"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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lunes, 30 de abril de 2018

El Tarot: tentación de "conocer sin ciencia, sin Dios y contra Dios"


Ana era una adivina que usaba el tarot; cuando quiso dejarlo, una voz maligna le habló de noche...

Las cartas están diseñadas para fascinar y enganchar al tarotista y alejarle del pensamiento razonable

ReL9 octubre 2013

Ana Márquez es una católica española, licenciada en filosofía, que quedó fascinada por el mundo del tarot y la advinación. Ella misma cuenta cómo le atraía, primero, conseguir "respuestas rápidas"; después, "meditar" y quizá acceder a unos "guías" con conocimiento oculto. Una vez adentrada en ese mundo, aunque veía sus daños, le costaba dejarlo. Y una fuerza oscura tiraba de ella. Lo cuenta con sus palabras en un testimonio que ha hecho llegar a ReL a través del sacerdote Enrique Cases.

La primera vez: una bruja asustada
»Recuerdo mi primer contacto con las cartas del Tarot. Era muy joven, casi una niña y me iba a casar. La “bruja” que me había “leído” la baraja española – una vecina -, se negó a “leerme” el Tarot. 

»– El Tarot me da miedo – decía. 

»Durante largos años olvidé que existía el Tarot, pero me quedó el recuerdo de que era un sistema de adivinación que pertenecía al “demonio”. Y por eso daba miedo. Sin embargo, creía en mi ignorancia, que la “baraja española” podía ser usada sin peligro. 

El deseo de respuestas rápidas
»Todos queremos respuestas rápidas, aquí y ahora, una solución universal a todas y cada una de las dificultades que nos agobian. Así que, olvidada mi primera idea – que el Tarot era diabólico – acudí, “bien aconsejada”, a una “bruja” especialista en este lenguaje. 



»La sesión fue curiosa, no me ayudó en lo más mínimo, salí con la cabeza llena de insensateces y el bolsillo vacío. Pero me había fijado en las láminas, había perdido el miedo y me atraían con una seducción que no era de este mundo. 

»Miraba la carta de la muerte, del diablo, del amor…. Esas cartas…. ¡esas láminas eran mágicas y hablaban solas! Seductor y atrayente. Estaba orgullosa de mí misma, por haber perdido el miedo. No entendía que lo que había perdido, en realidad, era la razón y el sano temor de Dios.

Las primeras tiradas: dotada para ello
»Creía que las láminas expresaban el mismísimo lenguaje de los ángeles, que los “guías” acudían a desvelar arcanos, a resolver problemas, a “ayudarnos” con su sabiduría. Mi personalidad, imaginativa por naturaleza, no tardó en verse involucrada en el lenguaje de las láminas. Intenté “hacer tiradas yo misma” y no tardé en darme cuenta de que era una “dotada”. 

»Sin embargo, sentía un freno interno hacia la práctica de la adivinación, en raras ocasiones la practicaba, sólo como juego entre amigos. 

»El raciocinio me decía: "¿cómo puedes atribuir ningún poder a una imagen? Estás, decididamente loca". Y así cerré el capítulo, expulsé de mi casa todo tipo de barajas y quedé en paz.



"No adivinamos, sólo meditamos"
»Años más tarde fui a parar a una “escuela” donde enseñaban “tarot meditativo”. 

... Aquí nadie “adivina” nada, sólo “meditamos con las imágenes de perfección que los “guías espirituales” han vitalizado para instrucción de la humanidad”...

... “un preso que se encontrase solo en una isla desierta, si tuviese una baraja de tarot podría conocer toda la ciencia”...

... “todas las soluciones a todos los problemas están en las claves del Tarot”... 

»Esos eran los mensajes que como buena adepta de la New Age tragué sin pensar. 

»Le llamaban el “Sagrado Tarot”, que unido a la “Santa Kabbalah” te llevará poco a poco a ser “más que humano”, “conocer los secretos de la vida y la muerte” e incluso “más allá”. Era la pretensión por antonomasia del mundo de los ocultistas. 

De todo, menos adivinar
»Mi percepción de las imágenes había cambiado. Ya no eran las terribles expresiones que daban miedo sino que las contemplaba, dormía con ellas, las visualizaba, les hacía preguntas… todo menos “adivinar”. Eso era tabú. Por consejo de mi “instructor” tenía que “hacer el amor con las claves”, es decir, dejarme llevar por el simbolismo y anotar a cada momento que me decían.

»Dentro de mí vive una artista soñadora… la pretensión de la Magia es una tentación frecuente en este mundo confuso. Pretendía cambiar mi realidad práctica meditando con estas láminas. Evidentemente, el principio de realidad había huido de mí y el sentido común también. Es una fase muy conocida dentro de los adeptos a las sectas. 

»El mensaje “Ud. puede cambiar su realidad sólo contemplando las claves y trabajando con ellas” cae de lleno bajo lo que conocemos como Ocultismo práctico. Y las “escuelas” que imparten estas supuestas enseñanzas no lo niegan.

Permiso de adivinar "para ayudar"
»Pero un día todo cambió. El gurú de la “escuela” expresó que los “altos adeptos” -que éramos nosotros- podíamos usar el “ad-divinum” – la adivinación - bajo ciertas condiciones, siempre para ayuda del prójimo y sin interés crematístico. 

»Así que, ya lanzada y sin precaución, empecé a trabajar a fondo con las imágenes. Ya no me daban miedo. Eran mis “amigas” partes de mi “consciencia”, expresiones de “mi ser profundo”… ¡Estas maravillosas láminas me darían la solución universal que buscaba!

El poder de la Biblia, el retorno a Dios
»Pero en este país de las maravillas había una piedra en el zapato, en forma de una lectura que efectué hace años, el episodio de la “Pitonisa de Endor” del Antiguo Testamento sobre la estricta prohibición de todo tipo de mancias y consultas a un “más allá”, hipotético o no.

»El Saúl bíblico me perseguía y el texto del Deuteronomio (“cuando llegues a la tierra que Dios te dio no dejarás con vida hechicera") también. Ya no tenía tan claro que las “claves del Tarot” fuesen mis “amigas”. Empecé a mirarlas de reojo y después las deseché. Y decidí volver a casa, volver a mi Dios. 

»No podía llegar a entender cómo podía haber sido tan ilusa y haber perdido tanto tiempo. Así que, un buen día abandoné todo tipo de prácticas. Pero ellas no me abandonaron a mí tan fácilmente. 



»Cuando ya ni me acordaba de ellas y había sacado de mi vida todo tipo de artilugios esotéricos, me encontré con una buena sorpresa.

Una voz en la noche
»Una noche, soñando, oí una voz potente, una voz que no me llamó por mi nombre, sólo se limitó a gritarme: "¡Mira! ¡Aquí está la solución a todos tus problemas!" Y apareció ante mi conciencia una clave del Tarot. La voz siguió: “¿Lo ves? Y ahora, ¡levántate y da las gracias!" 

»Me levanté medio dormida y di gracias con una reverencia a “lo que fuese” que me había hablado. Después seguí durmiendo.

»A la mañana siguiente mis buenos propósitos de conversión se habían prácticamente esfumado.

Recaída y autoengaño
»Subyugada por la voz que había oído, intenté poner en marcha un grupillo esotérico con estudio de claves del Tarot y demás. Intentaba pensar que el lenguaje del Tarot era válido por su sabiduría simbólica, por su ancestral conocimiento, y no sé cuantas cosas más.

»Estaba en lo que llaman el “error del inversionista”: había invertido tanto tiempo y esfuerzo en esta seudociencia que parecía que debía “recuperar lo invertido”, por decirlo de alguna manera. 

»Las personas que recibían mi “saber” estaban entusiasmadas. A través de mí hablaba una fuerza que me superaba. Todo el mundo contento, excepto yo. Las “cartas” hablaban. Era algo más que mi inconsciente, que el “inconsciente colectivo”. Tenía la sensación de que había “otra cosa”. No estaba segura de lo que hacía. Mi formación filosófica y teológica se rebelaba. Pero no me decidía a parar. “Es por la gente”, me decía- ellos están contentos”. Era un absoluto autoengaño. 

»Y así funcioné unos meses, entre la Iglesia y el Tarot, Dios y el Demonio.

Para pensar, fiebres y hospital
»Debo decir que fue el Señor el que tomó la decisión por mí, alabado sea, que partió una vez más a buscar la oveja perdida, antes de que se perdiera para siempre.
Un imprevisto ingreso hospitalario, entre la vida y la muerte, deshizo de golpe el nudo. Una semana de fiebres altísimas e incomunicación fue un buen momento para pensar seriamente en lo que estaba haciendo, porqué lo hacía y “quién” o “qué” era lo que estaba al cargo de mi pretendido grupillo de “estudios simbólicos”. 

»Cristo dijo: “Yo soy la Luz del mundo”. Y yo, “portadora de luz”, “maestra de Kabbalah y Tarot…estaba en un hospital, lejos de mis proyectos vitales y absolutamente sola. Genial. ¡Vaya con el “adeptado”! Al borde de la muerte física y espiritual.

»Al salir de la clínica, me planteaba: “Cristo hubiera dicho ´levántate y anda´; nunca me habría dado una orden despectiva como ´y ahora levántate y da las gracias". 

»Entonces ….. ¿Qué o quien habló entonces? Dicen que el Demonio es la “mona” de Dios porque imita Su actuar. En este caso, la barata imitación me costó verla, pero al final la vi. 

»Deshice el “grupillo de estudios” tiré a la basura cartas, árboles cabalísticos y todo lo que tuviese que ver con el tema. Después de una buena limpieza interna y externa, empecé a comprender.

¿Algo demoníaco, riesgo psíquico o ambas cosas?
»Los seres humanos somos criaturas muy delicadas. Nuestra mayor potencia es la conciencia y la razón. Estas láminas [las cartas del Tarot] apelan directamente al arsenal de recuerdos, emociones, traumas, todo lo que llevamos fijado en el inconsciente, bueno y malo, pero que desconocemos. La reacción que provocan en el ser humano es imprevisible, pueden despertar contenidos latentes, no por sí mismas – que ningún poder tienen ni nada valen – sino por el poder que nosotros les atribuimos con nuestra propia valoración.

»Apelan a lo más hondo de nuestra psique, terreno peligroso y resbaladizo. Puede llegar a ser una forma perversa de idolatría, puesto que se les atribuye “poderes” que sólo están en Dios. La persona que “juega” con ellas está en grave peligro de perder la cordura, la objetividad y el buen juicio. 

»“Yo soy la Luz del mundo”. Estas palabras resonaban una y otra vez en mi cabeza, acordándome de mi insano deseo de saber sin Dios y contra Dios. 

»Esta es la “clave” de las “claves del Tarot”. Conocimiento al margen de lo permitido por Dios, tomar el saber por asalto, sin razón, sin ciencia, sin Dios. Y con el riesgo – siempre seguro – de ser engañado sutilmente una y otra vez. Puede llevar años de vida deshacer un entuerto generado por estas “mancias”.

»No he llegado a saber nunca si están “vitalizadas” por seres de “luz” como me contaban e ingenuamente creí. Si lo están, hay que emprender la huída rápidamente, no pararse a comprobarlo. Y no mirar atrás. 

»Y si sólo son una “herramienta para la lectura del subconsciente que potencia la intuición”, la propuesta es la misma: Huyamos. La ciencia cuenta con suficientes herramientas racionales que nos capacitan para regir con dignidad nuestra vida. 

»En todo caso mi propuesta - y decisión irrevocable – es perder todo contacto con esta especie de subcultura de lo irracional. O bien, empleando una expresión más potente y clara, decir: Vade retro, Satana. Con todas las letras. Quien tenga oídos para oír, que oiga.
(https://www.religionenlibertad.com/ana-era-una-adivina-que-usaba-el-tarot-cuando-quiso-dejarlo-31438.htm)

viernes, 8 de febrero de 2013

La religión pagana Wicca, al servicio del satanismo de la Nueva Era


Origen de la Wicca

La Iglesia y Escuela de Wicca fue fundada en Estados Unidos, en el año 1973, por Gavin e Yvonne Frost. Inspirados en las teorías del británico Gerald Brosseau Gardner (1884-1964), Wicca -la sedicente iglesia y turbia escuela- postula que la supresión de cualquier deseo corporal es antinatural y estúpida -en sintonía ideológica con la apología pansexualista contracultural de los 60 liderada por Norman O. Brawn, Paul Goodman o Abraham H. Maslow en tres de sus vertientes principales-, pero Wicca va más allá de los postulados de estos ideólogos revolucionarios. La secta Wicca llega a propugnar, una vez desarrollados ciertos poderes psíquicos a través de la brujería, la relación sexual de sus adeptos con súcubos e íncubos. Esta es la conclusión extrema de principios tan errados, Wicca muestra de este modo la maligna radicalidad de todo sistema defensor de la supresión de frenos a los apetitos carnales y sostenedor de la promiscuidad sexual. En ello, Wicca supera con creces los dictados de otras sectas surgidas al calor del hippismo de los 60, con sus peregrinajes a la India tántrica y sus querencias al ocultimo orientalista, como es el caso de la secta del ex-luterano Franklin Jones, nos referimos al grupúsculo sectario denominado Iglesia Primitiva Libre (fundada en 1960). 


¿Qué es la wicca?

Se trata de una tentación siempre actual de lograr de una forma mágica lo que requiere esfuerzo, compromiso y perseverancia
 
 
¿Qué es la wicca?
El numeroso correo que recibo de jóvenes afectados por la Wicca, como también mi experiencia directa con los que han practicado esta religión me llevó a investigar y escribir este artículo. He orado por la liberación de muchos de ellos. Por lo tanto mi intención al escribir es ofrecer una guía para los que deseen discernir el camino verdadero de Dios. 


¿Ha dicho algo la Iglesia? 

La wicca aparece entre los fenómenos esotéricos citados por el documento de la Santa Sede, "Jesucristo, portador del agua viva", el cual advierte sobre el peligro de la Nueva Era. 


Qué creen

Se trata de una corriente de pensamiento que incluye elementos esotéricos y supersticiosos. Los wiccanos se enorgullecen de que su religión es un renacimiento del del paganismo, la "Antigua Religión". Mezclan con el paganismo la magia y la superstición. Proponen sus prácticas como una alternativa mas eficaz que el cristianismo para resolver los problemas de la vida. Un tipo de brujería que, según dicen, solo utilizan para el bien. El cristianismo habría dado un mal nombre al paganismo.

Los sitios de Internet dedicados a la wicca revelan claramente la naturaleza neo-pagana de esta religión. Rezan a divinidades paganas, abundan en ellos las invitaciones a consultas psíquicas (adivinación), encantaciones (ofrecen encantaciones para todo: amor, dinero, salud, protección, suerte...), el voodoo y la magia. Los practicantes de la wicca proponen que con estas prácticas se pueden conseguir fines buenos, tales como evitar el divorcio, reunificar familias, conseguir trabajo, etc. 

El Pentáculo y otros símbolos wiccanos

Al no tener una autoridad que defina sus creencias, existen muchas interpretaciones de la religión wicca, pero la mayoría parece coincidir en los siguientes puntos:

-Creen en un dios y una diosa.

-Entre sus miembros hay mujeres que profesan ser brujas o wicca. 

-Divinizan la naturaleza y le rinden culto.

-Creen en la Reencarnación como la "evolución del alma". 

-Practican ritos mágicos, entre ellos encantamientos de amor. 

-La superstición: Usan amuletos y talismanes pensando que las piedras y otros elementos naturales tienen poderes sobre sus vidas. 

-Creen que el mundo pagano era un remanso de paz y bienestar el cual fue arruinado por la venida del cristianismo. 

-No creen en el demonio ni en la tentación.

-No creen en la revelación cristiana, aunque algunos dicen ser cristianos, pero el Jesús en que creen no es Dios.

No tiene estructuras definidas y no requiere un compromiso particular mas allá del que cada persona o grupo quiera interpretar.


Las "iglesias" wicca

Existen "iglesias" wicca. Una de estas es la "Universal Life Church" (Iglesia Vida Universal) de Modesto, California, que se describe así misma de esta manera:

La Iglesia Vida Universal incluye a todas las personas pacíficas. Tenemos una doctrina muy simple: "Haz solo aquello que es correcto". Mientras no viole los derechos de otros, entendemos que es el derecho y la responsabilidad del individuo determinar pacíficamente lo que es correcto. Nosotros estamos a favor de la libertad religiosa, que incluye ser libres de la autoridad de la Iglesia como también de la autoridad del gobierno" 

La Iglesia Vida Universal incluye personas de todas las tradiciones y caminos espirituales. No excluimos a nadie. Entre nuestros ministros se incluyen paganos, neo-paganos, Wicca, cristianos, budistas, taoístas, hindúes, judíos y muchos otros cuyas creencias individuales no conforman nítidamente con las enseñanzas de ninguna otra iglesia. Nuestra doctrina nos permite dar la bienvenida a todos, y para todas las personas que pacíficamente compartan en hermandad y espiritualidad, sin consideración de que divergentes puedan ser nuestros caminos.


Análisis


La seducción de una falsa libertad
La wicca propone la libertad, salvaguardando tan solo que "no violen los derechos de otros". No toma en cuenta que Dios se ha revelado en la Historia de la Salvación, culminando en la revelación de Jesucristo. Según lo que vemos en la literatura Wicca, solo el hombre debe decidir lo que es correcto para si mismo. 

La moral de los wicca se reduce a la regla: "Haz lo que quieras mientras no dañes a nadie". Pero, ¿como saber el daño que hacemos si estamos enfrascados perseguir lo que queremos? El egoísmo ciega y endurece el corazón. Aparentemente el rico en la parábola de Lázaro (Cf. Lc 16,19s) hacía lo que quería y no hacía daño a nadie. Pero tampoco se preocupaba de amar al pobre y por eso se fue al infierno. 

La enseñanza de Jesús es muy diferente a la wicca. Jesús nos llama a la conversión del egoísmo al amor, de manera que ya no podemos dejarnos guiar por lo que queramos según la carne. La doctrina de Jesús se resume en el mandamiento: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.» Lucas 10,27. Vivir para amar cueste lo que cueste, ese es el camino cristiano. ¿Que muchos cristianos no lo viven? Pues esos no son buenos cristianos. ¡Que pena! Pero la enseñanza de Jesús esta clara. Los que la siguen reciben la gracia de ser Hijos de Dios. San Agustín, Padre de la Iglesia Católica enseñaba ya en el siglo IV: "ama y haz lo que quieras". Pero hay que entender que ese "ama" significa seguir a Jesús hasta la cruz. Claro está, el que ama unido a Jesús, imitando a Jesús, querrá solo hacer lo que es del amor. 


La promesa de adquirir soluciones sin conversión

La wicca ofrece poder por medio de magia y supersticiones para lograr lo que se quiera. Esto lo podemos ver claramente en las numerosas páginas wicca del internet. El verdadero poder, sin embargo, no esta en ninguna otra fuente sino en Dios mismo que se ha revelado por medio de Jesucristo. No encontraremos la felicidad hasta que abramos el corazón al amor de Dios y le permitamos actuar en nuestra vida. Jesús nos enseña a morir a nosotros mismos para así recibir una vida nueva. 


La relatividad religiosa

La literatura wicca suele afirmar que se puede practicar la wicca y ser cristiano. Esto no es cierto ya que sus doctrinas contradicen esencialmente al cristianismo. Pretenden aglutinar a todos los hombres y todas las tradiciones bajo su tutela, pero al precio de renunciar al Dios verdadero. Al retornar al paganismo, la Wicca contradice radicalmente la fe de todas las religiones monoteístas (creyentes en un solo Dios que se ha revelado a si mismo). 

Solo Jesucristo puede unificar a la humanidad porque El, siendo Dios, es El Camino, La Verdad y La Vida. Es para eso que murió en la Cruz y estableció Su Iglesia, la cual se llama Católica (Católica = Universal). 


Distorsión de la historia

Con frecuencia recibo correo de los wiccanos, aludiendo a los crímenes cometidos por la Iglesia. Parecen ignorar que antes del cristianismo el mundo estaba en las tinieblas de la barbarie y esos crímenes eran la norma de vida, como se puede ver por las leyes y las prácticas comunes de esos tiempos. El cristianismo iluminó al mundo con el amor de Dios y transformó las sociedades creando conciencia de la dignidad y los derechos de cada ser humano como hijo de Dios. Ciertamente, el mal no ha desaparecido y, a través de los siglos, muchos cristianos han cometido crímenes. Pero esos, aunque se llamen cristianos, actuaron contra las enseñanzas de su Cristo. Ellos manifiestan las características del "hombre viejo", el hombre que endurece su corazón y se deja guiar por sus pasiones. Estos existirán siempre y su conducta nada tiene que ver con el Cristianismo. Son los santos, entre ellos innumerables hombres, mujeres y niños que han querido vivir con seriedad el Evangelio, los que nos enseñan el camino cristiano que es sal de la tierra y luz del mundo. Son estos los que transformaron las sociedades para el bien. 

La nueva corriente pagana, sin embargo, es un retorno a un mundo sin Cristo y sin la luz del Evangelio. 


Conclusión

Un discípulo de Cristo podrá discernir que la Wicca se aparta del Camino. Pero con frecuencia nos encontramos con jóvenes que no están bien formados y tienen muchas presiones. Por eso el Papa nos exhorta a una nueva evangelización. No podemos permanecer indiferentes mientras tantos se adentran en este mundo tenebroso. El amor de Dios nos debe mover a buscarlos.


Oración al Inmaculado Corazón de María

"Ante tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia, de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo; fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten en mérito y número" -Del texto de la consagración de Pío XII al Inmaculado Corazón de María. 

Autor: P. Jordi Rivero | Fuente: Corazones.org