"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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sábado, 17 de octubre de 2020

Vergüenza internacional: l a Argentina se negó a firmar una dura condena de países de la región a la secta comunista venezolana

El narco-dictador Maduro es católico por el bautismo, pero se ha convertido en un apóstata que practica activamente la brujería y santería cubana y venezolana.

 


El Grupo de Lima solicitó que el informe de la ONU sobre las violaciones a los Derechos Humanos en Venezuela sean tenidas en cuenta por la Corte Penal Internacional.

13/10/2020 18:26 
Clarín.comPolítica
Actualizado al 13/10/2020 18:34
Los países que integran el Grupo de Lima pidieron este martes que los testimonios y documentos sobre violaciones a los derechos humanos en Venezuela incluidos en el informe de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sirvan de prueba para las investigaciones de la Corte Penal Internacional sobre el Gobierno de Nicolás Maduro.

La Argentina, que integra formalmente ese grupo, decidió no firmar el pedido, a pesar de que la semana pasada refrendó el informe de la ONU y votó a favor de alargar la permanencia en Caracas de la comisión especial que investiga los crímenes del régimen chavista. 

"A la luz de los hallazgos de estas investigaciones, (pedimos que) los responsables de estos crímenes sean juzgados y que las víctimas y testigos reciban la debida reparación y protección", solicitaron en un comunicado Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú, El documento también fue firmado por los representantes del legislador opositor Juan Guaidó, proclamado presidente de Venezuela por el Congreso de ese país.

Los países del Grupo de Lima también reclamaron una investigación "a fondo" y urgente sobre las supuestas "conexiones" del Ejecutivo bolivariano con el "crimen organizado, el terrorismo y las redes de corrupción transnacionales, el narcotráfico, la trata de personas y el contrabando".

El grupo de naciones renovó su respaldo a Guaidó y rechazó las elecciones del 6 de diciembre próximo convocadas por Caracas para elegir una nueva Asamblea Nacional. La intención del Grupo de Lima es que esos comicios se posterguen hasta que se pueda asegurar la transparencia.
(https://www.clarin.com/politica/argentina-nego-firmar-dura-condena-paises-region-regimen-venezolano_0_cPLS_qWDH.html)

martes, 31 de marzo de 2020

Nazismo y comunismo: las verdaderas cifras del terror tras la histórica condena de la UE


El 19 de septiembre, el Parlamento europeo igualó oficialmente los «asesinatos en masa, genocidios y deportaciones de ambos regímenes» durante el siglo XX

Israel Viana
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MADRID Actualizado:16/10/2019 11:02h


El resultado fue aplastante: 535 votos a favor, 66 en contra y 52 abstenciones. El pasado 19 de septiembre, la Unión Europea situó oficialmente al comunismo al mismo nivel que el nazismo, tras aprobar una resolución en la que se condenó que «ambos regímenes cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones, y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad».

[ «Comunismo y nazismo es lo mismo», por Ramón Pérez-Maura]

Los europarlamentarios pedían, además, que todos los Estados miembros «hagan una evaluación clara y basada en los crímenes y actos de agresión perpetrados por los regímenes comunistas totalitarios y el régimen nazi». A pesar de su trascendencia histórica, esta resolución ha pasado desapercibida para la gran mayoría de los medios de comunicación, lo que resulta curioso si tenemos en cuenta que dicha comparación ha sido un debate recurrente entre los historiadores más prestigiosos del mundo desde la caída de la URSS hace tres décadas.

En 1995, por ejemplo, el periodista polaco Ryszard Kapuscinski llegó a la siguiente conclusión en su libro «El imperio» (Anagrama): «Si podemos establecer la comparación, el poder destructor de Stalin fue mucho mayor. La destrucción realizada por Hitler no duró más de seis años, mientras que Stalin empezó su terror en los años veinte y llegó hasta 1953. Su poder se mantuvo 30 años y la maquinaria de terror se prolongó mucho más. No es que Hitler fuese mejor, pero no tuvo tanto tiempo». No hay que olvidar que a Lenin ya se le responsabiliza antes de tres millones de muertes desde que tomó el poder en 1917 hasta su salida en 1924, sin incluir las registradas en la guerra civil.

«Libro negro del comunismo»
El debate alcanzó su punto álgido en 1997, con la publicación del «Libro negro del comunismo» a raíz del 80 aniversario de la Revolución de Octubre. Fue redactado por un grupo de historiadores bajo la dirección del investigador francés Stéphane Courtois, que se esforzó por hacer un balance preciso y documentado del verdadero coste humano del comunismo. Se apoyó en la información desclasificada de los archivos de Moscú y estableció un cómputo final sobrecogedor: cien millones de muertos, cuatro veces más que la cifra atribuida por estos mismos autores al nacionalsocialismo de Hitler.

Stalin, en 1935
Stalin, en 1935 - Keystone
El balance no fue una revelación, a pesar de todo. Numerosos investigadores ya se habían interesado en los años previos por los gulag, las hambrunas provocadas por Stalin en Ucrania y las deportaciones masivas de los disidentes del régimen soviético. En 1989, el politólogo Zbigniew Brzezinski ya había establecido los muertos del régimen soviético en 50 millones, en su obra «El gran fracaso: nacimiento y muerte del comunismo en el siglo XX». Robert Conquest, cuyos trabajos sobre la Unión Soviética le convirtieron en una autoridad, estimó 40 millones de víctimas, sin contar a los fallecidos en la Segunda Guerra Mundial. En 1987, Rudolph Rummel, de la Universidad de Hawai, dijo que la URSS había matado a 61,9 millones de personas entre 1917 y 1987. Mientras que el historiador ruso y premio Nobel de Literatura Aleksandr Solzhenitsyn, en el segundo volumen de su «Archipiélago Gulag», de 1973, cifró el número de víctimas de la represión en 88 millones.

La idea de que se pueda comparar a ambos regímenes ha sido siempre rechazada con indignación por los comunistas. De hecho, incluso el grupo socialista europeo –en el que se encuadra el PSOE– presentó una propuesta distinta a la resolución finalmente aprobada, en la que se evitaba mencionar al comunismo y los crímenes cometidos en su nombre en la condena. Es probable que los nazis también hubieran rechazado con igual indignación esta declaración pública, pero no hay que olvidar que esta equiparación ya fue establecida en la primera mitad del siglo XX por autores tan importantes y dispares como George Orwell, Simone Weil, Marcel Mauss, Bernard Shaw, el Nobel de Literatura André Gide y socialistas rusos convencidos como Victor Serge. Hay muchos historiadores que, incluso, defienden que el nazismo no podría explicarse sin la existencia previa del comunismo.

Exterminio racial o político
Una de las diferencias más notables entre ambos es que que los gulag soviéticos se emplearon para castigar y eliminar a los disidentes políticos soviéticos, con el objetivo de transformar lo más rápido posible las estructuras socio-económicas del país e impulsar la colectivización y la industrialización. Los nazis, por su parte, emplearon sus campos de concentración para el exterminio de la raza judía, principalmente.

Hitler, poco después de subir al poder en 1933
Hitler, poco después de subir al poder en 1933 - Hulton Archive
El balance más desolador de este último fue hecho público hace dos años por el Holocausto Memorial Museum de Washington, a través del proyecto «Enciclopedia de Campos y Guetos». El resultado fue un mapa de 42.500 campos de concentración, guetos y factorías de trabajos forzados que provocaron entre 15 y 20 millones de muertos o internados. En su mayoría fueron judíos, pero también integrantes de otros grupos perseguidos por el nazismo, como los gitanos y los homosexuales. «Las cifras son más altas de lo que originalmente pensamos», aseguró el director del German Historical Institute de Washington, Hartmut Berghoff.

Sin embargo, el cómputo de la mayoría de estudios hechos desde 1945 era de seis millones. Ese mismo año, el Instituto de Asuntos Judíos de Nueva York ya situó los muertos entre 5.659.600 y 5.673.100. Una cifra similar a la que fue revelada antes por William Höttl, antiguo miembro de las SS, que declaró que fue usada por Adolf Eichmann, el arquitecto de la solución final, en 1944.

A la luz de estas cifras, Courtois estableció otra diferencia importante que parece haber sido resarcida con la presente resolución. «Habría que reflexionar sobre el régimen que a partir de 1945 fue considerado como el más criminal del siglo y un régimen comunista que, hasta 1991, ha conservado toda su legitimidad internacional y que hoy está en el poder en varios países y mantiene adeptos en el mundo entero».
(https://www.abc.es/historia/abci-nazismo-y-comunismo-verdaderas-cifras-terror-tras-historica-condena-201910142309_noticia.html?fbclid=IwAR0qUgF1uM6lHYGMdRmG4_okoNxU2-b7U8075daci4GOSW9tKdF6BM4ipEw)

jueves, 12 de marzo de 2020

Condenada en Irán a 38 años de cárcel y 148 latigazos la abogada Nasrín Sotudé


Un tribunal del país la declaró culpable de crímenes contra la seguridad nacional. Se han denunciado irregularidades en el proceso
EP
Actualizado:12/03/2019 09:53h

La destacada abogada pro Derechos Humanos Nasrín Sotudé ha sido sentenciada a una pena de 38 años de cárcel y 148 latigazos por los casos abiertos contra ella, según ha afirmado este lunes su esposo, Rezan Jandan, en un mensaje publicado en su cuenta en Facebook.

Jandan ha señalado que Sotudé ha sido condenada a cinco años de prisión por uno de los casos y a «33 años de cárcel y 148 latigazos por el segundo», sin dar más detalles al respecto.

La semana pasada, el Centro para los Derechos Humanos en Irán (CHRI) indicó que un tribunal del país la había declarado culpable de crímenes contra la seguridad nacional, al tiempo que denunció las irregularidades del proceso.

La sentencia ha sido anunciada días después de que el líder supremo de Irán, Alí Jamenei, nombrara al ultraconservador Ebrahim Raisi como jefe del aparato judicial del país.

Sotudé fue juzgada en rebeldía el 30 de diciembre de 2018 tras negarse a comparecer ante el tribunal porque se le negó el derecho a elegir a su abogado y quería protestar contra el proceso judicial, según desveló su esposo.

El propio Jandan, quien fue detenido en septiembre en su vivienda en la capital, Teherán, fue sentenciado en enero a seis años de cárcel junto a Farhad Meysami por respaldar las protestas contra la obligatoriedad del velo.

Jandan había participado en una campaña para reclamar la liberación de su esposa desde su arresto el 13 de junio. En la actualidad se encuentra encarcelada en la prisión de Evin.

Sotudé, que ha representado a activistas opositores iraníes, fue condenada a seis años de cárcel en 2010 y se le prohibió ejercer tras ser condenada por propagar propaganda y conspirar para dañar a la seguridad del Estado.

Su caso atrajo la atención internacional en 2012, cuando se embarcó en una huelga de hambre durante 50 días contra la prohibición de viajar dictada contra su hija.

Estados Unidos y organizaciones como Amnistía Internacional criticaron a Irán por el caso y Sotudé fue liberada en septiembre de 2013, antes de la asistencia del presidente, Hasán Rohani, a la Asamblea General de la ONU y poco después de ganar las elecciones.

Sotudé había representado recientemente a varias mujeres que se quitaron sus pañuelos o hiyab en público para protestar contra el código de vestimenta obligatorio para las mujeres en Irán, según el Centro para los Derechos Humanos en Irán, una organización con sede en Nueva York.
(https://www.abc.es/internacional/abci-condenada-iran-33-anos-carcel-y-148-latigazos-abogada-ddhh-nasrin-sotude-201903111656_noticia.html?fbclid=IwAR0lyIqRtp1E_ph8Wb1hMPjvo-r6lqYMwzNowJ113y3WyvWsl8VPZG_mZf4)

jueves, 31 de octubre de 2019

Mons. Schneider condena la estatua de Pachamama como el ‘nuevo Becerro de oro’


“El sincretismo y el paganismo son como venenos que entran en las venas del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia”.

“Como sucesor de los apóstoles, a cargo del cuidado del rebaño de Dios, no puedo guardar silencio ante la flagrante violación de la santa voluntad de Dios y las desastrosas consecuencias que esto tendrá sobre las almas individuales, la Iglesia en su conjunto, y hecho toda la raza humana. Por lo tanto, es con gran amor por las almas de mis hermanos y hermanas que escribo este mensaje.”

“Sería bueno formar una cadena mundial de oraciones y actos de reparación por la abominación de la veneración de los ídolos de madera perpetrados en Roma durante el Sínodo del Amazonas”.



-Mons. Athanasius Schneider



Por Diane Montagna. LifeSiteNews. 26 de octubre de 2019.



ROMA – El obispo Athanasius Schneider emitió una carta abierta hoy condenando enérgicamente el uso de la estatua de Pachamama en el Sínodo del Amazonas en el Vaticano.

En la carta abierta del 26 de octubre, el obispo Schneider también pide a todos los católicos, obispos, sacerdotes y laicos, que ofrezcan actos de reparación, protesta y corrección por el uso de estatuas de Pachamama, que él llama el “nuevo becerro de oro”. 

El obispo Schneider escribe: “El sincretismo y el paganismo son como venenos que entran en las venas del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia”.

Continúa: “Como sucesor de los apóstoles, a cargo del cuidado del rebaño de Dios, no puedo guardar silencio ante la flagrante violación de la santa voluntad de Dios y las desastrosas consecuencias que esto tendrá sobre las almas individuales, la Iglesia en su conjunto, y hecho toda la raza humana. Por lo tanto, es con gran amor por las almas de mis hermanos y hermanas que escribo este mensaje. “

En comentarios el viernes, el Papa Francisco confirmó que varias estatuas de una mujer embarazada desnuda – que se usaron en una ceremonia en los Jardines del Vaticano el 4 de octubre, procesadas en la Basílica de San Pedro y guardadas en un altar de lado a la Iglesia de Santa María en Traspontina en Via della Conciliazione – son símbolos de “Pachamama”. Hablando a los obispos y a otros participantes del el sínodo en la sala, el Papa se disculpó con aquellos que se sintieron ofendidos por las estatuas que fueron tomadas de la iglesia de Traspontina y arrojadas al [río] Tíber.

El Papa Francisco Informó a los participantes del Sínodo de que las estatuillas habían sido recuperadas del Tíber y dijo que podrían exhibirse en la misa de clausura del Sínodo, el domingo 27 de octubre.



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Mons. Schneider condena la estatua de Pachamama como el ‘nuevo becerro de oro’


A continuación el texto completo de la carta abierta del Obispo Athanasius Schneider.



1. “No tendrás otro Dios que a mí”, dice el Señor Dios, como el primero de los mandamientos (Ex 20, 3). Originalmente dado a Moisés y al pueblo hebreo, este mandato sigue siendo válido para todas las personas y todos los tiempos, como Dios nos dice: “No te harás imágenes talladas, ni figuración alguna de lo que hay en lo alto de los cielos, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas y no las servirás” (Ex 20, 4-5). Nuestro Señor Jesucristo guardó este mandamiento perfectamente. Cuando Jesús ofreció los reinos del mundo si solo se inclinaba ante el diablo, Jesús respondió: “¡Apártate, Satanás, porque escrito está: ‘Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo darás culto'”. (Mt 4, 10; Dt 6, 13-14). El ejemplo de Cristo por lo tanto, es de suma importancia para todas las personas que desean “al Dios verdadero y la vida eterna”; como nos exhorta San Juan Apóstol: “Hijitos, guardaos de los ídolos” (1 Juan 5, 20-21).

En nuestros días este mensaje es de especial importancia, porque el sincretismo y el paganismo son como venenos que entran en las venas del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia. Como sucesor de los apóstoles, a cargo del cuidado del rebaño de Dios, no puedo guardar silencio ante la flagrante violación de la santa voluntad de Dios y las desastrosas consecuencias que esto tendrá sobre las almas individuales, la Iglesia en su conjunto y, de hecho, todo Dios. Por lo tanto, es con gran amor por las almas de mis hermanos y hermanas que escribo este mensaje.



2. El 4 de octubre de 2019, en vísperas del Sínodo del Amazonas, se llevó a cabo una ceremonia religiosa en los jardines del Vaticano en presencia del Papa Francisco y varios obispos y cardenales, liderados en parte por chamanes y objetos simbólicos. fueron utilizados; es decir, una escultura de madera de una mujer embarazada sin ropa. Estas representaciones son conocidas y pertenecen a rituales indígenas de las tribus amazónicas y específicamente al culto de la llamada Madre Tierra, la Pachamama. En los días siguientes, las figuras femeninas desnudas de madera también fueron veneradas en la Basílica de San Pedro, frente a la Tumba de San Pedro. El Papa Francisco también saludó a dos obispos que llevaban el objeto de Pachamama sobre sus hombros, llevándolo en el Salón del Sínodo, donde fue colocado en un lugar de honor. Las estatuas de Pachamama también se exhibieron en la iglesia de Santa María en Traspontina.

En respuesta a las protestas de los fieles católicos sobre estos ritos y el uso de estas estatuas, los portavoces del Vaticano y los miembros del comité del Sínodo del Amazonas subestimaron o negaron el evidente carácter sincretista religioso de las estatuas. Sus respuestas, sin embargo, fueron evasivas y contradictorias; fueron actos de acrobacias intelectuales y negaciones de evidencia obvia.

La agencia estadounidense de medios visuales “Getty Images” tomó una fotografía oficial de prensa de este ritual con esta descripción: El Papa Francisco y el Cardenal Claudio Hummes, Arzobispo Emérito de São Paulo, Presidente de la Red Eclesial Pan-Amazónica (REPAM), ante una estatua que representa la Pachamama (Madre Tierra). El reverendo Paulo Suess, un participante en el Sínodo del Amazonas, no dejó dudas sobre el carácter pagano de las ceremonias con imágenes en madera en los Jardines del Vaticano y se atrevió a recibir los ritos paganos, diciendo: “Incluso si este fuera un rito pagano Sin embargo, es una adoración pagana a Dios. No se puede descartar el paganismo como nada” (17 de octubre, entrevista del Vaticano). En una declaración oficial el 21 de octubre, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM) condenó el acto heroico de los caballeros que arrojaron las imágenes de madera a Tiber como un acto de “intolerancia religiosa”. Entonces develaron las mentiras y las trampas con la que negaron el carácter religioso de las veneradas imágenes de madera. Voluntarios de la Iglesia Carmelita Santa María en Traspontina, donde se exhibieron las estatuas de madera, corroboraron esta declaración, diciendo: “La madre (tallada) que traje de Brasil … que estaba en la procesión, la trajimos de Brasil, fue realizada por un artista indígena, y le pedimos una obra de arte que simbolizara toda esta conexión con la Madre Tierra, las mujeres, el aspecto femenino de Dios, que Dios es quien protege y nutre la vida”, dijo, llamándola símbolo de “Madre Tierra” y “Pachamama”.

Fuentes objetivas señalan que la Pachamama es un objeto de veneración, una diosa a la que algunos bolivianos sacrifican animales (llamas), un culto a la divinidad de la tierra por parte de algunos peruanos, arraigado en las creencias y prácticas paganas de los incas.



3. Los católicos no pueden aceptar ningún culto pagano, ni sincretismo ninguno entre las creencias y prácticas paganas con las de la Iglesia Católica. Los actos de adoración de encender una luz, agacharse, caerse o apoyarse profundamente en el suelo y bailar ante una estatua femenina desnuda, que no representa a Nuestra Señora ni a una santa canonizada de la Iglesia, viola lo más antiguo. Los mandamientos de Dios, “No habrá otros dioses delante de mí”, y la prohibición explícita de Dios, que ordena: “Ni alzando tus ojos al cielo, al sol, a la luna, a las estrellas, a todo el ejército de los cielos, te engañes, adorándolos y dándoles culto, porque es Yahvé, tu Dios, quien se los ha dado a todos los pueblos de debajo los cielos” (Dt 4, 19), y “No os hagáis ídolos, ni os alcéis cipos, ni pongáis en vuestra tierra piedras esculpidas para prosternaros ante ellos, porque soy yo, Yahvé, vuestro Dios” (Lev 26, 1).

Los apóstoles prohibieron incluso la más mínima alusión o ambigüedad con respecto a los actos de veneración de ídolos: “¿Qué concierto entre el templo de Dios y los ídolos?” (2 Cor 6, 15-16) y “Huid la idolatría… Antes bien, digo que lo que sacrifican los gentiles, a los demonios y no a Dios lo sacrifican. Y no quiero yo que vosotros entréis en comunión con los demonios. No podéis beber el cáliz del Señor y el cáliz de los demonios. No podéis tener parte en la mesa del Señor y en la mesa de los demonios. ¿O queremos provocar la ira del Señor? ¿Somos acaso más fuertes que Él?” (1 Cor 10, 16-22).

San Pablo indudablemente les diría a todos los que participaron activamente en los actos de veneración de las estatuas de la Pachamama, que simbolizan cosas materiales o creativas, estas palabras: “Ahora que habéis conocido a Dios, o mejor, habéis sido de Dios conocidos, ¿cómo de nuevo os volvéis a los flacos y pobres elementos, a los cuales de nuevo queréis servir?” (Gal 4, 9). Los paganos, de hecho, adoran a los elementos como si fueran seres vivos. Y al observar los actos religiosos sincretistas o al menos muy ambiguos en el Jardín del Vaticano, la Basílica de San Pedro y la Iglesia de Santa María en Traspontina, San Pablo dijo: “Adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, que es bendito por los siglos” (Rom 1, 25).

Todos los católicos verdaderos, que todavía tienen el espíritu de apóstoles y mártires cristianos, deben llorar y decir acerca de las ceremonias paganas que tuvieron lugar en la Ciudad Eterna de Roma, parafraseando las palabras del Salmo 79, 1:

“¡Oh Dios! han entrado las gentes en tu heredad, han profanado tu santo recinto de Roma y lo han reducido a un montón de escombros”.



4. La tradición ininterrumpida de la Iglesia ha evitado la más mínima ambigüedad o colaboración con actos idólatras. Las explicaciones dadas por los portavoces del Vaticano y las relacionadas con el Sínodo del Amazonas para justificar la veneración religiosa de la figura de madera de una mujer embarazada y desnuda fueron muy similares a los argumentos dados por los paganos en la época de los Padres de la Iglesia. , según lo informado por San Atanasio. Él refutó los seudoargumentos de los paganos, y sus refutaciones se aplican plenamente a las justificaciones dadas por las autoridades del Vaticano. San Atanasio dijo: “Se jactarán de que adoran y sirven, no simples cepos, piedras y formas de hombres, pájaros irracionales y animales y bestias rastreras, sino el sol y la luna, todo el universo celestial y la tierra, deificando así la creación” (Contra los gentiles 21, 1-3) y: “Todos se combinarán como un solo cuerpo y dirán que el todo es Dios” (Contra los gentiles 28, 2). En lugar del Dios verdadero “adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador” (Rom 1, 25), de este modo participando en la locura y la maldad” (Contra los gentiles 47, 2).

El apologista del siglo II, Atenágoras, dijo sobre la veneración pagana de los elementos materiales: “Deifican los elementos y sus diversas partes, aplicándoles diferentes nombres en diferentes momentos. Se dice que Kronos es el momento, y Rea la tierra, y ella queda embarazada de Kronos y produce, donde es considerada la madre de todos. Al no poder descubrir la grandeza de Dios, y al no poder llegar a la cima con su razón (porque no tienen afinidad con el lugar celestial), se esconden entre las formas de la materia y arraigan en la tierra, deifican los cambios de los elementos” (Apol  22).

Las siguientes palabras del Segundo Concilio de Nicea son completamente aplicables a todos los clérigos que apoyaron los actos religiosos sincretistas mencionados anteriormente en Roma:

“Muchos pastores destruyeron mi vid, contaminaron mi porción. Porque siguieron a hombres impíos y confiaron en su propia frenética, calumniaron a la santa Iglesia, que Cristo nuestro Dios ha desposado consigo mismo, y no pudieron distinguir lo santo de lo profano, alegando que los iconos de nuestro Señor y sus santos no eran diferente a las imágenes de madera de los ídolos satánicos”.

Según lo establecido por el Segundo Concilio de Nicea, la Iglesia permite la veneración con gestos externos de adoración, como reverencias, besos y bendiciones, sin otros símbolos, imágenes o estatuas, sino “los iconos de nuestro Señor Dios y Salvador Jesucristo, el de Señora Theotokos, las de los venerables ángeles y las de todas las personas santas. Cada vez que se contemplan estas representaciones, hacen que quienes las miran celebren y amen su prototipo”.



5. Aquellos que creen en el único Dios verdadero siempre han trabajado para eliminar la adoración de dioses falsos y eliminar sus imágenes de en medio del pueblo santo de Dios. Cuando los hebreos se inclinaron ante la estatua del Becerro de Oro, alentados y alentados por el alto clero, Dios condenó tales actos. Su siervo Moisés también condenó estos actos de “bienvenida y tolerancia” hacia las deidades indígenas locales de la época y molió la estatua en polvo y la esparció en el agua (ver Ex 32, 20). Del mismo modo, los levitas fueron alabados por detener a todos los que adoraban al becerro de oro (Ex 32, 20-29). A lo largo de los siglos, los verdaderos católicos también han trabajado para derrocar los “poderes de esta oscuridad actual” (Ef 6, 12) y la veneración de las imágenes que los representan.

En medio de la consternación y la conmoción de la abominación perpetrada por actos religiosos sincretistas en el Vaticano, toda la Iglesia y el mundo presenciaron un acto altamente meritorio, valiente y loable por parte de algunos valientes señores cristianos, que el 21 de octubre arrojaron las idolátricas estatuas de madera del Iglesia de Santa María en Traspontina, Roma, y ​​las arrojaron al Tíber. Como los nuevos Macabeos, actuaron en el espíritu de la santa ira de Nuestro Señor, que expulsó a los mercaderes del templo de Jerusalén con un látigo. Los gestos de estos hombres cristianos se registrarán en los anales de la historia de la Iglesia como un acto heroico que trajo gloria al nombre cristiano, mientras que los actos de clérigos de alto rango, por el contrario, que contaminaron el nombre cristiano en Roma, pasarán a la historia como actos cobardes y traicioneros de ambigüedad y sincretismo.

El Papa San Gregorio Magno, en una carta a San Ethelberto, el primer rey cristiano de Inglaterra, lo insta a destruir las imágenes idólatras: “Suprimir la adoración de ídolos; derribar sus edificios y santuarios” (san Beda, Historia de la iglesia, Libro I).

San Bonifacio, el apóstol de Alemania, derribó con su propia mano un roble dedicado al ídolo Thor o Donar, que no solo era religioso, sino también un símbolo de la protección de los soldados, la vegetación e incluso la fertilidad de los nativos. Cultura de tribus germánicas.

San Vladimir, el primer príncipe cristiano en Kiev, tenía los ídolos de madera que había erigido, derribados y cortados en pedazos. La estatua de madera del dios pagano principal, Perun, la arrojó al río Dnieper. Este acto de San Vladimir recuerda mucho el acto heroico de esos señores cristianos, que el 21 de octubre de 2019 arrojaron al río Tíber las esculturas de madera de la cultura indígena pagana de las tribus amazónicas.

Si las acciones de Moisés, de Nuestro Señor Jesucristo – expulsando por la fuerza a los mercaderes del Templo – de San Bonifacio y de San Vladimir, hubieran ocurrido en nuestros días, los portavoces del Vaticano seguramente los habrían condenado como actos de orden religioso y cultural, intolerancia y robo.



6. La oración en el documento de Abu Dhabi, que dice: “Dios desea en su sabiduría el pluralismo y la diversidad de religiones, color, sexo, raza e idioma”, encontró su realización práctica en las ceremonias del Vaticano sobre la veneración de las estatuas de madera, que representan deidades paganas o símbolos culturales indígenas de fertilidad. Esto fue la consecuencia práctica lógica de la declaración de Abu Dhabi.



7. En vista de los requisitos de la adoración auténtica y la adoración del Único Dios Verdadero, la Santísima Trinidad y Cristo nuestro Salvador, en virtud de mi ordenación como obispo católico y sucesor de los apóstoles, y con verdadera fidelidad y amor por el Romano Pontífice, Sucesor de Pedro, y por su tarea de presidir la “Cátedra de la Verdad” (Cathedra veritatis), condeno la veneración del símbolo pagano de Pachamama en los Jardines del Vaticano, la Basílica de San Pedro y la Iglesia romana de Santa María en Traspontina.

Sería bueno para todos los verdaderos católicos, sobre todo los obispos, así como para los sacerdotes fieles y laicos, formar una cadena mundial de oraciones y actos de reparación por la abominación de la veneración de los ídolos de madera perpetrados en Roma durante el Sínodo del Amazonas. Ante un escándalo tan obvio, es imposible que un obispo católico permanezca en silencio; no sería digno de un sucesor de los apóstoles. El primero en la Iglesia en compensar tales actos y reparar es el Papa Francisco.

La reacción honesta y cristiana al baile alrededor de Pachamama, el nuevo becerro de oro, en el Vaticano, debe consistir en una protesta digna, una corrección de este error y, sobre todo, actos de reparación.

Con lágrimas en los ojos y sincero dolor en sus corazones, se deben ofrecer oraciones de intercesión y reparación por la salvación eterna del alma del Papa Francisco, el vicario de Cristo en la tierra, y la salvación de esos sacerdotes y fieles católicos. quienes han cometido tales actos de adoración, que están prohibidos por la Revelación Divina. Se podría proponer la siguiente oración para este propósito:



“Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, recibe a través de las manos de la Inmaculada Madre de Dios, María siempre Virgen, de nuestro contrito corazón un acto sincero de reparación por los actos de adoración de ídolos y símbolos de madera que tuvieron lugar en Roma, Ciudad Eterna y corazón del mundo Católico durante el Sínodo del Amazonas. Derrama en el corazón de nuestro Santo Padre Papa Francisco, de los Cardenales, Obispos, sacerdotes y fieles laicos, tu Espíritu, que expulsará la oscuridad de sus mentes, para que puedan reconocer la maldad de tales actos, que ofendieron a vuestra Divina Majestad y ofreceros actos de reparación públicos y privados.

Derrama sobre todos los miembros de la Iglesia la luz de la plenitud y belleza de la fe católica. Enciende en ellos el celo ardiente de llevar la salvación de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre, a todos los hombres, especialmente a las personas en la región amazónica, que aún están esclavizadas al servicio de las cosas materialmente débiles y perecederas como son los símbolos e ídolos sordos y mudos de la “madre tierra”, para todas las personas y especialmente para las tribus del Amazonas, que no tienen la libertad de los hijos de Dios, y que no tienen la felicidad indescriptible de conocer a Jesucristo y formar en vida parte con Él de vuestra naturaleza Divina.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, Tú el único Dios verdadero, fuera de quien no hay otro dios o salvación, ten piedad de tu Iglesia. Mira especialmente las lágrimas y los suspiros contritos y humildes de los pequeños de la Iglesia, mira las lágrimas y las oraciones de los niños pequeños, los adolescentes, los jóvenes, los padres y madres de la familia, y también los verdaderos héroes cristianos, quienes en su celo por vuestra gloria, y en su amor por la Madre Iglesia, arrojaron al agua los símbolos de abominación que la profanaron. Ten piedad de nosotros: perdónanos, Señor, parce Domine, parce Domine! Ten piedad de nosotros: Kyrie eleison!”



Traducción de Dominus Est. Publicación original: LifeSiteNews

*permitida su reproducción mencionando a DominusEstBlog.wordpress.com
(https://dominusestblog.wordpress.com/2019/10/27/mons-schneider-condena-la-estatua-de-pachamama-como-el-nuevo-becerro-de-oro/?fbclid=IwAR10sjGbJkTXe437JKNiWrfEqAkuJ_EktUp9bRL7-52zij15msw_xHeU1Eg)

domingo, 23 de septiembre de 2018

Sigue en plena vigencia la condena de la Iglesia Católica a la Masonería y la prohibición de comulgar a quienes pertenecen a esta secta


La siguiente es una lista de documentos papales en donde se condena a la Masonería: "In eminenti" del papa Clemente XII, 28 de abril de 1738; "Providas" del papa Benedicto XIV, 18 de mayo de 1751; "Ecclesiam" del papa Pío VII, 13 de septiembre de 1821; "Quo graviosa" del papa León XII, 13 de marzo de 1825; "Traditi" del papa Pío VIII, 21 de mayo de 1829; "Mirari vos" del papa Gregorio XVI, 15 de agosto de 1832; varias encíclicas del papa Pío IX: "Qui pluribus" del 9 de noviembre de 1846; "Quanta cura" del 8 de diciembre de 1864; "Apostolicae sedis" del 12 de octubre de 1869; "Etsi multa" del 21 de noviembre de 1873; varias también del papa León XIII: "Diuturnum illud" del 29 de junio de 1881; "Etsi nos" del 15 de febrero de 1882; "Humanum genus" del 20 de abril de 1884; "Ab apostolici" del 15 de octubre de 1891; "Inimica vis" del 8 de diciembre de 1892; "Custodi di quelle Fede” del 8 de diciembre de 1892; y "Praeclara gratulationis" del 18 de marzo de 1902.
En fecha más reciente, se produjeron sendas declaraciones de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe del 17 de febrero de 1981, y del 23 noviembre de 1983, que confirman todo el mencionado Magisterio Pontificio acerca de la masonería.
En la Declaración “Quaesitum est”, de 1983, la condena de la Iglesia a la Masonería sigue siendo plenamente vigente y de obligatorio cumplimiento. El texto está firmado por el Cardenal prefecto, Joseph Ratzinger, y por su secretario, Fr. Jean Jerôme Hamer OP:
“Se ha presentado la pregunta de si ha cambiado el juicio de la Iglesia respecto de la masonería, ya que en el nuevo Código de Derecho Canónico no está mencionada expresamente como lo estaba en el Código anterior.
Esta Sagrada Congregación puede responder que dicha circunstancia es debida a un criterio de redacción, seguido también en el caso de otras asociaciones que tampoco han sido mencionadas por estar comprendidas en categorías más amplias.
Por tanto, no ha cambiado el juicio negativo de la Iglesia respecto de las asociaciones masónicas, porque sus principios siempre han sido considerados inconciliables con la doctrina de la Iglesia; en consecuencia, la afiliación a las mismas sigue prohibida por la Iglesia. Los fieles que pertenezcan a asociaciones masónicas se hallan en estado de pecado grave y no pueden acercarse a la santa comunión.
No entra en la competencia de las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de las asociaciones masónicas con un juicio que implique derogación de cuanto se ha establecido más arriba, según el sentido de la Declaración de esta Sagrada Congregación del 17 de febrero de 1981 (cf. AAS 73, 1981, págs. 230-241; L’Osservatore Romano, Edición en Lengua Española, 8 de marzo de 1981, pág. 4).
El Sumo Pontífice Juan Pablo II, en la audiencia concedida al cardenal Prefecto abajo firmante, ha aprobado esta Declaración, decidida en la reunión ordinaria de esta Sagrada Congregación, y ha mandado que se publique.
Roma, en la sede de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, 26 de noviembre de 1983".

miércoles, 30 de diciembre de 2015

¿Por qué la Iglesia condena con tanta fuerza a la Masonería?



¿La Masonería intentó alguna ver destruir la religión en Italia? ¿Ha actuado alguna vez para bloquear la acción de la Iglesia católica y hundirla? La respuesta es positiva. En el sentido de que la Masonería, desde su nacimiento, intentó socavar el poder de la Iglesia con acciones subversivas que fueron reprimidas por los papas.

Angela Pelliccieri, historiadora del Risorgimento y profesora de Historia de la Iglesia, explica a Aleteia: “La masonería moderna nace en Londres en 1717: la iglesia emite la primera de sus cientos de condenas y excomuniones en 1738 con la carta apostólica In Eminenti de Clemente XII. “Llenos de una cierta afectada apariencia de natural honradez”, escribe el papa a propósito de los francmasones. El papa tiene razón: la masonería tiene siempre en los labios la palabra “moral”, pero la moral a la que se refiere no es la moral revelada”.

La persecución antirreligiosa

Y de hecho, observa Pellicciari, en 1853 J.M. Ragon, autoridad de la masonería francesa, puntualiza así: “la Masonería no recibe la ley, es ella misma quien la establece”. “Pío IX y León XIII, los papas que asisten, durante el Risorgimento, al desmantelamiento de todas las órdenes religiosas católicas (a pesar de que el catolicismo seguía siendo religión de estado), a la persecución de obispos y sacerdotes, a la reducción a la pobreza absoluta de la mayoría de la población, obligada a una emigración masiva, identifican en el odio masónico y protestante el origen anticatólico, y por tanto anti italiano, de tanta violencia y decadencia”.

Como en Francia durante la revolución, como durante el imperio del masón Napoleón, como en América Latina, como en España y Portugal, la masonería es una sociedad revolucionaria que los príncipes apoyan “sin darse cuenta de que están firmando su propia ruina”, sentencia la historiadora. “Los papas lo recuerdan a menudo pero no son escuchados. Bajo el pontificado de Gregorio XVI, la policía descubre una documentación de gran interés sobre los carbonarios (una sociedad secreta de derivación masónica) que muestra como el odio por la iglesia va acompañado del odio a la familia”. [N.d.e. En 1859, el Papa Pío IX hizo publicar unos documentos intervenidos a la Carbonería en los que se detalla su estrategia para infiltrarse en el Vaticano]

Así escribe el sectario conocido con el pseudónimo de Piccolo Tigre: “Lo esencial es aislar al hombre de la familia, es hacerle perder sus costumbres […] Cuando hayáis insinuado en algún alma el disgusto por la familia y la religión (la una va casi siempre a continuación de la otra) dejad caer alguna palabra que provoque el deseo de ser afiliado a la Logia más cercana. […] La fascinación por lo desconocido ejerce sobre los hombres tal poder, que se prepara temblando a las fantasmagóricas pruebas de la iniciación y de los banquetes fraternos”.

La advertencia de Pío VII

En 1821, Pío VII escribe a propósito de los carbonarios: “Estos simulan un singular respeto y un cierto extraordinario celo hacia la Religión Católica”, pero “no son otra cosa que dardos disparados con más seguridad por hombres astutos, para herir a los incautos; esos hombres se presentan con piel de cordero, pero por dentro son lobos rapaces”.

El papa, según Pellicciari, tiene: en el documento, conocido con el nombre de Instrucción permanente, redactado en 1819, se lee: “debéis presentaros con todas las apariencias del hombre serio y moral. Una vez que vuestra buena reputación quede establecida en los colegios, en los gimnasios, en las universidades y en los seminarios, una vez que hayáis captado la confianza de profesores y estudiantes, haced de manera que quienes busquen vuestra compañía sean sobre todo los enrolados en la milicia clerical […] Se trata de establecer el reino de los elegidos sobre el trono de la prostituta de Babilonia: que el clero marche bajo vuestra bandera sin dudar nunca que están siguiendo la de las llaves apostólicas”.

“Enterraremos a la Iglesia”

Los carbonarios pretendían infiltrarse dentro del clero. El 18 de enero de 1822, Piccolo Tigre escribe a los afiliados piamonteses: “sirviéndoos del pretexto más fútil, pero nunca político o religioso, cread vosotros mismos, o mejor aún, hace que sean creadas por otros, asociaciones que tengan como fin el comercio, la industria, la música, las bellas artes. Reunid en un lugar cualquiera, incluso en las sacristías o capillas, a vuestros seguidores que aún no saben nada; ponedles bajo la guía de un sacerdote virtuoso, conocido, pero crédulo y fácil de engañar; infiltrad el veneno en los corazones elegidos, infiltradlo en pequeñas dosis y como por casualidad; a continuación, os sorprenderéis vosotros mismos de vuestro éxito”.

Algunos años más tarde el “primo” Vindice sintetiza así el fin de los carbonarios: “Hemos comenzado una corrupción a gran escala, la corrupción del pueblo a través del clero y la del clero por medio nuestro, la corrupción que sin duda nos llevará un día a sepultar a la Iglesia”.

“Secreto, juramento, ningún escrúpulo en el uso de cualquier medio porque el fin justifica los medios, calumnia, mentira, homicidio, son las armas a las que las asociaciones secretas recurren para llevar a cabo sus planes – afirma la experta. El juramento en particular acompaña todos los avances en el grado masónico”. En el momento de su ingreso en la logia como aprendiz, el candidato jura así: “Prometo no revelar jamás los secretos de la Libre Masonería; no dar a conocer a nadie lo que se me desvelará, bajo pena de que me corten la garganta, me arranquen el corazón y la lengua, me desgarren las entrañas, corten mi cuerpo en pedazos, lo quemen y reduzcan a polvo, y este sea esparcido en el viento para execrada memoria e infamia eterna”.

La denuncia de los papas

Empezando por Clemente XII y hasta León XIII, todos los papas denuncian con firmeza, con valor, con patriotismo, con análisis históricos y filosóficos detallados, los propósitos revolucionarios de las logias que, exaltando la “libertad”, buscan obtener libertad sólo para sí mismos, formando dentro de los países como un estado en el estado que dicta por ley todos los aspectos de la vida pública.

En 1864, poco después del merito “grandioso” que las logias se atribuyen por haber desencadenado el mayor ataque contra la iglesia católica en su patria de elección (Roma e Italia), los artículos 3 y 7 de las constituciones de la masonería italiana establecen: “Art. 3. Su fin [de la masonería] directo e inmediato es el de concurrir eficazmente al la realización progresiva de estos principios en la Unidad, para que se conviertan gradualmente en ley efectiva y suprema de todos los actos de la vida individual, doméstica y civil”; “Art. 7. La meta última de sus trabajos es la de reunir a todos los hombres libres en una gran familia, que pueda y debe poco a poco suceder a todas las sectas, fundadas en la fe ciega y la autoridad teocrática, a todos los cultos supersticiosos, intolerantes y enemigos entre sí, para construir la verdadera y única iglesia de la Humanidad”.

“Personificación permanente de la revolución, [la masonería] constituye una especie de sociedad al revés, cuyo fin es un predominio oculto sobre la sociedad visible, y cuya razón de ser consiste en la guerra a Dios y a su Iglesia”, escribe León XIII en 1902, poco antes de morir.

“La firme condena de la Iglesia contra la masonería – concluye Pellicciari – contra todo tipo de masonería (“condenamos y prohibimos las predichas Sociedades, Uniones, Reuniones, Agregaciones o Convenciones de Libres Muradores o Francs Maçons, o con cualquier otro nombre que se llamen”, escribe Clemente XII), vale hasta nuestros días, como recordó explícitamente el cardenal Ratzinger en la Declaración sobre la masonería de 1983.