"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta Ricardo de la Cierva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ricardo de la Cierva. Mostrar todas las entradas

sábado, 18 de agosto de 2018

Historiador Ricardo de la Cierva afirma que «todos los masones de grado 33 son satánicos»

Ricardo de la Cierva

Historiador Ricardo de la Cierva.

Aunque precisa que los masones de grados inferiores no tienen por qué ser satanicos, y que desconocen el objetivo último de ésta sociedad secreta.
Luis del Real Espanyol/ReL 08 mayo 2011TAGS:MasoneríaRicardo de la Cierva
Ricardo de la Cierva
El historiador Ricardo de la Cierva, uno de los principales y reputados expertos mundiales de la masonería, acaba de terminar su última investigación en la que demuestra la clara conéxión del satanismo con los masones de grado 33, el más elevado de esta sociedad secreta.

De la Cierva señala que «no todos los masones son satánicos o diabólicos, pero todos los satánicos son masones».

Tras años de una exhaustiva investigación, de la Cierva descubre una conexión que hasta ahora estaba en una nebulosa, y que pocos eran los que se atrevían a aventurar esa alianza tan estrecha entre el grado superior de la masonería y el satanismo. Todo ello lo explica en «Masonería, Satanismo y Exorcismo» (Fénix).

Los que ingresan son engañados
El historiador madrileño considera que «los masones, sobre todo al principio del ingreso en la orden, son sistemáticamente engañados por la Masonería. Los masones reciben una serie de engaños hasta que al final se les desengaña, pero ya en los últimos grados».

«La Masonería ha intentado con enorme insistencia proclamar que tan sólo es una fraternidad que realiza buenas obras. Tiene mucha gente dedicada a que no se sepa la verdad que se esconde tras esa fachada».

Testimonios de ex grados 33
De la Cierva ha tenido acceso a los testimonios de varios masones que fueron en su momento grado 33 y que por lo tanto han tenido una información vivencial de primera mano.

Uno de ellos, Jim Shaw, señala que «participó en una ceremonia masónica, llamada comunión negra, en el templo de rito escocés de Florida. Los participantes de la misma eran requeridos para referirse a Jesús como apóstol de la humanidad lo cual no está precisamente inspirado por la divinidad. Entonces, llegaron a burlarse de Jesús, practicando una extraña ceremonia negra».

El secreto de la Masonería
Otro ex masón de grado 33 es William Schmebeen, que tras abrazar de nuevo el cristianismo, desveló su desagradable experiencia en todos los años que estuvo en los grados más altos de esta sociedad secreta: «El secreto de la Masonería es éste. Como masón, usted podrá ser conducido a creer que los llamados secretos de la Masonería encierran una gran enseñanza y una gran utilidad. Este es el gancho. Estará obligado a realizar solemnes juramentos que luego se volverán contra su propia conciencia, como cristiano y su condición de americano». 

«Estos juramentos y obligaciones –continua William Schmebeen– actuarán con el tiempo de manera muy negativa para usted. En algún punto se dará cuenta del porqué se le ha obligado a introducirse en la logia entre muchos misterios del ocultismo y sobre la estela de Satán, y no en la de Cristo. Cuando se percate de esto, tendrá su mente completamente ennegrecida por el mal. Los juramentos masónicos le harán conocer unos presuntos avances en la justicia, pero de manera diabólica podrá ser arrastrado hacia una Biblia, un compás y una escuadra que le llevarán a formular unos juramentos terribles que le obligarán a cumplir bajo penas que llegan hasta la muerte. Estos son juramentos extrajudiciales y, como tales, contrarios a las leyes de su país. Sin embargo, se verá obligado a mantenerlos si no quiere someterse a castigos terribles».

Lucifer y los grados superiores de la masonería
El pastor bautista Pierce Dodson manifiesta que «todo el corazón de la Masonería es luciferiano». Y de la Cierva apunta que «los masones de grados superiores creen que Lucifer realmente es Dios y se refieren a Yavé por su nombre de Adonai. Los libros masonicos que se entregan a algunos miembro selectos de los grados 32 y 33 dicen que Jesús es un impostor y que Lucifer es el verdadero Dios».

Secretas doctrinas de Lucifer
Otro ex masón, Manly Palmer, aparece en el libro para afirmar que «muchos candidatos a la Masoneria no tienen ni idea de que al llegar a la iniciación les serán comunicadas muchas mentiras, o que el corazón de los masones es un receptáculo de las secretas doctrinas de Lucifer, porque un masón está perdido en las tinieblas del tiempo».
(https://www.religionenlibertad.com/polemicas/15346/ricardo-de-la-cierva-afirma-que-todos-los-masones-de-grado.html)

jueves, 22 de enero de 2015

De la Cierva publica, por primera vez en España, los rituales de la masonería, incluído el grado 33

De la Cierva publica, por primera vez en España, los rituales de la masonería, incluído el grado 33

Ricardo de la Cierva

Es el último libro del famoso historiador: «Los rituales secretos de la Masonería anticristiana», publicado recientemente en la editorial Fénix.

Era uno de los secretos mejor guardados de la Masonería: sus rituales, incluído el grado máximo: el 33. Ricardo de la Cierva, famoso historiador y una de los estudiosos de referencia sobre la sociedad secreta más importante del mundo, desvela ahora en un libro de obligada lectura, los rituales de iniciación de cada grado.

Rituales de iniciación
De la Cierva había publicado en «El triple secreto de la Masonería (o la Palabra Perdida)» (Fénix) los rituales de los tres primeros grados, la llamada Masonería azul, sin embargo, estaba todavía por desvelar los grados que van del cuarto al 33, que son los verdaderamente importantes, y que ahora los ofrece en «Los rituales secretos de la Masonería anticristiana» (Fénix).

«Una autoridad en la Masonería como Albert Pike considera -dice De la Cierva- que los tres primeros grados son una auténtica engañifa y se trata con ellos de confundir al masón que ingresa. Lo curioso es que en los altos grados ocurre lo mismo. Es decir, no se crea que por alcanzar el grado 33 ya uno tiene todos los conocimientos más profundos e íntimos de la Masonería Universal. De hecho, sólo una minoría de masones llega al cenit, verdaderos adeptos que conocen los secretos profundos de la orden. Las Masonería es el secreto por el secreto y los masones están empeñados en mantenerlo. La Masonería está repleta de misterios: una vida secreta, una actividad secreta y una finalidad secreta».

El grado 18, importantísimo
«El Muy Sabio Soberano da un golpe que es repetido por el Primer y Segundo General». Así comienza el ritual de iniciación del grado 18.

«Muy Sabio Soberano: Hermanos, ayudadme a abrir el capítulo de Príncipes Rosa Cruz de Heredom. (Todos se levantan)...».

De la Cierva señala en su libro que el grado 18 es de los más importantes y significativos dentro del esquema de la Masonería.

En el ritual de iniciación al grado 18 «prohíbe expresamente que el Candidato haya pertenecido a alguna orden monástica o a la Compañía de Jesús».

«El grado 18 es probablemente el más gnóstico de todos(...). Cuando se nos da el auténtico significado de la palabra perdida que se nos comunica también en el grado 18 y se nos dice que esa palabra perdida es JAHABU LON. A mí me parece el argumento más importante, pues ratifica el carácter pagano de la Masonería: es un sincretismo del verdadero Dios para los cristianos, con un ídolo nefando para cualquier cristianoasirio o sirio Baal y un dios egipcio, como Osiris».

Grado 33
«El candidato se prepara quitándosele sus zapatos y su sombrero; se viste con un traje negro, sin espada y sin insignias; una vela encendida a su derecha y un cable negro, alrededor de su cuello el final del cual es sostenido por el Ilustre Gran Maestro General de Ceremonias, en el tiempo adecuado. El Ilustre Gran Mariscal se retira a la Cámara de Reflexión, y cuando todo está preparado, da un golpe en la puerta de la sala del Consejo». Así está descrito en el libro de Ricardo de la Cierva el comienzo del rito de iniciación del grado 33, el más alto en la Masonería.

De la Cierva afirma en su libro que en el grado 33 «explícitamente se intenta destruir la cristiandad y hacer de la Masonería la religión del mundo. La Masonería primero se empeñó en demostrar que no era una religión. Después, en los últimos grados, se presenta como una superreligión, que está por encima de cualquier fe o credo. En realidad, lo que pretende es sustituir al cristianismo».
(http://www.religionenlibertad.com/de-la-cierva-publica-por-primera-vez-en-espana-los-rituales-10194.htm)

Ricardo de la Cierva: «Hay ritos reservados a altos grados masónicos que son abiertamente satánicos»


Autor prolífico donde los haya, Ricardo de la Cierva trabaja solo. Asegura que es incapaz de coordinarse en equipo cuando prepara algún libro, que es siempre. En su obra «La masonería invisible» explica algunos de los grandes misterios de esta asociación secreta.

(Juan Manuel Rodríguez) Fénix, que así se llama, nació cuando a don Ricardo le negaron la edición de su «Triple secreto», porque a de la Cierva no lo calla nadie. En esta obra ven la luz en España datos inéditos sobre el siempre controvertido y misterioso fenómeno que es la masonería. 

- ¿Por qué decidió escribir sobre la masonería? ¿De dónde viene su interés por este fenómeno? 
- De la infancia. Leí mi primer libro sobre la masonería en 1936, cuando todavía no había cumplido los diez años. Desde entonces he tenido mucho interés por el tema, de modo que todo lo que ha caído en mis manos sobre él lo he leído. Me he preocupado especialmente por saber lo que dicen sobre la masonería los propios masones y para la redacción de este libro he examinado miles de textos masónicos. 

- ¿Qué es la masonería? ¿Es una religión? 
- No, no lo es. Para los masones es como el conjunto de todas las religiones y a todas ellas trasciende. La masonería es, para ellos, «la Luz». Cristo dijo que Él era la luz del mundo. Su luz, desde luego, no es la luz masónica. La masonería es una asociación racionalista, ilustrada, fundada en la efervescencia de ideas del siglo XVIII y cuyo objetivo permanente es la secularización total, el arrancar la influencia de la Iglesia de la sociedad humana. 

- Sin embargo hay masones que insisten en que masonería y cristianismo son compatibles. 
- La masonería operativa, de constructores, tenía profundas raíces cristianas, pero esa no es la masonería actual. La masonería que conocemos hoy fue creada por un grupo de pastores protestantes y anticatólicos que lo primero que hicieron fue reunir todos los documentos masónicos existentes y después quemarlos, lo cual es muy sintomático, pues indica su voluntad de ruptura con la masonería antigua, operativa y cristiana. Así, tanto en las Constituciones de Anderson como en el resto de los documentos de la masonería moderna desaparece la figura de Cristo y su nombre. Y también desaparece Dios, porque el Gran Arquitecto del universo de los masones es un dios lejano, deísta, no personal, intrascendente, puramente simbólico, que evidentemente no es el Dios cristiano, porque es un dios que puede ser el de los budistas, el de los animistas... La masonería es claramente atea, no venera a un Dios personal, no adora una figura unívoca de Dios, no es el Dios que cristianos y judíos sí que veneramos. 

- ¿Qué se aprende en las logias? - Fundamentalmente nada, excepto a odiar profundamente a Cristo y a su Iglesia. 

- ¿Tiene poder la masonería? - Mucho; la masonería ha influido decisivamente en el Reino Unido y en EE UU... en general en todo el mundo anglosajón. Fue determinante en la época del Imperio Británico. Si actualmente el bloque anglo-americano es el conjunto político y social hegemónico en todo el mundo, lógicamente, al estar la masonería concentrada en este bloque, sigue teniendo una influencia inmensa. Todas las sociedades mundialistas actuales son masónicas. 

- ¿Y en España? 
- Lo tuvo, y bastante. Ahora no pues su nivel de afiliación es muy bajo. Tan sólo hay dos o tres mil masones censados, la mayoría extranjeros que viven aquí. -

¿Qué es lo que hay realmente detrás de la masonería? 
- A mí me puso sobre la pista el profesor de teología de la Facultad del Norte de España, Manuel Guerra, al decirme que importantes masones le confesaron que dentro de algunos altos grados masónicos hay zonas reservadas a unos pocos, con ritos que son abiertamente satánicos. Esto lo he confirmado en mi investigaciones gracias a los testimonios de Manly P. Hall yAlbert Pike, tal y como narro en mi libro. Ese es el verdadero significado profundo de la Masonería Invisible: una entidad que, como ésta, es anticatólica, pagana y que busca la secularización total, evidentemente no puede estar en el reino de la luz sino en el reino de las tinieblas.
(http://www.religionenlibertad.com/hay-ritos-reservados-a-altos-grados-masonicos-que-son-abiertamente-satanicos-2842.htm)

Ricardo de la Cierva afirma que «todos los masones de grado 33 son satánicos»

Ricardo de la Cierva afirma que «todos los masones de grado 33 son satánicos»

Aunque precisa que los masones de grados inferiores no tienen por qué ser satánicos, y que desconocen el objetivo último de ésta sociedad secreta.

El historiador Ricardo de la Cierva, uno de los principales y reputados expertos mundiales de la masonería, acaba de terminar su última investigación en la que demuestra la clara conéxión del satanismo con los masones de grado 33, el más elevado de esta sociedad secreta.

De la Cierva señala que «no todos los masones son satánicos o diabólicos, pero todos los satánicos son masones».

Tras años de una exhaustiva investigación, de la Cierva descubre una conexión que hasta ahora estaba en una nebulosa, y que pocos eran los que se atrevían a aventurar esa alianza tan estrecha entre el grado superior de la masonería y el satanismo. Todo ello lo explica en «Masonería, Satanismo y Exorcismo» (Fénix).

Los que ingresan son engañados
El historiador madrileño considera que «los masones, sobre todo al principio del ingreso en la orden, son sistemáticamente engañados por la Masonería. Los masones reciben una serie de engaños hasta que al final se les desengaña, pero ya en los últimos grados».

«La Masonería ha intentado con enorme insistencia proclamar que tan sólo es una fraternidad que realiza buenas obras. Tiene mucha gente dedicada a que no se sepa la verdad que se esconde tras esa fachada».

Testimonios de ex grados 33
De la Cierva ha tenido acceso a los testimonios de varios masones que fueron en su momento grado 33 y que por lo tanto han tenido una información vivencial de primera mano.

Uno de ellos, Jim Shaw, señala que «participó en una ceremonia masónica, llamada comunión negra, en el templo de rito escocés de Florida. Los participantes de la misma eran requeridos para referirse a Jesús como apóstol de la humanidad lo cual no está precisamente inspirado por la divinidad. Entonces, llegaron a burlarse de Jesús, practicando una extraña ceremonia negra».

El secreto de la Masonería
Otro ex masón de grado 33 es William Schmebeen, que tras abrazar de nuevo el cristianismo, desveló su desagradable experiencia en todos los años que estuvo en los grados más altos de esta sociedad secreta: «El secreto de la Masonería es éste. Como masón, usted podrá ser conducido a creer que los llamados secretos de la Masonería encierran una gran enseñanza y una gran utilidad. Este es el gancho. Estará obligado a realizar solemnes juramentos que luego se volverán contra su propia conciencia, como cristiano y su condición de americano». 

«Estos juramentos y obligaciones –continua William Schmebeen– actuarán con el tiempo de manera muy negativa para usted. En algún punto se dará cuenta del porqué se le ha obligado a introducirse en la logia entre muchos misterios del ocultismo y sobre la estela de Satán, y no en la de Cristo. Cuando se percate de esto, tendrá su mente completamente ennegrecida por el mal. Los juramentos masónicos le harán conocer unos presuntos avances en la justicia, pero de manera diabólica podrá ser arrastrado hacia una Biblia, un compás y una escuadra que le llevarán a formular unos juramentos terribles que le obligarán a cumplir bajo penas que llegan hasta la muerte. Estos son juramentos extrajudiciales y, como tales, contrarios a las leyes de su país. Sin embargo, se verá obligado a mantenerlos si no quiere someterse a castigos terribles».

Lucifer y los grados superiores de la masonería
El pastor bautista Pierce Dodson manifiesta que «todo el corazón de la Masonería es luciferiano». Y de la Cierva apunta que «los masones de grados superiores creen que Lucifer realmente es Dios y se refieren a Yavé por su nombre de Adonai. Los libros masonicos que se entregan a algunos miembro selectos de los grados 32 y 33 dicen que Jesús es un impostor y que Lucifer es el verdadero Dios».

Secretas doctrinas de Lucifer
Otro ex masón, Manly Palmer, aparece en el libro para afirmar que «muchos candidatos a la Masoneria no tienen ni idea de que al llegar a la iniciación les serán comunicadas muchas mentiras, o que el corazón de los masones es un receptáculo de las secretas doctrinas de Lucifer, porque un masón está perdido en las tinieblas del tiempo».
(http://www.religionenlibertad.com/ricardo-de-la-cierva-afirma-que-todos-los-masones-de-grado-15346.htm)

sábado, 28 de diciembre de 2013

La masonería, secta respaldada por un siniestro y oculto poder satánico

Coincidencias de investigación histórica y mensaje de María.

El historiador español Ricardo de la Cierva explica en ”Masonería, Satanismo y Exorcismo” que “todos los masones de grado 33 son satánicos”, aunque precisa que los masones de grados inferiores no tienen por qué ser satánicos, y que desconocen el objetivo último de ésta sociedad secreta.

masoneria

Lo cual cierra con el mensaje de la Virgen María al Padre Gobbi del 3 de junio de 1989, donde afirma que la bestia negra del Apocalipsis es la masonería.

QUE ES LO QUE DICE DE LA CIERVA

El historiador madrileño considera que ”los masones, sobre todo al principio del ingreso en la orden, son sistemáticamente engañados por la Masonería. Los masones reciben una serie de engaños hasta que al final se les desengaña, pero ya en los últimos grados”.
“La Masonería ha intentado con enorme insistencia proclamar que tan sólo es una fraternidad que realiza buenas obras. Tiene mucha gente dedicada a que no se sepa la verdad que se esconde tras esa fachada”.
De la Cierva ha tenido acceso a los testimonios de varios masones que fueron en su momento grado 33 y que por lo tanto han tenido una información vivencial de primera mano.
Uno de ellos, Jim Shaw, señala que
“participó en una ceremonia masónica, llamada comunión negra, en el templo de rito escocés de Florida. Los participantes de la misma eran requeridos para referirse a Jesús como apóstol de la humanidad lo cual no está precisamente inspirado por la divinidad. Entonces, llegaron a burlarse de Jesús, practicando una extraña ceremonia negra”.
Otro ex masón de grado 33 es William Schmebeen, que tras abrazar de nuevo el cristianismo, desveló su desagradable experiencia en todos los años que estuvo en los grados más altos de esta sociedad secreta:
“El secreto de la Masonería es éste. Como masón, usted podrá ser conducido a creer que los llamados secretos de la Masonería encierran una gran enseñanza y una gran utilidad. Este es el gancho. Estará obligado a realizar solemnes juramentos que luego se volverán contra su propia conciencia, como cristiano y su condición de americano”.
“Estos juramentos y obligaciones –continua William Schmebeen– actuarán con el tiempo de manera muy negativa para usted. En algún punto se dará cuenta del porqué se le ha obligado a introducirse en la logia entre muchos misterios del ocultismo y sobre la estela de Satán, y no en la de Cristo. Cuando se percate de esto, tendrá su mente completamente ennegrecida por el mal. Los juramentos masónicos le harán conocer unos presuntos avances en la justicia, pero de manera diabólica podrá ser arrastrado hacia una Biblia, un compás y una escuadra que le llevarán a formular unos juramentos terribles que le obligarán a cumplir bajo penas que llegan hasta la muerte. Estos son juramentos extrajudiciales y, como tales, contrarios a las leyes de su país. Sin embargo, se verá obligado a mantenerlos si no quiere someterse a castigos terribles”.
El pastor bautista Pierce Dodson manifiesta que ”todo el corazón de la Masonería es luciferiano”. Y de la Cierva apunta que
los masones de grados superiores creen que Lucifer realmente es Dios y se refieren a Yavé por su nombre de Adonai. Los libros masonicos que se entregan a algunos miembro selectos de los grados 32 y 33 dicen que Jesús es un impostor y que Lucifer es el verdadero Dios”.
Otro ex masón, Manly Palmer, aparece en el libro para afirmar que
“muchos candidatos a la Masonería no tienen ni idea de que al llegar a la iniciación les serán comunicadas muchas mentiras, o que el corazón de los masones es un receptáculo de las secretas doctrinas de Lucifer, porque un masón está perdido en las tinieblas del tiempo”.

MENSAJE DE LA VIRGEN MARÍA AL PADRE GOBBI: LA BESTIA NEGRA ES LA MASONERÍA

Este es un mensaje mensaje de la Virgen del 3 de junio de 1989 en Milán. Puede verse toda la explicación de María, al padre Gobbi, sobre el Apocalipsis acá.
La bestia semejante a una pantera.
… en estos tiempos de la apostasía, de la purificación y de la gran tribulación, mi Corazón Inmaculado es el único refugio y el camino que os conduce al Dios de la salvación y de la paz.
Sobre todo, mi Corazón Inmaculado se vuelve hoy el signo de mi segura victoria en la gran lucha que se combate entre los seguidores del enorme Dragón Rojo y los seguidores de la Mujer vestida del Sol.
En esta terrible lucha sube del mar, en ayuda del Dragón, una bestia semejante a una pantera.
Si el Dragón Rojo es el ateísmo marxista, la bestia negra es la Masonería.
El Dragón se manifiesta en el vigor de su potencia; la bestia negra, en cambio, obra en la sombra, se esconde, se oculta, para introducirse por este medio en todas partes.
Tiene las garras de oso y la boca de un león, porque obra por doquier con la astucia y con los medios de comunicación social, es decir, con la propaganda.
Las siete cabezas indican las varias logias masónicas que obran en todas partes de una manera solapada y peligrosa.
Esta bestia negra tiene diez cuernos y sobre los cuernos diez diademas, que son signos de dominio y de realeza.
La masonería domina y gobierna en todo el mundo por medio de los diez cuernos.
El cuerno, en el mundo bíblico, siempre ha sido un instrumento de amplificación, un modo de hacer escuchar más fuertemente la propia voz, un importante medio de comunicación.
Por eso Dios ha comunicado a su pueblo su Voluntad por medio de diez cuernos que han hecho conocer su Ley: los diez mandamientos.
Quien los acoge y los observa anda en la vida por el camino de la Divina Voluntad, de la alegría y de la paz.
Quien hace la Voluntad del Padre, acoge la Palabra de su Hijo y participa en la Redención llevada a cabo por Él. Jesús da a las almas la misma vida divina, a través de la Gracia, que Él ha merecido con sui Sacrificio realizado en el Calvario.
La Gracia de la Redención es comunicada por medio de los Siete Sacramentos. Con la gracia se insertan en el alma gérmenes de vida sobrenatural que son las virtudes. Entre ellas las más importantes son las tres virtudes teologales y las cuatro cardinales: fe, esperanza y caridad; prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Al Sol divino de los siete Dones del Espíritu Santo, estas virtudes germinan, crecen, se desarrollan cada vez más y así conducen a las almas por el camino luminoso del amor y de la santidad.
Objetivo de la bestia negra, es decir, de la masonería, es el de combatir de una manera disimulada, pero tenaz, para impedir a las almas recorrer este camino, indicado por el Padre y por el Hijo e iluminado por los dones del Espíritu.
En efecto, si el Dragón Rojo obra para llevar a toda la humanidad a prescindir de Dios, a la negación de Dios y para ello difunde el error del ateísmo, el objetivo de la masonería no es el de negar a Dios, sino el de blasfemarlo.
La bestia abre la boca para proferir blasfemias contra Dios, para blasfemar su Nombre y su morada, contra todos aquellos que habitan en el Cielo.
La mayor de las blasfemias es la de negar el culto debido sólo a Dios para darlo a las criaturas y al mismo Satanás.
He aquí por qué en estos tiempos, tras la perversa acción de la masonería se difunden por doquier las misas negras y el culto satánico.
Además, la masonería obra, con todos los medios, para impedir que las almas se salven y de este modo quiere volver inútil la Obra de Redención llevada a cabo por Cristo.
Si el Señor ha comunicado su Ley con los diez mandamientos, la masonería difunde por todas partes, con la potencia de sus diez cuernos, una ley que es completamente opuesta a la de Dios.
Al mandamiento del Señor: –“No tendrás otro Dios más que a Mí”– aquélla construye otros falsos ídolos, frente a los cuales hoy muchos se postran en oración.
Al mandamiento: –“No tomarás el nombre de Dios en vano”– aquélla se opone con las blasfemias contra Dios y su Cristo, de muchas maneras engañosas y diabólicas, hasta reducir a una marca comercial indecorosa su Nombre y hacer películas sacrílegas sobre su vida y su divina Persona.
Al mandamiento: –“Santificarás las fiestas”– aquélla transforma el domingo en “week-end”, en el día del deporte, de las competiciones, de los juegos, de las diversiones.
Al mandamiento: –“Honrarás a tu padre y a tu madre”– aquélla contrapone un modelo nuevo de familia sobre la convivencia incluso de homosexuales.
Al mandamiento: –“No matarás”– aquélla ha logrado hacer legitimar en todas partes, el aborto, hacer aceptar la eutanasia, hacer casi desaparecer el respeto debido al valor de la vida humana.
Al mandamiento: –“No cometerás actos impuros”– aquélla justifica, exalta y hace propaganda de toda forma de impureza, hasta llegar a la justificación de los actos contra natura.
Al mandamiento: –“No robarás”– ella obra para que se difundan cada vez más los hurtos, la violencia, los secuestros, las rapiñas.
Al mandamiento: –“No darás falso testimonio ni mentirás”– aquélla obra para que se propague cada vez más la ley del engaño, de la mentira, de la doblez.
Al mandamiento: –“No desearás los bienes ajenos y a la mujer de tu prójimo”– Actúa para corromper lo más profundo de la conciencia, engañando la mente y el corazón del hombre.
De esta manera, las almas son impulsadas por el camino perverso y malo de la desobediencia a la Ley del Señor, son sumergidas en el pecado y así se les impide recibir el Don de la Gracia y de la Vida de Dios.
–A las siete virtudes teologales y cardinales, que son el fruto de vivir en Gracia de Dios, la masonería opone la difusión de los siete vicios capitales, que son el fruto de vivir habitualmente en estado de pecado.
A la fe, aquélla opone la soberbia; a la esperanza, la lujuria; a la caridad, la avaricia; a la prudencia, la ira; a la fortaleza, la pereza; a la justicia, la envidia; a la templanza, la gula.
Aquél que llega a ser víctima de los siete vicios capitales es conducido gradualmente a abandonar el culto debido al único Dios, para darlo a falsas divinidades, que son la personificación misma de todos estos vicios. En esto consiste la blasfemia más grande y horrible.
He aquí por qué sobre cada cabeza de la bestia hay escrito un título blasfemo. Cada logia masónica tiene la tarea de hacer adorar una divinidad distinta.
La primera cabeza lleva el título blasfemo de la soberbia, que se opone a la virtud de la fe y conduce a dar culto al dios de la razón humana y del orgullo, de la técnica y del progreso.
La segunda cabeza lleva el título blasfemo de la lujuria, que se opone a la virtud de la esperanza, y lleva a dar culto al dios de la sensualidad y de la impureza.
La tercera cabeza lleva el título blasfemo de la avaricia, que se opone a la virtud de la caridad, y difunde por doquier el culto al dios del dinero.
La cuarta cabeza lleva el título blasfemo de la ira, que se opone a la virtud de la prudencia, y conduce a dar culto al dios de la discordia y de la división.
La quinta cabeza lleva el título blasfemo de la acidia (o pereza espiritual), que se opone a la virtud de la fortaleza, y difunde el culto al ídolo del miedo de la opinión pública y de la explotación del prójimo.
La sexta cabeza lleva el título blasfemo de la envidia, que se opone a la virtud de la justicia, y lleva a dar culto al ídolo de la violencia y de la guerra.
La séptima cabeza lleva el título blasfemo de la gula, que se opone a la virtud de la templanza, y conduce a dar culto al ídolo tan exaltado del hedonismo, del materialismo, del placer.
El objetivo de las logias masónicas, hoy, es el de actuar con gran astucia, para llevar a la humanidad en todas partes a despreciar la santa Ley de Dios, a obrar en abierta oposición a los diez Mandamientos, a sustraer el culto debido al único Dios para darlo a los falsos ídolos, que son exaltados y adorados por un número creciente de hombres: la razón, la carne, el dinero, la discordia, el dominio, la violencia, el placer. De esta manera las almas son precipitadas en la tenebrosa esclavitud del mal, del vicio y del pecado, y, en el momento de la muerte y del juicio de Dios, en el estanque de fuego eterno que es el infierno.
Ahora comprenderéis por qué, en estos tiempos, mi Corazón Inmaculado se convierte en vuestro refugio y en el camino seguro que os lleva a Dios, frente al terrible e insidioso ataque de la bestia negra, es decir, de la masonería. En mi Corazón Inmaculado se delinea la táctica usada por vuestra Madre Celeste para contraatacar y vencer la astuta trama usada por la bestia negra….
Fuentes: Religión en Libertad, Santísima Virgen, Signos de estos Tiempos