"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta Energía Cósmica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Energía Cósmica. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de enero de 2015

“Hay influencias de la ‘New Age’ en algunas prácticas pastorales de la Iglesia”


El experto Gonzalo Len denuncia que esta corriente “confunde la Gracia con la energía cósmica”
Enrique Chuvieco
Sin duda, en no pocos lugares ha influenciado al interior de la Iglesia en algunos caminos espirituales y prácticas pastorales.

El Papa Juan Pablo II advirtió hace unos años a un grupo de obispos de Estados Unidos sobre la influencia de la “New Age” en la vida de la Iglesia: "Las ideas de la Nueva Era a veces se abren camino en la predicación, la catequesis, los congresos y los retiros, y así llegan a influir incluso en los católicos practicantes que tal vez no son conscientes de la incompatibilidad de esas ideas con la fe de la Iglesia"

-En su libro expone algunas formas de cómo se ha ido asumiendo, casi por osmosis, por lso seglares. A su juicio, ¿cuáles son actualmente las más notorias?

Podemos señalar algunas: la idea de un dios impersonal, la trascendencia como inmanencia, la salvación como autosalvación, la gracia como energía cósmica, la oración como relajación y autocontrol, la verdad moral como experiencia y el destino eterno como reencarnación.

-Como especialista del tema, ha disertado sobre él en muchos lugares de Europa y Sudamérica, ¿dónde cree que afecta más en los usos y costumbres?

Sin duda, hay una presencia mayor en los países del primer mundo occidental, pero considero que ningún lugar se libra de su influencia. En términos sociológicos la “New Age” tiene poquísima presencia en ámbitos de pobreza material. Es atractiva y apelante en ámbitos de mayor prosperidad económica, en personas que han tenido cierta cultura y sensibilidad religiosa, agotadas por el modelo materialista, y que buscan una solución más profunda para sus vidas pero que al mismo tiempo sea fácil y sin mucho compromiso. No hay que olvidar que la “New Age” crece, en parte, porque hay personas en búsqueda de Dios y con anhelos de una vida reconciliada. No es solo atractiva para los amantes de lo oculto y alternativo sino para muchos hombres y mujeres que quieren una respuesta que esté un poco más allá de la que presenta una cultura secularizada.

-¿Cuáles son los principales grupos de poder que siguen promoviendo actualmente el modo de vivir “New Age”?

No he investigado este punto. Me parece que el desafío es más antropológico: la “New Age” crece porque está dando a las personas una respuesta atractiva, aunque sea un sucedáneo. El desafío para la Iglesia es salir al encuentro de las personas haciendo presente al Señor Jesús, el único capaz de responder a las hambres más profundas de las personas de todo tiempo y lugar. Aquí entra la llamada a la Nueva Evangelización: nueva en su ardor, nueva en sus métodos y nueva en su expresión. 
Sin duda, en no pocos lugares ha influenciado al interior de la Iglesia en algunos caminos espirituales y prácticas pastorales.

El Papa Juan Pablo II advirtió hace unos años a un grupo de obispos de Estados Unidos sobre la influencia de la “New Age” en la vida de la Iglesia: "Las ideas de la Nueva Era a veces se abren camino en la predicación, la catequesis, los congresos y los retiros, y así llegan a influir incluso en los católicos practicantes que tal vez no son conscientes de la incompatibilidad de esas ideas con la fe de la Iglesia"

-En su libro expone algunas formas de cómo se ha ido asumiendo, casi por osmosis, por lso seglares. A su juicio, ¿cuáles son actualmente las más notorias?

Podemos señalar algunas: la idea de un dios impersonal, la trascendencia como inmanencia, la salvación como autosalvación, la gracia como energía cósmica, la oración como relajación y autocontrol, la verdad moral como experiencia y el destino eterno como reencarnación.

-Como especialista del tema, ha disertado sobre él en muchos lugares de Europa y Sudamérica, ¿dónde cree que afecta más en los usos y costumbres?

Sin duda, hay una presencia mayor en los países del primer mundo occidental, pero considero que ningún lugar se libra de su influencia. En términos sociológicos la “New Age” tiene poquísima presencia en ámbitos de pobreza material. Es atractiva y apelante en ámbitos de mayor prosperidad económica, en personas que han tenido cierta cultura y sensibilidad religiosa, agotadas por el modelo materialista, y que buscan una solución más profunda para sus vidas pero que al mismo tiempo sea fácil y sin mucho compromiso. No hay que olvidar que la “New Age” crece, en parte, porque hay personas en búsqueda de Dios y con anhelos de una vida reconciliada. No es solo atractiva para los amantes de lo oculto y alternativo sino para muchos hombres y mujeres que quieren una respuesta que esté un poco más allá de la que presenta una cultura secularizada.

-¿Cuáles son los principales grupos de poder que siguen promoviendo actualmente el modo de vivir “New Age”?

No he investigado este punto. Me parece que el desafío es más antropológico: la “New Age” crece porque está dando a las personas una respuesta atractiva, aunque sea un sucedáneo. El desafío para la Iglesia es salir al encuentro de las personas haciendo presente al Señor Jesús, el único capaz de responder a las hambres más profundas de las personas de todo tiempo y lugar. Aquí entra la llamada a la Nueva Evangelización: nueva en su ardor, nueva en sus métodos y nueva en su expresión. 
(artículo extaído de: http://www.aleteia.org/es/religion/entrevistas/hay-influencias-de-la-new-age-en-algunas-practicas-pastorales-de-la-iglesia-5326157301940224?page=2&)

miércoles, 6 de agosto de 2014

Falsa aparición mariana confunde a creyentes católicos en Brasil y Uruguay



Una falsa aparición mariana confunde a creyentes católicos en Uruguay y Brasil y, suponemos, también en Argentina. Se trata de un grupo con un barniz superficial católico -imaginería y oraciones de apariencia católicas-, pero de un contenido netamente gnóstico y perteneciente claramente a la secta neo-pagana de la Nueva Era, desde el momento en que en las supuestas "apariciones", se encuentra ausente, completamente, toda noción verdaderamente católica, como por ejemplo: gracia, redención y salvación, así como también se encuentran ausentes toda referencia al pecado del hombre; al juicio particular que habrá de recibir el día de su muerte;a la posibilidad de su condenación; a la necesidad de un Redentor, que es Jesucristo; al premio que recibirán los buenos, el cielo; no se dice nada del infierno, ni del purgatorio; cuando se habla de la Virgen, se habla de Ella más como una entidad pagana dadora de energía cósmica, que como la Madre de Dios Hijo, etc. En síntesis, este grupo nueva era, que se presenta con hábitos religiosos que asemeja a los hábitos religiosos de los católicos, y que usan el rosario católico, y que usan imágenes de la Virgen, e incluso dicen recibir mensajes de la Virgen, de Jesús, de San José, del Padre Pío, NO TIENE NADA DE CATÓLICO, PORQUE SU MENSAJE ES GNÓSTICO Y NUEVA ERA. 
JAMÁS HABLAN DE LA REDENCIÓN DEL PECADO POR LA GRACIA DE JESUCRISTO; PROPICIAN UNA "TRANSMUTACIÓN INTERIOR" QUE RECUERDA A LA ILUMINACIÓN GNÓSTICA; JAMÁS HABLAN DE LA EUCARISTÍA Y DE LA NECESIDAD DE LA CONFESIÓN SACRAMENTAL, DE LA SANTA MISA, DE LA CRUZ.
ATENCIÓN CON ESTE GRUPO GNÓSTICO Y NUEVA ERA, PORQUE NO ES CATÓLICO, AUN CUANDO SE PRESENTEN CON VESTIMENTAS, ORACIONES Y ROSARIOS CATÓLICOS, PORQUE ES UN GRUPO NUEVA ERA. INCLUSO TIENEN UN SITIO EN LA WEB: WWW.DIVINAMADRE.ORG Y EN YOUTUBE: https://www.youtube.com/watch?v=to7n9p8171I&list=UUqGbg_fZy_jRxvHVdcS_twg PERO NO SON CATÓLICOS.

jueves, 7 de noviembre de 2013

El endiosamiento de la Energía Cósmica que hace la Nueva Era


Conferencia "Nueva Era y Cristianismo". Similitudes e incompatibilidades" impartida por D. Manuel Guerra Gómez, Sacerdote y especialista en Antiguedad clásica, historia de las religiones, new age, sectas y masonería.

La Energía Cósmica versus un Dios Creador.
La idea básica de la Nueva Era es que toda la realidad visible, el hombre incluido, se reduce a una “energía cósmica”. Según eso la energía del cosmos se manifiesta de muchas formas: una piedra, el viento, la mente humana, etc…
Supuestamente hay cosas, lugares y ejercicios que pueden aumentar nuestra capacidad y nuestro control de esta energía (p.ej. llevar puesto un cristal de cuarzo, visitar una pirámide u otro lugar “sagrado” el día del equinoccio primaveral, realizar ciertas posturas del yoga, etc.).
Algunos adeptos de Nueva Era recorren el Camino de Santiago para apropiarse de la energía concentrada especialmente en varios de sus lugares.
Cuando, en 1995, la artista Shirley MacLaine llegó a uno de ellos, san Juan de Ortega (Burgos), estuvo mucho tiempo contemplando el entorno mientras, ensimismada, exclamaba:
“todo es Energía…, todo es Dios. Yo soy Dios”.
Según NE (Nueva Era), estamos inmersos en un mar energético, aunque no veamos la energía cósmica como el pez no ve el océano en el que nada ni su inmensidad. ¿Pero, qué se entiende por energía” en la Nueva Era (NE)?
LA NUEVA ERA DIVINIZA LA ENERGÍA FÍSICA,  ¿UN PANTEÍSMO FÍSICO? 
Según la ciencia moderna, todo es energía. Si la energía electromagnética -la luz- se condensa un número muy elevado de veces, se transforma en materia, concretamente en los átomos más simples, los de hidrógeno, que son los más numerosos (75% del universo), luego en átomos de helio (dos electrones en torno a dos protones) -23%-. El 2% restante, deuterio (hidrógeno pesado) y litio. Son los surgidos tras el Big Bang antes de formarse las constelaciones y estrellas. Los 113 elementos restantes (carbono, uranio, oro, etc.) son derivados formados en las reacciones nucleares en el seno de las estrellas.
La Nueva Era está influida por los avances de la ciencia moderna. Uno de los nudos de la red NE, que recubre ya toda la Tierra, la secta Vida Universal o Nuevo Retorno, fundada en 1974, oficialmente en 1987 en Würzburg (Alemania) con numerosos adeptos en Europa (más de un millar en España), América, etc., hace un traspaso literal desde la física cuántica a lo divino en un sincretismo de impronta cristiana.
Pues afirma:
“la base energética de toda la Creación: el Sol Central Primario y la corriente etérea, el éter, son el Dios impersonal, el Espíritu Santo”, que consta de “dos fuerzas primarias”, a saber, la ”positiva y la negativa” al modo de “los dos polos de un imán, de una corriente eléctrica”.
A su vez
“la partícula positiva se compone de dos tercios y la negativa de un tercio de la Fuerza Primaria”.
Esta proporción está tomada de la física moderna, a saber, del elemento más diminuto de los conocidos hasta ahora: el quark compuesto de 1/3 (negativo) y 2/3 (positivo) de la carga de los protones. Pero Vida Universal no lo cree así, pues considera el quark como un reflejo de la constitución del Espíritu Santo (El Dios personal e impersonal. ¿Quién o qué es Dios?, libro de la fundadora Gabriele Wittek).
Aunque, a primera vista sorprenda, NE tiene razón en la medida en que se acerca a la verdad, a la realidad. Pero no la tiene cuando niega la existencia de seres puramente espirituales. Reduce todo a energía, también a Dios, a los ángeles, a Lucifer, al alma o espíritu humano, a Cristo.
Jesucristo sería Dios solamente desde el instante en que, en el Jordán, habría descendido sobre Jesús de Nazaret no el Espíritu Santo, sino la “Energía cósmica” o “crística”.
Los Testigos de Jehová escriben “espíritu santo” (minúscula inicial) porque, según sus creencias, no sería Dios, ni Persona, sino “una energía, una fuerza activa” (su libro ESPÍRITU SANTO… ¡la fuerza tras el nuevo orden venidero!).
No es que el universo -como el hombre- se componga de cuerpo visible y del alma invisible, como enseñan el estoicismo, Plotino, etc., sino que el universo entero y todos sus integrantes, especialmente la Tierra, son Energía y que ésta es divina. Así lo físico se transforma en realidad metafísica, teologal.
Lo divino, entendido así, no es un ser personal, “alguien”, ni “único”, trascendente, capaz de juzgar, salvar o condenar, sino “algo”, inmanente al universo, con lo cual uno puede ponerse en comunicación, abriéndose a ello, presente también en uno mismo.
ALGUNAS MANIFESTACIONES DE LA ENERGÍA DE LA NUEVA ERA: EL ECOLOGISMO, LOS MÉTODOS DEL POTENCIAL HUMANO (REIKI, TAICHÍ, ETC.) 
La ecología trata del entorno medioambiental y se preocupa de que sea adecuado para el desarrollo de la vida. Ha llegado a ser un movimiento de protesta contra los daños y alteraciones irreparables de la naturaleza (contaminación del aire y de las aguas, efecto invernadero, etc.).
La NE ha dado un paso más, transformándola en ecologismo. Pues considera la Tierra como un organismo vivo, auto organizado y, además, numinoso, divino, llamada Gaia (una de las designaciones de “Tierra” en griego), la Pachamama (indígenas americanos), la diosa Madre Tierra.
El ecologismo de la Nueva Era palpita en no pocas protestas ecológicas (los Verdes, Greenpeace). Parecen conceder menos importancia al hombre y a la mejora sensata de los medios de comunicación que a la naturaleza en su estado actual. Protestan contra la construcción en pantanos, de carreteras, vías férreas, etc., por considerarla una especie de “sacrilegio” de la numinosidad de la Tierra (aunque, de cara al público, suene a oposición a la contaminación del ambiente, destrozo de la belleza del paisaje, etc.).
La NE ha creado el clima propicio para la proliferación de innumerables Métodos del Potencial Humano: reiki, taichí (“ki” en japonés, “chí” en chino significan “energía”), yoga, Energía Humana y Universal, Meditación Transcendental, Kryon, etc.
En ellos hay que distinguir su condición de psicotecnia y su ideología. Sus recursos psicotécnicos (ejercicios respiratorios, gimnásticos, etc.) suelen ser el anzuelo para que sus practicantes terminen por picar en su ideología de sectas de NE, generalmente con raíces budistas, hindúes y taoístas.

De todos o de casi todos puede afirmarse lo dicho por el Comité Doctrinal de la Conferencia Estadounidense de Obispos Católicos en un documento sobre el reiki: “Carece de credibilidad científica”, “es incompatible con la doctrina cristiana”.
El panteísmo, vigente en el hinduismo desde el siglo VIII a. C., identifica lo divino, Átman-Brâhman, lo Uno Todo, con el prana, palabra sánscrita que significa la esencia del éter, elemento inmaterial y difuso por todo el universo y como su “alma” (= átman en sánscrito).
Por eso, en el hinduismo y en sus sectas, en el yoga y en tantos Métodos del Potencial Humano y en general en NE, los ejercicios de respiración diafragmática o profunda tienen una finalidad fisiológica (una mejor oxigenación de las células) y sobre todo, teologal, a saber, aspirar o respirar más y mejor lo divino para lograr el endiosamiento propio hasta en el plano fisiológico.
Hasta el siglo XX se creía que el éter llenaba todos los espacios vacíos moleculares e interplanetarios y que era necesario para la transmisión de las ondas electromagnéticas.
Pero la física moderna (Einstein, etc.) lo ha declarado innecesario e inexistente. ¿Por qué lo mantienen el hinduismo, el budismo, Nueva Era, etc.? Seguirá siendo una “creencia”, pero incompatible con la ciencia.
¿LA ENERGÍA DE LA NUEVA ERA, REALIDAD FÍSICA O SOLAMENTE INTRAMENTAL? 
La ciencia moderna entiende la energía (electromagnética, atómica, etc.) como algo “físico”, no “metafísico”, aunque no sea “material” en el sentido vulgar y de la física tradicional.

Los adeptos de la NE a veces piensan así, pero no necesariamente ni todos. He visto a personas de la Nueva Era abrazarse al tronco de algunos árboles, detenerse en determinados lugares del Camino de Santiago, realizar ritos a veces llamativos, etc., para apropiarse de su “energía cósmica”.
Ya no es raro oír que alguien dice a otra persona: “voy a enviarte energía positiva” en clave evidentemente de la Nueva Era, en vez del católico: “voy a pedir a Dios por ti, por tus necesidades”.

Más aún, el director del Instituto Gnóstico de Antropología de Burgos me reconocía que esta energía está concentrada también en el sagrario. Por eso visita las iglesias católicas y, aunque no cree en la divinidad de Jesucristo ni en su presencia real eucarística, mira hacia el sagrario con más intensidad que los católicos para apropiársela. Así sale enriquecido en armonía creciente consigo mismo, con los demás y con el universo, al mismo tiempo que se siente capaz de irradiar paz, ilusión e influjo benéfico para los demás.
Si se les pregunta, suele comprobarse que no se trata de una energía física, sino metafísica, simplemente mental, que no se detecta por medio de los detectores Geiger-Müller o similares. Por lo mismo su existencia depende de la creencia o fe, con efectos a veces sorprendentes por la eficacia misteriosa de las fuerzas ocultas de la mente, así como de los vericuetos del subconsciente y del inconsciente, sin posible demostración científico-técnica en un extraño sincretismo o mezcolanza de religiosidad, credulidad, autosugestión, irracionalismo y física moderna.
Para adaptarse a la psicología infantil y no infantil, la pedagogía catequética ha tratado siempre de aclarar las creencias religiosas acerca de lo divino mediante similitudes y comparaciones tomadas de los fenómenos naturales. Parece lógico que ahora se intente hacerlo desde la física moderna en la medida de lo posible. Pero una cosa es eso y otra muy distinta e inadecuada pretender convertir la física en teología, en religión.