"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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martes, 17 de junio de 2014

La “Metafísica cristiana”: Confusa mezcla gnóstica y esotérica


Conny Méndez: “La salvación: ya no viene por la sangre de Jesús sino por hacer una oración de Saint Germain"
Miguel Pastorino
1. ¿Qué es la Metafísica Cristiana de Conny Méndez?

No es una religión, pero tiene contenidos religiosos y doctrinales; no se considera institución o grupo, pero se reúnen para cursos y conferencias; dicen no tener jerarquías ni mediaciones, pero existen “facilitadores” (guías) que hacen las veces de maestros; no tienen estructura sectaria, pero sus doctrinas y practicas han dejado graves secuelas psicopatológicas en muchos adeptos a causa de las mal guiadas prácticas de meditación e invocación de "maestros ascendidos". 

Muchos “maestros” se han aprovechado de la ingenuidad de quienes sólo buscan afanosamente algo de "espiritualidades" novedosas. Aunque la mayoría de las veces sus practicantes persiguen fines positivos, no logran percibir al comienzo sus postulados doctrinales. 

Estamos frente a una confusa mezcla gnóstica y esotérica dentro del mismo cristianismo que busca diluir la fe cristiana en un magma de confusión, relativismo, ingenuidad y desinterés con respecto al sufrimiento ajeno y a los problemas sociales. Es una anestesia general para el narcisismo religioso que busca satisfacer sus necesidades trascendentales sin mucho sacrificio, una religiosidad acorde a la lógica del mercado y del consumo.     
Expresan literalmente que "no existe el pecado, ni la responsabilidad moral, todo es cuestión de evolución cósmica, de perfeccionarse hacia una nueva conciencia planetaria" (la de Acuario), hacia el "despertar" o la "iluminación". 

2. ¿Cuál es su origen? 

Esta corriente de pensamiento de carácter gnóstico-esotérico y con un lenguaje pseudocientífico, se atribuye a Conny Méndez (1898-1979), actriz y poetisa venezolana, nacida el 11 de abril de 1898 en Caracas, seguidora de Emmet Fox (difusor de una teosofía light y del “pensamiento positivo”). 

Conny Méndez fundó la Gran Hermandad Saint Germain en Caracas en 1945 para agrupar a todos los estudiantes de Metafísica, fundando el movimiento de “Metafísica Cristiana” en 1946. Pero su expansión comienza en la década del 70. En su testimonio narra una experiencia pseudomística que tuvo en un viaje a Nueva York en 1939. Allí conoció una obra de Emmet Fox y estudió la “Metafisica” con la secta gnóstica "Iglesia Universal y Triunfante”. Su primer libro de metafísica fue “Piensa lo bueno y se te dará” (1961).

Del mismo modo que otras tradiciones esotéricas como la teosofía, los rosacruces y otros grupos gnóstico-esotéricos, la Metafísica Cristiana busca fundamentar sus orígenes históricos en presupuestos inexistentes que sólo pueden ubicarse en la literatura fantástica, a saber, “los 42 volúmenes sobre cosmogonía, geometría, astrología, numerología, cábala, tarot, etc. escritos por Enoc, un bisnieto de Caín; quien habría vivido 4542 años después de Adán”; y dicen que “la Iglesia borró su nombre de la Sagrada Escritura”; pero se habla de él en el Génesis 5,18-24.

3. Aspectos doctrinales

Para Conny Mendez y sus discípulos nos encontramos caminando hacia una nueva era (Acuario), y como toda época, es regida y guiada por un “Maestro ascendido o Avatar” -guías invisibles que enseñan a la humanidad doctrinas secretas-. El superior es el Conde de Saint Germain quien rige la nueva era. El supera a los anteriores entre los que se encuentra Jesucristo (Avatar de la Era de Piscis), y Jesús es reducido a un simple "maestro ascendido". Como todo movimiento surgido del pensamiento New Age, mezcla ocultismo, esoterismo, gnosticismo, reencarnación, física cuántica, terapias alternativas, psicología, Biblia, religiones orientales, pensamiento positivo, control mental, un poco de cristianismo light y deformado, junto a infinidad de dioses hindúes, arcángeles, dioses vikingos, rayos de colores, seres de otras galaxias, y divinidades mesopotámicas, egipcias y asirias. Todo revuelto en una mezcla difícil de digerir por el sentido común, y menos por un cristiano medianamente formado en su fe.

Su doctrina tiene el carácter gnóstico de autosalvación por un conocimiento superior y reservado a los iniciados en Metafísica. Ningún Dios te salva, cada uno se salva descubriendo al gran “Yo Soy” que hay en él: la conciencia crística. En sencillas palabras: Dios es parte de mi, yo soy parte de Dios y finalmente "yo soy Dios".

Rechaza el concepto de Dios personal y la divinidad de Cristo, con un claro panteísmo (todo es Dios), Dios no es aquí una persona, sino una especie de “energía".

Esta idea puede verse claramente en un escrito de Conny Méndez: "Yo acepto ahora la verdad de que poseo un Ser Divino, Glorioso, que en este momento está desarrollando y trayendo a mi vida y a mis sentidos la realización de mi propia divinidad... Las expresiones de Dios son infinitas. Tu y yo somos sólo dos de esas expresiones infinitas...”

4. ¿Quién es Jesús para los "Metafísicos"?

Cada uno es el propio salvador y se acepta como dogma infalible la reencarnación. Se diviniza al hombre, haciéndole una parte de Dios y sobre todo interpretan la Biblia de una forma bastante extraña a toda la tradición judeocristiana. Incluso a la persona de Jesucristo la separan como si el Jesús histórico fuera una cosa, y el “Cristo” una realidad aparte (analogía con los avatares hindúes). 

Todas estas cuestiones doctrinales opuestas a la fe cristiana pasan inadvertidas al lector que se pierde en el empalagoso lenguaje afectivo de estos textos. 

Creen en una infinidad de jerarquías espirituales y seres que se comunican con nosotros, donde incluyen a Jesús, todo el santoral católico y una larga lista de nombres que invocan en sus oraciones como: Lady Nada, Myriam, Arcangelina Rafaela, Serapis Bei, Maha Cohan, Pitágoras, Hércules, Palas Atenea, Odín, y un sin fin de nombres mitológicos y otros inventados por ellos. 

Creen que tanto lo bueno, como lo malo, se origina desde nuestra mente; que a su vez, es la mente impersonal de Dios, y así cada uno debe ocuparse de su mente y no del prójimo. 

5. ¿Quién fue realmente el Conde de Saint Germain? 

Más allá de las ingenuidades que se pueden leer sobre este personaje en la literatura fantástica del esoterismo new age y sus “Metafísicos”, el Conde de Saint Germain era en realidad un aventurero, alquimista, ocultista y charlatán que estuvo en la corte de Luis XVI en Francia. Criticado por historiadores como un engañador de primera. Su figura reaparece en los escritos ocultistas de siglos posteriores, y como no podía ser la excepción, la New Age lo canoniza hoy como a tantos personajes extraños de la historia de dudosa reputación. 

A fines del siglo XIX la fundadora de la Sociedad Teosófica, H.P. Blavatsky y sus seguidores anunciaron que dentro de su panteón de maestros se encontraba Saint Germain junto a Cristo, Buda, Christian Rosencreutz, Cagliostro, Francis Bacon y otros. Con el tiempo varias sectas y grupos ocultistas lo revivirán en sus discursos como gran instructor o Maestro invisible. 

6. Sincretismo y relativización del cristianismo

La Metafísica Cristiana sostiene la doble pertenencia o su compatibilidad con cualquier religión, etc. Pero, de hecho, se considera superior a las religiones tradicionales, también al cristianismo. 

Muchos de los asistentes son fieles de distintas parroquias y cuando se les pregunta qué es la Metafísica, responden: “Esto es un plus a la religión, es un nivel superior”. Porque no se opone claramente al cristianismo, sino que pretende asimilarlo como un escalón inferior en la superación espiritual de esta “Nueva Era”.

El especialista venezolano M. Ganuza escribe: “La metafísica de Conny Mendez ejerce una poderosa influencia en nuestra clase media venezolana, sobre todo en el gremio femenino... es un movimiento criollizado del movimiento mentalista; su doctrina, con ciertos influjos gnósticos, niega la realidad de la materia, el pecado, la materialidad del hombre, la divinidad de Cristo, profesa la reencarnación, y desprecia todas las iglesias cristianas, en particular la católica”.

7. Sectarismo sin salir de casa.

Al creerse por encima de los demás, en un “nivel de conciencia superior”, no discuten ni dialogan, simplemente interpretan todo cuestionamiento como una falta de “conciencia espiritual”. Todo cuestionamiento o intento de diálogo doctrinal es visto como una falta de espiritualidad, y no hay lugar posible para la discusión. 

La invitación permanente en todos sus libros es a cambiar la mentalidad y las creencias anteriormente recibidas, para entrar en un nuevo "despertar" espiritual y a vivir en un nivel espiritual superior respecto de los "pobres ignorantes" que viven dentro de las religiones establecidas. 

Su doctrina se presenta tolerante y relativista, sin embargo aparecen ciertos rasgos totalitarios y sectarios en el Manual del dirigente: “No se permitirán discusiones ni negaciones públicas de las Verdades asentadas. El que no las acepte puede seguir asistiendo al grupo hasta que llegue el momento de comprender (si así lo desea), pero bajo ninguna condición tendrá derecho a rebatir, discutir o negar. Al grupo se asiste a estudiar, investigar y a aprender a vivir la Verdad, jamás a discutirla o negarla” (n. 33).

8. Ya lo dijo el Apóstol

Recordemos las palabras de Apóstol Pablo: “Estén atentos, no sea que alguien los seduzca por medio de filosofías o de estériles especulaciones fundadas en tradiciones humanas o en poderes cósmicos, pero no en Cristo. Porque es en Cristo hecho hombre en quien habita la plenitud de la divinidad, y en él, que es cabeza de todo dominio y potestad, ustedes han obtenido la plenitud... Que nadie los prive del premio presumiendo de humildad o de dar culto a los ángeles; es gente que se enorgullece de lo que cree haber visto, que se vanagloria de pensamientos mundanos y que no se mantiene unida a Cristo...” (Colosenses 2, 9-10.18-19) "...vendrá el tiempo en que los hombres no soportarán la sana doctrina, sino que, llevados por sus propios deseos, se rodearán de multitud de maestros que les dirán palabras halagadoras, apartarán los oídos de la verdad y los desviarán hacia las fábulas”. (2 Timoteo 4, 3-4).

9. No dejarse confundir

Muchos de los movimientos vinculados a la Nueva Era, no solo pretenden superar al cristianismo, fagocitándolo en una ensalada doctrinal confusa y esotérica, sino mostrar que las religiones clásicas o tradicionales son un conjunto de repertorios doctrinales vacíos de toda espiritualidad. Marcando así la diferencia como verdaderos caminos místicos con apertura mental, frente al dogmatismo de las religiones. 

Los cristianos se ven desafiados por estas doctrinas, porque no se presentan como contrarias a la fe, sino como un complemento superior, que termina relativizándolo progresivamente.

Una intensa vida espiritual cristiana, personal y comunitaria, y una sólida formación en la propia doctrina, son la mejor vacuna ante la confusa avalancha de doctrinas esotéricas en los libros de autoayuda.

(extraído de: http://www.aleteia.org/es/religion/noticias/la-metafisica-cristiana-confusa-mezcla-gnostica-y-esoterica-5847794820579328?page=3)

miércoles, 16 de abril de 2014

La clave secreta gnóstica de “Noah” que nadie capta


Brian Mattson
En “Noah”, la nueva producción cinematográfica épica de Darren Aronofsky, Adán y Eva son presentados como seres luminiscentes y desencarnados hasta el momento en que comen el fruto prohibido.

Esta versión obviamente no se encuentra en la Biblia. Y, entre muchas otras licencias imaginarias de Aronofsky como los monstruos gigantes de lava, esta escena ha llevado a muchos críticos cinematográficos a rascarse la cabeza. Los evangélicos conservadores se lamentan del hecho de que la película se tome tantas libertades con el texto del Génesis. Grupos más liberales han concedido su indulgencia al director: a fin de cuentas, no debemos esperar que un ateo confeso tenga las ideas de un creyente sobre los textos sagrados.

Ambos grupos sin embargo no han enfocado el objetivo. Aronofsky no se ha “tomado libertades”.

La película no se ha basado simplemente en la Biblia.

En defensa del director, debemos reconocer que la película ni siquiera se anunció como tal. En ninguna parte se ha dicho que “Noah” sea una adaptación del Génesis. Nunca se ha anunciado como “El Noé bíblico” o “La historia bíblica de Noé”. En nuestros días, los escombros del cristianismo humean aún lo suficiente para que, cuando alguien dice que va a rodar una película sobre Noé, todos sobreentiendan que será una versión de la historia de la Biblia. No es en absoluto lo que tenía en mente Aronofsky. Estoy seguro de que haya dejado que su productora creyera esto precisamente, porque si hubieran sabido lo que tenía en mente, no le habría permitido nunca realizar esta película.

Volvamos a la versión luminiscente de nuestros progenitores. He reconocido en seguida el “motif”: es una visión típica de la antigua religión gnóstica. He aquí una descripción del siglo II d.C. sobre lo que creía una secta llamada de los ofitas: “Adán y Eva en origen poseían cuerpos sutiles, luminosos y, por así decirlo, espirituales. Pero cuando vinieron aquí, los cuerpos se volvieron oscuros, grasos e indolentes” - Ireneo de Lyon, Contra Heresias, I, 30,9.

Me vino a la mente que una tradición mística más estrechamente ligada con el judaísmo, llamada Cábala (que la cantante Madonna hizo popular hace unos diez años) habría mantenido seguramente una visión similar, siendo esencialmente una forma de gnosticismo judío. Quité el polvo de mi volumen de la obra del siglo XIX de Adolphe Franck The Kabbalah (¡lo necesitaba!), y confirmé rápidamente mis sospechas:

“Antes de ser seducidos por la astucia de la serpiente, Adán y Eva no solo no necesitaban un cuerpo, sino que ni siquiera tenían un cuerpo; es decir, no eran terrenos”.

Franck cita el Zohar, uno de los textos sagrados de la cábala:

“Cuando nuestro padre Adán vivía en el Jardín de Edén estaba vestido, como todos en el cielo, con vestidos hechos de una luz superior. Cuando fue expulsado del Jardín de Edén y obligado a someterse a las necesidades de este mundo, ¿qué sucedió? Dios, dicen las Escrituras, hizo para Adán y su esposa túnicas de piel y les vistió; antes de esto vestían túnicas de luz, de la luz más alta, de la luz que había en el Edén”.

Es una cosa oscura, lo sé, pero la curiosidad se apoderó de mí y seguí profundizando.

He descubierto que el primer largometraje de Darren Aronofsky fue Pi (de 1998, no confundir con “La vida de Pi”). ¿Queréis saber cuál era el tema? ¿Estáis seguros?

Cábala

No es una coincidencia.

¿He conseguido captar vuestra atención? Estupendo.

El universo del “Noé” de Aronofsky es completamente gnóstico: un universo con grados “superiores” e “inferiores”. El elemento “espiritual” es positivo, y muy, muy, muy elevado: allí vive el dios inefable; el aspecto “material” es negativo, y muy, muy, muy inferior: nuestro espíritu es prisionero de la carne material. Esto vale no sólo para las hijas e hijos caídos de Adán y Eva, sino también para los ángeles caídos, descritos explícitamente como espíritus prisioneros en “cuerpos” materiales hechos de lava líquida enfriada.

El film ha creado personajes muy bonitos, pero que son conocidos en la especulación gnóstica. Los gnósticos los llaman “arcontes”, seres divinos inferiores o ángeles que ayudan “al Creador” a formar el universo visible. Y la Cábala tiene un auténtico panteón de seres angélicos que suben y bajan por la “escala del ser divino”. Y los ángeles caídos nunca han caído totalmente en este tipo de misticismo. Por citar nuevamente al Zohar, un texto fundamental de la Cábala: “Todas las cosas de las que se compone este mundo, tanto el espíritu como el cuerpo, volverán al principio y a la raíz de la que han venido”. Divertido. Es lo que sucede a los monstruos de lava de Aronofsky. Se redimen, cambian incluso de piel y vuelven volando al cielo. He observado, entre otras cosas, que en el film, cuando la familia de Noé vaga por una tierra desolada, Sem pregunta al padre: “¿Es una mina Zohar?” Sí, el nombre del texto sacro de la Cábala.

Todo el film es, a nivel figurado, una mina Zohar.

Si hubiera alguna duda sobre los “Vigilantes”, Aronofsky da nombre a varios de ellos: Semyaza, Magog y Rameel. Son todos demonios bien conocidos en la tradición mística judía, no sólo en la Cábala, sino también en el libro de Enoc.

¿Cómo? ¿Demonios redimidos? Adolphe Franck explica la cosmología de la Cábala: “Nada es totalmente negativo; nada es maldito para siempre, ni siquiera el arcángel del mal o, como se le llama a veces, la bestia venenosa. Llegará un tiempo en el que incluso él recuperará su nombre y su naturaleza angélica”.

Sí, es extraño, pero todos en el film parecen adorar “al Creador”, ¿no? Y esto es un punto a favor del film, ¿no?

No.

Porque cuando los gnósticos hablan del “Creador”, no hablan de Dios. Aquí, en nuestro mundo que recoge los frutos del cristianismo, el término “Creador” denota en general al Dios vivo y verdadero, pero en el gnosticismo el “Creador” del mundo material es un hijo bastardo de una divinidad de bajo nivel, ignorante, arrogante, celoso, exclusivista y violento. Es el responsable de la creación del mundo “no espiritual”, de carne y materia, y él mismo es tan ignorante respecto al mundo espiritual que se imagina como el “único Dios” y exige obediencia absoluta. Los gnósticos en general le llaman “Yahvé”, o con otros nombres, como Ialdabaoth.

Este “Creador” intenta mantener a Adán y Eva alejados del verdadero conocimiento de lo divino, y cuando desobedecen se enfada y los expulsa del paraíso.

En otras palabras, por si os habéis perdido en la trama, la serpiente tenía razón todo el tiempo. Este “dios”, “el Creador”, al que están adorando, les esconde algo que les dará la serpiente: la misma divinidad.

El universo del misticismo gnóstico tiene una desconcertante infinidad de variedades, que en general tienen en común el hecho de llamar a la serpiente "Sofía", “Madre” o “Sabiduría”. La serpiente representa lo verdaderamente divino, y las afirmaciones del “Creador” son falsas.

¿Es entonces la serpiente un personaje importante en la película?

Volvamos a ella. La acción comienza cuando Lamec esta a punto de bendecir a su hijo, Noé. Lamec, de forma muy rara para un patriarca de una familia que sigue a Dios, coge una reliquia sagrada, la piel de la serpiente del Jardín del Edén. La envuelve en el brazo y tiende la mano para tocar al hijo, pero en ese momento una banda de saqueadores interrumpe la ceremonia. Lamec es asesinado y el “malo” del film, Tubal-Caín, roba la piel de la serpiente. Noé, en resumen, no ha recibido el presunto beneficio que le habría transmitido la piel de la serpiente.

La piel no se enciende mágicamente en el brazo de Tubal-Caín: aparentemente, tampoco él es “iluminado”. Y es por ello que todos en el film, incluso el protagonista Noé y el antagonista Tubal-Caín, adoran al  “Creador”. Todos se equivocan. Permitidme que aclare una cosa: muchos críticos han mostrado perplejidad viendo que en la película no hay ningún personaje “digno de aprecio” y que todos parecen adorar al mismo Dios. Tubal-Caín y su clan son malos, pero también Noé se muestra malvado cuando abandona a la novia de Cam y casi mata a dos recién nacidos. Algunos pensaban que este pasaje fuese una especie de profunda reflexión sobre el mal que albergamos todos nosotros, pero he aquí otro pasaje del Zohar, el texto sagrado de la Cábala:

“Dos seres [Adán y Nachash – la serpiente] tuvieron relaciones con Eva [la segunda mujer], y ella concibió de ambos y dio a luz a dos hijos. Cada uno siguió a su progenitor masculino y sus espíritus se separaron, uno por un lado y el otro por otro, así como su carácter. Por parte de Caín hay todo tipo de mal, por parte de Abel, una clase más misericordiosa, pero no del todo buena – el buen vino mezclado con el malo”.

¿Suena familiar? Sí. El “Noé” de Darren Aronofsky.

En todo caso, todos adoran la “divinidad del mal”, que quiere destruir a todos (en la Cábala, por aclarar, se cree que ya se han creado y destruido muchos mundos). Tanto Tubal-Caín como Noé tienen escenas idénticas, mientras miran al cielo y preguntan “¿por qué no hablas conmigo?”. “El Creador” ha abandonado a todos porque tiene intención de matarlos.

Noé había tenido una visión de la llegada del diluvio. Se está ahogando, pero ve animales que flotan en la superficie, en la seguridad del arca. No hay indicación alguna de que Noé se salvará. No sabe cómo explicar las cosas a su familia: al final del todo, está ahogándose mientras los animales, “los inocentes”, se salvan. “El Creador”, que ofrece esta visión a Noé, quiere que todos los seres humanos mueran.

Muchas críticas encuentran raro el cambio de Noé, que en el arca se convierte en un maniaco homicida que quiere matar a dos nietecitas recién nacidas. No hay nada de raro en esto. Según el director, Noé está adorando a un dios falso también él maniaco homicida. Cuanto más fiel se vuelve Noé a este dios, tanto más se vuelve homicida. Se trasforma cada vez más en “imagen del dios”, la misma que es constantemente mencionada (y encarnada) por el malo Tubal-Caín.

Pero Noé defrauda al “Creador”. No acaba con todas las vidas como su dios querría que hiciera. “Cuando miré a esas dos niñas, mi corazón se llenó solamente de amor”, afirma. Ahora Noé tiene algo que “el Creador” no tiene: amor. Y misericordia. ¿Pero de dónde coge esto? ¿Y por qué ahora?

En la escena inmediatamente precedente, Noé ha matado a Tubal-Caín y ha recuperado la reliquia de la piel de la cobra: "Sofía", la "Sabiduría", la verdadera luz de lo divino. Solo una coincidencia, claro...

Casi he terminado.

Hablemos del arco iris. No aparece al final porque Dios ha hecho una alianza con Noé. El arco iris aparece cuando Noé vuelve en sí y abraza a la serpiente. Envuelve la piel en su brazo y bendice a la familia. No es Dios quien le encarga que se multiplique y llene la tierra, sino Noé, en primera persona, usando el talismán-serpiente (a propósito, no es casual que el arco iris sea siempre circolar. El círculo del “Uno”, o Ein Sof, en la Cábala es el signo del monismo).

Observad este cambio: en la escena precedente Noé estaba borracho. Ahora está  sobrio e “iluminado”. Un cineasta no monta nunca una secuencia de este tipo por error.

Noé ha trascendido y superado a esa divinidad celosa y homicida.

Algunas advertencias:

Primera: la especulación gnóstica tiene varias perspectivas. Algunos grupos se muestran radicalmente “dualistas”, con “el Creador” que es de hecho un “dios” del todo diverso. Otros son más “monistas”, con un Dios que existe en una serie de emanaciones descendientes. Otros consideran que la divinidad inferior puede “crecer”, “madurar” y ascender en la “escala” del ser, hacia alturas mayores. Noé, probablemente, se inscribe un poco en todas las categorías. Es difícil decirlo.

Mi otra advertencia es esta: hay una tonelada de imágenes, citas y temas de la Cábala en esta película, y yo no podría citarlas todas sólo en este artículo. Por ejemplo, la Cábala en general se basa en letras y números judíos; los “Vigilantes” parecen tener, deliberadamente, la forma de letras judías.

No volvería a ver esta película para analizar con detalle todas estas referencias aunque me pagaran (también porque, desde el punto de vista meramente cinematográfico, he encontrado la mayor parte de la película insoportablemente aburrida).

Lo que puedo decir habiéndolo visto sólo una vez es esto:

Darren Aronofsky ha creado una relectura de la historia de Noé sin base bíblica alguna. Es una relectura totalmente pagana de la historia de Noé, basada en fuentes gnósticas y de la Cábala. Para mi no hay duda alguna sobre esto.

Ahora dejadme decir cuál es el verdadero escándalo de todo esto.

No es el hecho de que la película se aleje de la versión bíblica. No es el hecho de que los críticos cristianos, defraudados, tuvieran expectativas demasiado elevadas.

El escándalo es este: entre todos los líderes cristianos que han hecho un gran esfuerzo por promover este film (por el motivo que sea: “porque es un comienzo de diálogo”, “porque Hollywood está haciendo algo ligado a la Biblia”, etc.) y entre todos los líderes cristianos que lo han condenado porque “no sigue la Biblia”, nadie ha logrado identificar una subversión flagrantemente gnóstica de la historia bíblica, aunque la tenían delante de las narices.

Personalmente creo que Aronofsky se ha propuesto tomarnos por estúpidos: “Sois tan ignorantes que soy capaz de llevar a Noé (¡Russell Crowe!) a la gran pantalla y retratarlo literalmente como ‘la semilla de la serpiente', y todos vosotros asistiréis y lo apoyaréis”.

Aronofsky se está riendo a carcajadas. Y todos los que han caído en la trampa deberían avergonzarse.

¡Mirad que ha sido una experiencia gnóstica impresionante! En el gnosticismo, solo la “élite” posee el “saber” y el conocimiento secreto. Todos los demás son una panda de ingenuos y estúpidos ignorantes. El “gran evento” de este film es ilustra esta premisa gnóstica: nosotros, “el resto”, somos ingenuos y estúpidos.

¿La cristiandad puede despertarse, por favor?

En respuesta, tengo una sugerencia sencilla:

Desde ahora ningún seminarista debería pasar de curso si no demuestra haber leído, “digerido” y comprendido el texto “Contra Heresias” de Ireneo de Lyon.

A final de cuentas, estamos de nuevo en el siglo II d.C.

Post scriptum:

Algunos lectores pueden pensar que soy demasiado duro contra ciertas personas porque no han comprendido el gnosticismo que está en el corazón de este film. No espero que los espectadores en general entiendan estas cosas. Pero lo que me esperaba de ellos es exactamente lo que he encontrado: una confusión tal que hace rascarse la cabeza. Pero me espero una reacción muy distinta de los líderes cristianos: profesores de seminarios y de universidades, párrocos, doctores. Si una piel de serpiente envuelta en un brazo de un personaje bíblico no hace sonar alguna alarma en ellos… no sé qué decir.


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Brian Mattson, Ph.D. (Universidad de Aberdeen) es teólogo, escritor, orador y director de Dead Reckoning.TV. Artículo publicado originalmente en inglés en drbrianmattson.com

domingo, 5 de enero de 2014

Falsos profetas de la Nueva Era (3): Marilyn Ferguson



¿Quién fue Marilyn Ferguson? Una de las más conspicuas representantes y propagandistas de la secta luciferina llamada “Nueva Era”, “New Age” o “Conspiración de Acuario”. Acerca de ella, dice así Wikipedia: “Marilyn Ferguson (nacida en 1938, y fallecida en 2008) es una escritora y poetisa de los EE. UU., autora del libro best-seller La Conspiración de Acuario, uno de los textos claves para comprender la denominada Nueva Era (en inglés New Age). Su libro fue publicado en los años 80, vendió más de un millón de copias y ha sido traducido a unos diez idiomas. (…) Nos hallaríamos ante el inicio de una nueva época (la de Acuario) que supone una sensibilidad diferente de la que ha predominado hasta hoy (era de Piscis), más belicosa, delimitativa, institucionalizada y racionalista (Farías, 2004). La New Age hunde sus raíces en el intento de encontrar puntos de contacto entre ciencia y religión, entre la razón y la magia, entre Oriente y Occidente. Se pretende crear un nuevo paradigma. Se trata de una huida de lo tradicional hacia lo alternativo. Una de las principales divulgadoras del pensamiento New Age, Marilyn Ferguson en el que seguramente es su libro más famoso, “La conspiración de Acuario” (Ferguson, 1985), habla de las principales psico-técnicas que hay que emplear para alcanzar la transformación de la conciencia, entre ellas incluye: la hipnosis, la meditación, grupos de ayuda, técnicas de biofeedback, técnicas chamánicas, seminarios para el desarrollo del potencial humano, la teosofía, terapias corporales, bioenergética, disciplinas orientales, etc”. Hasta aquí Wikipedia.
Según Ferguson, para que se de esta transformación de la conciencia, habría que recorrer 4 etapas:
-Habría un despertar que se produciría en un momento determinado por un estímulo adecuado, como ver una película, leer un libro, tener una alucinación producida por una droga, por la recitación de un mantra, etc.
-Luego, gracias a técnicas cono el zen, el yoga, la bionenergética, etc. llegará el momento de explorar el cuerpo y la mente. De esta exploración resultaría la integración y “unificación de las energías”.
-La integración de las energías suele traer consigo el “encuentro con ángeles”, realizar un “viaje astral” en donde se percibe la “memoria del Universo”, donde se llega a tener un conocimiento superior que no está limitado por el espacio y el tiempo, donde uno es capaz de realizar lo que desee con solo pensarlo. Una vez culminada la etapa de integración con el todo, donde todo es Dios, y por lo tanto “yo soy” Dios, se pasa a la cuarta etapa.
-Llega la conspiración, donde se irradia el estado de alcanzado hacia todo lo que le rodea, hasta conseguir la transformación que él ha experimentado.
Llegados a este punto, hay que aclarar qué es lo que en la New Age se entiende por “Dios”, puesto que nada tiene que ver con el concepto cristiano de Dios entendido como ser personal (Dios es Uno y Trino: uno en naturaleza y Trino en Personas).
Para la Nueva Era, Dios sería la “Energía” que en un momento determinado descendió sobre Jesucristo, Buda, Mahoma, y más cerca en la historia sobre el Conde Saint Germain. Los acuarianos interpretan la crucifixión, resurrección y ascensión de Jesucristo dentro de un contexto esotérico, como un símbolo de la liberación de la Energía crística y su difusión a modo de gas vivificador del cielo nuevo y la tierra nueva, manifestación esta que se manifestará en todo su esplendor cuando ocurra el advenimiento de la “Nueva Era” o “Era de Acuario”. Mientras que el Cristo interior en inmanente a cada uno es la “chispa” interior, desprendida de la Energía o Cristo cósmico. Cualquiera puede llegar a ser “Cristo”, para ello hay que recurrir a las técnicas New Age y sobretodo provocar estados alterados de conciencia (trances místicos, fenómenos de channeling, etc.) al mismo tiempo que hay que conectarse con la ecología, conducto de la Energía cósmica. (Guerra Gómez, 1998).
A partir de la práctica del “channeling” (canalismo), se puede invocar la asistencia de los llamados “Maestros Ascendidos” o “Avatares”, estos verdaderos guías de la humanidad le dictarían en la conciencia a las personas sobre qué hacer, sentir, pensar, de manera que cada uno invocando a su Maestro Ascendido de turno, puede llegar a justificar cualquier decisión por irracional que parezca. “Estos “maestros ascendidos”, avatares, son hermanados y yuxtapuestos unos a otros en una perpleja y solidaria enumeración: Henoc, Elías, Moisés, Paracelso, El Morya, Noé, Mahachohan, Pitágoras, Confucio, Jesús de Nazareth, Hermes Trismegisto, Elohim, Buda, Nichiren, Mahoma, Krishna, Melquisedec, Maitreya, El Rey Arturo, Minerva, Nabucodonosor, Serapis Bei, Lady Rowena, San Juan Bautista, Eliphas Lévi, Sanat Kumara, El Arcángel Miguel, M. Eckhart, Nanak, Francis Bacon, La Virgen de Fátima, El Conde de Saint Germain... y también algún E.T. Todos ellos serían manifestaciones del único ‘Cristo cósmico’” (Pastorino, 2004).
¿Qué crítica podríamos hacer nosotros, desde el punto de vista católico, acerca de Marilyn Ferguson y su “Conspiración de Acuario”?
En realidad, la “Conspiración de Acuario” propiciada por Marilyn Ferguson, no es otra cosa que la antigua tentación con la que la Serpiente Antigua hiciera caer a los primeros padres, Adán y Eva: es la pretensión gnóstica de “ser como dioses”, es decir, la irracional pretensión de ser el hombre no una creatura de Dios, sino ser él mismo su propio dios.
Marilyn Ferguson descarta de plano todo recurso a la gracia sacramental como fuente de la divinización del hombre y niega radicalmente la necesidad de redención del hombre por parte de una “divinidad ad extra”, como sucede en el cristianismo, en el que la humanidad es perdonada, rescatada y adoptada como hija de Dios por medio del sacrificio en Cruz de Jesús, sacrificio cuyo valor redentor se actualiza cada vez en los sacramentos de la Iglesia Católica.
Para la gnóstica Marilyn, nada de esto tiene valor ni sentido, porque su herejía no le permite salir de las tinieblas gnósticas en las que su mente, su alma y su corazón están envueltos. Así, para Ferguson, el hombre debe “descubrir” el “nuevo pensamiento”, que le abrirá el camino hacia el “nuevo paradigma de espiritualidad” –mezcla bizarra de no menos bizarras religiones, teorías, dogmas, creencias, tanto occidentales como orientales-, en el que recibirá las “enseñanzas” –en realidad, viejas fórmulas mágicas, esotéricas, ocultistas y satanistas- de los “maestros ascendidos” –que otra cosa no son sino demonios-, los cuales lo conducirán a la “iluminación interior”, que consiste en descubrir que el alma humana es, más que una “chispa de la divinidad”, la divinidad misma. 
En definitiva, Marilyn Ferguson repite el pecado de los primeros padres: hace oídos sordos a la Voz de Dios, Revelada en Jesucristo, y presta en cambio oídos a la Antigua Serpiente, creyendo a pie juntillas su mentira, la mentira absoluta de que el hombre es su propio dios, y así se interna en la siniestra oscuridad del gnosticismo para, desde las tinieblas, “conspirar” desde la Nueva Era contra la Era cristiana, la Era de Piscis. 
Lo que no advirtió Marilyn Ferguson –esperamos que lo haya advertido antes de que haya sido demasiado tarde- es que “conspirar”, como ella misma dice, significa “respirar juntos”, pero sucede que, en las tinieblas, quienes respiran, son los ángeles caídos y las almas condenadas. 
La “respiración conjunta” de la “Conspiración de Acuario” significa, por lo tanto, respirar junto a demonios y almas condenadas. ¿Se habrá dado cuenta a tiempo Marilyn, de quiénes eran sus compañeros de “conspiración acuariana”?