"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta neopaganismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta neopaganismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de abril de 2016

15 argumentos sobre el peligro del yoga: esoterismo, neopaganismo, ocultismo e, incluso, satanismo

15 argumentos sobre el peligro del yoga: esoterismo, neopaganismo, ocultismo e, incluso, satanismo
La ignorancia de muchas personas lleva a prácticas totalmente alejadas de la fe cristiana

16 abril 2016


Para quienes desconocen su origen y su significado es bueno saber qué hay detrás del yoga. No se trata de una simple sesión de relajación como puede ayudar un psicólogo, por ejemplo. Se trata de toda una práctica religiosa hindú, totalmente alejada del cristianismo e introducida en Occidente por masones y ocultistas. Jaime Duarte Martínez lo analiza en Catholic.Net:


Es peligroso porque…

1. Disciplina o práctica milenaria, mística-espiritual hindú (1.800 a.C.). Sus posiciones y ejercicios son inseparables de su cosmovisión; “no hay hinduismo sin yoga, y no hay yoga sin hinduismo”.

2. Fueron Christopher Isherwood y la Sociedad Teosófica quienes trajeron a Occidente el budismo zen y el yoga del Oriente. No se conocían antes estas creencias ni en Estados Unidos ni en Europa. Los gobiernos estadounidense y británico impulsaron sus planteamientos. La Sociedad Teosófica fue dirigida por masones y ocultistas (Helena P. Blavatsky, Annie Besant, Alice Bailey).

3. En cualquiera de sus formas, la finalidad del yoga no es únicamente la relajación, la correcta respiración ni el bienestar o control físico, sino la “iluminación”. Es una “vía de perfección” (de ocho pasos) a través del control de los “elementos físicos y psíquicos” de la persona que pretende el “nirvana” (extinción del sufrimiento) para alcanzar la “iluminación” (apertura del “tercer ojo”) y la “unión con Dios”.

Dicen los yoguis hindúes que los primeros cinco pasos (disciplina moral, purificación corporal y espiritual, posturas gimnásticas-corporales, control respiratorio y desconexión sensorial) son la preparación para alcanzar los grados más altos del “yoga regio” o “raja yoga”.

4. La “Iluminación” se lograría despertando a Shiva (deidad hindú) en forma de serpiente (kundalini), que se dice que vive al final de la espina dorsal, o bien, en los genitales, con objeto de que ascienda desde ese punto por la columna vertebral y vaya “activando” uno a uno los seis o siete chakras (supuestos centros de energía ubicados a lo largo la espina dorsal), y así se una a su esposa Parvati (diosa “energía”) que le espera en la cabeza.

El enlace Shiva-Parvati abriría el “tercer ojo” a nivel psíquico y… ¿físico? Esta es la meta del “yoga kundalini” y de la “meditación dinámica”.



5. Instructores y difusores de esta disciplina como Ana Paula Domínguez (Directora del Instituto Mexicano del Yoga) confirman que, en efecto, las diferentes posiciones de ese método encarnaban al dios Shiva, a quien solían adorar mediante un símbolo fálico llamado linga, y que “el objetivo era obtener la liberación al fundirse con aquella poderosa deidad”.



6. La apertura del “tercer ojo” ha sido motivo de interés de los yoguis, swamis y “maestros” orientales, como también de los ocultistas occidentales, pues afirman que con ello se tiene acceso al conocimiento de todo cuanto existe, de toda la realidad, aún de la sobrenatural (por ejemplo, sobre el futuro).

Por ello, personalidades como el fundador del satanismo, Aleister Crowley (conocido como “el satanista más depravado de todos los tiempos”), y Jon Klimo (el “médium” más famoso de la historia), practicaban y recomendaban ampliamente el yoga.

7. Asociaciones como la Masonería (excomulgada por la Iglesia Católica) promueven dicha práctica oriental. En el ritual llamado “Paladión”, el segundo paso (de cinco en total) consiste en la “iluminación” o apertura del “tercer ojo”.

Willian Shnoebelen (ex satanista y ex masón), quien practicó el ritual, afirma que ese ojo (“el Ojo que todo lo ve”) “es el punto de contacto entre los humanos y la conciencia de Lucifer”, y se comienza a “pensar como él piensa y a ver con sus ojos... No es una buena experiencia”.

8. Gopi Krishna, ex yogui de Cachemira quien introdujo la teoría del “Kundalini” (“energía vital” y “serpiente”), estuvo a punto de caer en locura completa en 1937, mientras meditaba sobre su “chakra” superior (o “tercer ojo”).

Dijo: “De aquí en adelante, durante largo tiempo, tuve que vivir pendiente de un hilo, debatiéndome entre la vida y la muerte, entre la salud y la enfermedad. (…) He pasado por casi todas las etapas de (...) tipos de mente: mediúmnica, psicótica y otros; durante un tiempo estuve alternando entre la cordura y la locura”.

9. El Swami Prabhavananda advierte sobre los peligrosos efectos físicos que pueden resultar de los ejercicios de respiración yoga: “A menos que se hagan correctamente, hay una buena posibilidad de dañar el cerebro. Y las personas que practican este tipo de respiración sin una supervisión adecuada, pueden sufrir una enfermedad que ninguna ciencia o médico conocidos pueden curar”.

Los ejercicios respiratorios tienen como finalidad, en la religión hindú, aspirar el prana = la esencia del éter, el Atman-Brâhman, lo divino, la “fuerza vital” (“la energía”). Asimismo, el yogui Shakta Kaur Khalsa afirma:

“El mito de que el kundalini es peligroso sólo sería posible mediante una muy mala práctica... la técnica y preparación adecuadas son el aislante necesario para el flujo correcto de la energía kundalini”.



10. Ana Paula Domínguez y Marco Antonio Karam (Director de Casa Tíbet México), reconocieron juntos en el programa radiofónico “¿Qué tal Fernanda?”, en 2004, que el yoga puede presentar un riesgo para quienes lo practican, debido, en parte, a que en México existen numerosos institutos o escuelas no autorizados para enseñarlo.

11. El Presbítero Manuel Guerra, un importante investigador de las sectas, afirma que es un riesgo “suprimir la conciencia”, pues según el segundo principio del “sutra” (discurso de Buda), “el yoga consiste en impedir que la conciencia/pensamiento tome formas diversas”, o sea, en la “cesación de la actividad mental”.

12. El sacerdote Alfonso Uribe Jaramillo considera: “El yoga puede ser instrumento válido para el hindú que busca con sinceridad la salvación y no ha conocido la verdad revelada por el Verbo de Dios. Pero para el cristiano, es un camino erizado de peligros y, a la larga, si no lo aparta de Jesucristo, lo llevará a una gran confusión, pero no a la verdadera perfección cristiana”.

13. El Cardenal Norberto Rivera Carrera señala: “El yoga es, en su esencia, un ejercicio espiritual y corporal nacido de la espiritualidad hindú. Las posturas y ejercicios, aunque se presentan como un simple método, son inseparables de su sentido propio en el contexto del hinduismo. El yoga es una introducción a una tradición religiosa muy ajena al cristianismo. La palabra ‘yoga’ significa ‘unión’. Habría que preguntarnos: ¿unión con qué?”.

14. El Consejo Pontificio para la Cultura y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso del Vaticano, ubican al yoga como parte de las muchas prácticas de la New Age, al tiempo de cuestionarla como forma de “iluminación”.

15. Existen ya testimonios de posesiones demoniacas, parciales o totales, en personas que practicaron el yoga. Los mismos ocultistas y médiums ya mencionados, nos confirman lo anterior, pues usaban su cuerpo con esta técnica para entrar en contacto con los “muertos” (espíritus malignos).

Por lo tanto, el Yoga es una forma actual de idolatría, esoterismo, neopaganismo, ocultismo, adivinación, comunicación “mediúmnica”, y posesión diabólica. Así, yoga y cristianismo son esencialmente incompatibles. ¡No diga ahora… que no sabía!

Publicado en Catholic.Net.

martes, 18 de agosto de 2015

La policía considera crimen ritual neopagano un triple asesinato en Florida


Un triple homicidio en la Florida (EE.UU.) se sospecha que habría sido un “asesinato ritual de brujería” relacionado con la “luna azul”, según dijo la policía el pasado 4 de agosto. Tal como leemos en Telemundo, las tres víctimas, todos de la misma familia, fueron encontradas después de que se ejecutara una inspección para confirmar su bienestar el pasado 31 de julio, según informó el portavoz alguacil del condado de Escambia, el sargento Andrew Hobbes.

Parece que esto podría estar conectado a algún tipo de asesinato asociado a brujería y posiblemente ligado a la luna azul, según las declaraciones de Hobbes a NBC News. El pasado 31 de julio se produjo el fenómeno llamado “luna azul” que consiste en que hay dos lunas llenas en un mismo mes.

La madre, Voncile Smith, de 77 años, y sus dos hijos, Richard, de 49 años, y John, de 47 años, fueron descubiertos cuando uno de los empleadores del hijo se dio cuenta de que no se había presentado a trabajar.

Voncile y John tenían golpes que les causaron traumatismos y tenían cortes en sus gargantas, según dijo la policía. Richard recibió un disparo en el oído “mientras entraba en la casa” y tenía la garganta cortada, agregó Hobbes. La policía cree que también se utilizó un martillo para cometer los asesinatos.


No se encontró evidencia de que entrada hubiera sido forzada la entrada y aunque la policía ha hablado con una “persona de interés” en el caso, no se han efectuado arrestos, según dijo Hobbes. Cuando se le preguntó por las evidencias que sugieren que son asesinatos rituales Wicca, Hobbes afirmó: “las lesiones a las víctimas, las posiciones de los cuerpos y también la persona de interés en este momento es también un practicante”.
Según Hobbes, Richard Smith trabajaba para el Departamento de Seguridad Nacional y un supervisor contactó con la oficina del alguacil, quien envió una unidad para comprobar si estaba en su hogar en 4605 Deerfield Drive en Pensacola. Las autoridades creen que el trío fue asesinado en algún momento después de las 7 de la tarde del pasado 28 de julio, tres días antes de la llamada “luna azul”. La policía continúa su investigación.

“Es aterrador pensarlo. Sobre todo cuando se tienen niños pequeños”, dijo el vecino Ken Lester, según la afiliada de NBC, WECT. “Saber que se trataba de algo extraño, un culto satánico, brujería, o lo que sea, es realmente inquietante”.

martes, 7 de enero de 2014

La invasión de las sectas en el mundo hispánico es real


Autor: Manuel Guerra
Guerra está convencido de que «sin una formación doctrinal, vibración interior y oración y dinamismo apostólico, el
terreno puede quedar abonado para la penetración de las sectas».
Manuel Guerra Gómez, experto en sectas, es el autor de un libro-guía para orientarse en este complejo mundo: «Las sectas y su invasión del mundo hispano: una guía».

BURGOS, 14 de septiembre de 2003 (ZENIT.org).
¿No es exagerado hablar de invasión del mundo hispano? ¿Se trata de un fenómeno tan alarmante?
Hablar de «invasión» puede sonar a simple metáfora. Pero es real. Evidentemente me refiero en primer lugar a Hispanoamérica por ser donde se halla, con mucho, el mayor número de hispanohablantes y orantes. Invito a quien le parezca una exageración a comparar la Hispanoamérica de la primera mitad del siglo XX y la de ahora, medio siglo más tarde. Comprobará la avalancha de sectas religiosas de origen e impronta hindú, budista, taoísta, sintoísta,
afroamericanas, mágicas e ideológicas, que van difundiéndose por todas las regiones, también entre los indígenas.
Lo mismo puede afirmarse de Brasil –lusohablante– para abarcar prácticamente toda Iberoamérica o Latinoamérica. Piénsese que, según algunas fuentes, el 15,4% de los brasileños (unos 25 millones), el 25% de los chilenos, el 31% de los guatemaltecos, etc., se han pasado al pentecostalismo. Ya sé que un gran número de pentecostales son evangelicales y los principales difusores del fundamentalismo protestante. Pero un buen numero son sectas en el sentido técnico de este término y, por lo mismo, no cristianos, entre ellos se encuentra la Asamblea pentecostal del mundo, la Iglesia pentecostal unida, todas las unitarianas, etc. 
Por eso, considero acertada la valoración de un conocedor de la realidad, monseñor Cipriano Calderón, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina: «En Iberoamérica está la mitad de los católicos del mundo y es motivo de gran esperanza. Ahora bien, no hay que caer en la retórica: hay un problema terrible que es el de las sectas, que están atrayendo a muchos católicos; con lo cual el número de católicos está disminuyendo en muchas naciones. De
manera que, quizá, caigamos en el peligro de hablar mucho de la mitad de los católicos del mundo y luego nos los dejamos perder. Por este motivo, la última Asamblea de la Comisión Pontificia de América Latina dedicó sus sesiones a delinear una nueva estrategia para evangelizar en Iberoamérica, sobre todo para contrarrestar el fenómeno de las sectas».
Las sectas, ¿ofrecen realmente atractivos que las religiones tradicionales son incapaces de proponer?
Uno de los rasgos definitorios de los latinoamericanos es su profundo sentido religioso, su talante venerador de lo sagrado. Durante siglos su sed religiosa ha sido satisfecha por la Iglesia católica. Aparte de los protestantes, ahora han irrumpido las sectas. Estas confirman que el sentido religioso es connatural al ser humano. No son antirreligiosas, sino con frecuencia anticristianas, a veces rabiosamente, o al menos no cristianas. Por tanto están capacitadas para saciar la sed religiosa de los latinoamericanos en la medida en que no les llene la religión y espiritualidad tradicional de sus países, la católica.
Se tiende a pensar que «el mal viene de fuera» y que los malos son los otros», a saber, las sectas, etc. Pero la raíz principal de la difusión de las sectas radica en cada cristiano, a saber, en su falta de información de los peligros para su fe, en este caso de las sectas, de formación doctrinal (dogmática, moral, litúrgica…) cristiana, de vibración interior (es decir, personas de oración y que dedican tiempo a hacer oración), y de dinamismo apostólico, de evangelizar, de ser apóstoles y hacer apostolado. ¿La estatua de Nabucodonosor de la que nos habla Daniel se derrumbó por la debilidad de sus pies de arcilla seca o por el impulso de la piedrecita que bajó rodando desde la cima de la montaña? Si sus pies hasta el tobillo hubieran sido de oro, plata, bronce o hierro, como el resto, la estatua, la
habría mantenido erguida.
Las personas que han estado en una secta explican que uno de los aspectos positivos era sentirse aceptado, ser conocido con nombre y apellidos.
El activismo de la vida moderna, el trabajo de la madre fuera de casa, las deficiencias –a veces, ausencia– del diálogo entre padres e hijos por falta de tiempo e interés y por la fascinación de la televisión, el desarraigo de los emigrantes lejos del su lugar de nacimiento, la especie de naufragio de los individuos en los grandes centros urbanos justifican que el individuo, sobre todo el joven y, por lo mismo, inseguro e inexperto, caído en el anonimato, busque
círculos reducidos donde sea aceptado y querido por sí mismo. Esto suelen ser las sectas para los iniciados en las mismas, al menos en los comienzos. Muchas veces he preguntado a miembros o ex miembros de sectas: «tú, ¿por qué has abandonado a Jesucristo por el fundador de la secta?». Siempre o casi siempre ha coincido la respuesta con ligeras matizaciones: «No me he sentido querido ni acogido por la Iglesia».
De ahí la oportunidad y hasta necesidad de promover la formación de grupos que faciliten la acogida y convivencia de los jóvenes, su formación y diversión cristianas, realidad que suele florecer más en los movimientos que en las parroquias. Además, así respirarán un «microclima» ético-moral y religioso, que ya no siempre existe en las familias.
Usted afirma que tal vez los católicos que se incorporan a una secta estaban ya «fuera» de la Iglesia. Sí, me lo pregunto, porque el núcleo de creyentes y practicantes está rodeado por un amplio margen (el 70-80%), cuya pertenencia a la Iglesia católica en los países tradicionalmente católicos es débil o muy débil y hasta nula. El abanico de la pertenencia puede abrirse desde «creer sin pertenecer» («believing without belonging», Grace Davie) hasta «pertenecer sin creer». Como el vacío religioso no existe, en la medida en que uno no se esmere en pertenecer verdadera y vitalmente a su religión tradicional, en esta misma medida pertenecerá a otra forma religiosa alternativa (secta, Nueva Era, neopaganismo), a veces de signo profano e idólatra de tipo político o narcisista.
El afán de novedad y la fascinación de lo novedoso o de la moda influye no sólo en la indumentaria, también en lo ideológico. Las religiones tradicionales, el catolicismo en los países hispanos, han acumulado aciertos y algunos desaciertos en los muchos años de su existencia. El hombre moderno tiende a fijarse en los fallos para echárselos en cara y hallar como una justificación de la incoherencia de su fe, o de su abandono.
En cambio, las sectas y las religiones no cristianas (budismo, etc.) carecen de antecedentes; son la novedad que su historicismo pone más de actualidad. De ahí el camaleonismo proteico de no pocas sectas, generalmente peligrosas, y el cambio de su nombre cuando el anterior se ha cargado de connotaciones peyorativas. De esta manera se empieza de nuevo y se evitan las reacciones que dificultan el proselitismo.

sábado, 2 de noviembre de 2013

¿Qué es la Wicca?




Wicca es la reconstrucción y reinterpretación de religiones ancestrales pre-cristianas , fundida con elementos de modernidad como el romanticismo y el retorno a la naturaleza, el feminismo, el colectivismo, el ecologismo y el anticapitalismo.
12.04.2013 


1. ¿Cuál sería la definición de Wicca?

La Wicca es una religión más del Neopaganismo, si bien la originaria y la más numerosa. El Neopaganismo es un redescubrimiento y también una invención acrítica de religiones pre-cristianas ligadas a la fecundidad y la naturaleza. El Neopaganismo engloba corrientes religiosas de los antiguos celtas, de los germanos, de los escandinavos, de los indios de norte-américa, de los aborígenes australianos, de los indios mesoamericanos precolombinos, de religiones antiguas de Grecia, Roma, Egipto, Babilonia, India, Polinesia, etc., muchas veces reconstruidas con apenas rigor antropológico e histórico.

Wicca tiene un fondo y un origen anglosajón. De ahí se extendió a los EE.UU, Australia, Canadá, Nueva Zelanda,… asumiendo en sus distintas ramas y variantes elementos de otras culturas y religiones.

“Wicca” (masculino) y “Wicce” (femenino) son precedentes etimológicos de “Witch”, (brujo/a) en inglés. La Wicca es brujería, pero no es la brujería medieval europea; no es la magia negra (uso de muertos o espíritus, recurso a demonios, realización de hechizos y conjuros para causar daño); ni tampoco es la magia natural (propiedades ocultas de plantas, piedras, palabras, talismanes…) de esa época, ni de la Antigüedad, ya sea de Grecia, Roma o Egipto en los siglos previos y posteriores a la aparición del Cristianismo, si bien no puede verse totalmente ajena a algunos elementos de ella. Mucho menos Wicca es satanismo en cualquiera de sus formas. No obstante, muchos practicantes usan el término Wicca y “Witchcraft” (Brujería) de manera sinónima.

La Wicca pretende ser la religión ancestral natural y mágica de los pobladores primeros de las Islas Británicas antes de ser evangelizados por el Cristianismo. Este pretende ser su origen. No obstante, en gran medida es una neo-construcción de lo que aquello debió ser, pues en verdad aún hoy no es bien conocido del todo por los antropólogos, historiadores, fenomenólogos de la religión, y demás especialistas.

2. ¿Cuál fue su surgimiento?

En el año 1951 fue abolida la última “Witchcraft Act” (Legislación de Brujería) existente en Gran Bretaña -las cuales venían existiendo desde la época de Enrique VIII-, que era en ese momento el Acta de 1735. Por esta ley, quien decía que podía (no que lo lograra, sino que pretendiera poder hacerlo) conjurar espíritus, conocer cosas ocultas, predecir el futuro, realizar hechizos y encantamientos,… podía ser castigado con penas desde monetarias a encarcelación, o a ser expulsado del territorio. Al perder vigencia dicha Ley algunas personas empezaron a ser conocidas como brujos y brujas, los cuales decían haber estado escondidos de la luz pública por miedo a aquella legislación anti-brujos.

Uno de ellos era el ocultista Gerald Brosseau Gardner (1884-1964). Gardner fue miembro de grupos esotéricos como la Sociedad Folclórica, la Hermandad de masonería irregular Co-Masonería, la Orden Druida, o la Hermandad Rosacruciana de Crotona. De esta última afirmó –aunque con vaguedades y escasas referencias claras- que a partir de 1939 le iniciaron en la Wicca; es lo que él definió como el grupo de brujas de New Forest, las cuales, afirmaba, habían mantenido en la clandestinidad su religiosidad pagana pre-cristiana y por ellas le fue transmitida por iniciación a él.

En el año 1954 Gardner publicó "Witchcraft Today" (La Brujería hoy en día), y en el 1959 "The Meaning of Witchcraft" (El significado de la Brujería), si bien antes de la derogación de la “Witchcraft Act” publicó bajo el pseudónimo de Scire en el 1949 los rituales en su obra "High Magic´s Aid" (Ayuda para la Alta Magia). Gardner entendía la Wicca como Brujería, y posteriormente rescató para ella el término "Wica", que con el tiempo quedaría como "Wicca".

Gerald B. Gardner es el principal difusor de la Wicca, y de la teoría falsa de la existencia y continuidad de esta religiosidad a lo largo de los siglos, encubierta en la sociedad británica. Los orígenes de esta teoría y de la misma Wicca se encuentran en las ideas del romanticismo de final del siglo XIX y su vuelta a la naturaleza y las divinidades de la antigüedad. Hay además influencia del folclorismo inglés, grupos rosacruces, masones y ocultistas, como la Golden Dawn, o de autores como Aleister Crowley, Charles G. Leland, y obras como las de Margaret Murray o James Frazer. La obra de Margaret Murray, "The Witchcraft in Western Europe" (La Brujería en la Europa Occidental), de 1921, afirmaba que había una corriente subterránea de creencias y culto pagano que de manera continuada venía practicando su antiguo culto al dios cornudo, símbolo de la fertilidad (nada que ver con cultos satánicos). Según M. Murray se seguían reuniendo en "covens" (aquelarres o círculos) durante las lunaciones y en los ciclos estacionales principales, donde se comía y bebía, se danzaba, se daba rienda suelta a la sexualidad entre los miembros, dando así culto al dios cornudo que presidía el “coven”.

Lamentablemente para los creyentes en la Wicca, no hay indicios científicos fundados de que todo esto sea así; más bien parece ser falso. No existen pruebas que mantengan ninguna de estas tesis, y parece ser que más bien no ha habido ninguna continuidad de prácticas ocultistas, brujeriles o paganas durante tanto tiempo de manera establecida, coordinada y lineal en las islas británicas o en ningún lugar de Europa. Las tesis de M. Murray y de G. Gardner son fruto más de la fantasía y la especulación desenfrenada que del trabajo científico y concienzudo de un investigador. Hasta donde se ha certificado y demostrado los grupos más antiguos son de la década de 1930, con influencias folclóricas, romanticismo, teosofía, mitología, druidismo y magia.

Sin embargo, y a pesar de ello, sí podemos afirmar que la Wicca amalgama y concita prácticas pre-cristianas ligadas a la tierra y la naturaleza, al margen de tradiciones reales o de organizaciones existentes.

Otros brujos que en estas décadas de 1950-1960 decían también –falsamente- ser iniciados y sucesores de las líneas de brujos y brujas antiguos y tradicionales, son Robert Cochrane, Sybil Leek, Charles Cardell, Raymond Howard o Rolla Nordic, modelando entre todos lo que será la Wicca que se estaba constituyendo. Pero los libros de G. Gardner, sus numerosas apariciones públicas en los medios de comunicación y su ayuda como iniciador de diversos “covens” por el que surgieron multitud de grupos mágicos en las Islas Británicas, lo convirtió en el principal impulsor, aunque hemos de mencionar la ayuda de la sacerdotisa Doreen Valiente en la constitución de algunos de sus rituales Wicca.

3. ¿Qué características tiene la Wicca?

Wicca es la religión del dios de la fertilidad y la diosa madre de la naturaleza. Junto con las corrientes que la concibieron, corrientes esotéricas, ocultistas, herméticas, rosacruces y masonas, teosóficas y druídicas, mágicas y paganas, es una religiosidad que también da respuesta a los sentimientos de pan-urbanización y destrucción planetaria, a la necesidad de retorno a lo natural y la temporalidad marcada por los ciclos astronómicos, la identidad con las raíces legendarias y el localismo de la tierra, así como manifestación rupturista propia de la época en la que surgió, anti-normativa y pan-sexualista. El pasar de las décadas posteriores ha seguido influyendo en la Wicca asumiendo ideologías feministas y de los derechos de los gays, el pacifismo, la contracultura anti-capitalista, el ecologismo como ideología, los movimientos anti-nucleares, el neo-indigenismo o las corrientes anti-globalización e individualistas del consumismo.

Tras medio siglo de existencia Wicca la diversidad es tal que ha sido necesario establecer una gran tradición Gardneriana, denominada “British Tradicional Wicca” (BTW), que intenta mantener la pureza de su fundador, y englobaría la de G. Gardner, junto a la de Alex Sanders, marido de la sacerdotisa Maxine Morris, así como los aportes del matrimonio de sacerdotes de la Wicca, Stewart y Janet Farrar, así como la Wicca Algard, de Mary Nesnick.

Sin embargo, la existencia de otros linajes o denominaciones (como Cochrame, Feri, Seax-Wicca, de Raymond Buckland, que introdujo la Wicca en EE.UU, o incluso la Wicca Diana, fuertemente feminista), y sobre todo las ramas eclécticas y sincretistas de tantos practicantes Wicca en la actualidad, que la viven y desarrollan sin apenas normas comunes y al margen de tradiciones previas, lleva a una elevada diversidad en creencias, rituales y formas de iniciación, muchas veces contrapuestas, más cuanto muchos seguidores de Wicca hoy en día se inician solos, leyendo libros por su cuenta o a través de Internet, aspecto que choca contra el principio iniciático, llegando a creer en soledad y sin pertenencia a un "coven".

Wicca es religión de la naturaleza, de la fecundidad, de la vida. Pero no toda la Wicca ve la realidad natural de igual forma. Así, el arco va desde el pan-naturalismo o la divinización ultra-ecologista, y la necesidad de realizar los rituales y los actos mágicos "en" la naturaleza, a los que ven la naturaleza como un ámbito intermedio entre lo humano y lo divino, o como telón donde se manifiesta la divinidad según la ley esotérica de la correspondencia (“El Todo en la Parte; la Parte en el Todo”), hasta aquellos que conciben la naturaleza como un marco neo-romántico en el que no necesariamente hay que interactuar, pues muchos practicantes Wicca apenas tienen contacto con ámbitos naturales puros.

La simbólica natural vista, aspecto primigenio de Gardner para la religiosidad Wicca, muy pronto englobó a los propios celebrantes, a los sacerdotes masculinos y las sacerdotisas femeninas, representantes de las deidades, la masculina y la femenina, respectivamente. La sacerdotisa concita y congrega aspectos lunares, primaverales y misteriosos; el sacerdote aspectos solares, de señorío de vida y muerte, y de realeza de la caza. Ella es diosa Madre, y él es el Cernunnos celta o dios cornudo. La diosa es Doncella, Madre y Vieja-Bruja, triplemente diosa. El dios es Amante e Hijo, doblemente dios.

Para algunos seguidores Wicca los dioses son reales, para otros no son sólo dos, sino que la naturaleza ofrece multitud de divinidades, para otras corrientes sólo la diosa es la divinidad principal, y otros consideran al dios y la diosa como aspectos complementarios del mismo ser divino único. Incluso otros seguidores de la Wicca no creen en la realidad de las divinidades, pues para ellos sólo son arquetipos, al estilo de Carl G. Jung. Así, Wicca es una religiosidad politeísta, o duo-teista, o incluso monoteísta, para algunos. O de veneración de la naturaleza e inmanentista para unos, panteísta para otros, o también animista, o simplemente psico-mágica y esotérica.

4. ¿Qué ritos practica?

La Wicca se ha fragmentado mucho desde sus mismos inicios, con muchas contradicciones entre sí y diferencias esenciales. Apenas podemos encontrar elementos comunes entre sí más que dos reglas o leyes: “Wiccan Rede” (Consejo Wicca), "An it harm none, do what ye will" (“Sigue tu propio deseo pero sin causar daño a nadie”), con claras resonancias al ocultista Aleister Crowley y su "Do what thou wilt shall be the whole of the Law", quien a su vez bebió de François Rabelais. A esta ley principal se añadió a finales de los años 60 por parte de Raymond Buckland una segunda: "Three-fold Law" (La Ley del Tres o del Retorno), que establece que "Cada acción mágica -buena o mala- cometida volverá sobre quien la realizó aumentada por tres, en el cuerpo, el alma y el espíritu".

Otra serie de aspectos morales de la Wicca se encuentran en las 4 parejas de virtudes (Alegría, Reverencia, Honor, Humildad, Fuerza, Belleza, Poder y Compasión) de Doreen Valiente, y el código de 20+161 Leyes Wicca, de Gardner y Alex Sanders.
Wicca es religión de iniciación en los misterios. Tiene tres grados, desde el aprendiz o miembro brujo del "coven" al iniciado al sacerdocio, y finalmente el sacerdote con capacidad de formar otro "coven". Los “covens”, o grupos Wicca, son dirigidos por un sacerdote y una sacerdotisa.

Wicca cree en la magia, que considera como realización del deseo humano y que maneja y controla las fuerzas desconocidas de la naturaleza. Los practicantes de la Wicca buscan participar de la fuerza divina, unirse a ella. Los sacerdotes incluso pueden ser poseídos por el dios masculino o femenino en el ritual de "bajar el Sol" o "bajar la Luna", respectivamente.

Los rituales son fundamentales, y para muchos practicantes, anteriores a las creencias, pues permiten la ensoñación y el desenvolvimiento de lo inconsciente del ser humano y el encuentro con la experiencia religiosa.

La Rueda Anual de celebraciones de la Wicca engloba las festividades del año solar y lunar al completo con las 8 fiestas sabbats solares y las 13 fiestas esbats de las lunas llenas. Los sabbats son Samhain, Yule, Imbolc, Ostara, Beltane, Litha, Lammas y Mabon, ligados a equinoccios y solsticios y a las fiestas agrarias intermedias. Así son recreados y participados eventos de fecundidad, de esperanza, de recogida del fruto, de luminosidad y el calor, de oscuridad, de renacimiento y muerte naturalista.

El pentáculo o estrella de cinco puntas de la Wicca es un elemento fundamental de esta religión. Es el círculo mágico protector, agrupando los 4 elementos básicos (Tierra, Aire, Fuego, Agua), y además el 5º elemento o Espíritu, que ha de colocarse en el vértice superior. Es círculo mágico y ritual y engloba y subsume toda la realidad en sus cuatro puntos cardinales.

Sobre el altar Wicca siempre está el cuchillo o “athame”, que simboliza al dios masculino, y el cáliz, símbolo de la diosa femenina, con clara alusiones sexuales cada uno.

Wicca cree en la reencarnación, creencia asumida a través de las corrientes de la Teosofía, la cual bebió del Hinduismo y el Budismo, si bien se centran sobre todo en la vida actual más que en la vida futura. Para unos, la reencarnación se da en diferentes especies animales, pero para otros siempre entre seres humanos, e incluso para otros siempre en brujos, pues "una vez brujo, siempre brujo", y así piensan que todos los brujos son reencarnaciones de brujos previos. En el tiempo que media hacia la siguiente reencarnación las almas de los brujos residen en el Mundo-Separado, aunque sus potencias son accesibles por artes mágicas y espiritismo, prácticas que no todos los seguidores Wicca consideran adecuadas.

No se conoce claramente cuántos seguidores Wicca puede haber, por la inexistencia de fieles estudios estadísticos, si bien en su mayoría son anglosajones. No obstante, podemos hablar de en torno a 200.000 miembros en todo el mundo en base a las distintas fuentes que conocemos.

Referencias:
Gerald B. Gardner, "Witchcraft Today".
Gerald B. Gardner, "The Meaning of Witchcraft".
Robin Briggs, "Witches and Neighbors".
Philip Heselton, "Gerald Gardner and the Cauldron of Inspiration: an Investigation into the Sources of Gardnerian Witchcraft".
Raymond Buckland, "The Witch Book: the Encyclopedia of Witchcraft, Wicca, and Neo-paganism".
James R. Lewis, "Witchcraft today: an encyclopaedia of Wiccan and Neopagan Traditions".

miércoles, 31 de octubre de 2012

Quienes verdaderamente festejan en Halloween son las tenebrosas fuerzas del infierno



Si alguien no termina de convencerse acerca del origen satánico de Halloween y de tantas otras manifestaciones de las tinieblas en nuestra cultura moderna, le convendría tener presente lo que ya advertía, en el año 1985, el entonces cardenal J. Ratzinger: “La cultura atea del Occidente moderno vive todavía gracias a la liberación del miedo a los demonios que ha traído el cristianismo. Pero si esta luz redentora de Cristo llegara a extinguirse, el mundo recaería en el terror y la desesperación con toda su tecnología, no obstante su gran saber. Existen ya signos de este regreso de fuerzas oscuras, mientras en el mundo secularizado aumentan los cultos satánicos”.
Y una parte visible y "divertida" de esos cultos satánicos, es Halloween.
Ofrecemos el siguiente artículo, de Vicente Jara, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), quien responde a la pregunta que muchos cristianos se formulan: “¿Es malo celebrar Halloween?” . 
Aunque la pregunta se responde por sí misma al caer en la cuenta de que detrás de Halloween se encuentran las sectas satánicas, sus verdaderas promotoras y organizadoras, y quienes son los que verdaderamente se alegran en esta siniestra festividad, no está de más recordar y tener presentes la información que se nos brinda a continuación.

Respuesta 

La celebración cristiana de Todos los Santos, de donde deriva “All-Hallows-Evening”, o “All-Hallows”, el actual “Halloween”, es una fiesta cristiana que se celebra desde el siglo octavo. No obstante, hoy en día, la fiesta de Halloween es una fiesta con elementos que en nada remiten ya a la fiesta cristiana de Todos los Santos, sino que toma elementos paganos y ligados a los muertos y lo diabólico. Por esta razón no es adecuado celebrar este tipo de fiestas, participar en ellas, o alentarlas, al ser un culto contrario al verdadero y único Dios, Señor de vivos y muertos, verdadero Señor de la naturaleza y de toda la creación.

1. ¿Tiene la fiesta de Halloween un origen pagano que fue posteriormente borrado por el cristianismo para introducir sus fiestas de todos los santos y de los fieles difuntos?
La verdad es que no, todo lo contrario. La fiesta fue cristiana en su origen. Halloween es una palabra que aparece por vez primera en el siglo XVI, en concreto en el año 1556, y es una variante escocesa de “All-Hallows-Evening”, o sea, la noche anterior al día “All Hallows”, que significa “Todos los Santos”.
Los movimientos neopaganos quieren derivan Halloween de la fiesta pagana de Samhain, una fiesta gaélico-celta, -cuya mención primera es del siglo X d. C- que se celebraba siguiendo los movimientos lunares. Nuestras fiestas cristianas siguen los calendarios provenientes del imperio romano, que son los que usamos, así el calendario juliano, o el actual, el gregoriano, que usamos en España y en muchos países de Europa desde el año 1582 (el resto de países se fueron adecuando a él en fecha posterior).
La fecha de esta fiesta celta, Samhaim, que las corrientes neopaganas pretenden rescatar y decir que existía antes, y estaba en la base de las fiestas cristianas, es la fiesta del 1 de noviembre (Todos los Santos) y colateralmente, la del 2 de noviembre (Todos los Fieles Difuntos).
Sin embargo la verdad es que los celtas lo celebraban sus festividades en fechas lunares. Así, para este año 2012 tendrían que buscar la siguiente luna llena al día que media entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno. Es decir: la fecha entre el equinoccio de otoño, que cae el 22 de septiembre para el 2012, y el solsticio de invierno, que es el 21 de diciembre para el año 2012; siendo el día mitad el día 6 de noviembre. La lunación (luna llena) siguiente a esta fecha no ocurre hasta el 28 de noviembre. Esta deberá ser, 28 de noviembre, el día que los celtas o neopaganos deberían tener en cuenta para su fiesta.
Así, los seguidores del neopaganismo no deberían usar la fecha solar del 1 de noviembre o de la noche del 31 de octubre anterior para celebrar sus fiestas, pues niegan sus propios calendarios usando fiestas que no les corresponden y son de origen cristiano.

2. ¿Tiene así la fiesta de Halloween un origen cristiano?
La fiesta de “All-Hallows-Evening”, o de “All Hallows”, que podemos traducir por “Todos los Santos” es una fiesta cristiana. Si bien no hay un origen celta ni pagano como acabamos de ver, tampoco lo hay romano, como a veces se dice, queriendo ligar esta fecha a la fiesta de la diosa romana Pomona, o del dios etruscoVertumnus.
Será en torno al año 609 d.C., cuando la fiesta surgió, debido a la dedicación del antiguo Panteón romano, como iglesia cristiana, por parte del papa Bonifacio IV, dedicada al a Virgen María y a todos los Mártires. No obstante, la fecha inicial de la fiesta fue en el siglo VII el día 13 de mayo. Al parecer, la fiesta del 13 de mayo vendría a cristianizar la fiesta de Lemuria, festividad de los romanos.
S. Efrén el Sirio en el siglo IV atestigua que la Iglesia de Oriente celebraba en el día 13 de mayo la fiesta de Todos los Mártires, si bien también en aquellas regiones a veces se tomaba para ello el domingo tras Pentecostés o el Viernes Santo.
Será el papa Gregorio III en el siglo VIII quien movió la fiesta desde el día 13 de mayo al día 1 de noviembre, ligada ahora a todos los Apóstoles, todos los Mártires y Confesores, y todos los Santos o Justos de la Iglesia, al dedicarles un oratorio en el actual emplazamiento de la Basílica de San Pedro, según algunos autores el día 1 de noviembre. Sea o no sea esa la fecha en la que ocurrió dicha dedicación, sabemos que el Pseudo-Beda afirmaba que ya a principios del año 700 en algunas zonas de las islas Británicas se celebraba la fiesta el día 1 de noviembre. Así, en Irlanda se celebraba el día 20 de abril.
El reconocimiento final y completo en su extensión, no sólo ya de la diócesis de Roma, llegaría con el papa Gregorio IV en el año 835 cuando pidió al rey-emperador Luis el Piadoso, hijo de Carlomagno, que marcara la fiesta en el día 1 de noviembre para todo el Imperio Sacro, posiblemente por influjo de las zonas británicas que ya lo celebraban ese día.

3. Entonces, y tras ver el modo paganizado como se vive hoy la fiesta de Halloween, ¿es malo celebrarla?
Halloween es una fiesta del paganismo, celebra cambios de estaciones, entrada en la oscuridad tras el paso por la mitad luminosa del año, también pretende protegerse ante los muertos, que pudieran cometer contra los vivos algunos actos malvados. Es fiesta así que une aspectos de magia, fertilidad, cambio de ciclo, agradecimiento por los meses luminosos del año, y petición de protección ante los meses de oscuridad.
Los practicantes en el neopaganismo han vuelto a una fiesta y a una religiosidad que de nuevo coloca al hombre dependiente de la naturaleza creada. Alejándose de la religión cristiana que muestra a Dios como Señor de la Creación y a su Hijo Jesucristo, Dios y hombre verdaderos, como ante quien todo se somete, no hacen sino volverse a la oscuridad y a los miedos de las antiguas religiones. Los cristianos debemos de llevarles con nuestras palabras y actos la Buena Noticia de que Cristo, la Luz verdadera, ilumina todo lo existente, incluido el sentido del hombre, y Dios es Providencia y Padre nuestro.
No obstante, la mayoría de quienes viven esta fiesta lo hacen por influjo grupal, social, por el peso de los medios televisivos…, en definitiva, por la cultura del momento, alentada por el consumismo y sus métodos de marketing. Pero hemos de ser consciente de qué celebramos y en qué participamos, pues todo acto en el ser humano es importante, también nuestro ocio y nuestros momentos celebrativos. Somos para la gloria de Dios.
Cuando se trata de niños, muchos se visten porque todos lo hacen en colegios, en el barrio, o en la fiesta infantil. Para un niño pequeño que se deja llevar por lo que ve y le dicen en el colegio o en el ambiente, culpa no hay. Sí en los adultos, principalmente de sus padres, que debieran vigilar en qué celebraciones participan sus hijos, las cuales inciden en aspectos de horror, miedos, sangre, monstruos y elementos del imaginario gore y satánico. Todo ello modelará la personalidad del niño.