"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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jueves, 27 de agosto de 2020

Alemania: Cienciología aprovecha la pandemia para hacer proselitismo

 La Iglesia de la Cienciología, considerada por las autoridades germanas una amenaza para el sistema democrático, está aprovechando la epidemia de coronavirus para promocionar una campaña sanitaria propia para reclutar adeptos, según advirtió el pasado 21 de agosto el Órgano Federal para la Protección de la Constitución (BfV), responsable del contraespionaje y la lucha antiterrorista en Alemania. Lo cuenta Juan Carlos Barrena en el Diario Vasco.


Sus agentes han advertido de que la Cienciología está repartiendo en este país panfletos bajo el título «Como impedir la propagación de enfermedades con el aislamiento» con los que trata de «instrumentalizar la epidemia» y busca el contacto con gente temerosa a la que poder influir y ganar para su movimiento.


El BfV ha solicitado la colaboración ciudadana y pide que se denuncien a un correo electrónico de su oficina los casos en los que se observe el reparto de esos panfletos. El citado organismo mantiene en observación a la Iglesia de la Cienciología porque el orden social que persigue atenta contra valores fundamentales como la dignidad humana. El BfV calcula que cuenta con unos 3.500 adeptos en Alemania.

domingo, 5 de abril de 2020

Presidente de Cienciología: la crisis sanitaria del coronavirus es fruto de la histeria

Iglesia de la Cienciología - Wikipedia, la enciclopedia libre
FUENTE: Educasectas
A medida que el coronavirus continúa propagándose por todo el planeta, la Iglesia de la Scientology se burla oficialmente de la pandemia y anima a sus seguidores a continuar con las actividades normales de la iglesia, al mismo tiempo que trata con desdén a la ciencia y a la misma autoridad gubernamental. Lo leemos en la web Educasectas, dirigida por el psicólogo español Miguel Perlado.

Si bien todos los expertos médicos, así como las autoridades competentes, advierten que quedarse confinado en casa es la mejor estrategia para frenar la propagación del coronavirus, Scientology ha desplegado su propia respuesta para continuar los servicios y su pretendido “asesoramiento espiritual” en su sede internacional. Pero no sólo en su sede internacional de los Estados Unidos, puesto que en Barcelona, por ejemplo, han continuado desarrollando sus actividades en la calle Dos de Mayo una vez declarado el estado de alarma nacional. O también en Italia, en donde justamente ayer la policía italiana multaba a varios miembros de Scientology que se encontraban reunidos en una de las sedes italianas del grupo, desobedeciendo la alarma nacional que existe en Italia.

Si bien la pandemia ha impulsado a prácticamente todas las organizaciones religiosas a suspender sus actividades regulares presenciales, ofreciendo la posibilidad de celebrar sus encuentros por canales virtuales, lo cierto es que Scientology continúa funcionando en muchas de sus sedes desoyendo la alarma por el coronavirus. Y es que, entre otras cosas, Scientology no fue creada para realizarse a través de Internet, requiere el contacto personal, y es justamente desde ahí de donde se obtienen los servicios de pago, una de las principales fuentes de ingresos de la organización.

Puertas afuera, la iglesia ha asegurado que han tomado medidas muy precisas para evitar la propagación del coronavirus. Por ejemplo, sus portavoces han indicado a algunos medios estadounidenses, que antes de entrar en la sede, se toma la temperatura a cada adepto. Igualmente, toda la comida consumida en Base de la Tierra de Flag, la sede espiritual de la Iglesia de Scientology en Clearwater, Florida, es desinfectada con un sistema de agua con ozono, el cual, aseguran, “mata cualquier agente patógeno, incluyendo el virus”.

Ciertamente, en su página web, se ofrecen algunas recomendaciones básicas, aunque rápidamente invitan a realizar un curso online gratuito que lleva el siguiente título: “Soluciones ante un entorno peligroso”. Providencial. Y que, casualmente, trabaja los siguientes contenidos, tal y como puede escucharse en el video promocional: “sólo vemos caos, terremotos, inundaciones, enfermedades… eventos que no podemos controlar… se nos deja sintiéndonos inseguros… parece que el mundo se vuelve cada día más peligroso… pero el entorno no siempre es tan amenazante… lo cierto es que hay gente que se gana la vida creando caos y trastornos… (se refiere a periodistas, políticos, médicos)… ‘los medios de comunicación nos inundan con malas noticias’… (se escucha en la locución de la televisión de fondo en el video)… miles de personas podrían morir por una gripe que se transmite por los ratones… ‘si soy elegido, será obligatorio que todo el mundos se vacune’ (dice un alcalde en la locución de fondo de la televisión que se ve en el video)… fomentan el miedo, son mercaderes de caos y vendedores de conflicto… nuestra salud y cordura, están afectadas por cuán peligroso percibimos que es el entorno… pero el mundo de amenazas y peligro es un mundo imaginario, creado con mentiras… detrás de eso se encuentra el mundo real… donde la gente vive vidas más tranquilas y felices”. En definitiva: que Scientology lleva a las personas al mundo real, fuera de todo el miedo y el caos que describen que existe en el mundo (y que según ellos proviene de políticos, médicos, psicólogos y agentes del gobierno).

Desde la sede central de Scientology en Clearwater, afirman que han destinado a unos 350 miembros regulares a tareas de limpieza a tiempo completo. Unas rutinas que incluyen limpiar los pomos de puertas, manetas o pasamanos de escaleras, “de forma continuada, a lo largo del día, sin parar”. Asimismo, las habitaciones del personal se limpian y descontaminan a diario, al igual que los conductos de aire acondicionado, los baños u otros espacios. En las salas de auditación de Scientology, donde los adeptos se sientan frente a un consejero espiritual y sostienen dispositivos llamados e-meters (vulgares detectores de mentiras revestidos de pretendidas cualidades espirituales), se han reubicado los muebles para mantener a las personas casi dos metros de distancia.

Las salas de auditación y las salas de cursos, donde los adeptos siguen en actividades de grupo las enseñanzas del fundador de Scientology L. Ronald Hubbard, disponen también de los respectivos desinfectantes de manos. Aunque luego hayan circulado también imágenes en las que se ve a miembros de Scientology empaquetar el “kit de higiene” sin medida de protección alguna (ni guantes, ni mascarilla, ni nada de nada). E incluso los autobuses de la Organización de Mar, donde los trabajadores tienen un contrato de mil millones de años –lo que viene a significar de por vida–, también se están tomando medidas para evitar la propagación del coronavirus. Pero lo cierto es que la descontaminación de las superficies no es suficiente para prevenir el coronavirus si las personas siguen estornudando, tosiendo y respirando alrededor.

Pero el pasado 13 de marzo, el líder actual de Scientology, David Miscavige, envió un boletín para los seguidores describiendo las medidas que la iglesia había tomado para enfrentar la pandemia, incluyendo la cancelación de la celebración del cumpleaños anual de Hubbard. En la carta, hecha pública por el periodista Tony Ortega, el representante espiritual de Scientology se refiere a que “estamos tomando, de hecho, mayores medidas preventivas que nadie, en cualquier lugar de la tierra, y durante mucho tiempo”. Pero más llamativo todavía es que en la circular filtrada, el mismo Miscavige describa la situación actual de pandemia como “la histeria actual”. Más concretamente, dijo a sus casi cincuenta mil miembros en los Estados Unidos (al menos son los que aseguran tener allá), que la crisis internacional de salud pública “es una histeria, creas en ella o no (y de lo único que puedes estar seguro es de que es histeria)”.

Cuando se intentó pedir aclaraciones al portavoz de la iglesia Ben Shaw, se limitaron a responder que si tal cosa fuera así, entonces para qué estarían tomando tales medidas de prevención para la propagación del virus, volviendo a reiterar que ellos están llevando a cabo todas las acciones posibles para evitar que el virus entre en los centros de Scientology, a la vez que aseguran estar desinfectando las iglesias “con el descontaminante más poderoso y agresivo disponible”. Lo cual no deja de abrir el interrogante de cómo justificarán ante sus adeptos tales medidas, teniendo en cuenta que Scientology, desde sus inicios, siempre ha garantizado poder acceder a una serie de conocimientos que aseguran la curación completa de cualquier dolencia humana.

Y, como viene siendo habitual en su forma de proceder ante los críticos, y ante las preguntas de algunos periodistas del Tampa Bay acerca de esta circular de Miscavige, respondieron que “no eres capaz de desviarte de tu patrón de suscitar controversia con respecto a prácticamente todos los temas que involucran a la Scientology, incluso en medio de la crisis de salud más severa de nuestra vida. ¡Qué vergüenza! Por eso no responderemos a sus preguntas”.

El líder espiritual de Scientology, que dirige la iglesia desde enero de 1986, cuando el fundador L. Ronald Hubbard “dejó su cuerpo para continuar su investigación en otro planeta”, aclaraba a los adherentes “no tengáis dudas, no hay ninguna desaceleración para nosotros… Así que una vez que esta situación actual pase, y pasará, vas a necesitar un cinturón de seguridad para cuando los cohetes disparen para el despegue”, refiriéndose a que la prioridad dentro de Scientology es mantener toda la actividad comercial de cursos para garantizar que pueda seguir “recorriéndose el Puente hacia la Libertad Total”, que esta situación no va a implicar una interrupción en los cursos, que seguirán realizándose para seguir adelante en el Puente (escalera de cursos interminables que Scientology plantea para alcanzar el mayor desarrollo espiritual descrito por el grupo, el estadlo de Clear).

La circular que envió Miscavige, que se intitula “Inspector General Network Bulletin No. 88”, es de especial importancia en tanto que fue enviada justamente el mismo día del aniversario del fundador, una de las citas esenciales para cualquier adepto de Scientology. En esa misma circular, Miscavige se lamentaba que “nuestro salón de eventos en Clearwater ha cancelado todos los eventos públicos hasta por lo menos abril”, incluyendo “nuestro Fin de Semana anual [más especial] de todos los Fines de Semana”. Y es que el director espiritual de Scientology “había preparado una celebración de proporciones alucinantes”, según sus mismas palabra, dichas en tono claro de irritación y fastidio ante el hecho de tener que restringir las actividades de grupo de Scientology.

En relación a las medidas frente al coronavirus, Miscavige escribió que “se está previniendo y/o matando lo que sea que este virus sea”, si es que es real, desinfectando las diversas propiedades de la iglesia con “infusiones masivas de ozono en el aire, así como peróxido nebulizado y Decon7”. Y en el caso de que nadie hubiera visto tales acciones de desinfección, Miscavige aclaró que “si no lo has visto, es porque la operación ocurre en espacios desocupados antes de que llegues”.

Posiblemente, tales medidas sirvan de bien poco para no infectar a cerca de los tres mil empleados que tienen en la Organización del Mar, que de hecho conviven uno al lado del otro, ni tampoco a los otros tantos miembros que se concentran en las diversas sedes locales de Scientology en diferentes partes del mundo. Dentro de ese lenguaje característico del grupo, Miscavige puso también entre comillas la noción de pandemia, ridiculizando a profesionales de la salud que se están dejando la piel, indicando que son practicantes de “casi” medicina.

Recordemos que también Scientology se ha caracterizado por crear numerosos grupos ligados, como es el caso de la Comisión de Ciudadanos por los Derechos Humanos (CCHR o CCDH), orientada a criticar sistemáticamente la psiquiatría, la psicología, la psicofarmacología y el psicoanálisis. Y que entre sus adherentes cuenta, como indiqué en ¡Captados! Todo lo que necesitas sobre las sectas, con un abogado que se ha dedicado en los últimos tiempos a representar legalmente a ciertos colectivos alternativos que se sintieron cuestionados a propósito de los intentos para legislar acerca de las así llamadas pseudoterapias.

Si bien, cara afuera, parecerían estar entonces llevando a cabo las acciones necesarias ante el coronavirus, lo cierto es que en su carta se especifica claramente que “están trabajando para crear un entorno seguro dentro de la Organizaciones para garantizar la más vital de todas sus actividades: la Capacitación y el Procesamiento, “para poder subir por el Puente”. Es decir, el objetivo es mantener la actividad comercial dentro de las sedes de Scientology. Por encima de cuestiones de salud o espirituales.

Y si bien Miscavige recuerda la frase de que “una onza de prevención vale más que una tonelada de curación”, aunque la ponga en boca de Hubbard (cuando fue Benjamin Franklin quien la dijo), renglón seguido pasa a indicar que “¿y qué tal una tonelada de prevención para no ver una onza de cura?”, para referirse a que de hecho es por lo que trabaja Scientology. Es más, asegura que Scientology, más que cualquier otro grupo religioso, ha estado realizando durante décadas la mayor acción preventiva posible. Por ello mismo, Miscavige asegura que “hemos investigado y estamos utilizando los productos y aplicaciones más efectivos para erradicar este virus y cualquier infestación de virus, bacterias o gérmenes”.

La guinda la encontramos en la parte final de esta circular, cuando Miscavige indica de forma bastante clara que “este último bullbait planetario no es más que un bache en un drama épico de Whole Track. Mientras que lo que poseemos nunca ha existido antes”. Léase: que lo que Scientology tiene no tiene parangón en términos de prevención y curación, pero además introduce la idea de que la pandemia es un “bullbait”. ¿Qué significa este palabro? Para aquellos que no estén familiarizados con la jerga de Scientology, un “bulllbait” es una rutina de entrenamiento que involucra a dos estudiantes. Uno se sienta en silencio, sin parpadear y sin moverse, mientras el otro hace todo lo posible para obtener una reacción. El estudiante receptor debe simplemente aceptar lo que se le diga en la cara, en lo que es básicamente una lección de pasividad y sumisión.

El propósito declarado es entrenar al estudiante para que no responda a las provocaciones de un PC (Preclear: una persona que recibe la “terapia” de Scientology) durante la sesión de auditación (supuesta “terapia”), si bien el proceso real de la “bullbaitación” tiende a disociar y aplanar el estado emocional de la persona; es perfectamente natural reírse cuando una persona dice algo gracioso, ya sea que esto ocurra en la vida real o en una sesión de auditación. Pero en el bullbaiting la persona es entrenada para no reaccionar a lo que se dice de ninguna manera, para no mostrar ninguna empatía en absoluto, produciendo un robot (bajo el pretexto de trabajar lo que llaman “mente reactiva”).

Por tanto, el “bullbaiting” consiste en aprender a resistir el ataque verbal y no estar molesto o mostrar una reacción visible a la hostilidad o simplemente mantener el tipo con cara de póquer. En la práctica, estas rutinas de entrenamiento consisten en horas y horas en las que te sientas frente a alguien y más o menos te gritan y dicen cosas humillantes. Se trata de aguantar toda esa presión y no reaccionar.

Trasladándolo al tema que nos ocupa, por tanto, se trata de que el adepto entienda entonces que la pandemia es una histeria que viene de afuera como un bullbaiting que los miembros deberán resistir sin reaccionar, como una prueba necesaria para su evolución espiritual, porque según el grupo, todo eso no es más que desinformación y pánico generado para activar la mente reactiva de las personas, cuando en Scientology aseguran que ayudarán a liberarse de esas ataduras de la mente reactiva, a través de una serie de cursos que llevarán al adepto al estado de “Clear”. Y en palabras de Miscavige, “de Claro a la Eternidad, ese es tu futuro”. Y para llegar a Claro (estado mental ideal dentro de Scientology) hay que pasar por el bullbaiting.

jueves, 5 de marzo de 2020

Músico estadounidense acusa a Cienciología de presiones para callarlo.

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FUENTE: Infobae

“No cerraré la boca. Claramente, ustedes repugnantes no quieren que mi esposa y yo contemos nuestra historia. Ciertamente tenemos algunos comprobantes interesantes que pueden vincular a un montón de simpatizantes y soldados a estas violaciones. Nunca confíes en un cienciólogo que intente cooperar con el movimiento #MeToo. Nunca confíes en un artista que sigue siendo amigable con sus amigos cienciólogos famosos. Sabes de quién estoy hablando. Sigue adelante, pasa de esto y haz la vista gorda. Toda esta idea de la tolerancia es una forma muy conveniente de esconder la cabeza en un agujero mientras ‘separas’ al artista de sus creencias ‘espirituales’”.

Este texto fue publicado a comienzos de febrero por Cedric Bixler-Zavala en su cuenta de Instagram. El ex cantante de Mars Volta denunció al actor y cienciólogo Danny Masterson por violar a su esposa hace unos años y asegura que la muerte de su perro fue una represalia de dicha iglesia para hacerlos callar. ¿Cuánto poder tiene este movimiento religioso? Es lo que se pregunta Marianela Insua Escalante, autora de este reportaje publicado en el medio argentino Infobae.

Masterson –quien se hizo famoso por ser uno de los protagonistas de la serie That 70’s Show– y la Iglesia de Cienciología, fueron acusados ​​de envenenar a los perros de Bixler-Zavala y su esposa, la actriz Chrissie Carnell. El motivo de este ataque podría haber sido silenciarlos, ya que la actriz es una de las varias mujeres que ha acusado al actor de abuso sexual. Lo cierto es que, a través de una serie de publicaciones de Instagram, Chrissie y Cedric, que están casados hace diez años y tienen dos hijos, alegaron que su perro había ingerido carne envenenada que fue arrojada a su patio por miembros de la comunidad religiosa.

Bixler-Zavala posteó: “Estoy en el veterinario tratando con otro animal herido. Esto es lo que he estado encontrando en mi frente y patio trasero. Esto es lo que hace la Cienciología cuando hablas de los depredadores que ellos protegen”. En la foto se veía un trozo de carne cruda y pastillas de color verde azulado, que el músico reconoció como veneno para mascotas.

Este animal es el segundo que la familia ve morir a causa de envenenamiento intencional. Además de hacerlo público mediante sus redes, el matrimonio decidió tomar acciones legales contra Masterson y la Iglesia en cuestión. Chrissie estaba en pareja con el actor cuando este la abusó sexualmente y también ella formaba parte de la Cienciología, religión que abandonó al cortar la relación con su agresor.

Además de ellos, también otra mujer llamada Marie Riales y dos chicas que no quisieron dar sus nombres presentaron una demanda contra Masterson y la Iglesia de la Cienciología en agosto, alegando “acoso, invasión de la privacidad e imposición intencional de angustia emocional”. En respuesta, Masterson le dijo a The Hollywood Reporter que la demanda era “más que ridícula” y que el “público finalmente podrá conocer la verdad”. Agregó que demandaría a su ex novia y a otras personas “por arrastrarlo a un desastre que ha empañado su reputación”.

Por este escándalo, Masterson fue despedido de la serie de Netflix The Ranch y el Departamento de Policía de Los Ángeles confirmó que estaba investigando las acusaciones de agresión sexual de varias mujeres. En ese momento, el actor negó todo y afirmó que cualquier encuentro sexual era consensuado. Por su parte, la Iglesia de Cienciología, a la que pertenece el artista, dijo en un comunicado: “Estas afirmaciones son completamente falsas y locas. Los Bixlers han fabricado las mentiras más escandalosas y ahora están usando Instagram como un canal para un nuevo truco publicitario”.

Una secta contemporánea

Su creador no fue un sacerdote, ni un hombre de la fe, tampoco de la ciencia. Lafayette Ronald Hubbard​, conocido también como L. Ron Hubbard (1911-1986), inventó la Cienciología después de dedicarse durante años a escribir sobre ciencia ficción. Según la web oficial de la Iglesia de la Cienciología, “es una religión que ofrece una ruta precisa que conduce a una completa y certera comprensión de la verdadera naturaleza espiritual de cada uno, de la relación de uno consigo mismo, con la familia, los grupos, la humanidad, todos los seres vivos, el universo material, el universo espiritual y con el Ser Supremo”. En países como Francia es considerada una secta, en Estados Unidos, más precisamente en Hollywood, es el lugar de reunión y sosiego para muchísimos de sus devotos. En su mayoría, ricos y famosos.

De sus miembros más conocidos, destacan Tom Cruise y John Travolta. El primero dejó de ver a la hija que tuvo con Katie Holmes después de divorciarse y de que ambas abandonaran la religión. En el caso de Travolta, trascendió que el actor de Pulp Fiction intentó resucitar a su hijo Jett (que murió en 2009 a los 16 años) mediante un extraño ritual. También que la Iglesia lo chantajea porque saben que es homosexual, pero sigue casado con su esposa de siempre. Es que como iniciación a la secta habría que pasar por una especie de detector de mentiras, donde el fiel se suelta, cuenta todo… y ellos graban. Más allá de estos dos actores, artistas de todos los rubros han caído bajos sus efectos y la música no es la excepción.

Según el New York Times, Leonard Cohen habría llegado a obtener el certificado de estudios de “Grado IV”, dentro de la organización, aunque se supone que después abandonó el movimiento. Van Morrison habría pasado por la Cienciología en la década del 80 y como muestra queda un agradecimiento a Hubbard, el fundador, en su disco Inarticulate Speech of the Heart (1983).

Chick Corea, el prestigioso pianista de jazz, es un fiel tan dedicado que llegó a grabar en el disco que Hubbard lanzó en 1982 (Space Jazz), y defendió a la entidad públicamente cuando en 1988, 68 personas de la organización fueron acusadas de cometer estafas, delitos fiscales y falsificaciones de documentos públicos. “El músico de jazz Chick Corea manifestó ayer en Madrid que, ‘como estudioso de la Iglesia de la Cienciología’, a la que viene siguiendo desde hace 20 años, todo lo que conoce de ella es bueno”, publicaba el diario El País de España, en noviembre de 1988.

Alguien que se ha ocupado de desmentir que tiene algo que ver con esta religión o secta, es Beck. Los padres del músico se separaron cuando él tenía 10 años, su madre es judía y su padre sí es cienciólogo, por lo que se especulaba que él también lo fuera. “Creo que hay una idea errónea de que soy un cienciólogo. No soy un cienciólogo. No tengo ninguna conexión o afiliación con esto. Mi padre ha sido un cienciólogo durante mucho tiempo, pero me he centrado bastante en mi música y mi trabajo durante la mayor parte de mi vida”, dijo en una entrevista con The Sydney Morning Herald, dejando afuera cualquier duda sobre sus creencias.

En el documental Going Clear: Scientology and the Prison of Belief, basado en el libro del mismo título del ganador del premio Pulitzer Lawrence Wright (Cienciología: Hollywood y la prisión de la fe, en castellano) y dirigido por Alex Gibney, se muestran las aristas más polémicas de este movimiento. Mediante testimonios de ex miembros, se pudieron conocer detalles de los abusos físicos y psicológicos a los que eran sometidos, prácticas que aún seguirían vigentes, al igual que el trabajo infantil, una costumbre que se emparenta con otras sectas de similares características.

Además, según esta doctrina la homosexualidad es “una perversión y una enfermedad”, algo que se conoce puertas adentro y en base a la literatura creada por su fundador. Para afuera, todo es aceptación y nada de discriminación. Muchos ex miembros pudieron salir del clóset sólo cuando cortaron relación con la organización, estaban obligados a permanecer casados con sus parejas heterosexuales, aunque fueran infelices o, aunque estuvieran sufriendo.

La empresaria norteamericana Michelle LeClair lo sufrió en carne propia cuando por fin reconoció en público que era lesbiana y contó en una entrevista: “Tal cual como pasa en las películas, desde el momento en que decidí salirme, automóviles extraños empezaron a rondar mi casa y hombres con gafas oscuras me seguían a todas partes. Además, mi computadora y mi celular fueron hackeados”. No es que fueran a extrañar su presencia, sino los millones de dólares que la empresa de LeClair aportaban a la causa y que ella misma confesó que no sabía a dónde iban a parar.

Movida directamente por el dinero que van desembolsando sus fieles, la Iglesia se basa en historias tan locas como la de Xenu, un dictador galáctico que habría traído a miles de personas a la Tierra en naves espaciales para aterrizar en volcanes, que luego aniquiló con bombas de hidrógeno. Esto habría ocurrido hace 75 millones de años. ¿Ciencia ficción? Y, sí, la especialidad de Hubbard.

The Mars Volta fue el grupo que Bixler compartió con su eterno coequiper Omar Rodríguez- López, luego siguieron juntos con At The Drive In y Antemasque. En la actualidad, su cruzada musical está a la par de la que lo empuja a derribar al agresor de su esposa y a la organización que lo protege. Alguien le pregunta en Instagram “¿Algo de esto te lleva al cristianismo?” y Cedric responde “No”.

lunes, 15 de enero de 2018

Creencias mortales: la Cienciología

Creencias Mortales La cura de la Cienciología Serie Discovery Channel

https://www.youtube.com/watch?v=ylXEM0R2a2Y

miércoles, 25 de enero de 2017

Conocida actriz revela los 8 secretos más oscuros sobre la “iglesia de la Cienciología”



WASHINGTON D.C., 24 Ene. 17 / 07:05 pm (ACI).- La actriz italoestadounidense Leah Remini reveló algunos aspectos sorprendentes sobre la denominada iglesia de la Cienciología, a la que perteneció cerca de 30 años y que luego abandonó para exponer el presunto maltrato, abuso y represión perpetrados a sus miembros y exmiembros.

La Cienciología fue fundada por el escritor de ciencia ficción estadounidense Lafayette Ronald Hubbard en 1950, y es considerada en varios países -entre ellos Francia- como una organización de carácter sectario.


En el 2015, la cadena HBO lanzó el documental “Going Clear: Scientology and the Prison of Belief”, que denunció varias de irregularidades.

La información de Leah Remini fue revelada a fines del 2016 en un cuestionario online en el que la actriz respondió a las preguntas de varios usuarios, al mismo tiempo que realizaba la campaña promocional de una nueva serie para el canal A&E: "Leah Remini: Cienciología y las secuelas”.

La actriz recientemente exigió que la iglesia de la Cienciología le pague 1.5 millones de dólares por supuestamente tratar de arruinar su reputación en Hollywood e impedir que la serie de A&E salga al aire.

A continuación 8 de los secretos más impactantes que Remini reveló acerca de la Cienciología en el cuestionario.

1. La iglesia considera a Tom Cruise su "Mesías"

"Los feligreses creen que Tom Cruise es el único que está cambiando el planeta porque eso es lo que la 'iglesia' les está diciendo", explicó la actriz.


2. Las celebridades reciben grandes niveles de trato preferencial

Remini dijo que los actores eran tratados de forma diferente: “muchas veces hubo miembros de Sea Org (orden religiosa de la Cienciología) trabajando para las celebridades en sus hogares”.

“Yo sé de una celebridad que tenía un miembro de esta orden que trabajaba en su casa y le pagaba el promedio de 25 dólares semanales. Las leyes laborales no aplican a ninguna iglesia, por ello eran obligados trabajar horas extras y también eran forzados a ser interrogados si cometían errores humanos alrededor de la celebridad”.

3. El llamado “Puente a la libertad total” es una farsa

El final de "El Puente", la metáfora de la Cienciología para cruzar de ser un humano normal a "la meseta más alta de la existencia”, es “decepcionante”, aseguró la actriz.

"Cuando llegue a la cima del Puente (OTP 8) se le dirá que Dios es una mentira (para el creador de Cienciología L. Ron Hubbard), y que hay más niveles por delante, que le costará cientos de miles de dólares. No hay fin para la Cienciología".

Remini dijo que pagó a la iglesia de la Cienciología "millones" de dólares mientras era miembro.

4. Se maneja el "lavado de cerebro" para que se evite reportar de la organización

“Esto se debe a que muy temprano en el proceso de lavado de cerebro la ‘tecnología’ de L. Ronald Hubbard te enseña que fuentes externas –es decir, las noticias, Internet, libros y revistas– son completas mentiras y se esfuerzan en destruir algo decente como la Cienciología”, dijo Remini.

“Los gobiernos no le dan a la Cienciología su valor debido a que no tienen interés en curar y ayudar a la gente. La Cienciología está en el negocio de hacer que la gente sea mejor. A los cienciólogos se les enseña que su apuesta más segura para obtener información verdadera es la gente decente... y esos son otros cienciólogos. Y si miran en Internet o si leen las revistas, recibirán un castigo”, añadió.

5. Los “cienciólogos” no creen en los problemas mentales


Remini explicó que la doctrina de esta iglesia considera que los campos de la psicología y la psiquiatría “son una farsa”.

“Niegan la enfermedad mental y las aflicciones, promueven que pueden curar sus problemas psicosomáticos con su ‘tecnología’. Esto les impide a las personas tomar medicamentos y que obtengan la ayuda médica que necesitan, y en algunos casos han causado suicidios. La Cienciología es mentalmente abusiva porque a todos se nos enseña que somos responsables de todo lo que nos pasa", detalló.

6. Cada reunión es grabada en video y es usada contra los miembros si deciden hablar

Según la actriz explicó que "cada" sala de terapia "está equipada con cámaras y dispositivos de escucha, según lo admitido por la ‘iglesia’. ¿Lo usan para el chantaje? No, lo usan para desacredite cuando hablas”.

7. Los niños no reciben descansos

“Los niños son vistos como viejos espíritus en pequeños cuerpos que han regresado a la Cienciología... los niños son tratados como adultos", manifestó Remini.

8. Está prohibido buscar justicia legal contra otro miembro, incluso en casos de abuso

“Cuando tenía 16 años y trabajaba para un cienciólogo de 30, este tuvo relaciones sexuales con un amigo nuestro de la misma edad que yo y la iglesia lo manejó internamente. Todos los abusos son tratados dentro de la ‘iglesia’, ya que es un acto enemigo el de enjuiciar a otro miembro", concluyó Remini.
(https://www.aciprensa.com/noticias/conocida-actriz-revela-los-8-secretos-mas-oscuros-sobre-la-iglesia-de-la-cienciologia-84155/)

martes, 11 de octubre de 2016

La Iglesia Ortodoxa Rusa denuncia a la Cienciología como una secta brutal y totalitaria



La Iglesia Ortodoxa Rusa ha denunciado ante sus fieles y el resto de la población que la Cienciología no es otra cosa que una «secta brutal, totalitaria», que estafa a la gente su dinero. Los ortodoxos advierten que los métodos de la Iglesia de la Cienciología son artificiales y creados «para sacar dinero a la gente».

11/10/16 10:13 AM
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1610100709-iglesia-ortodoxa-rusa-ciencio)

jueves, 5 de mayo de 2016

La desesperada petición de unos padres para recuperar a sus hijos inmersos en la Iglesia de la Cienciología


Una de las características de las sectas destructivas y de los grupos con fuertes comportamientos sectarios, es el aislamiento físico y, ante todo, emocional y afectivo, de los integrantes con sus grupos familiares. La Cienciología, junto a los Testigos de Jehová, son los que presentan esta psicopatía social con carácter extremadamente acentuado.


Una palabra que resume una trayectoria de desencuentros y frustraciones y que, sobre todo, representa un deseo: el de unos padres por recuperar el contacto con sus hijos.

Phil y Willie Jones, residentes en Las Vegas, Estados Unidos, fueron miembros de la Iglesia de la Cienciología durante unos 40 años.


Allí se conocieron a principios de los años 70 siendo adolescentes, se enamoraron, se casaron y tuvieron dos hijos, Michael y Emily, a los que educaron en el seno de la Iglesia.

Emily y Michael Jones forman parte de la orden Sea Organization que exige compromiso total a sus miembros
Emily y Michael Jones forman parte de la orden Sea Organization que exige compromiso total a sus miembros. 
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Todo cambió hace unos 5 años, cuando Phil y Willie decidieron dejar la institución y perdieron a sus hijos.

Desencanto gradual

"Mi esposa y yo estuvimos en la Iglesia por muchos años, crecimos en ese ambiente y nuestros hijos también", le cuenta Phil Jones a BBC Mundo.

"Con el tiempo, nuestros hijos se unieron a la Sea Organization, el órgano religioso central de la Iglesia que exige un compromiso completo. Se firma un contrato por millones de años con 100 horas de trabajo a la semana por un salario muy bajo.

"Es algo muy intenso, los miembros de este grupo viven en un lugar aparte, comen allí, no se les permite la comunicación con el exterior, no tienen tiempo libre. es un estilo de vida muy complicado", explica.

El desencanto de los Jones con la Cienciología se materializó hace 5 ó 6 años, aunque ya llevaban tiempo distanciándose de la Iglesia.

Comenzaron a desconfiar cuando las demandas de dinero se hicieron más frecuentes y la lectura de un artículo que abordaba algunas de las cosas que también les hacían dudar a ellos terminó por convencerles de dejar la Iglesia.

La Iglesia de la Cienciología tiene numerosas sedes en Los Ángeles, ciudad donde L. Ron Hubbard fundó esta religión en 1952
La Iglesia de la Cienciología tiene numerosas sedes en Los Ángeles, ciudad donde L. Ron Hubbard fundó esta religión en 1952. 
"No dijimos nada durante un par de años porque sabíamos que, si hablábamos, perderíamos a nuestros hijos, pero fuimos descubiertos", relata.

"De hecho fue mi hermana la que nos denunció a los líderes, ella también es cienciologista.

"De la noche a la mañana nos cortaron el contacto con nuestros hijos, perdimos unos 150 amigos, nuestros negocios. todo. Teníamos 60 y tantos años y tuvimos que empezar de nuevo, fue muy duro", evoca

Valla publicitaria

Según Jones, cuando una persona abandona la Cienciología, no tiene la posibilidad de hablar sobre el tema con quienes se quedan.

"No puedes llamar a los chicos y decirles 'hablemos de esto'".

Tras años de intentar, sin éxito, hablar y ver a Michael y Emily, los Jones decidieron hacer algo que llamara la atención y llegara a más gente.

A través de una colecta de fondos en internet, recaudaron el dinero suficiente para alquilar el espacio de una valla publicitaria en Los Ángeles, California.

"A mi ser querido en la Iglesia de la Cienciología, llámame", dice el cartel.

La idea de la llamada tuvo tanto eco que llegó hasta Bélgica, a propósito de un caso judicial contra la Cienciología
La idea de la llamada tuvo tanto eco que llegó hasta Bélgica, a propósito de un caso judicial contra la Cienciología. 
El mensaje está dirigido a todos aquellos que, siendo miembros de la Iglesia de la Cienciología, rompieron todo contacto con sus seres queridos por la vía de lo que se conoce como desconexión.

Qué es la desconexión

"Nuestro objetivo con este cartel es, primero, que alguien que lo vea se lo cuente a los chicos y nos llamen, pero también que se sepa que la desconexión es un método muy extendido", precisa Jones.

La Iglesia de la Cienciología no niega que exista la desconexión y asegura que es un derecho.

En un comunicado enviado a BBC Mundo, una portavoz de la Iglesia expone:

"En la Cienciología, la desconexión es una decisión de no estar más conectado con un individuo que, pese a todos los intentos por resolver las diferencias y hacer que ponga fin a su actitud, expresa una continua y fuerte oposición a alguien y/o sus creencias.

"Cualquier sociedad o grupo que se preocupa por su gente respeta el derecho de una persona a cortar la comunicación con un individuo abusivo que, repetidamente, viola su confianza o amenaza su seguridad.

"Al desconectar de una persona así, los cienciologistas, al igual que los miembros de otras religiones o aquellos que están atrapados en relaciones abusivas, ejercen y respetan este derecho fundamental", dice el mensaje.

Phil Jones rechaza este planteamiento y sostiene que desde dentro de la Iglesia se lava el cerebro de los miembros para que se vuelvan contra sus familiares que están fuera de la Cienciología.

"Hay mucha coerción, quieren que la gente de dentro odie a los que están fuera", alega.

"Así que sí, es una decision personal, pero ejercen un control mental para luego poder decir que son ellos los que toman la decision de desconectar".

Derecho a comunicarse y a no hacerlo

Es difícil establecer cifras de cuántas personas han optado por la desconexión de sus seres queridos.

No hay estadísticas oficiales aunque Phil Jones habla de cientos de casos; "si no miles", insinúa.

No parece probable que la Iglesia se plantee eliminar esta práctica, pese a la presión del matrimonio Jones y las otras personas que los apoyan.

El propio fundador de la Cienciología, el escritor de ciencia ficción L. Ron Hubbard, lo dijo con claridad:

"No nos podemos permitir negarles a los cienciologístas la libertad básica que se le garantiza a todos los demás: el derecho a elegir con quién se comunican o con quién no se comunican".

Métodos de control mental

¿Eran Phil y Willie Jones conscientes de todas estas enseñanzas durante su larga experiencia como miembros de la Iglesia?

"En parte sí", dice Phil, "pero es algo muy pérfido porque empieza con unos ejercicios que son una suerte de hipnosis aunque tú no te des cuentas.

"Tienes implantado en tu cerebro que no mirarás en internet ni leerás noticias, y cuando alguien se va de la Iglesia, lo declaran 'persona supresiva'.

"Aunque no vivas con ellos, te controlan mentalmente, estás condicionado para no pensar. Sabes que si haces algo mal, como leer la prensa o estar en contacto con exmiembros, puedes perderlo todo.

"Incluso si estás viviendo tu vida, eres muy cuidadoso con lo que haces, dices y piensas", afirma.

Phil Jones confiesa que tanto él como su esposa se sienten mal por haber criado a sus hijos en la doctrina de la Iglesia.

"Nunca les dimos la oportunidad de ver otra parte de la vida, es lo que vieron al crecer, todo lo que conocieron", lamenta.

"Sé que la Cienciología dice que estamos atacando su religión pero esto no tiene que ver con la filosofía, simplemente queremos tener a nuestros hijos de vuelta en nuestras vidas".
(http://www.lanacion.com.ar/1896067-la-desesperada-peticion-de-unos-padres-para-recuperar-a-sus-hijos-inmersos-en-la-iglesia-de-la-cienciologia)

miércoles, 10 de febrero de 2016

La esposa del líder de la Cienciología, desaparecida misteriosamente desde 2007


Luis Santamaría
El Confidencial la llama “la desaparición más misteriosa del siglo XXI”, y se pregunta a continuación: ¿qué pasó con Shelly Miscavige? Se refiere a la esposa del líder actual de la Iglesia de la Cienciología (en las fotos aparecen los dos). Héctor G. Barnés explica que por muchos periodistas e investigadores que la hayan buscado, nadie sabe qué ha sido de ella desde 2007. Y lo más extraño del caso es que la policía asegura que todos los rumores son infundados.

En agosto de 2014, la actriz Leah Remini acudió a la policía de Los Ángeles a denunciar la desaparición de Shelly Miscavige, a quien no veía desde 2007. No se trataba de ninguna compañera de platós, pero sí de religión: Shelly era (y, hasta donde sabemos, sigue siendo) la esposa de David Miscavige, el líder de la Cienciología, la secta a la que también pertenecía Shelly. Sin embargo, la policía desestimó rápidamente la denuncia por estar infundada, aseguró que no había desaparecido y que, de hecho, sus detectives la habían visto en persona. Desde entonces (y van a hacer ya casi nueve años en total), nadie ha vuelto a verla.

Esta es una de esas turbadoras historias de volatilización en las que lo mejor que puede haberle ocurrido a la desaparecida es, precisamente, haber dado con sus huesos en paradero desconocido. Cualquier otra alternativa resulta mucho más turbadora: ¿estará internada en alguna de las bases que la Cienciología mantiene en todo EEUU? ¿Seguirá viviendo en su mansión, castigada a una vida de ostracismo? ¿Conseguiría huir de su marido y empezar una nueva vida? ¿O simplemente no le ha apetecido salir de su habitación en casi una década? Todas las pistas de las que se disponen hasta ahora –y que son, ante todo, los testimonios de miembros arrepentidos de dicha secta–  nos hacen pensar que su historia, haya terminado o no, no tuvo un final feliz.

Una misteriosa desaparición

Por no aparecer, Miscavige no aparece ni siquiera en Going Clear: Scientology and the Prison of Belief, el documental que el pasado año aireó todos los trapos sucios de la secta fundada por L. Ron Hubbard. Pocos se atreven a preguntar por ella, salvo Remini, que osó hacerlo durante el enlace entre Tom Cruise y Katie Holmes en 2006, con una única respuesta: era mejor que se callase. A medida que pasó el tiempo, y la actriz dejó de tener noticias de Shelly, empezó a sospechar que algo no iba bien. La organización empezó a acosarla hasta el punto que Remini la abandonó para convertirse al catolicismo.

No se puede entender la desaparición misteriosa de Shelly Miscavage sin conocer su historia personal y la de su familia, y para ello no hay mejor documento que un proceloso reportaje publicado en Vanity Fair. Miscavage, de apellido de soltera Barnett, aparece en la historia de la Cienciología a comienzos de los años setenta, cuando sus padres, fieles seguidores de L. Ron Hubbard, la dejaron a ella y a su hermana mayor Clarisse al cuidado del propio líder de la secta cuando tenía apenas 12 años.

No era la clase de entorno que uno querría para sus retoños: formaba parte de la Messenger Organization, en la que abundaban las adolescentes ligeras de ropa que preparaban las bebidas y encendían los cigarros de la Sea Org, la élite de la Cienciología.

Allí Shelly conoció a David Miscavige, un joven de 21 años que había escalado rápidamente dentro de la jerarquía de la secta (como ocurría con Shelly o Remini, sus padres también eran cienciólogos) y que en 1978 empezó a salir con la que pronto sería su mujer, que no había conocido otro estilo de vida que no fuese el de la Cienciología.

“Era claramente una chica solitaria que había sido abandonada”, explicaba uno de sus compañeros. En 1982, se casó con Miscavige y apenas cuatro años después, en 1986, Hubbard murió. El proceso de sucesión los convirtió en el rey y la consorte de la Cienciología, las cuatro manos en las que se encontraba todo el poder de la organización. Además, eran bellos y carismáticos, y siempre se dejaban ver juntos en todas sus apariciones en público. ¿Qué podía ir mal?

Dos décadas de descomposición

Pronto Shelly pasó a ser la asistente del presidente, con doce trabajadores a su cargo y sede en unas instalaciones de 70 millones de dólares. La relación con su marido era, no obstante, cada vez más distante. Ninguna de las fuentes consultadas por Vanity Fair los vio jamás besarse, abrazarse o ni siquiera tocarse de manera afectuosa. “No había ningún cariño”, señala Marc Headley, que trabajó estrechamente con ellos. La política sexual de Sea Org prohíbe casi todas las relaciones sexuales: quizá, simplemente, estaban acatando órdenes.

La sombra de Mary Sue, la esposa de L. Ron Hubbard, empezaba a planear sobre Shelly. Mary Sue pasó de ser una figura central en la Cienciología a dar con sus huesos en la cárcel ante la indiferencia de su esposo y, posteriormente, a abandonar la organización.

Como declaran con sorna algunos de los antiguos colaboradores de Miscavige, aunque no tenían ninguna noticia de un hipotético maltrato hacia su esposa, “habría sido una de las pocas excepciones”. Muchos de ellos explican que los rebeldes eran enviados a centros localizados en Estados como Nuevo México o Wyoming, donde eran reeducados a base de dietas de subsistencia basadas en arroz y judías o actividades humillantes, todo ello en un estricto aislamiento.

El retrato más íntimo de Shelly es el que ofrece su sobrina Jenna Miscavige Hill: “Creía en todas esas cosas porque debía hacerlo para vivir su vida”, explica. “Estaba completamente jodida y era una inadaptada, por lo que sé. No era la clase de zombi que muchos otros eran allí. Creo que lo hacía por su fe en Hubbard, no para mejorar su propio estatus”.

A pesar de que muchos en Sea Org la detestaban porque podía llegar a ser tan déspota como su esposo, otros aseguran que, debajo de su frialdad, había una buena mujer que a veces reconocía que su infancia había sido “horrible” y que odiaba a su madre, que aparentemente se suicidó en 1985.

¿Dónde? ¿Por qué?

El tiempo pasó y para 2004 la estabilidad mental de Shelly empeoró. Como asegura Headley, estaba siempre estresada, no podía dormir y tenía siempre muy mal humor. Sus últimas apariciones conocidas se remontan a finales de 2006, cuando reformó la junta directiva de Sea Org sin consultar a su esposo y se mudó a una casa diferente.

Empezó a comportarse de manera extraña y, como explica Headley llegó a decirle a un miembro de la organización que estaba “jodida”. A partir de entonces, nada de nada: hablar de Shelly se convirtió rápidamente en un tabú y el ostracismo al que fue condenada Remini es el mejor aviso para aquellos que preguntasen más de la cuenta.

La mayor parte de teorías apuntan a que Shelly se encuentra enclaustrada en una de las sedes que la Cienciología tiene repartidas por Estados Unidos, probablemente la que se encuentra en el Lago Arrowhead, una pequeña localidad de apenas 10.000 habitantes. En ella hay búnkeres preparados para proteger a las celebridades de la Cienciología en caso de guerra nuclear, una cabaña que espera la segunda venida de Hubbard y dos docenas de trabajadores. Lo que nadie puede saber es, en caso de que Shelly se encuentre ahí, si se encuentra retenida o ella misma vive voluntariamente aislada en uno de los inacabables procesos de reeducación a los que los fieles se someten.

Como señalaba Headley a Vanity Fair, la gran tragedia de Shelly es que es la persona que tiene en su mano la llave de la extinción de la secta. “Si simplemente saliese de esta completa locura y dijese ‘de acuerdo, aquí es donde están enterrados todos esos cuerpos (esto es lo que pasó con este, esto es lo que pasó con aquello), vamos a incendiar todo esto’, todo se habría acabado”. La gran pregunta no es tanto si Shelly estaría dispuesta a hacerlo… sino si está en condiciones de hacerlo. Si es que sigue viva. 

Categorías : Cienciología
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1 comentario

    Atanasio
Una pregunta: ¿Cómo es posible que tengas desde hace años este blog en Infocatólica especializado en sectas, que hayas prologado recientemente el libro de Santiago Mata sobre el Yunque en España y, sin embargo, no haya en este blog un solo artículo o comentario dedicado a la secta Yunque?

Gracias, un cordial saludo.
_____

(Respuesta de Luis Santamaría)

El blog de la RIES está dedicado a las sectas y la nueva religiosidad. Por amplia que sea la temática, como puede verse a lo largo de estos años y de cientos de artículos, intentamos ceñirnos a esto. Por eso no ha salido nada sobre El Yunque. Pero, como puede comprobarse, tampoco ha salido nada sobre la masonería, y eso que entre los miembros de la RIES contamos con un buen conocedor de la misma (Manuel Guerra). Lo mismo puede verse en nuestro boletín electrónico Info-RIES (de suscripción gratuita en www.ries-sectas.tk). Como señalo en mi prólogo al libro citado sobre El Yunque, "no nos encontramos ante una secta, sino ante algo peor".

Dicho esto, que es la razón por la que no ha salido el tema, recomiendo vivamente leer el libro de Santiago Mata. Y, por supuesto, las dos entrevistas realizadas al obispo José Rico Pavés sobre el tema en dos medios muy serios:

http://es.aleteia.org/2015/02/28/obispo-espanol-el-yunque-existe-y-no-es-bueno-para-la-iglesia/

http://www.revistapalabra.es/?p=10481

Y por supuesto, es el último comentario sobre el tema aquí. Toca Cienciología

martes, 3 de noviembre de 2015

La Iglesia de la Cienciología, a juicio en Bélgica



El lunes 26 de octubre ha comenzado en el Tribunal Correccional de Bruselas una audiencia especial: se trata de un juicio contra la Iglesia de la Cienciología. No es, como ha ocurrido en otras ocasiones y en otros países, solamente un proceso contra dirigentes y miembros de este controvertido movimiento, sino que está acusada la misma organización. En concreto son juzgados once miembros de la Iglesia de la Cienciología de Bélgica, la propia Cienciología belga e incluso la Iglesia de la Cienciología de Europa. Lo cuenta Luis Santamaría del Río, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) en Aleteia.

Los cargos de los que les acusan son de fraude, ejercicio ilegal de la medicina, violación de la vida privada de los miembros y extorsión, además de pertenencia a organización criminal. El juicio comenzó el lunes 26 con la declaración de un ex adepto de la secta que fue su tesorero en Bélgica hace años, según publica el diario Le Soir. Explicó, entre otras cosas, que la venta de materiales cienciológicos reportaba al grupo unos ingresos de 5.000 euros semanales, de los que 3.000 eran empleados para pagar los sueldos del personal. Otros porcentajes del dinero eran enviados a la central europea de la organización (en Copenhague) y a la sede mundial (Los Ángeles). Algo que, según el ex tesorero, era “fiscalmente legal”.

Funcionamiento y financiación

Pero más allá de los ingresos “legales” por la venta de libros, DVDs y otros materiales para uso de los adeptos, otra importante fuente de financiación estaba integrada por las donaciones de los miembros y empleados, una práctica habitual. Y aquí se habló del ejercicio de “auditación”, algo propio de la secta, una especie de interrogatorio o “confesión” hecha por un “auditor” a alguien que forma parte del grupo y quiere evolucionar hacia el estado de “clear” (claro), y que se hace con la utilización de un aparato llamado “E-meter”. Un miembro de la Cienciología, según se dijo en el juicio, pagó 10.000 euros para poder convertirse en “auditor profesional”.

También se ha explicado la trayectoria que recorren los miembros del grupo, llamada “el puente a la libertad total”, y para la que se proponían como elementos necesarios el ejercicio físico, la sauna y los complementos alimenticios. Todo ello, por supuesto, con importantes desembolsos económicos a modo de pago. Como le dijo el presidente del Tribunal a una ciencióloga que defendió su derecho a gastar el dinero que quisiera para lograr su curación, “tienes que ser rico para ser cienciólogo”.

Otra persona que prestó su testimonio a Le Soir fue Alex, que trabajó tres meses como administrador en la secta pero no llegó a cobrar ni un céntimo de su sueldo. Por eso dice sin rodeos: “abusaron de mi confianza”. Su función, explica, era convencer a los adeptos para que no abandonaran sus tratamientos y prácticas, cuando algunos de ellos llegaron a gastar hasta 20.000 euros.

Problemas legales

Tal como señalaba la agencia Efe en sus informaciones previas al inicio del juicio belga, éste se inicia después de casi veinte años de instrucción. La investigación se inició en 1997, a raíz de las denuncias presentadas por ex miembros de la organización. Una segunda indagación tuvo lugar tras la denuncia efectuada por la oficina regional de empleo de Bruselas, según la cual la Iglesia de la Cienciología era sospechosa de publicar ofertas de empleo falsas.

Como es natural, los portavoces de la secta han rechazado todas las acusaciones, y han aludido a lo que se agarran siempre: se trataría de una persecución por tratarse de una minoría religiosa, de un ataque a sus creencias. Pero, como puede observarse, en los cargos que se juzgan no aparece ni un solo aspecto doctrinal, sino unas prácticas más que dudosas y unos daños a las personas muy determinados.

La Iglesia de la Cienciología (llamada en España y en otros países ahora “Iglesia de Scientology”) fue fundada en 1954 por el escritor norteamericano de ciencia ficción Lafayette Ronald Hubbard. Dice contar con alrededor de doce millones de adeptos repartidos en 8.000 centros de 165 países, aunque es una organización conocida por inflar sus cifras, considerando miembros en ocasiones a todas las personas que pasan por sus cursos y actividades.

Su situación legal es diversa en los distintos países en los que se encuentra. La secta suele hacer publicidad de los países que la consideran una entidad religiosa (como España, donde están inscritos en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia por orden de la Justicia tras muchos años de proceso judicial), pero en otros países se rechaza este carácter religioso.

De hecho, otra noticia muy reciente es la pérdida del estatus fiscal de “institución de beneficencia pública” en Holanda y las ventajas fiscales que implica esta consideración, en una sentencia dictada por el tribunal de La Haya el pasado 21 de octubre. Según publica NL Times, el tribunal decidió que las ventas que hace la Iglesia de la Cienciología de costosos cursos y sesiones de terapia están claramente dirigidas a obtener una ganancia, y por lo tanto no procede que esté en la lista de caridad de las autoridades fiscales.

sábado, 17 de octubre de 2015

Francia: procesan a la Cienciología por “acoso moral” a los empleados de una empresa


La Fiscalía de Versalles (Francia) ha iniciado un procedimiento judicial contra la Iglesia de la Cienciología por acoso moral, abuso de la posición de inferioridad, abuso de bienes sociales, quiebra y encubrimiento, según se ha sabido el pasado 16 de septiembre de fuentes judiciales. Lo extraemos de una información del diario Le Parisien.

La justicia había sido alertada en junio de 2014 por una docena de trabajadores de una sociedad especializada en la reparación de tejados, Arcadia, situada en Voisins-le-Bretonneux (Yvelines), en el suroeste de París, porque creían que la dirección de su empresa había sido “infiltrada” por miembros de la Cienciología.

Los demandantes afirman, entre otras cosas, haber sido forzados para seguir una formación dispensada por supuestos miembros de la Cienciología, “omnipresente”, según ellos, en la empresa desde hace algunos años.

Acusaciones serias

“La apertura de este informe judicial es un primer paso importante. Demuestra la seriedad de las acusaciones”, se alegra el abogado de los demandantes, Olivier Morice, según el cual “la infiltración” del movimiento de la Cienciología en la empresa ha sido “muy perjudicial” para los empleados.


En su demanda, los trabajadores denunciaban “presión psicológica” y “denigración del equipo comercial”, a cuyos integrantes comparaban con unos “niños mimados”. “Desestabilizados y constantemente bajo presión, los trabajadores debían cooperar o eran despedidos definitivamente de la empresa”, explicaron, estimando que “la infiltración” tenía como objeto “robar financieramente” a la empresa. En total, según ellos, habrían sido sustraídos entre 1 y 2 millones de euros.
Una investigación preliminar, abierta en julio de 2014, había sido confiada a una organización especializada, la célula de asistencia e intervención en temas de derivas sectarias (Caimades), que depende del servicio central para el freno de la violencia hacia las personas. El informe judicial, abierto el 25 de agosto, ha sido encomendado a dos jueces de instrucción de Versalles.

La secta se defiende

El presidente de la Unión de las Iglesias de la Cienciología en Francia, Eric Roux, ha dicho no tener “información alguna sobre este tema” y no haber “estado enterado nunca de este asunto”, pero afirmó estar “a disposición de la justicia si es necesario”. “La denuncia de la parte contraria genera una gran mediatización, algo que no ocurriría si no tuviera que ver con la Iglesia de la Cienciología”, señaló.

La reacción de los demandantes va en otro sentido, por supuesto. “Es lo que esperábamos”, apunta Franck, un ex-trabajador de Arcadia. “Hemos puesto una demanda para que esto no vuelva a producirse. Lo que ha pasado es vergonzoso y ahora esperamos las condenas”, añade. Y recuerda reuniones donde “se distribuían fotocopias sobre cometidos de la Cienciología. Si alguien protestaba, era ridiculizado o despedido”.

Lo mismo sucede con Vincent, un ex-compañero que como otros ha vivido momentos en los que según algunos testimonios “eran rebajados a ras del suelo. Incluso habían logrado modificar nuestra forma de hablar”.

“La apertura de un procedimiento judicial es un nuevo paso, pero ahora se espera de la justicia que las condenas sean ejemplares. Lo que ha pasado no puede repetirse con otros”, afirma un antiguo empleado, que ha creado una nueva sociedad con dos de sus antiguos compañeros.

martes, 24 de marzo de 2015

El escalofriante efecto de la Cienciología



“El escalofriante efecto de la Cienciología”. Así se titula el artículo que ha publicado el diario colombiano El Espectador, firmado por Joe Nocera, del New York Times. Lo reproducimos a continuación.

Cuando estuve en la revista Fortune en la década de los 90, uno de mis colegas era un reportero de nombre Richard Behar. Tenía una cerradura especial en su puerta y ni siquiera dejaba entrar al conserje para vaciar su cesto de basura. Él usaba un teléfono secreto, mismo que mantenía oculto en un cajón del escritorio, para que las llamadas hechas a fuentes no pudieran ser rastreadas hasta él.

Al principio, tan solo pensé que estaba paranoico. Sin embargo, al poco tiempo me enteré de que él había llegado a su paranoia honestamente. En mayo de 1991, cuando era corresponsal de la revista Time, Behar había escrito una divulgación de la Cienciología, llamándola una “estafa descomunalmente lucrativa que sobrevive intimidando a miembros y detractores al estilo de la mafia”.

Antes de la publicación del artículo, Behar dice que fue seguido por detectives privados, quienes también se pusieron en contacto con algunos de sus conocidos, preguntando si él tenía problemas financieros. Tras su publicación, ese tipo de acoso continuó, asegura. A la par de una importante demanda por difamación. Si bien la demanda fue descartada con el tiempo, fueron necesarios varios años y millones de dólares para una defensa. El solo testimonio bajo juramento de Behar duró 28 días.

Esto evoca el excelente documental nuevo de HBO sobre Cienciología: “Going Clear: Scientology and the Prison of Belief,” (“En claro: Cienciología y la prisión de la creencia”), que se basa en el libro Going Clear de Lawrence Wright. “Going Clear”, que fue presentada en el festival de Sundance a finales de enero, está programada para transmitirse por HBO en Estados Unidos el 29 de marzo.

Es prácticamente imposible contar la historia de la Cienciología sin llegar al tema de la intimidación. Como nota el filme, ir a la ofensiva en contra de sus detractores forma parte de la doctrina de la Cienciología, transmitida por su fundador, L. Ron Hubbard. “Es la antítesis de ofrecer la otra mejilla”, dice Marty Rathbun, ex oficial de alto rango que dejó la iglesia en 2004 y ha sido sometido desde entonces al acoso de la Cienciología, como se documenta en el filme.

Este también cuenta de nuevo la historia, de la cual informó por primera vez el New York Times, de cómo la Cienciología ganó en 1993 una lucha de 25 años en contra de la Hacienda Pública de Estados Unidos -el IRS- que se había negado a otorgarle estatus de organización sin fines de lucro. Miembros de Cienciología entablaron varios miles de demandas, en contra no solo del IRS sino de funcionarios individuales del IRS, amén que contrataron detectives privados para que encontraran trapos sucios y condujeron operaciones de vigilancia.

Sin embargo, el filme no se va realmente a fondo en la intimidación de periodistas. Uno de los primeros periodistas que atacó a la Cienciología, a comienzos de los años 70, fue una joven escritora independiente de nombre Paulette Cooper. La represalia de la Cienciología fue asombrosa. La incriminó por supuestamente haber enviado amenazas de bomba a la iglesia. Los documentos que ésta falsificó fueron tan convincentes que la mujer fue acusada formalmente en 1973, siendo exonerada plenamente solo cuando el FBI, actuando con base en datos de un informante, allanó sorpresivamente oficinas de Cienciología y descubrió la conjura en contra de ella en 1977.

Durante el transcurso de más de las tres décadas siguientes, hubo un puñado - aunque solo un puñado - de artículos de mentalidad dura como el de Behar. “Todo aquel que escribiera sobre Cienciología sabía que estaba corriendo un riesgo”, me dijo Wright. ¿Ha oído hablar del “efecto enfriador”? La Cienciología ofreció un importante ejemplo de cómo funciona.

Después, en 2009, el diario The Tampa Bay Times (en esa época, el St. Petersburg Times) publicó una importante serie acerca de la Cienciología, con base en algunas entrevista con desertores de alto nivel, incluyendo a Rathbun y Mike Rinder, quien había sido el principal portavoz de Cienciología. La serie fue la primera en sugerir que la Cienciología tenía una vieja cultura de abuso. De manera asombrosa, la iglesia no entabló demanda alguna.

La revista Vanity Fair publicó un gran artículo sobre Cienciología (esto fue después del rompimiento de Tom Cruise y Katie Holmes). Cruise, por supuesto, es el cienciólogo más famoso de todos ellos.) Ninguna demanda legal. Anderson Cooper hizo una serie en CNN. La BBC intervino. Lo mismo y lo mismo.

Pero, por supuesto, cuando yo hablé con Wright y Gibney, ellos dijeron que la respuesta que habían recibido no fue nada que no pudieran manejar. Un sitio web de Cienciología ha publicado un video atacando a los dos hombres, en tanto la iglesia también ha publicado anuncios de plana completa en diarios denunciando “Going Clear”. “Yo no preví tanto veneno”, me dijo Gibney, pero, agregó: “Considero que esto es buena publicidad”.

(En una larga declaración, un portavoz de Cienciología dijo que Gibney “nos había mentido repetidamente”, que Marty Rathbun había “destruido evidencia y mentido bajo juramento”, que un juez había descrito a Behar como “parcial” y que al defenderse de la “propaganda e intolerancia” de Gibney, estaba hablando “por aquellos que son sometidos a persecución y odios religiosos”.)

De igual forma, Gibney notó que la gente que realmente es acosada en últimas fechas no son periodistas, sino aquellos que han dejado la iglesia, como Rathbun, quien me dijo que, con más personas marchándose y hablando sobre la iglesia, ésta ya no tiene los recursos para instigar a ojos privados sobre todos sus detractores. Él también cree que Internet le ha hecho daño a la iglesia, porque es mucho más fácil averiguar información sobre la misma; y muchos de sus supuestos secretos son publicados en línea para que todos lo vean.

“Una parte del mensaje aquí es que ya no hace falta temerle a la Cienciología”, dice Wright. Ya pasó hace largo tiempo atrás".