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sábado, 10 de octubre de 2020

39 países de Occidente condenaron la violación a los derechos humanos en China comunista: sólo dos de América Latina y el Caribe

 


La carta presentada ante la Asamblea General de la ONU expresó el rechazo a la represión en Xinjian y el Tíbet. Para la región, fue firmada por Honduras y Haití

7 de Octubre de 2020


Un grupo de 39 países, principalmente potencias occidentales y sus aliados, se unieron este martes en las Naciones Unidas para denunciar la situación de los derechos humanos en la región china de Xinjiang.


El grupo -en el que figuran entre otros Estados Unidos, Alemania, Japón, España o el Reino Unido- se mostró “gravemente preocupado por la existencia de una gran red de campamentos de reeducación política donde hay informes creíbles que indican que más de un millón de personas han sido detenidas arbitrariamente”.


En una declaración conjunta ante la Tercera Comisión de la Asamblea General de la ONU, estos países llamaron la atención sobre un creciente número de denuncias de “graves violaciones de los derechos humanos” y sobre las “severas restricciones” a las que se enfrentan los musulmanes de la minoría uigur.


“Una vigilancia generalizada sigue centrándose sobre los uigures y otras minorías y están apareciendo más informaciones de trabajos forzados y contracepción forzosa, incluidas esterilizaciones”, señaló el grupo.


Represión en una protesta por los derechos de los uigures (Reuters)

Represión en una protesta por los derechos de los uigures (Reuters)

Por ello, reclamaron a China que permita inmediatamente el acceso a Xinjiang de observadores independientes, incluida la oficina de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.


La carta fue firmada por solo dos países de América Latina y el Caribe: Honduras y Haití.


Los diplomáticos occidentales han dicho que China está acumulando más presión cada año para disuadir a los estados miembros de la ONU de firmar tales declaraciones, amenazando con bloquear la renovación de las misiones de mantenimiento de la paz para algunos países o impidiendo que otros construyan nuevas instalaciones de embajadas en China.


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El embajador chino ante la ONU, Zhang Jun, reaccionó casi inmediatamente, negando las acusaciones y arremetiendo contra esas naciones por “interferir en los asuntos internos” de su país y de tratar de crear “confrontación” bajo el pretexto de los derechos humanos.


Además, Beijing contó con el apoyo de otros Estados miembros, que también emitieron declaraciones conjuntas en defensa de las autoridades chinas.


En el caso de Xinjiang, Cuba leyó un texto en nombre de 45 países que respaldaron las “medidas contra el terrorismo y anti radicalización” que se llevan a cabo en la región, según reportó la agencia china Xinhua, sin detallar los estados firmantes.


Sobre Hong Kong, Pakistán presentó un mensaje respaldado por 55 países que dijeron apoyar la postura china en la excolonia británica.


“Campos de reeducación”


El mes pasado, el Instituto Australiano de Política Estratégica (ASPI) dijo que había identificado más de 380 “centros de detención sospechosos” en la región de Xinjiang, donde se cree que China ha retenido a más de un millón de uigures y otros residentes de habla turca, en su mayoría musulmanes.


Los nuevos edificios agregados en 2019 al campamento más grande de Xinjiang, en Dabancheng, cerca de Urumqi, se extienden a lo largo de un kilómetro, y la nueva construcción finalizó en noviembre de 2019

Los nuevos edificios agregados en 2019 al campamento más grande de Xinjiang, en Dabancheng, cerca de Urumqi, se extienden a lo largo de un kilómetro, y la nueva construcción finalizó en noviembre de 2019

En los Estados Unidos, la Cámara de Representantes aprobó a fines de septiembre un proyecto de ley que tiene por objeto prohibir las importaciones del Xinjiang, sosteniendo que los abusos contra el pueblo uigur están tan extendidos que todos los bienes de la región deben considerarse fabricados con mano de obra esclava.


En los últimos años se han repetido las llamadas desde Europa y Estados Unidos para que Beijing cierre los “campos de reeducación” para uigures en Xinjiang.


Las acusaciones de represión a minorías étnicas proceden principalmente de ONG y disidentes en el extranjero, mientras que Beijing negó la existencia de estos recintos hasta 2018, cuando indicó que se trataba de “centros de formación profesional” en los que se enseñan oficios para salvar a los musulmanes de Xinjiang del terrorismo y del extremismo religioso.


Los 39 países también llamaron la atención sobre la situación en Hong Kong y aseguraron que la controvertida ley de seguridad nacional incumple las obligaciones internacionales de China.


(Con información de EFE y AFP)

lunes, 20 de abril de 2020

Reporte ONU 2020: La Iglesia es una enemiga de los Derechos Humanos



La Organización De Las Naciones Unidas (ONU) acaba de publicar su informe sobre “Libertad de religión o creencias”, que preparó su Relator especial Ahmed Shaeed. En este documento la ONU concluye que la religión en general -y la cristiana por ende- es un enemigo de los derechos humanos.

No es ningún secreto que para los onuístas la ONU constituya un eficaz sustituto de la religión cristiana. Propone que sus principios y declaraciones sirvan como credos religiosos para todas las personas en el mundo. Este informe de 2020 de Saheed es muy puntual en sugerir lo anterior además de considerar los principios cristianos sobre la sexualidad humana como peligrosos y discriminatorios.

Ciertamente, no todas las observaciones del informe son hostiles. Señala, por ejemplo, el gravísimo problema que existe en países no cristianos en donde se practica la mutilación genital femenina, matrimonios forzados, poligamía y violaciones, entre otros males (n.41), como por supuesto la criminalización de la homosexualidad (n. 37). Pero es claro que arremete contra el cristianismo por su oposición al falso evangelio por excelencia de la ONU: la ideología de género.

Dice el informe que existe una “profunda preocupación” por las “campañas de grupos religiosos [cristianos]” que tildan de inmorales a los que abogan por la igualdad de género “alegando que la “ideología de género” es mala para los niños, la familia, la tradición y la religión” (no.34). Saheed sostiene que la iglesia invoca “dogmas religiosos y pseudociencia” para oponerse a los ideólogos de género y “defender los valores tradicionales enraizados en interpretaciones de las enseñanzas religiosas acerca de los roles sociales del hombre y la mujer según una alegada diferencia física y capacidad mental; llamando a menudo al gobierno a sostener políticas discriminatorias” (ibíd.). Para la ONU y los ounístas la Iglesia es una instrumentalizadora de la discriminación y la llamada violencia de género. Dicen estar preocupados porque la iglesia se organizó en grupos para contrarrestar el trabajo de los activistas de los derechos humanos, escudada en el derecho de la libertad religiosa.

Dice el relator, por ejemplo, que la iglesia en Polonia ha intimidado y estigmatizado a los defensores de los derechos de las mujeres como «promotores de la ideología de género y grupos anti-familia». ¿Cuál es este ataque a los derechos humanos? Saheed sostiene que el hecho de que luchen porque en las constituciones políticas de los Estados el matrimonio sea definido como la unión de un hombre y una mujer.

Otro punto que destaca la ONU en contra de la iglesia específicamente en Latinoamérica es que está constantemente estorbando la legalización del aborto. En lugares como Brasil, Chile, Ecuador y Paraguay los grupos cristianos “han coartado los programas de educación sexual y reproductiva” (no.36). Para el relator es suficiente prueba de ataque a los derechos humanos el que la iglesia diga que la práctica homosexual va contra la naturaleza humana (Ibíd.). En torno al aborto la ONU demanda que los gobiernos hagan lo necesario para que los médicos no puedan objetar en conciencia y no puedan negarse a practicar el homicidio prenatal (no.44).

Hasta aquí están claras dos exigencias subyacentes de la ONU contra la iglesia y la libertad de conciencia y religión:

Que no se pueda invocar la libertad religiosa para hablar contra la ideología de género.
Que no se pueda invocar la objeción de conciencia para no practicar un aborto.
El plan satánico de la ONU implica así la reducción o desaparición de garantías y derechos anteriormente sancionados por tratados internacionales, con tal de imponer este nuevo orden ético mundial.

Por último, el relator indica que en las iglesias se ha negado a los colectivos LGBTI+ y a las mujeres participar e incidir en el contenido de la fe: “se les ha negado el derecho de manifestar sus creencias a través de interpretaciones igualitarias de género de la fe, [mientras que] los que combaten la violencia de género y la discriminación pueden ser estigamizados y castigados por ello” (no.47). En este punto Saheed instruye tácitamente desde la ONU que las teologías contextuales queer y feministas (“interpretaciones igualitarias de género”) deberían de regir nuestra interpretación de la Biblia y de nuestra fe. En la Iglesia, dice la ONU, a la gente no le queda otra más que aceptar estos sistemas discriminatorios o irse de ella (Ibíd.).

Así, apelando al aborto y recomendando las interpretaciones queer y feministas de la Biblia, la ONU concluye que “constituye un serio desafío para el avance global de la equidad la privación de derechos LGBTI+ y de las mujeres dentro de las comunidades religiosas” (no.47). Para los onuístas la única manera en que la Iglesia puede respetar los derechos humanos es renunciando a la antropología, hamartología, soteriología, eclesiología y apologética bíblicas, entre otros temas de primer orden.

¿Qué debe hacer el gobierno cuando una iglesia discipline a un propagador de ideología de género entre las ovejas de Cristo? Dice la ONU que “debe intervenir para prevenir prácticas dañinas, ya que dichas prácticas se constituyen por el ethos [práctica o costumbre] religioso; incluyendo actos discriminatorios que buscan nulificar o menoscabar el reconocimiento, disfrute o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales en igualdad de condiciones” (no.49). Saheed considera así a los disidentes y heréticos como una especie de activistas de derechos humanos que el Estado debe proteger de las garras “violentas” de las iglesias. La excomunión sería entonces un atentado contra la libertad y los derechos humanos cuando se aplique a un falso maestro que enseñe cosas contrarias a la fe revelada en el nombre de la igualdad y los derechos LGBTI+. En suma, la ideología de género no puede existir sin el apoyo del Estado, y la ONU, que sabe perfectamente esto, está amonestando a los gobiernos del mundo para que intervengan contra la iglesia cuando se hable contra el aborto, la práctica de la homosexualidad, el divorcio y la hipersexualización de los niños, así como lo que consideran una estereotipación de la mujer al enseñarle la importancia de cuidar de su hogar y sujetarse a su esposo.

Para la ONU nosotros tenemos el derecho absoluto de creer y practicar la religión que queramos, pero nuestro derecho a manifestar públicamente nuestras creencias es limitado por la ley, la moral, la salud, el orden y la seguridad (no.60). Sobre esta base es que los laicistas ounístas reclaman que la predicación de la iglesia contra el pecado sexual y a favor de la vida y del matrimonio heterosexual exclusivo no debería de estar protegida por la ley por ser discriminatoria. La ONU quiere que creas lo que se te antoje mientras no practiques públicamente una religión que contravenga lo que ellos consideran un derecho humano. Saheed concluye que si bien es verdad que las iglesias pueden organizarse internamente sin la intervención del Estado, también es cierto que a la luz del derecho de libertad religiosa aquel derecho de autonomía institucional puede ser restringido según el Pacto Internacional de Derechos Políticos y Civiles (cuando se deba salvaguardar el orden, la salud, la seguridad y la moral) (no.67). Naturalmente, es importante que las organizaciones religiosas actúen dentro de la ley. Pero la ONU está intentando criminalizar actos de las iglesias que responden a la proclamación más íntima de su mensaje como el llamado al arrepentimiento, la moral y ética sexual cristianas y su cosmovisión en general sobre la vida humana, sus valores y propósito.

Saheed y la ONU exigen finalmente que el Estado opere sancionado a las iglesias y obligándolas “a crear las condiciones en las cuales todos los miembros de la sociedad puedan ejercitar sus derechos, incluyendo el derecho a la religión o creencia” (no.71). Este es un paso más hacia la imposición totalitaria de su visión ecuménica anticristiana. Porque a decir de este experto en libertad religiosa ya es hora de meter a la iglesia en cintura.

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jueves, 23 de enero de 2020

La CIDH denunció que "Cuba es el violador más grande de derechos humanos del hemisferio"

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos afirmó que ni la llegada al poder del nuevo presidente, Miguel Díaz-Canel, ni la nueva Constitución han favorecido la democracia ni el respeto a los derechos humanos en la isla
19 de junio de 2019
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El régimen cubano arresta a manifestante en una marcha gay en mayo de este año (Foto de Yamil Lage/ AFP)
El régimen cubano arresta a manifestante en una marcha gay en mayo de este año (Foto de Yamil Lage/ AFP)
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aseguró este martes en Miami que ni la llegada al poder del nuevo presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ni la nueva Constitución han favorecido la democracia ni el respeto a los derechos humanos en la isla.

Tras presentar el informe de 2018 ante un público cubano, Antonia Urrejola, relatora de Cuba en la CIDH, dijo a EFE que "persisten" las mismas demandas que este organismo de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha hecho durante décadas.

En ese sentido, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo, presente en el evento, aseveró que la isla "nunca" se podrá incorporar a este sistema interamericano, "que se basa en los principios de derechos humanos y democracia".

Manifestó que "Cuba es el violador más grande de derechos humanos en el hemisferio. No solo de los cubanos, (sino de) los nicaragüenses y los venezolanos".

La policía cubana arresta a un asistente a la marcha “alternativa” del colectivo LGTBI el 11 de mayo en 2019 (Foto de Yamil Lage/ AFP)
La policía cubana arresta a un asistente a la marcha “alternativa” del colectivo LGTBI el 11 de mayo en 2019 (Foto de Yamil Lage/ AFP)
Urrejola explicó que el informe tuvo en cuenta los procesos de elección de Díaz-Canel, que asumió en abril de 2018 en reemplazo de Raúl Castro, y de la nueva Constitución, promulgada el pasado abril.

Enfatizó que "las voces contrarias al Gobierno terminan siendo suprimidas ante la existencia de un partido único".

La CIDH determinó que perdura la prohibición de asociarse con fines políticos y las arbitrarias restricciones a la libertad de expresión, entre otras limitaciones a los derechos fundamentales.

De igual forma, el organismo dijo que "persiste la persecución selectiva y deliberada en contra periodistas (…) que difunden información y opiniones sobre temas de interés público que el Estado considera contrarias a su discurso" y "advierte con preocupación una intensificación de los procesos de criminalización" contra activistas.

Según Urrejola, "el proceso de socialización y debate en torno al proyecto de Constitución adoleció de serias falencias" y de herramientas democráticas como un "debate pluralista".

Urrejola precisó que aunque es "un avance de la letra escrita" la nueva Constitución, carece, por ejemplo, de "una independencia del poder judicial" que garantice que se hagan efectivos los derechos que reconoce.

Las Damas de Blanco fueron reprimidas decenas de veces (AP)
Las Damas de Blanco fueron reprimidas decenas de veces (AP)
Previo a la presentación del informe, la comisión Justicia Cuba anunció también en Miami que solicitó a la CIDH que "respalde la creación de un tribunal que juzgue los delitos de lesa humanidad que ha cometido el castrismo".

El jurista mexicano René Bolio, que preside esa comisión internacional, dijo a EFE que se trata de una corte que "juzgue y condene a los criminales que hoy están en Cuba que han cometido estos delitos no solo en Cuba, sino en Nicaragua y Venezuela" y que la comisión ha documentado desde su creación hace dos años.

"Vamos a analizar lo que esta iniciativa puede significar en la protección de los derechos humanos", dijo a EFE Esmeralda Arosemena, presidenta de la CIDH.

Al respecto, Urrejola agregó que la Comisión va a analizar la petición, aunque considera que los tribunales apropiados para estos casos son la Corte Penal Internacional y el Estatuto de Roma.

Aclaró que la CIDH determina violaciones de derechos humanos de estados, no de personas, y que en este caso podría, por ejemplo, llamar a Cuba a ratificar el Estatuto de Roma, pues no lo ha hecho.

Por su parte, Bolio señaló que han documentado infinidad de casos, pero que hay al menos cinco de ellos con todas las pruebas que evidencian la "violación sistemática de derechos humanos por la dictadura castrista con el único objeto de permanecer en el poder".

El jurista además adelantó que el Congreso de Chile va a someter a votación por estos días la creación del tribunal que juzgue los crímenes del castrismo y que espera el apoyo de la CIDH.

Sin embargo, Urrejola señaló que desconoce el proceso que avanza en Chile.

Por otro lado, Bolio lamentó que este informe de la CIDH "no ha tenido retroalimentación del régimen, que no ha querido ni siquiera defenderse, como lo suelen hacer con mentiras".

Resaltó que el informe "evidencia que los derechos humanos no son respetados por el Gobierno cubano, lo cual parecería vano reiterarlo, pero es importante que lo diga una autoridad, no solo los opositores o el exilio cubano".

"La violación de los derechos humanos en Cuba viene por los castristas incluso antes de tomar el poder, más de sesenta años, que van desde los fusilamientos arbitrarios, los juicios sumarios hasta las deportaciones, las cárceles, las torturas y todo lo clasificado como delitos de lesa humanidad", dijo.

(Con información de EFE)
(https://www.infobae.com/america/america-latina/2019/06/19/la-cidh-denuncio-que-cuba-es-el-violador-mas-grande-de-derechos-humanos-del-hemisferio/?fbclid=IwAR2kSzaaguyjU_Z_LX4t8zG4Cxx5LMTTNe1gwEZrPxNkwfCaVccD56KME7Y)