"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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lunes, 18 de agosto de 2014

Una niña de 11 años desmontó en un trabajo científico la validez de las "terapias energéticas"

Luis Santamaría 
Con once años logró un reto que a muchos investigadores les cuesta años de esfuerzo: publicar en una revista científica. Emily Rosa está en la Historia de la Ciencia por ser la persona más joven en llevar una de sus investigaciones a las páginas de una publicación. Y lo hizo con un trabajo que desmontó la supuesta medicina alternativa del toque terapéutico, una técnica de sanación relacionada con el reiki. Lo cuenta el diario ABC.
El toque terapéutico y el reiki parten de una premisa: el ser humano tiene un «campo energético» que si se desequilibra causa enfermedades. El terapeuta, a modo de guía, puede imponer las manos para cambiar el flujo del chi (para los chinos la energía espiritual del universo) –o prana, en su versión india– que hace mejorar la salud del enfermo. Un tratamiento que la ciencia nunca ha aceptado.
Aunque tanto el reiki como el toque terapéutico suenan a algo ancestral de miles de años de historia con una profunda base espiritual, lo cierto es que son técnicas que se inventaron en el siglo XX. En concreto el toque terapéutico surge en 1970 de la mano de Dolores Krieger, profesora emérita de enfermería en la Universidad de Nueva York. Junto a una compañera, Dora Kun, seguidora de la teosofía (una amalgama de filosofía, ciencia y espiritualidad) crearon esta pseudociencia que asegura la sanación con la simple imposición de las manos.
En pocos años hubo un crecimiento exponencial de seguidores de esta técnica. Incluyendo a miles de médicos que en Estados Unidos la aprendieron con todo el halo místico que le trataron de insuflar pese a que estaba recién creada. Luis Alfonso Gámez, que lleva una vida desmontando «magufos» desde su tribuna de El Correo, cifra en más de 43.000 los sanitarios que practicaban el toque terapéutico en un artículo que también cuenta la historia de Emily Rosa.

Un trabajo de 4º curso
Con estos antecedentes, una de esas niñas que no paran de cuestionárselo todo se lanzó a descubrir qué había detrás del toque terapéutico. Emily Rosa, entonces una estudiante de cuarto grado en un colegio normal del estado de Colorado, diseñó un sencillo experimento para determinar si los «terapeutas» pueden o no sentir el «campo energético» de los seres humanos. El resultado no pudo ser más claro: apenas sentían nada.
El proceso era simple: Emily Rosa se sentaba frente al terapeuta. Entre ellos una mampara de cartón impedía poder verse cara a cara. Sólo había dos huecos en la pantalla por donde el experto en toque terapéutico introducía sus manos. En ese momento Emily elegía acercar su mano (y con ella su supuesta energía vital) a una de las dos extremidades del terapeuta, que debía «sentir» sobre cuál de ellas se situaba (sin aproximarse demasiado para que no sintieran el calor corporal, algo realmente constatable sin ningún poder místico).
Los sanadores sintieron la energía el mismo porcentaje de veces que dicta la probabilidad
El resultado fue que de los 28 tests que realizó, el porcentaje de acierto fue un 47 %. Tan aproximado a lo que dice la probabilidad que, efectivamente, si lo hubieran realizado personas al azar el resultado hubiera sido el mismo. Tanto es así que la elección de la mano sobre la que Emily enviaba su energía la hacía con la ayuda de una moneda lanzada al aire. Puro azar, pura estadística.
Sin embargo Dolores Krieger, la fundadora de esta medicina, no se prestó al experimento. «La vi y estaba muy asustada», contaba la niña en una entrevista. Una entrevista en la que también sorprende descubrir su «mente científica», siempre buscando que otros refutaran su experimento, esperando que otras personas repitieran su prueba para poder afirmar con seguridad su verdad: la verdad de la ciencia contrastada.
El resultado de tanto esfuerzo llegó en 1998 con la publicación de su trabajo en la revista Journal of the American Medical Association. Un logro épico para el trabajo escolar de una niña de 11 años.
(extraído de: http://infocatolica.com/blog/infories.php/1408130424-una-nina-de-11-anos-desmonto)

sábado, 16 de agosto de 2014

Homeopatía y energía vital


por Luis Santamaría 
12.08.14
A raíz de una reciente entrevista he empezado a recibir mensajes de queja por lo que los lectores suponen que es un ataque a la homeopatía. En las palabras dedicadas al tema, sobre el que paso por encima, simplemente me limito a decir que “es algo de lo que dudo mucho” y que “los científicos dicen que eso no sirve para nada”. Y no voy a profundizar más en el tema, del que otros podrán decir mucho más que yo en un debate la mar de interesante. Pero sí quiero llamar la atención sobre el hecho por el que yo me refería a la homeopatía, y que no tiene que ver estrictamente con esta peculiar medicina alternativa.
El pasado mes de junio, en medio de las fiestas patronales de Zamora, algunos carteles por las calles anunciaban de forma vistosa una conferencia –pública y gratuita, aclaraban– titulada “La homeopatía y la fuerza vital”, a celebrar en un salón de actos municipal. Echando una ojeada por Internet podía verse que no era sino el aperitivo para un evento de más consistencia: el denominado “Primer encuentro hispano-portugués de homeopatía avanzada y sensación vital”, previsto para el fin de semana siguiente en la sede de la Fundación Rei Afonso Henriques, dedicada precisamente a promover las relaciones entre España y Portugal (y en cuya web, por cierto, no encontramos ni rastro de esta actividad).
Uno oye la palabra “homeopatía” y piensa automáticamente en ese objeto de controversia que se basa en unos medicamentos muy concretos, efectivos para unos e inservibles para otros muchos (recientemente ha tenido lugar en varias ciudades de España un original acto de protesta conocido como “suicidio homeopático”, con el que se pretende demostrar la inutilidad de esta práctica terapéutica). Sin embargo, la publicidad de esta conferencia y su curso concomitante se salía un poco de lo estrictamente médico para hablar de “sensación vital” o “fuerza vital”.
En el díptico informativo del encuentro leemos, por ejemplo, bajo el epígrafe de la metodología: “ser parte de este camino divino; todo nuestro objetivo está dirigido hacia la comprensión de la persona que acude a la consulta en búsqueda de ayuda para curarse”. En cuanto al contenido del curso, tres puntos fundamentales: “Presenciarse a sí mismo a través de meditación. Entendimiento profundo de los principios homeopáticos y de la sensación vital. Introducción a la sensación”.
El encargado de estas actividades, bien publicitado en el material de propaganda, era el doctor Shekhar Algundgi, “uno de los profesores de la reconocida Academia Internacional de Homeopatía Avanzada The Other Song (Mumbai, India)”. Y allí estaba, en el edificio propiedad del Ayuntamiento, presentando su forma de ver la enfermedad y, en el fondo, el mismo ser humano. Antes habló una homeópata francesa, que contó su experiencia de cómo llegó a este mundo alternativo tras pasar por los estudios científicos y la industria farmacéutica.
Explicó el sufrimiento de la gente al tomar su medicación y su acercamiento a las terapias “con enfoque holístico”. Además, señaló el objetivo de la conferencia y del curso: “estamos aquí porque estamos preocupados y queremos compartir con vosotros nuestra experiencia para que podáis opinar vosotros mismos. Nos gustaría cuidar de vuestra salud tal como la entendemos, con un entendimiento más profundo”.
Y este “entendimiento más profundo” es el que expuso en inglés el homeópata indio, estrella invitada del evento. Comenzó aludiendo a la importancia de nuestros pensamientos premeditados y, por extensión, del poder de nuestra mente, para preguntarse sobre el ser humano: quién soy yo y qué quiero en la vida. Así, planteó algunas cuestiones a los asistentes, más de carácter metafísico que médico, como puede observarse: “¿cómo funciona el hombre en relación con el universo? ¿Cuáles son las leyes que rigen su salud y enfermedad?”. Muchos sufrimos –afirmó– por no afrontar la realidad y pedir ayuda, por miedo al qué dirán… Ante esto, “el darnos cuenta es la cura. Para entenderlo hay que descubrir el centro de donde surge todo, el gobierno del ser humano”.
A partir de aquí, Shekhar Algundgi puso las bases de su propuesta, citando un aforismo del Organon de la medicina, obra del alemán Samuel Hahnemann (1755-1843), considerado padre de la homeopatía: “en el hombre en estado de salud, la fuerza vital que dinámicamente anima el cuerpo material (organismo), gobierna con poder ilimitado y conserva todas las partes del organismo en admirable y armoniosa operación vital”. Lo fundamental para el ser humano es, pues, la “fuerza vital espiritual”, y la vida no es más que una forma de energía. “No importa cómo la llamemos: alma, atman, etc.”, aseguró el indio. Desde estos presupuestos hay que entender la medicina: “lo que tenemos que ver en el paciente es la energía. ¿Y cómo verlo? Sólo podemos observarlo cuando nos quedamos en silencio y observamos a la otra persona, escuchando toda su conversación”.
En este momento, el doctor interpeló al público sobre su experiencia particular: ¿por qué, ante un primer contacto con las personas, unas nos gustan y otras no? Los asistentes contestaban, lo suficientemente insertos en este ambiente y este lenguaje: por la energía vital, por vibrar de la misma forma, porque las energías del mismo signo se atraen… Algundgi explicó cómo las personas “emitimos en dos frecuencias diferentes”, y cuando, por ejemplo, en una relación de pareja el varón sólo está interesado por el dinero y lo material y la mujer lo que quiere es afecto y amor, esto traerá consigo interferencias y, en último término, estrés. Ojo a lo siguiente: “la consecuencia será que, por fuera, en uno se manifestará como problemas de tiroides o diabetes. Así que no hay que tratar la diabetes, sino lo que hay detrás”.
De lo particular a lo universal, lógicamente: “esto es todo: la energía nos gobierna, y cuando esta energía se mueve armónicamente, el cuerpo y la mente se encuentran en armonía, pero si suena como música rock, todo nuestro ser se encuentra mal”. El ser humano tiene dos energías, según el indio: la mental y la física. Y ambas están interrelacionadas de tal forma que “uno no puede decir que tiene una parte del cuerpo enferma y que él no lo está… ¿Se puede tratar sólo una parte del cuerpo sin tratarlo todo entero?”. De ahí la necesidad de un tratamiento holístico, que entienda al hombre en su globalidad: “si tenemos que tratar al individuo, hay que tratarlo a nivel físico, mental y espiritual”.
Y continuamos con las afirmaciones peligrosas: “la enfermedad no es más que una inestabilidad en la energía. Cualquier desajuste en mi mente influirá directamente en lo demás. Actuando en un nivel superficial… al final esto puede llevarme a la muerte. Para recobrar la salud debemos tender a un balance energético… así no tendremos ningún síntoma de nada y mantendremos nuestra salud”. Éste fue, en resumen, el contenido de la conferencia pública y gratuita. Por supuesto que no acudí al encuentro hispano-portugués, que ya no era público ni gratuito (con un coste de matrícula entre 150 y 200 euros). Lo reseño porque suele ser la técnica habitual: charla-anzuelo gratuita y actividad posterior normalmente no barata.
Visto todo esto, algunos dirán: ¿y qué tiene de malo? De hecho, muchas veces nos quejamos del enfoque de la medicina convencional (o alopática), por algunas de sus características: el abuso del recurso a los fármacos; la “parcelación” del paciente en órganos que, como si de compartimentos estancos se tratara, son estudiados por especialistas diferentes sin una perspectiva de la persona completa; la falta de atención a la relación psicofísica, entre el cuerpo y la mente (y no digamos el olvido de la dimensión espiritual de la persona), etc. Tenemos que reconocerlo: hay disfunciones en el sistema médico oficial, que a pesar de su buen hacer necesita dar pasos para mejorar.
Sin embargo, hay que estar alerta ante todas estas propuestas alternativas que nos pueden llevar al campo de la pseudociencia y a un terreno propicio para la manipulación y el fraude. Muchas personas acuden a estas técnicas y a estos sanadores como su última esperanza después de haber pasado por muchos médicos y consultas. Palabras rimbombantes, promesas de curación fácil y simplificación de las cosas por medio del recurso a energías, chakras, sintonía con la naturaleza, equilibrios y balances, suelen esconder tras de sí una falsa oferta que se aprovecha de la fragilidad humana promoviendo más bien un pensamiento de tipo mágico, de espaldas a la realidad.
¿Cuánto tiempo más tendremos que ver las consecuencias de todo esto? Familias destrozadas, esperanzas defraudadas, carteras vaciadas y personas desencantadas son, al final, el efecto de algunas de estas propuestas terapéuticas alternativas. Y eso cuando no acaban con la vida del paciente, en ocasiones debido al abandono del tratamiento “serio” por culpa de la elección –sugerida desde fuera– de “otras” opciones. No importa –podría decir el doctor Algundgi– porque, al final, la muerte “es porque sale el alma, la energía se va”. Y como la energía ni se crea ni se destruye, sino que sólo se transforma… “el alma se va a la naturaleza, la transformamos de una forma a otra”. Así de sencillo. Ojo, pues, a todas estas propuestas alternativas.

miércoles, 10 de abril de 2013

La Nueva Era: "Religión" Neo-Pagana del siglo XXI

"A Dios no lo podemos conocer del todo, pero sí podemos saber lo que no es"
San Agustín
(Obispo de Hipona y Doctor de la Iglesia).
I. Origen y propósito
El 3 de febrero del 2003, la Santa Sede dio a conocer un documento  titulado "Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era", en dicho estudio se plantea la posición oficial de la Iglesia Católica con respecto a este movimiento científico- religioso que se remontan a la década de los años sesenta del siglo pasado; haciéndose popular en gran parte del mundo moderno. Su origen se debió al descontento de la juventud con la guerra en Vietnam, el movimiento hippie, la revolución de la Soborna en París y demás problemas sociales de la época. Sus líderes indujeron a las nuevas generaciones al uso de las drogas fuertes, el sexo libre, el rock pesado, la anarquía, el ateísmo y una rebeldía interior a todas los valores religiosos, morales y culturales establecidos en el judaísmo y el cristianismo. Su ideología abarca doctrinas extraídas del hinduismo, el budismo, creencias persas, caldeas, egipcias, el animismo, el panteísmo, la teosofía, el esoterismo, el ocultismo, la metafísica, el gnosticismo y la masonería.
El principal objetivo de la Nueva Era es la búsqueda del hombre como centro del universo, dando origen a un nuevo orden mundial dominado por una nueva religión. Se trata pues de un "supermercado" de creencias donde cada quien toma lo que le gusta y deja lo demás. Esta forma de pensar ha sido visto como la terminación del proceso evolutivo del "Super-Hombre",  propuesto  por  el  filósofo alemán  Friedrich Nietzche.
En resumidas cuentas la "Era Solar" como también se le conoce, tiene cinco puntos básicos:
1. No hay un fundador reconocido particularmente.
2. No hay un libro sagrado que contenga toda su doctrina.
3. No hay una estructura jerárquica organizada.
4. No tiene dogmas o mandamientos fijos.
5. No tiene un sistema religioso o filosófico propio.
Hay tres etapas a los cuales los de la Nueva Era quiere llevar a toda la humanidad, de una manera inconsciente:
1. "Iglesia Católica no, Cristo sí". En este primer punto se pretende desacreditar a la Iglesia Romano y los religiosos, para llevar al convencimiento de creer solamente en el maestro Jesús.
2. "Cristo no , Dios sí". En esta fase se llega por medio de la enseñanza en un nuevo  dios cósmico.
3. "Dios no, nueva religión sí". Se logra con la instalación de centros de culto donde se practica lo visto anteriormente, para encontrarse con el "super- yo".
Uno de los pilares para lograr tal fin, es cambiar el concepto teológico de un Dios "creador" y "omnipotente" por un dios "energía" o "fuerza"; quien se manifiesta en todo el universo como conjunto (panteísmo), siendo además incapaz de intervenir en los asuntos humanos. El hombre contemporáneo puede llegar a conectarse con este "nuevo dios", no por la gracia divina, sino por su propio poder interior. Se niega la existencia del bien y del mal, al igual que el pecado y la virtud. En este sentido reconocen el principio de las religiones orientales que admiten que todas las almas son divinas y forman una sola alma universal (Nirvana budista), además al no existir un Dios supremo toda persona es su propio juez. Incluso, cada individuo de acuerdo con su comportamiento terrenal determinará su próxima reencarnación (Karma hinduista). Comparar con (Salmo 68,28; Proverbios 15,3; Isaías 40,28-29;  Hebreos 4,13).
II. El papel de la astrología
La astrología también ha jugado un punto importante en la llamada "Era de la Luz", pues se sabe que la historia de la humanidad ha estado dividido en eras que se hallan regidas por determinadas constelaciones que coincide con la precesión de los equinoccios, que ocurre cada 2000 años aproximadamente; así por ejemplo:
A. Bajo la influencia de Tauro: (4230 a. C) surgieron los imperios y las religiones de Mesopotamia, como los persas y los egipcios; quienes tenían como emblema divino un toro o becerro, que aparece representado en varias pinturas y estatuidas de ese tiempo. además fue el mismo ídolo que los judíos idolatraron en el desierto del Sinaí (Exodo 32; Hechos 7,40-41).
B. Bajo la influencia de Aries: (2160 a. C) guió a la religión y la cultura judaica, representado por la figura de un cordero o un cabrito; animales propios para el sacrificio a Yahvé  (Exodo 12,5; Levítico 16,20-22).
C. Bajo la influencia de Piscis: (Desde el siglo I de nuestra era) símbolo del cristianismo, que se inicia con el nacimiento de Jesús, identificado por un pez; imagen que se encuentra desde los inicios del cristianismo en las catacumbas romanas. Esto se debe a que la palabra "Pez" en griego se escribe ICHTUS, que son las iniciales de la frase: "Jesús- Cristo- Hombre- Dios- Salvador).
D. Bajo la influencia de Acuario: (2026 d. C) este acontecimiento marcará el comienzo de la "Nueva Epoca". El signo del acuario es la mezcla de todas las religiones, pero principalmente las de Oriente, Asia, Africa y Oceanía. Será un tiempo de abundancia en doctrinas esotéricas y en sabidurías humanas (Deuteronomio 18,9-11).
III. La llegada del Nuevo Mesías
El plan de la redención humana que se cumple con el sacrificio de Jesús en la cruz, pasa a un segundo plano. Ya no es considerado como el "Hijo de Dios", sino un "Iniciado" o "Maestro Espiritual" con la misma importancia de "Buda", "Krishna", "Zoroastros", "Mazda", "Confucio", "Mahoma", "Gurúnanda", "Narayana", o "Ghandi". Siendo además sus enseñanzas válidas para todos los hombres (Teosofía); pues cada mensaje en complementario del otro, hasta que aparezca finalmente un "Maestro Mundial", quien encarnará la divinidad humana en los últimos tiempos. este "Nuevo Mesías" para los seguidores de la "Era Solar" se vio identificado cuando en abril de 1982, se anunció en los veinte periódicos más importantes del mundo el titular "Cristo ya está aquí", en la persona de Lord Maitreya; maestro por encima de todos los demás. Este extraño personaje asiático residente en Londres, de quien se decía que era nada menos que el Ungido para los judíos, el quinto Buda de los budistas, el Lord Krishna de los hindúes y el verdadero Cristo para los cristianos.
Maitreya es el nombre de una divinidad budista anterior al príncipe Shirdarta Gautama, el séptimo y último Buda (el iluminado). Incluso, se aseguraba que este mismo sujeto fue el maestro de Jesús de Nazareth, quien sólo había sido un Cristo temporal. Ahora que Maitreya ha llegado, desaparecerán las enfermedades, las penalidades y todos podrán convertirse en dioses mediante un procedimiento secreto que él dará a conocer a toda la humanidad (Comparar con Génesis 3,5). La actriz Shirley Maclane es llamada como la gran sacerdotisa del movimiento, ella enseña en su propio programa de televisión sus experiencias extra- dimensionales y ha escrito un libro relacionado con lo oculto y con el cosmos espiritual, también  afirma  que ha reencarnado nueve veces.
La veneración a la "Virgen María", lo han relacionado con la antigua idolatría que se rendía a la "diosa madre", como Isis en Egipto y Horus, la Mater Matuta del imperio romano, Kali en el hinduismo; o también llamada en la Biblia como la "diosa Reina del Cielo" (Jeremías 7,18; 44, 16-17).
IV. Variedad religiosa
La Era de Acuario pregona una serie de nuevas técnicas como la meditación trascendental, el método control mental Silva, la telepatía, el hipnotismo, el yoga, la gimnasia china, el zen, las regresiones hipnóticas y la armonía corporal; logrando así la proyección del "aura" o "cuerpo astral" de cada ser. Del esoterismo y el misticismo sobre sale la "angeología", estudio de seres alados (los ángeles) con diferentes nombres, que se pueden contactar por medio de normas que se explican  en libros, videos, cassettes y juegos de mesa. No se puede dejar a un lado la "ufología", estudio del fenómeno ovni y los extraterrestres, llamados como nuestros "hermanos mayores" del universo, o los "Elohim", palabra hebrea que significa "Dios".
V. El mercado de la era de acuario
Hoy en día es común ver centros de estudios, festivales espirituales, seminarios, conferencias de los llamados "maestros de la luz", donde se enseña la doctrina del movimiento Krishna, powa, reiki, akido, otaichi, el fenj shui, el shiatzu; acompañado de librerías, almacenes y centros naturalistas donde se consigue una amplia variedad de libros y revistas del doctor DeepaK Chopra, como su obra "Las siete leyes del éxito espiritual", al igual que Sri Ravi SanKan, otro hindú de la casta de los brahamanes; ambos recorren el mundo difundiendo sus costosos métodos de meditación oriental. Otros temas son los libros del Dalai Lama como "Los eternos valores humanos" y "Las religiones del mundo", el "Libro de los espíritus" de Allan Kardec, los de J.J. Benítez, asimismo de sanación física, macrobiótica, teosofía, superación personal, parapsicología, alquimia, ocultismo, metafísica de Cony Méndez, el significado de los sueños, música de relajación (o étnia), artículos traídos de Egipto, Israel, Filipinas y la India. Incensarios para aromatizar el ambiente, collares, anillos, bolas de cristal, velas de diferentes colores y magia blanca, candelabros hebreos, esencias de diferentes plantas, lectura del tarot, quiromancia (lectura de la mano) y numerología, es decir, la influencia de los números en la vida de las personas o el horóscopo de Walter Mercado. (Compara con Salmo 94,11; Proverbios  14,15; Daniel 12,4; Romanos 10,2-3; 1Corintios 3,18; Efesios 4,17-18; 1Tesanonicenses 5,20-21; 1Timoteo 6,20-21; 2Timoteo 3,7-8;  Tito 1,16; Hebreos 5,11-12; 1Juan 4,1).
VI. La medicina de la era luz
En el campo de la "Medicina Alternativa", según los bioenergéticos el cuerpo humano tiene receptores para cada tipo de energía que recibe el nombre de "Chacras", que son  meridianos o puntos específicos para cada parte del cuerpo; para lograr sus estímulos se cuenta con la homeopatía (Medicina con plantas), la acupuntura china, a electroacupuntura, que emplea un aparato llamado "dermatrón", la utilización de cuarzos, cristales, agujas,  pirámides, la cruz de Caravaca, Budas, el ángel solar dorado, la estrella de David,  la espada del ángel San Gabriel, el dragón rojo, el unicornio de bronce celta o pulseras de plata y oro. La fonoterapia, o sea el empleo de frecuencias acústicas emitidas por instrumentos mecánicos o electrónicos, que sirven para purificar las vibraciones negativas; la masoterapia, masajes  terapéuticos combinados con meditación y secciones de hipnosis, la cromoterapia, o manejo psicológico de los colores, que ayudan a fortalecer el sistema nervioso y síquico, la campanología, es decir, el arte curativo del sonido de las campana; como las tibetanas, egipcias y bizantinas; bien sea de oro para curar el cáncer y de plata para la migraña; o también la aromaterapia, utilización de los aromas naturales para mejorar la salud, el bienestar y la paz en el hombre cósmico.
VII. Conclusión final
Ante todo este panorama tan variado y peligroso para la fe del creyente, lo único que nos resta; es pedir con fervor la misma súplica que hiciera siglos atrás el salmista: "Señor, muéstrame tus caminos; guíame por tus senderos;...encamíname en tu verdad" (Salmo 25,4-5).
La reencarnación: Verdad o Mito
"Al morir ...nacemos para la vida eterna".
San Francisco de Asís
Religioso -fundador de la órden de los frailes menores.
I. Las religiones orientales
EL HINDUISMO: Para esta religión de la India la reencarnación tiene su origen en los textos sagrados Vedas (Conocimiento), que aparecieron entre los años 800 al 500 a.C., aquí se enseña que con la muerte sólo desaparece el organismo, mientras que el alma (Atman), vive muchas vidas en diferentes cuerpos hasta completar la liberación de su ser (Moksha), por medio de un proceso de nacimiento, muerte y reencarnación (Samsara); la meta final consiste en romper dicho ciclo y llegar a estar eternamente en la presencia de Brahma, el "Espíritu Universal" o el "Océano Divino"; del que surgieron  todos los seres y al que deben retornar.
La reencarnación va íntimamente ligada al "Karma" de cada persona (la palabra Karma tiene dos significados: "acción" y "los resultados buenos o malos de toda actividad física o mental"); y en tal caso, la existencia futura del Atman está predestinada por el comportamiento de toda su vida terrenal, la que será favorable o miserable; ya que el Karma opera de una manera implacable con las personas que se dedican al mal, teniendo como castigo el renacer en algún animal inferior, planta o cosa. Del mismo modo, la ley del Karma es independiente del tiempo y el espacio; y por eso, nada tiene que ver que un individuo necesite trescientos o tres mil años de aprendizaje para evolucionar completamente.
Para la religión de los "mil dioses" los méritos propios de cada persona, pueden tener su recompensa con el renacimiento de alguna de sus divinidades, como es el caso de Shankara, filósofo, místico y poeta hindú; quien por su grado de santidad se le veía como la personificación viva de la diosa Shiva. Igualmente, en el Ramayana, poema épico de la literatura india, se narra que su héroe el príncipe Rama, era la reencarnación del dios Visnú.
El Budismo: Sus creencias religiosas se inicia con la aceptación del proceso de cambio (samsara), las personas mueren y renacen en uno de los seis reinos de la existencia universal, descritos en la rueda budista de la vida; entre ellos el cielo y el infierno, estados imperfectos en los que la reencarnación depende de los progresos que se haya hecho allí. Por último, todos los seres humanos irán al reino "sin muerte" llamado "Nirvana". La palabra Nirvana tiene su origen en el sánscrito y quiere decir "extinción", bien sea de las pasiones, de los errores y demás defectos propios; lo que trae como resultado final el colmen de la iluminación, la serenidad y tranquilidad sin limites. Por lo tanto, quien llega al Nirvana ha vencido a la muerte y el dolor físico.
Los budistas afirman que todos los individuos se reencarnarán varias veces antes del alcanzar el Nirvana, llamado también el "Gran Todo"; pero sólo los seres iluminados o "Budas" pueden recordar sus vidas pasadas; como  su fundador, el príncipe Sidharta Gautama (2500 a.C.), quien decía tener recuerdos de mil vidas anteriores. Asimismo,  los Lamas Tibetanos plenamente realizados (o Tulkus), pueden escoger las circunstancias de su próxima reencarnación, e incluso indicar el lugar exacto donde renacerán, en el cuerpo de un infante que nazca en ese preciso momento, y que deberá ser cuidadosamente buscado unos ocho años después por los monjes, gracias a determinadas señales y diversas pruebas de reconocimiento. El caso más conocido es el de su gran líder el Dalai Lama, cuyo espíritu ha renacido catorce veces hasta llegar al actual, Tenzin Gyatso (1935-  ).
La Sociedad Teosófica: Fundada en 1875 por la rusa Elena Blavatsky, en compañía de varios masones de Estados Unidos, y algunos espiritistas. Esta secta de  lo oculto y lo secreto pregona que cada uno va experimentando progresivas reencarnaciones hasta llegar a ser un dios o "Mahatma"; con la misión de gobernar todo el universo. Para llegar a esta meta tiene que pasar varios siglos, como le sucedió a su fundadora, quien aseguraba haber pasado por 32 reencarnaciones durante 72000 años.
II. El culto a los muertos
La doctrina que predica la existencia del cielo y el infierno como moradas eternas para el alma humana después de esta vida, es un hecho más constante y generalizado en la historia universal. Así lo demuestra las antiguas culturas como los babilonios, asirios y egipcios; quienes levantaron templos y pirámides destinadas a sus reyes y faraones para estar más cerca de ellos, y que luego despertarían en el más allá.
Por otra parte, para las religiones monoteístas como el judaísmo, las ofrendas a favor de los muertos son base de su fe; como lo constata la lectura del Machsor, libro de oraciones para los días sagrados del Yom Kipuer (La fiesta del perdón). También las iglesias  primitivas cristianas, a la cabeza con la Católica, los Ortodoxos Griegos y Rusos, los Arrianos, Nestorianos y Eutiquianos; conservaron en sus liturgias la costumbre de pedir por las almas de los fieles difuntos. Mientras que para el Islam esta práctica esta consignada en el libro del Corán.
III. El punto de vista bíblico
Los reencarnacionistas argumentan sus enseñanzas con las Sagradas Escrituras. Según ellos, se encuentran al menos unas 600 citas para testificar lo dicho, siendo las más importantes el encuentro de Jesús con Nicodemo, cuando le dice: "En verdad, en verdad te digo que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios" (Juan 3,3); a lo que los exegetas y teólogos aclaran, que el Mesías está haciendo referencia al sacramento del bautismo, que nos hace "volver a nacer por el agua y el espíritu"(5-7). Así también cuando se dice que Juan el Bautista era el profeta Elías (reencarnado), que "ha venido ya" (Mateo 17,12); se da a entender que la fuerza del profeta recae en la misión del Bautista, quien fue el  precursor de la primera venida de Cristo, y Elías lo será de la segunda (Parusía).  De Igual manera cuando Juan es interrogado por una comisión del Sanedrín, si era realmente Elías, éste responde categóricamente  "no lo soy" (Juan 1,21). Sin embargo, se había predicho que Juan Bautista precedería al Mesías "con el espíritu y el poder de Elías" (Lucas 1,17; Malaquías 4, 5-6; Eclesiástico 48,10). En otra oportunidad, el Señor se encarga de decir que su primo no era Elías, pues éste "ha de venir" (Mateo 11,14); además el antiguo profeta de Israel se hace visible al lado de Moisés en la transfiguración en el monte Tabor (17,1-9).
La Revelación Divina también nos dice que "está establecido que los hombres mueran una sola vez" (Hebreos 9,27); con la muerte, "el polvo (o poéticamente 'el cuerpo') vuelve a la tierra como vino de ella, y el espíritu a Dios, que lo ha dado" (Eclesiastés 12,7). "Sólo aquel que peque morirá. Ni el hijo ha de pagar por los pecados del padre, ni el padre por los pecados del hijo" (Ezequiel 18,20). "Porque todos tenemos que presentarnos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponde, según lo bueno y lo malo que haya hecho  mientras estaba en el cuerpo" (2Corintios 5,10); además la resurrección del Salvador, y las realizadas por él, son la prueba de que cada alma fue creada para un cuerpo humano ((1Corintios 15,12-57). El apóstol Pablo agrega que al final de los tiempos habrá resurrección tanto de "buenos" como de "malos" (Hechos 24,15); que serán juzgados ante el tribunal supremo del Hijo de Dios (Mateo 25,31-46; Juan 6,40; Hechos 17,31; Apocalipsis 20,11-15).
IV. El Contexto teológico
La reencarnación presenta varias lagunas difíciles de explicar:
1. No puede definir con claridad en qué momento el alma humana empieza a existir
2. No se sabe cuántas vidas tienen que experimentar
3. No se determina cuánto tiempo tiene que pasar entre una reencarnación y la otra 
4. No está establecido cuánto tiempo dura todo este proceso de nacer, morir y renacer hasta alcanzar el ciclo final
5. No presenta una explicación lógica al origen del mal, pues si solamente los buenos o los menos buenos reencarnan en seres humanos; los malos que renacen en seres inferiores, tendrán una desventaja al no tener  conciencia de sus errores pasados.
Por otra parte, la Iglesia Católica desde sus raíces históricas siempre negó la reencarnación como un hecho real, y con la sola excepción de Orígenes (s. III), quien dudó si sería posible que se admitiera en el cristianismo; los demás Padres de la Iglesia como San Agustín, Tertuliano o San Jerónimo; la rechazaron tajantemente. Además el emperador Justiniano I fue uno de los principales enemigos de la misma, en el II concilio de Constantinopla en el siglo VI. La reencarnación fue definitivamente condenada por el magisterio eclesiástico en 1917, bajo el pontificado de Benedicto XV.
V. Las pruebas científicas
En estos últimos años se han hecho famoso en el mundo entero, las experiencias médicas de algunos psicoterapeutas, parapsicólogos y siquiatras como el doctor Brian Weiss; autor de varios libros sobre este tema, quien sostiene que es posible que con las llamadas "regresiones hipnóticas", los seres humanos puedan viajar por el pasado experimentando diferentes situaciones de otras vidas. Es importante aclarar que este método no es capas de demostrar científicamente la existencia de la reencarnación, pues muchos de los testimonios han sido imprecisos, incorrectos, no se ajustan a la realidad de los hechos;  varios pacientes coinciden en haber sido un personaje importante como "Cleopatra" o "Napoleón". También influye de manera especial fenómenos de percepción extrasensorial, telepatía, clarividencia o simplemente el terapeuta es quien induce a la persona a recrear una serie de situaciones irreales, sugeridas o predispuestas. Del mismo modo, se pone de manifiesto que solamente un 40%  de los individuos sometidos a esta prueba resultan positivo
Para muchos expertos este método tiene la misma fiabilidad que los sueños, ya que ambos son elaborador por nuestras fantasías, mezcladas con imágenes de momentos reales, de deseos y temores del subconsciente; que constituye un depósito de información mucho mayor del que podamos pensar. Es más, si las reencarnaciones sucesivas del alma humana fueran ciertas; nuestra memoria, que junto con la inteligencia y la libre voluntad, son facultades propias del individuo; sería correcto creer, que todas las personas en estado de normalidad síquica, sin recurrir a la hipnosis, deberían recordar perfectamente ciertos instantes de sus anteriores vidas.
Tampoco es de extrañarse el hecho de que los pacientes empiecen ha hablar en otros "idiomas", que a veces son comprensibles pero con frecuencia no lo son. Como los casos narrados en el Nuevo testamento, de los primeros cristianos que hacían uso del "don de Lenguas"; y a los que el apóstol San Pablo puso un toque de desconfianza,  pues "es preferible decir cinco palabras que se entiendan, para enseñar a otros, que decir diez mil palabras en lenguas extrañas" (1Corintios 14,19).
(extraído de: http://m.aciprensa.com/apologetica/verdades4.php)