"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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jueves, 9 de abril de 2020

México: dos brujos se dan a la fuga tras estafar a varias personas.


FUENTE: El Sol de Parral





La estafa esotérica de los brujos y videntes es un fenómeno trasnacional. En todos los países se sucede un goteo de fraudes protagonizados por los “profesionales” de las “ciencias ocultas”. La última noticia que hemos conocido por los medios ha sucedido en Hidalgo del Parral (Chihuahua, México), donde una víctima acudió al “centro espiritual” y se topó con una casa abandonada, una lona y estantes vacíos; les había pagado ya una importante suma de dinero.

¿Desaparecieron los brujos por arte de magia o terrenal? Nadie vio ni escuchó el escapismo o tal vez sí eran brujos. Puede ser todo. La casa de los conjuros está vacía. Los “Hermanos Sandoval” ya no realizan ahí sus trabajos desde el pasado 30 de marzo, después de hacer sus últimas “limpias”… a los bolsillos de por lo menos 7 incautos. La casa de la colonia Las Américas fue sede de la mayor estafa de los últimos años en Parral –quizá sólo después de la del ex gobernador de Chihuahua–. Más de un millón de pesos (cerca de 38.000 euros) fue suficiente motivo para huir, según relata Christian Baeza en El Sol de Parral.

Los autodenominados “Hermanos Sandoval”, bajo el amparo de engaños, promesas de milagros, charlatanería envuelta en trabajos de espiritismo y brujería, sirvieron para estafar a por lo menos 7 personas, según se sabe hasta el momento. Se piensa que pueden ser más, pero hasta ahora sólo ellos han denunciado.

El pasado 2 de abril, los “Hermanos Sandoval” fueron señalados por una persona de haber cometido fraude, después de que les entregara 221.000 pesos en total (más de 8.000 euros) a los supuestos embaucadores, aquellos a los que desde hacía seis meses visitaba con regularidad. Para su sorpresa, el pasado 29 de marzo decidió realizar una llamada al “Maestro” Sandoval con el fin de indicarle que iría a verlo, pero éste nunca le contestó, por lo que decidió acudir hasta su “centro espiritual”.

En el lugar sólo encontró una casa vacía, una lona, un par de cortinas, las repisas donde antes se encontraban las velas… Esas que curaban todo tipo de males, ya se había apagado, se extinguieron junto con la fe del denunciante. Una puerta abierta que da a la nada… al vacío, al engaño. Vecinos del sector de Las Américas, que dijeron conocer a los ahora fugitivos, indicaron que eran personas sin malicia, pues se acercaban a conversar, y rara vez se les veía discutir o ser señalados de estafadores.

Sin embargo, todos concordaron en una cosa: “nadie vio nada”. Ésta es la respuesta que el Ministerio Publico y los afectados recibieron por parte de los vecinos de los Hermanos Sandoval, quienes, desde el pasado 29 de marzo, abandonaron su recinto sagrado como ya lo han hecho otras veces, luego reaparecerán con otro nombre y quizá con otra identidad. Esta historia se repite a lo largo de los años.

Fue tan sigilosa su salida que nadie sabía que ya no estaban. No vieron nada los vecinos, menos aún sospechar que se hubieran ido sin despedirse. Según datos proporcionados por la Fiscalía, ni el mismo dueño supo cuándo abandonaron el lugar. Nadie vio una mudanza, a los hermanos sacar sus cosas de la vivienda. Simplemente desaparecieron.

domingo, 5 de abril de 2020

No. Los astrólogos y los videntes no predijeron el coronavirus, ni pueden predecir nada.

Coronavirus: Fake news o la manipulación de un experimento ...
FUENTE: Portaluz

Continúa la pandemia del Covid-19 y, con ella, una parte importante de la población mundial está obligatoriamente confinada en sus casas. Como consecuencia, la sensación de miedo puede llevar a muchas personas a ser más vulnerables al engaño no sólo de las sectas, sino también a la acción de los “profesionales” de lo oculto: videntes, médiums, adivinos, astrólogos, echadores de cartas, quiromantes… Así comienza el artículo que ha escrito en Portaluz Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

Noticias de impacto: los que habrían “acertado”

Muchos medios de comunicación se hicieron eco, en los primeros días de la crisis mundial del coronavirus, de los videntes que –lejos de toda ética– afirmaban haber avisado en 2019 de lo que está sucediendo ahora. Noticias de un impacto considerable, que no sólo atraen la atención de los lectores, sino que sirven para publicitar a estas personas y lograr que crezca su clientela, ávida de saber cuál será el futuro más inmediato en estos momentos de incertidumbre, tanto para cada individuo como para la sociedad entera.

Ante el posible escepticismo de la audiencia, estos medios de comunicación habían preparado las “pruebas” del “acierto” de los videntes: grabaciones de audio y vídeo que “demuestran” que la pandemia habría sido prevista unos meses atrás. Una de las más divulgadas fue la predicción de la española Luz Arnau, que habría dicho en octubre de 2019 en un programa radiofónico –dedicado a temas paranormales y esotéricos– que en 2020 moriría “muchísima gente” por causa de “algún virus o alguna de estas pandemias que ha asolado a la humanidad en la historia”.

Otra vidente de España a la que se atribuyó algo semejante fue la conocida como Nube de María, autodenominada “guía espiritual” que en diciembre de 2019 habría anunciado para el año siguiente una época “de pérdidas, de angustia, de incertidumbre y de miedos”, y que “os voy a parar 40 días”. También en España se ha publicado que la vidente Aramís Fuster, muy conocida por sus apariciones en televisión durante años, dijo en 2009 que “va a haber una hecatombe importante a nivel mundial”.

Una depuración energética mundial

Otras figuras del mundo de la adivinación han aprovechado la ocasión para continuar cosechando popularidad –y aumentar su cartera de clientes–, y esto en diversos países. Por hacer un repaso rápido, la astróloga colombiana Deseret Tavares afirma que lo predijo el año pasado y que “aún falta lo peor”. Lo cierto es que Tavares, muy conocida en ciertos círculos, lleva mucho tiempo anunciando catástrofes… y esta vez, sí, la ha habido. También Mhoni Vidente, una figura popular en los medios de comunicación de México, anunció en agosto de 2019 que en el mes de septiembre vendría “una gripe muy extraña”. Ahora se ha apresurado a presentar el vídeo como “prueba” de que ya avisó de ello… aunque haya medio año de diferencia.

En Colombia, la “psíquica” Ayda Valencia se basa en una “colega” norteamericana que habría predicho en un libro el coronavirus que estamos sufriendo y explica que esto tiene razones astrológicas: “Saturno es el juez, el verdugo que viene a pedir cuentas… Marte es la muerte y es la guerra. Entonces, ¿qué es lo que viene? Una depuración energética a nivel mundial en la que se van a perder muchísimas vidas, pero que también te invitan a ti a que te replantees en qué estás, qué estás haciendo, para dónde vas”.

Susana Sánchez, “metafísica” de México, en lugar de hacer una interpretación de acuerdo con la influencia de los astros en los acontecimientos del mundo, afirma que “este tipo de vaticinios tiene que ver con ‘canalización’ del otro plano. Obviamente, reciben información del otro plano, por alguna razón son ‘elegidos’ porque son buenos canales para pasar este tipo de información”.

La falsedad de estas “predicciones”

Lo primero que hay que desechar es todo el montón de afirmaciones genéricas que, sin dar detalles ni fechas, predecían para un futuro indeterminado una desgracia o una crisis a gran escala. Por supuesto que es una práctica común en muchos adivinos, que en un momento u otro “acertarán”, ya sea por causas médicas –como es nuestro caso–, económicas, bélicas o de cualquier otro tipo.

Baste como ejemplo un texto del célebre Nostradamus (1503-1566) que se está haciendo viral estas semanas en las redes sociales. Como sucede siempre ante cualquier acontecimiento importante, se ha rescatado un fragmento de su libro Las Centurias que se interpreta como anuncio preciso del coronavirus. La obra del visionario francés siempre se utiliza, con una explicación simbólica en la que todo es posible, para seguir apuntalando la percepción de que la adivinación es un fenómeno real.

Pero aún nos queda un problema: ¿qué pasa con los videntes de los que se ha aportado una “prueba” audiovisual? ¿No son estas grabaciones la demostración definitiva de que, entre muchos farsantes y estafadores, hay videntes verdaderos que anunciaron la pandemia del Covid-19? Es lo que piensan muchas personas, creyendo que “algo habrá de verdad”.

Y la realidad se impone, siempre que vayamos más allá de la superficialidad de lo que leemos o nos cuentan. En concreto, es falso que las dos videntes españolas antes citadas –Luz Arnau y Nube de María– predijeran con exactitud lo que está pasando. Una web española dedicada a desenmascarar bulos y falsedades por Internet, Maldita.es, ha demostrado que las grabaciones que supuestamente demostrarían los “aciertos” de las adivinas… son falsas, ya que se realizaron a posteriori.

¿Se puede predecir el futuro?

Desde el punto de vista racional, está claro que la astrología y, por extensión, cualquier tipo de adivinación, no tiene fundamentos y es imposible predecir el futuro. Como señalaron cerca de dos centenares de científicos en un manifiesto publicado en 1975 –entre ellos se encontraban 18 premios Nobel–, “en la Antigüedad las personas creían en las predicciones y consejos de los astrólogos porque la astrología formaba parte de su visión mágica del mundo”.

Pero ahora, desde nuestro conocimiento científico de la realidad, sabemos que es “un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento pueden de alguna forma condicionar nuestro futuro”. Entonces, ¿por qué cree la gente en la astrología? “En esta época de incertidumbre, muchos anhelan la comodidad de tener una guía en la toma de decisiones. Les gusta creer en un destino predeterminado por fuerzas astrales más allá de cualquier control. Sin embargo, somos nosotros los que debemos enfrentarnos al mundo y darnos cuenta de que nuestro futuro depende de nosotros, y no de las estrellas”.

La valoración creyente

Junto con la razón, don de Dios, los creyentes contamos con el don de la fe. Si desde parámetros naturales es imposible adivinar el futuro… ¿se puede aceptar desde el punto de vista sobrenatural? El Catecismo de la Iglesia Católica, al explicar en qué consiste el primer mandamiento y lo que abarca, ofrece una valoración detallada de este tema en los nn. 2115-2116, partiendo de que “Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos”. Sólo Dios conoce el futuro. Por ello “la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto”.

Por eso, la Iglesia afirma con claridad que “todas las formas de adivinación deben rechazarse”. Y detalla los medios más extendidos, que son igualmente negativos: “el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone ‘desvelan’ el porvenir… la consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a ‘médiums’”.

¿Qué problema tienen estas prácticas? Que “encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos”. Por eso, desde el punto de vista de la fe cristiana, “están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios”.

domingo, 3 de noviembre de 2019

Argentina: detienen a dos videntes chilenos por estafa


Secretaría RIES, el 2.11.19
La semana pasada detuvieron en Villa La Angostura (provincia de Neuquén, Argentina) a dos ciudadanos chilenos. Se trata de una mujer y un hombre, que cometieron estafas en Concepción del Uruguay (provincia de Entre Ríos, Argentina), donde se hacían pasar por videntes, tal como informa el medio 03442 Noticias Ahora.

Esta pareja operaba en una vivienda de calle Fray Mocho, entre Mitre y Artusi, que habían alquilado con documentación falsa hacía aproximadamente un mes. Tras cometer al menos tres estafas por considerables cifras, se dieron a la fuga, comenzando la búsqueda por parte de la Policía de Entre Ríos, causa que quedó en manos de la fiscal María Occhi.

La División Investigaciones logró recabar documentación en el allanamiento a la casa y con datos de testigos se logró ubicar el auto en las cámaras de seguridad, confirmándose que se trataba de un auto con matrícula chilena. Así se solicitó la colaboración al vecino país, ya que había evidencia de que esta pareja pasa con frecuencia por la frontera, seguramente para continuar con su actividad delictiva.


Por disposición del Juzgado de Garantías a cargo de la doctora Melisa Ríos y mediante la subrogancia del doctor Gustavo Díaz, se emitió una orden de detención.
Fuentes confirmaron a 03442 que con la colaboración de las fuerzas de seguridad de Argentina, los resultados se lograron el pasado 28 de octubre en el paso fronterizo que une Chile con Neuquén, en Villa La Angostura, cuando estas personas intentaban entrar en el país.

Ahora queda esperar que se coordinen los movimientos y realicen las correspondientes diligencias para proceder a su traslado a “La Histórica”, para lo cual podría disponerse una comisión policial en próximas horas.

Categorías : Esoterismo - Ocultismo
(http://www.infocatolica.com/blog/infories.php/1911021241-argentina-detienen-a-dos-vide?fbclid=IwAR3_0o7Pqz8FUygybNIKbBPZYfBcLjwZ919XiesALmFVnVcUnCE3yeg_Vx8)

viernes, 12 de octubre de 2018

Ejemplar: en la provincia argentina de Mendoza sancionarán a los videntes y adivinos



Los adivinos, videntes, chamanes, brujos, no solo son charlatanes: trabajan con el Demonio en persona.

Secretaría RIES, el 4.10.18 a las 11:28 AM

El pasado 28 de agosto, el Senado de Mendoza (Argentina) dio paso al nuevo Código de Faltas propuesto para esta provincia, y el 12 de septiembre superó también la votación en la Cámara de Diputados. Finalmente, el 2 de octubre el Senado provincial sancionó el nuevo texto legal.

Según detalla el Diario Mendoza Sur, entre algunas de las particularidades que incluye el nuevo Código de Faltas de Mendoza están las contravenciones a la fe pública. La flamante normativa permite sancionar a aquellos que abusen de la credulidad de la ciudadanía y la exploten.

Con multa, arresto o trabajo comunitario, el Código castiga a los que ofrezcan sus servicios como adivinos, ya sea tirando las cartas, evocando espíritus o utilizando otro tipo de elementos similares que sirvan para engañar a la gente.

Se trata de aquellos que aprovechándose de personas en estado de vulnerabilidad les sacan dinero u otros objetos de valor. No son pocas las personas que por cuestiones de enfermedad, dificultades económicas o desengaños amorosos acuden a estos sujetos en busca de la buena fortuna o de una mejoría para el alma.


En la nota oficial sobre la aprobación del nuevo Código se detalla que está penada “la explotación de la credulidad pública (tirando las cartas, evocando los espíritus, indicando tesoros ocultos, o el que públicamente ofreciere sus servicios como adivino)”.
Entonces, los famosos “manosantas”, si son atrapados, deberán pagar importantes multas monetarias o bien hacer trabajos comunitarios como barrer la vereda de una escuela. Es común ver publicidad mediante panfletos entregados en la vía pública y en el último tiempo en propagandas en las redes sociales.
(http://www.infocatolica.com/blog/infories.php/1810040925-argentina-sancionaran-a-los-v)

lunes, 21 de agosto de 2017

Así estafan los curanderos y videntes de las “botánicas” en Honduras



Luis Santamaría, el 9.08.17

“Le vamos a ayudar, de todo corazón se lo digo. Tenemos la capacidad de ayudarle. Confíe en Dios primeramente y en esta hermandad de la gran logia blanca, de la gran parapsicología moderna, hermandad gnóstica. Problemas con su hijo, madre. Si está dándole la espalda, si su hijo ha cambiado mucho. Llámenos al XXX o búsquenos en la calle principal de la colonia El Country, casa color azul de dos plantas con un rótulo que dice Botánica de la Hermandad Israelita”.

Tras escuchar este tipo de ofertas milagrosas la Unidad Investigativa del diario hondureño El Heraldo decide desvelar lo que hay detrás: ¿qué motiva a estas personas y cómo operan? Los hallazgos fueron tan reveladores como traumáticos, ya que se descubrió que venden falsas esperanzas, medicamentos sin ninguna regulación, estafan a las personas y hasta pudieran estar cometiendo abusos sexuales a mujeres que buscan su ayuda.

Una visita al lugar

Un equipo de la Unidad Investigativa de El Heraldo se trasladó hasta el lugar para concertar una cita. Preguntando en las pulperías cercanas dimos con el sitio. El rótulo, de fondo blanco y letras azules, es pequeño y está colgado en el balcón de la ventana, por lo que es poco visible.

Nos asomamos a la puerta, que también tiene balcón, y saludamos. Un adolescente de entre 16 y 18 años de edad, aproximadamente, atiende al llamado. Desde la puerta se pueden ver un par de muebles en la sala, atrás de la ventana, y frente a ella una mesa que sostiene un vetusto televisor. Allí permanecía sentada una jovencita, quien después comentó que es la pareja del muchacho que atiende el negocio.


Más al fondo, frente a ella, se logra ver una vitrina con cajas, botes y sobres que contienen medicinas naturales y hacia la pared un estante en el que ubican botellas con líquidos o aguas medicinales. A la derecha se observa una línea de sillas en dirección hacia una puerta, donde se puede leer “Oficina” con letras pintadas en rojo.
Al consultar si hay consulta el joven responde que sí, pero le digo que regresaré más tarde y me despido. Al siguiente día El Heraldo se dispone a confirmar que la pequeña tiendita es sólo una fachada para hacer pasar el lucrativo negocio de la estafa como una botánica.

Mientras el equipo se instala en un lugar estratégico de la transitada calle, a eso de las 12:20 del mediodía, hacemos ingresar a una de las supuestas clientas al local. Pregunta si hay consulta y le dice que quiere comprar medicinas y esperará a su supuesto primo que a los pocos minutos llega. Mediante un mensaje de texto dan luz verde para ir por la consulta.

Así es una “consulta”

Al llegar le digo al joven que voy a consulta y le pregunto por el hermano Enrique Garza, a lo que contesta: “Sólo le hago una llamada y él viene, porque está en la otra esquina”. Me cobra 100 lempiras (3,6 euros) de la consulta y me pregunta el nombre, dirección y número de teléfono. Entonces me identifiqué como Esther Gonzales, de la aldea Cerro Grande, y le di un número celular también inventado.

Medicamentos sin registros sanitarios ni explicación de los componentes que contienen son parte de los productos que ofrecen en las botánicas, que operan sin ningún permiso. Tras unos 10 minutos de espera aparece el supuesto “hermano israelita”, con dos niños. Son sus hijos. Pero no era Enrique sino Vicente, según me dijo, nombres que probablemente son falsos.

El hombre que se ve con sobrepeso, trigueño y con apariencia de mercader, viste un pantalón de mezclilla (jean), una camisa tipo polo azul, dos grandes cadenas que cuelgan en su cuello, zapatos y faja en tono amarillo. Saluda y pasa de una vez a la oficina y los niños van a la segunda planta. El muchacho le lleva el papel con los datos y a los pocos minutos me dice que pase.

Entro a la oficina, me da la mano, me pide que me siente y me pregunta los mismos datos que le había dado al jovencito, por lo que se los di, excepto el número de teléfono que había inventado.

Comenzó a preguntarme por qué problema lo visitaba. Le expliqué que mi marido Edwin López (nombre ficticio) se había ido a los Estados Unidos y que desde febrero no se comunicaba conmigo ni enviaba remesas para los dos hijos que tenemos. Mientras escuchaba mi historia alistó las cartas del Tarot.

Sincretismo religioso y esotérico

Encima de la mesa había muchos objetos: esculturas de yeso de la “Santa Muerte” (imagen con forma de calavera en negro y blanco) en los dos extremos, arriba de las imágenes había figuras católicas, al lado derecho la Virgen de Suyapa y al izquierdo el Divino Niño.

En ambos lados había velas y botes similares a los aerosoles con etiquetas de figuras demoníacas en las que se podía leer “Polvos para la suerte”, “Poción de brujería” y “Magia negra”, entre otros. Miles de ingenuos se dejan sorprender y no razonan la mezcla de los objetos, ya que ofrecen brujería, pero a la vez le sugieren que tenga fe en Dios. Además mezclan figuras religiosas de varias culturas, tal como Buda y la Virgen de Suyapa.

- Yo quiero que me ayude, hermano, le digo.

- Todo lo que está pasando lo dirán las cartas, responde. Se roció un spray en las manos y sentí temor de que aquella sustancia me dejara inconsciente o me durmiera.

- Coloque su mano sobre las cartas. Cierre los ojos y rece un padre nuestro mientras yo invoco.
Entonces cerré los ojos y pedí a Dios en mis pensamientos: Señor, protégeme de cualquier mal y ayúdanos a que este trabajo sirva para que las personas no se dejen engañar por estos farsantes. Mientras tanto él decía: Invoco a las siete potencias, los siete espíritus para que me muestren lo que está pasando en la vida de la hermana.

Me dijo que tomara una carta. La agarré y se la entregué. De una vez me dice:

- Hay otra mujer en la vida de su marido. A él le hicieron algo para que perdiera el amor por usted y sus hijos. Fue una salvadoreña. Ellos (los salvadoreños) y los mexicanos están bien adelantados en la magia negra.

- No me diga eso. Con razón no me contesta, le digo afligida.

- Así es, y su suegra buscó brujería también para hacerlo, subraya.

Después de leer las primeras tres cartas, suena el teléfono de él y contesta.

- ¡Hola, hermano!, ¿cómo está?, ¿el martes va a mandar el dinero entonces? Esteee, yo voy a ir el domingo allá a su propiedad. Voy a ir a hacerle un trabajo allí para que rápido se venda eso.
Otra visita

- ¡Aló!, dijo la voz al otro lado de la línea. Era la misma del programa radial.

- Buenas tardes, es que escuché que ustedes me pueden ayudar para que mi esposo me mande dinero de “los estados”, es que se fue y no me manda desde febrero y pues yo…

- Véngase mañana y traiga dinero para ver qué podemos hacer. Tráigase unos mil lempiras (36 euros), porque hay que invertir en materiales.

- ¿Mil lempiras?

- Ah pues sí, es que hay que invertir en velas y todo eso.

- Pero es que no tengo tanto.

- Véngase con lo que tenga, mañana yo voy a estar atendiendo desde las 8:00 de la mañana

- Vaya pues.
La otra persona colgó y la cita ya estaba hecha, al día siguiente iría en busca de una respuesta.

La Unidad Investigativa de El Heraldo conoció la estafa y la mentira que hay detrás de los centros que a cambio de grandes sumas de dinero ofrecen “milagros poderosos”, pero que tras la fachada de centros de medicina natural son verdaderos centros de tráfico de fe.

A las siete de la mañana el plan estaba trazado, no sabía lo que encontraría, pero con una historia creada se podría entender mejor qué hacen estos comerciantes de la fe. Con unas “leggins” negras, una camisa muy suelta de rayas a colores, zapatos negros sin tacón y un moño a medio terminar le había dado vida a una madre desesperada por mantener a sus hijos, ella se llamaría Yolanda.

De manera ficticia, su esposo y padre de sus dos hijos se había ido como inmigrante a Estados Unidos y ahora, como en muchos casos, él ya no se acordaba de ella ni de sus vástagos. Me acompañó otra reportera miembro de la Unidad Investigativa de El Heraldo. Entre ella y yo llevábamos los 1.000 lempiras que el “naturista” me pidió el día anterior.

El momento llegó, eran las 8:30 de la mañana de un martes. La clínica botánica La Unión está ubicada en el barrio Lempira de Comayagüela, en una esquina frente a una venta de pollos y colindante con una gasolinera.

Llegamos al lugar y afuera el equipo fotográfico de la Unidad Investigativa graficaba todo. Por fuera, el local no parece una clínica, es como un apartamento en mal estado. Para llegar a la puerta metálica subimos seis gradas.

Antes de ingresar notamos que a esa hora ya había gente esperando por una consulta con el “doctor”, esperamos para que se nos abriera el portón. “Buenos días”, nos dijo una joven de unos 30 años, muy amable. En su mano una libreta y un lápiz de tinta negra sin tapón. “Buenos días”, le dijimos, mientras poníamos un pie dentro de la “botánica”.

Adentro, una sala pequeña visiblemente descuidada, paredes café y rosadas, un estante metálico con ocho cubículos llenos de “medicina natural” donde se veían frascos de cápsulas verdes, frascos blancos con etiquetas de colores y botellas plásticas llenas de aguas de colores. “Son 100 lempiras de la consulta, siéntese”, me dijo la joven secretaria.

Las víctimas: personas humildes

En la misma pared donde está apoyado el estante hay una cortina verde, muy sucia, que deja ver una pieza más en el lugar, muy brevemente pudimos observar que había ropa tendida en unos lazos, una colchoneta y una silla más. Al final de la sala hay dos puertas, una que está tapada con una cortina de tela brillante y roja y una más de metal que permanece cerrada. Es ahí donde está el supuesto doctor y es donde tenemos que entrar.

Sentados en las sillas hay cerca de ocho personas, no hace falta observarlas mucho para saber que son de clase muy humilde; en una silla, una joven acaricia su barriga de embarazada mientras platica con otra acompañante.

Un señor con botas y sombrero entrelaza sus manos mientras espera y sólo él conoce las preocupaciones que hay entre sus arrugas. Una noble señora sonríe conmigo mientras me acomodo a su lado. Como ellos hay más al final del pasillo.

“Pase la siguiente”, dijo la joven secretaria y en seguida la embarazada hace un esfuerzo para levantarse y pasa al “consultorio”. Cuando ingresó se escuchó al fondo del consultorio un “hola, hermana, pase”, y la puerta se volvió a cerrar.

No pasaron 10 minutos cuando la joven madre volvió a salir y en seguida otra persona ingresó al consultorio. Así pasaron cerca de 25 minutos y mi turno llegó. No eran nervios lo que sentía, era curiosidad.

- Pase usted, me dijo la secretaria.

Así trabaja un “médico naturista”

Dimos menos de 10 pasos y estábamos ahí, la puerta se empezó a abrir y conocí la cara de la persona que me vendería mi milagro.

- “Buenos días, hermana”, me dijo el hombre de cabeza a medio rapar, barba negra, estilo “candado”, trigueño claro, ojos pequeños que me miraban como si sospechara de mí. A él se le conoce como Martín Montes.

- Buenos días, doctor, le dije. Ya estábamos adentro y la puerta a nuestra espalda se cerró. El lugar es muy reducido y para ser un “médico naturista” no tiene camillas donde revisar a un paciente, no hay instrumentos médicos, no se parece a nada que tenga que ver con la salud.

En el escritorio hay dos velas grandes, gastadas hasta la mitad, que llenan el cuarto de un olor a manzana y canela, además de eso, en una libreta hay varios nombres anotados y un registro de cuánto dinero pagaron ese día. Antes de mí un señor había dejado 3.000 lempiras. También había varias fotografías de personas, en su mayoría de hombres. Frente al escritorio, dos sillas plásticas.

Curandero ©: - Siéntese -me dijo con un acento muy raro-, cuénteme, ¿en qué le puedo ayudar?

Periodista (P): - Es que mire, me da pena decirle, pero es que estoy desesperada. Yo tengo un esposo, bueno no es mi esposo, yo me acompañé con él, pero el caso es que él se fue para “los estados” hace seis meses, y mire que yo tengo dos hijos con él y él ya no me manda dinero.

C: - ¡Pues hermana!, si no le manda nada ni se comunica, es que ya le perdió el amor.

P: - Yo quiero ver si me ayuda, para que me mande, viera cómo paso, me quedé sin trabajo y el niño solo enfermo lo tengo.

C: - Mire, hermana, por lo que usted me cuenta a él es que le han cortado la suerte.

P: - ¿Pero y cómo puedo hacer?, yo necesito dinero.

C: - Mire, hermana, yo le puedo ayudar, pero hay que invertir en materiales porque por lo que me cuenta ahí hay cosa mala. Mire por lo menos, para empezar, yo ocuparía unos 2.000 lempiras.

P: - Pucha… pero yo no tengo doctor.

C: - Consígalo, hoy sólo fue que se olvidó de usted, pero después será de su madre.

P: - Pero es que no creo que para el otro martes los consiga.

C: - Sí, pero si no me deja yo no puedo invertir en materiales.

P: - ¿No le puedo dar en partes el dinero?

C: - Claro, consígame una foto de cuerpo entero para el otro martes y consiga dinerito. Yo no le digo que no le ayudo, pero tráigame el dinero.

P: - ¿Hoy no le puedo dejar 500?

C: - Ahora, con esto no hago mucho, tráigame la foto el otro martes. Ahorita puedo ir trabajando sólo con el nombre de él. Escríbamelo aquí.

P: - ¿A la misma hora siempre el otro martes?

C: - Véngase a la misma hora. Yo hoy empiezo a trabajar en el nombre.

P: - Vaya pues, doctor.
Seguido de esa escueta conversación, el aparente doctor se paró, se acomodó el pantalón y con la palma de su mano extendida nos señaló la puerta. Era hora de irnos. La sorpresa nos invadió cuando al salir de la “consulta” nos encontramos con que ahora había más personas que cuando llegamos. “Pase el siguiente”, dijo la secretaria.

Salimos de la clínica con una indignación enorme y afuera el bullicio continuaba, nadie se imagina las estafas que se gestan en esa pequeña casa verde de la esquina.

Segunda cita

Pasó una semana desde que fuimos a la botánica, incalculable es la cantidad de personas que habrán caído en las redes de un “charlatán” que encuentra en la desesperación de la gente humilde un negocio redondo. Ese día la Unidad Investigativa llegó varias horas antes de la cita, el sol empezaba a salir y Comayagüela comenzaba a despertarse.

Repetimos la operación y esta vez una foto sacada de internet nos permitiría darle una cara al esposo ficticio. Esta vez, cerca de 12 personas esperaban entrar con el médico. Pasó más de media hora antes que el supuesto médico volviera a atendernos. La puerta se abrió nuevamente y esta vez Martín Montes nos invitó a pasar.

P: - Yo vine la vez pasada por lo de que mi esposo no me mandaba nada. Aquí le traje la foto, mire, sólo esa tengo.

C: - Está feo este caso, le diré que con soólo ver esta fotografía veo directamente que a él es cosa mala que le hicieron para que se olvidara de sus hijos. Está bien complicado. Usted necesita dinero para invertir en veladoras de seda. A él lo jodió una mexicana, le cortó la suerte.

P: - Yo la vez pasada le dejé 500, no sé si se acuerda.

C: - Sí hermana, claro que sí, pero con eso no se puede hacer nada.

P: - ¿Y qué es lo que se ocupa hacer pues?, dije mientras fingía curiosidad; sin embargo, sentía un enorme enojo.

C: - Está bien complicado ese caso… mire, hermana, para trabajarle espiritualmente yo le puedo decir que no trabajo solo, yo trabajo con velas y no candelitas. Yo ocuparía por lo menos 4.000 lempiras para comprar velas y no le digo que con eso muere todo. Porque no es fácil.

P: - Pero yo no tengo tanto dinero, imagínese que yo le consiga esos 4.000 lempiras y no me mande nada.

C: - Pues yo no sé, usted es la que sabe, con la mitad que usted me consiguiera, que serían 2.000, yo empezaría a trabajar, no le digo que con eso se soluciona, porque le hablo claro, en este caso de este joven hay que gastar dinero.

P: - ¿Y sólo así se puede?

C: - Pues sí, hermana, si lo que hay aquí es trabajo negro, es una brujería especial, hay que invertir.

P: - El problema es que viera cómo he estado sin dinero.

C: - Yo con esta foto le puedo hacer milagros, consiga la mitad, con la mitad yo le arranco. En la medida que usted me deja dinero yo voy trabajando. Si no hay resultados, seguimos invirtiendo.

P: - ¿Y si le dejo solo 700?

C: - Déjeme 1.000, con 700 no me ajusta ni para comprar el paquete velas, no vayamos a quedar chingos ahí.

P: - Se los voy a dejar pues, ¿con eso me faltarían 3.000 más?

C: - Sí.
Nos pusimos de pie y salimos nuevamente de la clínica.

Al descubierto la estafa

Pasaron otros siete días y la Unidad de Investigación volvió al lugar de la estafa, el charlatán aguardaba por más personas incautas, las que en su desesperación buscaban su ayuda. La rutina de la botánica no varía, gente humilde entrando a la clínica. Tras que llegamos al local esperamos cerca de 20 minutos para ver al supuesto doctor y guía espiritual.

Esta era la tercera y última vez que ingresaríamos al lugar, no sin antes terminar de poner en evidencia la burla a la que se expone la población. Llegó nuevamente mi turno, ahora iba por los resultados de los 1.000 lempiras que antes le había entregado para la supuesta compra de velas de seda traídas desde Belice.

C: - Hola hermana, pase, ¿qué me cuenta?

P: - Pues aquí, en las mismas, esperando respuesta y nada.

C: - ¿Nada, hermana? ¿Ni una llamada de su esposo? Está feo su caso hermana, esta feo. Ahí lo que hay es cosa mala. Esa es que una mexicana le hizo algo y le ha cortado la suerte.

P: - ¿Y que ha visto? Yo la vez pasada le dejé 1.000 lempiras. ¿Se pudo hacer algo con eso?

C: - Se ayuda, pero no resuelve.

P: - Con cuánto yo podría…

C: - Diría que con unos 3.000 lempiras para que al menos tenga una comunicación.

P: - ¿Y no me puede dar recibo?

C: - Esto es un trabajo espiritual, hermana, si ya está con desconfianza, mejor no invierta, porque a mí la desconfianza no me deja trabajar. Sin fe no dará resultado.

P: - Vaya pues, doctor, pero no me deje de ayudar. ¿Le puedo dejar 500?

C: - Lo que usted pueda, hermana. Pero hay que comenzar porque yo en esa foto le he visto unas sombras negras negras, hermana. Eso significa luto, hasta sus hijos pueden fracasar porque corren peligro.

P: - ¿Mis hijos?

C: - Ellos pueden fracasar, hermana, esto está feo. Se puede morir un hijo de él.

P: - Ya me preocupé, doctor. No quiero que les pase nada.

C: - Pídale a Dios, hermana. Ellos son unos angelitos. Déjeme dinerito. Déjeme 1.000 para comprar velas.

P: - ¿Y las que compró la vez pasada?

C: - ¡Ay hermana! Si es que se gastan. Esas las uso sólo yo a las 12:00 de la noche, son velas de seda. No son de esas candelitas.

P: - Vaya pues, doctor. Tome.
El último trato quedó cerrado y la estafa quedó descubierta por completo.

Su objetivo: el dinero de las remesas

Según explica El Heraldo, muchos de estos estafadores andan tras las remesas familiares. El objetivo más específico son las mujeres, madres y esposas a quienes sus hijos o maridos han dejado de enviarles dinero y les venden la idea de que se puede solucionar con sus trabajos. Así, las personas desesperadas –en especial mujeres– por problemas con sus parientes en otro país recurren a estas falsas botánicas.

Son alrededor de 4.000 millones de dólares, más de 93.000 millones de lempiras, los que ingresan a Honduras producto de las remesas que envían los migrantes hondureños al año. Más de 7.000 millones de lempiras al mes y 250 millones diarios, en promedio. Ellos lo saben y quieren una “tajada”.

Los supuestos médicos, hermanos o brujos, como se hacen llamar, que no son más que estafadores, ofrecen soluciones milagrosas a las personas que tienen parientes fuera de nuestras fronteras. 100 lempiras es el costo de la consulta, pero el negocio va más allá.

“Si su familiar no le manda remesas o tienen problemas de migración en Estados Unidos, venga, visítenos. No sufra más, mi hermano, mi hermana, nosotros le vamos a ayudar”, son las palabras con la que convencen a las personas que atraviesan situaciones difíciles con sus parientes que se han ido.

Hay un grupo de personas que de forma inescrupulosa ofrecen sus servicios en programas radiales, panfletos, anuncios en los diarios y redes sociales, carentes de una regulación estricta. Vivimos en una época en que la gente busca respuestas y el ocultismo ofrece varias cosas atractivas que cualquier persona desearía poseer y por lo mismo muchos son envueltos en este mundo de estafas.

Testimonios para convencer

En un programa transmitido en horas de la noche en una radio capitalina invitan a que los días viernes asistan para leerle las cartas de forma gratuita y también obsequiarle el elíxir del amor. El descaro excede los límites. Ofrecen supuestos testimonios de personas que habrían ayudado.

“Yo soy una madre desesperada que los busqué y por medio de su ayuda encontré esa fe… Mi hijo se fue y no me llamaba, no me mandaba dinero”, cuenta una supuesta paciente, mediante una llamada telefónica.

“No hallo cómo pagarles, lo he visto en vivo que ustedes me están ayudando a mi hijo. Yo les pido a todas las personas que se encuentren así que pregunten, que vayan. Yo se los recomiendo, son muy buenos”, expresó.

No obstante, buscan distraer a quienes no creen en ellos diciendo: “ésta es una botánica, botánica de medicina natural. Le entregamos la medicina que usted necesita para curarse”.

Dicen curar hasta el cáncer

Venden sus gallinas, sus vacas y hasta sus casas por obtener un “milagro” o un remedio para sus males. Las personas del interior del país son presas fáciles de los “charlatanes” que ofrecen soluciones para cualquier tipo de problema, ¡eso sí! siempre y cuando haya dinero de por medio.

Lo curan todo. Desde el sida hasta la diabetes, todo tipo de cáncer y dolores, le ofrecen darle suerte, atraer a su pareja, quitarle el “mal que le han hecho” o que el pariente que vive en el exterior le mande dinero. Son personas que dicen tener todo tipo de poderes y que enfrentan el mal, además, se hacen llamar cristianos. Es todo un juego de la fe.

La Unidad Investigativa de El Heraldo constató que la mayoría de personas que acuden a las disfrazadas botánicas son de escasos recursos y provienen de los diferentes pueblos del país. Es justo donde muchos programas de radio tienen su mayor audiencia, situación que conocen muy bien y aprovechan los embaucadores. Ponen a disposición sus números telefónicos y extienden sus operaciones a las diferentes ciudades para poder atender a todos los incautos que buscan su ayuda.

“¡Aló!, Sí él habla, sí… qué tal, hermano, ¿dónde está usted pues?”, pregunta uno de los “doctores” que El Heraldo investigó. Al otro lado del teléfono una persona contesta, es un hombre ya mayor, según el contexto de la conversación, y da sus datos al “hermano”.

Tras unos segundos el hombre, que se jacta de ser ungido y camina de un lado a otro en la clínica después de despedir a uno de sus “pacientes”, le dice que “haga un esfuerzo, hermanito, consiga dinerito, hermano, y se viene para Tegus (Tegucigalpa)”.

Es muy probable que al siguiente martes (día que atiende en la capital) el señor desesperado haya viajado lleno de esperanzas y mucha fe en el “hermano” que le aliviará su mal, sin sospechar que más que su bienestar lo que le interesa es el dinero que le pueda traer. Ésta es sólo una de las tantas llamadas que recibe durante el día, las que atiende en medio de las consultas, antes o después, pero que denota la descarada manera de hacer dinero con los pobres.

Los visitantes consultados provenían de Lepaterique, Tatumbla, Orocuina Y Reitoca, entre otros pueblos de la zona centro-sur del país. No obstante, el alcance de estos centros ahora es mayor, ya que anuncian sucursales en Choluteca, Comayagua, Catacamas, Cortés y Yoro.

Además de los medicamentos, que a simple vista se ve que son las mismas pastillas en diferentes frascos, también ofrecen trabajos sobrenaturales para la suerte o brujería. Según las publicaciones en las redes sociales de estos sujetos, les visitan personas de La Mosquitia, Trujillo y Ocotepeque, que son los lugares más alejados al centro del país. En la estafa también caen personas adineradas y letradas que atraviesan algún problema.

Desaliento

Después de la expedita consulta de unos 10 minutos se observan los rostros desencajados y el semblante visiblemente triste de los humildes que pagaron 100 lempiras para decirle sus problemas al supuesto doctor.

La razón es casi la misma para todos: necesitan más dinero, quizá 2.000, 4.000, 10.000 lempiras y hasta cantidades insospechadas por los demás, todo para que haya efecto en el tratamiento. Esta situación obliga a los asiduos creyentes de estas prácticas a vender sus pocas pertenencias, incluso a endeudarse para cumplir con el pago.

El desaliento es evidente, pero al hombre, que presume ropa costosa, tenis de marca y el último modelo de teléfono, no le interesa eso, tampoco le importa la forma en que los pobres obtienen el dinero para él.

Una de las pacientes en conversación con El Heraldo relata que viene desde Lepaterique por un dolor de cabeza que no cesa y el mal llamado doctor le dijo que tenía una enfermedad y que debe invertir para ser curada. Sin embargo, no lleva medicinas, tampoco le hizo una revisión para considerar que ese diagnóstico es real.

Otro de los humildes pacientes aguarda desde las 7:30 de la mañana sentado en las gradas que llevan hasta la Botánica la Unión de Comayagüela, que abre sus puertas a las 8:00 de la mañana. Solo él sabe sus penurias, quizá algún médico de profesión le dio un diagnóstico desalentador que muchas personas de tierra adentro no están dispuestas a aceptar.

Otros cuentan que padecen enfermedades como cáncer y diabetes, que deben ser tratadas por expertos. La gravedad de la situación es que, si bien muchos de estos medicamentos no les harán daño por ser de hierbas, tampoco les harán algún efecto curativo.

En estos casos la fe lo es todo, ya que se ha perdido la confianza en el sistema de salud pública del país. Otros de los que llegan comentan que van por problemas de salud, ya que quizá no se atreven a contar que piden ayuda para supuestos males o brujería que les han hecho a sus familiares o a ellos mismos.

Categorías : Esoterismo - Ocultismo, Pseudoterapias y pseudociencias
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1708090945-asi-estafan-los-curanderos-y#more34097)

miércoles, 12 de abril de 2017

España: invitan a víctimas de chamanes, videntes y brujos, a dar testimonio de sus estafas


Luis Santamaría, el 11.04.17
Si has sido víctima de cualquier tipo de estafa espiritual, económica, familiar… a cargo de un vidente, adivino, brujo, chamán, curandero… envíanos tu testimonio a ries.secr@gmail.com para que pueda ayudar a otras personas.

Recientemente, en la ciudad de Zamora (España) se anunció una curiosa conferencia. Llevaría por título, según informaba un medio digital local que dio cobertura a su protagonista, la vidente autodenominada Therasia, “La evidencia de la videncia”. En los carteles se leía: “Descubre el misterio que encierra la videncia… ¿Realmente hay tantos videntes? ¿Es cierto… todo lo que se cuenta? ¿Te atreverías a viajar al más allá?”.

Como el lugar previsto de celebración era la Alhóndiga, centro cultural de titularidad municipal, Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), se dirigió al Ayuntamiento de Zamora planteándoles la inconveniencia de amparar una actividad así en un espacio público, algo de lo que se hicieron eco algunos medios locales. Porque la vidente cuenta con consulta privada y líneas de tarificación especial (costosa) para el ejercicio de la videncia.

El Ayuntamiento de Zamora decidió, finalmente, suspender la actividad en el espacio municipal, y la conferencia terminó celebrándose en el Hotel NH de la ciudad. La vidente aprovechó para cargar contra Luis Santamaría y aludir a la Edad Media, la caza de brujas y diversos términos semejantes.

La ausencia de prevención

Algunas personas se han dirigido a la RIES y al propio Santamaría para agradecer “que se suspenda este despropósito”. Otros han señalado que se ha hecho una publicidad gratuita a la vidente, “más de la que merece”. El sacerdote explica, sin embargo, que “si bien es cierto que, gracias a la diligencia del Ayuntamiento, se ha evitado la realización de esta conferencia de difusión de un engaño en un espacio público, la actividad tuvo lugar igualmente”, y “el problema es que la vidente se ha presentado como una víctima de la intolerancia, cuando lo que nos propusimos fue informar y prevenir a la población”.


Porque “la videncia, la astrología y cualquier tipo de adivinación supone un negocio multimillonario en España, un negocio que juega con las debilidades y vulnerabilidades de las personas”. De hecho, la misma vidente Therasia afirmaba en la entrevista que concedió a un medio local zamorano que acuden a ella “sobre todo las personas que se sienten perdidas en su vida y no saben qué decisión tomar, cuál es la solución; para ello, su necesidad más imperiosa es confiar en un vidente”.
Los medios de comunicación informan con frecuencia de las estafas realizadas por distintos videntes, adivinos, brujos, chamanes… que se aprovechan de sus “clientes” (víctimas) y de sus situaciones complicadas “para efectuar lo que supone una estafa integral, ya que no sólo se quedan con su dinero, sino que tenemos que contar con las consecuencias sociales, familiares, psicológicas y espirituales”, explica Luis Santamaría.

Una llamada a las víctimas

Por eso, desde la secretaría española de la RIES se hace una llamada a las personas y familias que hayan sido víctimas de videntes, adivinos, brujos, chamanes, curanderos… para que envíen su testimonio, para lograr así una recopilación de estos casos y que puedan servir para elaborar materiales informativos y preventivos para la población en general.

Porque, como señala Santamaría, “en otros países se han publicado libros que alertan sobre este tema, mostrando los testimonios de víctimas de los fraudes esotéricos y paranormales. El sufrimiento es grande y muchas veces incomprendido, a lo que se añade la vergüenza de dar a conocer este tipo de estafas. Sería bueno que en España y en el mundo hispanohablante pudiéramos contar con este tipo de materiales”.

Un ejemplo es el de Francesco Bamonte, que publicó en Italia en el año 2000 el libro Cosa fare con questi maghi? Come liberarsi dalla superstizione e difendersi dai truffatori (Áncora Editrice). Una obra que fue traducida al portugués en 2012 con el título Bruxos, adivinhos, quiromantes, cartomantes (Paulinas).

Las personas que quieran aportar sus experiencias y testimonios pueden dirigirse a esta dirección de correo electrónico: ries.secr@gmail.com

lunes, 23 de enero de 2017

Papa Francisco: ir a los videntes es idolatría


Ante la proliferación de chamanes, curanderos, brujos, magos y falsos videntes, traemos esta oportuna catequesis del Papa Francisco acerca del tema.
Aprovechamos al mismo tiempo para recordar que, si un católico acude a esta clase de gente, comete una falta grave contra la fe, falta que puede llegar a constituir un pecado mortal (cfr. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 2111). 
Por otro lado, no solo la Iglesia, sino también la sociedad civilizada y organizada, alerta contra estos embaucadores: según el Código Penal, el "ejercicio ilegal de la Medicina es un delito" (art. 208 del Código Penal Argentino), 
con lo cual -implícitamente- el charlatán queda tipificado como "delincuente" y su falso producto -la charlatanería- también queda tipificado como "delito" (cfr. inciso 2o del mismo artículo).

Luis Santamaría, el 23.01.17

Recientemente hemos informado de varios casos en torno al fraude que suponen los videntes y astrólogos. Y no sólo por el engaño y la estafa económica que suelen traer consigo a las personas que caen en sus garras, sino también por el daño espiritual que pueden hacer, al situar a sus víctimas en el ámbito de la superstición y de la idolatría, tal como señala con nitidez el Catecismo de la Iglesia Católica en sus números 2111-2117.

Recordamos que hace unos días la Policía detuvo en Barcelona a la vidente Pepita Vilallonga y a algunos integrantes de su equipo, acusados de estafar 300.000 euros a una anciana. Ayer publicábamos un reportaje sobre la consideración legal de la estafa en este campo de la videncia por parte de la Justicia española. Y el mes pasado contábamos cómo hubo una gran polémica en Chile por un vidente que predijo medio millón de muertos en un desastre natural.

Atención a las falsas esperanzas

En su audiencia general del pasado 11 de enero, el papa Francisco afirmó que “esperar es una necesidad primaria del hombre: esperar en el futuro, creer en la vida”. Pero subrayó que la esperanza humana debe ponerse “en lo que verdaderamente puede ayudar a vivir y a dar sentido a nuestra existencia. Es por esto que la Sagrada Escritura nos pone en guardia contra las falsas esperanzas que el mundo nos presenta, desenmascarando su inutilidad y mostrando la insensatez”.

Y el pontífice se refirió en concreto a “la falsedad de los ídolos en los que el hombre está continuamente tentado de poner su confianza, haciéndoles el objeto de su esperanza”. Porque aunque el creyente tenga fe en Dios y se fíe de Él, “viene el momento en el que, encontrándose con las dificultades de la vida, el hombre experimenta la fragilidad de esa confianza y siente la necesidad de certezas diferentes, de seguridades tangibles, concretas”.


Hay muchas formas de hacerlo, señaló Francisco. Y se refirió al dinero, el poder, la mundanidad y las falsas ideologías. Porque “a nosotros nos gustan los ídolos, ¡nos gustan mucho!”.
¿Esto te da seguridad?

El Papa contó entonces una anécdota personal que le sucedió en Buenos Aires, cuando pasó por un parque en el que “había pequeñas mesas, pero muchas, muchas, donde estaban sentados los videntes. Estaba lleno de gente, que también hacía cola. Tú le dabas la mano y él empezaba, pero el discurso era siempre el mismo: hay una mujer en tu vida, hay una sombra que viene, pero todo irá bien… Y después pagabas”.

Y continuó diciendo: “¿Y esto te da seguridad? Es la seguridad de una –permitidme la palabra– de una estupidez. Ir al vidente o a la vidente que leen las cartas: ¡esto es un ídolo! Esto es un ídolo, y cuando nosotros estamos muy apegados: compramos falsas esperanzas. Mientras que de la que es la esperanza de la gratuidad, que nos ha traído Jesucristo, gratuitamente dando la vida por nosotros, de esa a veces no nos fiamos tanto”.

Categorías : Esoterismo - Ocultismo

lunes, 16 de enero de 2017

¡Los católicos NO DEBEN consultar adivinos, videntes, brujos, chamanes!



Todas las formas de adivinación, son una realidad que cuestiona a los creyentes que se declaran cristianos católicos. Porque son cada vez más los fieles que consultan a videntes y adivinos, por problemas personales, enfermedades, conflictos emocionales o por la simple curiosidad acerca del futuro. Otros se preguntan si esas prácticas son compatibles con su fe cristiana.

En el mundo postmoderno, las consultas a médiums espiritistas, astrólogos, brujos, "parapsicólogos", chamanes, clarividentes, tarotistas, curanderos, y toda clase de mancias (quiromancia, cartomancia, etc.), han dejado de ser un tabú supersticioso que convivía con la modernidad en forma discreta, para convertirse en algo cotidiano, socialmente aceptado, con una creciente presencia en los medios de comunicación.

Tanto en la TV, la Radio e internet, como en la educación, o en la familia, hoy no se distingue la evidencia científica de la superstición, la creencia religiosa de la magia, la fantasía de la realidad. Y así tenemos personas que ven documentales pretendidamente "científicos" sobre extraterrestres, espíritus que habitan casas abandonadas o personas que ven el futuro, creyendo que todo eso es verdad demostrada por la ciencia. La falta de pensamiento crítico y de una fe madura, arrastra a muchos creyentes a permanecer en creencias mágicas y a llenarse de miedos supersticiosos.

¿Libertad o destino?

La creencia en la adivinación del futuro, niega en sentido estricto, la libertad del ser humano. Aceptar que alguien puede adivinar el futuro con certeza absoluta, es afirmar que hay un destino del que no se puede escapar, y negaríamos la libertad en la que Dios nos creó. Cada persona es libre de construir su propia historia. Aunque estemos condicionados por muchas causas culturales, sociales, biológicas y psicológicas, seguimos siendo libres de decidir lo que hacemos con nuestra vida. Lo cierto es que muchos por curiosidad o ansiedad, miedo o superstición, desearían saber de antemano su futuro posible, como forma de querer controlarlo todo.

¿Superstición dentro de la Iglesia?

En este clima sociocultural en que nos movemos, los cristianos se ven desafiados en su fe, por el pensamiento mágico, que se filtra imperceptiblemente en la misma vivencia de la fe. Esta realidad se hace evidente cuando se presentan las verdades de la fe católica en modo infantil, mágico y supersticioso; o cuando se usan rosarios, agua bendita y medallas, no como sacramentales, sino como amuletos mágicos, que tienen poderes en sí mismos, sin referencia a la fe en Dios. O cuando se predica del demonio no desde la perspectiva católica, sino desde un dualismo maniqueo, donde coexisten dos fuerzas iguales y antagónicas, sumergiendo a los creyentes en el miedo y la superstición.




El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que:

"La superstición es la desviación del sentimiento religioso y de las practicas que impone. Puede afectar también al culto que damos al verdadero Dios, por ejemplo, cuando se atribuye una importancia, de algún modo, mágica a ciertas prácticas, por otra parte, legítimas o necesarias. Atribuir su eficacia a la sola materialidad de las oraciones o de los signos sacramentales, prescindiendo de las disposiciones interiores que exigen, es caer en la superstición" (2111).

Este tipo de mentalidad, predispone a una mayor credulidad en toda clase de propuestas mágicas y supersticiosas, cuando no, esotéricas y pretendidamente paranormales. La falta de formación en la propia fe y el ambiente cultural propicio al sincretismo y el relativismo religioso, les impide ver la incompatibilidad de estas creencias y prácticas con la fe cristiana.

El discernimiento: ¿Causas naturales o sobrenaturales?

La Iglesia Católica, al igual que la ciencia, sostiene un principio básico de prudencia y objetividad, que ante un hecho extraordinario, no debe darse una respuesta de orden metafísico, preternatural o sobrenatural, si puede ser explicado naturalmente. Como en el caso de los exorcismos, cuando se han agotado las posibilidades de explicaciones naturales y de asistencia científica, se puede pensar en la posibilidad -no certeza- de un orden no natural (J.M. Baamonde).

El mismo Ritual de exorcismos pide que el exorcista no realice el rito hasta haber realizado una exhaustiva investigación, descartando enfermedades psicológicas, excesiva credulidad, superstición, y toda clase de posibles situaciones confusas; sin por ello dejar de asistir espiritualmente a las personas. El Catecismo dice también: "Es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del maligno y no de una enfermedad" (1673).

La prudencia de la Iglesia para pronunciarse ante fenómenos extraordinarios, tiene sus razones ampliamente difundidas y conocidas en los documentos magisteriales. El mismo criterio debe aplicarse a todos los demás fenómenos supuestamente extraordinarios. Aunque existan casos de exorcistas, que por su opinión personal se alejen de la doctrina de la Iglesia, hay que recordar que la fe de los católicos no se guía por opiniones particulares, sino por el Magisterio de la Iglesia.

¿Y en el caso de los adivinos y videntes?

En el caso de la adivinación, está ampliamente demostrado que la mayoría de los supuestos videntes y adivinos, son un verdadero fraude, que utilizan técnicas ampliamente conocidas y estudiadas por la psicología, para engañar y estafar a las personas que con credulidad aceptan que les están adivinando su vida y su futuro. Las conocidas profecías cumplidas de astrólogos y videntes, son simplemente la asociación de acontecimientos cotidianos con predicciones vagas del pasado, que al crédulo que confía en ellos, le confirma que le adivinaron el futuro.

También es cierto que hay algunos casos excepcionales, que no han sido explicados en su totalidad. En casos extraordinarios, en que alguien pudiera adivinar algo del futuro de una persona, no sería un destino inmodificable lo que ve, sino una predicción posible; y al cristiano le está prohibido consultar a una persona que diga tener ese "don", por las razones que el catecismo explica con claridad. Es un acto de infidelidad a Dios, de falta de confianza en él, y de idolatría, por poner fe en realidades ajenas al único Dios vivo y verdadero. Además, mediante estas prácticas ocultistas, las personas abren su vida espiritual a una posible influencia maligna. Sea por las razones que sea, la consulta a estos personajes, es una opción contraria a la fe cristiana.

El afán de conocer el futuro es un deseo de control y una negación de la fe y la confianza en la providencia de Dios. Además, el ocultismo esotérico y las diversas mancias, tienen una visión del hombre, del cosmos y de la vida, que diverge radicalmente de las concepciones judeocristianas contenidas en la Biblia.

Y si no son católicos los que preguntan, también hay que ayudarlos a no dejarse estafar, a no dejarse confundir, y especialmente a no caer en las redes del ocultismo y la superstición, que nunca llevan a buen puerto. Acercarse a la práctica del espiritismo, la adivinación, y la consulta a supuestos videntes, es abrirle una puerta al maligno y una forma segura de apartarse de la fe en Dios y por lo tanto, de vivir en el miedo, la inseguridad y la falta de esperanza.

¿Qué enseña la Biblia?

"Cuando hayas entrado en la tierra que el Señor tu Dios te va a dar, no imites las abominaciones de aquellos pueblos. Que nadie entre los tuyos sacrifique en el fuego a su hijo o a su hija; que nadie practique la adivinación, la astrología, la hechicería o la magia; que nadie consulte a las almas o a los espíritus, ni evoque a los muertos. Quien hace estas cosas es detestable ante el Señor" (Deuteronomio, 18,9-14).

¿Que enseña la doctrina de la Iglesia?

"Dios puede revelar el porvenir a sus profetas o a otros santos. Sin embargo, la actitud cristiana justa consiste en entregarse con confianza en las manos de la providencia en lo que se refiere al futuro y en abandonar toda curiosidad malsana al respecto...

Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "médiums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y , finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios.

Todas las prácticas de magia o de hechicería mediante las que se pretende domesticar potencias ocultas para ponerlas a su servicio y obtener un poder sobrenatural sobre el prójimo -aunque sea para procurar la salud-, son gravemente contrarias a la virtud de la religión... Llevar amuletos es también reprensible..." (Catecismo de la Iglesia Católica, 2215-2117).

El futuro no está en las estrellas, sino en nuestras manos

Mons. Jean Vernette, uno de los mayores especialistas en estos temas, lo sintetizaba de modo simple y claro: "Dios no es un director de teatro que ha fijado hasta el más mínimo detalle de todos nuestros pasos. No nos ha fabricado un destino, trazado de antemano. Nos ha dado la libertad. Así que no va a renegar de su obra, quitándonos con una mano lo que nos ha dado con la otra.

Sin embargo, ¿no es Él todopoderoso? Sí, pero todopoderoso por amor. No al modo de un potentado que impone un itinerario prefijado. Sino al modo de un padre que propone una ruta porque es la felicidad auténtica y la de la plena realización de uno mismo. Y no la impone nunca. Pues Dios y el hombre colaboran el uno con el otro.

La vida de cada persona es la confluencia de dos libertades, la de Dios y la del ser humano, que obran juntas para construir un destino único. Nadie tiene la llave de nuestro futuro. Nadie tiene su control. El destino está enteramente en nuestras manos. Manos que, dicen los creyentes, unidas a las de Dios, construyen hoy con plena libertad el presente, el mañana y el porvenir".
(http://es.catholic.net/op/articulos/58169/cat/19/los-catolicos-podemos-consultar-adivinos-o-videntes.html)