"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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jueves, 25 de junio de 2015

La Nueva Era o New Age, en las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia



I – New Age, una secta que aleja de la fe y de la doctrina cristiana
Juan Pablo II
-Una nueva cultura con un agnosticismo religioso cada vez más difuso

Sínodo de los Obispos
-Entre los grupos de sectas, se encuentra la New Age que impregna silenciosamente la cultura contemporánea

Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
-La concepción de la materia como ondas o energías es central en el pensamiento de la Nueva Era. Dios no es más que una vibración de energía
-Necesidad de personas que sepan orientar sobre los peligros de la Nueva Era
-Peligro de los llamados “grupos de oración” de la Nueva Era: gradualmente atraen para un culto falso

XLVIII Congreso Eucarístico Internacional
-La New Age constituye una amenaza para la piedad eucarística

Juan Pablo II
-Existe una tendencia de nivelar las varias religiones y experiencias espirituales, presentándolas como caminos de salvación

Sínodo de los Obispos
-El sincretismo de las creencias populares lleva a las sectas, el relativismo moral y la pérdida del sentido de Dios

Congregación para el Clero
-La conducta no recta de los cristianos hace proliferar “nuevos movimientos religiosos” o sectas

Sínodo de los Obispos
-Las sectas minan la unidad religiosa de los católicos
-Predicación agresiva de las sectas contra la Iglesia Católica

Juan Pablo II
-El patrimonio cristiano corre riesgo bajo la difusión de las sectas

Sínodo para los Obispos
-Sugerencias para responder al desafío que constituye la New Age

Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
-Es necesario alertar contra los que crean confusión situando la religiosidad de la Nueva Era al mismo nivel que la fe cristiana

Sínodo de los Obispos
-En un mundo donde pululan las sectas, maestros y gurús, hay que recordar a todos que solo hay salvación en el nombre de Jesús

II – La dignidad del Papa no permite jocosidades inconvenientes
Pablo VI
-Atención debida del Vicario de Cristo a la dignidad y a la precisión del lenguaje

San Bernardo
–En la boca del sacerdote se busca la doctrina, no los chistes graciosos

Juan Pablo II
–San Gregorio Magno y la conciencia de la dignidad del Papado: debe responder de lo que hace ante los hombres y ante Dios
I – New Age, una secta que aleja de la fe y de la doctrina cristiana
Juan Pablo II
Una nueva cultura con un agnosticismo religioso cada vez más difuso

Asistimos al nacimiento de una nueva cultura, influenciada en gran parte por los medios de comunicación social, con características y contenidos que a menudo contrastan con el Evangelio y con la dignidad de la persona humana. De esta cultura forma parte también un agnosticismo religioso cada vez más difuso, vinculado a un relativismo moral y jurídico más profundo, que hunde sus raíces en la pérdida de la verdad del hombre como fundamento de los derechos inalienables de cada uno. Los signos de la falta de esperanza se manifiestan a veces en las formas preocupantes de lo que se puede llamar una “cultura de muerte”. […] Frecuentemente, quien tiene necesidad de esperanza piensa poder saciarla con realidades efímeras y frágiles. De este modo la esperanza, reducida al ámbito intramundano cerrado a la trascendencia, se contenta, por ejemplo, con el paraíso prometido por la ciencia y la técnica, con las diversas formas de mesianismo, con la felicidad de tipo hedonista, lograda a través del consumismo o aquella ilusoria y artificial de las sustancias estupefacientes, con ciertas modalidades del milenarismo, con el atractivo de las filosofías orientales, con la búsqueda de formas esotéricas de espiritualidad o con las diferentes corrientes de New Age. Sin embargo, todo esto se demuestra sumamente ilusorio e incapaz de satisfacer la sed de felicidad que el corazón del hombre continúa sintiendo dentro de sí. (Juan Pablo II. Exhortación Apostólica Post-Sinodal Ecclesia in Europa, n. 9-10, 28 de junio de 2003)

Sínodo de los Obispos
Entre los grupos de sectas, se encuentra la New Age que impregna silenciosamente la cultura contemporánea 

Además de los grupos identificados genéricamente como nuevos movimientos religiosos y sectas, se señala en las respuestas la existencia de una corriente de pensamiento conocida bajo el nombre de New Age, que se extiende aceleradamente en todo el ámbito geográfico del Continente y que tiene, además, proporciones de fenómeno mundial. Esta corriente partiendo de un relativismo propone la superación de la problemática de la persona como sujeto, a través del retorno extático a una suerte de la danza cósmica, mientras ofrece al mismo tiempo un modelo totalmente antiracionalista de la religión, una mística moderna, según la cual Dios no es una persona que está frente al mundo, sino la energía espiritual que invade el Todo. En esta perspectiva, es simplemente inconcebible un encuentro personal con Dios y, mucho más incomprensible aún, el misterio de la encarnación del Hijo de Dios. De ahí que las respuestas expresen una seria preocupación frente al fenómeno de la New Age, que afecta negativamente la identidad religiosa de América, y más específicamente la fe cristiana y católica. No se trata de un “enemigo” cuyo rostro puede verse con claridad, pues no es un movimiento religioso o una secta que se presenta con un perfil nítido y delineado, sino que se trata de una modalidad de pensamiento que se difunde como corriente intelectual y espiritual, que impregna silenciosamente la cultura contemporánea en muchas de sus expresiones. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, Instrumentum Laboris, n. 47, 1 de septiembre de 1997)

Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
La concepción de la materia como ondas o energías es central en el pensamiento de la Nueva Era. Dios no es más que una vibración de energía.

El paso del modelo mecanicista de la física clásica al “holístico” de la moderna física atómica y subatómica, basado en la concepción de la materia como ondas o cuantos de energía en lugar de partículas, es central para el pensamiento de la Nueva Era. El universo es un océano de energía que constituye un todo único o entramado de vínculos. La energía que anima al organismo único del universo es el “espíritu”. No hay alteridad entre Dios y el mundo. El mundo mismo es divino y está sometido a un proceso evolutivo que lleva de la materia inerte a una “conciencia superior y perfecta”. El mundo es increado, eterno y autosuficiente. El futuro del mundo se basa en un dinamismo interno, necesariamente positivo, que conduce a la unidad reconciliada (divina) de todo cuanto existe. Dios y mundo, alma y cuerpo, inteligencia y sentimiento, cielo y tierra son una única e inmensa vibración de energía. (Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso. Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era, n. 2, 3 de febrero de 2003)

Necesidad de personas que sepan orientar sobre los peligros de la Nueva Era

No pocos grupos de la Nueva Era aprovechan cualquier oportunidad para exponer su filosofía y sus actividades. Convendría abordar con cuidado los encuentros con este tipo de grupos, incluyendo siempre personas capaces tanto de explicar la fe y la espiritualidad católicas, como de reflexionar críticamente sobre el pensamiento y las prácticas de la Nueva Era. Es sumamente importante comprobar las credenciales de las personas, grupos e instituciones que pretenden ofrecer orientación e información sobre la Nueva Era. (Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”, n. 4, 3 de febrero de 2003)

Peligro de los llamados “grupos de oración” de la Nueva Era: gradualmente atraen para un culto falso

Algunos grupos locales de la Nueva Era califican sus encuentros como “grupos de oración”. Quienes sean invitados a dichos grupos deben buscar los signos de una espiritualidad auténticamente cristiana y comprobar que no haya ceremonias de iniciación de ningún tipo. Tales grupos se aprovechan de la falta de preparación teológica o espiritual de las personas para atraerlas gradualmente a lo que en realidad puede ser una forma de culto falso. Hay que educar a los cristianos respecto al verdadero objeto y contenido de la oración —dirigida al Padre, por medio de Jesucristo, en el Espíritu Santo—, para juzgar rectamente la intención de un “grupo de oración”. (Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”, n. 4, 3 de febrero de 2003)

XLVIII Congreso Eucarístico Internacional
La New Age constituye una amenaza para la piedad eucarística

Existe otra amenaza para la piedad eucarística. Deriva del carácter anti-sacramental de los grupos fundamentalistas protestantes y de las sectas que, desafortunadamente, se han abierto camino entre los pueblos de América. Mientras que algunas de ellas se adhieren únicamente a la creencia en Cristo como Señor y Salvador y a una interpretación personal de la Sagrada Escritura, otras sectas están formadas por cristianos más o menos heterodoxos o son espiritualismos completamente New Age. Sólo una profunda catequesis acerca de la Eucaristía puede ser un remedio para la erosión que estos grupos efectúan en la fe de nuestro pueblo católico. (Simposio teológico-pastoral del XLVIII Congreso Eucarístico Internacional, n. 2, 6 de octubre de 2004)

Juan Pablo II
Existe una tendencia de nivelar las varias religiones y experiencias espirituales, presentándolas como caminos de salvación

Sabéis bien que, en la base de esta difusión [de las sectas], hay también muchas veces una gran falta de formación religiosa con la consiguiente indecisión acerca de la necesidad de la fe en Cristo y de la adhesión a la Iglesia instituida por él. Se tiende a presentar las religiones y las varias experiencias espirituales como niveladas en un mínimo común denominador, que las haría prácticamente equivalentes, con el resultado de que toda persona sería libre de recorrer indiferentemente uno de los muchos caminos propuestos para alcanzar la salvación deseada. Si a esto se suma el proselitismo audaz, que caracteriza a algún grupo particularmente activo e invasor de estas sectas, se comprende de inmediato cuán urgente es hoy sostener la fe de los cristianos, dándoles la posibilidad de una formación religiosa permanente, para profundizar cada vez mejor su relación personal con Cristo. Debéis esforzaros principalmente por prevenir ese peligro, consolidando en los fieles la práctica de la vida cristiana y favoreciendo el crecimiento del espíritu de auténtica fraternidad en el seno de cada una de las comunidades eclesiales. (Juan Pablo II. Discurso al undécimo grupo de Obispos de Brasil en visita “ad limina”, n. 2, 23 de marzo de 2003)

Sínodo de los Obispos
El sincretismo de las creencias populares lleva a las sectas, el relativismo moral y la pérdida del sentido de Dios

En la religiosidad de los pueblos de América no faltan, a veces, elementos ajenos al cristianismo que, en ocasiones, llegan a formar una suerte de sincretismo construido sobre la base de creencias populares, o que en otros casos desorientan a los creyentes desviándolos hacia sectas o movimientos pararreligiosos. […] Por otra parte, se constata en el aspecto religioso una mentalidad secularista que va llevando, poco a poco, a las personas hacia el relativismo moral y hacia el indiferentismo religioso. […] El progresivo indiferentismo religioso lleva a la pérdida del sentido de Dios y de su santidad, lo cual a su vez se traduce en una pérdida del sentido de lo sacro, del misterio y de la capacidad de admirarse, como disposiciones humanas que predisponen al diálogo y al encuentro con Dios. Tal indiferentismo lleva casi inevitablemente a una falsa autonomía moral y a un estilo de vida secularista que excluye a Dios. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América. Lineamenta, n. 18-19, 1 de agosto de 1996)

Congregación para el Clero
La conducta no recta de los cristianos hace proliferar “nuevos movimientos religiosos” o sectas

En un clima de relativismo religioso y cultural, y a veces también a causa de la conducta no recta de los cristianos, proliferan hoy “nuevos movimientos religiosos”, llamados también sectas o cultos, con multitud de nombres y de tendencias, difíciles de clasificar de modo orgánico y preciso. En la medida que es posible, cabe distinguir movimientos de matriz cristiana, otros derivados de religiones orientales y otros vinculados a tradiciones esotéricas. La razón de la preocupación estriba en que sus doctrinas y prácticas de vida se alejan de los contenidos de la fe cristiana. (Congregación para el Clero. Directorio General para la Catequesis, cap. IV, n. 201, 17 de abril de 1998)

Sínodo de los Obispos
Las sectas minan la unidad religiosa de los católicos

En efecto, las sectas religiosas y movimientos pseudo-espirituales están minando la unidad religiosa y cultural del pueblo católico en América, haciendo uso de abundantes recursos económicos y técnicas a través de un proselitismo, muchas veces manipulador de las conciencias. En América Latina tales sectas con frecuencia atacan la misma identidad nacional, íntimamente ligada a la fe católica. Este es otro desafío para la Iglesia en América en el campo de la formación religiosa. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, Lineamenta, n. 61, 1 de agosto de 1996)

Predicación agresiva de las sectas contra la Iglesia Católica

En general, los movimientos religiosos y las sectas predican agresivamente contra la Iglesia Católica. Además orientan sus campañas proselitistas hacia los marginados de la sociedad, hacia los inmigrantes, hacia los presos en las cárceles, hacia los enfermos en los hospitales y en general hacia todos los que viven en las zonas periféricas de las grandes ciudades, donde la presencia de la Iglesia Católica, a veces, no es consistente. Algunos propagadores de estas sectas interpretan la Biblia en modo fundamentalista, dando concisas respuestas a gente que se encuentra en situaciones de gran incertidumbre, organizan grupos para el estudio de las Escrituras y también pronuncian discursos en las plazas e invitan a participar en los propios lugares de culto. Frecuentemente, las sectas apelan a la emotividad y a la sensibilidad superficial para desarrollar su acción propagandística. En muchos grupos coordinados por estos movimientos se reza por la curación física de los enfermos y se distribuyen limosnas para conquistar a la gente. Atraídos por estas motivaciones muchos católicos han abandonado la práctica de la propia fe para pasar a nuevos movimientos religiosos y sectas en estos últimos años. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, n. 46, 1 de septiembre de 1997)

Juan Pablo II
El patrimonio cristiano corre riesgo bajo la difusión de las sectas

En otras regiones o naciones todavía se conservan muy vivas las tradiciones de piedad y de religiosidad popular cristiana; pero este patrimonio moral y espiritual corre hoy el riesgo de ser desperdigado bajo el impacto de múltiples procesos, entre los que destacan la secularización y la difusión de las sectas. Sólo una nueva evangelización puede asegurar el crecimiento de una fe límpida y profunda, capaz de hacer de estas tradiciones una fuerza de auténtica libertad. Ciertamente urge en todas partes rehacer el entramado cristiano de la sociedad humana. Pero la condición es que se rehaga la cristiana trabazón de las mismas comunidades eclesiales que viven en estos países o naciones. Los fieles laicos —debido a su participación en el oficio profético de Cristo— están plenamente implicados en esta tarea de la Iglesia. En concreto, les corresponde testificar cómo la fe cristiana —más o menos conscientemente percibida e invocada por todos— constituye la única respuesta plenamente válida a los problemas y expectativas que la vida plantea a cada hombre y a cada sociedad. (Juan Pablo II. Exhortación Apostólica Christifideles Laici, n. 34, 30 de diciembre de 1988)

Sínodo para los Obispos
Sugerencias para responder al desafío que constituye la New Age

Varias son las sugerencias para responder al desafío que constituyen los movimientos religiosos, las sectas y demás tendencias como la New Age. En la IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano se propusieron una serie de medidas concretas, que ya comenzaron, de algún modo, a ponerse en práctica en varias partes del Continente: mejoramiento de la formación a través de la catequesis; mayor atención a las celebraciones litúrgicas sobre todo en la preparación de la homilía; más colaboración entre sacerdotes y laicos para una evangelización más personalizada (especialmente en el ámbito de la familia y de la juventud); purificación y promoción de la piedad popular; afianzamiento de la identidad de la Iglesia cultivando aspectos que le son característicos (devoción a la Eucaristía y a la Virgen, comunión con el Romano Pontífice y con el propio Obispo), etc. En general, se constata que existe un consenso unánime acerca de la oportunidad de fortalecer las comunidades católicas en todos los niveles renovando las estructuras de comunión y misión, así como también manteniendo viva la fe en Jesucristo a través de la meditación y reflexión de la Palabra de Dios, de la oración (personal y comunitaria), de la práctica de los sacramentos (sobre todo de la Eucaristía) y de la renovación de la piedad popular. Un eficaz instrumento en la superación de estos desafíos es la colaboración de los Pastores entre sí (a nivel de Conferencias Episcopales y de encuentros regionales de los Arzobispos Metropolitanos con los respectivos Obispos sufragáneos) para poder desarrollar una pastoral orgánica sobre el tema, que se traduzca en acciones conjuntas efectivas. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, n. 48, 1 de septiembre de 1997)

Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso
Es necesario alertar contra los que crean confusión situando la religiosidad de la Nueva Era al mismo nivel que la fe cristiana

En un ambiente cultural marcado por el relativismo religioso, es necesario alertar contra los intentos de situar la religiosidad de la Nueva Era al mismo nivel que la fe cristiana, haciendo que la diferencia entre fe y creencia parezca relativa y creando mayor confusión entre los desprevenidos. En este sentido, resulta útil a exhortación de San Pablo: “avisar a algunos que no enseñen doctrinas extrañas, ni se dediquen a fábulas y genealogías interminables, que son más a propósito para promover disputas que para realizar el plan de Dios, fundado en la fe” (1 Tim 1, 3-4). […] Es por ello necesario identificar con precisión los elementos que pertenecen al movimiento Nueva Era, que no pueden ser aceptados por quienes son fieles a Cristo y a su Iglesia. (Pontificio Consejo de la Cultura y Pontificio Consejo para el Dialogo Interreligioso. Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era, n. 4, 3 de febrero de 2003)

Sínodo de los Obispos
En un mundo donde pululan las sectas, maestros y gurús, hay que recordar a todos que solo hay salvación en el nombre de Jesús

Como en el areópago de Atenas o en el foro romano en tiempos de San Pablo, también hoy abundan ídolos y divinidades, pululan maestros, gurús, sectas, movimientos esotéricos y gnosis globales, que ofrecen proyectos de felicidad y utopías de salvación a los hombres de la época presente. Ante estas realidades es fundamental recordar a todos, una y otra vez, que “no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” (cf. Hch 4, 12) sino sólo el Nombre de Jesús de Nazaret. La salvación que propone este camino es radical y universal, pues perdona y borra los pecados a todo aquel que la reciba con corazón sincero. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, Lineamenta, n. 10-11, 1 de agosto de 1996)

II – La dignidad del Papa no permite jocosidades inconvenientes
Pablo VI
Atención debida del Vicario de Cristo a la dignidad y a la precisión del lenguaje

El Sucesor de Pedro, por voluntad de Cristo, está encargado del ministerio preeminente de enseñar la verdad revelada. El Nuevo Testamento presenta frecuentemente a Pedro “lleno del Espíritu Santo”, tomando la palabra en nombre de todos. Por eso mismo San León Magno habla de él como de aquel que ha merecido el primado del apostolado. Por la misma razón la voz de la Iglesia presenta al Papa “en el culmen —in apice, in specula—, del apostolado”. El Concilio Vaticano II ha querido subrayarlo, declarando que “el mandato de Cristo de predicar el Evangelio a toda criatura se refiere ante todo e inmediatamente a los obispos con Pedro y bajo la guía de Pedro”. La potestad plena, suprema y universal que Cristo ha confiado a su Vicario para el gobierno pastoral de su Iglesia, consiste por tanto especialmente en la actividad, que ejerce el Papa, de predicar y de hacer predicar la Buena Nueva de la salvación. […] Animados por la convicción, cada vez mayor, de la grandeza y riqueza de la palabra de Dios, quienes tienen la misión de transmitirla deben prestar gran atención a la dignidad, a la precisión y a la adaptación del lenguaje. (Pablo VI. Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi, n. 67; 73, 8 de diciembre de 1975)

San Bernardo
En la boca del sacerdote se busca la doctrina, no los chistes graciosos

Entre seglares, las palabras maliciosas no pasan de ser palabras maliciosas; en boca del sacerdote son blasfemias. […] Consagraste tu boca al Evangelio; no es lícito abrirla maliciosamente. Acostumbrarse a ello es sacrilegio. Los labios del sacerdote han de guardar el saber y en su boca se busca la doctrina, no la picaresca y el chisme. Es insuficiente desterrar de los labios las palabras maliciosas, que suelen justificarse como chistes graciosos; también hay que cerrarlas el oído. Es vergonzoso que provoquen tus carcajadas. Pero más vergonzoso aún que las provoques en los otros. (San Bernardo. Tratado de la consideración al Papa Eugenio, cap. XXII)

Juan Pablo II
San Gregorio Magno y la conciencia de la dignidad del Papado: debe responder de lo que hace ante los hombres y ante Dios

“Servus servorum Dei”: es sabido que este título, escogido por él [Gregorio Magno] desde que era diácono y usado en muchas de sus cartas, se convirtió a continuación en un título tradicional y casi una definición de la persona del Obispo de Roma. Y también es cierto que por sincera humildad él lo hizo lema de su ministerio y que, precisamente por razón de su función universal en la Iglesia de Cristo, siempre se consideró y se mostró como el máximo y primer siervo, siervo de los siervos de Dios, siervo de todos a ejemplo de Cristo mismo, quien había afirmado explícitamente que “no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Mt 20, 28). Profundísima fue, por tanto, la conciencia de la dignidad del Papado, que aceptó con gran temor tras haber intentado en vano evitarla permaneciendo escondido; pero, al mismo tiempo, fue clarísima la conciencia de su deber de servir, pues estaba convencido de que toda autoridad, sobre todo en la Iglesia, es esencialmente un servicio; convicción que trató de infundir a los demás. Esa concepción de su propia función pontificia y, por analogía, de todo ministerio pastoral se resume en la palabra responsabilidad: quien desempeña algún ministerio eclesiástico debe responder de lo que hace no sólo ante los hombres, no sólo ante las almas que le fueron confiadas, sino también y en primer lugar ante Dios y ante su Hijo, en cuyo nombre actúa cada vez que distribuye los tesoros sobrenaturales de la gracia, anuncia las verdades del Evangelio y realiza actividades directivas o de gobierno. (Juan Pablo II. Carta Plurimum Significans, en el XVI centenario de la elevación de San Gregorio Magno al Pontificado, 29 del junio de 1990)

viernes, 30 de agosto de 2013

El Magisterio de la Iglesia y las sectas



Las Sectas en Latinoamérica
4º Parte

P. Ignacio Garro, S.J.
Profesor del Seminario Arquidiocesano de Arequipa, ex profesor del Seminario de Trujillo.



c.- Los Documentos del Episcopado Latinoamericano:

En las publicaciones precedentes se aludió a la grave preocupación que siente el Episcopado Latinoamericano por la cuestión de las sectas y de los nuevos movimientos religiosos. Si tuviera que darse un dato del inicio de esta solicitud pastoral de manera solemne, habría que pensar en la III Conferencia General del CELAM celebrada en Puebla, Febrero de 1979. Desde entonces, la documentación episcopal sobre las sectas protestantes en América Latina es muy amplia.

En este apartado final analizamos el tratamiento que se desprende de estos textos del Magisterio Ordinario, valorando comparativamente los documentos de algunas Conferencias Episcopales con aquellos del CELAM. Parece que desde Puebla los análisis de los Documentos del Episcopado Latinoamericano han avanzado relativamente poco. Se viene repitiendo tanto su letra como su espíritu. Sólo en algunos documentos posteriores se han dado pasos que avanzan la reflexión de Puebla.

1.- Afirmaciones del Documento de Puebla:

Es sobradamente conocida la importancia que ha tenido Puebla para el catolicismo Latinoamericano. Aquí nos fijamos exclusivamente en las afirmaciones, dispersas en varios apartados a los largo del documento oficial, respecto al mundo de las sectas protestantes que Puebla denomina "Movimientos Religiosos Libres". He aquí los elementos que deben de resaltarse:

a.- la terminología: Puebla emplea términos y frases como "intensa propaganda protestante", "campaña proselitista y agresiva de las sectas", (nº 342, 1108, 1109, 112); "invasión de sectas", (nº 419); "son clara y pertinazmente anticatólicas y también injustas al juzgar a la Iglesia Católica" (nº 80); que hacen pensar en la actitud y en los sentimientos que vimos en el apartado de "amenaza". Este término, el de amenaza, se emplea literalmente cuando se habla de los aspectos negativos de la religiosidad popular, (nº 456).

b.- Una cierta identificación del pueblo, de la cultura y de la religiosidad latinoamericana con lo "católico": El Documento de Puebla resalta el hecho indiscutible de que la Evangelización en América Latina fue iniciada por la Iglesia Católica: "Desde hace cinco siglos, estamos evangelizando América Latina", (nº 342). Pero esta fe "dada a nuestros pueblos está hoy amenazada", entre otros peligros, "por el influjo de las sectas proselitistas y por los sincretismos foráneos", (nº 342). Abiertamente se reconoce, además, que la fe ha llegado a ser "constitutiva de su ser y de su identidad, otorgándole la unidad espiritual que subsiste, pese a la ulterior división en diversas naciones...", (nº 412). En el nº 444, hablando de la religiosidad popular, llegará a decir: "La religión del pueblo Latinoamericano, en su forma cultural más característica, es expresión de la fe católica. Es un catolicismo popular". Y esa "identidad y originalidad histórica cultural llamada América Latina... se simboliza muy luminosamente en el rostro mestizo de María de Guadalupe, que se yergue al inicio de la evangelización...", (nº 446).

Para Puebla, el hecho de que la Iglesia Católica constituye en América Latina la inmensa mayoría de la población, no sólo es un hecho de carácter sociológico, sino también un hecho "teológico muy relevante" (nº 1100).

c.- Reconocimiento leal de la escasa educación en la fe del pueblo católico, y deficiencias pastorales de la Iglesia misma: A pesar de lo dicho, el Documento de Puebla no refleja el triunfalismo estéril respecto a la realidad religiosa del pueblo católico. Más bien refleja una seria preocupación que la Iglesia Católica asume como "reto" y "desafío". Con gran realismo advierte en un texto muchas veces citado: "Si la Iglesia no reinterpreta la religión del pueblo Latinoamericano, se producirá un vacío que lo ocuparán las sectas, los mesianismos políticos secularizados..." nº 469. Y también en el nº 628 confiesa no haber encontrado siempre "los medios eficaces para superar la escasa educación en la fe de nuestro pueblo (católico)". El pueblo que es descrito como "indefenso frente al proselitismo sectario y a los movimientos pseudo-espirituales".

El mismo realismo se advierte al confesar la serie de elementos que obstaculizan la necesaria renovación:

"la primacía de los administrativo sobre lo pastoral, la rutina, la falta de preparación a los sacramentos, autoritarismo de algunos sacerdotes y encerramiento de la parroquia sobre sí misma, sin mirar la graves urgencias apostólicas del conjunto", (nº 633).

d.- Necesidad de discernimiento y reconocimiento de algunos valores: El Documento reconoce que los grupos religiosos no-católicos no configuran en el continente latinoamericano una realidad única. De ahí que una seria pastoral deba comenzar por la tarea del discernimiento. En el capítulo IV del Documento, dedicado al "diálogo para la comunión y la participación", propone distinguir en la realidad religiosa de Latinoamérica la existencia de, al menos, los siguientes cuerpos: Iglesias Orientales e Iglesia y comunidades de Occidente, (nº 1101), la variedad de corrientes del judaísmo, (nº 1103), el Islam y otras religiones no cristianas, (nº 1104), así como la existencia de "movimientos religiosos libres (popularmente "sectas") de los que afirma que algunos se mantienen dentro de los limites de la profesión de fa básicamente cristiana, mientras que otros no pueden ser considerados como tales", (nº 1102).

En este plural panorama religioso, Puebla recuerda además la existencia de "otras formas religiosas o para-religiosas, con un conjunto de actitudes muy diferentes entre sí, que aceptan una realidad superior (como "espíritus", "fuerzas ocultas", "astros", etc.) con la cual entienden comunicarse para obtener ayuda y normas de vida", (nº 1105).

Puebla, no demuestra tener una visión exclusivamente negativa del problema religioso. Por lo que se refiere a nuestro tema, dice que los "movimientos religiosos libres" (a los que identifica con las "sectas") "manifiestan frecuentemente deseo de comunidad, de participación, de liturgia vivida, que es necesario tener en cuenta", (nº 1109). Y respecto a las "otras formas religiosas o para-religiosas" observa en ellas "la búsqueda de respuestas a las necesidades concretas del hombre, un deseo de contacto con el mundo trascendente y de lo espiritual", (nº 1112).

e.- Estudio detenido del crecimiento de las sectas: No cabe ignorar por más tiempo uno de los retos mayores de la Iglesia Católica en América latina. De ahí que en al apartado dedicado a la acción pastoral, finalizado el Capítulo IV, se recomiende:

" ... estudiar diligentemente el fenómeno de los "movimientos religiosos libres" y las causas que motivan su rápido crecimiento, para responder en nuestras comunidades eclesiales a los anhelos y planteamientos a los cuales dichos movimientos buscan dar una respuesta, tales como liturgia viva, fraternidad sentida y activa participación misionera", (nº 1122).



2.- Las afirmaciones del Documento de Santo Domingo:

Del 12 al 18 de Octubre de 1992, el Episcopado Latinoamericano celebró en Santo Domingo (República Dominicana) su IV Conferencia General, bajo el Tema: "Nueva Evangelización, promoción humana y cultura cristiana".
El Documento final (Conclusiones) consta de tres partes.
1º.- La primera, lleva el título: "Jesucristo, evangelio del Padre". Consiste en una visión cristocéntrica para la nueva evangelización, adoptando un vocabulario no muy usual en los últimos decenios por el catolicismo Latinoamericano, pero: "ha sido retomado para hacer frente al crecimiento incesante de los Nuevos Movimientos Religiosos protestantes, que ponen a Jesucristo, Señor y Salvador, en el centro de su mensaje y ganan millares de adeptos en el continente".
2º.- La segunda parte lleva el título: "Jesucristo, evangelizador viviente de su Iglesia". Consta a su vez de tres capítulos: 1.- La nueva Evangelización. 2.- La promoción humana. 3.- La cultura cristiana.
3.- La tercera parte se titula: "Jesucristo, vida y esperanza de América Latina".
Los temas de las relaciones inter-religiosas y el sectarismo son tratados en la segunda parte en el capítulo primero: "La nueva evangelización". Como fin propio de la "nueva evangelización" propone el "formar hombres y comunidades maduras en la fe que den respuestas a la nueva situación que vivimos", y apunta como factores definitorios de esta nueva situación: "el materialismo, la cultura de la muerte, la invasión de las sectas y las propuestas religiosas de distintos orígenes", (nº 26).
Poco después, hablando de las comunidades eclesiales vivas y dinámicas (1,2) que debe de poseer la Iglesia Católica, se plantea la cuestión del anuncio del Reino a todos los pueblos (1,4). Es en este contexto donde se aborda, en un claro esquema, el problema respecto a:
1.- Los hermanos en Cristo de las otras Iglesias
2.- Los judíos y las otras religiones, entre las que destaca a las religiones indígenas y afro- americanas
3.- Las sectas protestantes fundamentalistas
4.- Los Nuevos Movimientos Religiosos.

Análisis que hace siempre bajo un triple prisma:

a.- La situación de cada una de ellas
b.- Los desafíos que esto representa
c.- Las líneas pastorales a tomar

Interesa que recordemos aquellas afirmaciones de la IV Conferencia del CELAM en Santo Domingo que hacen referencia a nuestra temática:

1.- El diálogo con las religiones no-cristianas: El documento presenta como "desafío" la importancia de iniciar cuanto antes un diálogo con las grandes religiones presentes en el continente, "particularmente las indígenas y afro-americanas, durante mucho tiempo ignoradas o marginadas", (nº 137). Como "línea pastoral", invita a un cambio de actitud por parte católica dejando atrás prejuicios históricos, así como la necesidad de que los agentes de pastoral profundicen en el conocimiento de estas religiones, (nº 138).

2.- Las sectas protestantes fundamentalistas: El documento afirma que "este problema ha adquirido proporciones dramáticas y ha llegado a ser verdaderamente preocupante sobre todo por el creciente proselitismo", (nº 139), cuya "presencia a aumentado de manera creciente desde Puebla hasta nuestros días", (nº 140).

Las sectas fundamentalistas son definidas como "grupos religiosos que insisten en que sólo la fe en Jesucristo salva y que la única base de la fe es la Sagrada Escritura, interpretada de manera personal y fundamentalista, por tanto con exclusión de la Iglesia, y la insistencia en la proximidad del fin del mundo, el juicio próximo", (nº 140). Y como características de las sectas señala el "afán proselitista con visitas domiciliarias, gran difusión de Biblias, revistas y libros, frecuente uso de los medios de comunicación social, ayuda financiera proveniente del extranjero y del diezmo de los fieles, marcados siempre por un moralismo riguroso, con frecuentes reuniones de oración en cultos participativos y emotivos, manifestando una gran agresividad contra la Iglesia Católica, y sus compromisos temporales son muy débiles", (nº 140).

El desafío de estas sectas exige: "dar una respuesta eficaz ante su avance, haciendo más presente la acción evangelizadora de la Iglesia Católica en aquellos sectores más vulnerables, como migrantes, poblaciones sin atención sacerdotal y con gran ignorancia religiosa..." ,(nº 141). Y como líneas pastorales se enumeran: "la firme voluntad de que la Iglesia Católica sea cada vez más comunitaria y participativa, generadora de grupos de familias y círculos bíblicos y haciendo de la Parroquia la "comunidad de comunidades", (nº 142). Pero añade también: "la necesidad de desarrollar una catequesis mucho más adecuada para explicar el Misterio de la Iglesia, la mediación de la Virgen María y de los Santos y la misión de la Jerarquía", (nº 142); "la promoción de ministerios ordenados y laicales, el afianzamiento de la identidad de la Iglesia cultivando la devoción a la Eucaristía, a la Virgen, la comunión y obediencia al Papa y al propio Obispo, y la devoción a la palabra de Dios, (nº 143). También, "la promoción de una Liturgia más viva y participativa" (nº 145); y por último "la instrucción del pueblo de Dios sobre las características de las diversas sectas y las respuestas a las injustas acusaciones que la Iglesia recibe de ellas, así como la promoción de las visitas domiciliarias... crear una pastoral para acoger a los católicos que regresan a la Iglesia", (nº 146).

3.- Los Nuevos Movimientos Religiosos: El documento, siguiendo una perspectiva fenomenológica, los define como "hechos socio-culturales protagonizados por sectores marginales y también capas medias y pudientes de América Latina que, a través de formas religiosas generalmente sincréticas, logran expresar su identidad y anhelos humanos". Pero desde una visión creyente afirma que "estos fenómenos pueden ser considerados como signos de los tiempos", (nº 147). El texto de Santo Domingo distingue varios tipos de Nuevos Movimientos Religiosos que enumera del modo siguiente:

a.- Formas para-cristianas o semi-cristianas, como Testigos de Jehová, Mormones, etc.
b.- Formas esotéricas que buscan una iluminación especial y comparten conocimientos secretos y un cierto ocultismo religioso: Corrientes Gnósticas, Rosacruces, Teósofos, Corrientes Espiritistas, etc.
c.- Filosofías y cultos con facetas orientales, pero que rápidamente se están adecuando al continente americano: Hare Krishna, Luz Divina, Ananda Marga y otros.
d.- Grupos derivados de las grandes religiones asiáticas, ya sea el budismo (grupo de Seiko No ´he), del hinduismo (yoga), o del Islam (Bahá ´i).
e.- Empresas socio-religiosas, como la Secta Moon, o la Nueva Acrópolis, que tienen objetivos ideológicos y políticos bien precisos, junto con sus expresiones religiosas, cruzadas, mediante medios de comunicación social, campañas proselitistas, que cuentan con apoyo o inspiración del Primer Mundo y que religiosamente insisten en la conversión inmediata y el poder de sanación, Iglesia Electrónica.
f.- Multitud de centros de "curación divina" o atención a malestares espirituales y físicos de gente problemática y pobre, con cultos colectivos terapéuticos, (nº 147).

Varias causas pueden explicar, según el documento de Santo Domingo, el interés que despiertan estos Nuevos Movimientos Religiosos:

.- La permanente y progresiva crisis social que favorece una cierta angustia colectiva.
.- La pérdida de identidad de las personas.
.- La capacidad de estos movimientos "para adaptarse a las circunstancias sociales y satisfacer momentáneamente algunas necesidades de la población.
.- El distanciamiento de la Iglesia Católica de sectores populares o pudientes, que buscan nuevos canales de expresión religiosa.
.- La habilidad para ofrecer "aparente solución a los deseos de "sanación" por parte de gente atribulada y enferma", (nº 149).

El "desafío pastoral" consiste en "evaluar la acción evangelizadora de la Iglesia Católica y determinar a qué ambientes humanos llega y a cuáles no llega esta acción", (nº 150).

Como "líneas pastorales" propone, "dar un trato diferenciado a los movimientos religiosos según su índole y sus actitudes en relación con la Iglesia Católica", (nº 151); así como "promover una Liturgia viva y presentar una antropología cristiana que dé el sentido de la potencialidad humana, el sentido de la resurrección y el sentido de las relaciones con el universo (alusión a los horóscopos)", (nº 152).

Comentando los aspectos ecuménicos del documento de Santo Domingo, se espera que el Episcopado de América Latina pueda reemprender pronto un diálogo con el "Consejo de Iglesias de América Latina" (CLAI), que ahora mismo congrega a 140 Iglesias protestantes y a organismos del Nuevo Mundo. También exhorta a que la Iglesia dialogue con las comunidades judías, musulmanas y con las religiones autónomas y afro-americanas, en "las que descubren, con auténtico discernimiento cristiano, las semillas del Verbo".

miércoles, 23 de enero de 2013

Contrariando al Magisterio de la Iglesia, los jesuitas enseñan la aplicación del eneagrama, técnica gnóstica incompatible con la Iglesia Católica


 A pesar de que el eneagrama ha sido descalificado por dos Consejos Pontificios, el de Cultura y el de Diálogo interreligioso, además del beato Juan Pablo II, por considerar que se trata de una técnica gnóstica y por lo tanto incompatible con la doctrina de la Iglesia Católica, los jesuitas en España han organizado un curso de liderazgo en el que utilizan al eneagrama como base de un curso de liderazgo. 
El problema con el eneagrama es que se trata de una técnica que diagnostica y evalúa los distintos tipos de personalidad, utilizando como premisas conceptuales el bagaje esotérico-ocultista del gnosticismo anti-cristiano.
En otras palabras, si se utiliza el eneagrama, se deja de lado la necesidad de la gracia santificante que se dona en los sacramentos y se rechaza la idea de un Salvador de los hombres, y por lo tanto, Cristo es considerado como un personaje mitológico sin trascendencia alguna en la redención, considerada como innecesaria.
Ofrecemos los siguientes artículos en relación al tema, extraídos del sitio infocatolica.com 


ENSEÑANZA GNÓSTICA DE LA NUEVA ERA

Los jesuitas organizan en España un curso de liderazgo inspirado en San Ignacio y con eneagrama

Entidades relacionadas con la Compañía de Jesús están organizando un curso de espiritualidad ignaciana. Dentro del programa se incluye un módulo en el que se desarrolla el «trabajo de enegrama». Según un documento sobre la Nueva Era del Consejo Pontificio de la Cultura y el Consejo Pontifico para el Diálogo Interreligioso, el enagrama es una manifestación actual del gnosticismo y, por tanto, incompatible con el catolicismo.
23/01/13 12:56 AM | Imprimir | Enviar
(InfoCatólica) En estos días se está haciendo la publicidad de un «Curso de liderazgo inspirado en la espiritualidad ignaciana» organizado por instituciones pertenecientes a la Compañía de Jesús. En concreto, las entidades convocantes son la Cueva de San Ignacio (Centro de Espiritualidad situado en Manresa, donde el fundador de la Compañía de Jesús hizo oración y penitencia), el ESADE (prestigiosa escuela de negocios fundada por la orden), la Fundación Jesuïtes Educació y el Centro Cristianismo y Justicia. Los responsables del curso son el P. Pere Borràs, sj, Carlos Losada, Josep M. Lozano y sus colaboradores.
Según la información facilitada por sus organizadores, el curso pretende, entre otras cosas, «descubrir el San Ignacio líder y formador de líderes», «redescubrir el liderazgo en la clave ignaciana de ‘en todo amar y servir’», y «volver a la fuente de experiencia vital con Dios». Por eso se juntan temas más directivos y laborales con cuestiones de tipo más espiritual, y con la práctica del silencio y la meditación. El lugar de realización será la Cueva de San Ignacio.
En el programa, que ha sido enviado recientemente a los suscriptores de los Cuadernos Cristianismo y Justicia, y que puede consultarse en Internet, se puede ver que, entre otros contenidos, el segundo módulo incluye «Trabajo de los resultados del eneagrama», porque en la tarea que hay que desarrollar entre los dos módulos (el primero se celebra en febrero, y el segundo en marzo) está el «trabajo de eneagrama».

¿Qué pasa con el eneagrama?

Algunas instituciones de la Iglesia Católica, especialmente algunas órdenes religiosas, han utilizado o utilizan el eneagrama como técnica psicológica auxiliar para el autoconocimiento y la mejora personal. Sin embargo, en el año 2003 la Santa Sede dejó clara la postura oficial de la Iglesia ante este fenómeno. En su documento Jesucristo, portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la Nueva Era, el Consejo Pontificio de la Cultura y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso señalaban el eneagrama como una manifestación actual de la gnosis, que según el beato Juan Pablo II no es más que «esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra sustituyéndola por palabras que son solamente humanas».
En efecto, el documento vaticano sobre la Nueva Era señala, continuando con el razonamiento del Papa Wojtyla, que «un ejemplo de esto puede verse en el eneagrama –un instrumento para el análisis caracterial según nueve tipos–, que, cuando se utiliza como medio de desarrollo personal, introduce ambigüedad en la doctrina y en la vivencia de la fe cristiana».
En el glosario que se ofrece al final de este documento vaticano se puede leer la siguiente entrada:
«Eneagrama: (del griego ennéa = nueve + gramma = signo) el nombre designa un diagrama compuesto por un círculo con nueve puntos en su circunferencia, unidos entre sí por un triángulo y un hexágono circunscritos. Originariamente se utilizó para la adivinación, pero recientemente se ha popularizado como símbolo de un sistema de tipología de la personalidad que consta de nueve tipos caracterológicos básicos. Se hizo popular tras la publicación del libro The Enneagram de Helen Palmer, pero la autora reconoce su deuda con el médico y pensador esotérico ruso G. I. Gurdjieff, el psicólogo chileno Claudio Naranjo, y el autor Óscar Ichazo, fundador de Arica. El origen del eneagrama permanece envuelto en el misterio, si bien algunos sostienen que procede de la mística sufí».
El blog que tiene en InfoCatólica la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) ya publicó en el año 2009 un estudio exhaustivo firmado por su miembro argentino Roberto A. Federigo, dividido en tres partes, que puede leerse íntegro («Eneagrama: una técnica esotérica y pseudocientífica», ver primera, segunda y tercera parte).
En su trabajo, Federigo explica los inicios esotéricos del eneagrama, afirmando que«originalmente el eneagrama fue utilizado para la adivinación como cualquier mancia, pero fue a partir de su vínculo con la psicología, que pasó a ser un incierto test de personalidad». Según este experto, se trata de una técnica pseudocientífica, debido a que contiene psicología alternativa, determinismo filosófico, dogmatismo, contradicciones empíricas, inmutabilidad y sobrenaturalismo.
Por eso, concluye Federigo en su estudio, «las consecuencias de la pobreza sociocultural, la mala formación educacional, una fe confusa, la inestabilidad emocional, entre otras, logran que algunos individuos sean potenciales víctimas de éstas y otras pseudociencias y prácticas esotérico-ocultistas», refiriéndose al eneagrama.

Más eneagrama jesuítico en Cataluña

En el programa de la Cueva de San Ignacio para el curso 2012/2013 puede comprobarse que este curso de liderazgo no es la única actividad que los jesuitas catalanes organizan en torno al eneagrama. En realidad, una de las ofertas permanentes de su Centro Internacional de Espiritualidad es la denominada «Escuela Ignaciana de Enneagrama», dirigida por el P. Josep Lluís Iriberri, sj.
Leemos en el programa que una de sus actividades, «el Taller Base de Enneagrama (en su 13º año de edición) consta de tres fines de semana residenciales dedicados al descubrimiento y profundización de la teoría enneagrámica, siguiendo la tradición de los padres jesuitas iniciada en la Universidad Loyola de Chicago y de los grandes maestros como Helen Palmer o Russ Hudson».
Tal como se explica, entienden esta práctica como «un puente entre la psicología y las plataformas psico-espirituales de las tradiciones más antiguas del desarrollo humano. El objetivo es trabajar nuestra personalidad, descubrir caminos de conocimiento propio y de los demás, así como mejorar nuestra interrelación».
Otra actividad publicitada por el Centro jesuita es la «Relectura de la vida con el Enneagrama». Y, para terminar, lo más sorprendente: «Ejercicios Espirituales con el Enneagrama (cinco días)», a celebrar en agosto. Y lo explican así:
«Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio son una experiencia de renovación espiritual, que acerca a Dios, única fuente de la Creación de donde proviene toda existencia. La nueva conciencia de nosotros mismos que nos proporciona el Enneagrama, abrir los ojos sobre nuestra verdadera esencia, es ya una primera puerta de entrada por donde avanzar en esta experiencia de renovación. Los Ejercicios no son un taller de Enneagrama: los participantes hacen su proceso personal a partir de sus propios conocimientos del sistema enneagrámico. Según posibilidades, se podrá ofrecer un seguimiento más personalizado».


Jesuitas al servicio del gnosticismo esotérico

A las 11:26 AM, por Luis Fernando 
Lamentablemente tengo que volver a escribir sobre los protagonistas de la secularización interna de la Iglesia. Lamentablemente, vuelven a ser religiosos esos protagonistas.

La Iglesia Católica es consciente de los peligros que plantea la espiritualidad de la Nueva Era a sus fieles. Esoterismo, orientalismo barato acomodado a la mentalidad occidental, gnosticismo, sincretismo, etc. El documento“Jesucristo, portador del agua viva”, aunque no sé si tiene valor magisterial, sirve como orientación para todo el que quiera saber lo que la Iglesia piensa sobre esa cuestión.
En dicho documento aparece claramente mencionado el eneagrama:
Eneagrama: (del griego ennéa = nueve + gramma = signo) el nombre designa un diagrama compuesto por un círculo con nueve puntos en su circunferencia, unidos entre sí por un triángulo y un hexágono circunscritos. Originariamente se utilizó para la adivinación, pero recientemente se ha popularizado como símbolo de un sistema de tipología de la personalidad que consta de nueve tipos caracterológicos básicos. Se hizo popular tras la publicación del libro The Enneagram de Helen Palmer,97 pero la autora reconoce su deuda con el médico y pensador esotérico ruso G. I. Gurdjieff, el psicólogo chileno Claudio Naranjo, y el autor Óscar Icazo, fundador de Arica. El origen del eneagrama permanece envuelto en el misterio, si bien algunos sostienen que procede de la mística sufí.
Pues bien, como informamos hoy en InfoCatólica -no somos los primeros en hacerlo- desde la Compañía de Jesús en España se promociona y se usa el eneagrama, metiéndolo de lleno en cursos de espiritualidad ignaciana. Y, sinceramente, cuesta creer que los responsables de tal hecho desconozcan el texto conjunto del Consejo Pontificio de la Cultura y del Consejo Pontifico para el Diálogo Interreligioso.
Ante esa realidad, caben dos preguntas:
- ¿Piensan los superiores de la Compañía de Jesús en Roma hacer algo para poner fin a ese sinsentido?
- En caso de que la Compañia no haga nada, ¿lo hará la Santa Sede?
Es de suponer que la segunda pregunta es innecesaria. Es decir, no hace falta que un dicasterio romano intervenga cuando el Prepósito General de los jesuitas puede hacerlo. De hecho, algunos fieles pensamos que hay que ir más allá de impedir que se celebre dicho curso, ya que la presencia del eneagrama entre los jesuitas de Cataluña es permanente. Por tanto, hay que entrar al fondo de la cuestión. La Iglesia no se puede permitir que una de sus más gloriosas órdenes religiosas está al servicio del gnosticismo esotérico. No caben medias tintas. No caben apaños. Hay que lanzar un mensaje claro, porque si no, de nada valdrán documentos, artículos, notas, etc.
Es más, cualquiera que esté bien formado en la fe católica se da cuenta de que eso del eneagrama apesta a Nueva Era. Pero claro, no abundan los fieles que han recibido una formación adecuada en estas cuestiones. El documento de los dos consejos pontificios no es conocido por la inmensa mayoría de los que católicos practicantes. Tampoco son millones los que se han leído el informe de RIES (en tres partes: 1, 2 y 3). No basta con que Roma diga que tal o cual cosa está mal. Tiene que impedir que ese mal se difunda desde dentro de la propia Iglesia. Para eso sirve, entre otras cosas, la autoridad eclesial.
Quedamos a la espera de una solución a este problema.
Luis Fernando Pérez Bustamante