"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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martes, 31 de marzo de 2020

El exorcista italiano Paolo Carlin: “es imposible conciliar la perspectiva de la New Age y la cristiana”.

El peligro de la Nueva Era - New Age - YouTube
FUENTE: Portaluz

El padre Paolo Carlin, sacerdote franciscano capuchino italiano, ha escrito un artículo sobre la New Age (Nueva Era) y la Next Age (Próxima Era), las evoluciones contemporáneas de la religiosidad más desafiantes para el cristianismo. En el mismo título del texto se pregunta: “Próxima Era, ¿espiritualidad del futuro?”. Lo sintetiza Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), en el medio católico Portaluz.

Siendo doctor en Teología Moral y exorcista en las diócesis italianas de Faenza-Modigliana y la de Ravenna-Cervia, Carlin tiene una sólida experiencia sobre el nocivo impacto –para la salud de las personas y sociedades–, del esoterismo y las espiritualidades alternativas. Además de ser discípulo del conocido exorcista Gabriele Amorth (q.e.p.d.), Carlin también es portavoz de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) y autor del libro De cura obsessis. Riconoscere i casi di possessione diabolica, intervenire e accompagnare le persone con problemi spirituali (San Paolo, 2017).

Contexto: la búsqueda de sentido

En el referido artículo difundido por la AIE, este religioso advierte de que muchas personas, desconfiando del cristianismo, “miran dentro de sí, en sí mismas, buscando sentido y fuerza. También recurren a instituciones alternativas, con la esperanza de que puedan satisfacer sus necesidades más profundas”. De este modo, la New Age se hace atractiva para nuestra sociedad contemporánea “porque mucho de cuanto ofrece satisface las aspiraciones que a menudo no son satisfechas por las instituciones oficiales”.

Esto incluye el peligro del sincretismo, dado que “la New Age influye y cambia los valores de referencia en la vida”, y así se entiende “el número siempre más alto de personas que consideran posible mezclar cristianismo y New Age, tomando de cada uno lo que entienden que es lo mejor”. En algunas versiones de esta espiritualidad se instrumentaliza a Dios, en lugar de negarlo, ya que “tiene la función de promover el desarrollo del individuo”, mientras que otras corrientes “explotan las fuerzas de la naturaleza y buscan comunicarse con otro mundo para descubrir el destino de los individuos”.

New Age y cultura occidental

Este exorcista italiano advierte sobre la impregnación general de la Nueva Era en las sociedades occidentales, algo de lo que deben ser conscientes los cristianos: “la New Age es transversal a las culturas y está presente en diversos fenómenos como la música, cine, seminarios, grupos de estudio, retiros, terapias y muchas otras actividades y eventos”. Y como “es muy difusa e informal”, se da el fenómeno de que “algunos grupos religiosos o para-religiosos incorporan conscientemente elementos de la New Age”.

Porque, aunque la Nueva Era haya sido fuente de inspiración para diversas sectas, ella misma no es una secta, “no es un movimiento único o uniforme, sino más bien una red” cuyos participantes “no conocen necesariamente a los otros componentes y se encuentran raramente, o más bien nunca”. Como se trata de una estructura sincretista que incorpora una gran diversidad de elementos, esto “permite a las personas compartir intereses y vínculos en grados muy diferentes y en distintos niveles de compromiso”. No sólo eso: “muchas tendencias, prácticas y actitudes que forman parte de alguna manera de la New Age son, de hecho, parte de una reacción profunda, fácilmente identificable, contra la cultura dominante”.

Una calculada distancia de la religión

Paolo Carlin afirma que no podemos considerar a la Nueva Era como una religión, aunque sí se presenta como “una respuesta a preguntas necesidades de naturaleza religiosa” y, por eso, atrae a “personas que buscan descubrir y redescubrir una dimensión espiritual en sus vidas”. Pero enseña que ya se ha acabado el tiempo de las religiones particulares, y por eso hay “una cuidadosa distinción entre ‘religión’ y ‘espiritualidad’”. Para el exorcista, se puede ubicar la Nueva Era “en el contexto más amplio de la religiosidad esotérica, cuyo atractivo continúa aumentando”.

Para la búsqueda de “una nueva conciencia espiritual” –que es el objetivo de la también llamada “Era de Acuario” (utilizando términos tomados de la astrología)–, confluyen en la New Age las más diversas tradiciones esotéricas: “las antiguas prácticas ocultas egipcias, la cábala, el gnosticismo cristiano primitivo, el sufismo, la sabiduría de los druidas, el cristianismo celta, la alquimia medieval, el hermetismo renacentista, el budismo zen, el yoga, etc.”. De manera que, para el padre Carlin, está claro: “es imposible conciliar la perspectiva de la New Age y la cristiana”.

Más espiritismo que espiritualidad

En su artículo, el religioso capuchino se fija en la fascinación que ejerce en la Nueva Era todo lo extraordinario y paranormal, y que se muestra sobre todo en la figura de los médiums, que “sostienen que otra entidad toma el control de su personalidad durante el proceso de ‘éxtasis’ –un fenómeno de la New Age conocido como ‘canalización’–, durante el cual el ‘médium’ puede perder el control de su cuerpo y sus facultades”.

Aunque hay personas que al presenciar estos hechos aseguran que se trata de manifestaciones verdaderamente espirituales, está claro que “no provienen de Dios, aunque casi siempre se emplea un lenguaje de amor y de luz”. La valoración del exorcista italiano de estos hechos es clara: “probablemente sea más correcto referirse a ellos como formas de espiritismo en lugar de espiritualidad en sentido estricto”.

Por eso hay que tener cuidado con todo lo que tiene que ver con entidades espirituales en la Nueva Era, por mucho que se pueda hablar de ángeles o de elementos de la naturaleza. Como explica el padre Carlin, “a menudo son invocadas para ayudar a una relajación con miras a ejercitar un mejor control de la propia vida y de la propia carrera, y a facilitar la toma de decisiones”.

Así puede darse, en algunas versiones de la New Age, una “fusión con algunos espíritus que enseñan a través de personas particulares”, que son considerados como “místicos”. En otras ocasiones, esos espíritus “son descritos como energías poderosas” presentes en los “planos internos” del ser humano, y a los que se puede acceder “mediante rituales, drogas y otras técnicas que inducen estados alterados de conciencia”.

¿Ética? No hay bien ni mal

Otro aspecto importante de la Nueva Era que recoge este religioso capuchino es “la importancia de estar en armonía con la naturaleza y con el cosmos”. De manera que “en la New Age no existe distinción entre el bien y el mal”, sino que “las acciones humanas son fruto o de la iluminación o de la ignorancia”. En consecuencia, “no podemos condenar a nadie, ni nadie necesita el perdón”.

Esto da lugar a una visión irreal e ingenuamente optimista del mundo, ya que “creer en la existencia del mal sólo puede crear negatividad y miedo. La respuesta a la negatividad es el amor”. Pero es importante darse cuenta de que en la Nueva Era, como observa con mucha agudeza Paolo Carlin, este amor “no se trata de traducirlo en acciones, sino de tener unas determinadas actitudes mentales”. Un amor, entonces, que no se traduce en caridad ni en buenas obras, sino que “es energía, una vibración de alta frecuencia”. Así, “el secreto de la felicidad, de la salud y del éxito consiste en poder encontrar una sintonía, encontrar el propio lugar en la gran cadena del ser”.

Sanación… y divinidad interior

En este momento es cuando el exorcista introduce el tema de la sanación, de las terapias, tan importante en la Nueva Era. Como la finalidad de las prácticas mentales y espirituales es hallar la armonía, “los maestros y las terapias de la New Age pretenden ofrecer la clave para que las personas puedan modular el tono de su propia vida y estar en armonía unos con otros y con todo lo que les rodea”.

Aquí se inserta la crítica que hace la Nueva Era a la medicina oficial actual –a la que denomina, de forma despectiva, “alopática”–, con el argumento de que “tiende a limitarse al tratamiento de enfermedades particulares y aisladas, y no consigue prestar atención al cuadro más amplio de la salud de la persona”. Como respuesta, “la New Age ofrece las terapias alternativas que afirman considerar a la persona en su totalidad y sanar en vez de curar”.

Para sostener este planteamiento sanitario alternativo –que denominan “salud holística”–, insisten en dar el protagonismo a la mente como responsable de la curación física: “se afirma que el vínculo entre los aspectos espirituales y físicos de la persona reside en el sistema inmunitario o en el sistema indio de los chakras”.

De esta forma, para la Nueva Era las enfermedades y el sufrimiento tienen un origen simple: las acciones humanas que van contra la naturaleza. “Cuando se está en sintonía con la naturaleza, se puede esperar una vida más sana y también la prosperidad material. Según algunos sanadores de la New Age, en realidad no deberíamos morir”, ya que “el desarrollo de nuestro potencial humano nos pondrá en contacto con nuestra divinidad interior y con aquellas partes de nosotros mismos que han sido alienadas o reprimidas”.

Un amplio catálogo de pseudoterapias

El padre Carlin reconoce que “existe una extraordinaria variedad de enfoques que promueven la salud holística, algunas derivadas de antiguas tradiciones culturales, ya sean religiosas o esotéricas, y otras ligadas a teorías psicológicas desarrolladas en [el Instituto] Esalen entre 1960 y 1970”.

Y a continuación ofrece un elenco de varias de estas supuestas terapias promovidas por la Nueva Era: acupuntura, biofeedback, quiroterapia, kinesioterapia, homeopatía, iridología, algunos tipos de masaje (ergonómico, Feldenkrais, reflexología, Rolfing, terapia de polaridad, toque terapéutico, etc.), meditación y visualización, terapias nutricionales, sanación psíquica, varios tipos de fitoterapia, cristaloterapia, metaloterapia, musicoterapia y cromoterapia… “La New Age cree que la fuente de la sanación está dentro de nosotros y que podemos lograrla entrando en contacto con nuestra energía interior o energía cósmica”.

El paso necesario: la reencarnación

Este logro de la salud holística trae consigo un supuesto alargamiento de la vida humana. Es el momento del discurso de la Nueva Era en el que ésta “ofrece una fórmula oriental en términos occidentales”: la reencarnación. El padre Carlin explica en qué consiste esta doctrina tal como la hemos recibido del pensamiento hindú y budista, con una importante carga de fatalidad y pesimismo, ya que el objetivo vital es liberarse del ciclo de reencarnaciones, que responderían a la ley del karma, según el propio comportamiento.

Sin embargo, “en Occidente, desde tiempos de Lessing, la reencarnación se ha considerado de una forma mucho más optimista como un proceso de aprendizaje y de progresiva realización individual. El espiritismo, la Teosofía, la Antroposofía y la New Age consideran la reencarnación como una forma de participación en la evolución cósmica”.

Esta doctrina, además, “elimina la noción de infierno”. Como señala este capuchino, desde el punto de vista de la Nueva Era, “cuando el alma se separa del cuerpo, los individuos pueden revisar toda su vida hasta ese punto, y una vez que el alma se ha unido a su nuevo cuerpo, ven en anticipo algo de la fase siguiente”. La New Age asegura que se pueden conocer las supuestas vidas pasada “a través de los sueños y de las técnicas de meditación”.

Como se ha visto, constituye un repaso muy interesante a cuestiones centrales de la Nueva Era que justifican lo ya dicho por Paolo Carlin en su artículo: New Age y fe cristiana son incompatibles, porque expresan visiones totalmente inconciliables de Dios, el ser humano y el mundo y, por tanto, más allá de lo meramente teórico o doctrinal, traen consigo distintas formas de vivir.

sábado, 9 de febrero de 2019

¿Qué respondería hoy San Agustín a la New Age? Diría estas 10 cosas

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Luis Santamaría | Ene 16, 2019
Ambos, cristianismo y new age, proponen una perspectiva espiritual de la vida, pero ¿qué tiene uno que el otro no tiene?
La Nueva Era (New Age) es una corriente espiritual contemporánea, pero no deja de ser una nueva manifestación del pensamiento gnóstico clásico. Por eso, no resulta descabellado buscar en las enseñanzas del gran pensador y obispo San Agustín de Hipona (354-430) una respuesta cristiana a la Nueva Era.

Tres tipos de personas
Allá por los años 413 o 414, en uno de sus sermones pronunciados en la ciudad de Cartago (en el norte de África), hizo una curiosa clasificación de los seres humanos en tres grupos, fijándose en las grandes corrientes filosóficas de entonces. Así, decía el obispo de Hipona, los hombres se dividirían en epicúreos, estoicos y cristianos. 

Los epicúreos pensaban que la muerte termina con toda opción de vivir, así que la vida del hombre ha de centrarse en el disfrute y el placer. Los estoicos se fijaban en las cosas del espíritu. Pero los cristianos iban más allá, proponiendo al Dios revelado en Cristo como sentido de la historia y del universo, Señor de todo, salvador de todos. 

Esta triple división de San Agustín nos vale para entender el mundo de hoy, sin contar a los que pertenecen a las religiones no cristianas: por un lado, las personas que viven en el materialismo, sin plantearse un horizonte de sentido que vaya más allá de lo que se puede ver y tocar; por otro lado, tantos que profesan una difusa espiritualidad que denominamos “New Age” o Nueva Era. En tercer lugar, los cristianos.

Y aquí viene la pregunta: si bien es cierto que los nuevos estoicos, los que defienden una religiosidad holística o una transformación de la conciencia universal, comparten con los cristianos una perspectiva espiritual de la vida… ¿qué es lo peculiar del cristianismo? ¿Es válida la propuesta cristiana de sentido para el hombre y la mujer de hoy? Es más, ¿hay alguna posibilidad de fusionar fe cristiana y New Age, como muchos pretenden ahora?

¿Qué diría San Agustín hoy? Miremos en sus escritos, donde encontraremos estas diez respuestas.

1. La salvación es un don, no fruto de mi esfuerzo
Los antiguos estoicos se esforzaban por dominar sus pasiones, ser insensibles al sufrimiento y encontrar la armonía interior. Así podrían ser iguales a los dioses, arrebatándoles su plácida existencia. Lo mismo propone hoy la New Age, invitándonos a desarrollar todas nuestras potencialidades internas, ya que dentro de nosotros se encuentra el secreto de la existencia, la solución a todos los problemas. Para ello, se nos presenta una gran diversidad de técnicas que podemos aprender.

Frente a esto, San Agustín deja claro que la salvación es un don de Dios, no un fruto del esfuerzo humano. Su misma experiencia de conversión fue obra de la gracia. Después de muchas vueltas, después de una intensa búsqueda de la verdad, pudo escribir: “nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti”.

2. La humildad de la fe frente a la soberbia del conocimiento
En su fase neoplatónica, San Agustín había experimentado la arrogancia de creerse poseedor de una verdad que lo hacía superior al resto de los hombres. La New Age tiene mucho de sentimiento elitista, que ejerce una gran fuerza de atracción sobre un gran número de personas que se sienten depositarias de un conocimiento exclusivo, sólo apto para iniciados y elegidos. 

Frente a esto, San Agustín subraya la humildad de la fe, el asentimiento de la confianza en un Dios que es mayor que el conocimiento humano. Una fe que puede llegar a todos, y que no se limita a unos pocos que son especiales. La humildad es una característica fundamental de la espiritualidad cristiana, que tiene en su centro a un Dios que se ha humillado, como señala Agustín, que pone en labios del Señor estas palabras: “yo desciendo hacia ti porque tú no puedes ascender hacia mí”.

3. Un Dios personal, más allá de nosotros
Los defensores de la New Age utilizan a los grandes místicos y santos cristianos para pretender justificar su propia doctrina, que en el fondo supone la inmanencia de Dios, su confusión con este mundo, con nuestra realidad, cayendo en una postura panteísta: todo es Dios o, más bien, todo es divino. Y así pueden tomar, por ejemplo, y malinterpretar esta frase de San Agustín: “no salgas fuera, vuélvete a ti mismo; la verdad habita en el hombre interior”.

Eso dice nuestro autor, sí. Pero algo es fundamental en Agustín: hay una radical distinción entre Dios y nosotros, entre el Creador y la criatura. En la introspección, en la meditación, en la contemplación… no nos descubrimos a nosotros mismos como divinos, sino que hallamos a Dios dentro de nosotros como alguien distinto. Y en esta clave hablamos de divinización. Así dice el obispo de Hipona:

“Nosotros, por su gracia, fuimos hechos lo que no éramos, esto es, hijos de Dios; éramos ciertamente algo, pero mucho menos, es decir, hijos de hombres. Descendió, pues, Él, para que nosotros ascendiésemos”. Así, deja claro que “uno solo es el Hijo de Dios y con el Padre único Dios. Los demás que son divinizados, lo son por gracia, no nacen de su sustancia”.

4. Jesucristo, Dios hecho carne
La New Age habla de Cristo. O, más bien, de “el Cristo”, y de la conciencia crística o la energía crística. Hay que aclarar que tras esta calculada ambigüedad terminológica se esconde una ideología muy distante de la fe cristiana. Para la Nueva Era, el Cristo sería un maestro ascendido, un sabio, un ser divino… que se habría encarnado en Jesús de Nazaret, y también en otros seres humanos a lo largo de la historia, y que ahora regresará como Maitreya, el Mesías de la Nueva Era. Por lo tanto, lo importante es el Cristo espiritual.

San Agustín tuvo que luchar contra la doctrina de los maniqueos, muy parecida. Para ellos, Cristo fue un ser celestial enviado al mundo para enseñar a las almas el retorno a su origen divino, y su crucifixión tenía un sentido meramente simbólico. Agustín contesta subrayando la humanidad de Cristo, la verdad de la encarnación y, por lo tanto, la realidad de la pasión y muerte de Jesús, que no fue un suceso simbólico, sino un hecho histórico.

5. Un combate espiritual, frente a una falsa armonía
La New Age, en sus muchas prácticas y técnicas, busca la armonía integral del ser humano, la paz interior, la iluminación, la ascensión en el nivel de conciencia o de vibración, la unificación de la persona… Y todo lo negativo, todo lo que suponga sufrimiento, todo lo oscuro, debe dejarse de lado, con una actitud casi mágica que ha cristalizado en la popular “ley de atracción”, según la cual las personas atraemos lo que pensamos, y basta con desterrar de nosotros los pensamientos negativos para que se aleje el mal de nuestra vida. 

Sin embargo, San Agustín entiende la existencia cristiana como una “pugna interior”, una lucha contra las fuerzas del mal, que acechan al hombre por fuera y por dentro: “nuestro corazón es continuo campo de batallas. Un solo hombre pelea con una multitud en su interior”. En este sentido, afirma: “imitemos a Cristo si queremos vencer al mundo”. 

6. Frente al determinismo, la libertad
En la New Age se cae con mucha frecuencia en el determinismo. Toda postura mágica o esotérica es determinista en el fondo. Pensemos, por ejemplo, en el eneagrama y su distribución de los seres humanos en nueve tipos de personalidad con sus correspondientes características, valores y carencias, posibilidades de relación y de desarrollo, etc. Lo mismo en tantas propuestas que predestinan al hombre o lo contemplan, al final, como una marioneta en manos del universo, de una inteligencia divina, de los astros…

Frente al determinismo y al fatalismo, San Agustín habla del “espíritu de libertad” como propio del cristiano. Y no la entiende como una simple “libertad de” condicionamientos, sino como una “libertad para” alcanzar el fin propio del hombre, que no es otro que Dios, el bien supremo. Así, habría dos niveles de libertad: uno mínimo (el libre albedrío o capacidad de elección) y otro máximo (la posibilidad de elegir la plenitud de vida). Y en el fondo, para poder ser libres de verdad, heridos como estamos por el orgullo y el pecado, necesitamos ser liberados por Jesucristo.

7. Resurrección, no reencarnación
Si hay algo fundamental en la New Age, si hay alguna doctrina común a todas las corrientes enmarañadas y confusas en esta galaxia compleja, es la idea de la reencarnación de las almas, que se difunde a pasos agigantados en Occidente. Todo es revisable, nada es permanente, porque en una concepción cíclica de la historia general y de la vida de cada uno, la muerte no supone más que el fin de una de las múltiples posibilidades de existencia.

Estas ideas ya las conocía el obispo de Hipona, que llega a escribir: “en ningún artículo la fe cristiana es tan rechazada como en la resurrección de la carne”. “Nuestra esperanza es la resurrección de los muertos, nuestra fe es la resurrección de los muertos”, afirma San Agustín, quien también dice con claridad: “Cristo ha muerto una sola vez por nuestros pecados; resucitado de entre los muertos, no muere ya y la muerte no tiene dominio sobre él. También nosotros después de la resurrección, estaremos siempre con el Señor”. 

8. La necesidad de la Iglesia, frente al individualismo espiritual
La popularidad de la New Age se debe, entre otras cosas, a una concepción de la espiritualidad que huye de cualquier pertenencia institucional. En la propia filosofía de la Nueva Era se habla del signo astrológico de Acuario como superación de Piscis, lo que supondría pasar de una preponderancia del cristianismo a una superación de las divisiones religiosas, manifestando lo divino y espiritual que hay común a todos los hombres. El protagonismo lo toma cada uno, y no se acepta una tradición en la que insertarse ni una comunidad normativa. Uno podría ser cristiano, por ejemplo, sin pertenecer a la Iglesia, sin sujetarse a un grupo humano, y mucho menos si es dogmático y jerárquico.

Pero para San Agustín, la espiritualidad cristiana es profundamente eclesial. No se trata de un simple sentimiento de pertenencia a una comunidad espiritual, ni algo puramente interior. La Iglesia es mediación necesaria de la acción de Cristo, y por eso el obispo de Hipona exhorta: “ama a la Iglesia, que te ha engendrado para la vida eterna”.

9. La oración, mucho más que meditación
En la Nueva Era, la oración no es más que introspección, diálogo con uno mismo, descubrimiento de la propia divinidad interna, contemplación del yo divino. “No hay nadie a quien contemplar… tú te conviertes en Dios”, como dice el popular Osho. La meditación encierra al hombre en sí mismo, porque no hay alteridad, y por tanto, no puede haber encuentro ni diálogo con el Otro divino.

San Agustín, por el contrario, insiste en que la oración es un diálogo con aquel que habita en nosotros, pero que es distinto de nosotros… es decir, que en la oración no estamos hablando con nosotros mismos: “háblenos Dios en sus lecciones, y hablemos nosotros a Dios con nuestras plegarias. Si escuchamos con sumisión al que nos habla, en nosotros habita aquel a quien va dirigida nuestra oración”. En muchos momentos vuelve a la misma idea, como cuando dice: “tu oración es tu conversación con Dios. Cuando lees, Dios te habla a ti; cuando tú oras, hablas con Dios”.

10. Una caridad hecha real, no una buena vibración
La espiritualidad de la New Age es profundamente individualista. Es cierto que muchas de sus propuestas buscan hacer el bien a los demás, compartir con ellos la sanación, las energías… Pero al final lo que se busca es la propia ascensión en nivel de conciencia, el sentirse bien uno mismo, llegar al propio fin. 

San Agustín lo tiene claro: “mi amor es mi peso; por él soy llevado adondequiera que soy llevado”. El amor, que es un don de Dios, es, en primer lugar, amor a Dios. Y sólo así puede ser, de verdad, amor a los demás. Cuando San Agustín explica el doble mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo, escribe: “dos son los preceptos y una la caridad… No ama al prójimo sino la caridad que ama a Dios. Y con la caridad con que se ama al prójimo, se ama también a Dios”.

(https://es.aleteia.org/2019/01/16/que-responderia-hoy-san-agustin-a-la-new-age-diria-estas-10-cosas/?fbclid=IwAR05-AEwYf58x0Q9_LRldDSquSIJ7OWb-c2pWHgGIJYzloN5us3OgxKqu9k)

viernes, 1 de febrero de 2019

Miles de muertos por pseudoterapias New Age: un problema de salud pública… y sentido de la vida

Miles de muertos por pseudoterapias New Age: un problema de salud pública… y sentido de la vida

No podemos olvidar el carácter claramente sectario de muchas de estas pseudoterapias, que hacen vivir al enfermo –convertido ahora en adepto– en una realidad paralela totalmente irreal.

Actualizado 1 febrero 2019  


Portaluz. Luis Santamaría del Río   



Los titulares no se hicieron esperar en España, luego que la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) publicase su Primer informe sobre fallecidos a causa de pseudoterapias en España, elaborado por Fernando Cervera, José Manuel Gómez y Fernando Frías (puede descargarse aquí).

La APETP está integrada por diversas personas, tanto afectados y víctimas como científicos y profesionales del ámbito de la salud que pretenden “luchar contra la desinformación y las estafas sanitarias que forman las terapias alternativas, complementarias o, directamente, pseudoterapias con el objetivo de proteger al paciente de ellas”, señalan en la presentación del referido informe.

Cifras que impresionan

En muchos países, la confianza de un porcentaje nada desdeñable de la población hacia las terapias naturales, complementarias o alternativas –según la nomenclatura que se use en cada caso– hace posible que su incidencia en la sociedad sea cada vez mayor, posibilitando así que haya muchos enfermos y familias afectados, refieren desde APETP.

Hasta ahora, los escépticos y críticos con las pseudoterapias habían recogido y difundido casos sueltos publicados por los medios de comunicación: personas que, habiendo abandonado su tratamiento médico, siguiendo los consejos de un gurú o un curandero, en algunas ocasiones ha provocado su muerte. Una población especialmente vulnerable en este sentido es la infantil, y se conocen muchos casos que tienen como víctimas principales a los niños.

Pero los expertos denuncian que “no se trata de casos aislados”. Haciendo una trasposición de estudios, estadísticas y encuestas a la realidad española, desde la APETP se calcula que entre 550 y 800 enfermos de cáncer pueden morir cada año por utilizar una pseudoterapia como tratamiento principal, abandonando la medicina convencional. Si a esto unimos la estimación de otras personas que pueden morir por daños directos de las pseudoterapias, podríamos hablar de entre 1.210 y 1.460 muertes al año en España.

Aunque ha habido una respuesta muy violenta contra este cálculo, que algunos estiman exagerado –sobre todo los defensores de las pseudoterapias y sus “profesionales”–, lo cierto es que no extraña cuando, como señalan los autores del informe, “como mínimo dos millones de españoles han confiado erróneamente su suerte a una pretendida terapia alternativa que, sin embargo, carece de probabilidades de éxito”, de acuerdo con estadísticas oficiales del Gobierno.

Una estafa integral

Los autores del informe de la APETP afirman que “más allá del evidente daño económico que tiene comprar terapias ineficaces –que además suelen ser más caras que la medicina real–, […] esa supuesta inocuidad no es cierta”. Y no sólo porque el paciente puede llegar a morir cuando su problema de salud podría tener una solución accesible, sino porque también se dan otro tipo de daños: familiares, sociales, psicológicos y espirituales.

Podemos partir del daño físico, para observar consecuencias negativas de las pseudoterapias en las personas cuando no las llevan a la muerte. Desde la APETP señalan que puede producirse “por un abandono de tratamiento, por un retraso en el tratamiento y la consecuente pérdida de oportunidad terapéutica, o por daños directos ocasionados al paciente por los efectos adversos de estas pseudoterapias o por su interacción con la terapia farmacológica que estén recibiendo”.

Otro elemento a tener en cuenta es “la creación de falsas esperanzas”, ya que los enfermos están en situaciones a veces desesperadas, y siempre con sufrimiento, ya que hay dolencias crónicas, degenerativas o terminales que les hacen buscar cualquier recurso, llegando a confiar en farsantes e iluminados.

Pseudoterapias… ¿o verdaderas sectas?


Junto a esto, no podemos olvidar el carácter claramente sectario de muchas de estas pseudoterapias, que hacen vivir al enfermo –convertido ahora en adepto– en una realidad paralela totalmente irreal, aislándolo de sus redes sociales principales (familia y amigos, sobre todo) y haciéndolo dependiente de un líder o un grupo concreto.

Un ejemplo claro de este sectarismo es la Bioneuroemoción, una peligrosa pseudoterapia creada por el psicólogo español Enric Corbera, que bebe de fuentes New Age como el libro Un Curso de Milagros (canalizado por una mujer que dijo recibir mensajes de Jesús) o la descodificación biológica.

Entre sus prácticas, incluye la “cuarentena”, que lleva al paciente a aislarse de su familia, allanando así el camino para la manipulación psicológica. Ya se conocen casos de muertes provocadas por abandonar los tratamientos y seguir a Corbera, como el de la española Maribel Candelas.

El dictamen de un experto

En el año 2009, mucho antes de que se extendiera esta gran preocupación actual por las pseudoterapias, el psicólogo uruguayo Álvaro Farías, integrante de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) y autor del libro Sectas y manipulación mental, estudió de forma exhaustiva este fenómeno enmarcándolo en la denominada Nueva Era (New Age).

En un artículo que recoge el portal Oropel, Farías señalaba ya hace una década que, para entender el auge de estas propuestas terapéuticas alternativas, hay que tener en cuenta que “la New Age hunde sus raíces en el intento de encontrar puntos de contacto entre ciencia y religión, entre la razón y la magia, entre Oriente y Occidente”.

En este marco se habla de la inminencia de una Nueva Era (la de Acuario), de una concepción impersonal, difusa y energética de Dios (que ahora pasa a ser “lo divino” compartido por todos los seres), de la práctica del channeling (contacto espiritual con seres sobrenaturales o extraterrestres) … Y así, como afirmaba este psicólogo, “el mayor problema con todo esto es la utilización perversa de estas creencias y técnicas”, que no serían asumidas en libertad por la persona, sino como resultado de un proceso de manipulación psicológica.

Según Álvaro Farías, “en este tipo de ‘terapias’, los límites terapéuticos se diluyen y los pacientes terminan por transformarse en verdaderos creyentes o adeptos, se establece una co-dependencia donde el ‘terapeuta’ y sus pacientes transforman la experiencia terapéutica en un sistema cerrado donde predomina la perversión”, dándose unas relaciones totalmente sectarias.

El lado espiritual

No podemos olvidar las consecuencias espirituales que tienen las pseudoterapias. Si el ámbito de la búsqueda de sentido, una faceta fundamental del ser humano, está en el origen de su éxito y de su capacidad de atracción –como uno de los factores–, también este ámbito se ve gravemente afectado por la práctica de estas técnicas.

Ya la Santa Sede advirtió sobre ello en 2003, en su informe pastoral sobre la Nueva Era (Jesucristo, portador del agua de la vida), donde se afirma que “la sanidad holística se centra en el importante papel que desempeña la mente en la curación física”, y por eso en las pseudoterapias New Age “se dice que la fuente de la sanación está dentro de nosotros mismos, que la podemos alcanzar cuando estamos en contacto con nuestra energía interior o con la energía cósmica”.

¿Qué consecuencias pueden tener el aprendizaje y la realización de estas pseudoterapias? Por un lado, la apertura de la persona a la acción extraordinaria del demonio, ya que se han adoptado posturas que caen directamente en la práctica de la magia y la adivinación, por mucha ornamentación y terminología científica o psicológica que lleven. La experiencia contrastada de muchos exorcistas muestra esta realidad, sobre todo en pseudoterapias tan extendidas como el reiki.

Por otro lado –y éste es el efecto espiritual más importante–, las pseudoterapias, como todas las corrientes de la Nueva Era y los diversos métodos del potencial humano, llevan al hombre a considerarse divino por naturaleza, sin necesidad de Dios ni de su perdón o su salvación, cerrando su camino al encuentro con Él. Un endiosamiento que no sólo le puede llevar a la muerte física, sino también a la muerte eterna.
(https://www.portaluz.org/articulo.asp?idarticulo=3195&fbclid=IwAR258KYgtv3yMDSKUw9rXW5jbJ1kpsqa14w_gKPMp0tZVrTd7zncS_R-Gyw)

viernes, 10 de agosto de 2018

Experto en sectas cuestiona la relación de ciertos jesuitas, teresianas y laicos con la New Age

El eneagrama es incompatible con la profesión de fe católica.

"En España el Enegrama por ejemplo, que es una propuesta New Age, camuflada como terapia psicológica, dos instituciones católicas importantes que difunden el Eneagrama son la Compañía de Jesús (jesuitas) y la Institución Teresiana".

Actualizado 10 agosto 2018
En una entrevista reciente que Portaluz sostuvo con el sacerdote español Luis Santamaría del Río, secretario de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), abordamos la realidad actual de las sectas en tres ediciones sucesivas de nuestro semanario (disponibles pulsando aquí).

Pero, además -considerando su formación, investigaciones, redes y experiencia académica- le pedimos información y juicio argumental sobre la penetración de la New Age en la educación, grupos de poder e incluso, la Iglesia católica. “Puedo entender la popularidad del yoga en el mundo civil, en las instituciones seculares, como reacción a una forma de vivir materialista. Pero… ¿en un centro católico? ¿En una parroquia o en un colegio religioso? Tenemos una tradición espiritual riquísima. ¿Por qué no la utilizamos y difundimos?”, cuestiona Santamaría.


¿Siendo miembro de la RIES en su quehacer usted también aborda el impacto espiritual de la New Age?
Más problemático que las sectas es la New Age, la Nueva Era. Porque es más cómodo para el ser humano de hoy hacerse una religión a la carta. En España está de moda entre los famosos decir ‘yo no soy religioso, soy espiritual’. Me preocupa, pues en España hay unos 9 millones de personas que son muy fácilmente atraíbles por la New Age o se identifican con alguno de sus postulados. He estudiado diversas encuestas –algunas hechas por el gobierno, otras por entidades católicas– y entre un 20 y un 25 por ciento de la población en España cree en cuestiones relacionadas con la New Age: los horóscopos, la adivinación, la comunicación con el más allá, la reencarnación, entre otras. Seguro que las cifras no son muy diferentes en América Latina.

¿Cuál es el problema que genera al creyente la New Age?
Atrae, pues se presenta como algo positivo: espiritualidad, bondad, hacer el bien a los demás… y su mayor perversión es ser como la niebla que se cuela por todo sitio. Hay gente que dice: yo soy católico y hago Reiki. Otro dirá: soy católico, pero creo en la reencarnación o bien ‘voy a misa pero además…’ Esto es como una bomba lapa que se pega debajo del coche y no se ve. La Nueva Era es una vuelta al paganismo y la magia ancestral, tal como señalaba en una conferencia el pasado 25 de abril en Madrid Monseñor Raúl Berzosa.

¿Tan peligrosa?
Hay iglesias protestantes y liberales que han dejado entrar a la Nueva Era y están desapareciendo porque, claro, las desactiva. ‘No –dirán los fieles–, en vez de hablar de Dios hablemos de la Diosa’; ‘hablemos de la conciencia Crística’, dirán otros. La Nueva Era toma palabras, términos, conceptos cristianos –Dios, Cristo, los ángeles, oración, meditación– y los vacía de su real significado sustituyéndolo por otro. Es una bomba que destruye a nuestro pueblo muchas veces no bien formado o incluso al pueblo con formación; porque hasta sacerdotes y religiosas dejan entrar esto.

¿Cómo es posible que la New Age logre seducir incluso a sacerdotes y religiosas?
Pues por la soberbia de la intelectualidad que dice: yo he estudiado teología. Ese creerme en una élite, creer que tengo una sabiduría especial. Es muy penoso.

¿Así ocurre con el Eneagrama?
En España el Enegrama por ejemplo, que es una propuesta New Age, camuflada como terapia psicológica, dos instituciones católicas importantes que difunden el Eneagrama son la Compañía de Jesús (jesuitas) y la Institución Teresiana. Las dos fundadas por grandes santos: San Ignacio de Loyola y el mártir San Pedro Poveda. En España son dos de las instituciones cuyos miembros están –en principio– mejor formados. Sin embargo, ¿qué pasa? Quizá el confiar en lo intelectual y dejar de lado la fe nos ha llevado a esto.

¿Cómo se explica que jesuitas, que las teresianas, estén difundiendo un instrumento que en apariencia dialoga bien con la fe y con la salud del individuo, pero que parece ser en todo contrario?
Pues no lo sé. Diría que todo lo oculto y lo misterioso tiende a fascinarnos. Todo lo novedoso y que se separa de la formación que hemos tenido atrae. Seguramente hay algún fallo en la formación. Gente que está muy preparada, pero algo falla para que no sean lúcidos a la hora de valorar esto y decir: esto es inaceptable para la antropología cristiana. Y yo creo que para cualquier comprensión correcta del ser humano, aunque fuera prescindiendo de Dios. Quizá se deba también a una falta de obediencia a la Iglesia, porque la Iglesia en su documento sobre la Nueva Era Jesucristo, portador del agua de la vida está diciendo cuál es el marco. El Papa Francisco nos lo dice: que estas cosas nos están apartando de Dios, cuando tú lo que debes hacer es seguir a Jesús y dejarte de todas estas propuestas que al final te encierran en ti mismo porque tú (te crees que) tienes solucionados todos tus problemas y eres tu auto-redentor. Es la exaltación de la autonomía del sujeto en la configuración del sentido. Al final es una manifestación –muy suavizada y moderna– de la soberbia clásica.

¿Sobre el origen de la New Age hay un momento en el cual surge y una razón inteligente que guíe su nacimiento y expansión? 
Razón inteligente… seguramente la haya, pero no sea de este mundo. Es decir, la New Age no es tan desorganizada como algunos quieren hacer ver; lo que pasa es que coinciden en muchos de esos puntos doctrinales y prácticas, porque responden a una moda, a una época histórica, a unas necesidades espirituales del ser humano que quieren llenar de la forma más fácil posible. Es la ‘macdonalización’ de la cultura. Todo lo que nos viene de Oriente no viene de allí. Proviene de Oriente mediado por los Estados Unidos. Los gurús hindúes primero fueron a Estados Unidos y desde allí al resto del mundo. O el reiki. Todo está regado desde allí.

¿Hay un discurso común a todas las prácticas de New Age?
La Nueva Era en su desorganización tiene pautas comunes, primero doctrinales. Por ejemplo, lo que dice la Nueva Era de Dios. Dios es algo impersonal, tú eres Dios. Y al final no existe la propia persona, dejas de ser tú, porque eres el infinito, la inteligencia, la energía, la vibración. Todo tiene un funcionamiento mágico entonces. Así, a través de técnicas y prácticas uno consigue algo –como en la magia era con el conjuro o el hechizo o el amarre–. Algunos dicen que nace en los años sesenta, otros señalan que se acabó y estamos en la Next Age. Nosotros los cristianos a todo esto le llamamos la Vieja Era porque podemos también remitirla a los gnósticos de los principios del cristianismo y podemos remitirla también a una serpiente que en un árbol le dijo a Adán y Eva: seréis como dioses. Es lo de siempre ¿no? Es muy, muy vieja la Nueva Era.



¿Esa seducción histórica ha tenido otros movimientos relevantes que permanecen hasta hoy?
Tenemos unos precedentes que son: la masonería, creada en 1717. La masonería es el caldo de cultivo de todo esto. Todo el ocultismo contemporáneo nace de la masonería como algo natural, pues la masonería es una doctrina gnóstica. Porque (su dinámica) es (el) construirse el hombre a sí mismo sin Dios. Porque Dios me quita la libertad. Dios que sea una figura que esté ahí que no me moleste, porque yo soy Dios. Por eso (los masones) tienen que pisar el crucifijo. Por eso al final adoran a Lucifer. ¿Qué es adorar a Lucifer sino adorarse a sí mismo, dado que Lucifer lo consideran como aquél que trae la luz? El que les libera de la esclavitud del Dios cristiano sobre todo. Como Prometeo que robaba el fuego a los dioses. Y creo que me adoro a mí mismo, pero al final estoy adorando al demonio.
Segundo, la Teosofía, del siglo XIX. La Sociedad Teosófica es la que introduce en occidente todo el tema oriental. Hablar de karma, de chakras, de reencarnación. Todo eso es la Teosofía con sus hijos y nietas, grupúsculos que han nacido. La Antroposofía, por ejemplo: las escuelas Waldorf, la medicina antroposófica, la agricultura biodinámica, la banca Triodos. A principios del siglo XX Rudolf Steiner hizo una versión esotérica cristiana donde también creen en la reencarnación, la Atlántida y todo se empieza a mezclar. Entonces en los sesenta se vuelve confluyen con lo celta, la cultura mítico-mágica precolombina, cultos paganos afroamericanos, propuestas de la izquierda, corrientes musicales… y se vuelve algo cultural.

La expansión del Yoga ha sido significativa en la última década. Incluso se ofertan talleres de yoga en colegios católicos. ¿Qué valoración puede darnos al respecto?
No puede olvidarse la raíz totalmente religiosa (hindú) del yoga. Su mismo nombre, del sánscrito ‘yug’, significa “unión”. Puedo entender la popularidad del yoga en el mundo civil, en las instituciones seculares, como reacción a una forma de vivir materialista. Pero… ¿en un centro católico? ¿En una parroquia o en un colegio religioso? Tenemos una tradición espiritual riquísima. ¿Por qué no la utilizamos y difundimos? La práctica del yoga en entornos eclesiales es un síntoma de cosas que habría que atender con mucho cuidado. Porque, no nos engañemos: el yoga es mucho más que gimnasia. Y sus riesgos están ahí. El más importante: el espiritual, es decir, alejarnos de Dios porque ya no nos hace falta para autorrealizarnos o ser más perfectos.

 (https://www.portaluz.org/articulo.asp?idarticulo=2913)

lunes, 28 de mayo de 2018

Monseñor Raúl Berzosa: la New Age se nos presenta en el buzón, en el quiosco y en la pantalla


Secretaría RIES, el 29.04.18

La décima edición de la Conferencia Santa Catalina, organizada por la Fraternidad Laical de Santo Domingo de Atocha (Madrid) en honor a la laica dominica más universal, se celebró el pasado 25 de abril bajo el título “Nueva Era: vuelta al paganismo y la magia ancestral”. El ponente fue de uno de los mayores especialistas en Nueva Era: mons. Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, nombrado en 2014 por el Papa Francisco Consultor del Pontificio Consejo para la Cultura. Recogemos la crónica publicada en la web oficial de los Dominicos en España.

En su exposición, el obispo, que forma parte de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) trazó un perfil muy preciso de la historia de este movimiento gnóstico contemporáneo –desde su gestación en la década de los años 20 del siglo pasado hasta su apogeo en la década de los 80– y desgranó sus rasgos más característicos, tanto en su versión americana (centrada en el autodesarrollo de las potencialidades humanas), como en la europea (más inclinada hacia lo esotérico). Según la Nueva Era, soy yo quien debo salvarme conquistando estados de conciencia superiores que me liberen de la ignorancia, no del pecado. El pecado no existiría, ni tampoco, por tanto, la responsabilidad.

Elementos culturales muy diversos

El obispo de Ciudad Rodrigo recalcó en varias ocasiones una advertencia: la Nueva Era no es una simple moda, sino una cosmovisión, una concepción del ser humano. La tendencia gnóstica que la inspira no es algo circunstancial, sino epocal. Esto hace que todos, la mayoría de las veces inconscientemente, nos veamos arrastrados por esta corriente que se manifiesta en elementos culturales muy diversos: música, literatura, ecología, feminismo, etc.


Es importante tomar conciencia de ello para poder responder adecuadamente a los retos que esta tendencia nos plantea. Mientras la antropología cristiana se fundamenta en concebir al ser humano como “los ojos y las manos de Dios”, las antropologías alternativas de inspiración gnóstica actuales nos presentan a un ser humano que sería pura cultura y que puede elegir ser cualquier cosa (ideología de género), o que sería “los ojos y las manos de la madre Tierra” (ecologismo profundo), o que sería fruto de sus conocimientos y su aplicación tecnológica (evolucionismo cyborg), etc.
Advertencias de los Papas

D. Raúl recordó cómo, desde sus inicios, los distintos Papas han avisado de los riesgos que este nuevo gnosticismo entraña. Juan Pablo II advirtió contra un intelectualismo que lleva a un ateísmo práctico y de los peligros de la entonces naciente Nueva Era. Benedicto XVI señaló que el mayor peligro para la religión es la propia religión tal y como la entiende el gnosticismo. Y el actual papa, Francisco, en su última exhortación apostólica Gaudete et exsultate, considera al gnosticismo, junto con el pelagianismo, como uno de los dos grandes enemigos de la santidad (nn. 36-46).

Para la Iglesia, según este obispo, uno de los principales retos es revertir el proceso que se ha ido dando en nuestras sociedades occidentales desde la década de los 60 del siglo pasado mostrando que “no puede haber espiritualidad sin religión, que no puede haber religión sin Dios, que no puede haber Dios sin Cristo y que no puede haber Cristo sin Iglesia”.

La manera de lograrlo es a través de una respuesta positiva: creando comunidades que den un testimonio auténtico de vida cristiana. “La prueba de autenticidad de nuestra fe cristiana es: primero, que tengamos una relación personal con Jesucristo, de tú a tú, que Cristo sea alguien para mí, no algo. Segundo, que esa relación influya realmente en mi vida, que me sienta transformado, aunque sea mínimamente. Tercero, que viva mi relación con Cristo en comunidad, no aisladamente. Y cuarto, que en mi vida exista compromiso con los desfavorecidos”.

El caldo de cultivo perfecto

Precisamente, hay dos rasgos de nuestras sociedades que constituyen un perfecto caldo de cultivo para la Nueva Era y las nuevas corrientes gnósticas: la despersonalización y desencarnación de las relaciones interpersonales –a lo que están contribuyendo brutalmente el mal uso que se hace de las nuevas tecnologías de la comunicación (redes sociales, etc.)– y la soledad, verdadera epidemia social que está generando graves carencias en la vida de las personas y una búsqueda desesperada por solventarlas.

La Nueva Era, tal como recoge Religión Confidencial, que habló con el ponente unas horas antes de la conferencia, para preguntarle sobre la proliferación de la New Age, es una ideología que está presente en el buzón, en el quiosco y en la pantalla.

El prelado afirma que la New Age no es una simple moda: es una cosmovisión de la vida que se presenta como un nuevo estilo para vivir. Remitiéndose a lo que dice el Santo Padre, el obispo de Ciudad Rodrigo sostiene que los gnósticos se creen superiores y su intención es meterse “como una bomba lapa” dentro de la religión, para vaciarla de contenido y desde allí dinamitarla.

En este sentido, cuenta a Religión Confidencial un ejemplo práctico. “Me llaman maestros de novicios de conventos y congregaciones que les llegan chicos y chicas de 30 años que hablan de oración, de meditación, pero cuando profundizan más con ellos, observan que no hay nada de cristianismo en su espiritualidad”.

Monseñor Berzosa explica los pilares en los que se sustenta la New Age: mezcla de tradiciones religiosas, esteticismo musical, psicología del potencial humano, salud y salvación de autorrealización, ecología profunda (deep ecology) y network o desarrollo en red global.

Por qué atrae la Nueva Era

Para el obispo de Ciudad Rodrigo, se dan distintos aspectos: “Las personas tienen sed de lo divino. Muchas de ellas han abandonado las religiones tradicionales y han buscado alternativas a éstas. Además, la New Age vende un desarrollo del potencial humano y de nueva espiritualidad”.

Pero de lo que no se dan cuenta es de que la “Nueva Era ofrece una visión sesgada de Dios. A pesar de que pueda reunir algunos aspectos positivos como el sentido de la fraternidad universal y de la movilización de las fuerzas para hacer el bien, no busca el bien de la comunidad sino el individualismo”.

El hecho de que estas filosofías se estén extendiendo en Occidente se debe, según monseñor Berzosa, a que “muchas personas se han visto desencantadas de la Iglesia, de Cristo y de las religiones tradicionales porque no han cambiado el mundo”.

De los 60 a los 90

Para el obispo de Ciudad Rodrigo, este desencanto ha provocado dos corrientes que se han instaurado en Occidente, sobre todo en Europa. Por un lado, los que vuelven al ateísmo y/o a un laicismo beligerante, y la otra, aquellos que no se apuntan a ninguna iglesia y buscan una espiritualidad modernista a la carta.

Berzosa explica los antecedentes históricos que han provocado estas corrientes actuales: “En los años 60, Cristo sí, Iglesia, no; en los 70, Dios sí, Cristo no; en los 80, religión sí, Dios no; en los 90, espiritualidad sí, religión no”. El prelado recuerda también algunos de los libros de los años 80 que han alimentado la New Age a un nivel más popular: Juan Salvador Gaviota de Richard Bach y El alquimista de Paulo Coelho.

Revertir esta tendencia

Para revertir esta tendencia, el obispo propone descubrir lo auténtico del cristianismo que ofrece la visión más completa de Dios y del hombre, y su vocación a vivir en una verdadera comunidad fraternal.

En este sentido, Raúl Berzosa invita a asombrarse por lo que ofrece la Iglesia Católica a diferencia de estas nuevas filosofías gnósticas: redescubrir el Dios personal, a Jesucristo, como único maestro y Salvador, la oración como verdadero diálogo con el Padre y la diferencia entre la resurrección y la reencarnación.

Categorías : Nueva Era
(http://www.infocatolica.com/blog/infories.php/1804291123-monsenor-raul-berzosa-la-new#more35809)

lunes, 3 de julio de 2017

El arzobispo de Burgos pide distinguir los métodos New Age de la oración cristiana


Luis Santamaría, el 25.06.17

En su mensaje para hoy, domingo 25 de junio, el arzobispo de Burgos, monseñor Fidel Herráez Vegas, llama a los católicos a tener cuidado con las “espiritualidades alternativas”. Pretende con ello responder así a algunas dudas y ofrecer criterios de discernimiento de ofertas que pueden tentar a los creyentes y, al final, apartarlos de la verdadera fe.

El prelado explica que en un mundo secularizado y con un ritmo de vida estresante surge en muchas personas “el anhelo de una experiencia espiritual que aporte sentido y calor a su existencia”. Por ello no es extraño que proliferen métodos como el yoga o el zen, y otras técnicas vinculadas a la Nueva Era (New Age), con carácter místico y esotérico.

Sin pretender condenar lo que supone “el ansia de espiritualidad, que brota de lo más íntimo de las personas” y que es una reacción ante nuestra cultura, monseñor Herráez alerta frente al riesgo de emplear estos métodos en contextos católicos, siendo posible que “bajo un ropaje cristiano se oculte una espiritualidad no cristiana”, lo que “se puede prestar a confusión”.

Por ello, el arzobispo burgalés llama a saber diferenciar la oración cristiana de otras cosas, como ya ha hecho en varias ocasiones el papa Francisco en su predicación. Porque la oración en la New Age no es otra cosa que “ampliar la propia conciencia aspirando a la fusión con la divinidad, con la naturaleza o la energía cósmica, en el fondo con algo impersonal. Ello normalmente provoca el encerrarse en uno mismo y el alejamiento de los demás”.


Finalmente, monseñor Herráez invita en su carta semanal a “desarrollar más la práctica de la oración, desde la tradición espiritual y mística cristiana”. Porque, como dice el papa Francisco, “una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a ‘sentir’ la paternidad de Dios ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar”.
Por su interés, reproducimos a continuación el mensaje del arzobispo de Burgos.

La espiritualidad cristiana y las «nuevas espiritualidades»

Esta semana deseo comentar un tema que está alcanzando una notable actualidad en nuestra sociedad y que también tiene repercusiones en nuestra vida eclesial. De hecho algunas personas me han hecho llegar sus dudas e incertidumbres y considero una obligación mía, como pastor de la diócesis, ofrecer a todos los católicos una palabra de discernimiento y unos criterios que les permitan emitir un juicio de valor.

 El fenómeno al que me refiero es la proliferación de «nuevas espiritualidades» o «espiritualidades alternativas». Aunque pueda parecer paradójico, resulta lógico que en nuestra sociedad secularizada, externamente caracterizada por la increencia y la indiferencia ante el hecho religioso, surja en muchas personas el anhelo de una experiencia espiritual que aporte sentido y calor a su existencia. Es comprensible, dado el estilo de vida dominado por el estrés, la competitividad, el hastío, el anonimato, la soledad… Y dada también la dimensión espiritual, reconocida o no, de los seres humanos.

Por eso muchos recurren a métodos como el yoga o el zen, procedentes del hinduismo o del budismo, de la sabiduría oriental y vinculados frecuentemente al movimiento denominado «New Age», Nueva Era, que en sus diversas manifestaciones es también un «conjunto de creencias y prácticas místico-esotéricas, que se ofrece como una experiencia espiritual consoladora y benéfica para los insatisfechos ante el materialismo y el racionalismo deshumanizante del mundo occidental». No podemos condenar ni minusvalorar el ansia de espiritualidad, que brota de lo más íntimo de las personas; muestra además la insuficiencia de un modelo cultural y social dominado por el racionalismo, la técnica y el consumo, que muchas veces anulan la dimensión transcendente del ser humano.

 También en encuentros de oración o talleres de meditación, ofrecidos en centros católicos o en grupos eclesiales, se recurre al yoga o al zen. Puede suceder que bajo un ropaje cristiano se oculte una espiritualidad no cristiana, que pretende ir más allá de las religiones, también de la religión cristiana; y en el mejor de los casos se puede prestar a confusión. La espiritualidad cristiana tiene unas características que deben ser diferenciadas, vividas y conservadas con claridad. Determinadas prácticas corporales pueden ayudar a la oración. Pero no pueden oscurecer lo peculiar de la oración cristiana, que es, en palabras del Papa Francisco cuando la diferencia de otras prácticas «pseudoreligiosas», la oración «en serio», «la oración de adoración al Padre, de alabanza a la Trinidad, la oración de agradecimiento, también la oración de pedir cosas al Señor, pero la oración desde el corazón».

La «nueva espiritualidad» es usada frecuentemente como una terapia para solucionar el malestar sicológico o emocional y para lograr la serenidad, y la paz interior. Para ello intenta ampliar la propia conciencia aspirando a la fusión con la divinidad, con la naturaleza o la energía cósmica, en el fondo con algo impersonal. Ello normalmente provoca el encerrarse en uno mismo y el alejamiento de los demás. De este modo se difumina la conciencia, la libertad, la responsabilidad y la capacidad de amar. Es la «espiritualidad del espejo», de la que también nos advierte el Papa, por la que uno se mira y se ilumina a sí mismo, pudiendo quedarse en su propio bienestar y armonía interior. La espiritualidad cristiana, por el contrario, vive de una relación personal con Alguien que, por propia iniciativa, nos ha amado el primero. Esta relación se vive siempre en el seno de la Iglesia y se abre con generosidad a las necesidades de los demás.

Las dos últimas solemnidades litúrgicas nos lo muestran con claridad. En la fiesta de la Santísima Trinidad, como os decía hace un par de semanas, celebramos un Dios vivo que se dirige a nosotros de modo personal como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Es un Dios con rostro y con nombre. El domingo pasado celebrábamos el día del Corpus Christi, fiesta de la Eucaristía, que hace presente al Jesús muerto y resucitado por nosotros, y que a la vez nos abre al encuentro con el hermano necesitado. El cristiano reza como un hijo que se dirige confiado al Padre que es tierno y misericordioso; se siente unido a Jesús en su mediación sacerdotal; se sabe movido por el Espíritu Santo y se siente empujado a celebrarlo con los otros, con la Iglesia, en la liturgia y en el amor «de obras y de verdad». Ese es el tesoro que permanentemente debemos cuidar y profundizar.

Las comunidades cristianas, y cada uno de nosotros, deberíamos desarrollar más la práctica de la oración, desde la tradición espiritual y mística cristiana. A ello os animo gustosamente, pues, como dice el Papa Francisco, «una sesión de yoga jamás podrá enseñar a un corazón a “sentir” la paternidad de Dios ni un curso de espiritualidad zen lo volverá más libre para amar».

+ Fidel Herráez, arzobispo de Burgos
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1706231231-el-arzobispo-de-burgos-pide-d#more33763)

sábado, 2 de julio de 2016

Quienes recurren a terapias alternativas ponen en grave riesgo su salud: médicos alertan contra el Biomagnetismo


Biomagnetismo, pseudo-terapia New Age.

Miembros de la Unidad Celiaca del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida han alertado el pasado 13 de junio de que en los últimos meses han detectado un aumento del número de pacientes con la enfermedad celiaca que han experimentado un empeoramiento clínico. Según los médicos, estaría relacionado con la utilización de terapias alternativas, como podría ser el biomagnetismo, que es una terapia con imanes. El boca oreja habría hecho circular el rumor falso que con este tratamiento un celiaco se puede curar y quienes lo prueban vuelven a comer con gluten. Por eso, se insiste que el único que puede combatir la enfermedad es una dieta sin gluten.

Según leemos en La Vanguardia, los médicos de Arnau de Vilanova empezaron a detectar casos de personas con la enfermedad celiaca que estaban teniendo problemas raíz de esta terapia alternativa a partir de mediados de febrero, cuando ya hacía tres o cuatro meses que la gente preguntaba sobre ésta. La pediatra y gastroenteróloga de la Unidad de Celiaquía, Neus Pociello, ha explicado que el ''boca oreja'' ha extendido erróneamente que este tratamiento con imanes, conocido como biomagnetismo, permitiría a los enfermos volver a comer alimentos con gluten.

Según Pociello, la terapia en si no provoca ningún mal al organismo, pero sí que es nocivo el hecho de volver a comer con gluten. En este sentido, ha alertado que quien se hace el tratamiento no siempre se empieza a encontrar mal después de volver a ingerir gluten, sino que los efectos se pueden empezar a notar transcurrido un tiempo.

Los médicos han puesto al corriente de esta situación tanto a la Administración, como la dirección del centro hospitalario, para que adopten las medidas que crean oportunas para frenar esta mala praxis. De momento, tienen controlados unos diez casos de pacientes menores de 12 años, del área de pediatría, pero también hay varios de adultos, uno de los que requirió, incluso, ingreso hospitalario. Todos los casos han sido relacionados con el Arnau de Vilanova y se desconoce si la práctica está extendida en toda Cataluña

Se desconoce quién lleva a cabo esta terapia y si hay un centro específico que se dedica, pero desde la unidad han remarcado sobre todo que se los consulte antes de tomar ninguna decisión, ya que el único tratamiento comprobado y con evidencia científica para la enfermedad celiaca es la dieta sin gluten. Los síntomas de la enfermedad celíaca son muy variados, desde digestivos, como diarrea, estreñimiento, vómitos, distensión abdominal y pérdida de peso, hasta anemia, irritabilidad, cansancio u osteoporosis.

viernes, 23 de octubre de 2015

El promotor del “yoga esotérico” participará en un festival New Age de Uruguay


El domingo 25 de octubre se llevará a cabo en el Atrio de la Intendencia Municipal de Montevideo el “Tercer Festival del Buen Vivir”, un evento en el cual participa la más variada plétora de terapias alternativas disponibles en Montevideo, capital de Uruguay.

Entre los participantes habrá: terapias naturales de estética holística, gemas, duendes, hadas, reflexología, reiki, Brahma Kumaris, esferodinamia… y también participará el profesor Octav Fercheluc, instructor de Yoga de la Academia Ananda de la capital uruguaya y discípulo del maestro también rumano Gregorian Bivolaru.

En el pasado mes de agosto el psicólogo uruguayo Álvaro Farías, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) informaba sobre la vinculación existente entre el “Proyecto Yoga y Meditación Udelar” (Universidad de la República) y la Academia Espiritual de Yoga Tradicional Ananda, filial en Uruguay del Movimiento para Integración en el Epiritual Absoluto (MISA, por sus siglas en inglés). El MISA es una escuela de yoga muy cuestionada en Rumania; su líder, Gregorian Bivolaru, se encuentra prófugo de la Justicia de su país, ya que se lo acusa, entre otros delitos, de abuso sexual infantil.

Tanto Álvaro Farías como Miguel Pastorino, miembro también de la RIES, aparecieron en varios medios de comunicación comentando el tema. La polémica desatada llevó a que las autoridades del Servicio Central de Bienestar Universitario suspendieran el proyecto “Yoga y meditación Udelar”. Vale aclarar que Uruguay es un Estado laico y que dicho proyecto se llevaba a cabo en la única universidad estatal del país.


Los miembros de la RIES, Farías y Pastorino, se ocuparon de dejar claros los nexos entre el Proyecto Yoga Udelar y la Academia Ananda y, por ende, la vinculación directa que tienen con el MISA, liderado por el gurú Bivolaru.
Una de las cosas que más llamó la atención de los especialistas fue el hecho de que los participantes en el proyecto, miembros de la comunidad universitaria, fueran invitados a retiros organizados por Ananda, y que varios de los asistentes a esos retiros luego pasaran a vivir en el ashram de Ananda y participaran en los campamentos que organiza el MISA en Costinesti (Rumania).

Ahora se puede ver anunciado en el perfil de Facebook del profesor Octav Fercheluc su participación en el “Tercer Festival del Buen Vivir” (en la foto). Nuevamente encontramos a Fercheluc y su Academia actuando dentro del ámbito de instituciones estatales, en este caso la Intendencia Municipal de Montevideo.

La duda que surge es si no será esta una nueva estrategia para lograr infiltrarse en una institución del Estado, con el respaldo que eso significa y el acceso directo y libre a muchas personas que en la búsqueda de la práctica del yoga se encuentran con un grupo de dudoso perfil y con un instructor que públicamente ha reconocido ser discípulo de Gregorian Bivolaru.

El fundador de la Escuela de Yoga Esotérico MISA tiene sentencia con pena de 6 años de prisión, pero logró escapar a Suecia. La Justicia rumana ha solicitado la extradición de Bivolaru.

Es la escuela del MISA en la que se formó Fercheluc, quien en una reciente nota de prensa reconocía a Bivolaru cómo su mentor. Gregorian Bivolaru estaba interesado en un mito hindú según el cual podría alcanzar cierta altura espiritual y poder si mantenía relaciones sexuales con 1.000 niñas vírgenes.
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1510220708-el-promotor-del-yoga-esoteric#more29516)

martes, 7 de julio de 2015

Métodos del Potencial Humano: un nuevo fenómeno que parece estar sustituyendo al de las sectas

new age

Manuel Guerra Gómez
Es una impresión, no un dato estadístico, reflejo de una realidad sociológica. Parece como si a las sectas se les fuera agotando su capacidad reproductiva. ¡Son ya tantas! Claro que lo que está en estado de descomposición, sobre todo en el plano ético y espiritual, siempre puede descomponerse más. En compensación, se hallan en pleno rendimiento los Métodos del Potencial Humano (MPH), gestados generalmente en el seno de New Age/Nueva Era (NE).

1. Los MPH y Nueva Era

La denominación “potencial humano” fue usada por vez primera por Aldous Huxley (1894-1963), el escritor que, al negar al Dios transcendente e inmanente y personal del cristianismo, ansioso de felicidad se refugió en el panteísmo y misticismo de la religiosidad oriental, así como en la exaltación de los recursos alucinógenos.

Y lo hizo en el ciclo de conferencias que, con el título “Potencialidades humanas”, dio en 1962 en el Esalen Institute, centro residencial en Big Sur (California, EE.UU). Precisamente en 1962 suele fecharse la partida oficial del nacimiento de New Age en Esalen (vertiente “mística”, psicológica), completada por la otra vertiente o dimensión, la del ecologismo y canalismo (1) en la Fundación Findhorn, instituida en esta localidad escocesa en ese mismo año 1962 (2).

2. Los MPH en La obsesión por el “bienestar” (paganismo) y por el “biensentirse” (Nueva Era)

La cruz, desde la muerte redentora de Jesucristo en ella, ha dejado de ser instrumento de humillación y tortura convirtiéndose en manifestación del Amor, que es Dios (1Jn 4, 8 y 16), del “poder y sabiduría de Dios para todos” (1Cor 1,23), en signo de la victoria de Jesucristo sobre el pecado y la muerte. Así es para cuantos creen en el Crucificado y Resucitado.

Pero los que no hayan tenido un encuentro personal con Jesucristo, o sea, para los nueveranos o de Nueva Era y para los paganos de nuestros días, la cruz sigue siendo “escándalo y sandez o locura” como para los paganos y los judíos coetáneos del Apóstol (1Cor 1,23).

El “pagano” de hoy se caracteriza por marginar a Dios y la felicidad eterna, por preferir el “tener” al ”ser”, por poner obsesivamente la felicidad en el ”bien-estar”, o sea, en la comodidad, en el lujo, que puede proporcionar la ciencia y la técnica moderna, en el placer inmediato, viviendo como si no hubiera Dios ni vida tras la muerte.

En cambio, los nueveranos colocan la felicidad en el “bien-sentirse”, en el gozo y paz interior, en vivir en armonía consigo mismo, con los demás y con el universo, es decir, en quedar atrapados en la red de Nueva Era. Precisamente los MPH son nudos que contribuyen a mantener tenso el reticulado de la red de Nueva Era, que ya recubre toda la Tierra.

El talante pagano y el nueverano parecen contraponerse, pero –en la realidad de la vida– se complementan. Cuanto menos vivencia de la fe religiosa cristiana haya más aumentará el paganismo con la consecuente insatisfacción que conduce al narcisismo y a esa especie de autismo subjetivista que es Nueva Era y a la práctica de los MPH.

3. Los MPH y dos talantes: el técnico de los occidentales y el psicotécnico u oriental 

Un discípulo entregó a Buda una flor y le pidió que le explicara el misterio de la flora y la doctrina budista. El maestro tomó la flor, la contempló ensimismado con la mirada en su ombligo –como es representado en sus estatuas– durante un largo rato y, sin palabras, con un gesto, indicó al discípulo extrañado que se retirara. Según alguna de las tradiciones, de esta anécdota se deriva el zen.

Si a uno de los filósofos griegos contemporáneos de Buda (siglo VI a. C.; Tales, Anaxímenes) le hubieran entregado la flor, habría reflexionado sobre el porqué del “orden/kósmos” (de donde “cósmico, cosmético”, etc.”) de esa flor, de todas las flores y del universo entero, a pesar de su “movimiento, cambio” (kínesis, de donde “cine”) ininterrumpido, es decir, la habría sometido a un análisis hasta “dominarla” mentalmente y, si fuera un científico, un químico, la habría estrujado, disuelto, destruyendo la flor y su belleza.

Son los dos talantes representativos de Oriente y de Occidente. Ya el “padre de la historia”, Heródoto (siglo VI-V a. C.) concibe la historia como un enfrentamiento entre ambos ya desde los periodos míticos (cf. sus Historias 1-5). En nuestros días, Occidente sigue en la línea de “invasiones” político-militares (indoeuropeos, Alejandro Magno, etc.,) exportando técnica, productos industriales, armas; la “primavera árabe” o intento de imponer la democracia política por medios no democráticos, etc.

A su vez, Oriente, fiel a su línea tradicional, reacciona infiltrando en los países occidentales (Europa, América) y occidentalizados (Filipinas, Australia) espiritualidades (eurobudismo, sectas de origen e impronta hindú, budista, taoísta, “misticismo”, Nueva Era, etc.). La última oleada es la de los Métodos del Potencial Humano.

4. La proliferación nueverana de MPH 

La gran mayoría de los MPH han nacido en el seno de NE, por ejemplo Arica (Instituto), Asociación Iberoamericana para el desarrollo humano, Qigong (3) (taoísmo), Bioenergética, Core Energética, Dianética (Cienciología), Eneagrama (4), Forum (5), Fundación del Entendimiento Humano, I AM/Yo SOY, Meditación transcendental, Método Silva del Control Mental, Movimiento del Conocimiento Espiritual (6), Nagualismo (7), Planet Art (Arte Planetario), Proceso Hoffman, Rebirthing (“Técnicas de re-nacimiento”), Reiki, Sahaja Yoga, Taiji (Taiji quán) (8). 

Según Francisco Sampedro Nieto (9) hay “más de 8.000 métodos o escuelas” del Potencial Humano. Algunos MPH han nacido antes o fuera de NE, pero han sido insertados en su red y desde ella difundidos por Occidente, por ejemplo Instituto Físico-Mental hinduismo), el Yoga en sus múltiple modalidades (hinduismo; también algo en las religiones de origen hindú: el budismo y jinismo), Zen (budismo), Mazdasdam (zoroastrismo).

Desde mediados del siglo XX los MPH han proliferado como las setas en primavera, haciendo realidad la paronomasia: “sectas setas”, presente en cuanto a la idea en san Ireneo (10). ¿Cuántas salas y centros dedicados aparentemente solo a la práctica de los ejercicios respiratorios, gimnásticos y psicotécnicos del Reiki, Taiji, Yoga, Zen y restantes MPH en todas las ciudades y localidades de cierto número de habitantes?

5. Los MPH y las fuerzas ocultas de la mente humana

La consciencia –o conciencia psicológica– se parece a un gigantesco iceberg con una mínima porción visible y el resto sumergido en las oscuras profundidades marinas. En el psiquismo humano, debajo de la superficie visible (lo consciente) se superponen varios estratos cada vez más profundos y oscuros, a saber, lo preconsciente (lo olvidado pero fácilmente recordable), lo subconsciente (especie de sótano de factura y uso personal) y lo inconsciente (según dicen, sótano colectivo con un montón de mitos y tendencias acumulados a lo largo de la historia de la humanidad).

El subconsciente que, en su acepción amplia, engloba todo lo no consciente, se ha convertido en un descomunal saco roto, en el que se arroja todo lo inexplicado y a veces inexplicable, sometido a las fuerzas ocultas de la mente humana, desde lo esotérico de cualquier tipo hasta los fenómenos parapsicológicos y “místicos”.

Los MPH se proclaman eficacísimos para el desarrollo de todo el potencial humano, tanto el consciente como el inconsciente u oculto y desconocido, o sea, las fuerzas ocultas de la mente humana. Los MPH se dirigen a la mente, al espíritu, pero de ordinario lo hacen a través del cuerpo, al menos como punto de partida, a saber, por medio de movimientos gimnásticos, ejercicios respiratorios y de relajación; también mediante la concentración, el vacío mental, etc.
A veces los MPH parecen poseer una eficacia “mágica”, que sorprende, si bien suele ser efecto de la autosugestión.
Una mujer de unos 30 años tenía como anulada su personalidad. Aparte de las pastillas para poder dormir, aunque no bien, necesitaba tomar otras dieciséis a lo largo del día. Evidentemente era incapaz de dejar de fumar a pesar de haberlo intentado por diversos métodos.

Un día me sorprendió con la noticia. Desde hacía una semana, no tomaba pastilla alguna, había dejado de fumar y dormía como cuando era niña. “¡Maravilloso!”, exclamé. ¿Cómo lo has conseguido? Había participado en una sesión de Zen Sotô (sentada en posición de loto frente a la pared, etc.) en Madrid y sobre todo le habían dado su “mantra” (11), que evidentemente no me dijo. El efecto benéfico le duró unos dos años y medio. Luego, recayó e igual o peor que antes. Pocas veces, como en esta ocasión, he palpado la enorme fuerza de la autosugestión (12).

Continuará en un segundo artículo para el discernimiento: ¿Los Movimientos del Potencial Humano son compatibles con la fe cristiana?

NOTAS: 

1. Para ver un programa televisivo tenemos que conectar el "canal” que lo transmite. En el canalismo (channeling en inglés), puesto de moda por NE hay 1) un centro emisor (los espíritus como en el espiritismo y, además, los fundadores de las grandes religiones, también seres históricos y míticos); 2) un canal (persona capaz de conectar con los emisores y de transmitir su mensaje, por ejemplo los fundadores de las religiones durante su vida en la Tierra, los fundadores de varias sectas, los grandes místicos, etc. 3) un mensaje (19 de los 24 libros escritos por la fundadora de la Escuela arcana, etc.), cf. M. GUERRA, Diccionario enciclopédico de las sectas, BAC, Madrid 2003 (5ª ed.), pp.141-145.

2. Como bibliografía general, cf. Oscar GONZÁLEZ QUEVEDO, Las fuerzas físicas de la mente, I-II, Sal Terrae, Santander 19724 ; IDEM, El rostro oculto de la mente, Sal Terrae, Santander 198014; las palabras canalismo, énstasis, Esalen, esoterismo, éxtasis, Findhorn, ideología, mantra, mística, Nueva Era, ocultismo, Potencial Humano y los distintos grupos (Arica, Dianética, EST, Meditación transcendental, Método Silva de Control Mental, Reiki, Taijí, yoga, zen, etc.) en M. GUERRA, Diccionario enciclopédico de las sectas...; IDEM, Las sectas (Su dimensión humana, sociopolítica, ética y religiosa), Edicep, Valencia 20122, 115-122; palabras Aufklärung, Bewusstseinserweiterung, Channeling, Ekstase, Esotyerik, Geistliche Bewegungen, Gesundheit, Lebensenergie, Mystik, New Age, Okkultismus, Parapsychologie, Psychotechniken, Sekten, Therapien, Yoga en Harald, BAER-Hans, GASPER-Joachim, MÜLLER-Joannes, SINABELL (ed.), Lexikon neureligiöser Gruppen, Szenen und Weltanschauungen, Herder, Freiburg 2005; Massimo INTROVIGNE, Le nuove Religioni, Sugarcoedizioni, Milano 1991, pp. 359-372; Mariano J. VÁZQUEZ ALONSO, Escuelas esotéricas de Occidente, Ediciones 29. Barcelona 1994, pp. 235-329.

3. En la escritura y pronunciación actual del chino; antes Chi Kung.

4. Su teoría y práctica ha sido divulgada mundialmente por Hellen (Elena) Palmer, que reconoce el influjo del psicólogo boliviano Óscar Ichazo, el que estableció la correlación entre los “nueve” (griego: ennéa) “signos, letras” (gr. grámma) o categorías y los nueve tipos de personalidad “durante uno de sus éxtasis y bajo la influencia de un ángel”. Pero sus “planteamientos pseudocientíficos están más cerca del esoterismo que de la ciencia, sin evidencia científica que avale sus afirmaciones” (Luis Aparicio Sanz, cf. “InfoRIES” 176 -2010- p. 1-2). El Eneagrama ha tenido una notable acogida por parte de grupos católicos que lo aplican, no siempre con acierto, en sus retiros para identificar el propio eneagrama, las cualidades-virtudes y los defectos-vicios.
5. Desde 1984, antes EST, sigla de Erhard Seminars Training.

6. Traducción literal de su nombre originario inglés Movement of Spiritual Inner Awareness, conocido también por la sigla MSIA, Messiah (=Mesías). Sus libros traducidos al español suelen usar Movimiento del Sendero Interno del Alma.

7. Este nombre está siendo sustituido por Tensegridad.

8. Taichi (Taichichuam) antes de fuera impuesta la transcripción Pinyin, que es la oficial de la República Popular China, vigente en la China continental.

9. Sectas y otras doctrinas de actualidad, Santafé de Bogotá, 1991, p. 252.

10. Aduersus haereses, 1,29,1 SCh 264,358. Habla de las sectas y psicotecnias gnósticas de su tiempo (siglo II). Téngase en cuenta que Nueva Era y los MPH son rebrotes de la gnosis, cf. M. GUERRA, La gnosis y sus rebrotes en nuestro días, “Burgense” 17/1, (2006) pp. 71-130.

11. Es una palabra o frase tomada de ordinario de los textos sagrados hindúes (escritos en sánscrito, idioma no hablado desde el siglo VIII d.C., del cual procede el hindi, lengua mayoritaria actualmente en la India), clave de cada persona y de su personalidad. Solo puede conocerla el interesado, pues su conocimiento da dominio sobre el otro. Su eficacia “mágica” depende no de su comprensión, sino de la rectitud de intención y sobre todo de su recitación perfecta (pronunciación, ritmo, melodía, postura). Un mantra dado en la Meditación transcendental (MT) consiste en tres palabras: Aaing Namah Shri, comunicada cada una de las palabas en tres años consecutivos. Significan “Bellísimo Aaing (nombre de un dios hindú), te venero”. ¿Qué eficacia transformadora y sanadora pueden tener estas palabras a no ser en la medida en que alguien se deje sugestionar? En la MT cada mantra cuesta más de 500 euros, al menos hace pocos años en España.

12. Cf. algunos casos llamativos del poder oculto de la mente, conocidos por mí, en Las sectas. Su dimensión humana…, pp. 156-159.
(http://www.aleteia.org/es/religion/articulo/que-son-los-metodos-del-potencial-humano-5855496506441728?page=4)