"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)

sábado, 26 de noviembre de 2016

El lado oscuro de la película: "El Buen Amigo Gigante”, de Disney.

BAG y Sophie

Centro de Investigaciones Sobre la Nueva Era.

Por: Eréndira Duarte Martínez.

Octubre 2016.

La creatividad para influir de manera negativa en la mente de nuestra niñez del imperio más poderoso del mundo del entretenimiento no tiene límites. La gran fábrica “donde los sueños se hacen realidad”; Disney, siempre nos sorprende con ‘decibeles’ cada vez más subidos en forma, fondo y tono, y este año ha sacado toda una serie de películas que llevan en deterioro la pureza e inocencia de los más pequeños de la casa.

En esta ocasión no ha dejado cabida a la especulación, suposición o perspicacia para algunos de nosotros que nos entretenemos analizando sus creaciones para denunciar sus siniestros y descarados planes para adoctrinar a nuestros hijos en temas oscuros, esotéricos, sexuales y de muchas ideologías que son contrarias a principios y valores, la moral y la ética o a sanas costumbres que nuestros padres o abuelos inculcaron en nosotros y que esta empresa quiere destruir y enviar al baúl de los malos recuerdos.

El largometraje estrenado en México el pasado 30 de junio 2016; “El B.A.G.  El Buen Amigo Gigante”, o en inglés  "The Good Friend Giant”, es una cinta que va desde lo moderadamente tenebroso a un grado obsceno en el tópicos de los peligros que tiene la invocación a entidades, la confianza en demonios y en la búsqueda curiosa del conocimiento de lo secreto y oscuro.

Sophie

Más que hablar de la narrativa y de la trama de la cinta es necesario hacer un análisis concienzudo de las pretensiones de los mensajes que Disney, en dupla con el ‘Rey Midas del Sétimo Árte’, Steven Spilberg, desean meter en la mente de los pequeños (y no tan pequeños).

Se contextualiza en una hora de la madrugada en donde, en el mundo espiritual, es más que sabido que los demonios, los fantasmas y las entidades oscuras salen al mundo y se manifiestan sin decoro: las 3:00 a.m.; espacio que el maligno utiliza sínicamente como burla a las 3:00 p.m. hora de la muerte Jesús. Pero que a la pequeña Sophie no parece importarle por un severo trastorno de sueño que padece y que le lleva a estar despierta todos los días a esa misma hora y que además espera con ansias: “la hora embrujada, cuando los monstruos deciden salir, cuando las personas desaparecen”. Ver tráiler: https://www.youtube.com/watch?v=TMXWsGRxVOE

Como si fuera poco relevante la mención de la hora embrujada, se incita la morbosidad de los niños y a incumplir el típico consejo de los adultos a no curiosear cuando nuestro presentimiento (ángel de la guarda) nos indica que no hagamos determinadas cosas o nos alejemos de aquello desconocido y que nos atemoriza.

Son varios los mensajes que tramposamente se presentan a los niños como “buenos consejos”, sin embargo, la psicología infantil los utilizará según el contexto de la ocasión, no diferenciando la fantasía de la realidad, y que lo llevaría a tener confianza en entidades malignas, invocación de demonios, soledad, depresión, rebeldía y hasta suicidio, ¿no me cree?

¿Qué le parece que un ser gigante salga a las tres de la madrugada y se robe a su hijo (a) con la justificación de que escuchó el corazón solitario de su pequeño (a)? Usted dígame si en nuestros días hay algún niño que no se sienta solo, que se queje del exceso de atención que tiene de sus padres, o que esté complacido por la compañía de ‘cualquiera’, menos de papá y/o mamá.  ¿Qué pensaría si su hijo pusiera todo su amor y confianza en un ser extraordinario y desconocido que “puede[o] escuchar todos los susurros secretos del mundo” y por ello entre susurros, su hijo (a) le llame (invoque) para que vaya por él y salte del balcón con la plena confianza que esa criatura mágica o fantasiosa lo salvará de la caída?

Este ser gigante es un cazador y creador de sueños, en donde sus creaciones pueden ir desde los más fantásticos, felices y extraordinarios sueños hasta los más destructores y mortales en la mente de cualquier infante, los cuales reparte a los niños todas las noches a la hora de las brujas; yo le aseguro que no se trata de un ángel de Dios.

suenos

Según el mismo gigante, existen tres  sueños más devastadores que una vez penetren en la mente del niño solo pueden llevarle a ¡su propia destrucción!: la culpa, la falta de perdón así mismo y pensar que “no hay perdón para ti” ¿Está Disney tratando de decirle a mi hija que no sienta culpa de las acciones que tenga, aún siendo incorrectas? Aquí quedaría fuera todo sentimiento de arrepentimiento, primer paso para el Sacramento de la Reconciliación. Por si fuera poco, le está sugiriendo que cuando las autoridades, llámense maestros, padres, abuelos, etc., le hagan ver alguna falta, le corrijan o le llamen la atención lo interprete como “no hay perdón para ti”. Por lo tanto, se vea orillada a maquilar en su mente por su obvia inmadurez y falsa apreciación de las proporciones de no tener perdón de quien se supondría, según Disney, debieran ser cómplices y permitirle todo tipo de actos y caprichos aunque sean contrarios a las normas escolares, de casa, cívicas o familiares, llevándola a tener sentimientos de depresión, menosprecio a sí misma y hasta el suicidio.  En este sentido, cabe señalar que el índice de suicidios de niños entre 10 y 14 años ha aumentado considerablemente en el último lustro, sin mencionar el sector de 5 a 9 años del que no existen cifras contundentes por ser un problema de recién práctica, principalmente debido al bombardeo de información que les lleva a la depresión: violencia intrafamiliar, drogas, programas de tv, videojuegos, abandono, soledad, etc.

No quiero dejar de mencionar la tónica relacionada a la incitación que la cinta hace a la ritualización y la magia, obviamente, justificando su uso como prácticas buenas, siempre y cuando se usen para un buen fin.   Dichas prácticas son aún más peligrosas cuando se nos hace creer que son buenas o que mientras no le hagan daño a un tercero no son “malas”, pero ese es precisamente el peligro; ¡el engaño y la iniciación a las ciencias esotéricas = ocultas!

La mezcla de los diferentes tipos de sueños que el gigante puede crear se muestran como si fueran brebajes y pócimas que a su conveniencia crea e introduce en las pequeñas mentes de los niños, a pesar de su “buena intención”, pero legitimando su ya de por sí mal uso si es para ‘vencer al enemigo’.   Igualmente, la manera en que se presenta una dimensión alterna al mundo real hace que la imaginación de los pequeños espectadores comience a desear conocer mundos ocultos y realizar saltos o rituales a dimensiones desconocidas que sabemos solo son creaciones de Satanás.

La caracterización del monstruo nos lleva a enrolarnos de una manera bastante emotiva y sentir una enorme empatía por él y hasta sentir lástima por la infeliz vida que lleva: su aparente feliz soledad, la angustia que experimenta cada vez que los ‘verdaderos’ gigantes malos se aprovechan de él por su pequeño tamaño, su alimentación vegetariana y no carnívora-come hombres como la de ellos y su manera gentil, amorosa y protectora de tratar a la niña protagonista, todos ellos elementos fundamentales para llegar al punto de enternecernos profundamente con la mirada de este ser, que al final de todo resulta ser la víctima y que invita a los niños a creer que no hay por qué temer a seres desconocidos y espectaculares.

Sería ingrato olvidarme de los elementos que gusta Disney por los personajes huérfanos, solitarios, con un estado de vida vulnerable, pero que son atrevidos y valentones, lo que los llevan a sortear todo tipo de aventuras y por las que experimentan una felicidad (falsa y engañosa) que ningún otro niño puede tener, tal es el caso de Sophie; la niña que invoca, se involucra, confía y se encariña de un ser espectral.
(http://cisne.org.mx/articulos/nuevo-articulos-page-15/)

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