"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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viernes, 16 de abril de 2021

Kryon: esoterismo y ocultismo al servicio del Anticristo y la Nueva Era

 



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jueves, 30 de abril de 2020

¿Espiritualidad contra religión? 5 claves para entender nuestro mundo actual.


FUENTE: Aleteia

El sacerdote mercedario Antonio Vázquez Fernández, catedrático emérito de Psicología en la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), falleció el pasado 20 de abril después de una fructífera vida intelectual que se plasmó tanto en el aspecto docente –fue uno de los fundadores de la Facultad de Psicología de esa universidad, de la que llegó a ser decano– como en el investigador –con numerosos libros y artículos publicados–.

Como ha señalado Alfonso Salgado, actual decano de Psicología en la UPSA, el padre Vázquez “es una de las figuras mundialmente prestigiosas en el estudio científico de la Psicología de la experiencia religiosa”. Fue discípulo de Antoine Vergote (1921-2013), de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), y quien promovió que el propio Vergote fuera nombrado en 2005 doctor “honoris causa” por la UPSA.

Precisamente en 2005 escribió un artículo, poco conocido dentro de su abundante producción intelectual, en el que resumió las características de la época actual en cuanto al fenómeno religioso. Titulado “De las religiones a la espiritualidad”, fue publicado en la revista Iglesia Viva. Lo que publicamos aquí es el artículo de resumen que ha aparecido en el portal Aleteia, escrito por Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

En su trabajo, Vázquez destacaba cómo nuestra época contemporánea ha sido calificada como “entrada en una nueva era –la de Acuario, al salir de la de Piscis, pero también postmoderna e incluso postcristiana– y emergencia de un nuevo paradigma”. Y desde ahí, planteaba los datos principales para hacer un diagnóstico de nuestro tiempo desde el punto de vista de la religión.

1. Nuestra sociedad se ha secularizado

El primer rasgo es “la progresiva secularización de la sociedad occidental”, que supone por parte de esa sociedad “la conciencia de una autonomía de lo humano, acompañada de una racionalidad crítica, que pretende no necesitar de la fe religiosa para resolver sus problemas político-sociales, y cada sujeto humano se siente libre y dueño de su destino”.

Esto también tiene sus efectos para los creyentes, para las propias comunidades religiosas. En el caso del cristianismo, la secularización trae consigo para las iglesias la necesidad de “una sincera purificación de sus posibles deseos e intentos de convertir la palabra de Dios en un poder mundano de sometimiento o dominación de una libertad y dignidad personal irrenunciables”.

El padre Vázquez recordaba, en este momento, una tentación siempre presente en ciertas mentalidades eclesiales, según la advertencia de su maestro Vergote: “el creyente cristiano deberá renunciar quizás también a querer arreglar los problemas políticos y sociales desde las leyes y códigos de sus credos”.

2. Un despertar de lo religioso

Sin embargo, han aparecido nuevas formas de espiritualidad, un fenómeno que resulta contradictorio: “por un lado se detecta una especie de indiferencia y frialdad crecientes ante lo religioso, representado especialmente por las grandes iglesias y sus prácticas, y, por otro, un nuevo despertar de lo sacral más bien desvinculado de las instituciones religiosas, de modo particular entre la gente joven”.

Para llegar a este cambio, el psicólogo echa la mirada décadas atrás, cuando en España se pasó de una vida eminentemente rural en un contexto de contacto directo con la naturaleza, a una existencia centrada en las ciudades y el predominio de la técnica.

3. La revolución de la postmodernidad

En este punto, Antonio Vázquez hacía un repaso de algunos autores significativos del pensamiento postmoderno (especialmente Baudrillard y Lyotard), que dan una idea de los rasgos fundamentales de la cultura actual. En primer lugar, estamos en una sociedad del simulacro, donde destaca “una realidad virtual conde desaparecen los límites entre real y ficticio”.

De dar importancia a la realidad, se pasa a fijarse en su narración, que también se intenta deconstruir, y así se niega “el valor de las grandes narraciones histórico-culturales, incluidas las religiosas, de un modo preferente las judeo-cristianas, para quedarse únicamente con las ‘pequeñas historias’ y ‘pequeñas narraciones’ inconexas”.

La demanda de una información sin límites trae consigo una “pérdida de intimidad”, algo que se ve en los “realities” de la televisión. Frente al predominio anterior de la razón teórica, ahora se defiende un “pensamiento débil”. Y se defiende “un cierto retorno al paganismo… en más o menos contraposición contra el monoteísmo, sobre todo cristiano”. Por eso, “se ha perdido la unidad del Todo y sólo quedan conjuntos de fragmentos. El propio ‘nosotros’ quedaría hecho añicos, al no existir ya un principio universal de unidad e identidad”, de manera que se da un pluralismo fraccionado donde “todo vale y tiene cabida”.

4. La búsqueda espiritual fuera de las Iglesias

El padre Vázquez reconocía en 2005 que “lo que sí es cierto es que las iglesias se vacían sobre todo de jóvenes”. Para entenderlo, afirmaba, no sólo hay que mirar a la pérdida del sentido de lo sagrado, sino también a una realidad positiva: “el camino del deseo y anhelo positivo de un encuentro vivo con el misterio… fuera de los muros protectores –y oprimentes– de la institución y del dogma, intentando a tientas el descubrimiento de una nueva espiritualidad”.

Aunque también advertía de los errores a los que puede llevar una búsqueda así: la confusión de “libertad con simple espontaneidad, creatividad con rareza, regresiva fusión indiferenciada con recobrada unidad con el Absoluto de carácter cósmico y transpersonal…”. Sin olvidar lo que se ha llamado el retorno de los brujos, “cuando se va perdiendo la auténtica fe religiosa”.

¿Y dónde veía ese retorno negativo? En fenómenos que resumía en esta enumeración de ejemplos contemporáneos: “parapsicología pseudocientífica, horóscopos, adivinos y futurólogos, gurús salvadores, magias negras, ritos satánicos… profusión de apariciones; y ese complejo movimiento de mil caras llamado New Age”.

5. La Nueva Era, en el centro

El psicólogo mercedario se basaba en este momento del análisis en José María Mardones, otro gran intelectual español que centró el tema de la nueva espiritualidad “en la New Age como expresión más representativa de la postmodernidad”, y que desgranaba los elementos principales de esta corriente sincretista.

Su primera seña de identidad es “su proclamación de un nuevo paradigma científico de carácter holográfico que junto con la física cuántica presentaría analogías con las visiones místicas del universo divino”. En segundo lugar estaría “un hiper-ecumenismo de matriz oriental, donde las peculiaridades únicas de la fe cristiana quedarían reducidas o, mejor, ‘fundidas’ y ‘confundidas’ en una de tantas ‘creencias’”.

La Nueva Era también destaca por “una nueva psicología”, que se basaría sobre todo en la “psicología transpersonal”. Otro elemento fundamental es “el retorno a una especie de esoterismo ocultista y a la utilización de médiums, como lo hacía el viejo espiritismo, chamanismo, y el actual brote de angelismo”. Y, por último, la New Age trae consigo “el reencantamiento de la Naturaleza o retorno de la pagada sacralización de la diosa y madre Gaia y del universo”.

Desde todos estos datos, Antonio Vázquez resumía hace 15 años la cultura actual en cuanto a lo religioso: “el contexto situacional en el que se produciría el fenómeno de las nuevas espiritualidades, y su confrontación con las religiones establecidas, sería la postmodernidad, en conexión con el ya aludido proceso de reencantamiento sacral de la vida, la tierra y el cosmos”, de forma que lo espiritual pretende sustituir a lo religioso. Un análisis que conserva hoy toda su vigencia.

martes, 31 de marzo de 2020

El exorcista italiano Paolo Carlin: “es imposible conciliar la perspectiva de la New Age y la cristiana”.

El peligro de la Nueva Era - New Age - YouTube
FUENTE: Portaluz

El padre Paolo Carlin, sacerdote franciscano capuchino italiano, ha escrito un artículo sobre la New Age (Nueva Era) y la Next Age (Próxima Era), las evoluciones contemporáneas de la religiosidad más desafiantes para el cristianismo. En el mismo título del texto se pregunta: “Próxima Era, ¿espiritualidad del futuro?”. Lo sintetiza Luis Santamaría, miembro de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES), en el medio católico Portaluz.

Siendo doctor en Teología Moral y exorcista en las diócesis italianas de Faenza-Modigliana y la de Ravenna-Cervia, Carlin tiene una sólida experiencia sobre el nocivo impacto –para la salud de las personas y sociedades–, del esoterismo y las espiritualidades alternativas. Además de ser discípulo del conocido exorcista Gabriele Amorth (q.e.p.d.), Carlin también es portavoz de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE) y autor del libro De cura obsessis. Riconoscere i casi di possessione diabolica, intervenire e accompagnare le persone con problemi spirituali (San Paolo, 2017).

Contexto: la búsqueda de sentido

En el referido artículo difundido por la AIE, este religioso advierte de que muchas personas, desconfiando del cristianismo, “miran dentro de sí, en sí mismas, buscando sentido y fuerza. También recurren a instituciones alternativas, con la esperanza de que puedan satisfacer sus necesidades más profundas”. De este modo, la New Age se hace atractiva para nuestra sociedad contemporánea “porque mucho de cuanto ofrece satisface las aspiraciones que a menudo no son satisfechas por las instituciones oficiales”.

Esto incluye el peligro del sincretismo, dado que “la New Age influye y cambia los valores de referencia en la vida”, y así se entiende “el número siempre más alto de personas que consideran posible mezclar cristianismo y New Age, tomando de cada uno lo que entienden que es lo mejor”. En algunas versiones de esta espiritualidad se instrumentaliza a Dios, en lugar de negarlo, ya que “tiene la función de promover el desarrollo del individuo”, mientras que otras corrientes “explotan las fuerzas de la naturaleza y buscan comunicarse con otro mundo para descubrir el destino de los individuos”.

New Age y cultura occidental

Este exorcista italiano advierte sobre la impregnación general de la Nueva Era en las sociedades occidentales, algo de lo que deben ser conscientes los cristianos: “la New Age es transversal a las culturas y está presente en diversos fenómenos como la música, cine, seminarios, grupos de estudio, retiros, terapias y muchas otras actividades y eventos”. Y como “es muy difusa e informal”, se da el fenómeno de que “algunos grupos religiosos o para-religiosos incorporan conscientemente elementos de la New Age”.

Porque, aunque la Nueva Era haya sido fuente de inspiración para diversas sectas, ella misma no es una secta, “no es un movimiento único o uniforme, sino más bien una red” cuyos participantes “no conocen necesariamente a los otros componentes y se encuentran raramente, o más bien nunca”. Como se trata de una estructura sincretista que incorpora una gran diversidad de elementos, esto “permite a las personas compartir intereses y vínculos en grados muy diferentes y en distintos niveles de compromiso”. No sólo eso: “muchas tendencias, prácticas y actitudes que forman parte de alguna manera de la New Age son, de hecho, parte de una reacción profunda, fácilmente identificable, contra la cultura dominante”.

Una calculada distancia de la religión

Paolo Carlin afirma que no podemos considerar a la Nueva Era como una religión, aunque sí se presenta como “una respuesta a preguntas necesidades de naturaleza religiosa” y, por eso, atrae a “personas que buscan descubrir y redescubrir una dimensión espiritual en sus vidas”. Pero enseña que ya se ha acabado el tiempo de las religiones particulares, y por eso hay “una cuidadosa distinción entre ‘religión’ y ‘espiritualidad’”. Para el exorcista, se puede ubicar la Nueva Era “en el contexto más amplio de la religiosidad esotérica, cuyo atractivo continúa aumentando”.

Para la búsqueda de “una nueva conciencia espiritual” –que es el objetivo de la también llamada “Era de Acuario” (utilizando términos tomados de la astrología)–, confluyen en la New Age las más diversas tradiciones esotéricas: “las antiguas prácticas ocultas egipcias, la cábala, el gnosticismo cristiano primitivo, el sufismo, la sabiduría de los druidas, el cristianismo celta, la alquimia medieval, el hermetismo renacentista, el budismo zen, el yoga, etc.”. De manera que, para el padre Carlin, está claro: “es imposible conciliar la perspectiva de la New Age y la cristiana”.

Más espiritismo que espiritualidad

En su artículo, el religioso capuchino se fija en la fascinación que ejerce en la Nueva Era todo lo extraordinario y paranormal, y que se muestra sobre todo en la figura de los médiums, que “sostienen que otra entidad toma el control de su personalidad durante el proceso de ‘éxtasis’ –un fenómeno de la New Age conocido como ‘canalización’–, durante el cual el ‘médium’ puede perder el control de su cuerpo y sus facultades”.

Aunque hay personas que al presenciar estos hechos aseguran que se trata de manifestaciones verdaderamente espirituales, está claro que “no provienen de Dios, aunque casi siempre se emplea un lenguaje de amor y de luz”. La valoración del exorcista italiano de estos hechos es clara: “probablemente sea más correcto referirse a ellos como formas de espiritismo en lugar de espiritualidad en sentido estricto”.

Por eso hay que tener cuidado con todo lo que tiene que ver con entidades espirituales en la Nueva Era, por mucho que se pueda hablar de ángeles o de elementos de la naturaleza. Como explica el padre Carlin, “a menudo son invocadas para ayudar a una relajación con miras a ejercitar un mejor control de la propia vida y de la propia carrera, y a facilitar la toma de decisiones”.

Así puede darse, en algunas versiones de la New Age, una “fusión con algunos espíritus que enseñan a través de personas particulares”, que son considerados como “místicos”. En otras ocasiones, esos espíritus “son descritos como energías poderosas” presentes en los “planos internos” del ser humano, y a los que se puede acceder “mediante rituales, drogas y otras técnicas que inducen estados alterados de conciencia”.

¿Ética? No hay bien ni mal

Otro aspecto importante de la Nueva Era que recoge este religioso capuchino es “la importancia de estar en armonía con la naturaleza y con el cosmos”. De manera que “en la New Age no existe distinción entre el bien y el mal”, sino que “las acciones humanas son fruto o de la iluminación o de la ignorancia”. En consecuencia, “no podemos condenar a nadie, ni nadie necesita el perdón”.

Esto da lugar a una visión irreal e ingenuamente optimista del mundo, ya que “creer en la existencia del mal sólo puede crear negatividad y miedo. La respuesta a la negatividad es el amor”. Pero es importante darse cuenta de que en la Nueva Era, como observa con mucha agudeza Paolo Carlin, este amor “no se trata de traducirlo en acciones, sino de tener unas determinadas actitudes mentales”. Un amor, entonces, que no se traduce en caridad ni en buenas obras, sino que “es energía, una vibración de alta frecuencia”. Así, “el secreto de la felicidad, de la salud y del éxito consiste en poder encontrar una sintonía, encontrar el propio lugar en la gran cadena del ser”.

Sanación… y divinidad interior

En este momento es cuando el exorcista introduce el tema de la sanación, de las terapias, tan importante en la Nueva Era. Como la finalidad de las prácticas mentales y espirituales es hallar la armonía, “los maestros y las terapias de la New Age pretenden ofrecer la clave para que las personas puedan modular el tono de su propia vida y estar en armonía unos con otros y con todo lo que les rodea”.

Aquí se inserta la crítica que hace la Nueva Era a la medicina oficial actual –a la que denomina, de forma despectiva, “alopática”–, con el argumento de que “tiende a limitarse al tratamiento de enfermedades particulares y aisladas, y no consigue prestar atención al cuadro más amplio de la salud de la persona”. Como respuesta, “la New Age ofrece las terapias alternativas que afirman considerar a la persona en su totalidad y sanar en vez de curar”.

Para sostener este planteamiento sanitario alternativo –que denominan “salud holística”–, insisten en dar el protagonismo a la mente como responsable de la curación física: “se afirma que el vínculo entre los aspectos espirituales y físicos de la persona reside en el sistema inmunitario o en el sistema indio de los chakras”.

De esta forma, para la Nueva Era las enfermedades y el sufrimiento tienen un origen simple: las acciones humanas que van contra la naturaleza. “Cuando se está en sintonía con la naturaleza, se puede esperar una vida más sana y también la prosperidad material. Según algunos sanadores de la New Age, en realidad no deberíamos morir”, ya que “el desarrollo de nuestro potencial humano nos pondrá en contacto con nuestra divinidad interior y con aquellas partes de nosotros mismos que han sido alienadas o reprimidas”.

Un amplio catálogo de pseudoterapias

El padre Carlin reconoce que “existe una extraordinaria variedad de enfoques que promueven la salud holística, algunas derivadas de antiguas tradiciones culturales, ya sean religiosas o esotéricas, y otras ligadas a teorías psicológicas desarrolladas en [el Instituto] Esalen entre 1960 y 1970”.

Y a continuación ofrece un elenco de varias de estas supuestas terapias promovidas por la Nueva Era: acupuntura, biofeedback, quiroterapia, kinesioterapia, homeopatía, iridología, algunos tipos de masaje (ergonómico, Feldenkrais, reflexología, Rolfing, terapia de polaridad, toque terapéutico, etc.), meditación y visualización, terapias nutricionales, sanación psíquica, varios tipos de fitoterapia, cristaloterapia, metaloterapia, musicoterapia y cromoterapia… “La New Age cree que la fuente de la sanación está dentro de nosotros y que podemos lograrla entrando en contacto con nuestra energía interior o energía cósmica”.

El paso necesario: la reencarnación

Este logro de la salud holística trae consigo un supuesto alargamiento de la vida humana. Es el momento del discurso de la Nueva Era en el que ésta “ofrece una fórmula oriental en términos occidentales”: la reencarnación. El padre Carlin explica en qué consiste esta doctrina tal como la hemos recibido del pensamiento hindú y budista, con una importante carga de fatalidad y pesimismo, ya que el objetivo vital es liberarse del ciclo de reencarnaciones, que responderían a la ley del karma, según el propio comportamiento.

Sin embargo, “en Occidente, desde tiempos de Lessing, la reencarnación se ha considerado de una forma mucho más optimista como un proceso de aprendizaje y de progresiva realización individual. El espiritismo, la Teosofía, la Antroposofía y la New Age consideran la reencarnación como una forma de participación en la evolución cósmica”.

Esta doctrina, además, “elimina la noción de infierno”. Como señala este capuchino, desde el punto de vista de la Nueva Era, “cuando el alma se separa del cuerpo, los individuos pueden revisar toda su vida hasta ese punto, y una vez que el alma se ha unido a su nuevo cuerpo, ven en anticipo algo de la fase siguiente”. La New Age asegura que se pueden conocer las supuestas vidas pasada “a través de los sueños y de las técnicas de meditación”.

Como se ha visto, constituye un repaso muy interesante a cuestiones centrales de la Nueva Era que justifican lo ya dicho por Paolo Carlin en su artículo: New Age y fe cristiana son incompatibles, porque expresan visiones totalmente inconciliables de Dios, el ser humano y el mundo y, por tanto, más allá de lo meramente teórico o doctrinal, traen consigo distintas formas de vivir.

martes, 27 de agosto de 2019

Giorgio Bongiovanni y Luz de María: Un mar de confusión religiosa

Miguel Pastorino | Ago 05, 2015
Ambos dicen promover el mensaje de Fátima, pero atención, hay más
Giorgio Bongiovanni, nacido en Italia, en 1963, afirma ser la reencarnación de uno de los niños videntes de Fátima, y a su vez, del profeta Elías. Cuenta que en una peregrinación que hizo a Fátima en 1989, creyó tener una visión de la Virgen María, donde ella le revela su identidad como reencarnado y le encomienda una misión: “Difundir el tercer secreto de Fátima ocultado por la Iglesia, y revelar la verdad sobre los extraterrestres”. Entra en “éxtasis” y recibe los estigmas de Cristo en sus manos (2 /09/1989), como signo de su misión.
Acusa a la Iglesia católica y en particular a los Papas, de mentirosos por ocultar el tercer mensaje revelado por la Virgen a Lucía. La verdad es que la Iglesia ya lo ha revelado y explicado en el año 2000, pero Bongiovanni tiene una versión donde agrega extraterrestres, castigos divinos y reencarnaciones.

Apoyado desde los 13 años por su “Padre Espiritual” -el famoso “contactado” italiano Eugenio Siragusa-, Bongiovanni comienza su misión de divulgar por el mundo su mensaje, anunciando las grandes catástrofes que sobrevendrán a finales del siglo XX, y anunció el fin del mundo para agosto de 1991, luego en 1993, y en 1996, pero nunca llegó ni el fin, ni un OVNI a rescatarlos. Solo llegó la policía a rescatar a los jovencitos que estaban refugiados con ellos esperando el inminente fin.


De nuestro partner:
HolyArt: Imágenes de la Virgen
Anunció  -además de las catástrofes- la entrada en la Nueva Era para el 31 de diciembre del 2012, y el retorno de Cristo en un plato volador. Dice que “será pronto”, pero no da fechas esta vez, ahora “no sabe ni el día ni la hora”.

Giorgio y su hermano Filippo fundan la revista “Nonsiamosoli”, y el mismo nombre lleva el movimiento que se ha difundido por varios países. Forman grupos llamados “Arcas”, esperando la llegada de los extraterrestres. En Uruguay tienen varios seguidores y han fundado la Asociación cultural “Un punto en el infinito”. Su principal promotor, amigo y seguidor es el periodista J. George Almendras, quien escribió la vida y obra del estigmatizado en su libro “¿Humanidad a donde vas?” en 1993. Actualmente Bongiovanni tiene simpatizantes y unos pocos seguidores en España, Italia y varios países de América Latina.

“Los ángeles son extraterrestres”

Además de afirmar la existencia de extraterrestres, reinterpreta la Biblia a partir de esta creencia.  Creen en la condición divina del sol, en la reencarnación de las almas, y afirman que Giordano Bruno, Hermes Trismegisto, San Juan Evangelista, Cagliostro y Rasputín, habrían sido reencarnaciones pasadas del alma de Eugenio Siragusa. El famoso slogan de Nonsiamosoli: “Los ángeles de ayer son los extraterrestres de hoy”, refiere a pasajes bíblicos que indicarían metáforas de naves espaciales (carros de fuego, venir sobre nubes, etc.), y la apariencia angélica como “Seres de Luz” (como suelen llamar a los alienígenas).

Jesús de Nazareth y la Virgen María también serían extraterrestres y Bongiovanni hace una extraña hermenéutica del texto del evangelio de Mateo, cap. 24, donde la 2º venida de Jesús, “como un rayo”, y sobre “nubes”, “en gloria y poder”, será una manifestación del Cristo sobre una gran nave espacial. Según él, la 2º venida está más cerca que nunca y “los signos de los tiempos” nos muestran que ya está cerca y hay que estar preparados.

El 7 de junio de 2004, presentó su primer libro “De Rerum Divinarum Scientia Nova”, el cual contiene los mensajes de los “Seres de Luz”  transmitidos a través del estigmatizado, además de su versión del Tercer Secreto de Fátima. En el texto se contiene lo que Bongiovanni llama “La Nueva Teología”, una mezcla de todo su pensamiento sincretista, con mensajes directos de “seres de luz” (extraterrestres), y mezclado con nuevos elementos tomados del movimiento New Age y algo del catolicismo.
“La nueva teología” de Bongiovanni 

A su Teología, de “cristiana” le queda tan sólo el nombre, ya que sus postulados doctrinales se oponen directamente a la tradición judeocristiana. Afirma que Dios Padre es el universo en sí mismo, (a veces es el Sol) y tiene células como todo organismo. Afirma que “los cometas son los espermatozoides de Dios que fecundan el cosmos”.

Luego, existen seres de Luz, superiores y divinos entre los que encontramos al “Cristo” (por encima de todos, pero debajo de Dios), a la Virgen María, o Miriam que al mismo tiempo es la Madre Tierra (¿Gaia?) que se manifiesta por los ataques que está sufriendo por culpa del hombre. Así la Virgen que llora es una manifestación de la Tierra que sangra por los experimentos nucleares y la contaminación ambiental. Luego encontramos otros seres de Luz, como los arcángeles, que Bongiovanni los ubica en la 5ª dimensión.

Mientras habla se contradice de tal modo que pasa del panteísmo al politeísmo como si todo su discurso fuera coherente. Con el tiempo ha incorporado elementos más afines al movimiento Nueva Erae, y de hecho invita a prepararnos para la nueva era que se avecina. Los supuestos “contactos” con los ET nos estarían advirtiendo sobre el futuro nefasto de nuestro planeta, si seguimos destruyéndolo.

Sigue predicando catástrofes naturales, pero también un nuevo tiempo de luz donde no vivirán los egoístas que dañaron a la Madre (La Tierra, La Virgen María), sino los nuevos niños de la Nueva Era, los “Niños Índigo”.

En una conferencia en Montevideo en el año 2012 afirmó que los niños que habían muerto en recientes catástrofes del Pacífico, fueron sacrificados por la misma naturaleza para ser reencarnados en los nuevos niños que nacen para la Era que viene. Dijo: “La muerte no existe, los niños van a un lugar de luz, para prepararse y volver en una nueva reencarnación..  fue un sacrificio necesario”.

Su profecía advierte: “hasta que el hombre no cambie seguirán las catástrofes y seremos testigos de cosas aun más terribles, pero la Nueva Era vendrá de todos modos.”

Todo su mensaje se centra en valores ecológicos, de paz universal, de hermandad cósmica, y del fin a la corrupción de la clase política y de las religiones institucionalizadas (divisoras y culpables). Un discurso con cierto atractivo para la actual sensibilidad, pero adornado con toda clase de disparates cósmicos y esotéricos, sin ninguna base científica e incoherente con cualquier forma de cristianismo.

Bongiovanni se dice “cristiano”, pero no lo es, y confunde a no pocas personas.

Maestros y guías desde el espacio exterior

Desde hace unos diez años, publica los mensajes “Del Cielo a la Tierra” que recibe de parte de los extraterrestres (Jesucristo, Setun Shenar, Nibiru-Arat-Ra, etc). Por cierto, todos sus nombres tienen que ver con figuras religiosas de la antigüedad y de la mitología o con puras invenciones. En los mensajes, los extraterrestres le hablan de la ONU y de cuestiones bien concretas sobre la política internacional. Como si estuvieran demasiado ocupados con nosotros, al estilo de las películas de Hollywood.

¿Estigmatizado?

Bongiovanni utiliza sus supuestos estigmas como “signos” de la autenticidad de su mensaje, pero esa no es la finalidad del estigma. ¿No valdría el testimonio de los otros también? A lo largo de la historia se han conocido más de 350 casos de estigmatizados, de los cuales 321 fueron católicos, y solo unos pocos han sido canonizados por la Iglesia. Pero también han existido estigmatizados no creyentes, razón por la cual el fenómeno también existe independientemente de un “milagro” o una creencia religiosa.
Los estigmas son llagas que se forman espontáneamente en el cuerpo, similares a las heridas de Jesucristo crucificado. Si bien la ciencia no ha dado una explicación exhaustiva al fenómeno, no representan por su sola presencia un signo evidente de realidades sobrenaturales. De tal manera, que más allá de la autenticidad o fraude del fenómeno que se manifiesta en el cuerpo de Bongiovanni, no legitima en lo más mínimo a su mensaje. Los estigmas no son ni una escarapela de santidad, ni una tarjeta de profeta autorizado por Dios.

En sus prédicas también manipula la imagen del Padre Pío y sus estigmas, vinculándolo con creencias de la Nueva Era y el contacto con extraterrestres.

Luz de María, ¿quién es?

Luz de María nació en Costa Rica, pero reside en Argentina. Es una supuesta vidente que dice recibir mensajes de la Virgen María y de Jesús, en los cuales mezcla elementos típicos de las revelaciones privadas conocidas, como la llamada a la conversión a Jesucristo y a una vida de oración más intensa, con elementos tomados de la nueva religiosidad pagana. Desde hace ya un tiempo ha generado una ensalada doctrinal donde se mezclan elementos de doctrina católica con la espiritualidad de la Nueva Era.

La “vidente” ha dado conferencias junto al estigmatizado Giorgio Bongiovanni, quien mezcla la devoción a Fátima con los extraterrestres, la reencarnación y el gnosticismo de la Nueva Era.

En una reciente conferencia que compartieron, Luz de María afirmó que la Virgen sufrió mucho cuando sucedió la destrucción de Sodoma y Gomorra, expresando así que María existe desde el inicio de la humanidad. ¿Qué clase de existencia era esa? ¿Una especie de divinización de la Virgen que la hace preexistente a su vida en la tierra?

En la misma conferencia también habló del maligno y dijo: “el demonio no necesita tentar al hombre, porque que está fuera de la tierra tranquilamente, porque el hombre ha superado al demonio en la maldad”.

La lista de afirmaciones de este tipo en sus escritos y conferencias son interminables, pero todas ellas están adornadas de lenguaje católico, como: “Amados hijos de mi corazón inmaculado, amen a mi Hijo…”, pero el Hijo tiene poco que ver con el Jesús del Evangelio y de la fe católica.

Más allá de las confusiones doctrinales que aparecen en sus mensajes, su discurso cae también en los lugares comunes de tantos pseudovidentes y movimientos aparicionistas, avisando cosas obvias, como catástrofes naturales, guerras, atentados terroristas, infidelidades dentro de las instituciones religiosas, la crisis de la familia, injusticias económicas, persecución a los cristianos y contaminación ambiental. Para anunciar estas cosas no se necesita ser vidente.

Y para cubrirse de cualquier crítica,  advierte que no le creerán y que será perseguida o criticada y eso sería un signo de algo que Jesús le advirtió. Técnica usada por toda clase de pseudoprofetas para prevenir a sus fieles, antes de que se los critique o examine. Es posible que sea sincera y se crea todo su discurso piadosamente, pero lo cierto es que cae en lugares comunes y mezcla doctrinas de diverso origen, contrarias a la fe católica.

El pasado 18 de junio, en una entrevista radial en Argentina, afirmó que el hombre “está cambiando el ADN divino”, en una concepción emanacionista de la creación, donde la contaminación ambiental estaría afectando la naturaleza misma de lo divino. Seguidamente advierte que la humanidad se ha adentrado en el camino de la perdición y se avecinan grandes castigos.

Como tantos grupos paranoicos, afirma que el anticristo estará a la cabeza de la Iglesia: “El anticristo llegará a tomar junto con su aliado, el Trono de Pedro en la tierra.” (Mensaje dado por la Virgen el 5-6-2013)
En su sitio web tiene un lugar dedicado especialmente al tema extraterrestre, en la misma línea de Bongiovanni. Tiene traducido a varios idiomas sus interminables mensajes que repiten constantemente los mismos temas, en tono apocalíptico.  Su relación con Bongiovanni no es muy clara en sus mensajes, pero ha comenzado a adquirir su lenguaje y doctrinas.

Seguramente Luz de María se mantenía al comienzo de sus mensajes dentro de la fe católica, pero últimamente utiliza el mismo vocabulario de Bongiovanni, incluso se refiere a los grupos como “Arcas”, al igual que “el estigmatizado”.

La Iglesia y las revelaciones privadas

Más allá de que los casos analizados en este artículo, se encuentran muy lejos de la fe católica y confunden a muchos fieles, es cierto que hay muchos cristianos ávidos de este tipo de literatura, que detrás de una u otra aparición, terminan siguiendo a videntes no católicos como los mencionados. Todavía existen muchos creyentes que leen con más entusiasmo revelaciones privadas no aprobadas por la Iglesia, que el mismo Evangelio. Aun en el caso de supuestas apariciones que se mantienen dentro de la fe católica, es preciso recordar que nunca son un dictado del cielo, ni siquiera las aprobadas por la Iglesia, como Lourdes o Fátima. Es necesario recordar siempre la doctrina de la Iglesia al respecto de las revelaciones privadas:

El mismo maestro espiritual san Juan de la Cruz nos advertía: “Si la fe ya está fundada en Cristo y en el Evangelio, no hay para qué preguntar más. En Cristo, Dios ya dijo todo lo que tenía que decir. Y buscar nuevas revelaciones y o visiones sería una ofensa a Dios, pues sería como sacar los ojos de Cristo, buscando alguna otra novedad” (Subida al Monte Carmelo, libro II, cap. 22).

Por otra parte, la mayoría de las veces que la Iglesia aprueba ciertas “revelaciones privadas”, lo que aprueba es el culto a tal o cual devoción y la autenticidad de la experiencia mística del vidente y que sus mensajes no contradicen la doctrina de la Iglesia. Los mensajes aprobados, aunque los recomiende como lectura edificante, éstos no agregarían nada a lo ya revelado, y además nadie está obligado a creerlos, ya que no pertenecen al depósito de la fe de la Iglesia. No tienen el mismo valor que la revelación contenida en la Biblia.

En 1738 el Papa Benedicto XIV (dos años antes de ser nombrado Pontífice) publicó un tratado titulado: “La Beatificación de los Siervos de Dios”, donde escribe: “Las revelaciones privadas aunque hayan sido aprobadas por la Iglesia, no se les debe atribuir un asentimiento obligatorio. Por lo tanto uno puede rechazarlas y negarse a aceptarlas”.

El Catecismo de la Iglesia Católica nos aclara al respecto: :”A lo largo de los siglos hubo revelaciones llamadas privadas, algunas de las cuales han sido reconocidas por la autoridad de la Iglesia. Sin embargo, no pertenecen al depósito de la fe. Guiados por el Magisterio de la Iglesia, los fieles deben discernir y acoger lo que en estas revelaciones constituye una llamada auténtica de Cristo o de sus santos a la Iglesia” (Nº 67).

Y el mismo Concilio Vaticano II en su constitución dogmática sobre la Iglesia afirma: “El Romano Pontífice y los Obispos, por razón de su oficio y la importancia del asunto, trabajan celosamente con los medios oportunos para investigar adecuadamente y para proponer de una manera apta esta Revelación; y no aceptan ninguna nueva revelación pública como perteneciente al divino depósito de la fe”. (LG 25)

En el anterior Código de Derecho Canónico (1917) el canon 1385 prohibía “los libros y libelos que narran nuevas apariciones, revelaciones, visiones, profecías y milagros, o lanzan nuevas devociones, aun bajo el pretexto de que son privadas”. Fue Pablo VI quien abolió este canon en 1970, dando mayor libertad a estas manifestaciones, sin embargo él mismo advertía ya en 1964[1]:

“Algunos piensan con ingenua mentalidad que la Virgen es más misericordiosa que Dios. Con juicio infantil sostienen que Dios es más severo que la Ley, y que necesitamos recurrir a la Virgen ya que, de otro modo Dios nos castigaría. Es cierto que la Virgen es intercesora, pero la fuente de toda bondad es Dios”.

En cualquier catequesis sobre el tema, es preciso recordar que aún en el caso de las devociones y “revelaciones privadas” aprobadas,  nunca hay que considerarlos como revelación directa de Dios, en el sentido de un dictado divino, ni mucho menos proponerlo como una novedad que agrega algo a lo ya revelado en Cristo de una vez para siempre. Porque si hay algo claro en el cristianismo, es que Jesucristo es la última Palabra de Dios a los hombres y en él se manifiesta la plenitud de la revelación de Dios para toda la humanidad (DV 5).

[1]
L´Osservatore Romano, 18 de agosto de 1964
(https://es.aleteia.org/2015/08/05/giorgio-bongiovanni-y-luz-de-maria-un-mar-de-confusion-religiosa/4/)

lunes, 28 de mayo de 2018

Monseñor Raúl Berzosa: la New Age se nos presenta en el buzón, en el quiosco y en la pantalla


Secretaría RIES, el 29.04.18

La décima edición de la Conferencia Santa Catalina, organizada por la Fraternidad Laical de Santo Domingo de Atocha (Madrid) en honor a la laica dominica más universal, se celebró el pasado 25 de abril bajo el título “Nueva Era: vuelta al paganismo y la magia ancestral”. El ponente fue de uno de los mayores especialistas en Nueva Era: mons. Raúl Berzosa, obispo de Ciudad Rodrigo, nombrado en 2014 por el Papa Francisco Consultor del Pontificio Consejo para la Cultura. Recogemos la crónica publicada en la web oficial de los Dominicos en España.

En su exposición, el obispo, que forma parte de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES) trazó un perfil muy preciso de la historia de este movimiento gnóstico contemporáneo –desde su gestación en la década de los años 20 del siglo pasado hasta su apogeo en la década de los 80– y desgranó sus rasgos más característicos, tanto en su versión americana (centrada en el autodesarrollo de las potencialidades humanas), como en la europea (más inclinada hacia lo esotérico). Según la Nueva Era, soy yo quien debo salvarme conquistando estados de conciencia superiores que me liberen de la ignorancia, no del pecado. El pecado no existiría, ni tampoco, por tanto, la responsabilidad.

Elementos culturales muy diversos

El obispo de Ciudad Rodrigo recalcó en varias ocasiones una advertencia: la Nueva Era no es una simple moda, sino una cosmovisión, una concepción del ser humano. La tendencia gnóstica que la inspira no es algo circunstancial, sino epocal. Esto hace que todos, la mayoría de las veces inconscientemente, nos veamos arrastrados por esta corriente que se manifiesta en elementos culturales muy diversos: música, literatura, ecología, feminismo, etc.


Es importante tomar conciencia de ello para poder responder adecuadamente a los retos que esta tendencia nos plantea. Mientras la antropología cristiana se fundamenta en concebir al ser humano como “los ojos y las manos de Dios”, las antropologías alternativas de inspiración gnóstica actuales nos presentan a un ser humano que sería pura cultura y que puede elegir ser cualquier cosa (ideología de género), o que sería “los ojos y las manos de la madre Tierra” (ecologismo profundo), o que sería fruto de sus conocimientos y su aplicación tecnológica (evolucionismo cyborg), etc.
Advertencias de los Papas

D. Raúl recordó cómo, desde sus inicios, los distintos Papas han avisado de los riesgos que este nuevo gnosticismo entraña. Juan Pablo II advirtió contra un intelectualismo que lleva a un ateísmo práctico y de los peligros de la entonces naciente Nueva Era. Benedicto XVI señaló que el mayor peligro para la religión es la propia religión tal y como la entiende el gnosticismo. Y el actual papa, Francisco, en su última exhortación apostólica Gaudete et exsultate, considera al gnosticismo, junto con el pelagianismo, como uno de los dos grandes enemigos de la santidad (nn. 36-46).

Para la Iglesia, según este obispo, uno de los principales retos es revertir el proceso que se ha ido dando en nuestras sociedades occidentales desde la década de los 60 del siglo pasado mostrando que “no puede haber espiritualidad sin religión, que no puede haber religión sin Dios, que no puede haber Dios sin Cristo y que no puede haber Cristo sin Iglesia”.

La manera de lograrlo es a través de una respuesta positiva: creando comunidades que den un testimonio auténtico de vida cristiana. “La prueba de autenticidad de nuestra fe cristiana es: primero, que tengamos una relación personal con Jesucristo, de tú a tú, que Cristo sea alguien para mí, no algo. Segundo, que esa relación influya realmente en mi vida, que me sienta transformado, aunque sea mínimamente. Tercero, que viva mi relación con Cristo en comunidad, no aisladamente. Y cuarto, que en mi vida exista compromiso con los desfavorecidos”.

El caldo de cultivo perfecto

Precisamente, hay dos rasgos de nuestras sociedades que constituyen un perfecto caldo de cultivo para la Nueva Era y las nuevas corrientes gnósticas: la despersonalización y desencarnación de las relaciones interpersonales –a lo que están contribuyendo brutalmente el mal uso que se hace de las nuevas tecnologías de la comunicación (redes sociales, etc.)– y la soledad, verdadera epidemia social que está generando graves carencias en la vida de las personas y una búsqueda desesperada por solventarlas.

La Nueva Era, tal como recoge Religión Confidencial, que habló con el ponente unas horas antes de la conferencia, para preguntarle sobre la proliferación de la New Age, es una ideología que está presente en el buzón, en el quiosco y en la pantalla.

El prelado afirma que la New Age no es una simple moda: es una cosmovisión de la vida que se presenta como un nuevo estilo para vivir. Remitiéndose a lo que dice el Santo Padre, el obispo de Ciudad Rodrigo sostiene que los gnósticos se creen superiores y su intención es meterse “como una bomba lapa” dentro de la religión, para vaciarla de contenido y desde allí dinamitarla.

En este sentido, cuenta a Religión Confidencial un ejemplo práctico. “Me llaman maestros de novicios de conventos y congregaciones que les llegan chicos y chicas de 30 años que hablan de oración, de meditación, pero cuando profundizan más con ellos, observan que no hay nada de cristianismo en su espiritualidad”.

Monseñor Berzosa explica los pilares en los que se sustenta la New Age: mezcla de tradiciones religiosas, esteticismo musical, psicología del potencial humano, salud y salvación de autorrealización, ecología profunda (deep ecology) y network o desarrollo en red global.

Por qué atrae la Nueva Era

Para el obispo de Ciudad Rodrigo, se dan distintos aspectos: “Las personas tienen sed de lo divino. Muchas de ellas han abandonado las religiones tradicionales y han buscado alternativas a éstas. Además, la New Age vende un desarrollo del potencial humano y de nueva espiritualidad”.

Pero de lo que no se dan cuenta es de que la “Nueva Era ofrece una visión sesgada de Dios. A pesar de que pueda reunir algunos aspectos positivos como el sentido de la fraternidad universal y de la movilización de las fuerzas para hacer el bien, no busca el bien de la comunidad sino el individualismo”.

El hecho de que estas filosofías se estén extendiendo en Occidente se debe, según monseñor Berzosa, a que “muchas personas se han visto desencantadas de la Iglesia, de Cristo y de las religiones tradicionales porque no han cambiado el mundo”.

De los 60 a los 90

Para el obispo de Ciudad Rodrigo, este desencanto ha provocado dos corrientes que se han instaurado en Occidente, sobre todo en Europa. Por un lado, los que vuelven al ateísmo y/o a un laicismo beligerante, y la otra, aquellos que no se apuntan a ninguna iglesia y buscan una espiritualidad modernista a la carta.

Berzosa explica los antecedentes históricos que han provocado estas corrientes actuales: “En los años 60, Cristo sí, Iglesia, no; en los 70, Dios sí, Cristo no; en los 80, religión sí, Dios no; en los 90, espiritualidad sí, religión no”. El prelado recuerda también algunos de los libros de los años 80 que han alimentado la New Age a un nivel más popular: Juan Salvador Gaviota de Richard Bach y El alquimista de Paulo Coelho.

Revertir esta tendencia

Para revertir esta tendencia, el obispo propone descubrir lo auténtico del cristianismo que ofrece la visión más completa de Dios y del hombre, y su vocación a vivir en una verdadera comunidad fraternal.

En este sentido, Raúl Berzosa invita a asombrarse por lo que ofrece la Iglesia Católica a diferencia de estas nuevas filosofías gnósticas: redescubrir el Dios personal, a Jesucristo, como único maestro y Salvador, la oración como verdadero diálogo con el Padre y la diferencia entre la resurrección y la reencarnación.

Categorías : Nueva Era
(http://www.infocatolica.com/blog/infories.php/1804291123-monsenor-raul-berzosa-la-new#more35809)

lunes, 30 de abril de 2018

¿Y esto? Amuletos entregados como regalos en conferencia dada en el Vaticano


Uno no esperaría que la Meditación Trascendental (TM) se impulsara en la Conferencia del Vaticano "Unidos para curar" en la que se regala además, símbolos de la Nueva Era.

sábado, 10 de febrero de 2018

Católico: evita todo contacto con peligrosísimo libro gnóstico contra la fe llamado: "Biblia de los ángeles"


Horóscopo pagano.

¡¡CRISTIANOS, CUIDADO CON LA ANGEOLOGÍA DE LA NUEVA ERA!!: EL LIBRO “LA BIBLIA DE LOS ÁNGELES”

Bruno de Colonia


Un amigo sacerdote me ha traído un libro peligrosísimo, para que lo vea y dé noticia de él, que está haciendo muchísimo daño entre los cristianos incautos e inocentes y poco formados en la fe. Me cuenta que él, en su ministerio sacerdotal está siendo testigo de cuántos católicos compran este tipo de libros, con apariencia hermosa, de colores llamativos y lenguaje edulcorado pero que son una puerta al corazón de las tinieblas de la Nueva Era, en lo que acaban perdiendo la fe y alejándose de la Iglesia. ¡Peligro mortal, hermanos!

El libro en cuestión se llama “La Biblia de los Ángeles”.

Está escrito por una autora inglesa que se hace llamar “Hazel Raven” y que seguramente es un pseudónimo muy en la línea de la Nueva Era y que, traducido, sería algo así como “Nogal Cuervo”. Se trata de una mujer que tiene su propia web (http://www.hazelraven.com/), donde vende todo tipo de gemas, cristales y libros de Nueva Era.

El libro en España ha sido editado por la editorial Gaia Ediciones (www.alfayomega.es), especializada en libros de New Age, Teosofía y terapias alternativas. Lo peor de lo peor, ya que incluso publican libros de autores abiertamente luciferinos como Alice Bailey y terapias satánicas como la Wicca. La Wicca es un antiguo término inglés para designar a las brujas, aplicado a un resurgir neopagano de algunos elementos de la magia ritual. Acuñado en 1939 por Gerhard Gardner en Inglaterra: se basaba en algunos textos eruditos, según los cuales la brujería europea medieval era una antigua religión natural perseguida por los cristianos. Con el nombre «the Craft», se extendió rápidamente en Estados Unidos durante los años 1960, donde se vinculó con la «espiritualidad de las mujeres», pero en clara unión con la brujería y hechicería. Lamentablemente, la ignorancia sobre la maldad y peligrosidad de esta práctica es tan grande que sabemos que hay incluso monjas que la practican. ¡Abominación desoladora y asesina de almas consagradas, como también lo son el eneagrama, el reiki, el yoga y otras prácticas paganas y anticristianas que infestan la vida consagrada de las últimas décadas y que están haciendo estragos en monasterios y conventos!


Monjas sin fe católica, practicando ejercicios anti-cristianos basados en el Yoga.



Realmente, todos los libros de Nueva Era son satánicos, ya que podríamos definirla como la religión del Demonio, una espiritualidad delicuescente, sin dogmas, ni pecados ni necesidad de conversión, tan líquida como el agua; y será muy posiblemente el meollo de la religión que traerá el Anticristo: ese río de agua infecta que el Dragón derrama para intentar ahogar al resto fiel de la iglesia (Apoc. 12, 15), porque el agua refiere literalmente, como ellos dicen, a la próxima Era de Aquarius o de Acuario, que ellos asocian con una Nueva Era de bienestar, de conciencia elevada y de vibraciones universales y que nosotros los católicos sabemos que será la Era de Maat o Era del Anticristo. Para ellos, estamos saliendo de la Era del cristianismo o Era de Piscis, y ya queda muy poco para entrar en la de Aquarius (nótese que la bebida famosa así llamada es una de sus manifestaciones propagandísticas).

Pueden ustedes echarle una vista al Católogo de esta editorial Gaia, ciertamente tenebroso, que, por cierto, tiene en su carátula dos cuernos disimulados bajo los colores pastel de la New Age:

http://www.alfaomega.es/static/pdf/CATALAGO_2017_WEB.pdf

La lectura del catálogo pone los pelos de punta: es un Pandemonium camuflado con la hojarasca y el disfraz de las terapias alternativas. Ahí se resumen todos los elementos constitutivos de la Nueva Era: Biblias de reiki, nigromancia, hechicería, budismo, yoga, hinduismo, tarot, quiromancia, wicca, chamanismo, adivinación, astrología, mandalas, sexo sagrado o tantra, canalización de energía, meditación trascendental, etc. y todo ello aderezado con libros de autoayuda, vida sana y cuidado personal, que suelen ser las puertas blancas para captar a los inocentes. Puro veneno espiritual para las almas ingenuas, poco formadas o tibias, que pueden caer en las garras del Demonio, disfrazado de ángel de luz (2 Cor. 11,14), con la luz de la Nueva Era, la luz deletérea de Satanás.

Esta mujer, Hazel Raven, dice que lleva veinte años haciendo cursos por todo el mundo, de cristales, meditación, aromaterapia, reiki, “ángeles”, péndulo, canalización, etc. Desde luego, parece toda una bruja, una maestra de las penumbras. Desgraciadamente, son muchas las personas que, por falta de formación, desconocen que bajo esta apariencia de bondad y de terapias inocuas se esconden, y esto es literal, los ángeles caídos, demonios que se invocan y a los que se les abren todas las puertas del cuerpo humano, hasta el punto en que muchas veces acaban poseyendo a las personas que las practican. Así me lo han dicho algunos sacerdotes amigos exorcistas. Son muchos los presbíteros  que han advertido de que las posesiones más duras y difíciles de solucionar son las que se producen por la práctica de yoga, reiki, flores de Bach, viajes astrales, channelling, etc.

http://www.arzolap.org.ar/2015/08/sacerdote-exorcista-advierte-sobre-el-reiki-y-la-actividad-demoniaca/

http://www.aica.org/19180-un-exorcista-advierte-que-la-practica-del-reiki-expone-posesiones.html

https://www.aciprensa.com/noticias/exorcista-advierte-el-reiki-puede-abrir-las-puertas-a-la-accion-satanica-57119

http://observatorioantisectas.blogspot.com.es/2014/02/p-ghislain-roy-exorcista-no-existe-el.html

https://contranewage.blogspot.com.es/2012/06/el-padre-gabrielle-amorth-maximo.html

Para entender bien qué es la Nueva Era y los males que se esconden detrás de ella resulta imprescindible la lectura del excelente Documento: “Jesucristo, portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era”, elaborado por el Pontificio Consejo de la Cultura, en el que desenmascara qué se esconden detrás de estas falsas filosofías y espiritualidades. Lo pueden consultar aquí:

(http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/interelg/documents/rc_pc_interelg_doc_20030203_new-age_sp.html)

Veamos, por su interés, algunos párrafos:

“Para muchos, el término «Nueva Era» se refiere a un momento decisivo de la historia. Según los astrólogos, vivimos en la Era de Piscis, que ha estado dominada por el cristianismo y que será reemplazada por la nueva era de Acuario a comienzos del tercer milenio.14 La Era de Acuario adquiere una enorme importancia en el movimiento de la Nueva Era, en gran medida a causa del influjo de la teosofía, el espiritismo y la antroposofía, así como de sus antecedentes esotéricos. Quienes subrayan el inminente cambio del mundo expresan a menudo el deseo de dicho cambio, no tanto en el mundo mismo cuanto en nuestra cultura, en nuestro modo de relacionarnos con el mundo. Esto es especialmente manifiesto en quienes acentúan la idea de un Nuevo Paradigma de vida. Es un enfoque atractivo, puesto que en algunas de sus manifestaciones, los hombres no son espectadores pasivos, sino que desempeñan un papel activo en la transformación de la cultura y en la creación de una nueva conciencia espiritual. En otras manifestaciones, se atribuye un mayor poder a la progresión inevitable de los ciclos naturales. En cualquier caso, la Era de Acuario es una visión, no una teoría. Pero la Nueva Era es una tradición amplia, que incorpora muchas ideas sin vinculación explícita con el cambio de la Era de Piscis a la Era de Acuario. Entre ellas hay visiones moderadas, pero muy generalizadas, de un futuro en el que habrá una espiritualidad planetaria junto a las religiones individuales, instituciones políticas planetarias que complementarán las locales, entidades económicas globales más participativas y democráticas, una mayor importancia de las comunicaciones y la educación, un enfoque mixto de la salud que combinará la medicina profesional y la auto-curación, una comprensión del yo más andrógina, y formas de integrar la ciencia, la mística, la tecnología y la ecología. Una vez más, esto demuestra el profundo deseo de una existencia satisfactoria y saludable para la raza humana y para el planeta. Entre las tradiciones que confluyen en la Nueva Era pueden contarse: las antiguas prácticas ocultas de Egipto, la cábala, el gnosticismo cristiano primitivo, el sufismo, las tradiciones de los druidas, el cristianismo celta, la alquimia medieval, el hermetismo renacentista, el budismo zen, el yoga, etc.15 En esto consiste lo «nuevo» de la Nueva Era. Es un « sincretismo de elementos esotéricos y seculares».16 Se vincula a la percepción, ampliamente difundida, de que el tiempo está maduro para un cambio fundamental de los individuos, la sociedad y el mundo”.  

Citaré también literalmente su punto 2.2 porque trata precisamente de los supuestos “ángeles” a los que es tan afecta la Nueva Era, y que, en verdad, son ángeles caídos, espíritus condenados que son invocados por el mismo practicante de estas terapias, o por un sacerdote o sacerdotisa, sobre uno mismo o sobre terceras personas, presentes o ausentes:

“Uno de los elementos más comunes de la espiritualidad de la Nueva Era es la fascinación por las manifestaciones extraordinarias y en particular por los seres paranormales. Las personas reconocidas como médiums aseguran que su personalidad es poseída por otra entidad durante el trance, un fenómeno de la Nueva Era conocido como «channeling» (canalización), en el cual el médium puede perder el control de su cuerpo y de sus facultades. Algunas personas que han sido testigos de estos acontecimientos no dudarían en admitir que las manifestaciones son efectivamente espirituales, pero no proceden de Dios, a pesar del lenguaje de amor y luz que suele usarse casi siempre… Probablemente sea más correcto referirse a ello como a una forma contemporánea de espiritismo, más que a una espiritualidad en sentido estricto. Otros amigos y consejeros del mundo del espíritu son los ángeles (que se han convertido en centro de un nuevo negocio de libros e imágenes). Cuando en la Nueva Era se habla de ángeles, se hace de manera poco sistemática, pues las distinciones en este ámbito no siempre se consideran útiles, sobre todo si son demasiado precisas, ya que « hay muchos niveles de guías, entidades, energías y seres en cada octava del universo… Están allí para que los escojas y elijas según tus propios mecanismos de atracción-repulsión».22 Estos seres espirituales a veces son invocados de manera «no religiosa» como una ayuda para la relajación, con vistas a mejorar la toma de decisiones y el control de la propia vida personal y profesional. Otra experiencia de la Nueva Era, que aseguran poseer algunos que se autodefinen como «místicos», consiste en la fusión con algunos espíritus que enseñan a través de personas concretas. Algunos espíritus de la naturaleza son descritos como energías potentes que existen en el mundo natural y también en los «niveles interiores»: es decir, aquellos a los que se accede mediante el uso de rituales, drogas y otras técnicas para alcanzar estados de conciencia alterados. Está claro que, al menos en teoría, la Nueva Era a menudo no reconoce ninguna autoridad espiritual más allá de la experiencia personal interior.”

A continuación, iré enumerando una serie de temas y afirmaciones que toca este libro titulado “La Biblia de los Ángeles” (en mayúsculas), con una breve advertencia junto a la misma, para que todos los lectores sepan por qué la Nueva Era (y su angeología en particular) son absolutamente incompatibles y opuestas al cristianismo; es más, lo que propone es justamente un anti-cristianismo, doctrina de demonios.

– DIOS ENVÍA A LOS ÁNGELES PARA FAVORECER LA EVOLUCIÓN ESPIRITUAL DEL PLANETA: falso. Los dogmas de la Iglesia, su doctrina y magisterio no cambian, son inmutables. Según la Nueva Era, la espiritualidad debe evolucionar desde Cristo a una especie de panteísmo, donde todo es dios y donde no hay dios fuera de uno mismo. Además, los ángeles, como criaturas de Dios nunca podrán predicar otro Evangelio distinto al que ya nos reveló Cristo, que es la segunda persona de la Santísima Trinidad:

 “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema” (Gal. 1, 8-9).



– ESTÁ POR VENIR UNA NUEVA ERA DORADA PARA EL MUNDO, LA NEW AGE O NUEVA ERA: esa nueva Era que ellos esperan será la del Anticristo, un falso Mesías que será aclamado por el mundo y que vendrá en su propio nombre (Jn. 5, 43) porque el Mesías ya vino (Cristo) y lo hizo en nombre de su Padre. Además, cuando Cristo venga de nuevo en su Parusía no estará aquí o allí en el mundo (Mt 24.23) sino que vendrá desde el Cielo a la Tierra como un relámpago. El Anticristo no llamará a la conversión, abolirá todos los pecados y dirá que todo le es lícito al hombre, porque todo es bueno.

– LOS ÁNGELES NOS CONECTAN CON LA LUZ INTERNA Y VIBRACIÓN DE LA HUMANIDAD Y DE LA TIERRA. ELEVAR TU FRECUENCIA VIBRATORIA: para la Nueva Era no hay un Dios fuera sino que todos somos dioses. Se diviniza al hombre, que es la máxima aberración y pecado contra el Primer mandamiento, ya que el hombre es criatura, no dios. Esto lo dicen porque, siguiendo las enseñanzas de las religiones orientales, no hay una conducta moral objetiva que deba ser seguida (como nos enseña Cristo) sino que cada uno puede hacer lo que quiera, siempre que le siente bien. Esto explica por qué tanta gente en el Occidente secularizado actual se da al budismo o al hinduismo, porque no exige una conducta moral ni le exige arrepentirse de lo que hace mal. Porque para ellos el sufrimiento debe ser evitado, e intentar ser bueno sin poder conseguirlo lleva al sufrimiento (niegan la gracia). Por tanto, una de sus máximas es evitar a quien te hace sufrir y lo que te hace sufrir, cancelando así el valor central del sufrimiento en la vida del cristiano (a imitación de Cristo) y olvidando que el sufrimiento viene del pecado y de la concupiscencia, no de la gracia.

La Nueva Era personifica a la tierra, a la que llama “Madre Tierra”. Y considera que, como ser vivo que es, podemos conectarnos con ella través de vibraciones. Esto es la antigua herejía del panteísmo, condenada por la Iglesia, y que se ve en películas de Hollywood como “Avatar”.

Miremos lo que dice el Documento “Jesucristo, portador del agua de la vida. Una reflexión cristiana sobre la “Nueva Era” sobre las vibraciones:

“…En la Nueva Era no existe distinción entre el bien y el mal. Las acciones humanas son fruto de la iluminación o de la ignorancia. De aquí que no podamos condenar a nadie, y que nadie tenga necesidad de perdón. Creer en la existencia del mal sólo puede crear negatividad y temor. La respuesta a la negatividad es el amor. Pero no del tipo que tiene que traducirse en acciones; es más una cuestión de actitudes de la mente. El amor es energía, una vibración de alta frecuencia; el secreto de la felicidad y de la salud consiste en sintonizar con la gran cadena del ser, de encontrar el propio puesto en ella. Los maestros y las terapias de la Nueva Era afirman ofrecer la clave para encontrar las correspondencias entre todos los elementos del universo, de modo que uno pueda modular la tonalidad de su vida y estar en armonía absoluta con los demás y con cuanto lo rodea, si bien el trasfondo teórico varía de uno a otro.”

– NUEVO ESTADO DE CONCIENCIA: para la Nueva Era, los hombres tenemos que darnos cuenta de que cada uno es dios. Y que, como dios, puede hacer lo que quiera, sin ataduras a mandamientos ni a la conciencia bien formada. El subjetivismo y el emotivismo son dos pilares de la Nueva Era.

– EL LIBRO NUNCA HABLA DE DIOS. COMO MUCHO, DE LEY CÓSMICA: porque para la Nueva Era, como dije arriba, no hay un Dios que sea persona, creador del mundo y salvador mío, sino las leyes del Universo, creadas por azar o, como mucho, por el Gran Arquitecto del Universo, es decir, Satanás (aunque esto nunca lo dicen abiertamente, para no asustar a su clientela).

– EVITAR PERSONAS QUE TE RESTEN ENERGÍA: ya se ha dicho. Con eso se niega uno de los valores centrales del cristianismo: ayudar al otro, tener misericordia de él, por amor a Dios.

– YOGA CON AROMAS, COLORES Y MEDITACIÓN: muchos cristianos incautos piensan que el yoga es inocuo y que es una buena herramienta de relajación. Se engañan. Porque las posturas del yoga son posturas de demonios, se basa en vaciar la mente y abrir “chakras”, es decir, puertas al cuerpo y al alma, para que entren energías superiores en ellos, esto es, demonios. Hasta el punto en que el kundalini es la serpiente infernal que posee al que la invoca. Sobre el yoga, pueden verse por Internet muchos vídeos y artículos de sacerdotes católicos hindúes explicando su peligrosidad e incompatibilidad absoluta con la espiritualidad cristiana.

 


https://www.religionenlibertad.com/un-cura-indio-explica-por-que-el-yoga-o-el-reiki-44513.htm

https://www.religionenlibertad.com/no-existe-el-yoga-cristiano-sus-posturas-son-de-divinidades-hindues-33818.htm

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=18912

– ES BUENO HACER REGALOS ANGÉLICOS EN FORMA DE AMULETOS Y CRISTALES: los amuletos son anticristianos porque la Providencia es la que lo dirige todo, no un objeto fetiche. Para los cristianos no hay buena o mala suerte sino la Voluntad de Dios buscando nuestro bien o permitiendo el mal, fruto de un mal uso de nuestra libertad. Supuestamente, estos “regalos” ayudan a los que lo reciben a conectar con esta espiritualidad de los ángeles (que, repetimos, no son ángeles del Cielo sino los ángeles caídos, los demonios del Infierno y del aire). Como vemos, la Nueva Era es muy proselitista y busca captar a cuantas más personas mejor y si son cristianas, mejor, porque en ello encuentran una especial delectación, al apartar a un bautizado del camino de la Verdad que es Cristo y esclavizarlo a las tinieblas.

La cristaloterapia es una de las bases de la Nueva Era: supuestamente, el uso de estos cristales puede sanar mediante su uso, mediante conjuros, energías y demás sancedes. Lo mismo ocurre con las terapias de colores (cromoterapias) o de olores (aromaterapia) o de plantas y del té (homeopatía).



“Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Tim. 4, 3-4)



– INVOCAR A LOS ANGELES: es, directamente, invocación de demonios. Las posesiones, infestaciones, vejaciones por causa de demonios tras invocarlos es una de las peores consecuencias de practicar la Nueva Era.

http://infocatolica.com/blog/apologeticamundo.php/1202200827-invocacion-de-los-santos-esen



Ángel caído de la Nueva Era.


– CONECTAR CON EL YO SUPERIOR: son invocaciones para conectar con supuestos maestros o guías espirituales, que ellos llaman ángeles y que son, sencillamente, demonios. La literatura satanista, la que no se esconde bajo el disfraz de la Nueva Era les llama directamente “Overlords”.

– AUTOAFIRMACIÓN Y AUTOAYUDA: al negar a Dios, siguiendo las filosofías orientales, la Nueva Era cree que no hay Cielo ni infierno, sino reencarnación, y, por tanto, no hay que pedirle a un ser superior que nos salve, sino que nosotros mismos nos autorredimimos en este mundo (la vieja herejía del naturalismo), autoayudándonos, autocurándonos y… autoengañándonos, habría que decir. Es el pelagianismo llevado a la máxima potencia, porque, para ellos, el hombre se salva a sí mismo, se cura y se autosatisface a sí mismo, en una espiral de egoísmo y de aislamiento que niega su vertiente relacional como ser social y necesitado de Dios para su redención. Finalmente, como nadie se puede contentar a sí mismo sin Dios, todo esto lleva a una profunda melancolía y sensación de fracaso:

http://infocatolica.com/blog/cura.php/1802050100-tengo-que-ser-capaz-ese-es-el

– ALTARES ANGÉLICOS CON CRISTALES E INCIENSO: claramente, estos “altares angélicos” que cada practicante de la Nueva Era debe tener en su casa, según el libro “La Biblia de los Ángeles” no son más que altares de ídolos y de demonios. Al Demonio le encanta que le dediquen el culto de “latría” que solo debemos dedicar a Dios. Y al adorar a los demonios (como hacen, por ejemplo, los budistas) pecamos directamente contra el Primer Mandamiento, cayendo en una de las tentaciones con las que Satanás tentó a Cristo (“Todo esto te daré si te postras ante mí y me adoras”, Mt., 4, 9).

http://infocatolica.com/blog/maradentro.php/1707100918-el-budismo-tibetano-es-satani

– CARTAS ANGÉLICAS BAJO LA ALMOHADA, DISPONIBLES EN LAS TIENDAS DE NUEVA ERA: en los últimos años han proliferado tiendas de Nueva Era que venden barajas de cartas del tarot, perfumes, imágenes de ídolos, libros de autoayuda y autosanación, etc. En este libro que estamos comentando se pide a los adeptos que pongan bajo su almohada cartas del tarot para ser inspirados por los “ángeles” durante el sueño. Ni qué decir tiene que es otra manera de permitir que los demonios nos produzcan pesadillas y nos impidan descansar. Hay gente que ha vuelto a la fe católica después de practicar nueva Era que han descrito ruidos y golpes por la noche en sus habitaciones, incluso agresiones físicas de entes.

Solo Dios nos instruye por la noche si rezamos e invocamos al Espíritu Santo:



“Bendeciré al Señor, que me aconseja, hasta de noche me instruye internamente.” (Salmo 15, 7)



– TALENTOS ANGÉLICOS: supuestamente, los “ángeles” (entiéndase, repito, demonios) dan talentos especiales a quienes les invocan. Efectivamente, por medio de los demonios se pueden hacer falsos prodigios (psicomagia, por ejemplo) o falsos milagros, como los de Simón el mago (Hechos 8, 9-24) o los brujos del Faraón (Éxodo, 7).

TEMPLOS DE LUZ: LUXOR, HATSEHPSUT O FÁTIMA: uno de los mayores peligros de la Nueva Era es que es una gran y abominable mezcla de elementos paganos y cristianos, como ocurre con la santería en Cuba o Haití. El sincretismo es más peligroso si cabe porque agarra a los ingenuos con imágenes de santos o de vírgenes, pero igualándolas o mezclándolas con ídolos, cartas, elementos egipcios, judaicos, etc. Así, el libro que comentamos dice que hay lugares sagrados como los templos egipcios o la Basílica de Fátima. Esta mistificación, por supuesto, desacraliza lo verdaderamente sagrado, que siempre es católico, y diviniza lo pagano.

– CANALIZACIÓN ASTRAL DE LA ESCRITURA: una práctica satánica muy practicada por Alistar Crowley, uno de los príncipes de los satanistas de todos los tiempos, comentaba en sus libros cómo invocar a espíritus (demonios) para producir “escritura automática”. Son los demonios los que guían realmente la mano del pobre incauto que entra en trance, siendo poseído en ese momento y escribiendo incluso libros como el muy conocido “Juan Salvador Gaviota” de Richard Bach.

– DAN NOMBRES DE ÁNGELES QUE SEGURAMENTES SON DEMONIOS: durante todo el libro, Hazel Raven da nombres de cientos de supuestos ángeles que son, en realidad, nombres de demonios. Los cristianos no debemos venerar a más ángeles que los que aparecen revelados en la Biblia: esencialmente, Rafael, Miguel y Gabriel. Como han explicado autores católicos, invocar otros nombres es invocar demonios: así lo han dicho el padre Gabriele Amorth y lo ha recalcado el padre Fortea en su “Demonología”.

– SALAMANDRAS, SIRENAS, HADAS: la Nueva Era también tiene su propia mitología, sacada del paganismo griego, romano y egipcio.

– KÁBALA Y ÁNGELES: SEGÚN ESTE LIBRO, LA KÁBALA SE LA DIO DIOS A ABRAHÁN Y LUEGO A MOISÉS EN EL MONTE (JEHOVÁ, LE LLAMAN). LA SERPIENTE DE LA KÁBALA, LOS SHEPHIROTS, EL CADUCEO…: una de las partes más peligrosas del libro (valga la redundancia) es que introduce al lector en uno de los libros más perversos escrito por mano humana (aunque inspirado por demonios), como la Kábala. Lo dejaré ahí porque es un tema que daría para hacer una Tesis. Hay muchos autores católicos que han escrito sobre ello. Uno de los mejores, el padre Julio Meinvielle, “Del judaísmo a la Kábala”.

Básicamente, como se ve en el libro, es el gnoscitismo hebreo, un supuesto (y fañso) saber oculto y escondido que es paralelo y oculto a la Revelación pública, y que, inspirado por Satanás, lo trajeron los judíos desde su estancia en Egipto y luego en Babilonia y Asiria… Hoy en día es muy seguido por el judaísmo ateo y farisaico – desde hace siglos – pues ha abandonado el estudio de la Biblia, que les molesta sobremanera porque todo en ella les recuerda al Cristo que mataron sus padres. El libro que estamos comentando llega al extremo de considerar que la Cábala fue dada por Dios en el Horeb a Moisés y que desde entonces es un arcano cuyo conocimiento solo tienen los iniciados y los ángeles (caídos, claro).

Otras fuentes de información:

http://apocalipsisyactualidad.blogspot.com.es/2014/08/exponiendo-la-satanica-kabbalah.html

http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=14509

http://infocatolica.com/blog/reforma.php/1601130707-357-judaismo-y-cristianismo

– RITUALES VARIOS: DE LA CRUZ DE LA LUZ, PENTAGRAMAS, RAYOS Y COLORES ASIGNADOS A CADA ÁNGEL; MEDITACIONES POR COLORES, CHAKRAS Y RAYOS Y LLAMAS; MEDITACIONES Y ALINEACIONES CON ÁNGELES; ÁNGELES BUDISTAS, HINDÚES, ZOROÁSTRICOS, JUDÍOS, MORMONES, CÉLTICOS, CHAMÁNICOS, EGIPCIOS Y GRIEGOS

El pentagrama es un logo del Demonio. Existe en cada logia masónica en todo el mundo y representa al GADU o Gran Arquitecto del Universo, Lucifer o Baphomet (ellos nunca le llaman Satanás). Para ellos es la “estrella de la mañana”, el portador de la luz, el amigo de los hombres, el que nos “hace libres”.

Y la única fuente fiable de conocimiento de los ángeles es la Biblia y la tradición católica: igualar a los ángeles buenos de Dios con los ángeles del zoroastrismo, egipcios o griegos es mezclar a los ángeles de Dios con los ángeles caídos.

– WILLIAM BLAKE y MADAME BLAVATSKI: el libro cita como fuente de autoridad a estos escritores, conocidos satanistas y ocultistas.

– EL AURA: otro invento de la New Age, la supuesta energía que desprenden los cuerpos, emanación del dios interior, que es distinta en cada ser humano según su poder y escalón de “iniciación”.

– ARMONIZAR POLARIDADES MASCULINA Y FEMENINA: YING Y YANG. Esto es una herencia de la Cábala y de la filosofía oriental a partes iguales. Para ellos, todo hombre es mezcla de hombre y mujer (como lo fue el primer hombre de la tierra, el Adán Kadmon, previo a Adán y a Eva). Es la semilla maléfica de la teoría de género.

– CREACIÓN DE AMULETOS LUNARES, CIRCULOS SAGRADOS ANGÉLICOS, ÁNGELES AKÁSHICOS, VIAJES ASTRALES Y A VIDAS PASADAS, LIMPIEZA DE KARMA, etc.: los viajes y cuerpos astrales son otra de las enseñanzas maléficas de la Nueva Era. Creen en la reencarnación, esa pesadilla en la que el hombre no descansa en un eterno samsara. Al rechazar todo lo que implique dolor y sufrimiento (por cierto, creencia desgraciadamente ya muy infiltrada en la Iglesia en muchos cristianos a través del modernismo), necesitan limpiar su karma. ¿Qué es el Karma? Me remito al Documento ya citado “Jesucristo, portador del agua de la vida”):


Símbolo del Ying y el Yang, proveniente del gnosticismo oriental.

“Karma: (de la raíz sánscrita Kri = acción, obra) noción clave en el hinduismo, jainismo y budismo, cuyo significado no ha sido siempre el mismo. En el antiguo periodo védico se refería a la acción ritual, especialmente el sacrificio, mediante la cual una persona obtenía acceso a la felicidad o a la bienaventuranza en la otra vida. Cuando aparecieron el jainismo y el budismo (aproximadamente seis siglos antes de Cristo), Karma perdió su sentido salvífico: el camino hacia la liberación era el conocimiento del Atman o «yo». En la doctrina del samsara, se entendía como el ciclo incesante del nacimiento y la muerte humanas (hinduismo) o del renacer (budismo).  En los ambientes de la Nueva Era la « ley del karma» se concibe con frecuencia como el equivalente moral de la evolución cósmica”

– CORTAR VÍNCULOS: otro elemento muy grave de estas enseñanzas es que los maestros de la Nueva Era aconsejan a sus alumnos que corten los vínculos con aquellos familiares o amigos que no acepten su cambio de vida en esta falsa espiritualidad. Es un elemento típico de las sectas, que tratan de crear grupos cerrados y herméticos a cualquier persona que les advierta del peligro que corren. Se trata, una vez  más, de no pensar en las cosas que les puedan hacer sufrir, en ser como una “piedra a la que le resbala el agua”, como les gusta decir. Muchas personas han acabado dejando a familiares y amigos e internándose en una de estas sectas destructivas.

– ACEITES ESENCIALES, ASTROLOGÍA, ZODIACO: la meditación, el mindfullness, las sesiones de yoga y sus rituales exigen el uso de perfumes, aceites esenciales, colores, música New Age…todo supuestamente pensado para meditar y relajarse, vaciando la mente. El cristiano no medita en el vacío sino en Dios y la perfección de la meditación es la oración (Santo Tomás).

La astrología es una creencia supersticiosa que considera que nuestros destinos y acciones están condicionados y determinados por los astros. De la cual es un elemento esencial el zodíaco.

http://infocatolica.com/blog/infories.php/1506280647-vicente-jara-la-astrologia-es

CONCLUSIÓN

En resumen, la Nueva Era es la esencia del anticristianismo. Ya los primeros cristianos tuvieron que luchar a muerte contra las herejías gnósticas que se desataron desde la ascensión de Cristo al Cielo. Hoy ese gnosticismo, que ha atravesado la historia en forma de Kábala, masonería, espiritismo y teosofía se llama Nueva Era. Es una especie de cultura esotérica con elementos sincréticos y muy influenciada por las filosofías y creencias orientales. Es una cosmovisión que considera que todo está relacionado (el llamado “holismo”): el universo visible y el invisible están vinculados por una serie de correspondencias, analogías e influencias entre el microcosmos y el macrocosmos, entre los metales y los planetas, entre los planetas y las diversas partes del cuerpo humano, entre el cosmos visible y los ámbitos invisibles de la realidad. La naturaleza es un ser vivo, atravesado por una red de simpatías y antipatías, animado por una luz y un fuego secreto que los seres humanos tratan de controlar. Por eso las personas pueden conectar con los mundos superior o inferior mediante su imaginación (órgano del alma o espíritu), o bien recurriendo a mediadores (ángeles, espíritus, demonios) o rituales. Todo es dios, sobre todo el hombre. Panteísmo redivivo con aderezos orientalistas.

La Nueva Era está muy inspirada en el protestantismo y la masonería, que es el gnosticismo de los gentiles. Para ella las personas pueden ser iniciadas en los misterios del cosmos, Dios, o el yo, por medio de un itinerario espiritual de transformación, concepto muy querido por los hijos de la viuda. La meta última es la gnosis, la forma superior de conocimiento, equivalente a la salvación.

Hemos querido llamar la atención sobre uno de sus libros más vendidos en los últimos años, la “Biblia de los Ángeles”, que está infligiendo un daño inmenso en tantos cristianos tibios, desinformados y mundanizados, pues supone una cuesta abajo desde Cristo hasta el Infierno; pero además progresivo e inconsciente, con altas dosis de sedación espiritual, pues vacía la sustancia cristiana de la espiritualidad a la vez que la va llenando simultáneamente de una nueva sustancia de apariencia dulzona y bella, que acaba matando la fe en Cristo como Dios y divinizando al mismo hombre, liberándole de cualquier atadura moral, convirtiéndole en una especie de Superhombre nietszcheniano que no debe dar cuenta a nadie de sus actos.

Así que queridos hermanos en la fe… ¡Cuidado! Solo Cristo tiene el agua que quita la sed y que nos lleva a la Vida Eterna.

“Respondió Jesús y le dijo: Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed, pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna.” (Jn. 4, 13-14).

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