https://www.youtube.com/watch?v=ng9xo85tt0Q&feature=share&fbclid=IwAR1wbsODJYo2wKf90ap7D2cpsu8Gc8l1vEUIbLONbJMJdMMFAcleZ67yE-E
"Las ideas de la Nueva Era son incompatibles con la fe de la Iglesia Católica" (Juan Pablo II, 18-05-93)
"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
martes, 9 de febrero de 2021
lunes, 2 de noviembre de 2020
El alcalde de Niza ordena el cierre de las iglesias tras el atentado islamista
Por Carlos Esteban | 30 octubre, 2020
Un seguidor de Mahoma mata a tres personas en una iglesia y, en reacción, el alcalde de la ciudad ordena el cierre de todas las iglesias, no de las mezquitas. Ahí está encerrada la razón por la que a Europa le espera probablemente un futuro de sumisión.
Olviden por un momento que el asesino de tres personas en una iglesia católica es musulmán. Olviden, solo por mor del argumento, los principios del islam, su historia, sus mandamientos, su filosofía; imaginen que es cualquier religión, cualquier fe. Imaginen que se trata de adoradores de la diosa Kali o parsis, da igual. Lo realmente relevante, lo significativo, lo que va a decidir nuestro destino como civilización es que ellos tienen algo por lo que morir y nosotros, no.
Cerrar las iglesias, de hecho, es una perfecta prueba de sumisión a todo lo que representa religiosamente el perpetrador del crimen.
En absoluto insinuamos que sea representativo de su fe el crimen que ha cometido, aunque, desde luego, es sencillamente inimaginable el caso contrario hoy. Pero lo evidente es que cerrar los templos de los ‘infieles’ debe de haberles complacido.
No son dos religiones en pugna; es una religión contra una nada. Es un conflicto entre quienes tienen algo por lo que morir y quienes ven en la muerte lo peor que puede sucederles, el mal que hay que evitar a toda costa, a costa de la sumisión, de la rendición, de la vergüenza, de lo que sea.
En nuestro país, España, asistimos impávidos y muy quietos a las más arbitrarias, desmedidas, inconstitucionales, ineficaces y liberticidas medidas de un gobierno que está destruyendo metódicamente las garantías democráticas y nuestra estructura económica. Y todo por una probabilidad ínfima de morir a causa de un virus (lo de “ínfima” no es negacionismo mío: mire las cifras oficiales y haga usted mismo los cálculos).
El error fundamental de nuestro tiempo es contar solo con lo cuantificable. Si nos fijamos en eso, podemos ver que (aún) somos en nuestras tierras mucho más que los abanderados de la ajena religión, que somos mucho más ricos, mucho más avanzados, con instituciones y leyes y tecnología mucho más sofisticadas. ¿Qué tenemos, entonces, que temer?
Todo, porque lo que en última instancia va a decidir el futuro no es la riqueza de medios de que se disponga, sino la voluntad de luchar. Y Occidente ha perdido la suya cuando perdió la fe que le daba su sentido.
(https://infovaticana.com/2020/10/30/el-alcalde-de-niza-ordena-el-cierre-de-las-iglesias-tras-el-atentado-islamista/?fbclid=IwAR3YlSctGaNVaES4VZaEwizqayxgOwS18HaOuNhhf-VUd43nv12juCnVq8c)
domingo, 11 de octubre de 2020
Elogiar a un asesino, torturador y racista que maltrataba a homosexuales: ¿el progresismo era esto?
Pablo Iglesias ensalza al Che Guevara en un polémico comentario en Twitter
La izquierda tiene la odiosa costumbre de llamar “fascista” a todo el que le lleva la contraria, pero a menudo esa izquierda es tan detestable como el fascismo.
Pablo Iglesias ensalza al Che Guevara y le cae un chaparrón de críticas
Ayer el comunista Pablo Iglesias, vicepresidente del Gobierno de España, dio una nueva prueba del común denominador violento y totalitario que existe entre el fascismo y el comunismo. Sin ningún rubor, el jefe de Podemos se lanzó a ensalzar al Che Guevara, un canalla que dijo ante la ONU “sí, hemos fusilado, fusilamos y seguiremos fusilando”, en referencia a los fusilamientos de presos políticos que él mismo ordenó -como reconoció en 1959- en la prisión de La Cabaña, donde ejerció como un frío y sanguinario torturador y verdugo.
Este polémico tuiteo ha tenido casi 14.000 contestaciones, y de sus casi 12.000 retuiteos, más de 5.000 han sido con cita, unas cifras que evidencian la avalancha de críticas que ha recibido Iglesias por ese comentario. Se han acabado los tiempos en los que ensalzar a asesinos comunistas no tenía contestación.
¿Ayudar a instaurar una dictadura es liberar a un pueblo?
Ese miserable, al que Iglesias identifica con la “liberación de los pueblos”, ayudó a instaurar una dictadura comunista que lleva 61 años violando los derechos humanos de los cubanos, y sumiéndoles en la opresión y la miseria. Identificar eso con la libertad es tan cínico y repulsivo como lo sería decir que Hitler era un antirracista, pero está claro que no hay una mentira lo bastante gorda como para que un comunista tenga reparos de decirla.
Los violentos métodos del Che contra los homosexuales
Hay que recordar que entre los presos políticos de La Cabaña había homosexuales, a los que el Che pretendió reeducar a base de castigos rigurosos. Un homófobo en grado criminal, al que le hace palmitas un dirigente de extrema izquierda que, casualmente, presentó un programa en un canal de televisión de una dictadura islamista, Irán, que ahorca a los homosexuales en grúas, algo sobre lo que Iglesias nunca ha dicho ni pío. Al final, todo encaja.
Los comentarios racistas escritos por el Che
Por si no bastaba con lo anterior, el Che era también un racista que se llevaba mal con los negros. En su libro “Notas de viaje: diarios de motocicleta” (1951) él mismo escribió lo siguiente:
“Los negros, los mismos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño, han visto invadidos sus reales por un nuevo ejemplar de esclavo: el portugués. Y las dos viejas razas han iniciado una dura vida en común poblada de rencillas y pequeneces de toda índole. El desprecio y la pobreza los une en la lucha cotidiana, pero el diferente modo de encarar la vida los separa completamente; el negro indolente y soñador, se gasta sus pesitos en cualquier frivolidad o en “pegar unos palos”, el europeo tiene una tradición de trabajo y de ahorro que lo persigue hasta este rincón de América y lo impulsa a progresar, aun independientemente de sus propias aspiraciones individuales.”
Imaginemos un momento lo que diría la izquierda si un político de derechas ensalzase a alguien con el perfil criminal, odioso y perverso del Che. Sería la de San Quintín. Pero la izquierda cree tener patente de corso para ensalzar a los peores canallas de la historia. El hecho de ser comunistas les absuelve de toda culpa, porque según la particular forma de pensar que abunda en la extrema izquierda, si un comunista persigue, tortura y asesina a alguien, la culpa es de la víctima por “fascista”, aunque no lo fuese.
¿Esto es lo que ampara el centro-izquierda bajo el paraguas progresista?
Los que tendrían que explicar ahora si se sienten cómodos con esa forma de pensar son los izquierdistas que se consideran moderados, los que creen que bajo el paraguas del “progresismo” caben desde los socialdemócratas hasta los comunistas totalitarios, aunque estos últimos sean enemigos declarados de la democracia. A ningún político de la derecha democrática en su sano juicio se le ocurriría entablar alianzas con un nazi, pero con la izquierda no pasa eso. Prueba de ello es que los socialistas no tienen reparos en gobernar junto con los fans de Lenin en España. Al final cabe preguntarse: ¿eso que llaman “progresismo” era esto? ¿Para que la izquierda nos dé el carnet de demócratas, de tolerantes y de guays tenemos que sonreír cuando un comunista elogia a un asesino, torturador, racista y homófobo como el Che? Pues que esperen sentados.
miércoles, 7 de octubre de 2020
Los socialistas intentaron impedir la condena de los crímenes comunistas por parte de la UE
Algunos partidos socialistas son antiguos partidos únicos de varias dictaduras
@ElentirVigoVie 4·10·2019 · 7:06 2
La condena por parte de la UE de los crímenes del nazismo y del comunismo, aprobada el 19 de septiembre y silenciada por casi todos los medios españoles, estuvo a punto de ser muy diferente.
La UE condena los crímenes del comunismo y los fans de la ‘memoria histórica’ se enfadan
Los más de 100 millones de muertos que causó el comunismo, divididos por países
Un texto que condena los crímenes del nazismo y del comunismo
Como ya indiqué aquí ayer, el texto aprobado (se puede leer aquí) recuerda que “los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa, genocidios y deportaciones y fueron los causantes de una pérdida de vidas humanas y de libertad en el siglo XX a una escala hasta entonces nunca vista en la historia de la humanidad”, y además “condena en los términos más enérgicos los actos de agresión, los crímenes contra la humanidad y las violaciones masivas de los derechos humanos perpetrados por los regímenes comunista, nazi y otros regímenes totalitarios“. Se trata de un mínimo acto de Justicia, puesto que tanto el nacional-socialismo como el comunismo instauraron regímenes totalitarios que mataron a millones de personas, violando sistemáticamente los derechos humanos más básicos. Todas las víctimas, tanto las del nazismo como las del comunismo, merecen el mismo reconocimiento. Sin embargo, algunos eurodiputados parecían no pensar lo mismo.
Los socialistas quisieron borrar toda mención de los crímenes del comunismo
Esa condena expresa del comunismo aparecía en la propuesta de resolución presentada por el grupo popular y en la presentada por el grupo conservador (esta última impulsada en su mayoría por eurodiputados polacos). Sin embargo, el grupo socialista, en el que se encuadra el PSOE, presentó una propuesta distinta, en la que desaparecían la mayoría de las menciones al comunismo y se borraba toda mención a los crímenes comunistas. Además de desaparecer esa condena expresa a los crímenes comunistas, en este texto de los socialistas se hablaba de “los crímenes cometidos por las dictaduras estalinista, nazi y de otro tipo”. Así mismo, se pedía la prohibición de los “grupos neofascistas y neonazis”, pero no de los grupos que promueven otras ideologías totalitarias. Desaparecía también el reproche a Rusia por ensalzar el régimen soviético.
En el grupo socialista hay antiguos partidos únicos de dictaduras comunistas
Este texto alternativo fue promovido por las eurodiputadas Kati Piri, del Partido Labortista holandés, e Isabel Santos, del Bloco de Esquerda portugués, en nombre de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, a la que curiosamente no pertenece ese partido portugués. Y es que el Bloco de Esquerda es un partido comunista trotskista adscrito al Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea, que sigue agrupando en su seno a varios partidos comunistas, entre ellos Die Linke, la actual marca electoral del antiguo partido único de la Alemania Oriental. Además de eso, hay que señalar que en el propio grupo socialista hay varios partidos que hoy se dicen socialdemócratas pero derivan de antiguos partidos únicos de dictaduras comunistas. Como ya recordé aquí en mayo, esto fue lo que ocurrió con los partidos únicos de Albania, Alemania Oriental, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Montenegro (donde ese partido ha seguido en el poder desde la caída del comunismo en 1991) y Polonia.
El PSOE ya se opuso en 2006 a que el Consejo de Europa condenase los crímenes comunistas
No es la primera vez que los socialistas europeos se muestran reticentes a condenar los crímenes del comunismo. Cuando la Asamblea Plenaria del Consejo de Europa aprobó la Resolución 1481 condenando los crímenes del comunismo (se puede leer aquí) el 25 de enero de 2006, el PSOE y otros socialistas europeos se opusieron a esa condena, alineándose con los representantes comunistas. En un claro ejemplo de cinismo, tres meses más tarde los socialistas españoles declaraban 2006 como “año de la memoria histórica”, una memoria de la que habían excluido poco antes a los millones de víctimas de los genocidios perpetrados por las dictaduras comunistas.
En 2009 los socialistas también intentaron borrar la mención de esos crímenes
El 2 de abril de 2009, el Parlamento Europeo aprobó una resolución “sobre la conciencia europea y el totalitarismo” (se puede leer aquí) que afirmaba: “Europa no estará unida hasta que no sea capaz de establecer una visión común sobre su historia, reconozca el nazismo y el estalinismo y los regímenes fascistas y comunistas como un legado común, y lleve a cabo un debate honesto y en profundidad sobre todos los crímenes perpetrados por todos estos regímenes en el siglo pasado”. El texto señalaba, así mismo, “su convencimiento de que el objetivo final de la divulgación y de la evaluación de los crímenes perpetrados por los regímenes totalitarios comunistas es la reconciliación”. Los socialistas presentaron un texto alternativo que no sólo borraba toda mención a los crímenes comunistas, sino que además afirmaba que “a pesar de ciertas analogías, el nazismo y el estalinismo tuvieron un carácter esencialmente distinto“, una afirmación indignante que se refiere a dos regímenes totalitarios que exterminaron a millones de personas. Algunos eurodiputados socialistas protestaron contra la equiparación del nazismo y del comunismo, incluso tachándola de “relativismo político”. Y luego esos mismos socialistas son los que vienen repartiendo carnets de demócrata y exigiendo a otros que condenen el franquismo, mientras ellos se niegan a condenar los regímenes totalitarios comunistas, que fueron mucho peores que el régimen de Franco.
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Foto: Imagen de la película polaca ‘Katyn’ (2007) que muestra la masacre de 22.000 oficiales, policías, funcionarios, sacerdotes e intelectuales polacos a manos de los soviéticos en abril y mayo de 1940.
(https://www.outono.net/elentir/2019/10/04/los-socialistas-intentaron-impedir-la-condena-de-los-crimenes-comunistas-por-parte-de-la-ue/)
lunes, 6 de julio de 2020
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viernes, 22 de mayo de 2020
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