"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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jueves, 30 de marzo de 2017

¿Por qué la izquierda ha convertido la pseudociencia en su religión?

Foto: Alberto Garzón y Pablo Iglesias. (EFE)

Sergio Ferrer
10.05.2016 – 05:00 H.
Los científicos, a sueldo de oscuras corporaciones farmacéuticas y alimentarias, nos mienten. No existe una verdad universal, por lo que no está de más abrir nuestra mente a terapias alternativas como la homeopatía. Los transgénicos y el wifi son peligrosos y debería primar el principio de precaución. Esta pequeña muestra de paparruchas es sólo un aperitivo de cómo piensa una parte de la izquierda que a menudo horroriza a la otra.
Los ejemplos, por desgracia, son constantes. A finales del mes pasado, Izquierda Unida retomaba en Asturias su intención de regular el wifi en las escuelas. Durante la campaña electoral pudimos ver cómo Ahora Madrid proponía declarar Madrid como zona libre de transgénicos, hasta el punto de que en Teknautas seleccionamos una serie de ideas pseudocientíficas que esperábamos no ver en los programas de los partidos. ¿Qué le pasa a la izquierda con la ciencia?
Un estudio concluía que tanto las personas de derechas como las de izquierdas muestran sesgos contra la ciencia que no coincide con lo que piensan
“Es una de las tragedias de la izquierda”. Son palabras del filósofo de la ciencia Mario Bunge, que en esta entrevista concedida a Sinc lamentaba que ahora la izquierda sea “anticientifista” cuando en sus tiempos era todo lo contrario. La ironía es que esta parte de la sociedad cae, a sabiendas o no, en unas actitudes que ellos mismos considerarían 'pecados' en la derecha.
Pecan de conservadores, al rechazar las nuevas tecnologías aludiendo a la tradición. Los tomates son más sanos y están más buenos si se cultivan como lo hacían nuestros abuelos, sin la malvada biotecnología moderna impulsada desde crueles multinacionales. Pecan de creyentes en lo irracional, al profesar una religión cuyo objetivo es encontrar soluciones imaginarias a problemas reales. Pecan de capitalistas, pues aunque se opongan a empresas farmacéuticas y Monsanto, en ocasiones terminan defendiendo a multinacionales como Boiron y a fundaciones nada trasparentes.
No sé por qué, pero esta postura me recuerda un poco a Sylvester Graham, ministro presbiteriano inventor de las galletas que llevan su nombre. Este nutricionista fue un pionero del veganismo, defensor de la templanza y enemigo de la masturbación —inspiró a los hermanos Kellogg a crear sus famosos cereales para prevenir tan horrible acto, supongo que por puro aburrimiento—. Pero lo importante es que Graham, que ya en el siglo XIX se negaba a usar aditivos químicos en sus productos, era un defensor del cultivo tradicional. Cultivo tradicional que, en esa época, obedecía a la moda 'retro' de usar "suelo virgen sin viciar". Exacto, el hombre era contrario a usar algo tan nocivo... como el estiércol.
Así que Graham se oponía a nuevas tecnologías tan necesarias como el abono, confiaba con credulidad en que el veganismo detuviera la masturbación y, en el fondo, lo único que quería era vender galletas. Un paralelismo curioso si se tiene en cuenta que hablamos de un ministro presbiteriano del siglo XIX.
Es difícil saber cuándo y por qué la izquierda dejó de defender la ciencia para parecerse más a Graham. El divulgador, psicólogo y escéptico Eparquio Delgado lucha desde hace años para que la razón prospere en IU, hasta el punto de lograr que fuera el primer partido en posicionarse a nivel estatal contra las pseudociencias en su programa. Más conocedor del asunto, me explica por teléfono que un posible origen de este anticientifismo se encuentra en las tesis —mal entendidas— de Rousseau.
“Rosseau no planteaba la vuelta a la tribu. Pensaba que la sociedad y el progreso nos corrompe, pero que resulta inviable volver a la tribu. Por eso hace falta un contrato social”, comenta Delgado. En décadas más cercanas, el 'New Age' y los movimientos contraculturales de los 60 se opusieron a una izquierda más antigua que "asumía la ciencia como una herramienta para comprender y transformar el mundo, al servicio de los valores que la izquierda reclama".
Estos movimientos percibían —y perciben— la ciencia y la tecnología como una herramienta de dominación y esclavitud. La gente como Delgado, quien se considera un heredero de la Ilustración, se sitúa al otro extremo. En el camino, la separación de las dos culturas quizá provocó que el conocimiento científico quedara relegado a una parte de la sociedad, en lugar de mantener su estado de saber básico junto a las capitales de Europa y la lectura de El Quijote.
El cambio climático es un hecho científico
Si ha arqueado la ceja al leer esa frase no se preocupe. Huelga decir que el pensamiento anticientífico no es exclusivo de la izquierda. Un estudio publicado en 2015 en la revista 'The Annals of the American Academy of Political and Social Science' concluía que ambas opciones ideológicas muestran sesgos contra aquella parte de la ciencia que no se encuentra en consonancia con lo que piensan.
El coqueteo de la izquierda por la pseudociencia nace con Rousseau y florece con los movimientos contraculturales de los años 60
Tendemos a perder nuestra confianza en la ciencia y su método cuando esta nos dice cosas que no queremos oír. Según el estudio, el cambio climático y la evolución son dos ejemplos de sesgo conservador, mientras que aquellas personas que se alinean en el espectro de la izquierda tienen prejuicios ante el 'fracking' y la energía nuclear.
Esto plantea un dilema para quienes consideramos la ciencia como un factor importante de voto. Algunos nos vemos obligados a escoger entre los que temen al wifi y los que niegan el cambio climático, mientras nos preguntamos por qué la izquierda, que tanto presume de atea, es en ocasiones tan poco racional e ilustrada.
(http://blogs.elconfidencial.com/tecnologia/cartas-al-profesor-farnsworth/2016-05-10/la-pseudociencia-se-ha-convertido-en-la-religion-de-una-parte-de-la-izquierda_1197250/)

jueves, 16 de febrero de 2017

La Academia de Ciencias de Rusia afirma que la homeopatía es una pseudociencia


Luis Santamaría, el 12.02.17

La comisión de lucha contra la falsificación de las investigaciones científicas de la Academia de Ciencias de Rusia (ACR) declaró que la homeopatía es una pseudociencia, según un memorándum publicado por este organismo, del que se hace eco Sputnik News.

“El tratamiento con dosis ínfimas de diversas sustancias que se practica en la homeopatía carece de fundamento científico (…), se debe cualificar como pseudocientíficos los métodos de diagnóstico y tratamiento homeopáticos”, declaró la comisión, señalando que tal conclusión se hizo basándose en numerosos estudios clínicos.

La homeopatía como una medicina alternativa existe desde hace más de 200 años, pero los numerosos intentos de darle una base científica han resultado infructuosos, tal como recordaron los académicos rusos.

Las explicaciones teóricas que aducen los homeópatas contradicen los datos probados sobre la estructura de la materia y los organismos vivos y sobre el funcionamiento de las sustancias medicinales, indicaron, agregando que los principios que rigen en la homeopatía son propios de la etapa protocientífica de desarrollo de la fisiología y la medicina.

Puede llegar a ser peligrosa

Además, señalaron que los enfermos gastan dinero en adquirir preparados ineficaces, en vez de recibir el tratamiento que necesitan, lo que puede tener consecuencias negativas y hasta fatales.


En relación con eso, la comisión de la ACR recomendó al Ministerio de Salud Pública retirar los preparados homeopáticos del uso en los centros médicos estatales y municipales, así como marcar tales remedios con la palabra “homeopatía”, agregando que tal preparado “no tiene eficacia clínica probada”.
A los propios homeópatas se les recomendó tomar conocimiento de los estudios modernos sobre la eficacia de la homeopatía y percibir de modo crítico las aseveraciones no confirmadas sobre su eficacia que aducen los productores de tales preparados.

Varios medios comunicaron que los egresados de la Primera Universidad de Medicina Séchenov de Moscú, donde se imparte un curso de homeopatía, pidieron al Ministerio de Salud Pública prohibir su enseñanza en los centros docentes médicos del país.

Entre el placebo y el negocio

“Lo más importante es no tratar con homeopatía enfermedades demasiado graves”, escribía la periodista Asia Kazántseva en un artículo para la revista Vokrug Sveta sobre la homeopatía, en el que indica que este método de tratamiento no es nada distinto de los placebos. Los defensores de este controvertido método del Consejo Nacional sobre Homeopatía se indignaron y demandaron a la revista, aunque el juez no les dio la razón, tal como informa Russia Beyond The Headlines.

Sin embargo, la homeopatía en Rusia es un buen negocio. La compañía analítica QuintilesIMS estima que las ventas de medicamentos homeopáticos de 2016 en 7.320 millones de rublos (123 millones de dólares), un 5,6 % más que las de 2015.

El memorándum de la comisión para la lucha contra la pseudociencia es la manifestación más importante de la historia de Rusia contra la homeopatía. “Se trata de una reacción al oscurantismo general en la medicina y en la ciencia, a la invasión de la homeopatía en las universidades médicas, a las publicaciones sin espíritu crítico sobre la homeopatía en la prensa estatal”, declara a RBTH el cardiólogo y director de la sección terapéutica del Hospital de Tarusa, Artemi Ojotin. Según él, hasta ahora algunos médicos habían criticado individualmente la homeopatía, pero ahora era necesaria “una manifestación conjunta, en voz alta”.

Reacción de los homeópatas

Los partidarios de la homeopatía no están de acuerdo con el memorándum. Por ejemplo, el periódico Kommersant cita las palabras del miembro de la asociación profesional de médicos homeópatas de la CEI, Mijaíl Shkolenko, que está convencido de la efectividad de la homeopatía. Según Shkolenko, la homeopatía ha curado a muchas personalidades importantes, como el emperador ruso Nicolás I y el mariscal Gueorgui Zhúkov.

Rusia no es el único país en el que la comunidad científica se muestra escéptica con la homeopatía. La Organización Mundial de la Salud desaconseja los tratamientos homeopáticos desde 2009: la OMS subraya que el uso de este tratamiento en lugar de un tratamiento con base científica puede provocar la muerte.

¿Se encuentra fuera de la ley?

El memorándum de la ACR no tiene poder jurídico. Únicamente se trata de una solicitud para el Ministerio de Sanidad, el Servicio Federal Antimonopolio y otros órganos del gobierno. En el ministerio han declarado que se creará un grupo de trabajo formado tanto por científicos de la ACR como por especialistas en homeopatía para estudiar la situación y elaborar una política respecto a la homeopatía. El Servicio Federal Antimonopolio ha apoyado el memorándum, ya que lo considera un documento “justo y largamente esperado”.

Artemi Ojotin opina que es muy probable que el Ministerio de Sanidad acepte las recomendaciones de la Comisión, aunque esto no acabará con la homeopatía en Rusia. “Los médicos que utilizan la homeopatía no aprenderán nada nuevo con su prohibición, y la popularidad de este tratamiento entre los pacientes podría incluso aumentar. Por esta razón, el memorándum tendrá más bien un valor simbólico, aludirá al compromiso del Ministerio de Sanidad con la ciencia y el conocimiento científico”, indica Ojotin a RBTH.

Rechazada en otros países

Tal como recuerda el medio especializado Redacción Médica, la ACR ha sido el último organismo en manifestar que la homeopatía no tiene base científica. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos recomendó al gobierno del país que los productos utilizados en homeopatía se vendiesen debidamente etiquetados informando que “no hay evidencia científica de que este producto funcione”.

En Australia, el Consejo Nacional de Salud e Investigación Médica también se posicionó en contra de la homeopatía en noviembre de 2015, justo después de que la Universidad de Barcelona retirase su curso en este “tratamiento”. La institución educativa tomó esta decisión a raíz de la muerte de un niño de 6 años cuya leucemia había sido tratada con homeopatía.

En Reino Unido, aunque dos hospitales del sistema nacional de salud ofrecen homeopatía, declaran que “no hay evidencia de que sea un tratamiento efectivo”. Además, en 2010, el Comité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Comunes constató que los principios en los que se basa la homeopatía son “científicamente improbables”.
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1702111120-la-academia-de-ciencias-de-ru#more32761)

jueves, 3 de noviembre de 2016

España: el Hospital de Elche suspende una charla de Bioneuroemoción por considerarla "pseudociencia"



El Hospital General Universitario de Elche ha decidido suspender la conferencia titulada “Bioneuroemoción”, que estaba prevista para el 8 de noviembre, y en la que iba a intervenir la presidenta de la Asociación de Médicos Acupuntores y Medicina Integradora de la Región de Murcia, María Luisa Iglesias Carbonell. Lo cuenta Emilio J. Martínez en el diario El Mundo.

El centro público, dependiente de la Conselleria de Sanidad de la Generalitat Valenciana, ha afirmado ayer, 25 de octubre, en su cuenta de Twitter que el curso en cuestión había sido suspendido. Esta reacción de la dirección del Hospital llega después de que varias asociaciones y colectivos denunciaran públicamente el contenido del mismo, que habían tachado de “pseudociencia”.

Revuelo ante la conferencia

En concreto, la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) se hizo eco del comentario de un trabajador del centro hospitalario que se lamentaba de la celebración de la conferencia. Asimismo, el colectivo “¿Qué mal puede hacer?”, con sede en Jumilla, se preguntaba en su perfil de Twitter y mencionando al Hospital de Elche y la consellera de Sanidad, Carmen Montón, “¿Qué lleva al -Hospital- a apoyar pseudociencias de riesgo sectario como la bioneuroemoción?”.

Por si fuera poco, en la red social Facebook también ha servido para mostrar la indignación con esta ponencia. El grupo que lleva por nombre “Bioneuroemoción: denunciando que es gerundio”, con cerca de 900 miembros, se había mostrado muy activo en contra de la “canallada” de la conferencia.

Después de que varios de sus miembros escribieran a los perfiles del Hospital General Universitario, en la mañana del 25 de octubre se han congratulado de que la dirección del centro se haya echado para atrás. Precisamente, la dirección del hospital ha rechazado realizar declaraciones a este medio para un encuentro previsto en el salón de actos y que tenía por subtítulo “Otro paradigma. Cada síntoma físico, psíquico o social es la expresión de una emoción oculta”.

¿Qué es la Bioneuroemoción?

La Bioneuroemoción es una terapia creada por el español Enric Corbera, licenciado en psicología y naturópata según su propia web que consiste, según él mismo define, en “un nuevo enfoque en la gestión del bienestar que permite trabajar sobre todos los aspectos que condicionan nuestra calidad de vida y ofrecer a las personas una actitud de desaprendizaje para superar las limitaciones”.

En la práctica, las opiniones contrarias a este método aseguran que en realidad se trata de una “pseudoterapia” con características propias de “una secta”. Según explica en un artículo Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), la Bioneuroemoción está “enmarcada de forma clara en las pseudoterapias espirituales de carácter sectario de la Nueva Era”.

Precisamente Santamaría ha escrito en su perfil de Twitter dando las gracias al Hospital de Elche por su decisión de suspender la actividad, ya que, como señala por experiencia, “otras instituciones amenazan con denunciar a los que alertamos”.

lunes, 25 de febrero de 2013

Niños índigo: una burda mentira Nueva Era que pretende ser verdad


DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD: LOS NIÑOS ÍNDIGOS
Autores: Arturo Escalante y Silohé Llanos

Desde los años ochenta varios autores comentan sobre un nuevo tipo de ser humano con capacidades sensoriales y psíquicas. Manifiestan que son una raza nueva de seres que están poblando la tierra de manera silenciosa para transformarla, muy pronto, en un recinto de paz y entendimiento। En otros términos, se habla de una nueva clasificación en los albores de la ciencia que caracterizan a unos seres con súper dones o capacidades extraordinarias que lindan con lo sobrenatural. Nos referimos a los índigos, de los cuales se dice mucho, pero existe muy poca evidencia de esta realidad.

Para entender el tema habrá que remitirnos al año 1982, cuando Nancy Ann Tappe acuñó el término índigo en su libro Comprendiendo tu vida a través del color। La escritora estadounidense, creadora de una disciplina denominada Colorology (estudio de la personalidad a través de los colores), asevera que el término índigo se encuentra relacionado con el aura, entendiendo que todo individuo está rodeado de una aureola luminosa, una especie de campo magnético envolvente y presente en todo organismo vivo (bioenergía).

Este concepto, de tradición oriental, sostiene que todos emitimos un espectro de luz y que, en el caso de estos seres, llegan a irradiar un color que fluctúa entre el violeta y el azul (color índigo). Para Tappe, el color índigo representa un estado de espiritualidad superior y explica una serie de rasgos extraordinarios que sintetiza en una clasificación de cuatro tipos: índigo humanista, artista, conceptual y catalizador।
Índigos en expansión
En su portal electrónico (www.nancyanntappe.com) afirma que los “índigos han crecido y están tomando su lugar en el mundo de los adultos”। Al menos dos -dice- son presidentes de países, tales como Barak Obama y Rafael Correa. Para ella, el avance que tienen en la sociedad es asombroso y apunta a generar una plataforma de cambios en el devenir. “(Los) índigos están incursionando en la política, los medios de comunicación, las grandes empresas a escala mundial, la ciencia y la medicina. Ellos están aquí para mostrarnos el futuro”, sentencia.

Ann Tappe también fundamenta su postulado en el fenómeno de la Sinestesia. La palabra sinestesia se refiere a un estadío de unión de sensaciones; es decir, algunas personas experimentan sentidos mezclados, por ejemplo, ven colores mientras escuchan una canción o aprecian sabores cuando alguien habla।

Las interacciones pueden ser de lo más variado y resultaría imposible enumerar o clasificar las sinestesias, no obstante, el investigador Sean Day catalogó 19 tipos de sinestesias en 175 casos. Esta situación anómala en las personas, indica el especialista, se manifiesta en artistas y gente con mentalidad creativa। Sin embargo, la Sinestesia es un efecto común que puede ser consecuencia de algunas drogas psicodélicas, como el LSD, la mescalina o algunos hongos tropicales.

Entonces, para Tappe la Sinestesia y la Colorology explicarían satisfactoriamente que los índigos son una realidad demostrable aventurándose a sostener que en el futuro la humanidad será índigo।

Historias no documentadas
En 1998, Lee Carroll y Jan Tober lograron popularizar el tema a escala mundial cuando publican Los niños índigo: los nuevos chicos han llegado. Arguyen que el fenómeno es demasiado extraño para el paradigma de la psicología contemporánea, pues esta piensa que la evolución solo se toma en cuenta cuando se habla del pasado y porque mantiene una visión estática del hombre।

Esta pareja de escritores revelan mantener contacto con un grupo de maestros extrafísicos que llegaron a la tierra desde Kryon para ayudarnos en el camino de la iluminación. Asimismo, definen al niño índigo como “aquel que muestra una nueva e inusual serie de atributos psicológicos, así como un patrón de comportamiento generalmente no documentado con anterioridad”।

Una fuente, muy utilizada por los defensores de los índigos, es el libro de Paul Dong and Thomas E. Raffill titulado China’s Super Psychics, donde se registra el caso, entre otros, de una niña con capacidades psíquicas extraordinarias. Manifiesta que “a la niña se le hacían pruebas con cartas y dibujos, consiguiendo adivinar con exactitud en el 100% de los casos, inclusive estando lejos y fuera de la sala de prueba”।

Finalmente, se hace referencia a una supuesta investigación realizada por la Universidad de California (UCLA)। Allí se habrían practicado pruebas a niños índigo comprobándose que ellos podían modificar su ADN. María Dolores Paoli, especialista en una novedosa rama denominada Psicoespiritualidad, asegura que “científicamente ya tienen confirmación del cambio que aportan estos chicos, manifestándose en la activación de cuatro códigos más en el ADN”. Acota que algunos de los experimentos de la UCLA consistieron en mezclar células de niños índigo con dosis letales de virus de Sida y con células cancerosas, que no tuvieron efecto alguno en las células de los infantes, manifestando inmunidad a las enfermedades”.

Mentiras verdaderas
El primer problema al analizar el tema radica en que es difícil encontrar una acepción, al menos concordante entre los autores, sobre qué se entiende por niño índigo. Los principales y más destacados diccionarios de psicología, psiquiatría y medicina no consignan el término. Sin embargo, tratados de ocultismo, esoterismo y misticismo, hacen innumerables apreciaciones sobre el vocablo. En esta corriente están quienes defienden la teoría de los índigos, la gran mayoría incluidos en las pseudociencias según Mario Bunge.
Los libros defensores mencionados hacen referencia a sucesos extraños, impactantes y sobresalientes, pero casi o nada documentados desde la rigidez de la ciencia। Nancy Ann Tappe, por ejemplo, habla de una clasificación de los seres humanos sobre la base de los colores y el campo magnético que nos rodea.

Los estudios en el campo de la ciencia hacen referencia a personas con capacidades increíbles pero que también sufren de serias limitaciones। Los casos más extraordinarios son los Savant quienes pueden retener abundante información o hacer cálculos complejos.

Un caso excepcional es Kim Peek, personaje que interpretó Dustin Hoffman en la película Rain Man, quien recuerda el 98% de los 12.000 libros que ha leído, lee dos páginas en ocho segundos (usa cada ojo para leer una página distinta) y apenas tarda una hora en memorizar un libro reteniendo de un modo preciso e instantáneo información sobre datos históricos, geografía, literatura o cualquier otro tema।

En ese sentido, las observaciones de Paul Dong and Thomas E. Raffill en su obra China’s Super Psychics pueden hacer referencia a un caso Savant y no a índigos। En la peculiaridad de Kim Peek es su potencial para hacer cálculos mentales con las barajas. Sabemos que el juego de cartas no está ceñido al azar o solo a la habilidad porque es ante todo una dinámica de cálculos mentales, algo que hacía con precisión este joven Savant en investigaciones documentadas por la ciencia.

La psicología y la semiótica han aportado interesantes datos sobre los efectos de los colores sobre los individuos y la sociedad, especialmente para determinar cómo influyen en los estados emocionales y en la asociación hacia valores determinados. A pesar de ello, no hay indicios concluyentes de que los colores estén ligados a la formación de la personalidad y las conductas. Por ello, las declaraciones de Nancy Ann Tappe sobre la relevancia de los colores en la personalidad y especialmente en las capacidades extraordinarias de los índigos no tienen asidero comprobable।

Respecto a una supuesta investigación de la Universidad de California (UCLA), tendremos que concluir que ha sido imposible hallar el documento en alguna biblioteca o sitio de Internet. Los descubrimientos asombrosos que se presentan, de ser ciertos, significarían un avance extraordinario en la vida humana, sin embrago, ningún científico prominente ha tocado el caso ni lo ha expuesto en una conferencia magistral।
El súper hombre
La versión de que los índigos puedan modificar su ADN ya es bastante inverosímil, sobre todo si recordamos que recién hace algunos años hemos descubierto el genoma humano y su estructura, siendo este descubrimiento un paso fantástico en la comprensión de la vida humana para encontrar curas a ciertas enfermedades y extender muchos años más la vida

Si bien se está demostrando que el genoma humano sufrió importantes cambios en los últimos 100.000 años como resultado de diversas adaptaciones, según una investigación reciente de la universidad Cornell, resulta improbable que el genoma se modifique solo por un acto voluntario y de forma inmediata. Que los índigos superen a la lógica y la razón científica nos lleva a pensar que se trata de un intento para acreditar que los índigos mantienen una ficticia supremacía sobre el común de la gente।

De más está decir que los promotores de la corriente índigo se dedican a dar charlas en innumerables escenarios, publicar libros y ofrecer asesorías sobre el tema, acumulando significativos ingresos económicos. Inclusive, en algunos centros educativos, se han diseñado enseñanzas y metodologías de aprendizajes especiales para los índigos, para diferenciarlos de los niños “normales”।

En busca de una explicación
La existencia de niños índigo no está demostrada científicamente। Las características que se les atribuye son muy ambiguas y refutables. Entonces, ¿cuál sería el diagnóstico para estos niños tan prodigiosos desde la perspectiva científica? Al parecer ciertas personas sobredimensionan las capacidades de sus hijos o, en algunos casos, se trata de TDAH, es decir, Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, un síndrome conductual con bases neurobiológicas y un fuerte componente genético.

En palabras de los defensores de los índigos, estos niños poseen características como: mayor intuición y espontaneidad, inteligencia superior a la del promedio, gran independencia, emocionalmente adultos, rechazo a una moralidad estricta, gran imaginación y, en algunos casos, dones sobrenaturales como la telequinesia o la clarividencia।

La mayoría de las características mencionadas, salvo los dones extraordinarios, son catalogadas por la Asociación Psiquiátrica Americana como rasgos propios de niños con Trastornos por déficit de Atención con Hiperactividad। Comparte la misma opinión el pediatra Carlos Ramos, del Instituto Nacional de Pediatría de México, quien confirma haber escuchado del tema y trata a niños inquietos o activos, pero a quienes no llamaría índigos.

Carlos A. Quintana (http://indigoreal।blogspot.com), por su parte, confronta a los defensores de los índigos y señala que esta clasificación promueve la discriminación racial y coloca a unos seres especiales sobre el común de los humanos. “Los niños índigo, niños de luz o niños de gracia, son una de las tantas ramificaciones de la corriente pseudocientífica New Age que trasciende un peligroso mensaje mesiánico contra la medicina, promueve la existencia de seres extraterrestres y sostiene una nueva forma de racismo”, sentencia.

Desde el punto de vista de la semántica tampoco es posible encontrar una definición clara y precisa sobre la terminología, hecho que genera una áurea de dudas sobre qué entendemos por índigo. Un principio elemental en toda ciencia o aquella que pretenda serlo es la contundencia de los conceptos básicos y la objetividad de los hechos demostrables bajo criterios rigurosos.
Conclusiones
1. La base teórica y las experiencias señaladas por los defensores de los niños índigo es cuestionable, poco fundamentada y se presta a la confusión.
2. La postura de señalar que existe una nueva clase de seres humanos superiores a todos los demás incluye explícitamente una visión discriminante y tendenciosa.
3. Los especialistas del tema índigo están comprendidos en una categoría de pseudociencia, pues no recogen metodología científica para explicar el fenómeno de estudio.
4. Lo más probables es que las características esgrimidas a los niños índigo corresponderían a Trastornos por Déficit de Atención con Hiperactividad.
5. El afán de expandir el concepto índigo correspondería a un interés comercial y de fama personal más que a un aporte serio y científico para entender las características de los niños denominados índigos (los cuales, por otra parte, no existen, a no ser en la mente gnóstica de los sectarios de la Nueva Era).

Más información acerca del extravagante y falso invento de la Nueva Era, los "Niños índigo"


 
“No está demostrada la existencia de niños índigo. 
Está más que demostrada la existencia de padres ingenuos y mal criadores, que ponen en riesgo 
la salud mental de sus hijos al fomentarles tamaña mentira”.

Los "niños índigo", invento ufológico y re-encarnacionista de la Nueva Era

La influencia social de la Nueva Era no es un factor despreciable cuando se trata de envolver con su edulcorada mitología aspectos vitales de la sociedad. Recientemente ha surgido un concepto creado por parasicólogos y aprovechado por escritores de best sellers, conocido como “niños índigo", una especie de mesianismo esotérico que atribuye a estos niños la categoría de nueva raza superior, “con un alto potencial intelectual y una nueva conciencia interna” destinada ni más ni menos que a salvar el mundo “rompiendo los antiguos esquemas sociales que atan a la humanidad para lograr mediante su transformación abolir la infelicidad en la Tierra”. Contra toda sensatez, esta idea está despertando entusiasmo en ciertos círculos de la psicopedagogía. Grupos cada vez mayores de educadores y sicólogos infantiles se han plegado a este tipo de ideas, sin sentarse a analizar si se trata de un fenómeno científicamente comprobable, de una nueva creencia dentro del mundo de lo paranormal y espiritual, o si simplemente es un negocio más, basado en la necesidad de creer que somos especiales y en la explotación del orgullo de los padres para con sus hijos.

ORIGEN DE LA IDEA

El termino “índigo” fue inventado en 1982 por Nancy Ann Tappe, una parasicóloga que desarrolló un sistema para clasificar la personalidad de las personas de acuerdo a al color de su “aura”. Según ella, las auras han estado saliendo y entrando de la Tierra a través de la historia, pero las de color índigo comenzaron a aparecer en los años 1980 y su número aumenta rápidamente.

Pero no fue sino hasta 1999 cuando apareció un libro titulado “Los Niños Índigo”, cuyos autores, Lee Carroll y Jean Tober, popularizaron la idea de una nueva generación espiritual de características especiales, destinada a mejorar el mundo. Este libro se originó sobre la base de relatos de “extraños” comportamientos por parte de niños, reportados por maestros y sicólogos que asistieron a sus seminarios. Así, describieron presuntos atributos sicológicos “poco usuales” y patrones de comportamiento “no documentados con anterioridad”. El libro no es más que una colección de ensayos y entrevistas a “expertos” en la materia, principalmente personas dedicadas la “sanación espiritual”, “canalizadores” (modernos mediums espiritistas), “terapia de ángeles” y “terapias alternativas”.

Según los autores, los patrones de conducta distintivos de los niños índigo son:

• Llegan al mundo sintiéndose reyes, y a menudo se comportan como tales.

• Tienen la sensación de merecer estar donde están, y se sorprenden cuando los demás no la comparten.

• No tienen problemas de valoración personal, a menudo le dicen a sus padres quiénes son.

• Les cuesta aceptar la autoridad que no ofrece explicación ni alternativa.

• Se niegan a hacer ciertas cosas, como por ejemplo esperar en una fila.

• Se sienten frustrados con los sistemas ritualistas que no requieren un pensamiento creativo.

• A menudo encuentran formas mejores de hacer las cosas, tanto en la casa como en la escuela.

• Parecen ser antisociales, a menos que se encuentren con personas como ellos.

• No reaccionan ante la disciplina de la culpa.

• No son tímidos para manifestar sus necesidades.

Es fácil darse cuenta de que todas estas características son demasiado ambiguas y comunes en niños pequeños como para definir un patrón especial, y muchas de ellas, como se verá más adelante, describen parcialmente el comportamiento de niños con Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad (SDAH). Sin embargo, algunas conductas atribuidas a estos niños, que incluyen comportamiento antisocial, problemas de autoridad, egoísmo, etc., describirían fácilmente a un delincuente en potencia. Entre otras características atribuidas a los niños "índigo" se cuentan una inteligencia y creatividad superiores, sistemas inmunológicos “mejorados”, y hasta atributos paranormales.

Todo esto señala perfectamente las peligrosas implicaciones del concepto de los niños índigo. La idea de predestinación, de vana superioridad, de libertad absoluta y falta de respeto por la sociedad, serían las consecuencias más dañinas si este enfoque llega a penetrar la sicología educativa actual. Si bien el autoritarismo excesivo es contrario a una educación adecuada, el otro extremo es tanto o más peligroso, redundando en la alienación y frustración casi segura de grandes números de estos niños, adolescentes y adultos, al descubrir que en realidad son tan ordinarios como cualquiera de nosotros.

Sin duda, la afirmación más extraordinaria es que esta nueva “raza superior” está provista de un sistema inmunológico mucho mejor dotado, que impide que enfermen en lo absoluto. Si en efecto estos niños son una “nueva raza biológica” además de espiritual, tal sería una excelente prueba de su existencia y origen especial.

La única mención hallada de un caso particular (aunque sin referencia bibliográfica específica) es acerca de las presuntas pruebas realizadas en una fecha que no se especifica en la Universidad de California-Los Ángeles (UCLA), donde supuestamente se expusieron células de niños índigo (tampoco se especifica qué tipo de células: piel, sangre, etc.) a virus del SIDA y células cancerígenas (no se especifica de qué tipo), “las cuales no afectaron en modo alguno las células de los infantes.”

Ante tan trascendental descubrimiento en la historia de la medicina mundial, buscamos en la página web de la referida universidad, pero no se pudo encontrar referencia alguna relativa a este pretendido experimento, o siquiera alguna reseña sobre los niños índigo. Tampoco se encontró ninguna referencia de tan extraordinarios resultados consultando las páginas web de la Biblioteca Nacional de Medicina de los EE.UU. (U.S. National Library of Medicine) y los Institutos Nacionales de Salud (National Institutes of Health), las cuales contienen referencias y resúmenes de investigaciones publicadas en 4.600 revistas biomédicas en el ámbito mundial. Un descubrimiento de esta importancia no hubiera pasado desapercibido para la comunidad médica mundial y sin duda los investigadores serían merecedores del Premio Nóbel, por lo que se puede deducir sin mayores dudas que se trata de una afirmación falsa.

Dentro de las características psicológicas se atribuye a los niños índigo un desarrollo mental acelerado que les permite adquirir habilidades motrices antes de la edad respectiva, y por lo mismo su inteligencia es muy superior a la promedio. Adicionalmente se les atribuyen facultades extrasensoriales como clarividencia, telepatía, etc.

Cualquier escepticismo sobre estas afirmaciones se despejaría si se realizaran pruebas estadísticas, comparando tests de inteligencia entre niños “índigo” y comunes, partiendo del supuesto de que tengan similar alimentación, cuidado paterno y educación. Habría que realizar ensayos doble ciego* en los que se encomendaría a uno o varios “iluminados” que puedan “ver las auras” para que se elija, según su criterio, un número suficiente de niños índigo. De igual manera se seleccionaría un grupo similar de niños “no índigo”. A estos dos grupos se les aplicarían tests de inteligencia y se analizarían los resultados. En ninguna fuente de información sobre niños “índigo” se menciona la realización de este tipo de sencillas pruebas; solo se hacen simples afirmaciones sustentadas en la nada.

Con relación a las aptitudes parapsicológicas, numerosos estudios científicos controlados acerca de telepatía, telequinesis, etc. han demostrado repetidamente que no se trata de fenómenos reales sino de creencias, o en la mayoría de los casos, simples fraudes.

Consecuencias nefastas

La idea de NI llega incluso al ámbito escolar, en el que docentes con escasa formación en ciencias y alta credulidad, creen poder identificarlos entre sus alumnos. Un docente que aplica una pseudociencia para clasificar a sus alumnos como parte de una "raza superior", además de perder su capacidad para diferenciar lo falso de lo verdadero, está vulnerando derechos básicos de los niños al mismo tiempo que pone en serio riesgo su salud. En diversas partes del mundo funciona el Proyecto Índigo Internacional que se autodefine como "un Movimiento Internacional, sin fines de lucro, creado y orientado para brindar asistencia, información, formación docente y educativa a padres, maestros, psicólogos, pediatras, entre otros, de niños con Déficit Atencional y/o Hiperactividad. Conocidos internacionalmente, hoy, como Niños Índigo". Esta es la avanzada internacional que pretende penetrar en el sistema educativo ya que sus principales acciones son cursos y talleres para padres y docentes, como:
-"Quienes son los Nuevos Niños", -"Formadores Índigo", -"Niños Índigo: Taller de Educación", -"Programa Especial Para Educadores y Colegios", -"Herramientas Para La Nueva Educación - Taller Vivencial", -"Niños Índigo, Educar en la Nueva Vibración".
Sus docentes no son médicos, psicólogos, psiquiatras o pediatras, sino entrenadores en Programación Neuro Lingüística, terapeutas transpersonales, naturistas, radiestesistas, "investigadores" paranormales, espiritualistas, cantantes líricos.
(extraído de "El Editor", http://indigoreal.blogspot.com.ar)