"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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jueves, 24 de octubre de 2019

El Papa recuerda que el primer concilio de la Iglesia pidió a los paganos que rechazaran la idolatría

El Papa recuerda que el primer concilio de la Iglesia pidió a los paganos que rechazaran la idolatría

En la audiencia general de este miércoles 23 de octubre de 2019, el papa Francisco ha continuado con el ciclo de catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles. Hoy ha tratado sobre la expansión misionera de la Iglesia tras su primera persecución y lo dispuesto por el primer concilio de la Iglesia, que tuvo lugar en Jerusalén.

23/10/19 3:02 PM

(InfoCatólica) Catequesis completa del papa Francisco en el día de hoy, miércoles 23 de octubre del 2019: 

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que san Pablo, después de ese encuentro transformador con Jesús, es acogido por la Iglesia de Jerusalén gracias a la mediación de Bernabé y comienza a anunciar a Cristo. Pero, debido a la hostilidad de algunos, se ve obligado a trasladarse a Tarso, su ciudad natal, donde Bernabé se une a él para involucrarlo en el largo viaje de la Palabra de Dios. El libro de los Hechos de los Apóstoles, que estamos comentando en estas catequesis, puede decirse que es el libro del largo camino de la Palabra de Dios: la Palabra de Dios debe ser anunciada, y anunciada en todas partes. Este viaje comienza después de una fuerte persecución (cf. Hch 11,19); pero esta, en vez de ser un compás de espera para la evangelización, se convierte en una oportunidad para ampliar el campo donde sembrar la buena semilla de la Palabra. Los cristianos no se asustan. Deben huir, pero huyen con la Palabra, y la difunden por todas partes.

Pablo y Bernabé llegaron primero a Antioquía de Siria, donde se quedan un año entero para enseñar y ayudar a la comunidad a echar raíces (Hechos 11:26).Anunciaban a la comunidad judía, a los judíos. Antioquía se convierte así en el centro de propulsión misionera, gracias a la predicación con la que los dos evangelizadores -Pablo y Bernabé- llegan los corazones de los creyentes, que aquí, en Antioquía, son llamados por primera vez «cristianos» (cf. Hch 11, 26). El libro de los Hechos revela la naturaleza de la Iglesia, que no es una fortaleza, sino una tienda capaz de ampliar su espacio (cf. Is 54,2) y de dar cabida a todos. La Iglesia o es «en salida» o no es Iglesia, o está en camino, ampliando siempre su espacio para que todos puedan entrar, o no es Iglesia. «Una Iglesia con las puertas abiertas» (Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, 46), siempre con las puertas abiertas. Cuando veo una iglesita aquí, en esta ciudad, o cuando la veía en la otra diócesis de dónde vengo, con las puertas cerradas, creo que es una mala señal. Las iglesias siempre deben tener las puertas abiertas porque son el símbolo de lo que es una iglesia: siempre abierta. La Iglesia está «llamada a ser siempre la casa abierta del Padre». De ese modo si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas» (ibid., 47).

¿Pero esta novedad de las puertas abiertas a quién? A los paganos, porque los apóstoles predicaban a los judíos, pero también los paganos venían a llamar a la puerta de la Iglesia; y esta novedad de las puertas abiertas a los paganos desencadena una controversia muy animada. Algunos judíos afirman la necesidad de hacerse judíos mediante la circuncisión para salvarse y luego recibir el bautismo. Dicen: «Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica no podéis salvaros» (Hch 15,1), es decir, no podréis recibir el bautismo más tarde. Primero el rito judío y luego el bautismo: esta era su postura. Y para resolver la cuestión, Pablo y Bernabé consultan al consejo de los Apóstoles y de los ancianos en Jerusalén, y tiene lugar lo que se considera el primer concilio en la historia de la Iglesia, el concilio o asamblea de Jerusalén, al que Pablo se refiere en la Carta a los Gálatas (2,1-10).

Se aborda una cuestión teológica, espiritual y disciplinaria muy delicada: es decir, la relación entre la fe en Cristo y la observancia de la Ley de Moisés. En el curso de la asamblea son decisivos los discursos de Pedro y Santiago, «columnas» de la Iglesia Madre (cf. Hch 15,7-21; Gál 2,9). Invitan a no imponer la circuncisión a los paganos, sino sólo a pedirles que rechacen la idolatría y todas sus expresiones. De la discusión viene el camino común, y esa decisión, ratificada con la llamada carta apostólica enviada a Antioquía.

La asamblea de Jerusalén arroja una luz significativa sobre cómo tratar las diferencias y buscar la «verdad en la caridad» (Ef 4,15). Nos recuerda que el método eclesial de resolución de conflictos se basa en el diálogo, constituido por la escucha atenta y paciente y el discernimiento efectuado a la luz del Espíritu. En efecto, es el Espíritu el que ayuda a superar los cierres y las tensiones y actúa en los corazones para que alcancen la verdad y la bondad, para que lleguen a la unidad. Este texto nos ayuda a comprender la sinodalidad. Es interesante, como escriben la Carta: los Apóstoles empiezan diciendo: «El Espíritu Santo y nosotros pensamos que…». Es propio de la sinodalidad, de la presencia del Espíritu Santo, de lo contrario no es sinodalidad, es parlamento, otra cosa.

Pidamos al Señor que fortalezca en todos los cristianos, especialmente en los obispos y sacerdotes, el deseo y la responsabilidad de la comunión. Que nos ayude a vivir el diálogo, la escucha y el encuentro con nuestros hermanos y hermanas en la fe y con los que están lejos, para gustar y manifestar la fecundidad de la Iglesia, llamada a ser en todos los tiempos «madre gozosa» de muchos hijos (cf. Sal 113, 9).

Archivado en: Papa Francisco; Audiencia General
(http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=36099&fbclid=IwAR2RuMew_n5PC-ABkU26juHTFAqlp9O5ZGJOciD7WXJNKaPPVX-wWQPp7TM)

El Papa Francisco: Pedro y Santiago pidieron a los paganos rechazar la idolatría


Por INFOVATICANA | 23 octubre, 2019
Cuando veo una iglesia aquí, en esta ciudad, o cuando la veía en la otra diócesis de dónde vengo, con las puertas cerradas, creo que es una mala señal
«Pidamos al Señor que fortalezca en todos los cristianos, especialmente en los obispos y sacerdotes, el deseo y la responsabilidad de la comunión»

Esta mañana ha tenido lugar la tradicional audiencia general del Papa en la Plaza de San Pedro. El Santo Padre ha proseguido el ciclo de catequesis sobre los Hechos de los Apóstoles, eligiendo esta vez el pasaje “Dios ha abierto a los gentiles la puerta de la fe» (Hechos 14:27). La misión de Pablo y Bernabé y el concilio de Jerusalén (Hechos de los Apóstoles 15, 7-11).

Tras resumir su discurso en diversas lenguas, el Papa ha lanzado un llamamiento por la situación en Chile. La audiencia general ha terminado, como es habitual, con el canto del Pater Noster y la bendición apostólica. Publicamos las palabras del Papa traducidas al español ofrecidas por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

Catequesis del Santo Padre

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos dice que san Pablo, después de ese encuentro transformador con Jesús, es acogido por la Iglesia de Jerusalén gracias a la mediación de Bernabé y comienza a anunciar a Cristo. Pero, debido a la hostilidad de algunos, se ve obligado a trasladarse a Tarso, su ciudad natal, donde Bernabé se une a él para involucrarlo en el largo viaje de la Palabra de Dios. El libro de los Hechos de los Apóstoles, que estamos comentando en estas catequesis, puede decirse que es el libro del largo camino de la Palabra de Dios: la Palabra de Dios debe ser anunciada, y anunciada en todas partes. Este viaje comienza después de una fuerte persecución (cf. Hch 11,19); pero esta, en vez de ser un compás de espera para la evangelización, se convierte en una oportunidad para ampliar el campo donde sembrar la buena semilla de la Palabra. Los cristianos no se asustan. Deben huir, pero huyen con la Palabra, y la difunden por todas partes.

Pablo y Bernabé llegaron primero a Antioquía de Siria, donde se quedan un año entero para enseñar y ayudar a la comunidad a echar raíces (Hechos 11:26). Anunciaban a la comunidad judía, a los judíos. Antioquía se convierte así en el centro de propulsión misionera, gracias a la predicación con la que los dos evangelizadores -Pablo y Bernabé- llegan los corazones de los creyentes, que aquí, en Antioquía, son llamados por primera vez «cristianos» (cf. Hch 11, 26). El libro de los Hechos revela la naturaleza de la Iglesia, que no es una fortaleza, sino una tienda capaz de ampliar su espacio (cf. Is 54,2) y de dar cabida a todos. La Iglesia o es «en salida» o no es Iglesia, o está en camino, ampliando siempre su espacio para que todos puedan entrar, o no es Iglesia. «Una Iglesia con las puertas abiertas» (Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, 46), siempre con las puertas abiertas. Cuando veo una iglesita aquí, en esta ciudad, o cuando la veía en la otra diócesis de dónde vengo, con las puertas cerradas, creo que es una mala señal. Las iglesias siempre deben tener las puertas abiertas porque son el símbolo de lo que es una iglesia: siempre abierta. La Iglesia está «llamada a ser siempre la casa abierta del Padre». De ese modo si alguien quiere seguir una moción del Espíritu y se acerca buscando a Dios, no se encontrará con la frialdad de unas puertas cerradas» (ibid., 47).

¿Pero esta novedad de las puertas abiertas a quién?  A los paganos, porque los apóstoles predicaban a los judíos, pero también los paganos venían a llamar a la puerta de la Iglesia; y esta novedad de las puertas abiertas a los paganos desencadena una controversia muy animada. Algunos judíos afirman la necesidad de hacerse judíos mediante la circuncisión para salvarse y luego recibir el bautismo. Dicen: «Si no os circuncidáis conforme a la costumbre mosaica no podéis salvaros» (Hch 15,1), es decir, no podréis recibir el bautismo más tarde. Primero el rito judío y luego el bautismo: esta era su postura. Y para resolver la cuestión, Pablo y Bernabé consultan al consejo de los Apóstoles y de los ancianos en Jerusalén, y tiene lugar lo que se considera el primer concilio en la historia de la Iglesia, el concilio o asamblea de Jerusalén, al que Pablo se refiere en la Carta a los Gálatas (2,1-10).

Se aborda una cuestión teológica, espiritual y disciplinaria muy delicada: es decir, la relación entre la fe en Cristo y la observancia de la Ley de Moisés. En el curso de la asamblea son decisivos los discursos de Pedro y Santiago, «columnas» de la Iglesia Madre (cf. Hch 15,7-21; Gál 2,9). Invitan a no imponer la circuncisión a los paganos, sino sólo a pedirles que rechacen la idolatría y todas sus expresiones. De la discusión viene el camino común, y esa decisión, ratificada con la llamada carta apostólica enviada a Antioquía.

 La asamblea de Jerusalén arroja una luz significativa sobre cómo tratar las diferencias y buscar la «verdad en la caridad» (Ef 4,15). Nos recuerda que el método eclesial de resolución de conflictos se basa en el diálogo, constituido por la escucha atenta y paciente y el discernimiento efectuado a la luz del Espíritu. En efecto, es el Espíritu el que ayuda a superar los cierres y las tensiones y actúa en los corazones para que alcancen  la verdad y  la bondad, para que lleguen a la unidad. Este texto nos ayuda a comprender la sinodalidad. Es interesante, como escriben la Carta: los Apóstoles empiezan diciendo: «El Espíritu Santo y nosotros pensamos que…». Es propio de la sinodalidad, de la presencia del Espíritu Santo, de lo contrario no es sinodalidad, es parlatorio, parlamento, otra cosa..

Pidamos al Señor que fortalezca en todos los cristianos, especialmente en los obispos y sacerdotes, el deseo y la responsabilidad de la comunión. Que nos ayude a vivir el diálogo, la escucha y el encuentro con nuestros hermanos y hermanas en la fe y con los que están lejos, para gustar y manifestar la fecundidad de la Iglesia, llamada a ser en todos los tiempos «madre gozosa» de muchos hijos (cf. Sal 113, 9).

Saludos en español

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Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Pido al Señor que refuerce en nosotros y en todos los cristianos, especialmente en los obispos y presbíteros, el deseo y la responsabilidad por la comunión, el diálogo y el encuentro con todos los hermanos, sin excepción, para manifestar la fecundidad de la Iglesia, llamada a ser Madre feliz de muchos hijos. Que Dios los bendiga.

Saludos en otros idiomas

El Papa saludó a los peregrinos polacos y especialmente “a los organizadores de la exposición dedicada al Cardenal Adam Kozłowiecki, inaugurada ayer en la Pontificia Universidad Gregoriana.  En los años de la Segunda Guerra Mundial fue prisionero de los campos de concentración de Auschwitz y Dachau. Más tarde, durante más de 60 años, llevó a cabo el ministerio misionero en Zambia. Con valentía proclamó el Evangelio, luchó intrépidamente por la dignidad y los derechos de los habitantes de África, promovió la construcción de iglesias, escuelas, hospitales y asilos de ancianos. ¡Que el trabajo de este incansable evangelizador polaco-exclamó- abra nuestros corazones a las necesidades de nuestros hermanos y hermanas que viven en países de misión!. Os bendigo con todo mi corazón.

Por último dedicó un pensamiento especial a los jóvenes, los ancianos, los enfermos y los recién casados. “Ayer –dijo- celebramos la memoria litúrgica de San Juan Pablo II; imitemos a este maestro de la fe y de  vida evangélica, ejemplo de amor a Cristo y al hombre”.

Llamamiento del Santo Padre

Sigo con preocupación lo que está sucediendo en Chile. Espero que, poniendo fin a las manifestaciones violentas, se utilice el diálogo para encontrar soluciones a la crisis y hacer frente a las dificultades que la han generado, por el bien de toda la población.
(https://infovaticana.com/2019/10/23/el-papa-pedro-y-santiago-pidieron-a-los-paganos-rechazar-la-idolatria/?fbclid=IwAR34JtbpfhqYrXIX173duFDnh9JGB2l1ctHFpUnMJDY6yinWoXQ6P18u3rI)

martes, 26 de diciembre de 2017

«Los orígenes paganos de la Navidad son un mito sin fundamento histórico»: conozca por qué


Ingleses modernos que quieren ser paganos se declaran druidas y hacen rituales en el Solsticio de Invierno en Stonehenge

ReL18 diciembre 2014

William J. Tighe, profesor de Historia de la Universidad de Muhlenberg,  publicó en diciembre de 2003 un análisis sobre el origen de la fecha de la Navidad cristiana en el 25 de diciembre, negando que se tratase de una fecha que buscase suplantar una fiesta pagana previa, como acusan a veces algunos neopaganos, ciertos grupos protestantes y revisionistas históricos. 

"Los orígenes paganos de la Navidad son un mito sin fundamento histórico", asegura, y como especialista en los siglos XVI a XVIII puede localizar a los personajes que s einventaron esta idea del "origen pagano": el protestante alemán Paul Ernst Jablonski y el monje francés Jean Hardouin. 

Publicamos aquí su análisis completo traducido de la revista ecuménica "Touchstone".

Calculando la Navidad: la auténtica historia del 25 de diciembre
por William J. Tighe

Muchos cristianos creen que el cristianismo celebra el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre porque los padres de la Iglesia se apropiaron de la fecha de un festival pagano. Casi nadie da importancia a este hecho, excepto algunos grupos marginales de evangélicos americanos, que parecen interpretar que ello convierte a la Navidad en un festival pagano.

Sin embargo, resulta interesante saber que la opción del 25 de diciembre es el resultado de los intentos realizados por los primeros cristianos para averiguar la fecha de nacimiento de Jesús, basándose en cálculos de calendario que nada tenían que ver con los festivales paganos.

Fue más bien al contrario, ya que el festival pagano del "Nacimiento del Sol Invicto", instituido por el emperador romano Aureliano el 25 de diciembre de 274, fue casi con toda certeza un intento de crear la alternativa pagana a una fecha que ya gozaba de cierta importancia para los cristianos romanos. Así pues, "los orígenes paganos de la Navidad" son un mito sin fundamento histórico.

La idea de que la fecha fue sacada de los paganos se remonta a dos estudiosos de finales del siglo XVII y principios del XVIII. Paul Ernst Jablonski, un protestante alemán, pretendía demostrar que la celebración del nacimiento de Cristo el 25 de diciembre era una de las muchas "paganizaciones" del cristianismo que la Iglesia del siglo IV había adoptado, como una de las muchas "degeneraciones" que habían transformado el cristianismo apostólico puro en catolicismo.

Dom Jean Hardouin, un monje benedictino, intentó demostrar que la Iglesia católica había adoptado festivales paganos para fines cristianos sin paganizar el Evangelio. En el calendario juliano, creado en el año 45 a.C. bajo Julio César, el solsticio de invierno caía en 25 de diciembre y, por tanto, a Jablonski y a Hardouin les pareció evidente que esa fecha debía haber contenido obligatoriamente un significado pagano antes de haber sido cristiano.

Pero en realidad, la fecha no había tenido ningún sentido religioso en el calendario festivo pagano en tiempos anteriores a Aureliano, y el culto al sol tampoco desempeñaba un papel importante en Roma antes de su llegada.

Había dos templos del sol en Roma. Uno de ellos (mantenido por el clan en el que nació o fue adoptado Aureliano) celebraba su festival de consagración el 9 de agosto, y el otro el 28 de agosto. Sin embargo, ambos cultos cayeron en desuso en el siglo II, en que los cultos solares orientales, como el mitraísmo, empezaron a ganar adeptos en Roma. Y en cualquier caso, ninguno de estos cultos, antiguos o nuevos, tenían festivales relacionados con solsticios o equinoccios.

Lo que ocurrió realmente fue que Aureliano, que gobernó desde el año 270 hasta su asesinato en 275, era hostil hacia el cristianismo, y está documentado que promocionó el establecimiento del festival del "Nacimiento del Sol Invicto" como método para unificar los diversos cultos paganos del Imperio Romano alrededor de una conmemoración del "renacimiento" anual del sol. Lideró un imperio que avanzaba hacia el colapso, ante las agitaciones internas, las rebeliones en las provincias, el declive económico y los repetidos ataques por parte de tribus germanas por el norte y del Imperio Persa por el este.

Al crear esa nueva festividad, su intención era que el día 25, en el que comenzaba a alargarse la luz del día y a acortarse la oscuridad, fuera un símbolo del esperado "renacimiento" o eterno rejuvenecimiento del Imperio Romano, que debía ser el resultado de la perseverancia en la adoración de los dioses cuya tutela (según creían los romanos) había llevado a Roma a la gloria y a gobernar el mundo entero. Y si podía solaparse con la celebración cristiana, mejor aún.

Cálculos navideños ¡antes de tener fecha litúrgica!
Es cierto que la primera prueba de una celebración cristiana en 25 de diciembre como fecha de la Natividad del Señor se encuentra en Roma, algunos años después de Aureliano, en el año 336 d.C., pero sí hay pruebas del Este griego y del oeste latino donde los cristianos intentaban averiguar la fecha del nacimiento de Cristo mucho antes de que lo empezaran a celebrar de una forma litúrgica, incluso en los siglos II y III. De hecho, las pruebas indican que la atribución a la fecha de 25 de diciembre fue una consecuencia de los intentos por determinar cuándo se debía celebrar su muerte y resurrección.
[Tighe no lo detalla, pero un ejemplo claro es el de Sexto Julio Africano, escritor cristiano que en el año 221, en sus Chronographiai, ya establece que Jesús se encarnó en 25 de marzo (por lo que nació 9 meses después, en 25 de diciembre). Esto lo escribe medio siglo antes de que en el 274 Aureliano cree una fiesta para el 25 de diciembre en Roma. Nota de ReL].

¿Y cómo ocurrió todo esto? Parece haber una contradicción en la fecha de la muerte del Señor entre los Evangelios Sinópticos y el Evangelio de Juan. Los sinópticos la situarían en la Pascua de los judíos (después de la Última Cena la noche anterior), mientras que Juan la describiría en la Víspera de la Pascua, en el momento en que los corderos eran sacrificados en el Templo de Jerusalén para el ágape que tendría lugar después de la salida del sol ese mismo día.

La solución a esta cuestión implica contestar a la pregunta de si la Santa Cena fue un ágape pascual o una cena que tuvo lugar un día antes, lo cual no estudiaremos aquí. Basta con decir que la primitiva Iglesia siguió a Juan y no a los sinópticos y, por tanto, creyó que la muerte de Cristo había tenido lugar el 14 Nisán, de acuerdo con el calendario lunar judío.

Por cierto, los estudiosos modernos se muestran de acuerdo con que la muerte de Cristo podría haber tenido lugar en el año 30 o en el 33 d.C., ya que éstos son los únicos años de esa época en los que la Vigilia de Pascua podían haber caído en viernes. Las posibilidades son, por tanto, el 7 de abril del 30 o el 3 de abril del 33.

Sin embargo, dado que la Iglesia primitiva fue forzosamente separada del judaísmo, entró en un mundo de calendarios distintos y tuvo que instaurar sus propios momentos para celebrar la Pasión del Señor, en parte también para independizarse de los cálculos rabínicos de la fecha de Pascua. 

Por otra parte, como el calendario judío era un calendario lunar que constaba de 12 meses de 30 días cada uno, cada pocos años debía añadirse un mes decimotercero por un decreto del Sanedrín, para mantener el calendario sincronizado con los equinoccios y los solsticios, así como para evitar que las estaciones se fueran "desviando" hacia meses inapropiados.

Aparte de la dificultad que debieron tener los cristianos en investigar, o quizás en ser bien informados sobre las fechas pascuales en un determinado año, el hecho de seguir un calendario lunar diseñado por ellos habría dispuesto en su contra tanto a judíos como a paganos, y seguramente también les habría sumido en inacabables disputas entre sí mismos.

El siglo II vio fuertes disputas sobre si la Pascua tenía que caer siempre en domingo o en cualquier día de la semana dos días después del 14 Artemision/Nisán, pero haber seguido un calendario lunar no habría hecho más que agravar estos problemas.

Estas divergencias eran interpretadas de distintas maneras entre los cristianos griegos de la parte oriental del imperio y los cristianos latinos en la parte occidental del mismo. Parece ser que los cristianos griegos quisieron encontrar una fecha equivalente a su 14 Nisán en su propio calendario solar y, dado que el Nisán era el mes en el que tenía lugar el equinoccio de primavera, eligieron el día 14 de Artemision, el mes en el que el equinoccio de primavera caía invariablemente en su propio calendario. Alrededor del 300 d.C., el calendario griego fue solapado por el romano y, como las fechas de principio y final de los meses en estos dos sistemas no coincidían, el 14 Artemision se convirtió en el 6 de abril.

No obstante, parece que los cristianos latinos del siglo II en Roma y África del norte querían establecer la fecha histórica en la que murió Jesús. En la época de Tertuliano [c.155 -220 d.C.] habían concluido que murió en viernes, 25 de marzo del 29. Como nota aparte, debo hacer constar que ello es imposible: el 25 de marzo del 29 no cayó en viernes, y la Víspera de Pascua judía en el 29 d.C. no caía en viernes ni en 25 de marzo, ni siquiera en el mes de marzo.

Cuando los antiguos creían en la "edad integral"
Así pues, en el este, tenemos el 6 de abril y, en el oeste, el 25 de marzo. Llegados a este punto, debemos introducir una creencia que parece ser que se propagó en el judaísmo en el tiempo de Cristo, pero la cual, como no aparece en la Biblia, no han tenido presente los cristianos. Se trata de la "edad integral" de los grandes profetas judíos: la idea de que los profetas de Israel murieron en la misma fecha que la de su nacimiento o concepción.

Este conocimiento es un factor clave a la hora de entender por qué algunos de los primeros cristianos llegaron a la conclusión de que el 25 de diciembre fue la fecha del nacimiento de Jesucristo. Los primeros cristianos aplicaron esta idea a Jesús, con lo que el 25 de marzo y el 6 de abril no sólo eran las supuestas fechas de la muerte de Jesús, sino también las de su concepción o nacimiento. Existe alguna prueba fugaz de que al menos algunos cristianos en los siglos I y II consideraron el 25 de marzo y el 6 de abril como la fecha del nacimiento de Cristo, pero rápidamente prevaleció la asignación del 25 de marzo como la fecha de la concepción de Cristo.

Y es en este día, conmemorado casi universalmente entre cristianos como la Fiesta de la Anunciación, cuando el Arcángel Gabriel llevó la Buena Nueva de un salvador a la Virgen María, con cuyo consentimiento la Palabra de Dios ("Luz de Luz, Dios verdadero del Dios verdadero, nacido del Padre antes de todos los tiempos") se encarnó en su vientre. ¿Cuánto dura un embarazo? Nueve meses. Si contamos nueve meses a partir del 25 de marzo, es 25 de diciembre; si es a partir del 6 de abril, tenemos el 6 de enero. El 25 de diciembre es Navidad y, el 6 de enero, es la Epifanía.



Ingleses modernos en Stonehenge realizando un ritual neopagano de "solsticio de invierno"

La Navidad (el 25 de diciembre) es una fiesta de origen cristiano occidental. Parece que en Constantinopla fue introducida en el año 379 ó 380. De un sermón de San Juan Crisóstomo, que en su época fue un renombrado asceta y predicador en su nativa Antioquía, parece que ahí la fiesta se celebró por primera vez el 25 de diciembre del 386. Desde esos centros, se esparció por todo el Oriente cristiano y se adoptó en Alejandría alrededor del 432, mientras que en Jerusalén se asumió un siglo o un poco más después.

Los armenios, solos entre las Iglesias cristianas antiguas, nunca la adoptaron, y hasta hoy llevan celebrando el nacimiento de Cristo, la adoración de los Reyes y el bautismo el 6 de enero.

Por su parte, las Iglesias occidentales fueron adoptando gradualmente la celebración de la Epifanía del este el 6 de enero, y Roma lo hizo entre el 366 y el 394. Pero en Occidente, esta festividad se presentaba normalmente como la conmemoración de la visita de los Reyes Magos al niño Jesús y, como tal, era una fiesta importante, pero no una de las más determinantes. Ello provocaba un fuerte contraste con la posición de la Iglesia oriental, donde sigue siendo la segunda fiesta más importante de la iglesia después de la Pascua.

En Oriente, la Epifanía es mucho más importante que la Navidad. La razón es que la festividad también celebra el bautismo de Cristo en el Jordán y el momento en que la Voz del Padre y el Descenso del Espíritu Santo manifestaron por primera vez a los mortales la divinidad del Cristo Encarnado y la Trinidad de las 3 Personas en un solo Dios.

Una fiesta cristiana
Así pues, parece que el 25 de diciembre como fecha del nacimiento de Cristo no está en absoluto en deuda con las influencias paganas en las prácticas de la Iglesia durante o después del tiempo de Constantino.

Es totalmente improbable que fuera la fecha exacta del nacimiento de Cristo, pero surgió estrictamente de los esfuerzos de los primeros cristianos latinos para averiguar la fecha histórica de la muerte de Cristo.

En cambio, la fiesta pagana que instituyó el emperador Aureliano en esa fecha, en el año 274, no sólo fue un esfuerzo para utilizar el solsticio de invierno con el objetivo de hacer una declaración política, sino que, casi con toda certeza, fue también un intento de dar un sentido pagano a una fecha ya importante para los cristianos romanos. 

A su vez, los cristianos podrían más tarde volver a adoptar la fiesta del "Nacimiento del Sol Invicto" para referirse, en memoria del nacimiento de Jesús, a la ascensión del "Sol de la Salvación" o el "Sol de la Justicia".

(William J. Tighe recomienda la lectura de Los Orígenes del Año Litúrgico de Thomas J. Talley sobre la historia de la fecha de Navidad y otras fechas litúrgicas. El artículo original en inglés está aquí).

Lea también: La dictadura puritana y republicana de Cromwell prohibió la Navidad 13 años: ¡pasteles incluidos!
(https://www.religionenlibertad.com/los-origenes-paganos-de-la-navidad-son-un-mito-sin-fundamento-46613.htm)

martes, 21 de julio de 2015

Retroceso a la edad pre-cristiana: paganos españoles solicitan la consideración de "notorio arraigo"



El pasado día 3 de julio el Ministerio de Justicia de España hizo oficial y públicas la nueva normativa y las modificaciones legales en materia de Libertad Religiosa aprobadas en Consejo de Ministros, en concreto sobre la modificación de Inscripción y trámites del Registro de Entidades Religiosas y la regulación para el reconocimiento del Notorio Arraigo, tal como informamos en el número 378 de Info-RIES. Recogemos a continuación algunos comentarios que se han hecho en los principales medios digitales de los neopaganos españoles (registrados oficialmente como entidades religiosas).

Los neopaganos, consultados por el Gobierno

Según leemos en Plataforma Pagana, en un artículo firmado por su portavoz, Fernando González, en septiembre del año pasado y por primera vez en la historia de las religiones paganas, la Subdirección General de Relaciones con las Confesiones (SGRC) reconoció a los Cultos que componemos la Plataforma Pagana (Plataforma) como Órgano Consultivo y dio traslado a nuestra Plataforma de los borradores de Real Decreto de las citadas normativas, al objeto de oírnos y recabar nuestra opinión en Documento Oficial de Alegaciones.

Hemos de destacar en primer lugar y antes de entrar en materia, que el Ministerio de Justicia haya tenido la consideración de reconocernos Órgano Consultivo y pedirnos un informe oficial sobre estos Reales Decretos, interesándose por nuestra opinión y que haya sido tenida en cuenta en la Comisión Asesora de Libertad Religiosa.

Este es un paso importante que por sí mismo supone un valor para nuestras Confesiones, la normalización de nuestro estatus y la evidencia palpable de la buena disposición del Estado, de la que la SGRC ha dado sobradas muestras de sensibilidad para con las Confesiones minoritarias, gracias a la voluntad resuelta por corregir las diferencias actuales de su titular, D. Ricardo García.

Sabemos que la normalización social y legal de nuestros Cultos es una carrera de fondo, no de velocidad y que por lo tanto no valen atajos ni titulares efectistas, sino un trabajo arduo, constante y poco vistoso, con una expectativa a largo plazo y no exento de muchos sinsabores y decepciones, pues pulsar a ritmo administrativo, revertir siglos de prejuicios y dejar a un lado los resquemores no es tarea nada fácil.

Por cuestiones obvias de discrecionalidad, no hemos podido adelantar ni comentar nuestras valoraciones hasta la fecha al vernos sujetos al procedimiento legal, pero una vez ya sancionadas quisiéramos destacar algunos de los aspectos de esta importante reforma. Una vez ponderado el hecho de pedir nuestra opinión, lo siguiente que nos gustaría entrar a valorar son las modificaciones propiamente dichas.

Valoración sobre la reforma del Registro

Así, en lo relativo al Real Decreto por el que se regula el Registro de Entidades Religiosas, queremos señalar que:

- Nos parece positivo actualizar una normativa con más de 30 años en funcionamiento y a nuestro parecer obsoleta en diferentes aspectos.

- Comprendemos lógico que el Estado haya decidido cuantificar el número de personas mínimo necesario para presentar la Solicitud de Inscripción, con la intención de descartar iniciativas dudosas y carentes de la estabilidad necesaria, para hacerse depositarios de los derechos y deberes que exige su cualidad como Entidad con personalidad jurídica, si bien pensamos que la cantidad, 20 personas, pueda ser excesiva, máxime los reparos que hay, especialmente en nuestra Comunidad, a exponer públicamente sus creencias en un Registro Oficial.

- Nos congratulamos de que se haya aceptado otra de nuestras reivindicaciones, que es la de crear un Registro de Ministros de Culto abierto para que las Confesiones minoritarias también puedan inscribir a sus sacerdotes y sacerdotisas y tener un reconocimiento público y oficial de los mismos. Valioso en caso de que requieran de nuestros servicios o que necesitemos ejercer nuestro oficio en espacios públicos con garantía suficiente.

- Creemos un acierto el tratamiento informatizado y volcado de todos los datos registrales, al objeto de agilizar la información.

Valoración de la consideración de “notorio arraigo”

En cuanto al Real Decreto por el que se regula la declaración de notorio arraigo de las confesiones religiosas en España:

- Creemos que el sentido que tiene en nuestro país el Notorio Arraigo, no está enfocado en absoluto a facilitar una colaboración a las Confesiones acorde a su infraestructura y necesidades, sino en premiar y privilegiar la posición de los Cultos mayoritarios, que reciben toda la ayuda y ventajas, frente al resto de religiones que simplemente carecen de ayuda alguna.

- Entendemos que debe existir un principio de proporcionalidad universal en la colaboración que presta el Estado a las Confesiones religiosas, de tal forma que las ayudas lleguen a todos los Cultos y no solo a los que más tienen, ya que hoy a la vez que se privilegia a los Cultos mayoritarios en todo, se pone en situación de desventaja a las creencias menos favorecidas históricamente o con menos fieles en una desproporción tan evidente como onerosa.

- Dicho lo anterior y conscientes que nuestra reivindicación es una propuesta que debe estar siempre presente, hemos de reconocer que este Real Decreto es un paso muy importante y decisivo que va por el buen camino, tendente a desarrollar esta colaboración desde parámetros objetivos y concretos.

- Consideramos que estar obligados a acreditar nuestra presencia y participación activa en la sociedad española, puede ser un requisito ambiguo y que nos pone de entrada en desventaja, puesto que al no tener ayuda previa ninguna precisamente por no contar con el Notorio Arraigo, tampoco se nos ha facilitado esta posibilidad. Por otra parte creemos que siendo religiones, la única participación activa que se nos puede exigir es la religiosa y para con nuestros fieles.

- Se da un gran paso desde no existir criterios objetivos definidos, a aplicar criterios objetivos comunes para todas las Confesiones. Sobre este particular y si bien creemos excesivas las condiciones necesarias para que el Estado reconozca el Notorio Arraigo, somos conscientes que ha de haber un criterio mínimo que nunca va a convencer a todos y que puede ser mejorable, pero que al ser un primer paso en el buen camino, es positivo en sí mismo.

En resumidas cuentas, nos satisface haber sido invitados a participar, ser escuchados y que algunas de nuestras propuestas se hayan plasmado en las nuevas leyes, como el Registro de Ministros de Culto o que el número mínimo de 20 personas que certifiquen la Solicitud de Inscripción, no se aplique a las Asociaciones y Congregaciones, sino exclusivamente a las Confesiones religiosas. Muy pronto podremos dar cuenta de las últimas novedades pendientes de resolución, así como de los pasos que vamos dando en aquellas otras que hemos empezado a gestionar.

La solicitud del notorio arraigo

En La Voz de Odín leemos la crónica que han hecho de la reunión con el subdirector general de Relaciones con las Confesiones. El pasado 8 de junio tuvo lugar una reunión entre Ricardo García García, subdirector general de Relaciones con las Confesiones, y una representación de la Comunidad Odinista de España-Asatru (COE).

El objeto principal de la reunión residió en analizar el estado de la solicitud de Notorio Arraigo por parte de nuestra confesión. Por nuestra parte le explicamos los pormenores de la misma, enumerando los motivos que nos han impulsado a hacerla. Para COE el Notorio Arraigo para el Odinismo-Asatru, y en general para las religiones politeístas indoeuropeas es una necesidad de primer orden, no solamente para los actuales practicantes de las mismas, sino para restablecer un elemento sagrado de nuestro pueblo, ese inconsciente colectivo que vibra en nuestra alma comunitaria.

Le expresamos que los siglos de persecución sufridos por nuestros antepasados, un pueden caer en saco roto, no pueden ser ignorados. Es necesario que tanto la Iglesia, como el Estado español, los dos, representantes jurídicos de quienes cometieron el genocidio sobre nuestra religión pidan disculpas y reparen en la medida de lo posible los daños causados.

De la misma manera que se reconoció al Islam y el Judaísmo, por la expulsión de España, en 1492, por los reyes “Católicos”, el estado debe reparar el daño causado a nuestras confesiones. D. Ricardo García nos comunicó, que dicha solicitud ha sido vista por la Comisión Asesora de Libertad Religiosa, que ha encargado la realización de un informe por dos vocales, que se analizará en el próximo pleno, cuya presidencia la ostenta el ministro de justicia.

Asimismo, D. Ricardo García comentó la necesidad que todas las confesiones religiosas se agrupen para poder comunicar debidamente con el estado, por ejemplo, la federación protestante cuenta con 3000 entidades, lo que hace imposible un dialogo individualizado entre cada una de ellas y la administración. Se le preguntó específicamente por la tipología legal que debería tener, y nos respondió que debe tener la forma jurídica de federación religiosa. Cualquier otro tipo, alegal, como plataformas y similares, quedará excluidas con la implantación de la nueva ley.

Se hace por tanto fundamental, que el conjunto de las confesiones nativas indoeuropeas radicadas en España nos agrupemos, si es que queremos avanzar en la reimplantación social de las mismas. Si bien es cierto que se ha conseguido mucho, también lo es, que los retos son enormes, el mundo moderno cada día más complejo, con sus estructuras más jerarquizadas. A los Odinistas-Asatru no nos gustan las religiones organizadas, todo aquello que ha representado para nosotros la iglesia a través de los siglos.

Ricardo García nos animó pues, a que el conjunto del paganismo español se agrupe, y se estructure internamente, para que pueda seguir creciendo y se fortalezca, para que se defienda, por ejemplo, de todas estas personas que desde fuera, lo utilizan inadecuadamente, espiritistas, curanderos y en fin todas las personas que lo enturbian

Desde nuestra confesión le damos las gracias por habernos atendido de manera tan satisfactoria y deseamos que las relaciones que tenga el paganismo español en general, con la administración, sean francas y cordiales, aunque no estemos de acuerdo en todas las cosas, el diálogo es necesario y fundamental.
(Fuente: Infories.com)

jueves, 17 de octubre de 2013

Inaceptable profanación pagana en templo católico de Aparecida: procesión de diosa pagana Deki


El día 5 de octubre de 2013, en el tercer día de la Novena a Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil, se produjo una inaceptable profanación del Santuario, reconocido como uno de los templos más importantes de la Iglesia Católica y del mundo, con una visita anual de diez (10) millones de personas. Ese día, de un modo totalmente contrario al sentir de la Fe católica y al fin mismo del Santuario de Aparecida, que es el de venerar a María Santísima, la Madre de Dios (declarada Reina de Brasil por San Pío X), se llevó a cabo una insólita, inaudita e inaceptable procesión, en el interior del santuario, con la imagen de la diosa pagana "Deki", la cual, según la mitología griega, es hija de Zeus y Temis y es considerada "diosa de la justicia".
No conocemos las (sin)razones que han permitido este verdadero despropósito -porque rendir culto a una deidad pagana en un templo católico, y aún más, en uno de los principales santuarios marianos del mundo, es más que un despropósito, es una profanación-, pero no solo no las compartimos, sino que las rechazamos rotundamente, con todas nuestras fuerzas, toda vez que la Sagrada Escritura nos advierte que "los dioses de los paganos son demonios" (Sal 95, 5; cfr. 1 Cor 10, 20). 
Frente a tamaña agresión, instamos a profundizar en la lectura y meditación de la Palabra de Dios y a intensificar la oración, la penitencia y la mortificación en desagravio por esta profanación, al tiempo que hacemos nuestras las palabras de San Bernardo contra los paganos (interpretando que las "armas" de las que habla San Bernardo son las prácticas espirituales que nos proporciona la Santa Madre Iglesia):
“Ellos quieren hacerse cargo de los Santos Lugares en los que se efectúa nuestra salvación, y amenazan con arruinar los lugares regados con la Preciosa Sangre de Nuestro Salvador.
Los enemigos de la cruz conjuraron contra Nuestro Señor y mostrando audacia y orgullo, gritaron juntos: ". Vamos a tomar posesión de su santuario"
¡Ánimo, pues, generoso guerrero! ¡Toma tus armas y el que no tenga espada, que se de prisa para comprar una!”.
San Bernardo