"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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miércoles, 21 de octubre de 2020

Manifiesto internacional contra las pseudoterapias apunta al engaño y las muertes que causan.


FUENTE: El País

“Papá, me he equivocado”, lamentó Mario Rodríguez. “Todos aprendemos de nuestros errores”, reconoció Rosa Morillo. En ambos casos, manifestaban en voz alta su equivocación poco antes de fallecer. Morían por culpa de enfermedades graves, pero tras renunciar a su tratamiento médico por probar con homeopatía y otras pseudoterapias. En España hemos conocido más casos similares, poco antes de que el Gobierno se decidiera a lanzar una campaña contra las pseudociencias. Pero el fenómeno de los engaños con falsas terapias es global y como tal se aborda por primera vez con el manifiesto internacional que se ha publicado ayer, 19 de octubre, impulsado por diez asociaciones y firmado por 2.750 médicos y científicos de 44 países.


El manifiesto denuncia que “no es admisible que las leyes europeas amparen la tergiversación de la realidad científica para que miles de ciudadanos sean engañados, e incluso mueran”, en referencia a la normativa que mantiene a la homeopatía como medicamento, aunque no ha probado su utilidad médica más allá del placebo. “Hay que tomar medidas para frenar las pseudoterapias porque no son inocuas y producen miles de afectados”, demanda el comunicado, difundido en una docena idiomas. Y reclama: “Europa debe trabajar en la dirección de crear leyes que ayuden a detener este problema”. Lo cuenta Javier Salas en el diario español El País.


“No es coherente que desde Europa se eleve la preocupación por el fenómeno de la desinformación y a la vez se ampare uno de sus tipos más peligrosos: la desinformación en temas de salud”, denuncian los firmantes del manifiesto. “Por todo ello, las personas que firman este manifiesto animan a los gobiernos de los países a los que pertenecen a poner fin a un problema que utiliza falsamente el nombre de la ciencia y que ya le ha costado la vida a demasiada gente”, concluye. Además de la homeopatía, mencionan el reiki, la Nueva Medicina Germánica, el biomagnetismo, la iridología, la terapia ortomolecular “y un largo etcétera” que, según denuncian, “están ganando terreno y causando víctimas”.


Esta iniciativa llega en plena pandemia de covid, una crisis que a la que también afecta seriamente el fenómeno de las pseudociencias. No son solo las manifestaciones contra las medidas sanitarias, las teorías de la conspiración o el peligroso resurgimiento del movimiento antivacunas. Un estudio reciente citaba más de 800 muertes, casi 6.000 hospitalizados y 60 cegueras causadas por bulos de falsos remedios que han llevado a personas mal informadas a tomar productos nocivos en países como Irán, Turquía o India. En España, se han reportado 26 intoxicaciones por consumir un brebaje tóxico y prohibido, el MMS, que sus defensores promocionan como curalotodo.


“Cuando hay ansiedad y miedo, la gente tiene más tendencia a apuntarse a todo lo que le dé cierta seguridad”, asegura la viróloga Margarita del Val, directora del grupo Salud Global del CSIC de investigación sobre el coronavirus, que es una de las científicas más destacadas que firma el manifiesto. “Seguramente más de una pseudoterapia se está aprovechando de la covid, porque en muchos casos la gente solo habrá vivido un catarro que se ha curado enseguida y pensarán que es por el producto, el falso remedio”, asegura De Val, en referencia a que muchos contagiados solo viven unos leves síntomas antes de curarse por completo.


“Es momento de que desde Europa demostremos que efectivamente creemos en el progreso. Resulta inadmisible que en pleno siglo XXI exista una normativa que permita engañar a los enfermos vendiéndoles azúcar (homeopatía) como si fuera un medicamento”, critica la científica Elena Campos, presidenta de la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP). Según explica Campos, son múltiples los países de nuestro entorno que están poniendo límites al negocio de la homeopatía, “con lo que entendemos que existe masa crítica suficiente como para proceder a la revisión de la normativa europea, de manera que se proceda a la protección efectiva de los pacientes y usuarios”. “Debemos decirles a nuestros gestores que no vale sólo con la palabra, que se requieren hechos”, exige Campos, tras recordar que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, avisó en marzo de que los bulos sanitarios cuestan vidas.


“A la gente le hacen mucho mal, son personas normales a las que convencen para tomar unos productos o realizar unas prácticas que siempre tienen intereses económicos detrás. Y lo que es peor, dejan la medicina que tiene evidencia y eso les genera más dolor, más sufrimiento y más problemas”, denuncia Del Val. La viróloga lamenta que estas prácticas le hacen mal a la ciencia, porque aseguran que sirven para curar algo sin demostrar nada: “Y a nosotros nos cuesta mucho trabajo llegar a demostrar algo”. “Es importante explicar por qué funcionan las cosas: por ejemplo, hay que pedirle transparencia a las farmacéuticas, si hay problemas deben contarlos y ser muy claros, porque lo peor que pueden hacer es crear suspicacias”, señala la investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.


Otros de los firmantes del manifiesto tienen una trayectoria notable, como es el caso del médico y experto en pseudoterapias Edzard Ernst; el director del Centro Nacional para la Investigación Científica de Francia (CNRS), François Leulier; el médico y antiguo vicepresidente del Senado de Bélgica, Louis Ide; o el activista indio y refugiado internacional por su defensa del pensamiento crítico, Sanal Edamaruku, explican los organizadores en una nota. La mayoría de los firmantes, más de un millar, son de España, un país que ha vivido en los últimos años un debate social muy importante sobre este problema. Un debate que desembocó, en buena parte gracias a las denuncias de familias como la de Mario y Rosa, en que el gobierno de Pedro Sánchez lanzara un plan para combatir las pseudoterapias en 2018.


miércoles, 29 de enero de 2020

Argentina: dejaron morir a su hijo por seguir la Nueva Medicina Germánica.

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FUENTE: Clarín
Una pareja argentina adepta a la teoría del polémico médico Ryke Geerd Hamer (llamada Nueva Medicina Germánica) no dejó que sus mellizos recibieran atención convencional. Uno de los niños, que tenía una afección respiratoria, murió. Lo cuenta Nora Sánchez en el diario Clarín. En 2013, tuvieron mellizos con síndrome de Down. Uno de ellos sufrió falta de oxígeno durante el nacimiento y su salud era delicada. Aun así, los padres se negaron a que recibieran atención médica convencional o a que fueran vacunados.

Eran seguidores de los preceptos del polémico médico alemán Ryke Geerd Hamer, quien predicaba que las enfermedades responden a un trauma emocional y que, una vez resuelto el conflicto, las personas se curan solas. En consecuencia, uno de los niños murió y el otro sufrió graves consecuencias de salud por el descuido. Después de seis años de devenir judicial, el caso fue investigado por la Fiscalía de la Ciudad. Y ahora, la pareja fue condenada a tres años de prisión en suspenso por abandono de persona.

Cómo empezó todo

Los padres tienen estudios terciarios, son de clase media y viven en el barrio de Balvanera. Sus mellizos nacieron en diciembre de 2013, ambos con síndrome de Down. Según consta en la causa judicial, nunca realizaron los controles prenatales y llegaron a último momento al Instituto Médico de Obstetricia, donde también obstruyeron el trabajo de los médicos.

A las dos horas de nacer uno de los bebés tuvo convulsiones y le diagnosticaron hipertensión pulmonar severa. También le detectaron una encefalopatía hipóxico isquémica, que es una lesión causada por falta de oxígeno y un limitado fluido de sangre al cerebro durante el nacimiento. Esto suele dejar secuelas motoras y neurológicas. A pesar de todo, los padres jamás llevaron a los niños a los controles médicos ni siguieron el calendario nacional de vacunación. A medida que iban creciendo, tampoco los alimentaban en forma apropiada: sólo eran amamantados.

El gurú: Hamer

La razón es que la pareja creía en la teoría del médico alemán Ryke Geerd Hamer, que postulaba que todas las enfermedades, incluso el cáncer, son la respuesta a un shock traumático. Y que una vez que se resuelve el conflicto emocional, el cuerpo sana. A su corriente se la llamó Nueva Medicina Germánica. Sus preceptos fueron refutados y él tuvo complicaciones legales cuando los padres de un niño con cáncer no permitieron que recibiera tratamiento.

Hamer llegó a decir que existía una conspiración sionista para silenciarlo y evitar que “los no judíos” se curaran con su teoría. Le quitaron la licencia para ejercer la medicina en 1986, pero él siguió divulgando su pseudociencia y tratando pacientes en forma ilegal hasta su muerte, en 2017, de un accidente cerebrovascular.

Cómo empeoraron los niños

En noviembre de 2014, la abuela fue a visitar a los mellizos y notó que uno de ellos tenía fiebre y se agitaba al respirar. Cuando se lo dijo a los padres, éstos se lo llevaron a una habitación. La abuela fue a pedir ayuda a la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema y se inició una causa en la Justicia Civil. Los hermanos fueron evaluados en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, donde los médicos resolvieron internarlos con consiga policial.

También elaboraron un informe, según el cual los mellizos presentaban un cuadro de desnutrición crónica de tercer grado. Aunque tenían casi un año de edad, su talla era la de un bebé de cinco meses. También sufrían retraso neuromadurativo y una disminución generalizada del tono muscular. No estaban vacunados ni habían recibido estimulación.

Uno de ellos tenía una cardiopatía congénita y una patología pulmonar severa. El 5 de diciembre de 2014 lo trasladaron a terapia intensiva porque respiraba con dificultad. Los padres seguían oponiéndose a la atención médica, por lo que el 29 de diciembre de ese año un juez civil les quitó la patria potestad y se la dio a la abuela materna.

Uno de los niños murió

El 24 de abril de 2015, el niño más afectado murió por insuficiencia respiratoria causada por una infección pulmonar aguda. Y el caso fue derivado a un Juzgado Penal nacional, que años después se declaró incompetente. Por eso en 2018 se hizo cargo del caso la Justicia porteña. “Nosotros recibimos el caso y en poco tiempo llegamos a un juicio y condena. Son los beneficios que tiene el sistema acusatorio de la Justicia de la Ciudad, que permite a nuestros fiscales hacerse cargo de la investigación. Y como jefe de fiscales considero que esa independencia es fundamental para investigar sin trabas”, explica el Fiscal General de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques.

El caso estuvo a cargo del fiscal Walter López, titular de la Fiscalía en lo Penal, Contravencional y de Faltas Nº 17, que reconstruyó la historia. “A los 11 meses de edad, los chicos mantenían un cuadro febril, tos y uno de ellos (el que falleció) respiraba con mucha dificultad. Estaban con bajo peso y necesitaban un cuidado especial”, recuerda López. En la causa se pudo probar que “los padres no creían en la intervención de la medicina convencional y entendían que los niños, que se encontraban enfermos, se iban a curar solos”.

Acusación y condena

Los padres fueron acusados de abandono de persona agravado por el vínculo. Este delito consiste en poner en peligro la vida o la salud de una persona incapaz de valerse sola. Tiene una pena prevista de 2 a 6 años de prisión. Si la víctima sufre un daño grave en el cuerpo o su salud, la pena es de reclusión o prisión de 3 a 10 años. Y si muere, de 5 a 15 años. Si el autor es el padre, el hijo o el cónyuge de la víctima, la pena se eleva en un tercio.

El fiscal solicitó una pena de cumplimiento efectivo, pero finalmente el 20 de diciembre de 2019 un tribunal presidido por el juez Norberto Tavosnanska resolvió condenar a los padres a tres años de prisión de suspenso “por pena natural”. Este principio, previsto por el Código Penal, se aplica cuando el imputado sufrió un daño físico o moral grave que torna desproporcionada la aplicación de determinada sanción.

Como parte de la condena, los padres deberán asistir al taller “Reflexiones sobre niñez y adolescencia”, de la Dirección General de Convivencia en la Diversidad de la Subsecretaría de Derechos Humanos porteña. Además, la Dirección de Medicina Forense del Poder Judicial de la Ciudad les realizará un diagnóstico psicológico para determinar si necesitan un tratamiento. Y si lo requieren, deberán realizarlo. También deberán atravesar un proceso de revinculación con el hijo sobreviviente, con la intervención del equipo interdisciplinario que determine el Juzgado Civil que les hará un seguimiento.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Una adolescente italiana muere por leucemia tras confiar en la Nueva Medicina Germánica


Luis Santamaría, el 3.09.16

¿Tiene derecho una persona menor de edad a negarse a recibir un tratamiento de quimioterapia? Y los padres, ¿deben apoyar sin oponerse esa decisión? Italia se plantea estas cuestiones después de que esta semana muriera una joven a causa de un tumor después de que se negara a recibir un tratamiento de quimioterapia. Lo cuenta, desde Milán, Soraya Melguizo para el diario El Mundo.

Sus padres, que habían perdido otro hijo tres años antes a causa de otra enfermedad, no sólo la apoyaron en su decisión, sino que incluso la animaron a curarse a través de tratamientos alternativos, según recogen los medios locales.

A Eleonora Bottaro le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda el pasado mes de enero. La joven, que entonces era todavía menor de edad, decidió junto a sus padres que el mejor método para vencer a la enfermedad era el que propone el médico alemán Ryke Geerd Hamer, que considera que este tipo de tumores son una reacción del organismo a traumas no resueltos y desaconseja el uso de los tratamientos habituales a base de combinaciones de fármacos que se utilizan durante los ciclos de quimioterapia.

Hace un año, la mejor amiga de Eleonora murió a causa de otro tumor. Y en 2013 Luca Bottaro, el hermano de la joven, falleció a causa de un aneurisma cerebral. Suficientes traumas “no resueltos”, según los padres, que justificaban la enfermedad de Eleonora.


Los médicos que se ocupaban de su caso en la unidad pediátrica del Hospital de Padua denunciaron a los padres ante el Tribunal de Menores de Venecia. En un primer momento, el juez les dio la razón y retiró la patria potestad a los progenitores de manera provisional. Eleonora envió entonces una carta escrita de su puño y letra al magistrado, donde le explicó las razones de su negativa a acceder a los tratamientos tradicionales.
El juez, tras reunirse con la joven, decidió que Eleonora –que el pasado 14 de agosto cumplió 18 años, apenas dos semanas antes de morir– era suficientemente madura para tomar por sí misma la decisión, a pesar de que todavía era menor de edad. Y les devolvió la patria potestad a los padres.

La familia se trasladó entonces a Suiza. En una clínica privada de Bellinzona, en el cantón Ticino, la joven recibió una terapia alternativa a base de “cortisona y vitamina C, que le dio un cierto beneficio”, según ha confirmado el abogado de la familia, Gian Mario Balduin. Pero a principios del verano tuvo una recaída que no pudo superar. Murió el pasado 29 de agosto.

“Mi hija ha muerto por culpa de la presión del Tribunal y de los médicos”, asegura en una entrevista al Corriere del Veneto el padre de Eleonora, Lino Bottaro. “Para empezar, la quimioterapia en personas de su edad tiene una tasa altísima de fracaso”, añade Bottaro. El padre de Eleonora asegura que la joven tenía pánico a sufrir las consecuencias de la quimioterapia como las padeció su amiga, que falleció un año antes.

“Los médicos suizos han continuado con los tratamientos tradicionales, los mismos que funcionaban hace 40 años, antes de que la quimioterapia se convirtiera en un imperativo. Ha sido tratada sólo con cortisona y otros fármacos”, explica el padre. Bottaro reconoce que en un momento determinado, cuando las condiciones de la joven eran ya extremas, su mujer y él valoraron la posibilidad de someter a su hija a un ciclo de quimioterapia, pero Eleonora se negó.

“Su enfermedad hoy es curable para cuatro de cada cinco enfermos. Podía salvarse”, asegura, por su parte, el médico Giuseppe Basso, responsable de Oncohematología pediátrica del Hospital de Padua, donde la joven fue ingresada tras el diagnóstico. “Desgraciadamente para actuar necesitamos el consentimiento informado firmado de los padres, siendo ella menor de edad. Pero ellos se negaron a firmarlo. Una desafortunada elección”, añade el doctor.

Ahora, según informa la agencia Efe, la Fiscalía de Padua ha abierto una investigación que ha sido confiada a la fiscal adjunta Valeria Sanzari.

El “doctor” Hamer y la Nueva Medicina Germánica

En el diario italiano La Stampa leemos que la Fiscalía de Turín está investigando, justamente en estos días, sobre los casos de otros pacientes de cáncer que han sido víctimas de las teorías del “ex doctor” alemán Hamer. El periódico afirma que existe el derecho a la libertad de tratamiento, pero también el Estado tiene el deber de defender a sus ciudadanos de los charlatanes.

La Nueva Medicina Germánica (NMG) es una popular terapia alternativa que se basa en las teorías de Ryke Geerd Hamer, un ciudadano alemán que fue expulsado de la profesión médica. Según este gurú, las enfermedades son la consecuencia de un conflicto físico y no se curan con medicamentos.

Este sistema (falsamente) explicativo y curativo lo elaboró Hamer tras la muerte de su hijo Dirk, que murió en 1978 porque le alcanzó parte de un disparo de Víctor Manuel de Saboya. Al año siguiente el doctor Hamer desarrolló un tumor testicular que atribuyó a la conmoción que le causó la muerte prematura de su hijo.

La llamó NMG porque representa, según él, una alternativa “germánica” a la medicina clínica oficial, que formaría parte de una conspiración judía para diezmar a los no judíos. En 1986 un tribunal alemán le revocó la licencia para ejercer la profesión médica, con una sentencia confirmada en el año 2003.

El “método Hamer” se basa en cinco afirmaciones principales, que sus defensores consideran “leyes de la biología”: 1) toda enfermedad es causada por un conflicto; 2) si se da la resolución del conflicto, toda enfermedad se desarrolla en dos fases: una con el conflicto activo y la otra de curación; 3) existe una correlación entre la psique, el cerebro y el órgano enfermo desde el punto de vista evolutivo; 4) los microbios tienen un papel en la evolución y están en relación con los tres niveles embrionarios en los que se desarrollan los órganos; 5) toda enfermedad debe ser entendida como un “programa biológico especial de la naturaleza” creado para resolver un conflicto biológico inesperado.

Por ello, para la NMG, toda enfermedad está causada por un conflicto de tipo psíquico, y la curación de cualquier patología pasa por la resolución del conflicto. Como señalan los escépticos de la AIRC, “desde el punto de vista científico, las leyes de la biología de Hamer no son otra cosa que invenciones, en contraste con lo que se conoce y se ha demostrado de la fisiología humana”.

Los defensores de la pseudoterapia se lavan las manos

En este momento, informa La Stampa, la mayoría de las asociaciones que defienden la NMG toman distancia con respecto a la muerte de la joven Eleonora. “Ninguno de nuestros operadores está conectado con el caso de esta chica”, precisa rápidamente Fabrizio Camilletti, que dice ser antiguo seguidor de Hamer y que preside la Academia de Medicina Biológica Emocional.

Y se defiende con el ya típico rodeo que viene a decir que no se postulan como sustitución de la medicina científica, sino como complementarios, o en un enfoque holístico: “No les decimos a los enfermos que abandonen el tratamiento oficial, sino que proponemos una aproximación terapéutica integrativa que trabaja sobre el plano emocional”.

También se defiende el psiquiatra Danilo Toneguzzi, que fue en su día presidente del “comité científico” de la asociación ALBA –entre las primeras que defendieron y difundieron la NMG en Italia– y que dice no pertenecer a la misma. El hecho es que serían decenas las víctimas italianas de la NMG. Y algunos centenares en todo el mundo.
(http://infocatolica.com/blog/infories.php/1609031027-una-adolescente-italiana-muer#more31610)