"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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lunes, 7 de diciembre de 2020

Casa Blanca: "China -Partido Comunista Chino- es el principal desafío a la Seguridad Nacional"


 


China Is National Security Threat No. 1

Resisting Beijing’s attempt to reshape and dominate the world is the challenge of our generation.

Main Street: A new generation is getting a hard lesson that Communists are real, as are the lies and violence necessary to keep them in power. Images: KeystoneSTF//AFP/Getty Composite: Mark Kelly

By John Ratcliffe

Dec. 3, 2020 1:20 pm ET

As Director of National Intelligence, I am entrusted with access to more intelligence than any member of the U.S. government other than the president. I oversee the intelligence agencies, and my office produces the President’s Daily Brief detailing the threats facing the country. If I could communicate one thing to the American people from this unique vantage point, it is that the People’s Republic of China poses the greatest threat to America today, and the greatest threat to democracy and freedom world-wide since World War II.


The intelligence is clear: Beijing intends to dominate the U.S. and the rest of the planet economically, militarily and technologically. Many of China’s major public initiatives and prominent companies offer only a layer of camouflage to the activities of the Chinese Communist Party.


I call its approach of economic espionage “rob, replicate and replace.” China robs U.S. companies of their intellectual property, replicates the technology, and then replaces the U.S. firms in the global marketplace.


Take Sinovel. In 2018 a federal jury found the Chinese wind-turbine manufacturer guilty of stealing trade secrets from American Superconductor . Penalties were imposed but the damage was done. The theft resulted in the U.S. company losing more than $1 billion in shareholder value and cutting 700 jobs. Today Sinovel sells wind turbines world-wide as if it built a legitimate business through ingenuity and hard work rather than theft.


The FBI frequently arrests Chinese nationals for stealing research-and-development secrets. Until the head of Harvard’s Chemistry Department was arrested earlier this year, China was allegedly paying him $50,000 a month as part of a plan to attract top scientists and reward them for stealing information. The professor has pleaded not guilty to making false statements to U.S. authorities. Three scientists were ousted in 2019 from MD Anderson Cancer Center in Houston over concerns about China’s theft of cancer research. The U.S. government estimates that China’s intellectual-property theft costs America as much as $500 billion a year, or between $4,000 and $6,000 per U.S. household.

(https://www.wsj.com/articles/china-is-national-security-threat-no-1-11607019599?fbclid=IwAR26MXyszrv-E-rJ26zrS4sUiCe7YzQcsJ93gBzlpxiLFvLbBbiHhDygtxE)

viernes, 3 de julio de 2020

Cuba con la mira en la Casa Blanca


Asombra la inconsciencia de las democracias hemisféricas ante una ofensiva tan aviesa y con objetivos bélicos tan manifiestos
OPINIÓNCUBAESTADOS UNIDOS
Por Antonio Sánchez García El Jul 1, 2020
Por primera vez centros políticos neurálgicos de la sociedad política norteamericana se ven asaltados por la unión de fuerzas antisistema. (Efe)
Por primera vez tras sesenta años luego del asalto al poder en Cuba y la entronización de la tiranía castrista, el comunismo, que no ha descansado desde entonces un solo instante de aspirar al control del poder y el enfrentamiento contra los Estados Unidos, responde con una embestida geopolítica continental ante la eventual amenaza de verse atacada por las fuerzas liberales de la región.

Consciente de que la crisis venezolana solo podría ser enfrentada exitosamente con la intervención militar de los Estados Unidos y que dicha intervención, solicitada por primera vez con el consenso de las fuerzas democráticas, no podría llevarse a cabo sin poner en cuestión la existencia misma de la tiranía cubana, raíz principal de los males de la región, la respuesta no se dejó esperar: poner en acción toda la izquierda marxista regional atacando al fortín del liberalismo: Chile y el Gobierno de Sebastián Piñera. Los resultados de la insurrección de octubre fueron devastadores y aún no son asumidos políticamente por la sociedad chilena con la radicalidad y la dureza que ameritan.

Asombra la inconsciencia de las democracias hemisféricas ante una ofensiva tan aviesa y con objetivos bélicos tan manifiestos. Organizada con la suficiente antelación como para hacerse del Gobierno español y de una osadía tan insólita como para subir el listón de la democracia chilena a la norteamericana. Por primera vez centros políticos neurálgicos de la sociedad política norteamericana se ven asaltados por la unión de fuerzas antisistema: el marxismo ha sabido infiltrarse en los medios, las academias e incluso en la industria cinematográfica. Y aliado al racismo de color, aprovecharse de una circunstancia político-policial para acorralar al establecimiento y convertir al presidente Donald Trump en objetivo de todos los ataques, con el fin de impedir su reelección.

Factor clave en esta última embestida lo constituye el Gobierno dictatorial de Nicolás Maduro. Base operativa y financiera de algunos de los movimientos racistas antidemocráticos norteamericanos, como Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan), cuyas dirigentes afroamericanas son tan bienvenidas en Miraflores. Y los compañeros de ruta del marxismo soviético, como George Soros. Naturalmente asociados a los demócratas de Joe Biden, que en su ambición por fracturar la exitosa carrera reeleccionaria de Trump y reconquistar la Casa Blanca, son capaces de cualquier cosa.

La reedición de los bárbaros ataques contra monumentos históricos, con los que se diera comienzo al asalto al poder por parte del chavismo en Venezuela, se recicla de manera ominosa no solo en los Estados Unidos, sino también en Inglaterra, en donde ya se descabezó la estatua de Cristóbal Colón. Jamás apareció la que ornaba la plaza Venezuela, tumbada por la barbarie castrochavista en los comienzos del asalto. Es tan evidente el origen de la “inspiración” con que proceden los trogloditas afroamericanos que atacan los monumentos de los padres fundadores de la gran democracia norteamericana, que no es necesario mencionarlos.

Alertamos en su momento a los Estados Unidos y a las restantes naciones de nuestra región sobre el grave peligro que implicaba permitir el pleno despliegue de la barbarie castrochavista en Venezuela. Las pruebas están a la vista. Si no detenemos a tiempo la siniestra alianza del castrocomunismo cubano con el chavo madurismo venezolano y la izquierda marxista, al hemisferio le esperan tiempos terribles. Mañana será demasiado tarde.
(https://es.panampost.com/antonio-sanchez/2020/07/01/cuba-mira-casa-blanca/?fbclid=IwAR2cWPS3jewwcS7OkuzUc0epWq5f_N2Q99xN-UtxF12lx4w5CGqpOlbAhUQ)