"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
Mostrando entradas con la etiqueta gurús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gurús. Mostrar todas las entradas

martes, 31 de marzo de 2020

Los que se aprovechan del coronavirus: sectas, gurús y pseudoterapeutas.

Qué es el coronavirus Covid-19 o neumonía de Wuhan y cómo se contagia
FUENTE: Aleteia

Reproducimos a continuación un artículo publicado en Aleteia, escrito por Miguel Pastorino, integrante de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas (RIES).

La Organización Mundial de la Salud está colaborando estrechamente con expertos mundiales, gobiernos y asociados para ampliar los conocimientos científicos sobre el nuevo virus, asesorando a los países y a las personas sobre las medidas para protegerse y prevenir la propagación del Corvid-19, a la vez que las autoridades sanitarias de los países afectados están tomando medidas basadas en la evidencia científica y los ciudadanos en general han mostrado un positivo rostro de solidaridad y responsabilidad con el bien común.

La opción por el autoaislamiento y seguir los cuidados recomendados en medio de la crisis está mostrando un rostro de solidaridad y fraternidad que no lo paraliza el miedo, sino que nos compromete en gestos cotidianos con una actitud de colaboración responsable. Pero no todos lo viven de esta manera, ya que todos los grupos, sean religiosos o no, que tienen un discurso apocalíptico, que alimentan teorías conspirativas, fomentan el miedo y la búsqueda de salidas irracionales a la crisis.

A esto se le agrega el incontable número de pseudoterapeutas y gurúes de moda que enseñan a la gente recetas “mágicas” para no contagiarse, desestimando el seguimiento de las recomendaciones sanitarias y sembrando la sospecha sobre las ciencias biomédicas. Como en cada epidemia, catástrofe natural, crisis social o económica, aparecen las sectas y los “profetas del fin del mundo” avisando que “ya estaba escrito” y que “estos son los signos de que se acerca el fin”.

Además, ahora pueden amplificarse a través de las redes sociales llegando a un público impensable hace tan solo unas décadas. Mencionaremos brevemente las tendencias que más se han visto durante estos días: fundamentalistas bíblicos, paranoicos de las conspiraciones y gurús del pensamiento mágico.

Fundamentalistas bíblicos y falsas profecías

Iglesias neopentecostales en Brasil “ungían” a los fieles con aceite “consagrado por Jesucristo” que “inmuniza contra el Coronavirus” o invitaban a celebraciones del estilo “El poder de Dios contra el coronavirus”. Otros grupos comenzaron a retomar textos bíblicos sobre el fin de los tiempos donde hay alusiones a que sobrevendrán pestes, así como también guerras, hambrunas y grandes terremotos. Lo cierto es que en cada siglo hemos tenido alguna que otra epidemia, más de una catástrofe natural, guerras y hambre.

Pero cuando la gente está desesperada y con miedo a un futuro incierto, aparece la prédica que interpreta el presente y problemas nada extraordinarios, pero con las mismas imágenes simbólicas y genéricas que podrían interpretarse cualquier calamidad. Cualquier cosa puede usarse como símbolo para encontrar coincidencias, hasta se lo han atribuido a una profecía de Nostradamus. También en el campo de la astrología, donde algunos pretenden predecir cómo seguirá la situación según la influencia de los planetas, o quienes bajo supuestas interpretaciones de calendarios antiguos estaríamos cerca del fin. En estos días uno podría coleccionar profecías y anuncios de la llegada del Corona Virus.

Paranoicos de las teorías conspirativas

No faltaron en las redes sociales quienes ofrecían contar “la verdad” sobre el virus y comienzan a aparecer los “Illuminati”, “Los amos del mundo”, “El Vaticano”, “La Masonería” y un sinfín de supuestos culpables que en un plan de reducción de la población mundial serían los creadores del virus. A esto se le agregan relatos con teorías extraterrestres, profecías, y hasta un supuesto programa de los Simpson que en realidad era un montaje que circuló por redes sociales “profetizando” la llegada del virus.

La inmanejable cantidad de información falsa que circula en las redes sociales, sobre los temas más variados, permite que se llene de contenidos delirantes presentados como la última investigación científica o la revelación de un secreto que “los poderosos del mundo” no quieren que se sepa. Y es que son muy seductoras las teorías conspiratorias porque nos simplifican la complejidad de los problemas, ya que siempre hay un enemigo poderoso que tiene un plan detallado que está llevando adelante y así todo tiene sentido. Lo más aburrido para los “conspiranoicos” es la verdad, porque es siempre más compleja que las teorías de “buenos y malos” y seguro menos atractiva para contar.

Los gurús del pensamiento mágico

En el ambiente New Age y sus derivados, son incontables las personas que predican contra la medicina y que optemos por frenar el virus con ejercicios de meditación y pensamientos positivos, evitando así el contagio “gracias al poder de la mente”. Incluso los que enseñan la teoría pseudocientífica y mágica de la llamada “Ley de atracción”, pretenden que si uno se enferma es porque de alguna manera se buscó la enfermedad, ya que cada uno es quien crea su propia realidad.

La desesperación de las personas para protegerse los hace un blanco fácil de los manipuladores de turno que aprovechan la vulnerabilidad de una situación crítica para ofrecer recetas mágicas. En este tipo de literatura o conferencias se alimenta la desconfianza en los tratamientos médicos y se prometen “secretos” que vencen cualquier mal, porque en general enseñan que todos los problemas vienen solamente de nuestros pensamientos o de un desequilibrio de nuestro mundo emocional, incluso un virus. ¡Así de simple! ¡Así de absurdo!

La crisis como oportunidad

Una crisis como la que estamos viviendo es una auténtica oportunidad. A nadie le es ajeno que las situaciones de vulnerabilidad, el miedo y la inseguridad nos convierten en posibles víctimas de manipuladores que venden recetas mágicas e irracionales. No es casualidad que las sectas más controvertidas hayan surgido siempre en tiempos de crisis social y económica. Pero también es una gran oportunidad para fomentar el pensamiento crítico y la responsabilidad social con los temas sanitarios, valorando mucho más el trabajo de los profesionales de la salud.

La crisis se ha convertido también en una oportunidad Lo más aburrido para los “conspiranoicos” es la verdad, De hecho, la ciudadanía de varios países afectados ha mostrado con gran calidad humana que en una cultura que promueve el individualismo narcisista, la llegada de una pandemia es capaz de despertar también solidaridad y conciencia del bien común, del cuidado mutuo.

Muchos comenzaron a hablar de que compartimos el mismo mundo, de la “casa común”, en la que todos importan y donde aprendemos cuán responsables somos del bien de los demás, aunque no siempre lo tengamos presente. Y es que en crisis como estas es cuando redescubrimos que, como seres humanos, es más lo que nos une que lo que nos separa.

viernes, 25 de octubre de 2013

Los psicólogos advierten que potenciar las emociones positivas "tiene un límite" y que no existen atajos para ser feliz


La exaltación artificial de las "emociones positivas" por parte de las sectas 
constituye una herramienta psicológica
que desestructura a la persona ocasionando graves daños 
emocionales, psíquicos y físicos,
muchos de ellos, irreparables.

Hay que asumir "los sinsabores de la vida" sobre todo cuando son inevitables

LA FELICIDAD SE ENCUENTRA “BUSCANDO OTRAS METAS

   MURCIA, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Intentar potenciar el optimismo o las emociones positivas de una persona para que alcance la felicidad tiene un límite y no es siempre aconsejable, según el profesor de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, Gonzalo Hervás, quien asegura que "no hay atajos para ser feliz" y advierte que intentar alcanzar muy rápido ese estado de dicha y satisfacción "puede tener posteriormente alguna contraindicación".

   Así lo ha hecho saber Hervás, quien ofrecerá una charla sobre 'Los límites de la positividad' con motivo de las I Jornadas de Psicología Positiva que tendrán lugar los próximos 24 y 25 de octubre de 2013 en Murcia organizadas por el Colegio Oficial de Psicólogos de la Región y la Sociedad Española de Psicología Positiva.

   La positividad, entendida de una forma amplia, incluiría aspectos como ser optimista o la búsqueda del bienestar, entre otras cosas. Hasta ahora, incentivar esas cualidades era considerado por muchos psicólogos "un elemento clave del desarrollo humano y de las motivaciones", con multitud de virtudes, e incluso empleado en ocasiones en tratamientos para la depresión o para dejar de fumar.

   Todo ello, agrega Hervás, se basaba en la idea de que las emociones positivas son "un elemento dinamizador que permite que el funcionamiento general psicológico sea óptimo y hace más fácil superar problemas y desarrollar capacidades".

   Desde hace algunos años, los profesionales de la psicología e investigadores de esta disciplina han desarrollado estudios que tratan de poner "coto" y límites a esa positividad, y se plantean en qué condiciones puede no ser tan buena su aplicación. Se trata, según Hervás, de matizar los postulados que se daban por hechos y alcanzar un punto de equilibrio.

   En declaraciones a Europa Press, Hervás explica que la positividad puede desarrollarse de modo natural, con esfuerzo y determinación, aunque también con el apoyo de los psicólogos. Lo importante, explica, es que estos sentimientos se desarrollen de forma "progresiva" y equilibrada.

CASOS EN LOS QUE LA POSITIVIDAD ESTÁ CONTRAINDICADA

   Hervás señala que no se puede estimular las emociones positivas a todas las personas por igual, y pone como ejemplo a aquellos individuos que tienden a estados maniacos o eufóricos o que son muy impulsivos. Este subgrupo específico experimenta sensaciones positivas cuando no debería experimentarlas, y un exceso puede ser "disfuncional", por lo que hay que moderar su positividad.

   Los psicólogos también han descubierto que, cuando una persona tiene un nivel muy alto de emociones positivas y un nivel muy bajo de emociones negativas, se produce un "adormecimiento de la creatividad" e implica que la capacidad para asumir riesgos se "ve alterada".

   Por tanto, lo que a priori sería una combinación de emociones deseable por todo el mundo, al final, no lo es tanto en "determinadas situaciones", matiza Hervás, quien explica que, a lo mejor, el adormecimiento de la creatividad no tiene importancia para un jubilado, pero sí para una persona que esté en un ciclo activo de su carrera, porque se puede ver limitado en su desarrollo.

   También, agrega, se ha descubierto que hay determinadas emociones positivas que "no se deben sentir a toda costa, sino que tienen que estar basadas en la realidad".

   Hervás pone como ejemplo la autoestima, el orgullo, el optimismo o el enamoramiento, que pueden ser altos pero "no estar basados en una sensación verdadera y en una valoración objetiva de la situación o de las propias capacidades". En estos casos en la que la autopercepción no es objetiva, advierte, la persona puede sufrir una situación de desadaptación social.

   Explica que se trata de personas que, a lo mejor, en un momento de su vida han tenido una carencia fuerte de estos sentimientos, y aprovechan cualquier oportunidad "para saciar su necesidad, sin construir esos sentimientos sobre una base firme".

   Luego, intentan mantener ese castillo de naipes "de una forma artificial" y vienen los problemas, porque la persona "no quiere volver al estado previo, pero tampoco quiere abandonar esas sensaciones positivas, lo que genera disfunciones en el ámbito social". En un momento dado, cuando hay un fracaso fuerte, la persona "cae desde más arriba".

   En estos casos, aconseja la intervención de psicólogos profesionales, para desactivar de forma progresiva estas emociones Y creencias y llevar a cabo un "aterrizaje controlado" para evitar el "golpe". No obstante, advierte sobre la intervención de aquellas personas que son gurús sin formación psicológica y que, a veces, "no tienen tanta capacidad para ver estos procesos" y pueden estar "azuzando la bomba".

   El psicólogo profesional trata de llevar a cabo un "aterrizaje suave" del paciente para, a continuación, "volver a hacerle despegar con el motor bien armado", explica Hervás de forma metafórica.

   En los casos en los que hay un exceso de positividad que no es beneficioso, los psicólogos usan estrategias de comportamiento que "cortocircuitan esos estados excesivamente positivos". Para ello, se intenta que el paciente no preste atención a los sentimientos positivos, o recurren a recuerdos tristes o a anticipar consecuencias desagradables para graduar las emociones.

CASOS EN LOS QUE EL POSITIVISMO ES ÚTIL

   Con todo, Hervás destaca que el positivismo puede tener mucha utilidad en el tratamiento de muchos perfiles como el de la depresión, la ansiedad, el dolor crónico o la adicción al tabaco. En estos casos, los tratamientos con psicología positiva "ayuda mucho al autocontrol y a la recuperación de la motivación y la seguridad interior".

   Potenciar las emociones positivas, puntualiza, no quiere decir que se obvien las cuestiones negativas. "Hay que estar siempre abierto a experimentar los sinsabores que puedan surgir en el transcurso de la vida, y hay que asumir que vamos a tener épocas difíciles y de infelicidad", manifiesta.

   Es habitual, subraya, que las personas que pasan por un mal momento intenten no sentirse mal de forma artificial o mantenerse todo el tiempo en un buen estado de ánimo. En estos casos, las emociones negativas "se siguen generando pero simplemente se acumulan y no se expresan ni se procesan, lo que es tremendamente negativo para el estado psicológico e, incluso, físico".

   El problema, según este psicólogo, se produce cuando la meta de la felicidad está demasiado valorada, es decir, cuando una persona busca ser feliz más que cualquier otra cosa. En estos casos, advierte, el individuo tiene más probabilidades de ser infeliz. O dicho de otra manera, "cuanto más se busca la felicidad, menos se encuentra".

   En vez de buscar la felicidad de manera tan directa, Hervás aconseja tener otras "metas intermedias o motivaciones", que son las que en definitiva van a hacer sentir feliz. "La felicidad se encuentra cuando se buscan otras cosas de mayor calado, y no se puede ser feliz buscando ese objetivo de una forma demasiado inmediata".

   Recomienda tener "ilusiones que respondan a motivaciones personales, propias y profundas de cada uno". Es lo que se denominan "motivaciones intrínsecas" y que te hacen sentirte "tú mismo". Además, aconseja tener metas relacionadas con el desarrollo personal y profesional que sean accesibles, así como hacer cosas que aporten a la persona un sentido, es decir, que su vida se convierta en relevante para algo o para alguien.

   Ser feliz, ahonda Hervás, es un aprendizaje, "una carrera de fondo, nada inmediato". Las personas que han tenido modelos familiares "sanos y felices lo tienen más fácil". No obstante, hay personas que también lo logran "leyendo, con trabajo y con las herramientas que tienen a su alcance". Por último, reconoce que hay un grupo de personas que pueden necesitar "ayuda".

lunes, 15 de julio de 2013

Otra superchería de buscavidas sin escrúpulos, que intentan ganar dinero a costa de la credulidad de la gente: el "Respiracionismo"

Un nuevo "iluminado" del Respiracionismo asegura que lleva 5 años sin comer ni beber

por Luis Santamaría 

Se llama Kirby de Lanerolle, proviene de Sri Lanka (donde fue boxeador y campeón de tiro con rifle) y ahora quiere convertirse en el nuevo “gurú” del respiracionismo afirmando en numerosos medios de comunicación que lleva cinco años sin comer ni beber. Tal como explica Javier Peláez en su blog Cuaderno de Ciencias, alojado en Yahoo, se trata de algo “absurdo, sí… pero a la vez muy peligroso".
En Cuaderno de Ciencias, señala Peláez, “no nos cansaremos de ofrecer información sobre todo este tipo de pseudociencias y supercherías que, en algunos casos, pueden llegar a costar la vida a quienes las practican”, tal y como sucedió el año pasado cuando una mujer suiza falleció de inanición al intentar vivir sin comer siguiendo las enseñanzas de un faquir indostano llamado Prahlad Jani.
En los últimos años, esta estúpida terapia llamada Respiracionismo, que anima a sus seguidores a dejar de alimentarse y sobrevivir simplemente del aire y de la luz del Sol, se ha cobrado ya múltiples víctimas que, deslumbradas y seducidas por las afirmaciones extraordinarias de estos personajes, intentan lo surrealista.
Y esta semana la figura de Kirby de Lanerolle ha vuelto a la actualidad, puesto que se encuentra realizando una gira de conferencias para enseñar a más personas su forma de vida realizando charlas en las que ha llegado a afirmar que solo necesita para vivir “algo de viento y luz que le llega como vibraciones de Dios”.
Parecería innecesario advertir que el cuerpo humano no puede subsistir sin alimentarse y, además, en este mundo en el que el hambre extrema se ceba en más de mil millones de personas pobres, hacer negocio en torno a un supuesto modo de vida sin alimentos, es doblemente injusto.
Porque en el fondo estos casos de gurús y líderes espirituales con poderes sobrehumanos se basan simplemente en trucos de artificio, mentiras, engaños y un afán de protagonismo o de dinero fácil que son simplemente escandalosos. En el caso de Kirby de Lanerolle, que por cierto se presenta a sí mismo como un “exitoso empresario”, no es más que el reflejo de una búsqueda de promoción personal en pos de hacer negocio.
Es más, en los reportajes que durante esta semana ha conseguido, incluso ha reconocido que se ha alimentado en algunas ocasiones, aunque según él, tan sólo fueron siete comidas de 500 calorías en los últimos diez meses.
Carl Sagan solía decir: “Afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias”, y ese quizá es el problema real: apenas tenemos sentido crítico, y a veces ni siquiera sentido común, puesto que solemos dar por válidas las afirmaciones de todo tipo sin pedir a cambio pruebas y evidencias que las demuestren.
Otra de las cuestiones fundamentales en estos casos sorprendentes que llegan a los medios de comunicación es la falta de información verídica y sobre todo, completa. Pondremos un ejemplo realmente revelador acerca de una de las principales cabezas visibles de este movimiento respiracionista: Ellen Greve, conocida también con el alias de Jasmuheen, es probablemente el personaje más célebre de esta supuesta forma de vida sin alimentos.
Una australiana que durante la década de los 90 saltó a la fama afirmando que había alcanzado el máximo nivel en Reiki y que mediante la meditación podía experimentar canalizaciones sagradas de los “Maestros Ascendidos”. Cuando algunos periódicos le preguntaron por tres de las víctimas mortales que el respiracionismo había causado entre sus seguidores, Jashmuheen contestó que habían fallecido porque “no procedieron con integridad ni con la adecuada motivación”.
Sin embargo, y a pesar de estas polémicas muertes, su popularidad no hacía más que ascender entre aseveraciones tan arriesgadas como que la “fuerza vital había cambiado su ADN” permitiéndole vivir desde 1993 sin comer ni beber. Hasta tal punto llegó su fama que el prestigioso programa de televisión 60 minutes en su versión australiana la invitó a demostrar sus habilidades en directo, grabando un “reality show” frente a las cámaras y bajo la supervisión de expertos objetivos y profesionales médicos.
El fracaso fue estrepitoso. Apenas 48 horas después de comenzar el experimento los sanitarios informaron de que Ellen Greve ya mostraba altos síntomas de deshidratación y alta presión arterial. Los doctores tuvieron que detener la grabación de este piloto de televisión puesto que en los siguientes días la gurú se encontraba desfallecida y al borde del fallo renal.
Ellen Greve, lejos de aceptar este ridículo, continúa ganándose muy bien la vida como empresaria, vendiendo sus más de 30 libros, grabando documentales con sus experiencias respiracionistas y realizando conferencias por todo el mundo.
También Kirby de Lanerolle, es tan solo eso… otro buscavidas en busca de atención y fama, dejando grandes titulares sin demostrar nada y abriendo la puerta a otras víctimas que les crean sin pensar. Como dijo en una ocasión James Randi, todos estos videntes, astrólogos, gurús y charlatanes en realidad tan solo pueden conseguir tres cosas: hacer que pierdas tu dinero, tu seguridad o tu salud.