia repercusión, sobre todo en Alemania, país donde se prohibió con Hitler en el poder. Tras la II Guerra Mundial, el movimiento pedagógico se extendió por todo el mundo, y actualmente hay escuelas Waldorf en los cinco continentes. En los últimos años ha tenido un empuje importante porque la neurociencia ha avalado las bases de una pedagogía que se ajusta al proceso madurativo de los niños, que entiende la importancia de la enseñanza a través de la vivencia.


La Comunidad Valenciana se convierte así en una de las autonomías a la cabeza en innovación pedagógica, ya que la pedagogía Waldorf se ha tomado como referencia en los planes educativos de países como Finlandia, a la cabeza en los informes PISA. Sin embargo, en ningún lugar del artículo de prensa se aclara que Steiner fue el fundador de la Sociedad Antroposófica y que su pedagogía está totalmente vinculada con sus doctrinas esotéricas.

miércoles, 7 de junio de 2017

El origen esotérico de la "pedagogía Waldorf" la vuelve incompatible con la educación católica



Se multiplican en diversos países las escuelas que, bajo los nombres de Waldorf o Steiner, proponen una pedagogía alternativa al colegio tradicional. Muchas familias no saben realmente lo que se encuentra detrás: el modelo educativo de la Sociedad Antroposófica, uno de los principales grupos esotéricos contemporáneos. Lo cuenta Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en este artículo, publicado en Aleteia.

El fundador de la Antroposofía: Rudolf Steiner

Rudolf Steiner (1861-1925), fundador de la Sociedad Antroposófica, es considerado por algunos “la mayor eminencia esotérica de su época”. Ingresó en la Sociedad Teosófica, de cuya sección alemana fue nombrado secretario general en 1902. Pero la insistencia de los teósofos en el orientalismo lo decepcionó, creando en 1913 su propia asociación esotérica, la Antroposofía, para cultivar mejor la genuina vida espiritual, según sus palabras.

Es difícil resumir la doctrina antroposófica, que algunos han calificado de enseñanzas teosóficas influidas por el rosacrucismo y con un mayor contenido cristiano. Su actividad más destacada, y por la que más se le conoció en Europa, fue la de conferenciante y escritor, haciendo una gran cantidad de viajes por varios países.

La sombra de la antroposofía se sigue proyectando en la actualidad a través de las escuelas Waldorf, las comunidades para discapacitados Camphill, y algunas otras iniciativas cuya autoría corresponde también a Steiner o que se basan en sus principios, como la agricultura biodinámica, la euritmia, la gimnasia Bothmer o el mismo Triodos Bank, además de la Comunidad de los Cristianos.

Un nuevo sistema pedagógico

En 1884 Steiner fue contratado como tutor del hijo de la familia Specht, Otto, que padecía hidrocefalia. En su trabajo con él, lento y arduo, consiguió el éxito tanto en lo intelectual como en la salud física del niño, que llegaría a estudiar Medicina y a ejercerla. Unas décadas después, con su sistema de pensamiento esotérico en pleno apogeo, creó las escuelas Waldorf, en las que aplicaría lo aprendido años atrás con el pequeño Otto Specht.

El empresario Emil Molt, propietario de la compañía de tabaco Waldorf-Astoria de Stuttgart, le encargó la creación de una escuela para los hijos de sus empleados. La escuela Waldorf se abrió en aquella ciudad en septiembre de 1919, con la “dirección espiritual” de Steiner, cuyas doctrinas determinaron la pedagogía empleada. Creció su reputación como pedagogo, y tuvo mucha aceptación en Inglaterra, donde fue invitado a lugares de prestigio a dar conferencias, como la Universidad de Oxford. En 1925 se inauguró una escuela según la pedagogía Waldorf en las afueras de Londres, otra en Holanda, y en 1928 abrió sus puertas la Rudolf Steiner School de Nueva York.

Según explica su biógrafo Gary Lachman, tras la muerte de Steiner en 1925, la pedagogía Waldorf “constituye la opción más popular de formación alternativa, atrayendo más solicitudes que otros métodos pedagógicos alternativos como las escuelas Montessori”. De hecho, hace una década ya se contaban más de 800 centros educativos inspirados en Steiner en el mundo, la mitad en Europa.

En España se abrió el primer Jardín de Infancia Waldorf en 1979 en Las Rozas (Madrid). Actualmente, según la información facilitada por la Asociación de Centros Educativos Waldorf, en España hay 13 centros de formación del profesorado, 27 centros asociados de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato, 22 centros a los que denominan “iniciativas educativas amigas”, y 27 centros de padres y madres de día. También engloba 3 entidades o centros de “pedagogía curativa y socioterapia”. Cabe destacar que esta asociación, según explica en su página de Internet, está vinculada a la Sección Pedagógica del Goetheanum, sede mundial de la Sociedad Antroposófica.

Una antropología detrás de la educación

La pedagogía Waldorf, basada en el esquema de pensamiento ternario de su inventor, divide el período educativo de la persona en tres fases que se corresponden con sus tres primeros septenios. Se insiste mucho en la creatividad de los niños y en dejar que desarrollen su pensamiento de forma libre. No se emplean libros de texto, sino que son los propios alumnos los que componen su libro, que se les entrega en blanco al comenzar la asignatura (y así, a lo largo de una escolarización completa, cada niño habría compuesto un centenar de libros).

El arte tiene un lugar fundamental en la enseñanza, y no hay exámenes ni ningún elemento que pueda fomentar la competitividad. Los informes elaborados por los maestros y que sirven como evaluación de los alumnos, van acompañados por poemas o cuentos elaborados por los mismos docentes o tomados de las obras de Steiner o de Goethe. Así les muestran lo que sus maestros esperan de ellos.

La educación parte de la concepción antropológica de Steiner, que diferencia tres dimensiones en el ser humano: la fisiológica, la psicológica y la metafísica. Aunque también habla de cuatro partes: el cuerpo físico, el cuerpo etéreo (o aura), el cuerpo astral y el ego. La educación ha de tener en cuenta tanto el aspecto terrestre como el aspecto cósmico –el más importante– del hombre. Así, se cultiva la vocación (cósmica), y no la profesión (terrestre).

Además, no hay que olvidar que, debido a la creencia en la reencarnación y en el karma, para los antropósofos “la personalidad no nace con el nacimiento. El yo de un recién nacido es tan antiguo como el de cualquier otra persona. Con la presente encarnación él no permeó todavía los diversos envoltorios terrenos”.

En el momento del nacimiento, el ser humano tiene el cuerpo físico concluido, pero el cuerpo etérico va consolidando al físico. Y así, “el nacimiento de un cuerpo etérico autónomo sólo ocurre en la proximidad de los siete años”. E igual que se alimenta el cuerpo físico con la comida, el cuerpo etérico ha de nutrirse con “alimentos” como el ritmo, la fantasía, etc.

Las fases del desarrollo infantil

Y las tres fases de la educación del niño, apuntadas antes, van de lo central (cósmico) a lo superficial (terrestre). La primera fase, entre el nacimiento y el cambio de dientes (hasta los 7 años), tiene carácter simbólico, fantástico y mitológico.

Por medio de los cuentos tradicionales, “al encontrarse el niño como descendiendo de ese mundo al mundo terrestre, este lenguaje simbólico y arquetípico actúa a modo de un cordón umbilical psíquico que lo reconecta instintivamente con su origen, y por lo tanto con su destino-vocación. También esos cuentos, si son genuinos, están impregnados de una profunda energía moral y actúan muchas veces como una fuerza curativa”. En esta fase hay que evitar toda educación intelectual.

La segunda fase, entre el cambio de dientes y la pubertad (de los 7 a los 14 años), ya está caracterizada por el razonamiento y el pensamiento, que aún se aprende como juego. Es cuando comienza la educación formal, con los elementos de lectura, escritura y cálculo, que no se han introducido hasta ahora. Hay que tener en cuenta que “letras y números no son invenciones del hombre, sino que han surgido a través de las civilizaciones como expresión (‘revelación’) del Logos mismo”. Según la pedagogía de Steiner, en esta etapa se da la formación en cuatro aspectos: del pensar, de la voluntad, de la sensibilidad y moral-social.

Por último, la tercera fase del desarrollo humano tiene lugar entre la pubertad y el final del crecimiento (de los 14 a los 21 años), y coincide con el “descenso” de la persona a la realidad terrestre. Se da una polarización entre la razón y la pasión, y hay una necesidad de saber más que impulsa a la investigación y experimentación. Es la etapa en la que hay que aprender a discriminar la información. Y nace la conciencia de la propia personalidad.

Después de todo lo dicho, cabría recoger aquí la breve definición que da Manuel Guerra en el Diccionario enciclopédico de las sectas sobre las Escuelas Waldorf: “son las escuelas o centros de la Sociedad antroposófica, destinados a la enseñanza especialmente antroposófica de los niños”.

En principio, no se enseñan las doctrinas de la Antroposofía –algo en lo que insistía Steiner–, y “de hecho, la mayoría de estudiantes y padres de las escuelas Waldorf conocen poco sobre Rudolf Steiner y su filosofía, aunque reconocen y aprecian el ambiente vivo y la metodología de las escuelas Waldorf, basados en la filosofía de vida de Steiner”. Pero, como reconoce el mismo autor, “sin la base espiritual de la Antroposofía, la Educación Waldorf no puede encarnarse, y se convierte en una mera técnica o en un experimento unilateral en educación”.

¿Libertad… o dependencia?

Las opiniones positivas sobre la propuesta pedagógica de Rudolf Steiner son muy fáciles de encontrar, ya que los partidarios de las escuelas Waldorf se encargan de divulgarlas por doquier. Por eso aquí recogemos algunas de las principales objeciones que se le han planteado, y que hay que tener en cuenta.

En primer lugar, hay estudios que muestran algo paradójico en cuanto a la libertad que la pedagogía Waldorf dice dar a sus alumnos. Una investigación académica desde el área de las Ciencias de la Educación revelaba hace una década que para promover la libertad y la participación de los niños “el currículo Waldorf es extremadamente estructurado y sus profesores, bastante directivos” (Doralice Lange de Souza Rocha).

De hecho, en esa investigación se critica que los alumnos dependan excesivamente de sus maestros –en concreto de los conocimientos, experiencias y cosmovisión de sus docentes–, de manera que “se constituye en un serio problema […]: los niños no son expuestos a diferentes fuentes de información, perspectivas y puntos de vista”. Además, el mismo estudio cuestiona la forma que tiene la pedagogía Waldorf de “proteger” a los alumnos de los problemas del mundo, algo que tendría un efecto negativo en su desarrollo y en su posterior situación en la vida real.

Derivas sectarias

Dando un paso más, y saliéndonos del ámbito estricto de la pedagogía, el sistema Waldorf ha sido puesto en el punto de mira y de preocupación por parte del Estado francés, que en sus documentos sobre el fenómeno de las sectas se han referido en algunas ocasiones a estas escuelas. En su informe presentado ante la Asamblea Nacional en 1999, el diputado Jacques Guyard se refería a tres movimientos sectarios que controlan centros educativos en el país. Uno de ellos es la Antroposofía, que contaba entonces con una treintena de escuelas en Francia, y del que dice lo siguiente:

“Si bien es evidente que todas estas escuelas no revisten un carácter sectario, sin embargo, varias merecen una investigación a fondo. La Comisión tiene, de hecho, conocimiento de derivas [sectarias]. Los métodos pedagógicos particulares en algunas escuelas han sido criticados especialmente por la Inspección de Educación nacional. Así, los aprendizajes del lenguaje estructurado, de la escritura y del cálculo no son obligatorios antes de la edad de 7 años. Además, los niños inadaptados al método de Steiner estarían sujetos al abuso y muchos no tendrían al día sus vacunas.

Mientras que los precios publicados de la escolarización pueden considerarse asequibles para algunas familias (entre 14.000 y 18.000 francos por año), la Inspección de Educación nacional ha identificado instalaciones donde las tarifas eran tan altas que los padres de los estudiantes, para poder pagarlos, se vieron obligados a trabajar para la Antroposofía”.

Un método cuestionado

Más recientemente, el organismo gubernamental francés encargado de estos temas –dependiente del primer ministro–, la Misión Interministerial de Vigilancia y Lucha contra las Derivas Sectarias (MIVILUDES) se ha hecho eco de la preocupación por la pedagogía Waldorf. Si en el informe que publicó en el año 2000 su institución predecesora, la MILS, dedicó un amplio espacio a las “Escuelas Waldorf-Steiner”, en 2016 ha contestado a una carta de consulta sobre este tema.

La misiva, divulgada posteriormente en internet, afirma que “la MIVILUDES recibe con regularidad informes y testimonios que expresan fuertes inquietudes y dificultades sobre las escuelas Steiner-Waldorf”. Entre otros elementos, la secretaría general de la MIVILUDES destaca que en dicha pedagogía se incluyen elementos de la doctrina antroposófica, y que un informe de Educación Nacional cuestionaba en 1999 los métodos fundados en la imitación, que van en detrimento de la capacidad crítica de cuestionamiento, algo que iría unido a la posibilidad de confusión en los alumnos entre creencia, interpretación y enfoque científico, al dar mucha importancia a lo simbólico y mitológico.

Por su parte, el Centro de Información y de Aviso sobre las Organizaciones Sectarias Dañinas (CIAOSN), dependiente del Gobierno de Bélgica, también tiene en su página de internet algunas referencias a la Antroposofía y a la pedagogía Waldorf.

Captación y adoctrinamiento

Volviendo a Francia, aunque al ámbito asociativo de los afectados por el fenómeno sectario, la UNADFI (Unión Nacional de Asociaciones de Defensa de las Familias y del Individuo Víctimas de Sectas) ha publicado a lo largo de los años diversas noticias y testimonios que muestran la cara más oscura de la pedagogía Waldorf y su vinculación a la Sociedad Antroposófica.

En uno de sus artículos, un antiguo alumno de estas escuelas habla de adoctrinamiento, tanto sutil como explícito, en las mismas, y explica cómo pasó del colegio a formar parte de la Antroposofía y a ser profesor. Considera que se adoctrina a los niños en un sistema de pensamiento cerrado y que es, en realidad, “un atentado contra la libertad de conciencia de los niños. Y el procedimiento es hábil, ya que la capacidad de extenderse de la Antroposofía es mayor cuanto menos visible sea su carácter sectario”.

¿Es compatible con el cristianismo?

Además de las críticas que se han resumido, para algunas instituciones educativas cristianas (o con cualquier otro ideario de tipo religioso), lo fundamental es saber el grado de dependencia de la enseñanza Waldorf con respecto a la Antroposofía como doctrina esotérica. Esto determinaría, sin tener que entrar en aspectos particulares que podrían ser fácilmente corregibles, su compatibilidad o no con el cristianismo. Y según apuntan los autores que han estudiado en profundidad la pedagogía Waldorf, ésta es algo más que una simple propuesta alternativa, y se convierte en una aplicación práctica de las doctrinas antroposóficas de Rudolf Steiner.

La Antroposofía es incompatible con el cristianismo, tanto doctrinalmente como en la vida práctica. Se trata de una cosmovisión esotérica que se plantea como alternativa a la fe cristiana, por mucho que en su origen, ciertamente, Rudolf Steiner quisiera darle un carácter más occidental y “cristiano” a una Teosofía demasiado ligada a las religiones orientales. La defensa de la reencarnación y otros muchos elementos doctrinales y prácticos son claramente incompatibles con la antropología cristiana y con la forma de entender el mundo y las relaciones sociales.

Un claro ejemplo de esto es la propuesta “religiosa” o “eclesial” nacida de la Antroposofía, que se presenta como un movimiento cristiano más: la denominada “Comunidad de Cristianos”. Sin embargo, Congregación para la Doctrina de la Fe, el dicasterio vaticano encargado de dirimir sobre estas cuestiones, aclaró en 1991 en un documento: “Se ha preguntado a esta Congregación para la Doctrina de la Fe si el bautismo administrado en la comunidad denominada ‘Christian Community’ o ‘Die Christengemeinschaft’ del señor Rudolf Steiner es válido o no. Esta Congregación, después de realizar un examen diligente, ha decidido que se debe responder: No”.

La Iglesia católica rechaza el carácter cristiano de este movimiento porque, de lo contrario, aceptaría la validez de su bautismo. Por eso, la colaboración de cualquier institución religiosa, sea de la Iglesia católica o de cualquier otra confesión, con la pedagogía Waldorf o las escuelas Steiner, parte de este entramado esotérico, parece desaconsejable.

martes, 29 de octubre de 2013

Las escuelas Waldorf, una pedagogía ocultista basada en la Antroposofía


Rudolf Steiner fue un conocido ocultista, fundador 
de la secta "Antroposofía" y de la "educación Waldorf",
lo cual es sinónimo de gnosticismo anti-cristiano,
negador de Cristo como Hombre-Dios y Salvador del mundo.

por Luis Santamaría 


“El ataque a la educación y las escuelas Waldorf". Con este titular Mauricio-José Schwarz, responsable del blog escéptico El retorno de los charlatanes publicaba hace unos días un artículo revelando que siguen abriéndose escuelas en España regidas por algo que se llama “pedagogía Waldorf", como “La cabaña del árbol” en Toledo. Artículo que ha sido retirado de la versión española de su blog por la empresa que lo aloja, Blogger, tras una queja de la Antroposofía.
Según explica Schwarz, el concepto “pedagogía Waldorf” parece señalar un origen legítimo en las prácticas de esa disciplina, puesto que “pedagogía” es la “ciencia que se ocupa de la educación y la enseñanza”. Pero no es así. Es un sistema de indoctrinación esotérico, ocultista y producto de las divagaciones de una sola persona, el ocultista austriaco Rudolf Steiner.
La “pedagogía Waldorf” consiste en una serie de principios educativos que Rudolf Steiner, fundador de la secta llamada Antroposofía, dijo haber conocido no estudiando la enseñanza, ni los procesos cognitivos de los niños, ni lo que funciona o no mejor en un aula, sino poniéndose en trance místico y “consultando” de modo clarividente una especie de biblioteca mística universal esotérica de la sabiduría que llamaba “registro akáshico” y que decía que estaba escrito en el “éter”.

Una historia de la pedagogía Waldorf
Emil Molt, alemán dueño de la fábrica de cigarrillos Waldorf Astoria y miembro de la secta, creyendo que Steiner tenía toda la sabiduría del universo, le pidió al gurú que creara una escuela para los hijos de sus obreros. Steiner simplemente se inventó un sistema educativo a la medida de sus creencias místicas y en en 1919 fundó la escuela con objeto de difundir sus enseñanzas y conseguir nuevos y más fieles adeptos a su visión.
La “pedagogía Waldorf” tiene así la fiabilidad de las muchas otras ocurrencias de este siniestro personaje: la agricultura biodinámica, la medicina antroposófica, la arquitectura antroposófica, la eurritmia y otras chifladuras que han sobrevivido y se multiplican gracias a contar entre otras cosas con el apoyo de Banca Triodos, la organización financiera fundada por la secta y de la cual sus dirigentes poseen el 100% de las acciones, como ya reveló el mismo blog 

La UNESCO, Federico Mayor Zaragoza y el Informe PISA
Por supuesto, lo extraño a primera vista es que la UNESCO, al parecer, otorga algún tipo de “reconocimiento” a la pedagogía Waldorf como válida. Y eso anuncian a bombo y platillo las muchas escuelas de la secta.
En realidad (como en el caso de la OMS y las pseudomedicinas) esto no es exacto. Un grupo de adrptos apoyado con todo el poder económico de la secta, llamado “Amigos de la Educación Waldorf", consiguió que en 1994 se les invitara a presentar la educación Waldorf en la Conferencia Internacional sobre Educación de la UNESCO, dándoles una publicidad excelente.
Sin embargo, hay por lo menos un conflicto de intereses en esta historia. El director de la UNESCO por entonces era el español Federico Mayor Zaragoza, quien aparece muy cercano a los proyectos steineritas. Es frecuentemente citado por el ex-presidente de la Sociedad Antroposófica en España, Joan Melé. Habla insistentemente en favor de la educación Waldorf (pero no de otras tendencias pedagógicas, como la Montessori) y actualmente su Fundación Cultura y Paz es uno de los proyectos que cuentan con financiación preferente de Triodos Bank, el banco de la secta antroposofista.
Schwarz también recuerda cómo Andreas Schleicher, director del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), declaró recientemente que hay demasiados profesores por alumno en la educación pública española. Resulta que Schleicher también es parte de la secta steinerita. De hecho, es egresado de una escuela Waldorf.

Los problemas de la pedagogía Waldorf
Cada vez son más las escuelas Waldorf o antroposóficas de España. Centros educativos donde se cuenta a los padres una historia maravillosa de nuevos procedimientos pedagógicos basados en conocimientos científicos, libertad del niño, respeto a su individualidad, acento en la expresión de su visión personal y demás lugares comunes que ciertamente apelan a la preocupación de cualquier padre ante un sistema educativo lleno de deficiencias.
Su fundador es presentado como “filósofo”, “educador” y “pensador” pero en ningún documento de la pedagogía Waldorf se señala que era un místico que hablaba con fantasmas y que derivó sus conceptos educativos de sus trances clarividentes y para servir a su más amplia secta, la Antroposofía.
Según explica Schwarz de forma crítica y directa, la pedagogía Waldorf se basa en postulados fantasiosos, irracionales y caprichosos sin ninguna base fuera del delirante mundo del ocultismo steinerita. Así, para empezar, los estudiantes son “identificados” misteriosamente según los cuatro humores que las antiguas supersticiones decían que tenía el ser humano. Cada niño de una escuela Waldorf es marcado como “melancólico, sanguíneo, colérico o flemático” y la educación que reciba será diferente según este “temperamento”.
Luego está la idea central de la creencia de Steiner: los niños son seres que flotan a la mitad entre el mundo espiritual y el material, es decir, que en ellos el espíritu no está debidamente integrado al cuerpo. Para facilitar que el espíritu encarne debidamente y el niño sea clarividente como Rudolf Steiner, durante los primeros 7 años no debe pensar, no debe tener acceso a la información, no debe conocer hechos.
Un ejemplo revelador lo da Grégoire Perra, quien, habiendo sido alumno Waldorf, adepto de la secta y profesor Waldorf, dio la alarma sobre los métodos de sutil indoctrinación de los steineritas, por lo que fue demandado por difamación y declarado inocente por la justicia francesa.
Algunos ejemplos de lo que Steiner le indica a los profesores que deben hacer: “No debemos temer hablarle a los niños sobre la Atlántida. No debemos omitir eso. Podemos incluso presentarla en un contexto histórico. Pero entonces tienen que rechazar la geología estándar… la edad de hielo es una catástrofe atlanteana. El antiguo período glacial y las condiciones promedio recientes en Europa no son sino lo que ha ocurrido desde que se hundió la Atlántida”.
Las delirantes enseñanzas Waldorf están destinadas a presentar como realidad las creencias de Steiner en las más diversas supersticiones, desde que los continentes son islas que “flotan en los mares” ancladas por las estrellas, de modo que “cuando cambian las constelaciones, los continentes cambian”.
Y, sobre todo, se hace cuanto sea posible por impedir que los niños razonen o aprendan hechos. Una profesora de educación Montessori y defensora de la pedagogía basada en la evidencia recuerda su paso por una escuela Waldorf: En Historia, a los niños se les enseñaba la “historia como un proceso de desarrollo paralelo al desarrollo de los niños, con la civilización occidental en el pináculo”, y los mitos y leyendas antiguos como hechos históricos. Esto es consistente con el racismo consustancial a las enseñanzas de Steiner.
Cuenta además: En otra ocasión, un alumno de sexto grado me preguntó cómo funcionaba la copiadora de la oficina. Antes de que pudiera abrir la boca, una profesora corrió hacia el niño y le dijo que había un gnomo dormido en la caja, y que cuando se oprimía el botón, se encendía una luz, lo despertaba y él copiaba rápidamente el papel que se ponía frente a él y pasaba la copia por la abertura. Después de que el niño se fue, se me dijo que no podía “envenenar” la mente del niño con “hechos duros y fríos como piedras”.
Y lo peor es que muchos padres no saben nada de esto, creen que inscriben a sus hijos en una forma educativa válida, legítima, honesta y estudiada, con el “apoyo” de la UNESCO y alguna validacion académica real, lo cual no es verdad.
De hecho, hay un creciente movimiento de denuncia de las barbaridades sectarias que mueven todas las actividades de la educación Waldorf, entre ellas Personas en favor de Escuelas Legales y No Sectarias (PLANS), Waldorf Watch y denuncias varias… desgraciadamente todo ello en inglés, mientras que en el mundo hispanoparlante los steineritas, en todas sus ramas, trabajan con una impunidad casi absoluta.

Instituciones pantalla, por más que les pese
Para terminar, un detalle curioso es que las escuelas Waldorf hacen un intento constante por disociarse de la secta antroposófica. Una y otra vez hablan de “inspiración” en Steiner pero niegan ser integrantes de la red de su religión. Lo mismo que han tratado de hacer los líderes antroposóficos de Banca Triodos, afirmando que “las personas de Banca Triodos” se asocian “libremente” y porque quieren a una visión religiosa, pero que no tienen relación entre sí.
Sin embargo, la relación es imposible de ocultar, no sólo por la estrecha relación de destacados jerarcas antroposofistas con todo el “movimiento” Waldorf, sino porque en sus publicaciones está presente todo el entramado Steiner. Un ejemplo es la revista Nº 13 del sitio oficial de los Colegios Waldorf (pasa lo mismo en las demás), donde encontramos loas arrebatadas al gurú Rudolf Steiner (la educación Waldorf no tiene aportes de nadie más, todo se ajusta a lo que dijo este personaje, sin importar los avances logrados desde 1919 en ciencia, psicología y pedagogía)… hasta una reveladora lista de anunciantes, todos ellos parte de la trama antroposófica, la mayoría directamente negocios propiedad de la secta:
- Alieco es distribuidora de Démeter, la opulenta empresa que “certifica” la agricultura biodinámica obtenida por Steiner también del “registro akáshico”.
- Asociación de Agricultura Biodinámica, otra marca de Démeter.
- Cal Valls, empresa de alimentos certificada por Démeter.
- Centro de Terapia Antroposófica, propiedad de la Fundación Canaria Antroposófica y que ofrece terapias milagrosas para diversas afecciones.
- Dr. Hauschka, empresa de cosméticos también propiedad de la antroposofía y fundada por Steiner.
- Editorial ING, especializada en libros antroposóficos para niños.
- Editorial Rudolf Steiner, la multinacional editorial de la secta.
- Fundación Círculo de Arte Social, que no tiene nada que ver con el arte ni la sociedad, sino con la meditación antroposófica.
- Fundación Rudolf Steiner, el eje de las actividades de la secta en España.
- Triodos Bank, el banco que financia las actividades de la secta.
- Weleda, empresa de pseudomedicamentos propiedad de la antroposofía.