"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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viernes, 7 de junio de 2019

Los padres de los niños asesinados de Godella seguían a los 'Illuminati' y comían setas alucinógenas

La familia de los niños desaparecidos.

La familia de los niños desaparecidos, en donde los padres practicaban ritos satánicos.

Al padre le gustaba recoger animales muertos del campo y había colocado un cráneo en la casa para protegerla de los demonios. Ambos están detenidos acusados de homicidio.
15 marzo, 2019 07:35
 GODELLA (VALENCIA)  NIÑOS  ASESINATOS
E. E.
Una frase alertó a toda la familia de que la desgracia estaba a punto a arrasar la casa de María y Gabriel. La joven le envió a su madre una nota en la que le advertía: "Me voy con el Creador".

La abuela pensó lo peor y fue a buscar a la pareja. No los encontró. Ni a ellos ni a los dos niños de tres años y cinco meses, por lo que avisó a la Policía de Godella (Valencia). Pero no pudo evitar sus muertes: la Guardia Civil encontró los cadáveres de los pequeños enterrados, tal y como el padre había asegurado cuando le preguntaron, y con signos de haber recibido varios golpes.

Ambos padres permanecen detenidos por un supuesto delito de homicidio, según ha informado a Efe la Guardia Civil. Los dos permanecerán en el cuartel de la Guardia Civil de Moncada hasta que pasen a disposición del juzgado de Paterna que se ha hecho cargo del caso, previsiblemente este sábado. Los resultados de la autopsia que se va a practicar a los menores determinarán el motivo del fallecimiento.

María y Gabriel aseguraban que eran seguidores de la sociedad secreta de los 'Illuminati' y muchos allegados a la pareja ya eran conscientes de que sufrían problemas mentales. De hecho, era la abuela la que solía hacerse cargo de los pequeños y de llevar comida a la pareja, que vivía en una casa de campo okupada. En una de las paredes medio derruidas podía leerse: "Vais a morer todis".


"Él está muy mal de la cabeza, a mí dejó de hablarme porque decía que tenía demonios dentro", explica una amiga de María en declaraciones publicadas en el periódico Levante.

La pareja insistía en que eran antisistemas, y de hecho parece que fueron arrestados hace unos años tras una manifestación, y solían consumir setas alucinógenas y porros, según fuentes consultadas por ese mismo medio.

Labores de búsqueda de los dos niños desparecidos en Godella (Valencia)

La Policía va a someter a ambos a pruebas toxicológicas para determinar concretamente su estado pero los agentes no descartan que estuvieran bajo los efectos de alguna droga puesto que los encontraron confusos y diciendo cosas inconexas.

Muchas de las personas del círculo próximo a María ya le habían advertido de que Gabriel "no estaba muy centrado" y que hacía cosas raras como buscar animales muertos por el campo. De hecho, según explican a Levante, recientemente había puesto un cráneo de animal en casa porque "les protegía de los demonios".

El origen de los 'Illuminati' se sitúa en el s. XVIII en Baviera cuando surgió como oposición a los abusos del poder. Sin embargo, su nombre se ha utilizado después en movimientos pseudoculturales y en sectas en las que se realizan ritos basados en un conjunto de prácticas sexuales, sodomizaciones y sacrificios donde se usan todo tipo de "objetos satánicos".
(https://www.elespanol.com/reportajes/20190315/padres-asesinados-godella-seguian-illuminati-comian-alucinogenas/383461880_0.html?fbclid=IwAR1f2DiDADbzG5VNjuK1PpKuiwwckarooJhKeru-2ZYB34w4MMd_8VySM1s)

sábado, 30 de diciembre de 2017

Sacerdotes venezolanos afirman que los ritos satánicos «cada vez son más frecuentes»


Secretaría RIES, el 26.12.17

Una vez cada quince días el padre Jhon Jairo García (párroco de Andrés Eloy Blanco, estado de Lara, Venezuela) recibe algún caso relacionado con actos satánicos en su iglesia. La aseveración la hace el sacerdote después de conocer que, aparentemente, cinco niños en el caserío Maraca del Tocuyo pactaron con el demonio a cambio de favores.

Un fenómeno alarmante
“Lo de los ritos satánicos es alarmante y preocupa que los casos sean cada vez más frecuentes”, comenta el padre en conversación telefónica con La Prensa. Según informa Osman Rojas, el sacerdote explica que estos pactos son influenciados en su mayoría. La facilidad que tienen las personas para acceder a internet y la falsa creencia de que el diablo puede traer prosperidad y felicidad también son factores determinantes.

Otro presbítero católico, Carlos Arroyo, explica que en los últimos años se ha dado el fenómeno de personas que caen en depresión y buscan refugio organizando misas negras (como veneración a Satanás). “Cada vez que las familias nos buscan por ayuda y se hace un estudio de la persona, se evidencia una profunda tristeza. Esas son las almas que prefiere el diablo porque son personas entregadas al dolor. Lamentablemente aquí nadie, más allá de la Iglesia, se preocupa por vigilar estos casos”, cuenta Arroyo.


El padre asegura que el 40 % de los pactos con el demonio se registran tras una perdida (física o material) que lleva a las personas a buscar cualquier salida para rehacer su vida. “Habla con una santero que esté empezando y pregúntale por qué lo hace. La mayoría de las veces te va a decir que quiere otra vida, bien sea porque sufrió una decepción o porque perdió algo muy querido. Satanás ama a las personas que están en crisis”, dice el sacerdote.
También los pastores evangélicos
Matías Amaro, pastor evangélico, comparte la opinión de Arroyo. Dice que los pactos diabólicos representan una salida que, tarde o temprano, termina pasando factura a los protagonistas.

“La Biblia nos dice que en el mundo tendremos aflicciones. Pero las escrituras también nos enseñan que tenemos que confiar en el Señor porque Él ha vencido al mundo. Mucha gente desconoce eso y busca pactar con el diablo para aligerar sus cargas sin darse cuenta que esto es mucho peor”, dice.

El evangélico asegura que todas las personas tienen demonios (la avaricia, el ego, la ira conocidos en la iglesia católica como pecados capitales); sin embargo, los problemas empiezan cuando la gente se aparta del rebaño y se autoproclama hijo del diablo.

“Nosotros semanalmente vamos a comunidades y oramos. Declaramos la palabra del Señor y proclamamos el territorio para Cristo. Todos los días hay pelea contra demonios que intentan apoderarse de las almas que nuestro Dios ganó en la cruz”, refiere.

“La guerra espiritual ha existido desde siempre. Lamentablemente tenemos a gobernantes que desconocen de la palabra del Señor y permiten que pasen cosas extrañas. Vivimos en un país que ha sido pactado por muchas personas que utilizan la santería para ganar poder y eso es lamentable”, dice Amaro.

El exorcismo católico
El redactor de La Prensa explica que la Iglesia católica no es tan proactiva en cuanto a la pelea espiritual, pero realiza constantes encuentros católicos para santificar a los fieles y mantener “puro” al pueblo de Dios por medio de la liturgia.

Otra de las “estrategias” utilizadas por la Iglesia católica es la de buscar a la persona que está relacionada con actos de brujería o satanismo y rezar por él. La Iglesia católica, por otro lado, es la que registra mayores casos de exorcismo; sin embargo, el hecho de estar sujetos al sigilo sacramental les prohíbe revelar información de los afectados. 

Categorías : Satanismo, Santería - cultos afroamericanos
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1712230810-sacerdotes-venezolanos-afirma)

jueves, 22 de octubre de 2015

Pánico en un pueblo por matanza de perros en ritos satánicos


22 de Octubre de 2015
Ocho perros fueron muertos y colgados en un alambre y los vecinos lo atribuyen a prácticas oscuras en la zona. El aberrante hallazgo se registró ayer en horas de la siesta en un campo ubicado en las afueras de la ciudad de Frías, departamento Choya, Santiago del Estero.

El lugar está ubicado más precisamente en cercanías al barrio “Chino” de la “Ciudad de la Amistad”.

La señora María José Luna es una mujer proteccionista en la ciudad y a ella le llegó el dato de la misteriosa aparición de estos animales muertos. Los Bomberos Voluntarios de Frías prestaron colaboración y fueron ellos quienes se encargaron de retirar los animales y posteriormente enterrarlos.

La aparición de estos animales en esas condiciones genera pánico y temor. Vecinos de la zona apuntaron a personas de la ciudad que se dedican a la “magia negra” o bien otros se animan a hablar de devotos de “San La Muerte”.

De acuerdo a datos recabados por este medio, los animales fueron colgados en los últimos días. Aparentemente los inescrupulosos van matando de a uno a los animales y de esa manera los van colgando en el alambre. “El grado de violencia es insostenible, no se puede creer lo que hicieron con estos pobres animalitos”, afirmó una de las vecinas que se acercó hasta el lugar. 

Escenario desagradable

El escenario fue más que desagradable que incluso llegó a impresionar a los bomberos voluntarios de la ciudad. López adelantó que podría radicar una denuncia en sede policial aunque de todas maneras el fiscal de turno del Centro Judicial Frías podría iniciar una investigación sobre esta matanza de perros.

No se descarta que en las próximas horas surjan novedades. Mientras tanto la comunidad friense no solo está conmocionada sino que piden que la Justicia identifique a los responsables de tamaño hecho aberrante.

Interviene el fiscal de Turno del Centro Judicial Banda. - See more at: http://www.contextotucuman.com/nota/24022/panico-en-un-pueblo-por-matanza-de-perros-bajo-ritos-satanicos.html#sthash.V2mbGtZu.dpuf

sábado, 21 de febrero de 2015

El juicio de la Iglesia sobre los ritos satánicos


El demonio, la Serpiente Antigua, es el Padre de la mentira, de las sectas, 
de la división y del odio.

MONSEÑOR ANGELO SCOLA

 La herencia de la época moderna que ve, si no la derrota, por lo menos una drástica atenuación de la pretensión racionalista, nos presenta una inesperada explosión de lo sacro. La secularización se había anunciado como una reducción a términos "mundanos", "no religiosos", del discurso cristiano. Hoy, en cambio, pululan las más variadas formas de una sacralidad que se podría definir naturalista, pues encuentra respuestas al sentido religioso en una concepción de la naturaleza (del cosmos y del hombre) que -casi al estilo de la era precristiana- vuelve a ser considerada divina en sí misma (theia physis). Dioses y demonios pueblan el universo de este nuevo politeísmo irracional, paradójicamente alimentado por los extraordinarios medios que ofrecen la ciencia y la técnica.


No creer ya en Dios no significa creer en nada; por el contrario, significa creer en todo. Esta conocida intuición de Chesterton describe bien la condición de muchos hombres de hoy, los cuales, tras abandonar la fe cristiana y decepcionados de las pretensiones de la razón iluminista, se encuentran inermes frente a la realidad. No consiguen liberarse de la angustia de su soledad radical frente al mundo y al tiempo. Para dominarla recurren a la magia, que permitiría obtener la protección de poderes ocultos, y no renuncian a buscar una alianza con las mismas potencias del mal.

Por esto proliferan las prácticas mágicas; incluso algunos fieles cristianos participan en grupos satánicos que practican un culto abiertamente contrario a la religión católica. Ante esta situación, la Iglesia -y de modo especial los pastores- está llamada a dar un juicio claro, que se hace posible por el renovado anuncio de la victoria de Cristo sobre Satanás, sobre el pecado y sobre la muerte.

Para poner de relieve la posición de la Iglesia y la enseñanza del Magisterio con respecto al problema de los cultos satánicos -sin dejar de subrayar su peligrosidad e inconciliabilidad con la naturaleza de la fe y de la moral cristiana- desarrollaré el tema en los siguientes puntos: la novedad del culto cristiano; la realidad de Satanás y sus insidias contra los hombres; los ritos satánicos en el juicio de la Iglesia; y posibles consecuencias de la participación en ritos satánicos.

La novedad del culto cristiano

"Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, a que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual" (RM 12, 1). El culto cristiano, obre de Cristo sacerdote, al que se asocia el hombre, presenta un carácter del todo particular, que lo distingue radicalmente de cualquier otra forma de culto. Jamás puede reducirse a un puro rito o práctica de piedad. En efecto, la adoración a Dios, que culmina con la celebración de los sacramentos, sólo se realiza plenamente con el ofrecimiento de la propia vida como oblación agradable al Padre.

¿Dónde radica la originalidad del culto cristiano? En el acontecimiento de Jesucristo: "A este Jesús, Dios lo resucitó: de lo cual todos nosotros somos testigos. Y, exaltado por la diestra de Dios, ha recibido del Padre el Espíritu Santo prometido y lo ha derramado, como vosotros veis y oís (...). Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel que Dios ha constituido Señor y Cristo a este Jesús a quien vosotros habéis crucificado" (Hch 2, 32-33). De modo libre y gratuito, el Padre decidió, antes de todos los siglos, hacer partícipe de su vida divina a los hombres, conformándolos con Jesucristo por obra del Espíritu Santo. Para realizar este plan de salvación, dio el ser a todas las cosas, visibles e invisibles, y entre ellas al hombre, creado a su imagen y semejanza y llamado a la vida sobrenatural. Con el pecado de Adán no cambió este "orden original", sino que se manifestó su carácter redentor. El Hijo eterno de Dios se encarnó y, en el misterio pascual (muerte, resurrección, ascensión y don del Espíritu Santo), realizó la obra de la justificación. Ésta llega a los hombres de todo tiempo a través de la Iglesia, mediante los siete sacramentos. La justificación, según la conocida terminología neotestamentaria, engendra hijos en el Hijo: "En efecto, todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Pues no recibistéis un espíritu de esclavos para recaer en el temor; antes bien, recibistéis un espíritu de hijos adoptivos que nos hace exclamar: ¡Abbá, Padre! El Espíritu mismo se une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y, si hijos, también herederos" (Rm 8, 14-17). El sacramento del bautismo, intrínsecamente orientado a la Eucaristía, obra en el creyente esta regeneración sobrenatural y lo introduce en la vida nueva en Cristo, haciéndolo capaz de actos meritorios.

Así, la potencia y la belleza de la obra de Cristo se manifiesta, en cierto sentido visiblemente, en la vida nueva del bautizado, caracterizada, ante todo, por las tres virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. La adhesión a Jesucristo en la obediencia de la fe, la práctica de una caridad, acompañada de obras, para con Dios y con el prójimo, y la esperanza de que la misericordia de Dios nos dará la plenitud de la vida eterna, que ya es objeto, como prenda, de experiencia presente, son características de la vida de los santos, ejemplos privilegiados de la novedad existencial que Cristo trajo al mundo. La existencia del cristiano (en Cristo), que en sí misma es el nuevo culto, tiene su expresión culminante en los actos específicos de culto. El concilio Vaticano II, al hablar de la celebración litúrgica, hace referencia a la enseñanza de la Escritura y de la Tradición: "Toda celebración litúrgica, como obra de Cristo sacerdote y de su Cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no iguala ninguna otra acción de la Iglesia" (Sacrosanctum Concilium. 7). En efecto, el acto de culto, que para el cristiano sólo puede dirigirse a Dios, tiene fundamentalmente la forma de una "respuesta" a la iniciativa gratuita del Padre en Jesucristo por obra del Espíritu Santo. En este acto están implicadas las tres virtudes teologales que, a su vez, abarcan todas las dimensiones constitutivas de la persona.

La realidad de Satanás y sus insidias contra los hombres

En este marco se puede hablar, con seriedad y sin caer en exageraciones, de los ritos satánicos: un árbol venenoso que crece en el terreno contaminado de la magia. Ante todo, no debemos olvidar que la Iglesia, por una parte, siempre ha rechazado una excesiva credulidad en esa materia, censurando enérgicamente todas las formas de superstición, al igual que la obsesión por Satanás y los demonios y los ritos y modalidades de maléfica adhesión a tales espíritus. Por otra parte, y sabiamente, también ha puesto en guardia contra un enfoque puramente racional de estos fenómenos, que termine por identificarles siempre y sólo con desequilibrios mentales. Una serena posición de fe ha sido la característica de la actitud de la Iglesia a lo largo de los siglos.

Como nos recuerda san Juan Crisóstomo: "Ciertamente, no es un placer entretenerse con el tema del diablo, pero la doctrina que aquel me ofrece la ocasión de tratar resultará muy útil para vosotros" (Del diablo tentador, homilía II, 1).

Hace veinte años no eran raros los discursos teológicos que negaban la existencia del diablo y de su obra real de insidia contra los hombres. Esto llegó a tal punto, que el Papa Pablo VI sintió la necesidad de recordar la fe de la Iglesia sobre esa materia, en la audiencia general del 15 de noviembre de 1972: "El mal no es ya sólo una deficiencia, sino una eficiencia, un ser vivo, espiritual, pervertido y pervertidor. Terrible realidad. Misteriosa y pavorosa. Quien rehúsa reconocer su existencia, se sale del marco de la enseñanza bíblica y eclesiástica; como se sale también quien hace de ella un principio autónomo, algo que no tiene su origen, como toda criatura, en Dios; o quien la explica como una pseudo-realidad, una personificación conceptual y fantástica de las causas desconocidas de nuestras desgracias" (L´Osservatore Romano, edición en lengua española, 19 de noviembre de 1972, p. 3). Estas palabras recogieron la enseñanza constante del Magisterio de la Iglesia (siglos V-VI: DS, 286, 291, 325, 457-463; siglo XIII: DS, 797; siglos XV-XVI: DS, 1.349, 1.511; siglo XVII: DS, 2.192, 2.241, 2.243-2.245, 2.251; siglo XX: DS, 3.514), especialmente la del concilio IV de Letrán, celebrado en el año 1215, cuyo contenido ha sido analizado minuciosamente en el documento "Las múltiples formas de la superstición", publicado por la Congregación para la doctrina de la fe (26 de junio de 1975). El pronunciamiento del IV concilio de Letrán, contra los albigenses y los cátaros, afirma: "En efecto, el diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos. El hombre, después, pecó por sugerencia del demonio" (DS, 800). Juan Pablo II, en el ciclo de catequesis sobre la creación (9 y 30 de julio, y 13 de agosto de 1986) afirma la misma doctrina y el Catecismo de la Iglesia católica la expresa claramente: "Tras la elección desobediente de nuestros primeros padres se halla una voz seductora, opuesta a Dios que, por envidia, los hace caer en l MUERTE. La Escrutura y la Tradición de la Iglesia ven en este ser un ángel caído, llamado Satán o diablo. La Iglesia enseña que primero fue un ángel bueno, creado por Dios (...). "El diablo y los otros demonios fueron creados por Dios con una naturaleza buena, pero ellos se hicieron a sí mismos malos" (Catecismo de la Iglesia católica, n. 391). Por lo tanto, no se puede negar la existencia real de un ser creado por Dios. Sin embargo, debemos notar que el Catecismo, siguiendo toda la Tradición de la Iglesia, habla del diablo de modo subordinado a la historia de la salvación, en el ámbito de la creación y del pecado original. Esta opción priva de raíz toda posibilidad de dualismo que pretenda poner a Satanás al mismo nivel de Dios. La historia de la salvación no es la lucha, en igualdad de condiciones, entre el Dios de misericordia y el padre de la mentira. Está definida, en cambio, por la omnipotencia del Padre, que ha enviado a su Hijo "para destruir las obras del demonio" (1 Jn 3, 8). No hay más que un principio del ser y, por lo tanto, no hay más que una posibilidad de victoria: toda la obra de Satanás está marcada, desde el comienzo, por las huellas del vencido. "Sin embargo, el poder de Satán no es infinito. No es más que una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero sólo criatura: no puede impedir la edificación del reino de Dios. Aunque Satán actúe en el mundo por odio contra Dios y su reino en Jesucristo, y aunque su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e indirectamente incluso de naturaleza física- en cada hombre y en la sociedad, esta acción es permitida por la divina Providencia, que con fuerza y dulzura dirige la historia del hombre y del mundo. El que Dios permita la actividad diabólica es un gran misterio, pero "nosotros sabemos que en todas las cosas interviene Dios para bien de los que le aman" (Rm 8, 28)" (Catecismo de la Iglesia católica, n. 395).


Aún siendo un vencido, Satanás no cesa de plantear dificultades a los hijos de Dios, porque la victoria de Cristo espera a manifestarse de manera incontrovertible en su parusía. Aquel que es llamado homicida desde el principio (cf. Jn 8, 44) acecha continuamente a los fieles para que se separen de su Redentor. "Sería un funesto error comportarse como si, considerando ya resuelta la historia, la redención hubiera obtenido todos sus efectos, sin que sea ya necesario empeñarse en la licha de la que hablan el Nuevo Testamento y los maestros de la vida espiritual" ("Las múltiples formas de la superstición", op. Cit.). La vida cristiana tiene una dimensión intrínseca de lucha, de la que ninguno se puede ver libre. San Agustín habla de las dos ciudades, contradictorias entre sí; y san Ignacio de Loyola, gran maestro de vida espiritual, en el libro de sus Ejercicios nos ha dejado la famosa meditación de las dos banderas, que expresa con viveza la lucha del cristiano. En efect, la salvación del hombre no puede ser automática, porque tiene en cuenta su libertad. Si no fuera así, consideraríamos la salvación, inevitablemente, como un factor extrínseco, no "conveniente" a nuestra persona, cuyo emblema es, precisamente, la libertad. Pero la experiencia de la libertad finita introduce -en el status viatoris- la posibilidad de error, que puede llegar, a causa del pecado, hasta la rebelión contra el Bien supremo. El hombre, en el ejercicio de su libertad, puede elegir un bien finito, considerándolo Bien absoluto. "El tema de la acción del maligno y sus tentaciones y seducciones se sitúa en el contexto de la naturaleza del hombre, limitada y herida.

Los ritos satánicos en el juicio de la Iglesia

La acción ordinaria de Satanás consiste en inducirnos al pecado, que es un extravío culpable de la libertad. La enseñanza del concilio Vaticano II ilumina esta situación: "El hombre, al examinar su corazón, se descubre también inclinado al mal e inmerso en muchos males que no pueden proceder de su Creador, que es bueno. Negándose con frecuencia a reconocer a Dios como su principio, rompió además el orden debido con respecto a su fin último y, al mismo tiempo, toda su ordenación en relación consigo mismo, con todos los otros hombres y con todas las cosas creadas. De ahí que el hombre esté dividido en su interior. Por esto, toda vida humana, singular o colectiva, aparece como una lucha, ciertamente dramática, entre el bien y el mal, entre la luz y las tinieblas" (Gaudium et spes, 13).

Centrando ahora nuestra atención en el fenómeno de los ritos satánicos, conviene recordar que son muy variadas las circunstancias que pueden llevar a un hombre a tales prácticas, así como son diversas las formas y denominaciones que éstas asumen, según las corrientes y medios a los cuales están vinculadas. Actualmente, incluso en ámbito católico, existe literatura que describe este fenómeno de la forma más completa posible. Nuestro objetivo se limita, simplemente, a recordar el juicio de la fe y de la moral de la Iglesia acerca de los cultos satánicos.

Las advertencias de la sagrada Escritura sobre el carácter ilícito de los cultos a Satanás son constantes, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. El punto central de la condena de la Biblia es la conciencia de que estos cultos implican un rechazo del único y verdadero Dios. Efectivamente, lo que está en juego es el señorío de Dios sobre su pueblo: "Yo, yo soy el Señor, y fuera de mí no hay salvador" (Id 43, 11). Al establecer su alianza con el pueblo de Israel, el Señor le había mandado: "Al Señor tu Dios temerás, a él le servirás, por su nombre jurarás. No vayáis en pos de otros dioses, de los dioses de los pueblos que os rodean, porque un Dios celoso es el Señor tu Dios que está en medio de ti. La ira del Señor tu Dios se encendería contra ti y te haría desaparecer de la luz de la tierra. No tentaréis al Señor vuestro Dios como le habéis tentado en Massá" (Dt 6, 13-16). La historia de la salvación sitúa a Israel en una relación totalmente particular con el Señor: se ha revelado como el verdadero Dios, el único capaz de liberar y de salvar al hombre.

La condena veterotestamentaria permanece intacta en el Nuevo Testamento. Más aún, precisamente al comienzo de la misión de Jesús, es recordada con fuerza: "Dícele entonces Jesús: "Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, sólo a él darás culto" (Mt 4, 10). La lucha de Jesús contra Satanás y contra el pecado, sus curaciones y milagros, su muerte y resurrección libran al hombre de las potencias demoníacas, del mal y de la muerte. Los escritos apostólicos recogen con fuerza la condena de las brujerías: "Las obras de la carne son conocidas: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, odios, discordias, celos, iras, rencillas, divisiones, disensiones, envidias, embriagueces, orgías y cosas semejantes, sobre las cuales os prevengo, como ya os previne, que quienes hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios" (Ga 5, 19-21).

Es unánime al respecto la doctrina de los Padres de la Iglesia, sobre todo de los primeros siglos del cristianismo, cuando abundaban los ritos mágicos y satánicos. Podemos recordar las palabras de Tertuliano: "De astrólogos, brujos, charlatanes de cualquier clase, ni siquiera se debería hablar. Y sin embargo, recientemente, un astrólogo que se declara cristiano ha tenido la desfachatez de hacer la apología de su trabajo (...). La astrología y la magia son torpes invenciones de los demonios" (De idolatría, IX, 1); así como las de san Cirilo de Jerusalén: "Algunos han tenido la osadía de despreciar al creador del paraíso, adorando la serpiente y el dragón, imágenes de aquel que hizo expulsar al hombre del paraíso" (Sexta Catequesis Bautismal, n. 10).

En ninguna época de la historia del cristianismo ha cambiado el juicio de la Iglesia sobre los cultos satánicos. Éstos entran en la categoría de la idolatría, porque atribuyen poderes a características divinas a un ser que no es Dios y que es el "enemigo del género humano". Por lo tanto, son actos que apartan radicalmente de la comunión con Dios, ya que conllevan en el hombre una libre opción por Satanás en lugar de por el único Señor. Nos encontramos frente a un pecado contra el primer mandamiento de la ley de Dios (cf. Catecismo de la Iglesia católica, n. 2.110 ss). El anuncio de la potencia redentora del Resucitado, contenido esencial del Kerygma apostólico, es sustituido por "técnicas" y "ritos" con los cuales se pretende obtener, para sí o para otros, la protección del maligno. El Catecismo de la Iglesia católica dice: "Todas las formas de adivinación deben rechazarse: el recurso a Satán o a los demonios, la evocación de los muertos, y otras prácticas que equivocadamente se supone "desvelan" el porvenir. La consulta de horóscopos, la astrología, la quiromancia, la interpretación de presagios y de suertes, los fenómenos de visión, el recurso a "mediums" encierran una voluntad de poder sobre el tiempo, la historia y, finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Están en contradicción con el honor y el respeto, mezclados de temor amoroso, que debemos solamente a Dios" (n. 2.116).

Hay otro aspecto de los cultos satánicos que no podemos olvidar. No sería difícil descubrir, en el universo conceptual de las personas que practican estos ritos, cierta visión maniquea de la realidad, tal vez inconsciente. Atribuir a Satanás algo que sólo pertenece a Dios implica, por lo menos de hecho, poner dos principios como fundamento del mundo y del tiempo, luchando entre sí y en busca de adoradores. Nada es más extraño a la fe católica que ese maniqueísmo. Las repetidas declaraciones del Magisterio de la Iglesia (baste recordar la polémica con el gnosticismo o, en el medioevo, la sostenida con los cátaros y los albigenses), han reafirmado siempre el carácter de criatura propio del diablo y el origen del mal en su voluntad y en la libertad de los hombres.

Además, con esas prácticas no solamente se perjudica la fe. También sufre radicalmente la esperanza cristiana, porque quien lleva a cabo tales actos, confía su salvación, presente y eterna, a las potencias demoníacas y no a Dios. Tampoco podemos olvidar que los que rinden culto a Satanás, al ponerse al servicio de su obra de destrucción, actúan contra la caridad: baste pensar en las degradaciones morales que normalmente acompañan los ritos satánicos. Tratándose de culto, está en el juego todo el hombre, con su fisonomía cristiana, que se apoya en las virtudes teologales. En este caso no nos encontramos frente a una simple debilidad humana, sino frente a una opción libre y radical contra Dios, que debe ser considerada, en su aspecto objetivo, como pecado mortal.

Y de paso conviene recordar, dejando el juicio jurídico a los canonistas, que los ritos satánicos contienen muchas veces, como parte integrante de su desarrollo, el sacrilegio (particularmente de la Eucaristía), por lo cual es necesario advertir que "quien arroja por tierra las especies consagradas, o las lleva o retiene con una finalidad sacrílega, incurre en excomunión "latae sententiae" reservada a la Sede apostólica" (Código de derecho canónico, c. 1.367). También esto puede ayudar a descubrir la gravedad de tales prácticas. Lo cual no significa que, en condiciones precisas, no se pueda obtener el perdón.



Posibles consecuencias de la participación en ritos satánicos

La participación en sectas y en cultos satánicos deja al hombre cada vez más inerme frente a Satanás. Aún convencidos por la fe de que el diablo no tiene poder sobre la salvación eterna del hombre si éste no se lo permite, no podemos considerar que la libertad (de modo particular, la libertad en estado de pecado) es omnipotente frente a las insidias del diablo. Cuanto más participa una persona en las prácticas aludidas, tanto más débil e indefensa se encuentra.

En este sentido se puede suponer que los afiliados a sectas satánicas corren el riesgo de convertirse más fácilmente en víctimas de realidades como el "hechizo", el "mal de ojo", las "vejaciones diabólicas" y las "posesiones demoníacas". En efecto, tanto en el hechizo como en el mal de ojo, no podemos excluir cierta participación del gesto maléfico en el mundo de lo demoníaco, o viceversa (cf. Conferencia episcopal toscana, "A propósito di magia e demonologia. Nota pastorale", 1 de junio de 1994, n. 13).

De diversa naturaleza son las acciones extraordinarias de Satanás contra el hombre, permitidas por Dios por razones que sólo él conoce. Entre éstas podemos citar: trastornos físicos o externos (basta recordar el testimonio de la vida de tantos santos); o intervenciones locales sobre casas, objetos o animales; obsesiones personales, que ponen al sujeto en estados de desesperación; vejaciones diabólicas, que se manifiestan en trastornos y enfermedades que llegan a hacer perder el conocimiento, a realizar acciones o a pronunciar palabras de odio contra Dios, Jesús y el Evangelio, la Virgen y los santos; finalmente, la posesión diabólica, que es la situación más grave porque, en este caso, el diablo toma posesión del cuerpo de una persona y lo pone a su servicio sin que la víctima pueda resistirse /cf. Ib., n. 14). Todas estas formas por misteriosas que sean, no pueden considerarse sólo situaciones de tipo patológico, como si fueran todas y siempre formas de alteración mental o de histerismo. La experiencia de la Iglesia nos muestra la posibilidad real de estos fenómenos. 

Frente a estos casos, la santa Iglesia, siempre que haya certeza de la presencia de Satanás, recurre al exorcismo. El Catecismo nos recuerda esta praxis eclesial: "El exorcismo intenta expulsar a los demonios o liberar del dominio demoníaco gracias a la autoridad espiritual que Jesús ha confiado a su Iglesia. Muy distinto es el caso de las enfermedades, sobre todo psíquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica. Por tanto, es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del maligno y no de una enfermedad" (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1.673). La celebración de este sacramental, reservado al obispo o a ministros elegidos por él para ese fin, consiste en la reafirmación de la victoria del Resucitado sobre Satanás y sobre su dominio (Código de derecho canónic, c. 1.172).

Junto con los exorcismos, el nuevo Ritual incluye también bendiciones que manifiestan el esplendor de la salvación del Resucitado, ya presente en la historia como un principio nuevo de transfiguración de la vida del hombre y del cosmos. Estas bendiciones son apropiadas para confortar y ayudar a los fieles, sobre todo cuando no se tenga certeza de una acción satánica sobre ellos. Se incluyen, por lo tanto, en la práctica normal de oración de la comunidad cristiana.

Pero no olvidemos que el recurso fundamental contra las asechanzas de Satanás es la vida cristiana en su realidad diaria: la pertenencia fiel a la comunidad eclesial; la celebración frecuente de los sacramentos (sobre todo de la penitencia y de la Eucaristía); la oración; la caridad acompañada de obras y el testimonio gozoso frente a los demás. Estos son los instrumentos principales a través de los cuales el cristiano abre plenamente su corazón al Resucitado, para asemejarse a él. Son los signos tangibles de la misericordia de Dios hacia su pueblo y tienen el poder de redimir al hombre arrepentido, cualquiera que sea su pecado.

Contra la acción del maligno, que lleva a perder la esperanza de la salvación, el Padre jamás niega su perdón a quien se lo pide con corazón sincero. Cuanto mas fiel es la comunidad cristiana a su misión evangelizadora, tanto menos el cristiano deberá temer al maligno. Su libertad podrá confiar plenamente en Aquel que ha vencido a Satanás. Quien ha descubierto a Jesucristo no necesita buscar la salvación en otra parte. Él es el único y auténtico Redentor del hombre y del mundo.
‘humanitas’ nº 21

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Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo. 

La ignorancia es madre del miedo.




jueves, 16 de enero de 2014

“Las sectas plantean realidades perversas”


“Lamentablemente todas estas actitudes de estos cultos o sectas son una perversión de la religión”, sostuvo el obispo auxiliar Ariel Torrado Mosconi al ser consultado por Nuevo Diario acerca del comentado tema de la relación entre el crimen de Priscila con culto denominado “Ejército de Dios”, que es comandado por el pastor Walter di Nucci. 

 El prelado aseguró que “estos falsos profetas plantean a sus seguidores realidades perversas”, por lo que enfatizó que “hay que estar alertas para evitar acercarse a estas sectas que lo único que hacen es dañar la conciencia de las personas”. Además consideró que “muchas veces las personas que se encuentran en una situación de desesperación o que atraviesan momentos de angustia son propensos a caer en las manos de estos falsos pastores. Por eso cuando las personas pasen por momentos difíciles es muy importante la confianza e ir hacia Dios y no hacia estas sectas”.

 Sobre las declaraciones de Di Nucci de que el Papa Francisco es un “falso profeta” que “hace lo que Dios no quiere que se haga”, Torrado Mosconi indicó que “estas personas evidencian un especial odio hacia la Iglesia católica” desde donde “trabajamos respetando a todas las religiones, pero en estos casos no se trata de una religión sino de una secta o culto que son en realidad desviaciones de la religión” y acotó que “por el odio que tienen tienden a hablar mal de los católicos y de las acciones que desde la Iglesia se realizan”.

 Torrado resaltó que “hay que acercarse a la fe verdadera, a Dios y recibir la formación necesaria. Hay creyentes que expresan su fe popular y por ejemplo concurren a las festividades de Mailín o la Virgen de Sumampa, pero por su falta de catequesis y formación adecuada en cuanto al catolicismo caen en estas trampas que plantean las sectas”. Por lo que indicó que “la formación en la fe católica nos permitirá tener el discernimiento de estas situaciones para no ingresar en estos cultos que dañan a las personas”.

 “Es importante estar atentos porque estos lugares llevan a las personas al aislamiento y a realizar obras en nombre de sus creencias y esto es un signo claro de que son actitudes que nada tienen que ver con Dios, sino al contrario son ritos satánicos” expresó.

sábado, 9 de noviembre de 2013

El satanismo se extiende por Internet



Todo se remonta tiempo atrás, la lucha entre el bien y el mal siempre ha existido, en la literatura, la pintura, la escultura, el teatro, en el cine, el cual, ha creado un concepto inexacto de lo que realmente es el satanismo, según seguidores de dicha creencia. Al mencionar la palabra se podrá pensar en brujería, en vudú o ritos satánicos donde se vierte sangre y se sacrifica un carnero o un bebé para beber su sangre. Así lo cuenta la redactora Valeria Reyes en el medio mexicano Milenio. Reproducimos su relato, bastante personal y subjetivo.

El satanismo es conocido con muchos disfraces: están los que se creen practicarlo porque visten de negro, usando la estética satánica como rebelión, están quienes simbolizan a Satanás en la naturaleza negando a Dios y los que adoran a Satanás. Navegando por internet, puedes darte cuenta de lo fácil que es tener acceso a este tipo de agrupaciones. Personas que ofrecen pactos con el diablo por 2.500 pesos, asegurando que tal actividad te traerá beneficios como dinero, amor, salud, etc.

Descubrí que los jóvenes, que se sienten solitarios y con fragilidad emocional acuden sin dudar a este tipo de personas; fue así como pude contactarme con uno de ellos, cuya identidad mantendré anónima por seguridad suya y mía. Éste joven, me confesó haber querido al principio unirse a una secta por simple curiosidad, pero el comentario que dejó en un foro satánico de internet dejaba más de que hablar.

Mi contacto con él fue a través de una conocida aplicación para celulares, Whatsapp, quería citarlo para platicar sobre el tema, pero evadía mis preguntas y tardaba en responderlas. Pude notar que sentía temor, seguramente a que fuera descubierta alguna de sus fechorías, pues cambió su foto, al darse cuenta de que yo podía descargarla, y finalmente bloqueó mi número, dejando muy en claro no querer compartir su experiencia.

Más adelante pude informarme un poco más sobre el satanismo, me di cuenta que los satanistas reales no tienen nada que ocultar; conversé largo y tendido con uno de ellos, quien me proporcionó datos importantes.

El verdadero satanismo fue creado por Anton Szandor LaVey en Estados Unidos, quien fundó la Iglesia de Satán, la cual actualmente tiene 20.000 seguidores en el mundo. Anton dejó su filosofía delineada en la Biblia Satánica. Y cabe mencionar que los satanistas, a diferencia de lo que muchos piensan, no creen en lo sobrenatural, ni en Dios o el Diablo. Para el satanista de esta modalidad de grupos, él mismo es su propio Dios.

Quienes dicen seguir el satanismo pero lo usan como excusa para sus actos delictivos, son personas que han sido diagnosticadas como enfermas, con trastornos mentales, que buscan reunir en sus filas a personas dañadas emocionalmente que se sientan desesperadas por atraer cosas positivas en su vida, las cuales creen, pueden adquirir de manera inmediata y sin ninguna consecuencia negativa. En eso se diferencian el satanista del satánico.

Estos últimos adoradores del ángel de la oscuridad y los más famosos, llegan a crear sectas donde usan la denominación satanismo para sus prácticas, como pretextos para otras actividades, como orgías y actos violentos que llegan a crímenes y sacrificios humanos.

Opiniones protestante y católica

Para adentrarme más en el tema, fui a platicar con dos líderes religiosos quienes me expresaron su opinión sobre las sectas satánicas y su fuerte actividad en estos días donde celebramos a los muertos. El primero de ellos, el ingeniero Héctor Sandoval, pastor de la Congregación cristiana Vence y creador de INDEL, Instituto de Desarrollo de Liderazgo.

Resaltó que adoptar el ateísmo es un riesgo, "Es muy peligroso, si yo soy un ateo y decido creer en mí mismo, en el hombre, yo te invito a que veas lo que el hombre le ha hecho al planeta. ¿Creer en un ser que lo único que hace es destruir?, bueno, yo no lo haría", expresó alarmante. Esta personalidad del ámbito cristiano evangélico dejó muy en claro que las personas necesitan creer en algo o alguien, "Una de las grandes tragedias de la sociedad moderna es precisamente esa, que parece algo no tan grave, pero para mí una de las mayores tragedias es que la gente deje de creer.

Otro líder religioso, el padre Artemio Garza García, con su característico sentido del humor, me abrió las puertas en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe (Santuario) para expresar la postura de la religión católica en cuanto al tema. El padre Artemio dijo que el Satanismo no puede ser llamado religión, pues explica que el origen de la palabra religión viene del latín religare o re-legere, que significa ligar, donde existe una revelación externa hacia la persona. "No puede haber religión cuando hay algo que no tiene origen fuera de mí".

"Nace en mí, se desarrolla en mí y termina en mí". "Es inmanentismo, in manere, que significa permanencia, no tiene desarrollo termina adorando a uno mismo, y en el cristianismo uno de los pecados es la soberbia". Es sabido, que si alguien tiene contacto con el demonio, o digamos con el mal, puede prestarse ante situaciones que se salen de control, o incluso en el peor de los casos a posesiones demoniacas, es decir, cuando un ente toma posesión del cuerpo, dejándolo indefenso, apoderándose también de la mente y el alma de la persona.

Sobre lo anterior el pastor Héctor nos explica las etapas, bajo el cristianismo que presenta una persona antes de ser poseída totalmente. "Todo empieza por una violación a una regla, la gente es inducida por la propia naturaleza humana a pecar, romper la ley. Mientras más violes la ley comienza la regresión, en vez de ir para adelante tu vida va para atrás. Después la tercera etapa la supresión, dejas de ser como en realidad tú eres. Y entre más se vayan suprimiendo partes de tu personalidad viene la posesión. Cuando algo o alguien domina tu vida. La gente que está poseída tiene todavía lapsos de lucidez El último punto es la enajenación, ya los posee una entidad espiritual, un demonio".

"No es una cosa de broma, no deja de ser una fuerza negativa", dice el padre Artemio. Las dos personalidades concluyen que cualquiera no puede realizar un exorcismo, debe ser alguien preparado y se deben evaluar varios rasgos antes de su ejecución. En la Iglesia católica se requieren una serie de autorizaciones y una ordenación correspondiente para quien lo va a realizar, en este caso el Obispo.

La Iglesia católica lleva a cabo primeramente una oración de sanación antes de un exorcismo, "un exorcismo no es enchílame otra gorda", expresó el sacerdote. Hay que deslindar elementos psicosomáticos. "Hace unos años recibimos una visita del exorcista de la Ciudad de México y nos decía, el obispo es quien tiene la ordenación; se les consagra de manera especial, ellos son los capacitados". "Personalmente desconozco algún caso explícito de exorcismo en Tampico", dijo.

A diferencia del padre Artemio Garza, el pastor Héctor Sandoval nos compartió su experiencia, pues asegura haber estado presente durante un exorcismo y el mismo haber liberado a la persona poseída por el demonio. "Yo no me dedico a eso, pero son gajes del oficio, pero me ha tocado liberar jovencitas que levantan a cuatro, he oído a una niña hablar con otra voz, son manifestaciones demoniacas, también he visto como el poder de Dios ha liberado a estas personas".

"Yo creo que es una vocación y lo que respetan los demonios no son los gritos ni siquiera los rituales, no es la cruz, es tu fe en la cruz, no todas las personas tienen la autoridad de hacer eso". Existen la libertad de expresión y la libertad de culto, se puede profesar la religión que se quiera, pero existen las leyes y al romperlas hay consecuencias.

Un tercero, en vez de ir al doctor va con "gente" y ahora ya cree que cualquier cosa mala que le ocurre es causa del demonio, la "gente" le pide dinero para arreglar todo en su vida, y creo poco a poco la van envolviendo en un mundo distorsionado, que no hay necesidad de conocer, pues a simple vista se observa.

"La máscara es algo que caracteriza a nuestra sociedad, el disfraz, vivimos, trabajamos, existimos junto a gente hipócrita disfrazada de bien pero por dentro son gente mala". Dice el líder de la Congregación Vence. "Lo que vemos del satanismo es solamente una pequeña punta del iceberg, pero debajo de lo que se ve está lo que no".

El padre Artemio citando una canción de Pedro Infante recomienda: "si no me quiere, ni modo, de amor no voy a morir, se sufre cuando se quiere pero se aprende a olvidar también", dijo entre sonrisas. "El que más me debe querer, somos nosotros mismos. Si uno mismo no se quiere empieza a disfrazar con otros aspectos el amor".

martes, 24 de septiembre de 2013

"Por sus frutos los conoceréis": aumentan los robos de hostias consagradas como consecuencia de los cultos de santería y satánicos



El robo de hostias consagradas crece en la medida que aumentan los cultos de santería y satánicos.

Las hostias se roban de dos maneras, según los expertos:

“Sustrayéndolas directamente de los sagrarios o, lo que resulta más fácil, yendo a comulgar en la mano y guardando la hostia en el bolsillo en vez de consumirla”.
Esta es una razón más para comulgar en la boca. Las parroquias se defienden pidiendo la comunión en la boca, mientras que los cultos satánicos saben cómo usar la hostia consagrada para sus misas negras u otros rituales y le dan su real valor, aunque para un uso contario.

Pero hay un famoso caso de un robo ocurrido en la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles de Silla, en Valencia. Según la documentación que se conserva del templo, el 25 de marzo de 1907, cuando las hostias consagradas iban a utilizarse para la comunión, fue encontrado el sagrario abierto y sin el copón en que se guardaban, que había sido sustraído por un desconocido.

Dos días después, las hostias consagradas desaparecidas fueron halladas por un labrador bajo una piedra en un huerto y devueltas en solemne procesión a la parroquia.

En 1934, al comprobar que las hostias consagradas permanecían incorruptas, “en el mismo estado en que fueron encontradas bajo la piedra y manteniendo inalteradas sus condiciones de pan”, el Arzobispado de Valencia inició un expediente para declarar milagrosa su conservación sellando y lacrando el relicario.

EL USO DE HOSTIAS CONSAGRADAS EN RITOS SATÁNICOS:

Por medio de tales ritos se pretende mandar una maldición o realizar algún hechizo a una persona concreta, se piensa que el mejor momento será por la noche, en un particular período de tiempo en el cual la persona está dormida (por ejemplo, dos horas antes de despertar); de ahí que los ritos satánicos comienzan, en general, en las horas nocturnas.

Los lugares precisos donde se realizan son escogidos dependiendo de la posibilidad de organizar todo con cierta reserva y, en algunos casos, de la presencia en dicho lugar de cementerios o de iglesias en ruinas. Durante los ritos satánicos, algunos grupos llegan a profanar cadáveres, o cometen actos de violencia física incluso sobre menores y hasta homicidios rituales.

El rito principal de todo grupo satanista, es decir, la misa negra, ha sido descrita por La Vey tanto en “The Satanic Bible” como en “The Satanic Rituals”. Los diversos grupos satánicos introducen modificaciones respecto al rito aplicado por La Vey, quien lo ha establecido siguiendo el modelo de las más antiguas misas negras europeas.
El rito es oficiado por un celebrante, un diácono y un subdiácono; como instrumentos se usan algunos cirios, un pentáculo invertido, un cáliz lleno de vino o de licor, una campanilla, una espada, un aspersorio o falo, y un crucifijo invertido; también se usa una hostia auténticamente consagrada.

El altar de la misa negra es una mujer desnuda y los participantes llevan vestidos negros con capucha. El rito imita, más o menos, el de la misa católica con las oraciones recitadas en latín, inglés y francés. Naturalmente, en lugar de invocar el nombre de Dios se invoca el de Satanás; se invocan nombres de diversos demonios; se recita el Padre nuestro en sentido contrario y negativo (padre nuestro que estás en el infierno); se lanzan invectivas contra Jesucristo, y la hostia (que el catolicismo afirma que es literalmente el cuerpo de Cristo) es utilizada de varias maneras (utilizándola en prácticas sexuales, pisoteándola repetidamente con odio).

EL SEÑOR NOS MUESTRA QUE LAS HOSTIAS CONSAGRADAS SON SU CUERPO Y SANGRE A TRAVÉS DE MILAGROS EUCARÍSTICOS:

Los siguientes 24 ejemplos son de una exhibición internacional del Vaticano:“Los milagros eucarísticos en el mundo”.

Ejemplos de sacrilegios contra el Santísimo no relacionados con robos

COMUNIÓN RECIBIDA EN PECADO MORTAL:
1347 Middleburg, Bélgica. Se convierte en carne y sangre. Se conserva parte en Lovaina.

1604- Mogoro, Italia – Dos hombres las escupieron al suelo porque decían que les quemaba la lengua. En el lugar que cayeron, las Hostias dejaron una huella sobre la piedra que no se pudo quitar.

TRATO INDIGNO POR NO CREER EN LA PRESENCIA DE CRISTO:

1330 – Casia, Italia. Un sacerdote la lleva en un breviario para un enfermo y encuentra manchas de sangre en forma de la hostia en su lugar, mostrando además el perfil de un hombre en ellas.

TIRADAS POR UN SACERDOTE INCRÉDULO EN UN CANAL:

1421 – Bergen op Zoom, Holanda – meses después unos pescadores las encontraron flotando sobre el agua y con sangre coagulada
Robos del Santísimo Sacramento

RECUPERACIONES MILAGROSAS TRAS ROBOS:

Conservadas intactas
412 – Herentals, Bélgica. Tiradas en una madriguera de Conejos, se encontraron intactas a pesar de la lluvia y colocadas en forma de cruz.

1730 – Siena, Italia. 351 Hostias consagradas se encontraron intactas en la cajita de limosnas de otra iglesia y se conservan hasta el día de hoy.

1969, San Mauro La Bruca, Italia – las encuentra un niño al día siguiente del robo en un callejón y se conservan milagrosamente a lo largo de los años
Irradian luz

1345 – Wawel, cerca de Cracovia, Polonia –encontradas en un pantano intactas e irradiando luz

1472 – Volterra, Italia – Arrojadas contra la pared exterior de la iglesia, se elevaron en el aire, irradiando luz.

1772 – Patierno, Italia. Encontradas intactas bajo estiércol un mes después del robo con una paloma volando sobre donde estaban e irradiando luz
Se levanta en el aire hasta que la recoge el Obispo

1417 – Erding, Alemania. La roba un campesino muy pobre porque su vecino dijo que su éxito se debía al Santísimo reservado en su casa.

1453 – Turín, Italia – Se eleva al tropezar la mula del ladrón
Encontrada partida en dos, con carne y sangre uniendo los dos pedazos

1194 – Augsberg, Alemania. Una señorla la guardó en casa 5 años hasta que se confesó. En la Exposición del Santísimo, la Hostia se hizo más grande.

1411 – Weiten, Austria. Se le cayó al ladrón mientras huía, encontrándola meses después una señora al ver una luz misteriosa.

ROBOS PARA PROFANAR AL SANTÍSIMO SACRAMENTO:

Sangran al ser heridas

1000? – Trani, Italia – Una mujer no creyente recibió la Comunión para robar la Hostia Consagrada. En su casa, cuando la metió en una sartén de aceite hirviente, se convirtió en carne y derramó sangre que cayó hasta el suelo. [Foto de casa: Tommytrani en it.wikipedia]

1399 – Poznan, Polonia – No pudiendo destruirlas, los ladrones las tiraron en un pantano, pero las Partículas consagradas se elevaron en el aire, emanando una luz muy fuerte hasta que el Obispo las recuperó.

1370 – Bruselas, Bélgica. Un mercader mandó a un joven para cometer el robo. Cuando murió asesinado poco después, su mujer las dió a unos amigos de su esposo, que en Viernes Santo apuñalaron las Hostias consagradas, que sangraron.

1290 – Paris, Francia. La Hostia consagrada sangró tras ser apuñalada, se elevó cuando fue tirado al fuego y finalmente se elevó y se convirtió en un crucifijo cuando el ladrón quiso tirarlo en agua hirviente. Después descendió a la olla de una creyente.
Otro robo con propósito de profanar el Santísimo

1447 – Ettiswil, Suiza – Una mujer de una secta satánica la robó. La Partícula consagrada se hizo cada vez más pesada hasta que la tiró en un cementerio. La encontró una campesina cuando no pudo mover sus credos de un lugar cercano. La Partícula consagrada se dividió en 7 partes, 6 de las cuales en forma de rosas y 1 en el centró que desapareció en el suelo cuando un sacerdote quiso recuperarla.

ROBOS POR OTRAS RAZONES:

Piedad ignorante :

1125 – Bettbrunn, Alemania. Un pastor la colocó en un agujero que había hecho en su cayado para adorar al Señor mientras pastaba sus ovejas, hasta que un día se cayó a tierra. Ni el pastor ni un sacerdote pudieron recogerlo, sino que tuvo que ir el Obispo en persona para hacerlo.

Para calumniar a otro:

1216 – Benningen, Alemania. Un molinero la robó y escondió en el molino de un enemigo. La Hostia consagrada sangró mucho.

Para hacer hechizos o por superstición:

1228 – Alatri, Italia. Tres días después de robarla para un brebaje de amor la ladrona la encuentra con sangre.

1266 – Santarém, Portugal. La Hostia sangra y ella lo esconde en un cajón, pero por la noche ilumina todo el cuarto. En 1340 apareció en el sagrario mezclada con el antiguo recipiente de cera roto y dentro de uno nuevo de cristal.

1273 – Offida, Italia. Una mujer robó una Hostia para pulverizarla y meterlo en la comida de su esposo para ganar su afecto. Se convirtió en carne que sangraba, o sea que la enterró en el establo. Cada vez que entraba la mula, se arrodillaba mirando hacia donde estaba enterrado el Santísimo Sacramento. 7 años después, la mujer confesó lo que había hecho.

Fuentes: ACI Prensa, El Templo de la Luz Interior, The Real Presence, Info Católica, Signos de los Tiempos.