"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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sábado, 14 de noviembre de 2020

Joe Biden, cuando era Vicepresidente: «La Biblia viola derechos de los homosexuales»

 



28 May, 2015

El Vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden dice que los derechos de las personas homosexuales son violados por » versículos bíblicos». Su declaración se basa en textos de la Biblia como Romanos 1:26-27

«Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros; hombres con hombres cometiendo hechos vergonzosos, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío».


Según Biden, la creencia cristiana toma la Biblia literalmente, agrediendo a la comunidad LGBT, usando la palabra de Dios.


Y por esta razón asegura que pronto será clasificado como un «crimen de odio» porque los cristianos no apoyan a la comunidad gay. Además expresó que los derechos de los cristianos son inferiores a los derechos de las personas homosexuales.


A continuación las declaraciones realizadas a través de un escrito:


Mi padre me enseñó la sencilla idea de que todo el mundo, en todas partes tiene derecho a ser tratado con dignidad y respeto. En la última década, gracias a la valentía asombrosa de la comunidad LGBT y los que han defendido su causa, los Estados Unidos ha hecho notables progresos hacia el objetivo final de la igualdad en la ley y en la vida. Nuestro progreso sigue siendo incompleta, pero el impulso se ha desplazado en la dirección correcta.


También se ha hecho en muchos lugares alrededor del mundo. Pero en demasiados lugares, la vida de lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero está empeorando. En demasiados lugares, miembros de la comunidad LGBT se enfrentan a la violencia con impunidad, el maltrato por la policía, la negación de la asistencia sanitaria, o la condena religiosa y el aislamiento social.


El mejor mecanismo para hacer frente a este odio es para hablar a favor de los derechos humanos universales. Voces de apoyo deben ser escuchadas. Hoy y todos los días, vamos a seguir defendiendo los derechos de las personas gay, ya sea de las ciudades cercanas o pueblos lejanos. No podemos descansar hasta que todos reciban la dignidad, el respeto y la igualdad ante la ley que todas las personas merecen. Concluyo el vicepresidente en su comunicado.

La Biblia dice que la homosexualidad es una abominación de la que hay que arrepentirse.

Ciertamente Jesús murió en la cruz para dar redención a todos incluyendo al homosexual, pero no para preservar la homosexualidad. Él vino para abolir todo pecado.

Las Iglesias que realizan las ceremonias de matrimonio de los homosexuales lo hacen por completo fuera de la bendición de Dios.

(https://www.bibliatodo.com/NoticiasCristianas/vicepresidente-joe-biden-la-biblia-viola-derechos-de-los-homosexuales/?fbclid=IwAR2Eq-3Wbwb6n6y948K9cBMxPtXHxIPW-rv9uaje_0ZUkNu9G7iKG0ttw9M)

domingo, 4 de octubre de 2020

Anselm Grün, heresiarca, exponiendo sobre Biblia

 



“El experto teólogo y sacerdote jesuita uruguayo Horacio Bojorge criticó las herejías difundidas por el monje benedictino Anselm Grün, aceptadas por algunos católicos sin considerar su nociva influencia.


El P. Bojorge indicó que los escritos de Anselm Grün pertenecen «a la familia de los que podemos llamar los errores psicologistas. Tienen de común con la teología de la liberación, que no tienen como meta presentar el sentido auténtico de la Escritura tal como ha sido siempre interpretada por la Iglesia y según la fe católica, sino que usan de los textos bíblicos con una intención ajena a su sentido literal y auténtico.


El sacerdote jesuita indicó que así como para la teología marxista de la liberación, la meta es la libertad política, para el pensamiento difundido por Anselm Grün, el objetivo es «la libertad psicológica del individuo”. http://catapulta.com.ar/?p=7489


Penoso el comentario de la Profesora Dulce María Santiago(¿es del Opus Dei?:


Muchas gracias por esta bendición de poder escucharlo! https://www.youtube.com/watch?v=pJDazhYV0I0&t=43s

lunes, 5 de febrero de 2018

Ecuador: profesor universitario quema públicamente una Biblia y se burla de Jesucristo

Resultado de imagen para queman una biblia en ecuador

Ecuador. 
PROFESOR UNIVERSITARIO DE ECONOMÍA QUEMA UNA BIBLIA (Ver vídeo)

www.palabravivayeficazradio.com
El profesor de la Universidad Nacional de Loja José Antonio Añazco Hidalgo quema una Biblia, se burla de Jesucristo y se mofa de las creencias de millones de personas.
(https://www.facebook.com/7eficaz/videos/1561707433921474/)

miércoles, 16 de abril de 2014

La clave secreta gnóstica de “Noah” que nadie capta


Brian Mattson
En “Noah”, la nueva producción cinematográfica épica de Darren Aronofsky, Adán y Eva son presentados como seres luminiscentes y desencarnados hasta el momento en que comen el fruto prohibido.

Esta versión obviamente no se encuentra en la Biblia. Y, entre muchas otras licencias imaginarias de Aronofsky como los monstruos gigantes de lava, esta escena ha llevado a muchos críticos cinematográficos a rascarse la cabeza. Los evangélicos conservadores se lamentan del hecho de que la película se tome tantas libertades con el texto del Génesis. Grupos más liberales han concedido su indulgencia al director: a fin de cuentas, no debemos esperar que un ateo confeso tenga las ideas de un creyente sobre los textos sagrados.

Ambos grupos sin embargo no han enfocado el objetivo. Aronofsky no se ha “tomado libertades”.

La película no se ha basado simplemente en la Biblia.

En defensa del director, debemos reconocer que la película ni siquiera se anunció como tal. En ninguna parte se ha dicho que “Noah” sea una adaptación del Génesis. Nunca se ha anunciado como “El Noé bíblico” o “La historia bíblica de Noé”. En nuestros días, los escombros del cristianismo humean aún lo suficiente para que, cuando alguien dice que va a rodar una película sobre Noé, todos sobreentiendan que será una versión de la historia de la Biblia. No es en absoluto lo que tenía en mente Aronofsky. Estoy seguro de que haya dejado que su productora creyera esto precisamente, porque si hubieran sabido lo que tenía en mente, no le habría permitido nunca realizar esta película.

Volvamos a la versión luminiscente de nuestros progenitores. He reconocido en seguida el “motif”: es una visión típica de la antigua religión gnóstica. He aquí una descripción del siglo II d.C. sobre lo que creía una secta llamada de los ofitas: “Adán y Eva en origen poseían cuerpos sutiles, luminosos y, por así decirlo, espirituales. Pero cuando vinieron aquí, los cuerpos se volvieron oscuros, grasos e indolentes” - Ireneo de Lyon, Contra Heresias, I, 30,9.

Me vino a la mente que una tradición mística más estrechamente ligada con el judaísmo, llamada Cábala (que la cantante Madonna hizo popular hace unos diez años) habría mantenido seguramente una visión similar, siendo esencialmente una forma de gnosticismo judío. Quité el polvo de mi volumen de la obra del siglo XIX de Adolphe Franck The Kabbalah (¡lo necesitaba!), y confirmé rápidamente mis sospechas:

“Antes de ser seducidos por la astucia de la serpiente, Adán y Eva no solo no necesitaban un cuerpo, sino que ni siquiera tenían un cuerpo; es decir, no eran terrenos”.

Franck cita el Zohar, uno de los textos sagrados de la cábala:

“Cuando nuestro padre Adán vivía en el Jardín de Edén estaba vestido, como todos en el cielo, con vestidos hechos de una luz superior. Cuando fue expulsado del Jardín de Edén y obligado a someterse a las necesidades de este mundo, ¿qué sucedió? Dios, dicen las Escrituras, hizo para Adán y su esposa túnicas de piel y les vistió; antes de esto vestían túnicas de luz, de la luz más alta, de la luz que había en el Edén”.

Es una cosa oscura, lo sé, pero la curiosidad se apoderó de mí y seguí profundizando.

He descubierto que el primer largometraje de Darren Aronofsky fue Pi (de 1998, no confundir con “La vida de Pi”). ¿Queréis saber cuál era el tema? ¿Estáis seguros?

Cábala

No es una coincidencia.

¿He conseguido captar vuestra atención? Estupendo.

El universo del “Noé” de Aronofsky es completamente gnóstico: un universo con grados “superiores” e “inferiores”. El elemento “espiritual” es positivo, y muy, muy, muy elevado: allí vive el dios inefable; el aspecto “material” es negativo, y muy, muy, muy inferior: nuestro espíritu es prisionero de la carne material. Esto vale no sólo para las hijas e hijos caídos de Adán y Eva, sino también para los ángeles caídos, descritos explícitamente como espíritus prisioneros en “cuerpos” materiales hechos de lava líquida enfriada.

El film ha creado personajes muy bonitos, pero que son conocidos en la especulación gnóstica. Los gnósticos los llaman “arcontes”, seres divinos inferiores o ángeles que ayudan “al Creador” a formar el universo visible. Y la Cábala tiene un auténtico panteón de seres angélicos que suben y bajan por la “escala del ser divino”. Y los ángeles caídos nunca han caído totalmente en este tipo de misticismo. Por citar nuevamente al Zohar, un texto fundamental de la Cábala: “Todas las cosas de las que se compone este mundo, tanto el espíritu como el cuerpo, volverán al principio y a la raíz de la que han venido”. Divertido. Es lo que sucede a los monstruos de lava de Aronofsky. Se redimen, cambian incluso de piel y vuelven volando al cielo. He observado, entre otras cosas, que en el film, cuando la familia de Noé vaga por una tierra desolada, Sem pregunta al padre: “¿Es una mina Zohar?” Sí, el nombre del texto sacro de la Cábala.

Todo el film es, a nivel figurado, una mina Zohar.

Si hubiera alguna duda sobre los “Vigilantes”, Aronofsky da nombre a varios de ellos: Semyaza, Magog y Rameel. Son todos demonios bien conocidos en la tradición mística judía, no sólo en la Cábala, sino también en el libro de Enoc.

¿Cómo? ¿Demonios redimidos? Adolphe Franck explica la cosmología de la Cábala: “Nada es totalmente negativo; nada es maldito para siempre, ni siquiera el arcángel del mal o, como se le llama a veces, la bestia venenosa. Llegará un tiempo en el que incluso él recuperará su nombre y su naturaleza angélica”.

Sí, es extraño, pero todos en el film parecen adorar “al Creador”, ¿no? Y esto es un punto a favor del film, ¿no?

No.

Porque cuando los gnósticos hablan del “Creador”, no hablan de Dios. Aquí, en nuestro mundo que recoge los frutos del cristianismo, el término “Creador” denota en general al Dios vivo y verdadero, pero en el gnosticismo el “Creador” del mundo material es un hijo bastardo de una divinidad de bajo nivel, ignorante, arrogante, celoso, exclusivista y violento. Es el responsable de la creación del mundo “no espiritual”, de carne y materia, y él mismo es tan ignorante respecto al mundo espiritual que se imagina como el “único Dios” y exige obediencia absoluta. Los gnósticos en general le llaman “Yahvé”, o con otros nombres, como Ialdabaoth.

Este “Creador” intenta mantener a Adán y Eva alejados del verdadero conocimiento de lo divino, y cuando desobedecen se enfada y los expulsa del paraíso.

En otras palabras, por si os habéis perdido en la trama, la serpiente tenía razón todo el tiempo. Este “dios”, “el Creador”, al que están adorando, les esconde algo que les dará la serpiente: la misma divinidad.

El universo del misticismo gnóstico tiene una desconcertante infinidad de variedades, que en general tienen en común el hecho de llamar a la serpiente "Sofía", “Madre” o “Sabiduría”. La serpiente representa lo verdaderamente divino, y las afirmaciones del “Creador” son falsas.

¿Es entonces la serpiente un personaje importante en la película?

Volvamos a ella. La acción comienza cuando Lamec esta a punto de bendecir a su hijo, Noé. Lamec, de forma muy rara para un patriarca de una familia que sigue a Dios, coge una reliquia sagrada, la piel de la serpiente del Jardín del Edén. La envuelve en el brazo y tiende la mano para tocar al hijo, pero en ese momento una banda de saqueadores interrumpe la ceremonia. Lamec es asesinado y el “malo” del film, Tubal-Caín, roba la piel de la serpiente. Noé, en resumen, no ha recibido el presunto beneficio que le habría transmitido la piel de la serpiente.

La piel no se enciende mágicamente en el brazo de Tubal-Caín: aparentemente, tampoco él es “iluminado”. Y es por ello que todos en el film, incluso el protagonista Noé y el antagonista Tubal-Caín, adoran al  “Creador”. Todos se equivocan. Permitidme que aclare una cosa: muchos críticos han mostrado perplejidad viendo que en la película no hay ningún personaje “digno de aprecio” y que todos parecen adorar al mismo Dios. Tubal-Caín y su clan son malos, pero también Noé se muestra malvado cuando abandona a la novia de Cam y casi mata a dos recién nacidos. Algunos pensaban que este pasaje fuese una especie de profunda reflexión sobre el mal que albergamos todos nosotros, pero he aquí otro pasaje del Zohar, el texto sagrado de la Cábala:

“Dos seres [Adán y Nachash – la serpiente] tuvieron relaciones con Eva [la segunda mujer], y ella concibió de ambos y dio a luz a dos hijos. Cada uno siguió a su progenitor masculino y sus espíritus se separaron, uno por un lado y el otro por otro, así como su carácter. Por parte de Caín hay todo tipo de mal, por parte de Abel, una clase más misericordiosa, pero no del todo buena – el buen vino mezclado con el malo”.

¿Suena familiar? Sí. El “Noé” de Darren Aronofsky.

En todo caso, todos adoran la “divinidad del mal”, que quiere destruir a todos (en la Cábala, por aclarar, se cree que ya se han creado y destruido muchos mundos). Tanto Tubal-Caín como Noé tienen escenas idénticas, mientras miran al cielo y preguntan “¿por qué no hablas conmigo?”. “El Creador” ha abandonado a todos porque tiene intención de matarlos.

Noé había tenido una visión de la llegada del diluvio. Se está ahogando, pero ve animales que flotan en la superficie, en la seguridad del arca. No hay indicación alguna de que Noé se salvará. No sabe cómo explicar las cosas a su familia: al final del todo, está ahogándose mientras los animales, “los inocentes”, se salvan. “El Creador”, que ofrece esta visión a Noé, quiere que todos los seres humanos mueran.

Muchas críticas encuentran raro el cambio de Noé, que en el arca se convierte en un maniaco homicida que quiere matar a dos nietecitas recién nacidas. No hay nada de raro en esto. Según el director, Noé está adorando a un dios falso también él maniaco homicida. Cuanto más fiel se vuelve Noé a este dios, tanto más se vuelve homicida. Se trasforma cada vez más en “imagen del dios”, la misma que es constantemente mencionada (y encarnada) por el malo Tubal-Caín.

Pero Noé defrauda al “Creador”. No acaba con todas las vidas como su dios querría que hiciera. “Cuando miré a esas dos niñas, mi corazón se llenó solamente de amor”, afirma. Ahora Noé tiene algo que “el Creador” no tiene: amor. Y misericordia. ¿Pero de dónde coge esto? ¿Y por qué ahora?

En la escena inmediatamente precedente, Noé ha matado a Tubal-Caín y ha recuperado la reliquia de la piel de la cobra: "Sofía", la "Sabiduría", la verdadera luz de lo divino. Solo una coincidencia, claro...

Casi he terminado.

Hablemos del arco iris. No aparece al final porque Dios ha hecho una alianza con Noé. El arco iris aparece cuando Noé vuelve en sí y abraza a la serpiente. Envuelve la piel en su brazo y bendice a la familia. No es Dios quien le encarga que se multiplique y llene la tierra, sino Noé, en primera persona, usando el talismán-serpiente (a propósito, no es casual que el arco iris sea siempre circolar. El círculo del “Uno”, o Ein Sof, en la Cábala es el signo del monismo).

Observad este cambio: en la escena precedente Noé estaba borracho. Ahora está  sobrio e “iluminado”. Un cineasta no monta nunca una secuencia de este tipo por error.

Noé ha trascendido y superado a esa divinidad celosa y homicida.

Algunas advertencias:

Primera: la especulación gnóstica tiene varias perspectivas. Algunos grupos se muestran radicalmente “dualistas”, con “el Creador” que es de hecho un “dios” del todo diverso. Otros son más “monistas”, con un Dios que existe en una serie de emanaciones descendientes. Otros consideran que la divinidad inferior puede “crecer”, “madurar” y ascender en la “escala” del ser, hacia alturas mayores. Noé, probablemente, se inscribe un poco en todas las categorías. Es difícil decirlo.

Mi otra advertencia es esta: hay una tonelada de imágenes, citas y temas de la Cábala en esta película, y yo no podría citarlas todas sólo en este artículo. Por ejemplo, la Cábala en general se basa en letras y números judíos; los “Vigilantes” parecen tener, deliberadamente, la forma de letras judías.

No volvería a ver esta película para analizar con detalle todas estas referencias aunque me pagaran (también porque, desde el punto de vista meramente cinematográfico, he encontrado la mayor parte de la película insoportablemente aburrida).

Lo que puedo decir habiéndolo visto sólo una vez es esto:

Darren Aronofsky ha creado una relectura de la historia de Noé sin base bíblica alguna. Es una relectura totalmente pagana de la historia de Noé, basada en fuentes gnósticas y de la Cábala. Para mi no hay duda alguna sobre esto.

Ahora dejadme decir cuál es el verdadero escándalo de todo esto.

No es el hecho de que la película se aleje de la versión bíblica. No es el hecho de que los críticos cristianos, defraudados, tuvieran expectativas demasiado elevadas.

El escándalo es este: entre todos los líderes cristianos que han hecho un gran esfuerzo por promover este film (por el motivo que sea: “porque es un comienzo de diálogo”, “porque Hollywood está haciendo algo ligado a la Biblia”, etc.) y entre todos los líderes cristianos que lo han condenado porque “no sigue la Biblia”, nadie ha logrado identificar una subversión flagrantemente gnóstica de la historia bíblica, aunque la tenían delante de las narices.

Personalmente creo que Aronofsky se ha propuesto tomarnos por estúpidos: “Sois tan ignorantes que soy capaz de llevar a Noé (¡Russell Crowe!) a la gran pantalla y retratarlo literalmente como ‘la semilla de la serpiente', y todos vosotros asistiréis y lo apoyaréis”.

Aronofsky se está riendo a carcajadas. Y todos los que han caído en la trampa deberían avergonzarse.

¡Mirad que ha sido una experiencia gnóstica impresionante! En el gnosticismo, solo la “élite” posee el “saber” y el conocimiento secreto. Todos los demás son una panda de ingenuos y estúpidos ignorantes. El “gran evento” de este film es ilustra esta premisa gnóstica: nosotros, “el resto”, somos ingenuos y estúpidos.

¿La cristiandad puede despertarse, por favor?

En respuesta, tengo una sugerencia sencilla:

Desde ahora ningún seminarista debería pasar de curso si no demuestra haber leído, “digerido” y comprendido el texto “Contra Heresias” de Ireneo de Lyon.

A final de cuentas, estamos de nuevo en el siglo II d.C.

Post scriptum:

Algunos lectores pueden pensar que soy demasiado duro contra ciertas personas porque no han comprendido el gnosticismo que está en el corazón de este film. No espero que los espectadores en general entiendan estas cosas. Pero lo que me esperaba de ellos es exactamente lo que he encontrado: una confusión tal que hace rascarse la cabeza. Pero me espero una reacción muy distinta de los líderes cristianos: profesores de seminarios y de universidades, párrocos, doctores. Si una piel de serpiente envuelta en un brazo de un personaje bíblico no hace sonar alguna alarma en ellos… no sé qué decir.


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Brian Mattson, Ph.D. (Universidad de Aberdeen) es teólogo, escritor, orador y director de Dead Reckoning.TV. Artículo publicado originalmente en inglés en drbrianmattson.com

jueves, 4 de abril de 2013

Los falsos argumentos que esgrimen los que dan culto al ídolo demoníaco llamado "Santa Muerte"




por Luis Santamaría 

Recientemente reproducíamos una descripción del culto a la Santa Muerte, publicada por el portal católico Aleteia, y firmada por el sacerdote Apóstol de la Palabra Jorge Luis Zarazúa, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES). Presentamos una reflexión complementaria, también publicada por Aleteia, con algunos motivos o pretextos que esgrimen los devotos de este extraño culto, juzgados a la luz de la Palabra de Dios.

1. “Es la entidad espiritual más poderosa que existe”.
No es verdad. La entidad espiritual más poderosa que existe se llama Dios, que combina maravillosamente al amor y el poder, la fuerza y la ternura, la grandeza sin medida con la más grande paciencia.
Cada uno de los cuatro Seres Vivientes tiene seis alas llenas de ojos alrededor y por dentro, y no cesan de repetir día y noche: Santo, santo, santo, es el Señor Dios, el Todopoderoso, el que era, es y ha de venir (Ap 4, 8).
Vuelvan a ti, Señor y Dios nuestro, la gloria, el honor y el poder, pues tú lo mereces. Tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad existen y fueron creadas (Ap 4, 11).
Nuestro Señor Jesucristo dijo acerca de sí mismo:
Jesús se acercó y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el Cielo y en la tierra (Mt 28, 18).

2. “Es la que va a venir por uno cuando llegue el momento de nuestro fin, por eso hay que estar bien con ella”.
No podemos hablar de “ella”, pues la muerte no es una persona. La muerte es sólo el término de la vida y no tiene existencia física y espiritual. Para decirlo en una sola frase: la Santa Muerte no existe.
Por otra parte, la Biblia señala que el día de nuestra muerte vendrán los ángeles de Dios para llevarnos a la presencia de Dios, donde nos reuniremos también con los amigos de Dios que se nos han adelantado, como Abraham, nuestro padre en la fe. Es lo que le sucedió al pobre Lázaro.
Murió el pobre y fue llevado por los ángeles junto a Abraham (Lc 16, 22).

3. “Es un ángel de Dios”.
No es verdad. La Biblia dice que los ángeles son “espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de los que han de heredar la salvación” (Hb 1, 14). Cuando se habla de la muerte se dice que es consecuencia de la desobediencia, un fruto del pecado cometido por instigación del Diablo.
Y Yavé Dios le dio al hombre un mandamiento; le dijo: «Puedes comer todo lo que quieras de los árboles del jardín, pero no comerás del árbol de la Ciencia del bien y del mal. El día que comas de él, ten la seguridad de que morirás» (Gn 2, 16-17).
Dios creó al hombre para que no pereciera y lo hizo a imagen de su propia naturaleza, pero por la envidia del demonio entró la muerte en el mundo, y los que pertenecen a él tienen que padecerla (Sab 2, 23-24).
Por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron (Rm 5, 12).
Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Rm 6, 23).

4. “Es muy milagrosa. Ella sí concede lo que se le pide”.
¿Qué decir al respecto? Hay confusión entre causa y efecto. Se atribuye a la Santa Muerte una supuesta intervención sin que necesariamente sea cierto, puesto que, conviene decirlo una vez más, la Santa Muerte no existe.
Por otra parte, diversos exorcistas mexicanos hablan de una creciente influencia satánica en personas que dan culto a la Santa Muerte. Además, los devotos de este extraño culto hablan de supuestas apariciones e intervenciones de la Santa Muerte cuando les toca vivir situaciones de riesgo o peligro inminente.
Teniendo presente esto, ¿no sería conveniente tener estas palabras del apóstol san Pablo?
Su táctica no debe sorprendernos, porque el mismo Satanás se disfraza de ángel de luz. No es de extrañar, entonces, que sus servidores se disfracen de servidores de la justicia. Pero su fin será digno de sus obras (2Cor 11, 14-15).
San Pablo escribe con conocimiento de causa. Él ha enfrentado este tipo de problemas en su ministerio apostólico:
Un día, mientras nos dirigíamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha poseída de un espíritu de adivinación, que daba mucha ganancia a sus patrones adivinando la suerte. Ella comenzó a seguirnos, a Pablo y a nosotros, gritando: «Esos hombres son los servidores del Dios Altísimo, que les anuncian a ustedes el camino de la salvación». Así lo hizo durante varios días, hasta que al fin Pablo se cansó y, dándose vuelta, dijo al espíritu: «Yo te ordeno en nombre de Jesucristo que salgas de esta mujer», y en ese mismo momento el espíritu salió de ella (Hch 16, 16-18).
Como se ve, estas intervenciones no provienen de Dios, sino de espíritus malignos, disfrazados de bondad. El lobo sabe vestirse de oveja para engañar y destruir. Mucho cuidado. No hay que olvidar que algunas vertientes del culto a la Santa Muerte están muy relacionadas con la brujería, la santería, el esoterismo y el ocultismo y a prácticas como los “amarres”, “retiros”, etc., que implican un alejamiento progresivo de Dios y la apertura a fuerzas desconocidas, como bien lo advierte san Pablo en Ef 6, 10ss.
Un motivo más para alejarse de tan extraño culto y volver al Padre celestial, que espera siempre con los brazos abiertos a nosotros, que con frecuencia somos hijos pródigos (cfr. Lc 15, 11-32).

5. “Es muy vengativa. Se desquita de uno si no se le cumple lo que se prometió”.
Este es el motivo que presentan los devotos para seguir dándole culto a la llamada Santa Muerte, a pesar de que se dan cuenta de que está mal. Es un miedo hasta cierto punto irracional. ¿Qué hacer? Tomar una decisión de una vez para siempre: servir al Señor o dar culto a la Santa Muerte. Acuérdate: No se puede servir a dos señores (cfr. Mt 6,24).
Por lo tanto, amen al Señor y sírvanlo con toda sinceridad, dejen de lado a los dioses (…) y sirvan al Señor. Y si no están dispuestos a servir al Señor, elijan hoy a quien quieren servir: a los dioses que sirvieron sus padres (…), que yo y mi familia serviremos al Señor (Jos 24, 14-15).
Si amas y confías en el Señor, recuerda que Él está cerca de ti para protegerte y cuidarte. Renuncia a ese culto y no tengas miedo: Dios está contigo.
Y ahora, así te habla Yavé, que te ha creado, Jacob, o que te ha formado, Israel. No temas, porque yo te he rescatado; te he llamado por tu nombre, tú eres mío. Si atraviesas el río, yo estaré contigo y no te arrastrará la corriente. Si pasas por medio de las llamas, no te quemarás, ni siquiera te chamuscarás. Pues yo soy Yavé, tu Dios, el Santo de Israel, tu Salvador. (…) Porque tú vales mucho a mis ojos. (…) No temas, pues, ya que yo estoy contigo (Is 43, 1-5).

Conclusión
Para creer en la Santa Muerte sus devotos presentan estos pretextos. Es importante ayudarles, con la caridad debida, a darse cuenta de que no son lo suficientemente sólidos para entrar en este extraño culto. Les está sucediendo lo que le ocurrió al pueblo de Israel:
Y mi pueblo cambia a su Dios glorioso por algo que no sirve. Que los cielos se asombren y tiemblen espantados por eso, palabra de Yavé; doble falta ha cometido mi pueblo: me ha abandonado a mí, que soy manantial de aguas vivas, y se han cavado pozos, pozos agrietados que no retendrán el agua (Jer 2, 11b-13).

jueves, 29 de noviembre de 2012

Un católico no puede creer en la reencarnación


 

por Luis Santamaría
El portal católico Aleteia, apoyado por la Santa Sede (Consejos Pontificios para las Comunicaciones Sociales y para la Promoción de la Nueva Evangelización) continúa con la publicación de preguntas y respuestas en torno a la fe. El sacerdote uruguayo Miguel Pastorino, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) acaba de contestar a una cuestión candente de la nueva religiosidad.

Pregunta: ¿Un cristiano puede admitir la creencia en la reencarnación?
Quizás porque hablamos poco de la vida después de la muerte, muchos cristianos han buscado respuestas en tradiciones incompatibles con el Evangelio, sin caer en la cuenta del conflicto que crean con su fe. Una de ellas es la reencarnación: ¿le es posible a un cristiano creer en ella?
Respuesta: No, la creencia en la reencarnación es absolutamente incompatible con la fe en la resurrección, pues predica la desvinculación entre el espíritu y la materia. Muchos cristianos la admiten porque desconocen su propia fe, y esto ha llevado a mucha confusión respecto al tema.

REFERENCIAS
1. La reencarnación es un concepto procedente de la espiritualidad oriental, y afirma que el espíritu debe desvincularse del cuerpo material en el que reside.
Aunque hay muchas variantes sobre la creencia en la reencarnación, podemos definirla como la“doctrina según la cual el alma del hombre pasa a través de varios cuerpos hasta que se libera de todo vinculo con la materia”. La reencarnación es una creencia de origen oriental, difundida en los ambientes de la Nueva Era con algunos retoques de occidentalización que la han puesto de moda, incluso entre cristianos que se han apartado de su propia fe. Esta concepción parte del presupuesto de que las almas, después de la muerte, se reencarnan en otro cuerpo, y vuelven a esta vida para pagar por obras que hicieron en el pasado (hinduismo) o para perfeccionarse vida tras vida (espiritismo).

La versión que se difunde más en occidente, gracias a la literatura espiritista y gnóstica, es mucho más seductora, porque deja de lado los aspectos más duros y negativos (castigo en próximas vidas), para centrarse en un plan egocéntrico de autorrealización, madurez espiritual, evolución, y acumulación de experiencias. Y en las versiones más psicologistas (S. GrofT. DethlefsenB. Weiss) se explicarían fácilmente todos los males de la vida como consecuencias de problemas en vidas anteriores.
No cabe duda de que las doctrinas reencarnacionistas quieren dar una respuesta a problemas existenciales como el origen del mal, el porqué del sufrimiento, la existencia de desigualdades, el sentido de la justicia más allá de la muerte… pero niega el amor de Dios, la salvación, el perdón divino, y no asume el libre albedrío, sino un destino fatal movido por una ley implacable donde cada uno sólo está en manos de sí mismo.
Actualmente hay mucha confusión y desconocimiento debido a la avalancha de libros de “autoayuda",
películas, telenovelas y series televisivas que difunden doctrinas de este tipo como una evidencia científica. Algunos autores promotores del espiritismo, la metafísica y la autoayuda esotérica han promovido falsas ideas sobre el tema.
Es comprensible que si uno es budista, o se adhiere a las creencias del hinduismo, por ser coherente con la propia doctrina, crea en la reencarnación. Como debería ser obvio que un cristiano crea en la resurrección, y no en la reencarnación.
El problema es que muchos cristianos que desconocen en profundidad su propia fe han asumido una avalancha de doctrinas extrañas a su fe como conciliables con ella. Han sido influidos culturalmente por las creencias espiritistas, teosóficas, antroposóficas, esotéricas y gnósticas, especialmente las promovidas por la literatura “New Age". La creencia en la reencarnación, en su
versión occidental, es también asumida y difundida por los movimientos contactistas que predican el contacto extraterrestre.

2. Esta creencia es contraria a la doctrina y la tradición cristiana y totalmente incompatible con la fe en la resurrección atestiguada en la Biblia y con la fe en Jesucristo como Salvador.
La fe judía y cristiana revela al ser humano como un ser único e irrepetible, atestigua la resurrección y revela que las personas cuando mueren van al encuentro del Señor, nadie se reencarna en otro cuerpo, ni tampoco queda vagando como un espíritu por el mundo -o en otros planetas-, como creen los espiritistas.
Para la fe cristiana, el ser humano tiene una identidad única en cuerpo y alma, y no hay karma, ya que existe el perdón de un Dios que salva. Jesús mismo le dice al ladrón en la cruz: “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso” (Lc 23,39), por lo que encontramos aquí un ladrón sin karmas y reencarnaciones que llega al cielo definitivo.
Creer en el amor infinitito de un Dios que salva y perdona no admite la soledad de estar en manos de una ley fría y universal de causa y efecto. Además, para una antropología cristiana, la reencarnación banaliza la muerte, el cuerpo y la propia identidad, convirtiendo a éstas en meras realidades accidentales.
Pero la Biblia es clara para quienes creen en la revelación judeocristiana:
“Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno. Los doctos brillarán como el fulgor del firmamento, y los que enseñaron a la multitud la justicia, como las estrellas, por toda la eternidad” (Daniel 12,2-3).
“Al llegar a su último suspiro dijo: Tu, criminal, nos privas de la vida presente, pero el Rey del mundo a nosotros que morimos por sus leyes, nos resucitará a una vida eterna” (2 Macabeos 7,9).
“…Pues de no esperar que los caídos resucitarían, habría sido superfluo y necio rogar por los muertos…” (2 Macabeos 12,44).
“…las almas de los justos están en las manos de Dios y no les alcanzará tormento alguno. A los ojos de los insensatos pareció que habían muerto; se tuvo por quebranto su salida y su partida de entre nosotros por completa destrucción: pero ellos están en paz” (Sabiduría, 3,1-3).
“Está establecido a los hombres que mueran una sola vez, y luego el juicio…” (Heb. 9,27).
El mismo San Pablo afirma que si Cristo resucitó, todos resucitaremos, y la fe cristiana está apoyada en la resurrección de Cristo. (1 Cor 15). Y al leer este capítulo de la primera carta a los Corintios, es evidente que nuesta resurrección es como la de Jesucristo, por lo que hay una vida nueva y definitiva, no un paseo por diferentes cuerpos.
El Catecismo de la Iglesia Católica enseña:
“En la muerte, Dios llama al hombre hacia sí. Por eso, el cristiano puede experimentar hacia la muerte un deseo semejante al de San Pablo: “deseo partir y estar con Cristo” (Fil 1,23)…
La muerte es el fin de la peregrinación terrena del hombre, del tiempo de gracia y misericordia que Dios le ofrece para realizar su vida terrena según el designio divino y para decidir su último destino. Cuando ha tenido fin “ el único curso de nuestra vida terrena”, ya no volveremos a otras vidas terrenas. Está establecido a los hombres que mueran una sola vez (Heb 9,27). No hay “reencarnación” después de la muerte”
 (CIC 1011-1013).
La Iglesia siempre ha creído que a la muerte le sigue inmediatamente el juicio, el encuentro con Dios.
“Del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos después de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que Él los resucitará en el último día… Creer en la resurrección de los muertos desde sus comienzos es un elemento esencia de la fe cristiana… somos cristianos por creer en ella” (CIC 989-991).
La Palabra de Dios enseña que esta es la única vida terrena decisiva y el destino del hombre se decide irrevocablemente en esta vida.
Además la creencia en la reencarnación también niega la necesidad de salvación, ya que cada uno se salvaría a sí mismo, en un camino de superación individual de causa-efecto. En cambio, en la fe cristiana creemos que somos salvados gratuitamente por Dios, que Jesucristo cargó con nuestros pecados y nos regala su perdón y la vida eterna.
Para la fe cristiana, queda excluida toda concepción cíclica del mundo, pues el hombre tiene una historia única delante de Dios, porque Dios le ha creado y querido como ser único e irrepetible.
La manifestación gloriosa de Jesucristo al final de los tiempos es el punto final de la historia, no hay para nuestra fe un ciclo interminable de historias.
La reencarnación choca con las creencias fundamentales y centrales de la fe cristiana, no es algo secundario. San Agustín, en La Ciudad de Dios, escribe claramente cuál es el destino del cristiano más allá de la muerte: “Cristo ha muerto una sola vez por nuestros pecados; resucitado de entre los muertos, no muere ya y la muerte no tiene dominio sobre él. También nosotros después de la resurrección, estaremos siempre con el Señor al que ahora decimos con el salmo: Tú, Señor, nos guardarás y nos custodiarás desde esta generación eternamente”.

3. Ni la reencarnación es tan antigua como dicen, ni está en la mayoría de las religiones, ni tiene fundamento científico, y mucho menos tiene algo que ver con la Biblia.
Existen muchas falsas ideas extendidas en torno a la posible compatibilidad entre la doctrina cristiana y la reencarnación.
Algunos dicen que la Iglesia Católica borró algunas citas de la Biblia que hablaban de la reencarnación, especialmente en el Concilio de Nicea. Eso es falso, porque nunca en la fe judía ni en la cristiana se creyó en la reencarnación.
También esgrimen como argumento que un Padre de la Iglesia, Orígenes, creía en la reencarnación. Pero tampoco es cierto, porque este gran teólogo cristiano creía que las almas pre-existían, no que se reencarnaban. Y la doctrina de la preexistencia de las almas también fue condenada.
También dicen los espiritistas que la reencarnación es la creencia más antigua y universal, lo cual tampoco es cierto, porque en los textos del hinduismo sólo aparece a partir del s. VII a.C. y no en losVedas, que son más antiguos; tampoco la admiten las antiguas religiones chinas (taoísmo y confucianismo), ni la antigua religión egipcia, aunque el Libro de los muertos tiene algunas menciones a la metempsicosis, pero no es lo mismo.
Ni los persas, ni los pueblos africanos manejaron esta idea. En los griegos antiguos no hay ideas de reencarnación; es Pitágoras a quien se le atribuye, y la retoma poéticamente Platón. Pero Homero, a pesar de transmitirnos las ideas de su tiempo sobre la supervivencia de las almas, no tiene un solo texto alusivo a nada que se parezca a reencarnación.
Muchos espiritistas utilizan citas de la Biblia sacadas de contexto sobre la vuelta a la vida de Elías o de Juan el Bautista, atribuyéndole la reencarnación, cuando en realidad el texto bíblico nunca se refiere a una idea de ese estilo.
Otros autores llegan a decir que hay evidencias científicas de la reencarnación por “terapias de vidas pasadas”, como las del Dr. Brian Weiss, y en realidad no sólo no son científicas, sino que según varios expertos son una “colección de absurdos”, escritos de un modo muy convincente para el gran público. Una corriente sin base científica muy extendida que hace “regresiones hasta vidas pasadas” es la psicología transpersonal de Stanislav Grof, que empleaba el LSD y luego la respiración holotrópica para hacer regresiones y obviamente los resultados eran toda clase de alucinaciones. El Dr. Kurt Koch, en más de 103 casos investigados durante 15 años, comprobó los serios disturbios y daños psíquicos de quienes se someten a estos “viajes” a vidas anteriores