"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)

viernes, 26 de febrero de 2021

Líbranos, Señor, de ser perros mudos frente al Lobo infernal

 


«AHORA LOS PERROS DADOS POR CRISTO PARA GUARDAR DE SUS OVEJAS HAN HECHO PACTO CON LOS LOBOS DEL INFIERNO, Y POR ESO ESTÁN LAS OVEJAS TAN MAL GUARDADAS.EL REBAÑO SE LES SERÁ QUITADO Y  LO GUIARÁ EL ÚNICO SACERDOTE ETERNO:JESUCRISTO!!!

San Vicente Ferrer, O.P.

jueves, 25 de febrero de 2021

La Masonería promueve leyes de aborto, matrimonio gay y eutanasia

 Foto referencial. Crédito: Unsplash

Foto referencial. Crédito: Unsplash

Un ex alto funcionario del gobierno de Francia que perteneció a la masonería durante 24 años y llegó a ocupar un alto rango, decidió revelar no solo las raíces espirituales e ideológicas anticristianas de la masonería, sino su impacto en la vida política a través de la promoción de leyes en favor del aborto, eutanasia o el “matrimonio” entre personas del mismo sexo.

El National Catholic Register entrevistó en 2020 al arquitecto Serge Abad Gallardo, de 66 años, que durante su juventud se unió a la masonería con la convicción de contribuir a hacer del mundo un lugar mejor. Sin embargo, 24 años después, regresó a la Iglesia Católica convencido de que había estado sirviendo a la causa equivocada y, sobre todo, al maestro equivocado.

Abad ha sido un “venerable maestro” y miembro de los altos rangos de la orden masónica global Le Droit Humain, que dejó en 2012 después de experimentar una conversión repentina en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes.

Desde entonces, ha dedicado su tiempo a compartir su larga experiencia en la masonería, informando en toda Francia sobre los mecanismos y peligros potenciales de dicha institución.

Cuando se le preguntó si los masones realmente se encuentran en el origen de leyes sociales como las de aborto, eutanasia o “matrimonio” entre personas del mismo sexo, lo admitió.

“No es absolutamente ninguna teoría de conspiración decir que la masonería tiene un fuerte poder político sobre la sociedad. Hay pruebas sólidas. En Francia, por ejemplo, la ley que permite la píldora anticonceptiva (1967) fue iniciada por Lucien Neuwirth, que era masón. Además, la ley francesa sobre el aborto (1975) fue promovida por Simone Veil. No sé si ella misma era masón, pero al menos abiertamente estaba muy cerca de los ideales masónicos ya que recibió vibrantes tributos de las más grandes logias masónicas francesas a su muerte en 2017”, relató Abad.

Además, Abad dijo que “el primer político que intentó introducir la legalización de la eutanasia en Francia fue el masón y senador francés Henri Caillavet en 1978”.

“Del mismo modo, la ley del “matrimonio” entre personas del mismo sexo (2013) fue promovida por la política francesa Christiane Taubira, a quien conocí en Guyana, donde trabajé durante algunos años, y que es francmasona”, agregó.

Abad afirma que en su último libro publicado en 2019, “Secret maçonnique ou verité catholique” (Secreto masónico o verdad católica), da cifras de la cantidad de masones que integran el Senado y la Asamblea Nacional de Francia.

“Los masones representan alrededor del 0.03% de la población francesa y, sin embargo, el 35% de los diputados y senadores de Francia son masones. Es 120 veces más probable que un masón se convierta en diputado o senador que alguien que no lo es”, explicó.

También contó sobre la existencia de la llamada “Fraternelle parlementaire”, una organización informal que reúne a funcionarios electos en los niveles políticos más altos. “Son de todas las ramas masónicas, incluidas algunas que no son necesariamente aliadas. La Fraternelle está presidida sucesivamente por personas de izquierda y derecha. No es casualidad que los ciudadanos franceses ya no sepan a quién votar”, comentó Abad.

Luego, recordó que el expresidente de esta asociación, Bernard Saugey, senador de los republicanos –partido político de centroderecha y al que calificó de “francmasón”–, dijo una vez: “Si desempeño bien mi papel, los parlamentarios de izquierda y derecha votarán juntos sobre problemas sociales”.

Abad, comentó al respecto: “Y ahora tenemos una nueva prueba de eso, con la ley sobre reproducción médicamente asistida (recientemente aprobada por el Senado, aunque predominantemente conservadora)”.

“Una solución a esta grave amenaza para la democracia sería abolir el secreto y obligar a los políticos a decir públicamente que son masones. Al menos los ciudadanos sabrían claramente a quién votan”, aconseja el exmasón.

En otro momento de la entrevista, cuando se le preguntó por qué el catolicismo es incompatible con la masonería, Abad respondió que no se puede pensar “en un Dios que se hizo carne” y “murió en la cruz para salvarnos”, y por otro lado “considerar, como creen los masones, que Dios es algo abstracto, una fuerza indefinida llamada El Gran Arquitecto del Universo, que es similar a una fuerza cósmica, a una especie de naturalismo”.

“Esas dos cosas son doctrinalmente demasiado diferentes para ser compatibles. Algunos masones creen en el Dios cristiano y piensan que es compatible con su actividad masónica, pero es un error teológico profundo”, señaló.

También indicó que existe una segunda incompatibilidad fundamental: “No se puede buscar la verdad a través del esoterismo, recurriendo a rituales y procesos ‘mágicos’, a algunos elementos cósmicos que no son necesariamente divinos, y al mismo tiempo recurriendo al poder de Dios para caminar hacia la Verdad”.

“Estos son dos caminos muy incompatibles y opuestos. Tal conflicto es cierto para la masonería mundial, incluida la que se encuentra en América o Europa”, acotó.

Más adelante, comentó la relación que existe entre el demonio y las organizaciones masónicas.

“Un día, cuando era oficial en la logia de Le Droit Humain, escuché un ritual de primer grado que nunca antes había escuchado y que rinde homenaje a Lucifer. También es parte del rito escocés antiguo y aceptado. Escuché al venerable maestro decir: ‘Debemos agradecer a Lucifer por traer luz a los hombres’, etc. Me sorprendió bastante”, contó.

Abad explica que aquel ritual, y la masonería en general, “consideran que las religiones, y el catolicismo en particular, ocultan la verdad a los creyentes y se la guardan para sí mismos, mientras que la masonería proporciona claves a los seres humanos para que puedan liberarse por completo”.

“Además, en mis dos últimos libros, cité extractos de un documento que es accesible solo para miembros de alto grado, por lo que las llamadas ‘logias azules’ [que reúnen a los nuevos miembros] no tienen acceso a él. Está tomado de Paroles Plurielles, una publicación emitida por mi orden masónica, en la que se compilan los mejores textos escritos sobre temas sociales o rituales masónicos y que se exhiben en las logias. En este documento de tres o cuatro páginas, hay un texto que alaba la transgresión, y el que lo permitió: Lucifer. Vale la pena señalar que los masones generalmente mencionan a Lucifer en lugar de Satanás”, añadió el exmasón.

Además de su libro más reciente, publicado en 2019, Abad ha ayudado a difundir su mensaje sobre la masonería con otros dos libros, entre los que se incluyen Je servais Lucifer sans le savoir (Estaba sirviendo a Lucifer sin saberlo, del 2016) y La Franc-maçonnerie démasquée (Exponiendo la masonería, de 2017).

Su último trabajo, Secret maçonnique ou verité catholique, aborda el secreto en la masonería, especialmente sus consecuencias en las sociedades y la democracia.

El Código de Derecho Canónico de 1983 advierte en su canon 1374 que “quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa; quien promueve o dirige esa asociación ha de ser castigado con entredicho”.

(https://www.aciprensa.com/noticias/masoneria-promueve-leyes-de-aborto-matrimonio-gay-y-eutanasia-ex-mason-responde-76199?fbclid=IwAR3F9ulPziuWcfotdKqpPdQCb8hZtYNN40Jmko3bL57uVYsxiwSDLzFvlXU)

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‘La verdadera historia soviética’: excelente documental sobre los crímenes comunistas

 Ofrece pruebas de la colaboración entre el régimen nazi y la URSS


Hace una semana Francisco José Contreras publicó en su Twitter un interesante documental dirigido por el letón Edvīns Šnore en 2008. Lo vi hace unos días de un tirón. Magnífico.

El trampolín comunista de Hitler
Cuando nazis y soviéticos lucharon y desfilaron juntos en Polonia

Aunque el vídeo demuestra que fue emitido en el canal Historia, no recuerdo haberlo visto nunca en él estos últimos años. Y no me extraña, porque echa por tierra todo el blanqueamiento del comunismo que lleva a cabo buena parte de la izquierda europea desde hace décadas, un blanqueamiento frente al que algunos no toleran discrepancia alguna, por mucho que haya abundantes pruebas y documentos para desmontarlo. El documental demuestra que los crímenes del comunismo no eran algo accidental en esa ideología, sino que eran la consecuencia lógica de un afán por imponer una sociedad teóricamente perfecta, sacrificando para ello a determinados colectivos sociales, igual que el nacional-socialismo. Unas prácticas genocidas que, contra lo que piensan muchos, ya las inició Lenin, un brutal dictador cuyos retratos siguen colgando de las paredes de muchas sedes de formaciones comunistas en España y en el resto de Europa.

Las SS nazis llegaron a colaborar con el NKVD soviético

El documental ofrece pruebas de los paralelismos e incluso de las colaboraciones entre el comunismo y el nazismo, abordando la invasión de Polonia a manos de Hitler y Stalin tras el pacto secreto firmado por las dos dictaduras en agosto de 1939. Se muestra como las SS colaboraron con el NKVD soviético, intercambiándose personas fugadas de ambos países -en el vídeo vemos los listados de prisioneros-, se habla del desfile conjunto nazisoviético en Brest (os mostré las fotos aquí), e incluso se aborda el boicot comunista a los movimientos de resistencia en países ocupados por Alemania (también os hablé de ello aquí). Además, se muestran los horrores vividos durante el Holodomor, el genocidio ucraniano ordenado por Stalin (millones de muertos en una hambruna provocada por la dictadura comunista).

Los vascos, una ‘basura racial’ que debía perecer, según Engels

Uno de los datos más llamativos que da el documental es un artículo publicado por Friedrich Engels en el periódico comunista Neue Rheinische Zeitung (Nueva Gaceta Renana), editado por Karl Marx, el 13 de enero de 1849, en el que el cofundador del comunismo se refería a highlanders escoceses, a vascos, bretones y eslavos del sur como “basura racial” que está “destinada a perecer” en la guerra para implantar la revolución. Que hoy haya comunistas entre todos los pueblos citados es tan paradójico como lo sería que un judío o un negro se proclamasen partidarios del nazismo.

(Imagen: Fotograma de la película ‘Katyn’, 2007. Miembros del NKVD soviético asesinando a un oficial polaco en el bosque de Katyn, durante la masacre perpetrada por orden de Stalin contra más de 22.000 militares y civiles polacos tras la invasión soviética del este de Polonia)

(https://www.outono.net/elentir/2016/05/18/la-verdadera-historia-sovietica-excelente-documental-sobre-los-crimenes-comunistas/)

El trampolín comunista de Hitler

 

El trampolín comunista de Hitler

Este lunes, entre los diversos temas sobre los que hablamos Anghara y yo en Pontevedra, surgió el de las causas del auge del nazismo en Alemania. Lo ocurrido con Hitler es, desde luego, un ejemplo claro de hasta qué punto una democracia se puede ir al garete bajo el empuje de los liberticidas. Eso fue lo que ocurrió en las postrimerías de la República de Weimar, cuando totalitarios de uno y otro signo se unieron para echar abajo un régimen que ya de por sí tenía bastantes carencias en términos democráticos. Para arrojar luz sobre esto, ahondaré a continuación en un tema que ya apunté en septiembre del año pasado y sobre el que os prometí entonces que escribiría un artículo: la estrategia de acercamiento de los comunistas alemanes a los nazis en las vísperas del ascenso de Hitler al poder.

Para saber lo que ocurrió debemos situarnos en la Alemania de entreguerras. Desde 1919 preside la República de Weimar -como jefe del Estado- Friedrich Ebert, del Partido Socialdemócrata (SPD), que ocupará el cargo hasta 1925. Desde el final de la Primera Guerra Mundial y la instauración de la República, el régimen ha vivido constantes intentonas golpistas por parte del Partido Comunista de Alemania (KPD), formado en 1918, contra los sucesivos y efímeros gobiernos de coalición encabezados por socialdemócratas, centristas y populares.

La sociedad alemana sufre una fuerte violencia política que se materializa en la creación de milicias: las Sturmabteilung (SA) practican la violencia a las órdenes del Partido Nacional-Socialista (NSDAP) desde 1921; el Rotfrontkämpferbund (más conocido como “Rot Front”) ejerce la violencia a las órdenes de los comunistas desde 1924; finalmente, ese mismo año se forma el Reichbanner Schwarz-Rot-Gold (del que ya os hablé aquí en 2007), que agrupa a socialistas, católicos del Zentrum y demócratas de otras tendencias en defensa de la República de Weimar frente a las milicias de los partidos totalitarios.

El KPD pone en su punto de mira a los socialdemócratas

Siguiendo las consignas de la Internacional Comunista (Komintern) y las afirmaciones hechas por Stalin en 1924 (“la democracia social es un objetivo del ala moderada del fascismo”, “el fascismo y la socialdemocracia no son antípodas, sino gemelos”), el Partido Comunista tacha de “social-fascistas” a los socialdemócratas y los señala como sus principales enemigos, a pesar de la creciente amenaza que representa el Partido Nazi.

El resultado de esas consignas es la ola de violencia revolucionaria organizada por miembros del KPD y por sus milicias del Rot Front en mayo de 1929 en Berlín, unos incidentes que llevaron a movilizar a 13.000 policías armados en los distritos obreros de Wedding y Neukölln tras declarar en ellos el estado de emergencia. Al cabo de tres días, el estallido rojo se saldan con 33 muertos, 200 civiles heridos y 50 policías en el hospital. A raíz de estos graves hechos, y de acuerdo con el gobierno prusiano de coalición liderado por el SPD, el comisionado de la policía de Berlín, el socialdemócrata Karl Zorgiebel, decide ilegalizar el Rot Front en la capital alemana. En mayo de 1927 Zorgiebel ya había disuelto la rama berlinesa del Partido Nazi, expulsando a sus milicias -las SA y a las SS- de las calles, una prohibición levantada en marzo de 1928, dos meses antes de que los nazis se lleven su peor derrota electoral antes de su ascenso al poder.

El KPD usa el nacionalismo para atraer a nazis a sus filas

La política de confrontación del KPD con los socialdemócratas es tal que los comunistas no dudan en aliarse ocasionalmente con los nazis en contra del SPD, a pesar de que por entonces el Rot Front y las SA ya han protagonizado encontronazos sangrientos. De 241 cuestiones votadas en el Reichstag y en el parlamento estatal de Prusia en 1929 y 1930, nazis y comunistas votan juntos en el 70% de las ocasiones. Esta coincidencia no es fruto de la casualidad. En 1919 ya se había formado en las filas comunistas de Hamburgo un grupo conocido como “nacional-bolchevique” que apostaba por sumar esfuerzos con las fuerzas burguesas en la denuncia del Tratado de Versalles, que sometió a Alemania a fuertes indemnizaciones por la Primera Guerra Mundial.

En 1923, el dirigente comunista ucraniano Karl Radek intenta convencer a la Komintern de tomar el ejemplo del fascista alemán Albert Leo Schlageter, fusilado ese mismo año por cometer actos de sabotaje contra las fuerzas de ocupación francesas en la región alemana del Ruhr. Radek pone a Schlageter, convertido en un mártir por los nazis, como un ejemplo de compromiso con una idea: que la amplia mayoría del sentimiento nacional de las masas no se debe al capital, sino que pertenece al terreno del trabajo: “la insistencia en la nación en Alemania es un acto revolucionario”, señala Radek a la Komintern.

En agosto de 1930 la idea fructifica con fuerza: el Comité Central del KPD adopta su primer texto programático desde el publicado en su fundación, y lo hace bajo el título de “Programmerklärung zur nationalen und sozialen Befreiung des deutschen Volkes” (declaración programática para la liberación nacional y social del pueblo alemán). En él, el KPD afirma que “el éxito parcial de la propaganda nazi es el resultado de doce años de la política traidora de la socialdemocracia”, una traición que los comunistas explican en la “entrega total a los imperialistas”, citando a Francia y Polonia, los países más beneficiados por la derrota alemana de 1918. El programa acusa al líder socialista Hermann Müller de ser “el agente voluntario del imperialismo francés y polaco”, y señala -en una declaración que podría firmar cualquier militante nazi- a “la paz robo Versailles” como “el punto de partida de la esclavitud de todos los trabajadores de Alemania”.

El contenido nacionalista de ese programa significa la puesta en práctica de una nueva estrategia, conocida como “Scheringer-Kurs”, dirigida a atraerse a militantes nacional-socialistas descontentos. De hecho, el panfleto intentaba presentar a Hitler como un traidor por “guardar silencio sobre la situación de la población campesina alemana del sur del Tirol, que gime bajo el yugo del fascismo italiano”. Y añade: “Hitler y su partido han vendido los intereses nacionales de las masas trabajadoras de Alemania de la misma manera a los vencedores de Versalles, al igual que la socialdemocracia alemana incesantemente durante doce años”. El manifiesto termina con gritos como “¡Abajo el fascismo y la socialdemocracia!” y “¡Viva Soviética Alemania!”.

Esa estrategia nacionalista del KPD tuvo su máxima expresión en la creación del Scheringer Staffel en Linden, un distrito izquierdista de Hannover. La unidad estaba encabezada por Richard Scheringer, teniente del ejército alemán juzgado y encarcelado en 1930 por formar parte del Partido Nazi. En marzo de 1931, tras abandonar la prisión, Scheringer vuelve a ser noticia por su paso al Partido Comunista. La mencionada unidad llega a usar uniformes de las SA adornados con símbolos soviéticos, dentro del empeño de Scheringer por atraer al KPD a nazis desencatados. El KPD usa el ejemplo del teniente ex-nazi para animar a otros miembros del NSDAP a pasarse a las filas comunistas, apelando al discurso anticapitalista común a ambos partidos.

Una moción de censura conjunta de nazis y comunistas

La deriva nacionalista del KPD llega al punto más extremo de colaboración entre las dos formaciones totalitarias el 18 de octubre de 1930, cuando el parlamento alemán vota y rechaza una moción de censura propuesta por el Partido Nazi y el Partido Comunista contra el gobierno centrista de Heinrich Brüning, que meses antes había prohibido toda muestra de simpatía en las fuerzas armadas hacia nazis y comunistas, por entender que ambos partidos buscan subvertir el estado democrático mediante la violencia para instaurar una dictadura de partido único. La víspera de la votación, el líder socialdemócrata Hermann Müller intenta tomar la palabra en el Reichstag, siendo constantemente interrumpido por el violento alboroto montado por los diputados nacional-socialistas y comunistas. El diario soviético Pravda no duda en elogiar a los nazis diciendo que su comportamiento es “mucho más proletario” que el de los socialdemócratas.

Cuando Stalin da orden a los Partidos Comunistas de aliarse con anarquistas, socialistas e incluso con la izquierda burguesa para formar “frentes populares” contra el surgimiento del fascismo (estrategia que tiene un éxito electoral en Francia y España), ya es demasiado tarde para los alemanes. El SPD se niega a colaborar en la llamada “Acción Antifascista” con un KPD que había puesto su punto de mira en los socialdemócratas durante años, llegando al extremo de apoyar a los nazis en el Reichstag. Los comunistas habían hecho lo posible por desestabilizar la República de Weimar -de lo cual sacaron tajada los nazis-. Habían ayudado al NSDAP a debilitar a los socialdemócratas y, para más inri, la estrategia destinada a atraerse a nazis descontentos a sus filas acaba en fracaso. La apuesta nacionalista del KPD no deja de ser un discurso artificial que, antes bien, lleva a muchos militantes comunistas a pasarse a las filas nazis, donde se profesa el nacionalismo en estado puro conjugado con las consignas obreristas muy similares a las del comunismo.

En las elecciones de noviembre de 1932 el KPD alcanza los 100 escaños a costa del SPD y en plena consolidación del Partido Nazi como fuerza mayoritaria con 196 representantes. De poco le valdrá ya al KPD haber obtenido tan buenos resultados: tres meses después, Hitler se vale del incendio del Reichstag como pretexto para ilegalizar el Partido Comunista. En julio de 1933 tanto los socialdemócratas del SPD como el Zentrum y los demás partidos -a excepción del NSDAP- correrán la misma suerte.

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– Cuando nazis y soviéticos lucharon y desfilaron juntos en Polonia
– El liberalismo y el fascismo
– Origen, historia y paradojas del puño en alto
– Comunistas con logotipo anticomunista

El izquierdismo de Adolf Hitler retratado por uno de sus más fieles consejeros y confidentes

 


Despreciaba el capitalismo y defendía un socialismo con base nacionalista

El izquierdismo de Adolf Hitler retratado por uno de sus más fieles consejeros y confidentes

La idea de que el nazismo es una ideología de extrema derecha, más próxima al liberalismo o al conservadurismo que al marxismo, es uno de los mitos políticos más extendidos de hoy en día.

El trampolín comunista de Hitler
El desfile conjunto nazisoviético de 1939 en Polonia que algunos niegan, en vídeo

Un socialismo nacionalista frente al socialismo internacionalista de Marx

“Hay mucho más en común entre un comunista y un nazi que entre cualquiera de estos y un liberal, o un conservador”, como bien señaló anteayer Carlos López Díaz en un artículo que os recomiendo leer (como todos los que él escribe en su excelente blog). De hecho, la costumbre de hablar de “nazismo” se ha impuesto por algo más que simple economía del lenguaje: a muchos izquierdistas les incomoda recordar el nombre completo de esa ideología es “nacional-socialismo”, es decir, un socialismo que se distingue principalmente del formulado por Karl Marx y Friedrich Engels en que el primero es nacionalista y el segundo es internacionalista. De hecho, la similitud es tan fuerte que hoy en día hay numerosos ejemplos de socialismo nacionalista inspirado en el marxismo. En España, por ejemplo, hay partidos de extrema izquierda como el Bloque Nacionalista Galego (BNG) o la Candidatura d’Unitat Popular (CUP) que conjugan el izquierdismo marxista con el nacionalismo.

Las memorias de Otto Wagener, consejero y confidente de Hitler

Hoy en día tenemos un valioso testimonio sobre el carácter socialista del dictador y genocida Adolf Hitler, aunque es muy poco conocido por el gran público: se trata de las memorias de Otto Wagener, consejero y confidente del líder nazi y uno de los miembros de primera hoy de su partido. Wagener escribió esas memorias en 1946, cuando era prisionero de los británicos, y arrojan mucha luz sobre los primeros años del Partido Nazi. A diferencia de otros antiguos líderes nazis, Wagener siguió adorando a Hitler toda su vida, así que se trata de unas memorias escritas por un seguidor fiel que seguía creyendo en esa perversa ideología totalitaria. Y lo más llamativo de esas memorias es que dejan en evidencia la proximidad de Hitler a los postulados socialistas.

Hitler aspiraba a “recorrer el camino del individualismo al socialismo sin revolución”

En el libro, publicado siete años después de la muerte de Wagener (y que Yale University Press publicó en inglés en 1985, edición a la que me refiero en esta entrada), el dirigente nazi cita palabras de Hitler mostrando su deseo “encontrar y recorrer el camino del individualismo al socialismo sin revolución, sin la destrucción de los tesoros más preciados, sin aniquilar vidas irremplazables y sin regresión a un nivel más bajo de civilización y cultura” (página 14). Según Wagener, Hitler se mostraba crítico con quienes apelaban a la ley y la tradición (desde una órbita conservadora, se entiende), afirmando que “ley y esta tradición nacieron en el pensamiento individualista y son los pilares de un tiempo pasado. Lo que cuenta es establecer nuevas leyes y nueva autoridad en lugar de viejas tradiciones. Si esto no se hace, descubrirán que el camino hacia la reconstrucción socialista no se transitará de acuerdo con el plan y de manera pacífica, sino que la revolución derribará estos pilares, derribando la estructura del individualismo. Pero la mayoría de ellos nunca han leído a Marx, y ven la revolución bolchevique como un asunto privado de Rusia”.

El líder nazi pretendía “convertir el Pueblo alemán al socialismo”

En la página 16, Wagener cita palabras de Hitler en las que éste habla de “la diferencia entre la antigua era del individualismo y el socialismo que está en el horizonte”, y añade: “En el socialismo del futuro … lo que cuenta es el todo, la comunidad del Pueblo. El individuo y su vida juegan solo un papel subsidiario. Puede ser sacrificado: está preparado para sacrificarse si todo lo exige, si la comunidad lo exige”. Un colectivismo que tiene poco que envidiar al comunista y que choca de lleno con el individualismo liberal. De hecho, el desprecio de Hitler por los individualistas se plasma en esa misma página en una cita aún más llamativa: “Es comprensible por qué el bolchevismo simplemente eliminó tales criaturas. Eran inútiles para la humanidad, nada más que una carga para su Pueblo. Incluso las abejas se deshacen de los drones cuando ya no pueden estar al servicio de la colmena. Los procedimientos bolcheviques son, pues, bastante naturales”. Hitler añade: “Pero ese es precisamente el problema que nos hemos propuesto resolver: convertir el Pueblo alemán al socialismo sin simplemente matar a los viejos individualistas, sin destruir la propiedad y los valores”.

Quería atraer al Partido Nazi “a todos los socialistas, incluso a los comunistas”

En la página 23, Wagener plasma una cita de Hitler en la que éste afirma: “Vivimos en una época de grandes cambios radicales, como he dicho antes: una evolución del individualismo al socialismo, del interés propio al interés público, del ‘yo’ al ‘nosotros'”. Aunque es cierto que más adelante Hitler manifestó un abierto rechazo hacia el bolchevismo (no menor que el que tenían muchos socialdemócratas y anarquistas), Wagener escribió en la página 26 estas otras palabras del futuro dictador alemán antes de su ascenso al poder: “Pero los nacionalsocialistas queremos precisamente atraer a todos los socialistas, incluso a los comunistas; deseamos ganarlos de su campo internacional al nacional”. Es una estrategia que debió tener éxito, pues desde 1930 el Partido Comunista Alemán (KPD) también intentó atraer a militantes nazis -y también evitar la marcha de militantes comunistas al Partido Nazi- haciendo un discurso más nacionalista, una estrategia conocida como Scheringer-Kurs y en la que se llegó incluso a editar un panfleto, titulado “Programmerklärung zur nationalen und sozialen Befreiung des deutschen Volkes” (Declaración programática para la liberación nacional y social del pueblo alemán), con un fuerte contenido nacionalista.

El desprecio de Hitler por el liberalismo y el capitalismo

En las memorias de Wagener también se recogen citas de Hitler que demuestran su profundo desprecio por el liberalismo y el capitalismo. En una de ellas, recogida en la página 59, afirma: “el liberalismo económico estén al mando de las democracias autoritarias, que en realidad no son democracias en absoluto”, añadiendo que en las naciones “dominadas por el capitalismo” la palabra democracia “se deriva, no de demos, el pueblo, sino del demonio, el diablo”. En la página 148 aparece esta otra cita de Hitler: “El individualismo, que está en proceso de ser reemplazado por el socialismo, y estamos decididos a echar una mano para abolirlo y reemplazarlo, en realidad ya está siendo enterrado por la industrialización”. En la página siguiente, el líder nazi expresa así la afinidad de sus propósitos respecto del comunismo: “Lo que el marxismo, el leninismo y el estalinismo no lograron, estaremos en condiciones de lograrlo”.

“¡Queremos comenzar implementando el socialismo en nuestra nación, entre nuestro Pueblo!”

Wagener muestra en la página 170 hasta qué punto Hitler tenía una estrategia internacional muy similar a la teoría del “socialismo en un solo país” formulada por Lenin y aplicada por Stalin: “primero, tendrá que haber nacionalsocialismo. De lo contrario, el pueblo y sus gobiernos no están preparados para el socialismo de las naciones. No es posible ser liberal con el propio país y exigir socialismo entre las naciones”. En la página 288 explica que es precisamente por eso por lo que su partido se llamaba nacional-socialista: “¡Queremos comenzar implementando el socialismo en nuestra nación, entre nuestro Pueblo! No es hasta que las naciones individuales sean socialistas que puedan dirigirse al socialismo internacional”. Estos planteamientos explican hechos como, por ejemplo, que de 241 cuestiones votadas en el Reichstag y en el parlamento estatal de Prusia en 1929 y 1930, nazis y comunistas coincidiesen en el 70% de las ocasiones, y ya una vez en el poder, el pacto entre Hitler y Stalin por el que se repartieron Polonia en 1939, incluso haciendo un desfile conjunto para celebrar su victoria contra los polacos.

Foto principal: Adolt Hitler retratado por su fotógrafo personal, Heinrich Hoffmann, mientras ensayaba sus discursos en 1925.

(https://www.outono.net/elentir/2020/02/20/el-izquierdismo-de-adolf-hitler-retratado-por-uno-de-sus-mas-fieles-consejeros-y-confidentes/?fbclid=IwAR2hCJG-OTVUZ33Dsz8oe7osMZy89LcWq3KzmHL_izbJn5wt1hI1X4GRh3M)

Dime cómo hablas, te diré cómo piensas y dime cómo piensas te diré cómo eres

 


Brasil: Incluyen ideología de género en Campaña de Fraternidad y obispos se pronuncian

Foto referencial. Crédito: Pixabay
Foto referencial. Crédito: Pixabay

Este año, la Campaña de Fraternidad en Brasil es ecuménica y su texto base ha generado polémica por hacer referencia a conceptos de la ideología de género. Ante la controversia entre los católicos en redes sociales, se pronunciaron el Arzobispo de Sao Paulo, Cardenal Odilo Pedro Scherer; y el Obispo de Formosa, Mons. Adair José Guimarães.

La Campaña de Fraternidad (CF) se celebra en Brasil durante la Cuaresma y cada cinco años se realiza de modo ecuménico como en este 2021. Lleva por título “Fraternidad y diálogo: compromiso de amor” y el lema es una frase de la Carta de Pablo a los Efesios: “Cristo es nuestra paz: quien de ambos pueblos hizo uno”.

La polémica surgió porque el texto base de la Campaña de Fraternidad Ecuménica (CFE) tiene algunos contenidos de la ideología de género. El documento dice, por ejemplo, que “es importante resaltar que las relaciones sociales de clase, de género, de raza, de etnia, están históricamente relacionadas”.

“Un grupo social que sufre las consecuencias de la política estructurada en la violencia y en la creación de enemigos es la población LGBTQI+”, prosigue el texto, y cita datos del “Grupo Gay da Bahía” presentadas en el Atlas de Violencia 2020.

El domingo 7 de febrero en el programa Diálogos de Fe, el Arzobispo de Sao Paulo, Cardenal Odilo Scherer, explicó que normalmente es la comisión pastoral del Episcopado brasileño (CNBB) la que aprueba los textos para la campaña de fraternidad. Sin embargo, este año por ser ecuménica, estos fueron “preparados por el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas (CONIC), de la cual también hace parte la Iglesia Católica en Brasil”.

“Creo que se precisa bajar un poco el calor de esta polémica. Creo que esta polémica está movida por varios preconceptos”, dijo el Cardenal y agregó que la controversia se ha movido por la “pasión anti-ecuménica” y “por acusaciones infundadas contra la CNBB”.

“Es una polémica marcada por la polarización ideológica. Acusa de ideología de un lado pero comete el mismo error de posición ideológica opuesta, dura, cerrada. Es todo lo que no se necesita en una campaña de fraternidad ecuménica, cuando el objetivo es justamente acercar a las iglesias, promover juntos una iniciativa buena, acercarnos más. Cristo es nuestra paz”, indicó el Cardenal.

El Arzobispo admitió que “en el texto base hay posiciones que pueden ser criticadas, que pueden ser no compartidas. Puedo hacer también mis observaciones sobre asuntos que tal vez no diría de ese modo, pero por el amor de Dios, el foco es otro”.

Lo que tiene que ser criticado vamos a criticarlo con serenidad. Pero, entrar en esa polémica, incluso antes de iniciar la campaña de fraternidad de esa forma, no tiene cabida, no es caridad en relación a la Iglesia y también es faltar a la verdad”, destacó el Arzobispo de Sao Paulo.

En la Misa que presidió el domingo, Mons. Adair José Guimarães, Obispo de Formosa, invitó a mantener el foco de atención en Cristo en vez de preocuparse con la campaña de fraternidad.

“No cerremos nuestros corazones, no nos quedemos escrutando cosas que no tienen nada que ver con nuestra fe, toda esa confusión con la campaña de fraternidad. Olviden eso. Eso no tiene la menor importancia para nosotros. Él basta, Cristo”, dijo el Obispo.

El Prelado resaltó que “quienes quieran navegar contra la doctrina de la Iglesia no tendrá éxito”.

“Quien está fuera de rumbo, quien no sigue las Sagradas Escrituras, la Traición y el Magisterio ordinario de la Iglesia se da con la cabeza contra la padre, como lo ha hecho la teología de la liberación que no ha dado frutos”, subrayó Mons. Guimarães.

Según el Obispo de Formosa “mucha gente insiste en eso y pierde el tiempo porque no descubre la belleza de lo sagrado, de una espiritualidad viva y se quedan pegados a las cosas pasajeras de este mundo sin mirar a lo alto”.

“Miremos a Dios. Él nos conforta en Cristo, a través de los santos, los ángeles y a través de sus sacramentos”, concluyó.

Traducido y adaptado por Walter Sánchez Silva. Publicado originalmente en ACI Digital 

(https://www.aciprensa.com/noticias/brasil-incluyen-ideologia-de-genero-en-campana-de-fraternidad-y-obispos-se-pronuncian-26431)


Arzobispo se distancia de Campaña de Fraternidad 2021 por inclusión de ideología de género

 Afiche de la Campaña de Fraternidad Ecuménica 2021. Crédito: CNBB

Afiche de la Campaña de Fraternidad Ecuménica 2021. Crédito: CNBB

El Arzobispo Castrense de Brasil, Mons. Fernando Guimarães, informó que no usará el material de la Campaña de Fraternidad Ecuménica 2021 por contener conceptos de la ideología de género, algo que ha suscitado una fuerte polémica entre los católicos del país, especialmente en redes sociales.

La Campaña de Fraternidad (CF) se celebra en Brasil durante la Cuaresma y cada cinco años se realiza de modo ecuménico, como en este 2021. Lleva por título “Fraternidad y diálogo: compromiso de amor” y el lema es una frase de la Carta de Pablo a los Efesios: “Cristo es nuestra paz: quien de ambos pueblos hizo uno”.

La polémica en redes sociales surgió porque, entre otras cosas, el numeral 68 del texto señala que “otro grupo social que sufre las consecuencias de la política estructurada en la violencia y en la creación de enemigos es la población LGBTI+”.

Esta información la proporciona el Grupo Gay da Bahía, que señala que en 2018 un total de 420 personas LGBTI+ fueron asesinadas, de estas “164 eran personas trans”, mientras que en 2011 se registraron cinco homicidios de personas LGBTI+. Seis años después, en 2017, este número aumentó a 193 casos.

“Estos homicidios son efectos del discurso de odio, del fundamentalismo religioso, de voces contra el reconocimiento de los derechos de las poblaciones LGBTI+ y de otros grupos perseguidos y vulnerables”, indica el texto.

En una carta enviada por Mons. Guimarães a Mons. Walmor de Azevedo, presidente da Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), se indica que además de no usar el texto y los materiales de la CF, “tampoco se enviará el porcentaje de la colecta destinada a esta conferencia episcopal y que es repartido con otras entidades promotoras de la campaña”.

La Campaña de Fraternidad incluye la realización de una colecta de solidaridad que se hace el Domingo de Ramos.

En la carta publicada el 8 de febrero pero divulgada el 14, el Arzobispo Castrense afirma que “el diálogo interreligioso es necesario y oportuno cuando, en el respeto de diversas expresiones de fe, se realiza en las sedes competentes”.

Además “la evangelización de los fieles en cualquier momento, pero especialmente en un tiempo especial como la Cuaresma católica, no es espacio para dialogar sobre temas polémicos y contrarios a la auténtica doctrina de la Iglesia”.

En una nota publicada por el episcopado brasileño el 9 de febrero, los obispos explicaron que los materiales de la campaña de fraternidad fueron preparados por el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas (CONIC).

El bloguero Bruno Braga cuestionó la respuesta del Episcopado y dijo que “quien coordinó la elaboración del texto es la pastora comunista abortista Romi Bencke”, que también es favorable a la ideología de género.

En un video publicado por el Centro Dom Bosco de intelectuales católicos se presenta al sacerdote Oscar Beozzo, conocido teólogo de la liberación en Brasil, afirmando que la pastora Bencke es “el alma” de la campaña ecuménica de fraternidad 2021.

En su carta al presidente del Episcopado brasileño, el Arzobispo castrense resaltó que “compete a los obispos diocesanos, como auténticos maestros y guardianes del depósito de la fe, garantizar la ortodoxia de la fe que es predicada a sus diocesanos”.

“Esta misión, objeto de solemne juramento por parte de cada uno de nosotros antes de nuestra ordenación episcopal, compromete mi consciencia de obispo y jamás podré renunciar a ella”.

“Por este motivo, le comunico que en el Arzobispado Militar de Brasil, durante la Cuaresma de este año, seguiremos las orientaciones teológico-litúrgicas propias del tiempo cuaresmal y no serán utilizados cualquiera de los materiales producidos oficialmente para la Campaña de Fraternidad de este año”, que como de costumbre se envía a todas las parroquias y diócesis en todo el país.

“Nuestros capellanes militares están siendo orientados, en caso deseen abordar el tema de la misma, a utilizar únicamente la (encíclica) Fratelli tutti del Papa Francisco” sobre la fraternidad y la amistad social.

“También el porcentaje de la colecta destinado a esta conferencia episcopal – y repartido con otras entidades promotoras de la campaña – no será enviado y sí, real y efectivamente, será empleado en la ayuda a los pobres, a través de la obra social reconocida por el Ordinario Militar. Sobre este uso, será mi responsabilidad presentar las cuentas respectivamente a la presidencia” del episcopado brasileño, concluyó el Arzobispo Castrense.

La carta de Mons. Fernando Guimarães habría sido la razón por la cual la CNBB hizo su declaración del pasado 9 de febrero.

(https://www.aciprensa.com/noticias/arzobispo-se-distancia-de-campana-de-fraternidad-2021-por-inclusion-de-ideologia-de-genero-86699?fbclid=IwAR04Nompdj7ZI4rtq5Q_GeiUGrumUTNpcYqVt5Xp4ZJmSzXtooaO1e4Foak)

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León XIII sobre la Masonería


 

"Lo primero que procuraréis hacer, será arrancar a los masones sus máscaras, para que sean conocidos tal cuales son".

 S. S. León XIII.

martes, 23 de febrero de 2021

China comunista se burla del acuerdo con la Santa Sede y dispone que los obispos serán elegidos por la dictadura

 

China se burla del acuerdo con la Santa Sede y dispone que los obispos serán elegidos por la dictadura


China se burla del acuerdo con la Santa Sede y dispone que los obispos serán elegidos por la dictadura

Según lo que la Santa Sede filtró sobre su acuerdo con la dictadura China, la elección de obispos para el país asiático se haría de mutuo acuerdo. Las nuevas normas sobre la actividad religiosa del régimen encabezado por Xi Jinping ignoran dicho acuerdo.

(InfoCatólica) El régimen dictatorial comunista de China tendrá a partir del 1 de mayo una nueva regulación de toda actividad religiosa. La misma consiste en un control aún más exhaustivo y axfisiante por parte de las autoridades, que no deja margen alguno a una verdadera libertad religiosa. 

El portal Bitter Winter acaba de publicar la traducción al inglés de gran parte de la nueva normativa y queda claro que la dictadura aplicará toda su capacidad para impedir que ninguna actividad religiosa quede fuera de su supervisión. Dicho portal lo explica así:

«Crean un sistema orwelliano de vigilancia y refuerzan el ya estricto control sobre todo el clero. La herramienta es una base de datos nacional del clero autorizado, es decir, del clero formado y reconocido por las cinco religiones autorizadas. Existe un complicado sistema para entrar en la base de datos, pero aquellos que estén fuera de ella y pretendan ser clérigos cometerán un delito. Esto incluye a los pastores de las iglesias domésticas protestantes, a los objetores de conciencia católicos que rechazan el acuerdo entre el Vaticano y China de 2018 y se niegan a unirse a la Asociación Católica Patriótica China, a los profesores y al clero de las mezquitas independientes y de los templos budistas y taoístas, a los rabinos judíos (ya que el judaísmo no es una de las cinco religiones autorizadas) y al personal religioso de los nuevos movimientos religiosos. Ahora serán identificados inmediatamente: no tendrán tarjeta de clérigo y no serán incluidos en la base de datos nacional».

Y añade:

Para estar registrado en la base de datos, no basta con ser competente en una de las religiones autorizadas. Los clérigos deben demostrar que «apoyan la dirección del Partido Comunista Chino y apoyan el sistema socialista» (artículo 3: este artículo se menciona repetidamente en las Medidas como la clave de todo el reglamento), y cooperar en la lucha contra el xie jiao y otras religiones ilegales o «extremistas» (artículo 6E).

Las reglas ponen especial énfasis en el «alto clero» de las comunidades eclesiales, especialmente en el caso de los budistas tibetanos y los católicos romanos. El artículo 15 recuerda a los budistas tibetanos que deben respetar el principio de que toda reencarnación de un lama debe ser autorizada por el PCC. Y en lo que supone un claro desprecio a la autoridad del Papa, a los católicos se les dice en el artículo 16 (*) que los obispos en China deben ser elegidos democráticamente a través de la Asociación Católica Patriótica China, es decir, nombrados por el PCCh, y consagrados a través de la Conferencia Episcopal Católica China. No se menciona al Vaticano ni al Papa, que en teoría debería nombrar a los obispos en virtud de lo poco que la Santa Sede ha filtrado sobre el acuerdo con China de 2018, renovado en 2020. Además, el artículo 43 proclama el principio socialista de que los que enseñan en una comunidad religiosa deben someterse a la «guía de enseñanza religiosa» de la comunidad y no al revés.

(*) Artículo 16

Artículo XVI
Los obispos católicos son aprobados y consagrados por la Conferencia Episcopal Católica China. La Asociación Patriótica Católica China y la Conferencia Episcopal Católica China, dentro de los veinte días siguientes a la consagración del obispo, rellenarán un formulario de informe de obispos católicos y lo comunicarán a la Administración Estatal de Asuntos Religiosos para que quede constancia, y presentarán los siguientes materiales.

(https://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=39882&fbclid=IwAR1bTMyoqxJTSLWy3-7c_9j18YEosalejbTZ_cpsW6vYtXZY3jKv0B79Zz4) 

La masacre de los chechenos a manos de Stalin, que Putin quiere ocultar

 

Stalin’s Caucasus crimes Putin wants you to forget

The Chechen deportation - by Eka Gadelia 

FEATUREDHISTORY

Article by: James Oliver
Edited by: Paula Chertok

On February 23, the Chechen and Ingush peoples commemorated a tragedy in their history, the start of the Soviet deportation in 1944. Initiated by Stalin and supervised by Beria personally, it was done by a team of approximately 120,000 NKVD led by Beria officers that would round up out and expel 478,479 people. And he had American Studebaker trucks to help him. “Because no Chechens or Ingush were to be left behind, people who could not be moved were shot. Villages were burned to the ground everywhere; in some places, barns full of people were burned as well.” Here we take a look into these crimes of Stalin against humanity.

Exploring the Caucasus is akin to exploring a mini-continent with its many diverse ethnic groups and cultures all contained within a small geographic region. Here the historical forces of East, North and South collide. To the Northeast we have Kalmykia, the only majority Buddhist region in the whole of Europe. Like the Tatars, the Kalmyks were swept along from their far-east homeland to their present-day location by the might of Genghis Khan and the Mongolian Empire. To the Northwest we have the Kuban. Formerly a majority Ukrainian area, the Kuban region has since been thoroughly Russified, its Ukrainian identity practically all but stamped out. Much of this is the result of the Holodomor as well as the policies of the Kremlin since. To the South we have Georgia, the birthplace of Stalin himself. According to one survey in 2013, half of all Georgians still possess “a positive attitude towards Stalin.” However, if you believe this BBC report, younger generations of Georgians are not as enthusiastic about the tyrant as their parents and grandparents. Surveys also show that the vast majority of Georgians want to join NATO and the EU, not surprising given what Putin did to Georgia in 2008.

North of Georgia we have the Russian controlled Caucasus, home to many ethnic groups, including the Chechens, the Ingush, the Balkars, the Circassians. It is here that the legacy of Stalin’s policies loom large still today.

The Caucasus were one of the main focal points of the clashes between the Russian Empire and its great imperial rival, the Ottoman Empire. The result was a cultural legacy of Islam among the aforementioned ethnic groups as well a continuing cultural sense of unease. Token resistance to the Russian annexations of the North Caucasus areas previously controlled by the Ottomans resulted in the disproportionate Circassian genocide of 1854-56. General Nikolai Evdokimov who led the Russian forces that conducted the genocide described his actions as “ochishchenie.” This was perhaps the first instance where the term “cleansing” is used as a euphemism for genocide.  In this genocide, an estimated 600,000 people succumbed to shooting, starvation and forced emigration – three quarters of the Circassian population. Under Stalin, things would not be any better for the peoples of the North Caucasus.

“The Call – A Short Circassian Film”

Between 1942-44 the North Caucasus once again played host to a clash of two empires, Nazi Germany and the Soviet Union. What attracted the Germans to this part of the world was the allure of oil. 90% of the oil supply for the Soviet Union came from the Caucasus, including Azerbaijan, whose capture would severely choke the Soviet war effort. Hitler considered the Caucasus to be of such high priority that he told his generals on June 1, 1942, “If I do not get the oil of Maikop and Grozny, then I must end this war.”  Although in the end he failed to capture Grozny, he continued the war. The reason for his failure is often attributed to Hitler splitting his forces in the name of capturing a city on a map he had noticed by chance. That city was called “Stalingrad.”

Map showing the German thrust towards Grozny in 1942

Other than the distraction of Stalingrad, the plans for capturing the Caucasus entailed a deep thrust to Grozny which needed local collaborators. To this end, the Nazis printed numerous propaganda posters for a hearts-and-minds campaign waged to try and convince locals to join.

A German propaganda poster. It says “Caucasian peoples! We bring you freedom from Bolshevik occupation!”

Simultaneously but unrelated to the German advance into Russia, an anticommunist insurgency erupted across the Chechen-Ingush ASSR. To be sure the Germans would come to learn about it, and try to convince the Chechen rebels to join their side, but to little effect. But as we have learned before, to Stalin the details matter little, bogus pretexts for targeting entire ethnic groups however do. And to Beria, the man who would oversee personally the punishing of the Chechen and Ingush peoples, they were tantamount to “German saboteurs.” This together with their “Anticommunism” formed the pretextual basis for their deportation which began on February 23, 1944. Beria and his NKVD officers rounded up and expelled 478,479 people from their homes and sent them to Kazakhstan and the Asiatic steppes. “Because no Chechens or Ingush were to be left behind, people who could not be moved were shot. Villages were burned to the ground everywhere; in some places, barns full of people were burned as well.” This pretext was a recurring theme in Stalin’s deportations. On December 28, 1943 Mikhail Kalinin signed a Decree ordering wholesale deportation of the Kalmyks based on the assumption that “many Kalmyks [had] betrayed their Motherland” by assisting the Germans. Between 1943 and 1944 more than 120,000 Kalmyks were to be forced out of their homes. When the Soviets came to deport the Crimean Tatars in May 1944, they again used the same pretextand expelled 200,000 Tatars.

1944 stamp commemorating Khanpasha Nuradilov. This Chechen soldier died fighting for the Soviet Union at Stalingrad in 1942. His kill tally of over 920 Germans made him a hero of the Soviet Union. Despite his actions and others like him, Stalin still saw fit to indict his entire ethnic group based on the pretext of aiding the enemy.

Despite claims that USSR embraced Internationalism, in reality nationality and ethnicity always mattered. It didn’t matter that many Kalmyks, Tatars or Chechens had fought in the Red Army too, in the words of Simon Sebag-Montefiore, Stalin “certainly carried all the traditional Georgian prejudices against the Muslim peoples of the Caucasus whom he was to deport.” And that’s not only true for the peoples of the Caucasus. Throughout his reign as ruler of the USSR, Stalin absorbed Russian nationalism and by doing so absorbed all the traditional hatreds and prejudices against other peoples that went along with it.

The deportation of the Chechen and Ingush peoples was part of Stalin’s great deportation plan of ethnic minorities in the USSR:

900,000 Soviet Germans, 89,000 Finns deported in 1941 & 1942
69,267 Karachais deported to Central Asia 19 Nov 1943
91,919 Kalmyks deported to Siberia 28–29 Dec 1943
478,479 Chechen and Ingush peoples deported to Siberia on 23 Feb 1944
37,107 Balkars deported to Kazakstan on 8–9 Mar 1944
180,014 Crimean Tatars deported to Uzbekistan on 18–20 Mar 1944
91,095 Meshketian Turks deported from Soviet Georgia later in 1944 (figure via Tymothy Snyder).

These crimes against humanity form yet another stain against the former USSR and its predecessor, the Tsarist Russian Empire, both of whom today’s Russian leader Vladimir Putin expressly admires. Against this background, it is unsurprising, then, that Putin has continued the legacy of repressive measures regarding any attempt at commemorating these historic events. This was evident last year when Crimean Tatars were not allowed to mark the 70th Anniversary of the 1944 deportations. It was also evident when Putin banned a motion picture about the Chechen deportations on the grounds it was “historically false.” It is precisely for these reasons, that the stories of Russia’s ethnic deportations are worth telling.

Edited by: Paula Chertok
(http://euromaidanpress.com/2015/02/26/stalins-caucasus-crimes-putin-wants-you-to-forget/?fbclid=IwAR2ovOjE_JFx9MidJuu5nvkftNt0JJC-dq6rep5LLQ1TmkTd4rbkG6xQIBQ)