Los bolcheviques comunistas dieron muerte a toda la familia real rusa que era católica.
Desde que asumieron el poder, los comunistas han esparcido y siguen esparciendo sus errores por todo el mundo, según la profecía de Nuestra Señora de Fátima.
"Las ideas de la Nueva Era son incompatibles con la fe de la Iglesia Católica" (Juan Pablo II, 18-05-93)