"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta fundadores de sectas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fundadores de sectas. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de febrero de 2013

Líder de secta ufológica "Ashram Shambala" condenado por manipular física y sicológicamente a sus adeptos



Fundador de secta ufológica "Ashram Shambala"

La aparición, cada vez más frecuente, de pseudo-iluminados fundadores de sectas, hace imperiosa la educación religiosa de la población, toda vez que estos falsos mesías, verdaderos psicópatas, se aprovechan de la credulidad de personas con escasa formación y con carencias de todo tipo. Los fundadores de sectas, falsarios e inescrupulosos, no dudan en presentarse como los "salvadores" y "mesías" que solucionarán todos los problemas de la gente, pero en realidad lo único que hacen es alimentar su vanidad ególatra, engordar sus cuentas bancarias, y satisfacer sus bajas pasiones, a costa de los incautos y desprevenidos.
Es imperiosa la necesidad de formación en el campo religioso católico, para prevenir a los fieles acerca de los Nuevos Movimientos Religiosos y de sus fundadores, verdaderos "lobos con piel de oveja" (cfr. Mt 7, 15-20).
Presentamos la siguiente información acerca del caso según fue publicada en diversos medios digitales.

El fundador de la secta "Ashram Shamabla" y auto-proclamado “dios extraterrestre de Sirius" fue condenado en Rusia por manipulación física y psicológica de sus adeptos.

Jueves 07 de Febrero de 2013 



El fundador de la secta “Ashram Shambala”, Konstantin Rudnev, que desde 1989 logró atrapar a miles de personas de toda Rusia, fue condenado hoy a 11 años de cárcel.

La Justicia acusaba al autoproclamado “dios extraterrestre de Sirius” de haber creado una formación que atentaba contra la integridad y los derechos de sus miembros, así como abusos sexuales y tráfico de estupefacientes.

Rudnev ya estuvo en el punto de mira de los investigadores rusos en varias ocasiones, que le arrestaron en 1999, 2004 y 2008, pero siempre se vieron obligados a dejar en libertad al “mesías” por falta de pruebas, pues los adeptos de la secta se negaban rotundamente a prestar declaraciones contra su líder.

El propio “salvador del mundo”, como el mismo se definía, no se declara culpable y está decidido a recurrir la sentencia, según su abogado.

“El veredicto no fue del todo objetivo”, dijo el letrado de Rudnev, Alexander Nezhinski. En su opinión, el juez no tuvo en cuenta las pruebas de la inocencia de su cliente, presentadas por la defensa.

La secta “Ashram Shambala” fue creada en la localidad rusa de Novosibirsk antes de la caída de la Unión Soviética, en 1989. En poco tiempo la organización abrió “filiales” en casi una veintena de regiones rusas, incluidas Moscú y San Petersburgo.

Para reclutar a adeptos, Rudnev y sus cómplices organizaban clases de yoga, donde seleccionaban a los alumnos más influenciables y comenzaban a “trabajar” con ellos.

En poco tiempo, los seguidores de “Ashram Shambala” renunciaban a sus lazos sociales y abandonaban sus casas para comenzar una nueva vida dedicada a su líder en apartamentos regentados por la secta, donde, como evidencian algunas grabaciones, en más de una ocasión se organizaban orgías entre miembros de la hermandad.

Según algunos datos, la secta reunió en veinte años entre 10.000 y 30.000 adeptos, la mayoría de ellos jóvenes entre 18 y 30 años.

La historia de “Ashram Shambala” no terminará con la encarcelación de su fundador, considera Oleg Zaev, director del Centro para la lucha con organizaciones sectarias en Novosibirsk.

“Los que estuvieron en “Ashram Shambala” recibieron una formación que les permite independizarse. Estas personas abren escuelas de masaje erótico, de danza, de yoga, etc. Y no tienen por qué hacer pública su relación con el “maestro” (Rudnev). Pueden perfectamente desarrollar sus actividades por separado, pero mentalmente alabar al líder”, explica Zaev.

Con el “extraterrestre de Sirius” entre rejas sus ideas continuarán vivas. Los seguidores de Rudnev seguirán reclutando a nuevos adeptos, advierte el experto.

Para proteger a la población, Zaev propone mejorar el nivel de la educación en materia religiosa y enmendar la legislación.

“Por una parte, hay que mejorar el nivel de la educación de los ciudadanos en asuntos religiosos y, entre otras cosas, incluir clases de religión en las escuelas. Al mismo tiempo, hay que dar a conocer a la población las principales técnicas que utilizan los estafadores en el ámbito religioso y psicológico”, asegura.

También hay que introducir en el Código Penal de Rusia un artículo referente a los “métodos de la manipulación de la mente”.

“No digo que eso acabe con el problema, pues para su solución hay que organizar una educación religiosa de ciudadanos e inmunizar su espíritu, pero la situación se estabilizará”, concluyó.

martes, 29 de enero de 2013

Puerta del Cielo, Secta ufológica de muy alta peligrosidad



 

“Puerta del Cielo” o “Heaven’s Gate” es una secta ufológica fundada en la década de los ‘70 por Marshall Applewhite y Bonnie Nettles.
Applewhite convenció a 39 de sus seguidores que debían suicidarse a fin de alcanzar una utópica e irracional “fase post-humana” (sic). Esta fase evolutiva de la especie humana se lograría ascendiendo al cielo (físico, no el el cielo espiritual de la religión cristiana) mediante una nave espacial que ellos creían que se encontraba detrás del cometa Hale-Bopp. Para poder “subir” a la nave que los conduciría al cielo físico –el espacio fuera de la tierra-, debían suicidarse, puesto que no existía otro método para escapar de la tierra.
El delirio de los fundadores de la secta “Heaven’s Gate” llegó al extremo de auto-proclamarse los profetas enviados por Dios para anunciar la Segunda Venida de Cristo. Sin embargo, el relato original de la secta debió ser modificado a causa del fallecimiento de Bonnie Nettles por neoplasia hepática: ya no debían anunciar la venida de Cristo, sino que debían escapar de la tierra –en peligro inminente de catástrofes, según ellos- en una nave espacial, para así asegurarse un lugar en el cielo, lo cual estaría acompañado de una etapa evolutiva de la raza humana llamada “fase post-humana”.
El evento que aceleró el suicidio en masa fue la aparición del cometa Hale-Bopp: la fecha del suicidio colectivo fue establecida por el fundador de la secta, Applewhite, quien determinó que sería el 25 de marzo de 1997, día en que el cometa se encontraría en su punto más cercano a la tierra. La aproximación del cometa a la tierra fue entonces interpretada como la “señal celestial” que daba luz verde al suicidio en masa.
Los integrantes de la secta, algunos de los cuales ingresaron a mediados de los ’70, renunciaban a sus bienes materiales, llevaban una vida privada de placeres, al tiempo que todo era compartido con la comunidad.
Todos creían a pie juntillas los delirios ufológicos y apocalípticos del fundador de la secta, Marshall Applewhite: para los integrantes de la secta, los ovnis eran conducidos por seres que trataban de llevar a la humanidad a realizar un suicidio colectivo en el momento oportuno; por medio de este suicidio, las almas entrarían en una fase de hibernación que duraría hasta que el alma fuera injertada en un representante del nivel sobrehumano, quien pilotaría la nave escondida tras Hale-Bopp.
A pesar de lo extravagante del relato, originado en el delirio psicopático propio de los fundadores de sectas, los integrantes de la Puerta del Cielo creyeron hasta el fin tales teorías bizarras y peligrosas, y para demostrar su convicción y su “felicidad” previa al estadio de sobre-humano, se filmaron unos a otros días antes del suicidio, dejando mensajes póstumos en los que expresaban su alegría por el paso que estaban a punto de dar.
El suicidio se llevó a cabo  el 26 de marzo de 1997 en una mansión ubicada en la localidad del municipio “Rancho Santa Fe”, al norte de San Diego, en el estado de California. Los suicidas emplearon un cóctel compuesto por el barbitúrico llamado fenobarbital, mezclado con jugo de manzana y vodka. Tras su muerte, la policía y los detectives encontraron todos los cadáveres -39 en total, 21 mujeres y 18 hombres- acomodados en camarotes, cubiertos con mantas púrpuras; todos sin excepción portaban además un mismo uniforme negro con un distintivo que decía: “Puerta del Cielo – Equipo de salida” (sic). equipaje y dinero como “derechos de alquiler” para su cuerpo, al cual lo consideraban sólo como un “contenedor” temporal del alma, al tiempo que “vehículo” necesario para realizar el viaje supra-estelar. Algunos, luego de beber el cóctel, se colocaron bolsas plásticas en sus cabezas para provocar asfixia.
Lo peor de todo es que sólo cuatro meses después del suicidio colectivo, surgió un “continuador” del delirio sectario, Chuck Humphrey, seguidor de la secta durante 22 años, quien se ha auto proclamado su sucesor, sin cambiar en nada la antigua doctrina suicida, tal como se revela por sus declaraciones: “Mientras esté todavía aquí, tengo encomendado compartir mi información sobre el Próximo Nivel con todos aquellos que quieran tener la oportunidad de sobrevivir al desastre que se avecina”, escribe Humphrey en sus recién diseñadas páginas de Internet. Estas muestran gráficamente cómo se produce la transformación de uno de sus miembros en extraterrestre.
De hecho, el único superviviente del ritual suicida, Rio Diangelo, sobrevivió porque eso fue lo que decidió el líder de la secta, Applewhite, con el objetivo de continuar con el delirio sectario después de su muerte.
Los fundadores de sectas, no contentos con el daño hecho en vida, dejan sucesores para que continúen provocando daños de todo tipo a la especie humana.


Documental sobre la secta "Puerta del cielo":
"El informe final"

viernes, 28 de diciembre de 2012

Luego del falso apocalipsis del 21 de diciembre, las sectas ufológicas y apocalípticas entran en un nuevo delirio sectario: la "disociación cognitiva"




"Disociación cognitiva" es un término inventado por el psiquiatra León Festinger, para buscar una explicación psicológica a los desvaríos de los fundadores de sectas, cuando estos formulan prediciones, vaticiones, profecías, de tipo generalmente catastróficos, y estos no se cumplen. En tales situaciones, los fundadores de sectas aplican un esquema bien conocido: por un lado, describen al mundo y a los que se encuentran fuera de la secta, como inmersos en una situación de extremo peligro, o de catástrofe inminente, o de maldad inconmensurable, o cualquier situación dramática y amenazadora; por otro lado, se presentan ellos mismos, los fundadores de las sectas, y las sectas mismas, como el "lugar de salvación", en el que podrán estar a salvo de la locura, de la maldad, de la ignorancia del mundo: lo único que tiene que hacer el pobre desdichado que quiera "salvarse", es aceptar sin dudar, ni por un instante, acerca de la bondad sin límites y de la profundísima sabiduría del líder de la secta y,por supuesto, entrar en la secta, luego de donar, obviamente a la secta, todas sus pertenencias. 
El psiquiatra León Festinger se basó en un sonado caso, que tuvo repercusión mundial, ocurrido el 21 de diciembre de 1954, en Chicago, EE. UU., cuando la ocultista Dorothy Martin, luego de anunciar el fin del mundo y la llegada de una flotilla de ovnis con la nave nodriza a la cabeza que rescataría a los miembros de su secta y los pondría a salvo, tuvo que anunciar, al fallar obviamente su "profecía", que los ovnis no habían aterrizado porque habían decidido "perdonar" al mundo y no destruirlo, al comprobar la ferviente fe de los seguidores de Dorothy...
Es decir, el psiquiatra León Festinger acuña el concepto de "disonancia cognitiva" para explicar el penoso estado mental -y espiritual- de los fundadores de sectas, que en su delirio sectario se presentan como los salvadores mesiánicos si se unen a ellos, y que al no cumplirse las supuestas profecías, se ven obligados a "cambiar" el mensaje original, inventando la "solución" que se les ocurra. Si consideramos que todos estos pensamientos, mesiánicos, contradictorios, de salvación-condenación, de catástrofe inminente-tiempo de salvación prolongado, y así por el estilo- suceden sin pausa en las mentes de una misma persona -el fundador de la secta-, y que todo esta invención fantástica no tiene el menor asidero con la realidad, nos daremos cuenta que estos fundadores de sectas son más bien dignos de compasión que de condena. Aunque deberían ser recluidos en un psiquiátrico, por el bien de muchas almas incautas.
Ofrecemos el siguiente artículo, para esclarecer un poco el panorama, considerando que las sectas ufológicas y apocalípticas, responsables de la psicosis del fin del mundo, anunciadas para el 21 de diciembre, entraron en la segunda fase de la disociación cognitiva: la explicación de porqué el fin del mundo anunciado no ocurrió...

Pese a la atención que han recibido las predicciones sobre el fin del mundo basadas en el calendario maya, la vida en la Tierra sigue su curso sin más. ¿Qué harán ahora los que creían que todo se iba a acabar este 21 de diciembre? Se lo pregunta la BBC, y contesta uno de sus redactores, Jon Kelly. Según explica, en el transcurso de la historia, el fin del mundo ha sido pronosticado en numerosas ocasiones y, en cada una de ellas, un grupo de fervientes creyentes ha quedado decepcionado ante la ausencia de muerte y destrucción.
En esta última ocasión, miles de personas habían tomado precauciones en todo el planeta. En la provincia china de Sichuan se informó de la compra masiva de velas. En Rusia, se disparó la venta de fósforos y comida en lata, y el primer ministro Dimitri Medvedev urgió a sus conciudadanos a mantener la calma. Por su parte, las autoridades francesas tuvieron que lidiar con decenas de personas que se acercaron a una montaña de la pequeña localidad de Bugarach, convencidos de que unas naves voladoras iban a rescatar a los seres humanos allí concentrados.
Lo cierto es que nada de esto es nuevo. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha estado fascinada con el fin del mundo. Los habitantes de Roma fueron presa del pánico ante las predicciones que aseguraban que su ciudad sería destruida en el año 634 a.C. y el temor al nuevo milenio se propagó por Europa ante la llegada del año 1000 d.C.
Ya en nuestros días, los seguidores de las profecías de Nostradamus se prepararon para el advenimiento del "Rey del Terror" en 1999. Mientras, el telepredicador estadounidense Pat Robertson pronosticó que "algo similar a un ataque nuclear" ocurriría a fines de 2007. Por su parte, el predicador radiofónico californiano Harold Camping ha establecido una fecha para el fin del mundo en por lo menos seis ocasiones, siendo la última el pasado 22 de octubre.
Para aquellos que creían en sus predicciones, darse cuenta de que la vida seguía su curso tras el supuesto día del apocalipsis debió ser una experiencia traumática. Según explica Lorne Dawson, experto en sociología de la religión de la Universidad de Waterloo, en California, los grupos que han pronosticado el fin del mundo suelen seguir adelante sin problema una vez se incumplen las profecías.
De los 75 grupos identificados por Dawson que predicaban el fin del mundo, todos excepto seis continuaron existiendo después de que la catástrofe no se materializase. De hecho, algunos incluso han ganado adeptos. Los Testigos de Jehová han esperado el apocalipsis en varias ocasiones y cuentan con siete millones de seguidores. La Iglesia Adventista del Séptimo Día tiene unos 17 millones de miembros en todo el mundo. Este grupo surgió del movimiento milenarista, cuya fallida predicción del fin en 1844 se conoció como "La gran decepción".
"Cuando la profecía falla"
Uno de los mejores estudios sobre estos casos es "Cuando la profecía falla", en el que el psicólogo Leon Festinger explica cómo él y sus estudiantes se infiltraron en un grupo que pensaba que el mundo se iba a acabar y que iban a ser rescatados en un platillo volador. Cuando las naves espaciales no llegaron, el líder del grupo aseguró que sus seguidores que habían "irradiado tanta luz" que Dios había perdonado al planeta. Entonces, los apocalípticos se dedicaron a dar a conocer la buena noticia entre los no creyentes, en lo que para Festinger fue un claro caso de disonancia cognitiva.
En un ejercicio similar, el psiquiatra Simon Dein pasó un tiempo con miembros de la comunidad judíaJabad-Lubavitch en Stanford Hill, en el norte de Londres. Durante años, los integrantes de esta organización creyeron que su líder espiritual, Menachem Mendel Schneerson, conocido como "ElRebe", era el mesías. Según sus creencias, él anunciaría el fin de la civilización y los guiaría a una nueva era. Su fe sería puesta a prueba en 1994, cuando el "El Rebe" murió.
"Yo estaba allí cuando falleció", explica Dein. "Lloraban, se lamentaban, no podían aceptarlo, no podía morir; ¿iba a manifestarse?". Pero pese a todo, los miembros de la comunidad no abandonaron su sistema de creencias y se dividieron entre los que creían que "El Rabi" seguía vivo pero no podía ser visto y los que pensaban que, de que algún modo, regresaría de la muerte. "Hay mucha tensión entre los que creen que está muerto y los que creen que está vivo, pero su fallecimiento no parece haber disminuido el número de seguidores", explica Dein.
Según Lorne Dawson, las 200 familias de la comunidad Jabad-Lubavitch de Stanford Hill contaban con uno de los rasgos imprescindibles para mantener al grupo unido tras un fallido apocalipsis: un fuerte sentimiento de comunidad. "Si el grupo ha estado cohesionado y libre de disidencia, puede seguir adelante", explica. Dawson también cree que es importante la presencia de un liderazgo fuerte que pueda dar una explicación. "Si la racionalización llega pronto, el grupo puede soportar que los ridiculicen desde afuera", asegura.
Cambio de fecha
Cuando pasa la fecha señalada, la mayoría de los grupos que creen en el fin del mundo suelen adaptarse a la realidad sin más. Muchos líderes lo que hacen es dar una nueva fecha para el apocalipsis. Otros se disculpan ante sus seguidores por haberse equivocado de día. Tristemente, algunos toman medidas más drásticas. En 1997, 39 miembros de la secta Heaven's Gate (Puerta del Cielo) se quitaron la vida, creyendo que así se subirían a una nave espacial que seguía la estela del cometa Hale-Bopp.
Pero pese a estos casos trágicos, la mayoría de los grupos que creen en el fin del mundo suelen adaptarse a la realidad sin más. "Cuando se ha invertido tanto en una creencia, se tiene un interés en conservar algo de ella", asegura Philip Jenkins, historiador de las religiones de la Universidad Baylor, en Texas, EE.UU. Según Jenkins, la atracción que despiertan los líderes que predican un cataclismo va más allá del contenido de sus profecías.
"Es una especie de rechazo a la manera en la que el mundo está hecho. Tiene que ver con la necesidad de imaginar algo mejor. Cuando se hace evidente que el nuevo orden no va a llegar, siempre se encuentran maneras de ajustar el mensaje", afirma Jenkins. Parece que los que pronosticaron el fin del mundo para este 21 de diciembre deberán hacer precisamente eso.
(extraído de: https://mail.google.com/mail/ca/?ui=2&ik=b922bf007d&view=lg&msg=13bcd3411307dc0c )