"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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viernes, 23 de octubre de 2020

En Chile, «Dios ha muerto» es la antesala al totalitarismo de izquierda

 


Mediante la destrucción de iglesias, la izquierda muestra cómo debe eliminar toda competencia también en el plano cultural y moral en su lucha por instaurar una religión oficial: el culto al Estado

Mamela Fiallo Flor por Mamela Fiallo Flor 19 octubre, 2020

La noticia de las iglesias quemadas en Chile se propagó por el mundo. Pero no es el algo que inició ahora ni se pretende detener. Esto viene ocurriendo desde hace años en la Araucanía y se extendió a Santiago y Valparaíso desde el «estallido social» iniciado en octubre del 2019.

En el primer mes de la insurrección fueron incendiadas catedrales emblemáticas patrimonio cultural y al menos siete templos evangélicos. Los promotores del «apruebo» al cambio de la Constitución en Chile, han mostrado cómo su «cambio de sistema» requiere destruir todo remanente vinculado a la historia de la nación.


 23 OCTUBRE, 2020
Para ellos, destruir a la Iglesia como base moral de la sociedad es primordial. Sobre todo porque el fundamento ideológico del cambio constitucional es darle dotes divinos al Estado, desde dador de vida hasta emisor del maná del cielo.



Desde el Partido Comunista de Chile y allegados, han sembrado entre los jóvenes la idea de que el Estado tiene el poder no solo de regir la moral sino que incluso hasta los bienes y servicios pueden y deben ser regidos y entregados por este.

Tal es así que pretenden lograr su tan ansiada «igualdad» mediante una Constitución que garantice «derechos sociales».

En palabras de Henry Hazlitt: «El marxismo no solo es beligerantemente ateo, sino que busca destruir la religión porque cree que la misma es el ‘opio de los pueblos’, es decir, porque apoya una moral ‘burguesa’ que desaprueba el engaño, la mentira, la traición, la ilegalidad, la confiscación, la violencia».

«Dios ha muerto», se lee en las paredes de los templos en el país austral, haciéndose eco del filósofo alemán Friederich Nietzsche.

Lo que desconocen los activistas de izquierda en Chile es que la frase de Nietzsche no es una celebración sino un lamento. Son las palabras de un hombre herido, tras haber perdido a su padre, un hombre de fe.
Nietzsche advirtió cómo con la muerte de Dios surgiría con mayor poder el monstruo más frío: el Estado.
El filósofo francés, Albert Camus, hizo hincapié en lo dicho por el alemán para destacar cómo al no poder dar vida el Estado asumía el poder divino de quitar la vida a mansalva.

Fue así cómo en el siglo XX el socialismo arrasó con más de 100 millones de vidas.

La profanación como acto revolucionario
Es primordial para estos movimientos negar el concepto de derechos naturales (no emitidos por el Estado y por tanto no son sujetos a este), comenzando por el primero: la vida. Para los activistas de extrema izquierda solo existen los derechos emitidos por el Estado.

Exigen con el «apruebo» que el aborto sea un derecho, lo opuesto a lo regido hasta el momento donde la vida se protege desde la concepción. Con esto ratifican la necesidad de destruir los templos donde se enseña que la vida es sagrada y por tanto debe ser protegida.

Por definición, la profanación consiste de dañar algo que se considera sagrado, especialmente cuando el profanador conoce el valor sagrado de lo que profana.

Ciertamente los destructores de las dos iglesias quemadas en Chile el domingo 18 de octubre, en el marco del primer aniversario de la insurrección en Chile, demostraron conocer el valor de los templos destruidos. Más considerando que una de las iglesias era un lugar de culto de las fuerzas del orden: los Carabineros.

La izquierda busca convertir el culto al Estado en religión
En medio de los constantes ataques contra símbolos y templos cristianos, la izquierda chilena ha demostrado cómo surge la instauración de un culto neopagano, donde buscan convertir al Estado en un semi-dios.

Tiene virtudes y también pecados. Bajo el término «woke«, los jóvenes de esta generación aclaman estar despiertos. «Chile despertó» es la consigna más común desde octubre del 2019, cuando los jóvenes iniciaron la insurrección.

Pero el fenómeno no se limita a Chile, tampoco los incendios. En EE.UU. fue incendiada la misión fundada por San Junípero Serra, santo patrono de California, y fue derribada su estatua. Incluso un conductor ingresó a una iglesia con su automóvil, destruyendo todo en su paso. También fue vandalizada la icónica iglesia St. John’s en Washington, D.C.
En términos económicos, la izquierda siempre ha desincentivado la competencia, en favor de la regulación. Mediante la destrucción de iglesias muestra cómo debe eliminar toda competencia también en el plano cultural y moral en su lucha por instaurar una religión oficial: el culto al Estado.
(https://panampost.com/mamela-fiallo/2020/10/19/en-chile-dios-ha-muerto-es-la-antesala-al-totalitarismo/?fbclid=IwAR1moINoylYI16_lZoMb33LE4dp6TeiSv_ExHz1CzrGPmPRy8cCO57lS0ZY)

martes, 20 de octubre de 2020

Hora Santa en reparación por vandalización de imagen de la Virgen con pañuelos verdes pro-aborto Chile 181020

 


Inicio: ofrecemos esta Hora Santa y el rezo del Santo Rosario meditado en reparación por el acto vandálico sufrido por una imagen de la Virgen en Chile, al ser cubierta con pañuelos verdes feministas y consignas pro-abortistas. Para mayores detalles, consultar el siguiente enlace:

https://www.aciprensa.com/noticias/vandalizan-imagen-de-la-virgen-maria-con-lemas-proaborto-y-panuelo-verde-en-chile-fotos-48970?fbclid=IwAR1Ih_m3njnmydDQlR85YNfHmEXtRCI4ojVYLPlnlBJVD8L7n21NyyCkLzA

Oración inicial: “Dios mío, yo creo, espero, te adoro y te amo. Te pido perdón, por los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman” (tres veces).

“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, Presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con los cuales Él mismo es continuamente ofendido. Por los infinitos méritos de su Sacratísimo Corazón y los del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores. Amén”.

Canto inicial: “Postrado a vuestros pies, humildemente”.

Inicio del rezo del Santo Rosario meditado. Primer Misterio (a elección).

Meditación.

La acción de la gracia santificante en el alma, que entre otras cosas, apaga las hogueras de las pasiones desenfrenadas, es motivo de admiración y de acción de gracias. En efecto, dice un autor: “¿Quién no alaba y bendice a Dios, viendo que aquel fuego deshonesto que ardía en el pecho y que parecía que no se iba a acabar nunca, se haya aplacado y disminuido hasta no sentir para nada el apasionamiento carnal?”[1].

  Silencio para meditar.

Padrenuestro, diez Ave Marías, Gloria.

Segundo Misterio del Santo Rosario.

Meditación.

Continúa el mismo autor: “¿Cómo no se admirará el que ve que hombres que eran la misma cólera e ira, se hayan convertido en mansas ovejas, que incluso desean el ser despreciados y vilipendiados en nombre de Cristo? ¿Quién no reconoce a Dios y el poder de su gracia, viendo convertido a uno de soberbio en humilde, de glotón en abstinente, de afeminado en robusto y fuerte varón?[2]. Estas son verdaderamente obras de Dios, en que se deleita el alma y cuyos deleites, una vez conocidos, no los quiere abandonar.

 Silencio para meditar.

Padrenuestro, diez Ave Marías, Gloria.

Tercer Misterio del Santo Rosario.

Meditación.

San Juan Crisóstomo llama a la gracia “muro inexpugnable” y dice: “Si una vez alcanzáremos la gracia de Dios, nadie prevalecerá contra nosotros, antes seremos nosotros más poderosos que todas las cosas”. Continúa el mismo santo: “Cuando la gracia de Dios es nuestra ayudadora, las cosas difíciles se hacen fáciles y las pesadas, ligeras”.

Silencio para meditar.

Padrenuestro, diez Ave Marías, Gloria.

Cuarto Misterio del Santo Rosario.

Meditación.

La misma fuerza que tiene la gracia para convertir a un pecador en un santo, la tiene con toda alma: basta con la disposición de la misma, para que el alma se vea en grado de emprender todas las tareas encomendadas por Dios, aun aquellas que humanamente parecen imposibles. Y esto porque la Divina Gracia dona y engrandece la virtud, de manera que ésta la hace obrar al alma pronta y fácilmente[3].

 Silencio para meditar.

Padrenuestro, diez Ave Marías, Gloria.

Quinto Misterio del Santo Rosario.

Meditación.

El Profeta Isaías dice que “los que confían en el Señor mudarán la fortaleza y tomarán alas de águila y volarán, correrán y no trabajarán, ni se cansarán”. Pues, ¿qué más hay que desear que no sea la gracia? A su vez, el Profeta Abacuc llama a Dios su “fortaleza en todos los peligros”, porque de la manera que el sol clarifica el aire, así el cristiano usa de la gracia de Dios, que le clarifica el alma y le quita toda oscuridad y es así que el alma puede llamar a Dios “mi fortaleza”. Si vivimos en gracia, Dios peleará por nosotros nuestras batallas y nos conducirá por el camino de la perfección, cantando y con gran alegría y paz[4].

 Oración final: “Dios mío, yo creo, espero, te adoro y te amo. Te pido perdón, por los que no creen, ni esperan, ni te adoran, ni te aman” (tres veces).  

“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente, y os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, Presente en todos los sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con los cuales Él mismo es continuamente ofendido. Por los infinitos méritos de su Sacratísimo Corazón y los del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores. Amén”.

Canto final: “Plegaria a Nuestra Señora de los Ángeles”.

 



[1] 392.

[2] 393.

[3] 394.

[4] 395.

sábado, 16 de noviembre de 2019

Chile. La violencia de los comunistas no cesa y se ceba con los templos cristianos y los símbolos de la Hispanidad

Jesús sin brazo

Sagrado Corazón vandalizado en Chile.

El movimiento de protesta chileno no sólo es una revuelta social sino una revolución de vándalos, perfectamente programada, anticlerical y antihispana.
Redacción 15/11/19 14:20
   
El Congreso chileno llegó a un acuerdo en la madrugada de este viernes para convocar en abril de 2020 a un plebiscito por una nueva Constitución que sustituya a la actual, vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), tras casi un mes de violento estallido social, publica Infobae.

La consulta en abril de 2020 planteará dos preguntas: si se quiere o no una nueva Carta Magna y qué tipo de órgano debiera redactarla, si una “comisión mixta constitucional” o una “convención constitucional” o Asamblea constituyente. La actual Ley Fundamental, aprobada en plena dictadura de Pinochet, ha sido señalada por la ciudadanía en la actual crisis social como el gran escollo para construir un país más justo, añade infobae.

La crisis ya se ha cobrado la vida de al menos 22 personas -cinco de ellos presuntamente a manos de las fuerzas de seguridad- y miles de heridos y detenidos.

La crisis ya se ha cobrado la vida de al menos 22 personas -cinco de ellos presuntamente a manos de las fuerzas de seguridad- y miles de heridos y detenidos 
Como hemos venido informando, las protestas sociales estallaron por las desigualdades y el aumento de los precios de los servicios básicos que vienen ocurriendo en el país desde mediados del mes de octubre. Pero han degenerado en odio anticristiano y ataques a las iglesias cristianas: profanaciones de sagrarios, incendios, imágenes religiosas decapitadas…

En las últimas horas se han producido más ataques anticristianos. Por ejemplo, unos encapuchados que robaron los bancos de la Catedral de Puerto Montt y las quemaron en barricadas, informa Cooperativa.cl.

Recientemente, una mujer de 26 años fue avistada por transeúntes intentando quemar la catedral de Puerto Montt, añade Biobiochile.

Además, el pasado 12 de noviembre un grupo de manifestantes atacó la iglesia San Francisco en Valdivia, en el sur del país. Allí profanaron el Santísimo y destrozaron bancos, muebles e imágenes religiosas con los que luego armaron barricadas en la vía pública, añade Aciprensa.

El pasado 12 de noviembre un grupo de manifestantes atacó la iglesia San Francisco en Valdivia, en el sur del país. Allí profanaron el Santísimo 
Por todo ello, la Conferencia Episcopal de Chile invocó, a través de la oración, el perdón de Dios por estas profanaciones e imploró la bendición de la Virgen del Carmine, patrona del país. Los obispos aseguran que “junto con muchos chilenos y chilenas, nos oponemos radicalmente a la injusticia y la violencia, la condenamos en todas sus formas y esperamos que los tribunales identifiquen responsables y puedan castigarlos. Los violentos nos impiden mirar con la debida atención a los reclamos justos de la mayoría de los chilenos que quieren soluciones reales y pacíficas”, añade Fides.

Además, los obispos chilenos exigen un diálogo nacional amplio, participativo y diversificado sin exclusiones, y poner fin a la violencia de todo tipo, en un mensaje publicado el 12 de noviembre, con el título significativo: ‘¡Chile no puede esperar!’, recoge Fides.

Por otra parte, un grupo de personas que se manifestaban en la Plaza de la Independencia de Concepción, en el centro de la ciudad de la región del Biobío, derribaron la estatua de Pedro de Valdivia. Con lazos y decenas de personas tirando de distintos ángulos, el monumento al conquistador español cayó y desató los gritos de alegría de los manifestantes, recoge Tele13.

El derribo de la estatua se llevó a cabo, tal como había ocurrido en distintos monumentos de Pedro de Valdivia en otras ciudades del centro sur y sur del país 
Según contó Armando Cartes, director de archivo histórico de Concepción, el monumento había sido donado por el gobierno español en la celebración de los 400 años de la fundación de Concepción. “Pedro de Valdivia no es cualquier militar español, sino que es el fundador de Concepción, fundador de nuestra nación y de muchas ciudades de Chile. Por lo tanto, su figura no se puede alejar de la historia de la ciudad”, dijo Cartes.

Y todo anterior demuestra que el odio anticristiano se vuelca en actos de odio a la Hispanidad, que entre otras cosas -por medio de los conquistadores y religiosos españoles- llevó a los países hispanoamericanos la fe en Cristo.

Y también demuestra que el movimiento de protesta chileno no sólo es una revuelta social sino una revolución de vándalos, perfectamente programada, anticlerical y antihispana.
(https://www.hispanidad.com/confidencial/chile-el-vandalismo-comunista-se-ceba-con-los-templos-cristianos-y-los-simbolos-de-la-hispanidad_12014284_102.html?fbclid=IwAR0gQIeLwN2ClwFAYzUJoynx6et4DMR00rZXySHkb3RvIYXazZB6jtYHh2A)

jueves, 24 de octubre de 2019

Chile: no es «descontento social», es un golpe de la izquierda internacional



Que quede claro lo evidente: la mayoría de los chilenos está en su casa esperando que regrese el orden, no están en las calles destruyendo el metro, incendiando, y matando gente.
CHILEDESTACADONOTICIAS
Por Vanessa Vallejo Actualizado Oct 22, 2019
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Las similitudes entre lo que ocurre hoy en Chile y lo que sucedió en el Caracazo son innegables. Otra vez la izquierda se lanza a la yugular del capitalismo en la región (EFE)
La región metropolitana de Santiago de Chile y otras cuatro regiones más están en estado de emergencia. En la capital, además, se ha decretado toque de queda durante la noche.

Las imágenes de lo que sucede parecen sacadas de una película de terror. Han quemado estaciones de metro, buses, incendiaron edificios con gente adentro, saquearon empresas y comercios. Van ya más de 10 muertos y decenas de heridos por cuenta del terrorismo urbano que incendia el país.

«Estamos en guerra contra un enemigo poderoso e implacable que no respeta a nada ni a nadie y que está dispuesto a usar la violencia sin ningún límite», dijo este domingo el presidente de Chile Sebastián Piñera.

Tiene razón en todo el mandatario. Lo que ocurre en Chile no se trata de un grupo de jóvenes descontentos. No hablamos de -como aseguran algunos medios de comunicación- un movimiento espontáneo de gente que quiere un mejor país y salió a las calles a gritarlo. Chile enfrenta un enemigo poderoso: el comunismo internacional.

¿Es posible que una persona de bien, un ciudadano del común, un día se enoje porque le suben 30 pesos chilenos (0.041 USD) el precio del metro y salga a quemar edificios con gente adentro?

¿Cree alguien razonable que en el país más próspero de la región, que a nivel mundial está entre los líderes en reducción de la pobreza, que tiene cifras de bienestar destacadas a niveles de los países más desarrollados del mundo, espontáneamente la gente sale a robar y a destruir lo que encuentra a su paso, incluso matando?

¡Por supuesto que nada de esto es espontáneo! La gente del común no se enoja y quema edificios con personas adentro. No le suben 30 pesos el transporte y sale a destruir estaciones y quemar vagones.

Es necesario echar abajo el ridículo discurso de los grandes medios de comunicación que llaman «protesta» al terrorismo urbano que tiene a Chile en llamas. Es imperioso dejar claro que no hay tal cosa como un «descontento social» en la mayoría de los chilenos. Hablamos de células comunistas organizadas y dirigidas desde afuera.

Esto que ocurre en Chile no es una cuestión nueva. El socialismo -que siempre ha sido internacionalista- tiene procedimientos de manual sobre cómo lograr que minorías entrenadas -terroristas armados- utilicen a sectores de la población que no comprenden el alcance real de los hechos para causar caos y dar la impresión de un «descontento social generalizado».

Respecto a esto, es pertinente ahora recordar lo que fue el «Caracazo». El 27 de febrero de 1989 en Venezuela iniciaron unas «protestas» que rápidamente escalaron hasta dejar a Caracas envuelta en un caos total. La similitud de las imágenes de Santiago de Chile hoy, con las del Caracazo, es impactante. Incendios, centenares de muertos y locales saqueados fue lo que vivieron los venezolanos en ese momento.

El Caracazo fue la génesis práctica de la revolución bolivariana, así lo reconocen diferentes historiadores izquierdistas. Lograron que muchos creyeran que un país que tenía muy buenas cifras en materia económica estaba mal. Consiguieron dejar en la opinión pública la idea de que había un «descontento social» generalizado. Y dejaron a un presidente sumamente debilitado, que termino echándose para atrás y sentándose a «dialogar» con la oposición.

Igual que sucede ahora en Chile, en ese momento muchos medios venezolanos hablaban de protestas espontáneas y no de terrorismo. Aseguraban que la causa era el descontento que provocaron unas medidas económicas anunciadas por el presidente Carlos Andrés Pérez. Específicamente, y de la misma manera que hoy en Santiago, supuestamente el Caracazo empezó por un aumento en el precio del transporte.

Hoy todos saben que lo ocurrido en el Caracazo fue planeado desde Cuba.

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Sobre la espontaneidad del terrorismo en el Caracazo dice Thays Peñalver: «motorizados ingresaban a los supermercados, tiendas y abastos en general para incentivar al saqueo de los transeuntes que marchaban al trabajo (…) los que aquí en Venezuela, que copiaron el modelo desestabilizador, decidieron abrir ante nuestros ojos las santamarías con la deplorable consigna: «saqueos populares»»

En una entrevista dada a El Nuevo Herald, el general Carlos Peñaloza, para el momento jefe del Estado Mayor del Ejército, dijo que Fidel Castro aprovechó su visita a Caracas para la toma de posesión de Pérez -el 2 de febrero de 1989-, para entrar con armas y preparar la insurrección de civiles y militares venezolanos que simpatizaban con el régimen cubano. Según el militar, las armas incluían rifles de francotiradores que semanas después se enfrentaron a soldados y agentes del orden público durante el Caracazo.

También por esos días se reportaban cientos de extranjeros detenidos que eran deportados inmediatamente. Los medios tomaban las declaraciones de testigos que hablaban del «acento caribeño» de los personajes inmersos en las «protestas».

Nada es casualidad. No es gratuito que lo que ocurre hoy en Chile sea tan parecido a lo que sucedió en Venezuela en el Caracazo. Tampoco es fortuito que Cuba viva en este momento una situación igual a la que sobrellevaba para 1989, Cuando la Unión Soviética ya no podía mantener más a la isla y empieza el «periodo especial». El castrismo hoy, como le sucedió en el 89 con la Unión Soviética, ve a una Venezuela que pronto ya no tendrá nada para darle.

Y no es una simple coincidencia que al igual que Chile hoy, la Venezuela de la época era el país más próspero de la región. Como dice el escritor venezolano Antonio Sánchez, la izquierda se ha lanzado «sobre la yugular del liberalismo latinoamericano».

Ojalá cuando el presidente chileno habla de un «enemigo poderoso e implacable» tenga claro que se trata de Cuba y Venezuela. Que en este caso ya lo han reconocido públicamente.

«Es la unión de los movimientos sociales, progresistas, revolucionarios, de toda América Latina, el Caribe y más allá del mundo. El Foro ha salido revitalizado, y así debemos seguir, articulando los partidos políticos progresistas. Vamos mejor de lo que pensábamos, y todavía lo que falta… No puedo decir más», dijo Nicolás Maduro sobre las protestas que tienen lugar en Chile y Ecuador.

“Lo que está pasando en Perú, en Chile, en Argentina, en Honduras, en Ecuador, es apenas la brisita. Lo que viene ahora es el huracán», dijo Diosdado Cabello.

Veremos qué tan tarde es para Piñera, y si puede manejar esta situación de la forma correcta. Sobre cómo se manejó el Caracazo, Orlando Avendaño escribe en Días de Sumisión: «se podría decir que la degollina obedece a la incapacidad de las fuerzas de seguridad del Estado para controlar la situación durante las primeras horas. Al dejarla correr, se extendió, y se necesitó de más fuerza para el sometimiento».

Es claro que el asunto, igual que le sucedió a Carlos Andrés Pérez, se le salió de las manos a Piñera. No debió haber un solo muerto, ni un solo edificio incendiado, las fuerzas del Estado debieron salir mucho antes. Ahora, queda ver si logra poner fin al caos y de qué manera lo hace.

Pérez quedó debilitado después del Caracazo; decidió retirar parcialmente las medidas anunciadas y se sentó a hablar con sus enemigos, tristemente, lo mismo está haciendo ahora Piñera.

Pérez incluso llegó a congraciarse con Fidel Castro en una especie de acuerdo tácito para que Cuba no se metiera en Venezuela a cambio de que él intercediera a nivel internacional en favor del castrismo. El resultado lo conocemos todos: Cuba ahora es dueña de Venezuela.

Es el momento de reaccionar contundentemente ante este ataque del socialismo internacional en la región. No hay un «descontento social generalizado» que derivó en «protestas espontáneas», hay un ataque coordinado y planeado por el castrismo y el chavismo para tomarse el país más liberal y próspero de la región, y luego seguir con los demás. Todo cubierto, como siempre, con el falso velo de luchas sociales y primaveras.

Que quede claro lo evidente: la mayoría de los chilenos están en su casa esperando que regrese el orden, no están en las calles destruyendo el metro, incendiando, y matando gente.

No hay tiempo. Es el momento de reaccionar.
(https://es.panampost.com/vanessa-araujo/2019/10/22/chile-no-es-descontento-social-es-un-golpe-de-la-izquierda-internacional/?fbclid=IwAR1AwNcsf1B8gIzuCUCtVuGRXRvzxTY6VmrLn2H4TKEK5ra5rfeEl2sGkbU)