"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)
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lunes, 3 de diciembre de 2012

Nueva Era de Acuario, la Trampa de los Demonios (6/6)


Conclusión
Autor: William Molina

“El vaticanista Sandro Magister, redactor de ‘L´ EXPRESSO´ y moderador del portal ‘Chiesa’, publicó en español la homilía que el Papa Benedicto XVI pronunció en la solemnidad de la Epifanía del Señor, el 6 de enero de 2008. Resultan de gran interés los textos y comentarios acerca de Los Últimos Tiempos, del pecado de orgullo de la primera humanidad de Adán y Eva, del Diluvio, de Babilonia. También la cita sobre la oscuridad de las naciones en tiempos de Isaías y de los tiempos actuales. La globalización como la Nueva Torre de Babel -monumento central al orgullo del hombre que quiere ser Dios- contrapuesta a la Epifanía del Señor, donde es Dios el centro de todos los pueblos y reyes de la Tierra. Sin faltar a la petición final a la Santísima Virgen para que nos de la valentía de los Reyes Magos y nos proporcione Su protección en este peregrinar terrenal.

Cada vez y con más frecuencia, el Papa insiste en el gran riesgo que está asumiendo la humanidad en esa obcecada voluntad de caminar al margen y en contra de la Ley de Dios. Las consecuencias no pueden ser más que temibles. Benedicto XVI expresaba en Enero del 2007 su ‘temor por una posible catástrofe atómica. Lamentablemente – proseguía el Santo Padre − sombras malignas siguen amenazando en el horizonte de la humanidad’. El Pontífice evocaba un peligro inminente: ‘¡Está en juego el destino de la familia humana entera!’

Sigue siendo siempre válida la palabra de Dios revelada por medio del profeta Isaías: ‘La oscuridad cubre la tierra, y espesa nube a los pueblos’ (60,3). Y así es, el hombre se encuentra inmerso en esta oscuridad y ha perdido la luz de Dios. El problema que existe es que la inmensa mayoría de la humanidad está tan acostumbrada a la oscuridad, que ya se ha vuelto un inquilino permanente de ella. Sus ojos se han habituado a ‘ver’ en la oscuridad, aunque en realidad no vea nada y esté totalmente ciega. El hombre camina de espaldas a la luz. Se adentra tanto en la oscuridad y se acostumbra tanto a ella que es incapaz de reconocer ninguna Luz, por lo que hoy estamos viviendo una escalada aparentemente irresistible y vertiginosa del ‘Misterio del Mal’ en el mundo. Es tan grande y tan encarnecida la forma en que el mal ha ido tomando forma que ya no podemos esperar sino una intervención directa de Dios, porque de lo contrario no veríamos por ningún lado la posibilidad de salvación para este mundo.

Existe tal confusión de valores que se han desarrollado las conductas más disparatadas, desviadas y desconcertantes que el mundo jamás haya visto. Somos testigos en este último siglo de una perversión de costumbres y de normas particularmente vinculadas al terreno de lo Moral. Vemos con asombro cómo la primacía absoluta y el reinado del Gran Becerro de Oro de este tiempo es, sin duda alguna, el ídolo del dinero. Todo se mueve, se ajusta, se mide y se valora en términos de poder económico. El dinero te da todo, dicen: salud, placer, viajes, fama, autoridad, poder, tranquilidad, etc.

Asimismo, uno de los aspectos más peligrosos de oscuridad que ha sufrido el hombre del siglo XXI es que ha invadido de una manera anárquica a la Moral, lo que significa un abandono completo de la antigua y vigente teoría de la Ley Natural, es decir, la misma Ley Eterna grabada por Dios en el corazón de los hombres, que dice: haz el bien y evita el mal. Si Dios desaparece o se disuelve en un Cristo cósmico etéreo, entonces la Ley Natural pierde su sentido y desaparece por tanto la Moral, que ahora sentimos sus efectos por la llamada secularización (darle un sentido mundano a lo profano) en la vida social, política, cultural, moral y religiosa, y que se ve sustituida paulatinamente por algo indefinido que llamamos ética, muy cacareada en la teoría pero deleznable en la práctica, y que ha llevado a que muy pocos hombres la practiquen.

En la época actual, es decir, a principios del siglo XXI y todo el bagaje del siglo XX, la práctica de la Moral, y lo que es peor, los criterios y las normas morales, han sufrido un evidente y galopante deterioro. Cualquier observador serio que intente hacer un análisis del siglo XX, debe llegar a la conclusión de que hay un claro período de corrupción general. Se percibe y se siente en todos los niveles, es decir, en el político, en el económico, en el social, en el cultural, en lo natural, en el científico, en el moral y aún, desde luego, en el religioso.

No hay ninguna línea ascendente o esperanzadora en estos campos que estamos citando. Cada uno de ellos va al suicidio y caos completo, por más planes y proyectos que pretendan lo contrario.

Jamás se ha valorado menos la vida humana como hoy, lo que ha llevado que en el siglo que terminó, en un sinnúmero de escenarios, se hayan cometido los crímenes más aberrantes contra la humanidad. Así pues, no hay mayor degradación en el hombre y en la moral que el desprecio a la vida humana y esta es una de las características especialmente trágicas del siglo XX y los primeros años de este XXI.

Junto con esta cultura de la muerte, desde luego, hay que incluir el abominable crimen del aborto que está prácticamente legalizado en casi todas partes, y su práctica sistemática que se disfraza como muestra de libertad y la más pura apelación genuina de los ‘derechos de la mujer’. Y por extensión, desde luego la eutanasia, la eugenesia, etc.

En la esfera pública, la corrupción del estado, del poder y la perversión de la justicia, son rasgos generalizados en la tan llevada y traída democracia, que para lo poco que ha servido es para un deterioro impresionante de la sociedad. Efectivamente, en el vasto campo de las relaciones humanas, los criterios morales no solamente se han relajado sino que incluso han desaparecido. Es triste, alarmante y por momentos risible, escuchar los famosos programas ‘talk show’, donde cada quien se cree poseedor de la verdad y emite su opinión como si la moral fuera cuestión de gustos, opiniones y situaciones de cada uno. Esta penosa realidad también se ha dado por la amplísima contribución de los medios de comunicación que han promovido programas triviales, superficiales y frívolos, sin ningún tipo de formación ni educación hacia el Bien Común. Y no se salvan, desde luego, la gran mayoría de las corporaciones y producciones cinematográficas, salpicadas de sexo, confusión, violencia, deformación moral y esoterismo. Así pues, ya no es de extrañar que la simple mención de la fidelidad matrimonial, la defensa de la familia y de la moral sexual, suscite no ya rechazos, sino carcajadas.

Todo esto ha traído entonces un deterioro en la sociedad, en la familia y en las personas que ha llevado a la enfermedad del alcoholismo, la drogadicción, el desenfreno sexual, la destrucción de la unidad de la familia a través de los miles de divorcios, el uso de pastillas anticonceptivas, relaciones de adulterio y prematrimoniales, explosión del lesbianismo y la homosexualidad como ‘derechos naturales’ del ser humano, hasta el extremo de legalizarse ya en algunos países este tipo de uniones, incluso el derecho de estas ‘parejas’ de adoptar menores.

Entonces, la sociedad se ha envuelto en un ambiente de frivolidad de pensamiento light que se traduce en la ley del mínimo esfuerzo, de la opinión cambiante, del nulo sentido del sacrificio, reduciendo todo a la búsqueda del placer como ley máxima y del consumismo para adquirir bienes y servicios superfluos, como consecuencia del efecto bombardeante de los medios de comunicación que van creando falsas necesidades.

Ahora bien, lo anterior se agrava cuando la Moral y Doctrina han caído por los suelos incluso dentro del pensamiento de los llamados teólogos morales, que ya ha pasado a una situación de abierta rebeldía, incluso, en contra de las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia y del Santo Padre, Benedicto XVI. Incluso, muchos sacerdotes y obispos se han vuelto no sólo omisos en su deber de formación a los fieles sino traidores a Dios, porque pretenden adaptar la Iglesia divina de Cristo con su esencia sobrenatural y mística a los modos de pensamiento y conducta del mundo, con su esencia profana y esotérica, y que finalmente están al servicio de Satanás. Son traidores y perversos al mismo tiempo por su tolerancia y por su propagación de la confusión, acerca de las creencias básicas de la enseñanza de la Iglesia, sumiendo a los fieles en una profunda apostasía de fe e ignorancia religiosa, pues la enseñanza clara e inequívoca de los principios fundamentales de la Iglesia para la salvación eterna, simplemente han sido ignorados y arrojados lejos de la conciencia de los hombres.

Esto ha dado lugar a una profunda indiferencia de las cosas de Dios y también a un relajamiento de lo divino que hace que el hombre le dé oídos a todo tipo de fábulas y falsas filosofías, como es la llamada New Age y todo el contenido que conlleva este pensamiento de la modernidad, vinculado a prácticas de origen oriental como el yoga y la meditación trascendental, así como otras tendientes a un mejoramiento personal energético, como por ejemplo, el control mental, dianética, uso de talismanes, cuarzos, técnica del feng shui, retiros chamánicos, talleres de autoestima, terapias en base a flores, cristales y aromas, donde el hombre pretende buscar beneficios espirituales a través de estas técnicas naturales y algunas no exentas de esoterismo. Hoy está de moda ‘El Secreto’, la ley de la atracción que pretende resolver todos nuestros problemas, y no pocas veces queriendo encontrar justificación y apoyo astrológico en nuestras decisiones personales, como si ya todos estuviéramos "predeterminados por nuestro karma", minimizando o aún anulando la libertad y responsabilidad humana ante el Creador.

No menos grave también resulta la falta de testimonio de muchos católicos que se dicen de nombre, pero que no practican lo que piensan, y acaban pensando como viven. Es decir, muchos católicos viven de meras apariencias, un cristianismo completamente superficial, ‘Light’ podríamos llamarle, donde los mandamientos son vividos a su antojo, sin mucha o nula práctica sacramental, sin acudir a la Confesión o a la Eucaristía, más que en ocasiones sociales como bodas, primeras comuniones, bautizos, o porque alguien ha fallecido.

En suma, la oscuridad que como gran nube negra cubre al mundo ha adormecido la conciencia del hombre y anestesiado éste se le ha olvidado culpablemente su sentido eterno y el destino de su alma creada por Dios, que corre el grave y terrible peligro de condenación y perder a Su Dios y Señor Redentor para siempre.

Como dijo el Papa Benedicto XVI en su homilía del 6 de Enero de este año: ‘Es necesaria una esperanza mayor, esta gran esperanza sólo puede ser Dios, pero no cualquier dios, sino el Dios que tiene un rostro humano" (Spe salvi, 31), el Dios que se manifestó en el Niño de Belén y en el Crucificado Resucitado. 


Nueva Era de Acuario, la Trampa de los Demonios (5/6)



Capítulo 5: Aspectos políticos y económicos de la Nueva Era
Autor: William Molina
La Nueva Era de Acuario promueve la instauración de un “Nuevo Orden Mundial”. Para lograr ese objetivo, infiltraron a sus agentes en los principales organismos donde se discuten y aprueban resoluciones dirigidas a controlar las actividades políticas, económicas y financieras de todos los países de la tierra. Un gobierno mundial, con una sola religión, patrocinado por los grandes capitales, es su finalidad suprema.

Concluida la guerra fría a finales de la década de 1.980, desapareció la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que impulsó con vigor el nefasto sistema comunista que tanto daño causó a la humanidad.

Este sorprendente desenlace, produjo desconcierto en quienes a nivel mundial pontificaban en contra del sistema capitalista, pues desvaneció una doctrina política y económica que provocó inquietud en el mundo.

Quedó triunfante y sin adversarios eficaces, el sistema capitalista que inició una estrategia integral de dominación llamada “Globalización”. Esta nueva forma de colonizar al planeta, la ejecutan los grandes capitales transnacionales fusionados en corporaciones súper poderosas que someten al mundo por medio del trabajo, la producción, el consumo y la colonización científica.

El diseño de maniobras que hiciera viable el apoderamiento del mundo por parte de los poderosos de la economía, las finanzas y la política, trajo como consecuencia la competencia tecnológica, militar y de mercado que perturba a la humanidad con actuaciones contrarias a la cristiandad, pues se le da más importancia al consumo desaforado e innecesario provocado por una descomunal publicidad que cambió la manera de ser y de actuar de los humanos.

La lucha por conquistar el poder político, se realiza sin escrúpulos por competidores demagogos. Después del triunfo electoral, es mentira que los ganadores ayuden a los desamparados. No triunfaron por sus cualidades de líderes, sino por el manipuleo publicitario de los amos del dinero. A los nuevos jerarcas gubernamentales, se unen abierta o secretamente grupos económicos a quienes complacerán una vez instalados en el mando. Cobrarán lo que invirtieron en la campaña y mucho más. Pero además, tendrán que satisfacer la voracidad de la camarilla del partido que ayudó a colocarlos en los palacios presidenciales. Es muy poco lo que queda para el pueblo, pues aparecen la corrupción por medio del aprovechamiento de los bienes del estado que son colocados al servicio de particulares, el tráfico de influencias para obtener favores y la predilección de familiares y amigos para otorgarles contratos de servicios y obras públicas. La prevaricación y el cohecho, predominan en su viciado entorno.

Los escenarios inmorales los montan los dueños de las finanzas, donde los masones, sionistas y la Nueva Era obtienen el gran botín. Los grandes capitalistas, unidos a los filibusteros que rigen la política, buscan la consolidación de un gobierno universal súper poderoso que los robustezca como los amos del planeta. Esta conspiración universal, es la “globalización o mundialización” que controla a los humanos con satélites colocados en el espacio y con la informática, el poder bélico y la tecnología para desarrollar la agricultura, la ganadería, la industria de alimentos, el comercio, la educación y las finanzas públicas y privadas. De este dominio no escapa casi nadie, pues muchos perdieron su probidad y vagan aturdidos sin saber qué les deparará el futuro.

La actual supremacía del capitalismo, dispuso las tarimas para presentar el espectáculo globalizador, movido por el poder de las corporaciones capitalistas.

Según el Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), “La globalización es una interdependencia económica creciente, del conjunto de países del mundo, provocada por el aumento del volumen y la variedad de las transacciones transfronterizas de bienes y servicios, así como por los flujos internacionales de capitales al tiempo que la difusión acelerada y generalizada de tecnología”. La Real Academia de la Lengua Española define la globalización como “la tendencia de los mercados y las empresas a extenderse, alcanzando una dimensión mundial que sobrepasa las fronteras nacionales”. Otros dicen que la globalización es “la etapa actual del capitalismo”.

Los países industrializados, El Fondo Monetario Internacional (F.M.I.), El Banco Mundial (B.M.) y la Organización Mundial el Comercio (O.M.C.), son los actores principales que se mueven con la protección del averno representado por la conjura de la Nueva Era, para controlar al mundo. Otros, como la Comunidad Económica Europea y las instituciones políticas influyentes como la Organización de las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, la Organización para el Tratado del Atlántico Norte, están a la orden de los poderosos y con todo eso manejan el gigantesco componente científico y tecnológico, con el cual atraen a la humanidad que por estar separada de Dios, no percibe los acontecimientos apocalípticos efectuados con sagacidad, astucia y precisión.

Los inicuos pasan inadvertidos y la mayoría no avizora sus crueldades. Son contados quienes notan la trampa de la acumulación de poder, por parte de los amos del dinero y de los consorcios industriales y comerciales que son dueños de la economía mundial. Si estos sólo tuviesen como único objetivo, la manía de acumular bienes materiales, no sería intenso el peligro, pues soportaríamos a un enjambre de avarientos. Sus movimientos se hacen para despojar a la gente de su fe en Dios y de su voluntad, para disponerla a favor de sus despreciables intereses.

Es posible que la globalización sea una de las puertas por donde ingrese al mundo el anticristo; por ahora es uno de sus bastiones. Pero para que se concrete su aparición, ocurrirán fatídicos acontecimientos políticos, económicos, sociales, religiosos y se acentuará el poder de la Era de Acuario que daña los principios cristianos en los corazones y conciencias de los hombres. Cuando ocurra lo profetizado en el Libro Santo, sobre “la abominación de la desolación” descrita por el profeta Daniel, se hará más evidente “el hijo de la perdición”. Reconociendo esos episodios, será fácil aprestarse a soportar la persecución de los endemoniados, en contra de los fieles de Dios. En la Biblia, está el esplendor de la verdad que detalla las estratagemas del diablo. Los devotos que vivan esos días aciagos, deberán estar en permanente comunión con el Creador, para guarecerse de las embestidas del desolador.

En la Organización de las Naciones Unidas (ONU), no hay antagonismos contra la globalización, debido a que allí sobresalen las súper potencias que tienen el dominio del mundo. No hay disidencia categórica y si algún país la realiza, es aislado y sancionado financiera y políticamente. Para ahogar la disconformidad y la hostilidad, se amenaza con embargos comerciales y con no facilitar asistencia técnica ni prestamos monetarios de la banca multilateral dominada por masones y judíos; en otras oportunidades, se les subyuga militarmente. Por eso en la mayoría de los casos, los débiles se someten a sus crueles condiciones por las necesidades que tienen, imposibles de solucionar por si solos.

Todo está subordinado a la informática. Con el Internet se deteriora la personalidad y la libertad de los hombres. Lo más sórdido de las sociedades secretas aflora por ese medio que transfiere la voluntad de los hombres a los negocios degradantes de los trafagadores de dinero. En el correo electrónico hay la forma de venderle el alma al diablo, los planes sofisticados de consumo alienante, las ofertas lujuriosas y un raudal de mensajes estúpidos. La maraña tecnológica quebrantó el sano juicio y grandes multitudes son autómatas y sumisos a la distracción creada por la cibernética.

No todo lo difundido por Internet, es catastrófico. Allí hay referencias que sirven para la formación de quienes quieren aprender historia, adelantos de la medicina, instrucciones cristianas para fortalecer la fe y otras informaciones culturales que ayudan a cultivar el intelecto.

La globalización menoscaba la capacidad para contemplar y amar a Dios. Las diligencias de la Iglesia para transmitir y defender la fe, son agredidas por el relativismo y las anormalidades de la modernidad, exhibidas por algunos religiosos y por el materialismo que asfixia el discernimiento de la gente. No sólo es victimada la soberanía de los pueblos, sino también la estabilidad cristiana de cada ser.

Indro Montanelli, fue un respetable periodista europeo que rebatió esa “carrera loca” hacia el futuro, cuando afirmó: “este es un mundo sin frenos y terminará rompiéndose la cabeza”.

Quienes pugnan en contra de la globalización, enfocan mal sus estrategias, ya que las formulan desde la perspectiva política, al vincular el desarrollo de la sociedad con nuevas teorías del poder basado en la soberanía popular y en la solidaridad social. Algunos infiltrados en los grupos contrarios a la globalización, retornaron a los viejos esquemas del comunismo decadente. El problema no radica en la lucha entre doctrinas políticas adversas. Esta se dio en “la guerra fría” entre el capitalismo y el comunismo, donde triunfó el primero. Lo de ahora es la contienda del bien contra el mal, la cual está en pleno desarrollo, sin que sea vislumbrada por la humanidad que es sometida al esclavismo consumista, hedonista, materialista y anticristiano.

Los humanos no pueden detener por sus propios medios la avanzada globalizadora, pues su enajenación a ella es casi total. Este apego inusitado a lo material, es inexplicable desde la visión humana. Algunos investigadores socialistas, lo califican como algo que domina la mayoría de las estrategias políticas y la vida de las personas.

La esclavitud a lo intemperante solo se percibe y se combate, cuando se estudian las profecías y el Evangelio, si se es cristiano fervoroso o si hay una gracia especial del Espíritu Santo. Los demás esfuerzos, son inútiles.

Alguien definió a la globalización como “Una fuerza física, como una antigravedad que mantiene a los seres racionales tumbados en el suelo. Una lluvia que no se sabe de donde viene, dirigida por un consejo de administración del planeta al que nadie pertenece, un poder extremo cada vez más abstracto que mueve al mundo, según conviene a sus inversiones”.

Algunos creen que la globalización es una reunión de compañías transnacionales que dirigen el comercio, la política y los medios de comunicación. Esos criterios tienen validez, pero el origen y significado de este fenómeno angustioso, no apareció de la noche a la mañana. Las estrategias fueron elaboradas en tiempos pasados y perfeccionadas en el presente. A lo anterior hay que agregar la conspiración judío – masónica, de la Nueva Era y la de otras organizaciones luciferinas que dominan al planeta desde la perspectiva financiera.

Las discrepancias y maniobras de los capitalistas, formar parte de la competencia por el control del mundo. Quienes planifican y dirigen esos pleitos, son los agentes de las fuerzas del mal congregados en torno al señorío judío – masónico y de la New Age, asociados con las instituciones mundiales donde se agrupa el poder político, principalmente la Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea.

Aunque para algunos parezca raro, en varias partes del mundo actúa con desparpajo inaudito, la organización satánica “Lucis Trust” que al principio se llamó “Trust Lucifer”. Este pertrecho satánico se mueve abiertamente para afianzar el nuevo orden mundial, erigido con el nombre de la globalización. El dinero con el que alientan sus intrigas, es la contribución que hacen las gigantescas corporaciones financieras del planeta.

La globalización económica se consolida con la unión de los más importantes países europeos, los cuales crearon el Euro. Aunque la divisa mundial todavía es el dólar Americano, aquella patrocina el surgimiento de la moneda universal. A lo anterior se agrega la aprobación de una sola constitución europea que procura unidad política a sus miembros. Ya casi no hay fronteras en ese continente y lo único que los hace diferentes, son algunos rasgos culturales que por motivos históricos se conservan. Estos no son significativos para los objetivos supremos del control mundial. En el continente Americano, hay el empeño de crear el A.L.C.A. (Área de Libre Comercio de las Américas), para integrar a todos sus países y así someterlos más a sus ambiciones de control total.

La Organización Mundial del Comercio (O.M.C.), es otro de los baluartes del capitalismo globalizado. En ella hay inscritas más de cien naciones de todos los continentes. Esta institución fue creada en 1995, aparentemente para estimular políticas en materia de comercio, inversiones y regular las grandes desigualdades existentes entre países ricos y pobres. Esta organización administra y ejecuta acuerdos generales sobre el comercio de servicios, la agricultura y los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio. La O.M.C. aprobó nuevos negocios, inversiones, políticas de
competencia y facilitación del comercio, como una gran liberalización de las economías que obligaron a los países en desarrollo a dejar de lado las estrategias propias que tenían para alcanzar su independencia integral. Quienes no se adapten a las ambiciones de los ricos, no tendrán posibilidades de vender en los grandes mercados mundiales, donde el consumo es inmenso. ¿Qué les pasaría si se limitan a los mercados locales?, no tendrían posibilidades de recibir dinero ni tecnología, para cubrir parcialmente sus necesidades. Es un círculo infernal, donde los peces grandes se tragan a los pequeños, sin ninguna posibilidad de salirse, pues las actuales circunstancias los devorarían.

China es uno de los países beneficiados con su ingreso a la Organización Mundial del Comercio. Su crecimiento económico en los últimos tiempos, ha sido colosal. Su problema radica en la producción y luego las ventas que las realiza esencialmente en el exterior. El consumo interno no le alcanza para mantenerse y por eso decidió dejar el comunismo radical, para acercarse al capitalismo mundial. Sin embargo, sigue gobernando una dictadura con rasgos marxistas.

Con la globalización se aligera la desintegración de las doctrinas y por eso las desavenencias aumentan en casi todos los países de la tierra. Los partidos políticos son hervideros de ambiciones personales y componendas de camarillas. El bien común es demagogia, pues no hay devoción para servir. Las constituciones nacionales son violadas constantemente y se labora de acuerdo a los pareceres de quienes tienen el poder político y económico.

La conjura de los potentados es clara: Sustitución de las constituciones nacionales, para dar reconocimiento a una sola autoridad que eliminará el caos social provocado por ellos mismos. La gente aceptará displicentemente la instauración de un gobierno mundial, pues aparecerá como la solución al desorden total que se acentúa con rapidez. La agitación social crece diariamente y el esplendor espiritual de otros tiempos se desvaneció, pues los hombres son indiferentes con Dios y no se adhieren a su Gracia Divina que los haría descubrir el peligro de caer en las manos del enemigo. La discordia campea por doquier y es poca la caridad.

Los masones, sionistas, la Nueva Era y los capitalistas del mundo, son astutos para crear desconcierto. Todavía hay quienes apoyan el holocausto judío, como un gran logro para la conservación de la humanidad, por el peligro que representaban. Pareciera contradictorio decir que Adolfo Hitler y su armatoste bélico, fueron sabiamente manipulados los masones y sionistas. Lean los hechos: En Munich, el mayor criminal de la historia tuvo a varios judíos como maestros y consejeros. Él formó parte de la logia masónica “la Thule”, cuyo principal dirigente fue un judío de apellido Bruchmann. Él y los demás miembros de esta logia, lo guiaron al poder. Judíos también fueron su amante Eva Braum y algunos connotados sanguinarios de su corte criminal: Hess, Borman y Rosemberg. Las víctimas del holocausto, sirvieron como carne de cañón, para las aberraciones criminales trazadas por los maléficos personajes que representan al ser de las tinieblas.

Otras estrategias planteadas para que los malvados se apropien del mundo, son: La abolición de las religiones para crear una sola, el control de los partidos políticos, los medios de comunicación, la creación de conflictos políticos, la lucha de clases, revoluciones mundiales, multiplicación mundial de las logias judío – masónicas aliadas a la Nueva Era, transformación de la enseñanza, destrucción del cristianismo, la ciencia financiera, el oro milenario como base de la prosperidad futura, plan político y financiero de las grandes corporaciones, las huelgas y un rey elegido como dios que es el anticristo.

Los países poderosos, tienen la fuerza financiera en el nuevo orden mundial. En la mayoría de ellos son judíos, masones y militantes de las organizaciones de la Nueva Era de Acuario, quienes dominan las bolsas de valores y los grandes bancos de los países desarrollados y sus sucursales en los países subdesarrollados. Esas instituciones oprimen a las naciones pobres, a las cuales les prestan dinero y cuando no cancelan las deudas, los sojuzgan política y económicamente. Las materias primas se adquieren a precios irrisorios y la deuda externa es impagable, ya que los ingresos fiscales solo alcanzan para cancelar sus intereses. Algunos se declaran en mora y sufren la crueldad de los banqueros usureros que confiscan patrimonios y riquezas nacionales, o se adueñan de sus fuentes de divisas.

Los grandes consorcios y corporaciones industriales y comerciales, de construcción de inmuebles, medios de transporte como carreteras, ferrocarriles, metros subterráneos, trenes de carga, aviación comercial y militar, bienes de servicio y de consumo, industria automotriz, construcción de armas convencionales y de destrucción masiva, factorías que manufacturan ropa y calzado, fábricas de licor y tabacos, escuelas y universidades, explotación minera y de bosques, intercambio comercial en el ámbito nacional e internacional, medios de comunicación, astilleros, industrias pesqueras, agrícolas y pecuarias, el turismo, el deporte profesional y los colosales casinos del mundo pertenecen al ingenio capitalista que tiraniza a los indolentes. Si sus intereses son amenazados, forjan guerras, revoluciones, persecuciones y bloqueos comerciales, con maldad y frialdad infernal y en connivencia con los amos del poder político, quienes son sus dóciles aliados. Así recuperan el terreno perdido e imponen nuevas reglas a quienes osaron manifestar alguna discordancia.

En el mundo es mentira que haya regímenes gubernamentales y sistemas económicos que actúen con absoluta libertad. Los sistemas filosóficos, las doctrinas que mueven la sociedad y los planes para el desarrollo de los pueblos pobres, están supeditados a las estratagemas de una suprema organización mundial que mediatiza el pensamiento de los hombres, que coarta la libertad de quienes desean ser verdaderamente libres, que apabulla con sus teorías culturales alienantes, creadoras de necesidades innecesarias con las cuales quitaron a Dios de la mente, para formar una constelación de ídolos a los que cedieron sus vidas. Los planes educativos son diseñados por los poderosos, para formar a su ejército de gerentes que manejarán sus empresas, de acuerdo a sus intereses. Ya sean capitalistas, socialistas, comunistas, falsos demócratas, o patriotas marchitados, muchos son embelesados por el poder maléfico del sionismo, la masonería y la Nueva Era que también aturdió a una parte de la Iglesia. Nada se les escapó y todo lo emponzoñaron.

Miren a todas partes y observarán la consolidación de un poder extraño que todo lo cubre y que ubica a los hombres en un ambiente hedonista que arrasa sin contemplaciones a pobres y ricos. La humanidad es esclava del derroche disoluto y dueña de una cabeza donde se alojan pensamientos perturbadores que le impide reaccionar adecuadamente para ganarle la batalla a satanás, el peor enemigo y a quien imaginan irreal. Quien rebata esto es iluso, le encanta el ambiente corrompido en que vive o se identifica con las diabluras que conquistaron al mundo.

Para la Nueva Era de Acuario, el enemigo esencial es el cristianismo y sus diligencias se incrementan para disminuirlo en el ámbito de los fieles. Sus mensajes instan al libre pensamiento, a desobedecer los cánones morales, a la desconfianza en Dios y a la fragmentación de la Iglesia con la subversión a los dictados de los Papas.

La alianza judío – masónica con la Nueva Era, tergiverso las Sagradas Escrituras. Para ellos, Abraham fue quien les prometió que reinarían en la tierra, pero lo que hacen es causar el sufrimiento de los depauperados que son utilizados en refriegas tumultuosas, donde se les sacrifica con la argucia de adquirir prosperidad. Ninguna revolución armada, de cualquier signo ideológico, ha dado felicidad a quienes concurrieron a ella. El resultado ha sido la toma del poder por una pandilla que aprovecha los cargos públicos, para su beneficio personal.

La conquista por medio de las armas, nunca sirve para nada. Muertes inútiles de seres buenos que creyeron ser redimidos por aventureros. Por ejemplo, los triunfos de Alejandro Magno solo favorecieron a él; su patria Macedonia no extendió su territorio y las regiones y tesoros amontonados, no trajeron prosperidad a sus soldados ni a su pueblo. Los pomposos ejércitos romanos, no lograron ningún bienestar. Fue un imperio prostituido que dominó y azotó a sus colonias, para luego caer como castillo de naipes, en medio de un gran descarrío. La revolución francesa con Robespirre y sus compinches acabaron la monarquía, inventaron la famosa guillotina para aniquilar a sus enemigos y al final fueron ejecutados con ella. Napoleón Bonaparte se hizo emperador, matando en sus guerras a millones de personas. Murió desterrado y olvidado. Las conflagraciones independentistas de América Latina y de África, desalojaron a unos cuantos conquistadores y colonizadores. Las promesas reivindicatorias, jamás se plasmaron y los pobres fueron defraudados. Las guerras mundiales y regionales de todos los siglos, pero fundamentalmente las del siglo XX, la revolución comunista con su ateismo, la persecución a la Iglesia y los demás conflictos bélicos desatados, ¿Cómo concluyeron? Para los que se instalaron en el poder, en el deleite de los privilegios perversos que él encarna. Para la mayoría, las revoluciones, los golpes de estado, y demás regímenes gubernamentales, trajeron desengaños y frustraciones, pues no suministraron la felicidad plena que anhelaron.

Las desigualdades económicas de los regímenes comunista y capitalista, exacerban el ánimo de los obreros y por eso reaccionan intemperantes, para reclamar mejoras económicas. Los sionistas, masones y líderes de la Era de Acuario, subvirtieron la mente de los empobrecidos para que demanden niveles superiores de vida, utilizando la violencia. Los hombres se volvieron máquinas ansiosas de cosas frívolas y se desesperan si no las consiguen. Si los pobres de riqueza material consiguen algo, los malévolos del poder mundial manipulan el equilibrio entre la oferta y la demanda, para desaparecer las conquistas obreras. Los países pobres, cuyas economías dependen de los importantes centros financieros del mundo, padecen la dominación de los avarientos.

El mundo transcurre en medio de luchas sociales que no cesan. Guerras fratricidas de pobres contra ricos y discursos encendidos para incitar la búsqueda de una igualdad económica y social, inalcanzable e irrealizable, pues la violencia no tendrá el beneplácito de Dios. Refriegas raciales para imponer el color de una piel sobre otra. Los que dirigen esta iracundia, deben fijar su imaginación en los cuerpos sepultados. Sus carnes son consumidas por los gusanos y los huesos recubiertos con carnes negras o blancas, una vez deshechas, son del mismo color. El segregacionismo racial, es la prueba irrefutable del odio de unos contra otros. Todos los hombres merecen ser respetados, en su dignidad de hijos de Dios.

La Nueva Era de Acuario, los sionistas y masones penetraron las universidades que son los sitios donde se imparten los conocimientos científicos. Captaron a los doctos, con quienes aseguraron el control del mundo. La apatía por lo sagrado se debe a la prosperidad lograda a través del desarrollo de las ciencias económicas que les trajo un dominio completo en las operaciones financieras. La educación capitalista, se basa en la excelencia que surge de los diseños curriculares. De allí descartaron los principios cristianos y solo se busca el mejoramiento materialista de los más aptos.

Los jóvenes egresados como profesionales de las más importantes universidades del mundo, son captados por las grandes corporaciones nacionales y transnacionales que los incluyen en sus nóminas, para formar parte de sus equipos de producción.

Las corporaciones de los ricos, asientan sus proyectos en la construcción y consolidación de un mundo donde la participación humana sea la creatividad para inventar qué se va a consumir, cómo los productos deben comercializarse por medio de campañas publicitarias y de qué manera se debe manipular la voluntad de la gente para que lo publicitado se haga indispensable, sin que lo sea. De todo lo anterior, surge la alienación.

Muchas compañías transnacionales, regentadas por los amos de las finanzas y la economía, destruyen los recursos naturales del planeta, para obtener más dinero. La explotación del trabajo, es una de sus peculiaridades y por eso trasladaron parte de sus fábricas a países pobres, con el fin de abaratar sus productos finales y venderlos caros en los países donde los comercian. Las manufacturas de ropa, calzado, comida enlatada y otros artículos de consumo masivo que tienen fama mundial, ahora incluyeron en su etiqueta el nombre de países subdesarrollados, donde confeccionan esas mercancías. Es abismal la diferencia entre el valor del trabajo pagado a los obreros de los países pobres, con lo que le cuesta cada producto al consumidor final. Las ganancias de estos desalmados son voluminosas, mientras la situación de pobreza sigue golpeando a la mayoría de los habitantes del planeta.

El proyecto de la Nueva Era, de los masones y judíos, ignorado por muchos, no se ha desvanecido. Ahora sus desempeños son novedosos y la evolución social, económica y política, los hizo cambiar de procedimientos, para acomodarlos a las reinantes circunstancias del mundo actual. Algunos estilos de proceder los abolieron, pero están intactos los principios siniestros de su génesis y con ellos doman y esclavizan la voluntad humana, para llevarla al desbarajuste moral.

El entusiasmo por la libertad ilimitada y sin remordimientos, es un éxito de los villanos que hacen de sus fanáticos, una manada de torpes, sin criterios propios y desleales a Dios. Son imperturbables ante los desordenes mundiales como el matrimonio entre homosexuales y lesbianas, el suicidio colectivo de sectas cuando se creen incomprendidos o porque presumen que Dios les dio la seña para ir a su encuentro, la asistencia hospitalaria costeada por gobiernos para asesinar con los abortos y la eutanasia, la desobediencia de los hijos a los padres, la liberación de la conciencia, la aversión a lo espiritual y otros extravíos.

Una preocupación política surge en nuestros días con la reaparición del comunismo que trata de revivir en América Latina, a través de gobiernos que decidieron volver a esa doctrina atea que tanto perjuicio le produjo a la humanidad en el siglo XX.

Enmascarado con el remoquete de “Socialismo del siglo XXI”, el comunismo conquista por medio de procesos electorales, lo que no pudo hacer con la guerra de guerrillas inspirada por la tiranía comunista de Cuba. Hipócritamente participan en elecciones, para luego utilizar métodos totalitarios que liquidan las vías democráticas.

El “Socialismo del siglo XXI” o neo – comunismo, pacta a nivel internacional con los grupos del terrorismo islámico y con los reductos guerrilleros que todavía subsisten en Latinoamérica, para arremeter contra sus adversarios internos y externos y liquidar todo vestigio de libertades y derechos individuales y colectivos, a través de reformas constitucionales espurias que buscan darle legitimidad a esa forma de dictadura atípica.

En los discursos de los líderes de esa sórdida doctrina, prevalecen las amenazas contra la propiedad privada, la libertad de expresión, la organización independiente de la sociedad en sindicatos, colegios profesionales y asociaciones civiles. Se ataca sin piedad a la Iglesia Católica y a su jerarquía, se profanan templos y se destruyen imágenes sagradas y se incita al resurgimiento de la Teología de la Liberación para combatir y liquidar a la Iglesia que sigue las pautas del Vaticano.

En los protocolos sionistas, aparece una referencia al comunismo, donde se señala que este acabará con la Iglesia, debido a que su contenido y estrategias lo facilitan. Esto se percibió, pues millones de personas simpatizaron con este sistema y su tajante oposición a Dios. El ateísmo, impugna a la Santísima Trinidad y este es uno de las más nefastas características del comunismo internacional de antaño y de los comunistas de hoy.

Los nuevos marxistas del “Socialismo del Siglo XXI” que ahora reviven al viejo y marchito comunismo, elogian con frenesís a inicuos líderes que asesinaron a millones de personas en el mundo, que destruyeron países y persiguieron con saña criminal a la Iglesia de Dios y que ahora son sus guías e inspiradores. Nombres como los de Fiel Castro, Ernesto Che Guevara, Mao Tse Tung, José Stalin, Lenin y otros criminales de su mismo talante, son ensalzados e idolatrados por muchedumbres ciegas que no vislumbran la maldad anidada en la mente y el corazón de los nuevos cabecillas comunistas.

El materialismo ateo de los comunistas, refuta al cristianismo. Aseveran que él es producto de ficciones mentales que tienen origen en el primitivismo relacionado con la interpretación del origen de la naturaleza. Al Creador lo acusan de ser un medio para que las clases dominantes manipulen la voluntad de la gente. Combaten la libertad de tenerlo como una seguridad para nuestra actual existencia y para la eternidad. La religión es descrita como “el opio del pueblo”, es decir, una droga que adormece los sentidos y no posibilita discernir la realidad.
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Nueva Era de Acuario, la Trampa de los Demonios (4/6)



Capítulo 4: La Educación de la Nueva Era
Autor: William Molina
Se propone programar al hombre desde su nacimiento hasta la muerte, induciéndole la blasfema idea de que todos somos dioses y por lo tanto debemos buscar esa divinidad interior que se alimenta de una suprema “mente universal”. A Dios lo ultrajan para borrar la verdad bíblica. A los niños les enseñan, no directamente, sino de manera sutil, cómo deben reaccionar contra los principios cristianos. Les dicen cuánto valen ellos por sí mismos, cuánto son perfectos y cuál es su papel en un mundo sensible donde domina quien más se prepare científicamente.

Bailey dice es su proyecto educativo: “La Era de Acuario debe empezar a penetrar poco a poco el aura humana. En el futuro se le dará más importancia a producir calidad e inteligencia a la progenie que el impulso por producir una familia grande. Se considera erróneo el apuro de aumentar la natalidad. La situación económica hará necesario imponer ciertas restricciones físicas, porque ya es evidente que el planeta no podrá sostener a la humanidad más allá de cierto punto. La ciencia de la eugenesia crecerá en modo continuo”.

En los países desarrollados, es donde más se han implantado las teorías educativas de la Nueva Era. La educación actual la diseñaron con técnicas introspectivas, de meditación, ejercicios de relajación, viajes de ensoñación, potenciación del cerebro, clarificación y prioridad de los valores materiales. Los sentimientos y el inconciente son manejados como medios de acceso a lo que describen como “mente universal”, a la que le solicitan consejos e información.

Se esta perpetrando actualmente, otra de las conspiraciones de la Nueva Era diseñada por Alice Bailey. Las iniciales del complot, son: SALT que quiere decir: “Aprendizaje y Enseñanza Sugestivo Acelerativo”. En ella se usan sistemas orientales como el Yoga, el aprendizaje en el sueño, la hipnosis, la parapsicología y la respiración rítmica. Varias generaciones han sido moldeadas en esa teoría acuariana y los que se han formado, andan por el mundo profesándola como la nueva revolución educativa. La transculturización, es el medio utilizado para tal fin y casi nadie se opone, pues es la moda y hay que adaptarse a ella si se quiere vivir en un mundo competitivo, donde Dios se desvaneció. Del SALT surgió la idea según la cual, ni Dios ni el diablo son realidades tangibles. Los poderes políticos y económicos más influyentes del planeta, son solidarios con esta teoría y por eso se planificó la “Ingeniería Social”.

Bailey conmocionó al mundo con su proyecto educativo satánico y es casi total la sumisión a él. La Era de Acuario patrocinada por ella, expone que los individuos deben culturizarse para ser ciudadanos inteligentes en los dos mundos: espiritual y material. Esta inteligencia hay que controlarla y dirigirla. Algunos colegios católicos, escaparon a sus nocivas redes, pero es casi impalpable su oposición.

La Eugenesia: 

Es una palabra griega que significa: eu: de buena raza y genh: bien nacido. La Nueva Era la tiene como una ciencia, pero no lo es, ya que la misma manipula cuestiones que son estudiadas por la biología y la medicina; por lo tanto, es una seudo ciencia inmoral que atenta contra la vida.

Este término fue perfeccionado por el racista ingles Francis Galton en el año 1869. Este racismo plantea que la desigualdad psíquica y fisiológica, es la causante de la desigualdad social y por eso se hace necesario la selección de los mejores y la eliminación de quienes padecen trastornos biológicos, psicológicos y sociales.

Las anormalidades humanas, son esgrimidas por los acuarianos, para justificar los principios de la eugenesia. Usan el término “genéticamente defectuoso”, para impulsar en casi todos los países las leyes que aprueban el control de la natalidad, la manipulación genética, el aborto y la eutanasia. Para lograr esto, edulcoran sus perversiones con términos como “eugenesia positiva, buena o inocente”.

Se han consolidado los planteamientos de la satanista Alice Bailey, referentes a “promover la calidad y la inteligencia, antes que una familia”. Un ejemplo de sus perfidias, fue la brutalidad nazi de fabricar un súper hombre. Su experimentación causó la muerte de millones de personas, sobre todo niños, a quienes torturaron sin piedad.

La aprobación legislativa del aborto, sirve para perpetrar crímenes abominables, en nombre de una falsa moral social y de un control de la natalidad absurdo y anticristiano. Las madres que decidieron abortar, los médicos que practican los abortos, los parlamentarios que aprueban las leyes para que se perpetren y los presidentes que las firman para ponerlas en práctica, son asesinos escabrosos que serán sancionados por Dios.

En su irreflexiva carrera por destruir la vida, los infames no tienen límites. La industria de cosméticos, utiliza fetos en la elaboración de productos de belleza. Con la venia de malas mujeres y por unas sucias monedas, se matan los niños en el vientre, para complacer las pasajeras apariencias de un cuerpo que envejece, muere, se pudre y es consumido por los gusanos. Cada vez que una mujer se maquilla, es posible que lo haga con la parte de un cuerpo humano, transformado por la química cosmética en cremas para el cuerpo y pintura para labios.



La eutanasia: 

Esta palabra viene del griego “eu”: bien y Thánatos: muerte. Significa “buena muerte, muerte apacible y sin sufrimiento”. Su aplicación también consolida la cultura de la muerte. Al igual que el aborto, se está legalizando. Los enfermos terminales, con su permiso o no, son eliminados sin que sus asesinos sean sancionados. El enfermo, los familiares de este o su médico, toman la drástica decisión de segar la vida a quien padece un mal incurable. Este método también es inmoral, pues se falta al mandamiento “no mataras”.

A este modo de asesinato, también se le ha dado el nombre de “muerte digna”. Este título inmerecido, se lo fijan argumentando que se hace para aliviar y consolar al enfermo Terminal.

Hay dos tipos de eutanasia: la activa, cuando es por decisión del enfermo y la pasiva, cuando otros la deciden por él.

Hay argumentaciones inmorales, de quienes alientan las corrientes librepensadoras de la Nueva Era que creen lícito matar a un paciente, para que no sufra.

La eutanasia elimina un logro universal conquistado después de muchos años de lucha: Los derechos humanos, la garantía de la vida a quienes están en desventaja frente a los poderosos y el derecho de los enfermos y desvalidos a vivir en este mundo de acuerdo a principios morales y cristianos. La Iglesia es categórica con respecto a este tema y por eso fue incluido en su Catecismo. El número 2276 dice: “Aquellos cuya vida se encuentra disminuida o debilitada, tienen derecho a un respeto especial. Las personas enfermas o disminuidas deben ser atendidas para que lleven una vida normal como sea posible”. El número 2227 expone: “Cualesquiera que sean los motivos y los medios, la eutanasia directa consiste en poner fin a la vida de personas disminuidas, enfermas o moribundas. Es moralmente inaceptable. Por tanto, una acción o una omisión que, de suyo o en la intención, provoca la muerte para suprimir el dolor, constituye un homicidio gravemente contrario a la dignidad de la persona
y al respeto del Dios vivo, su Creador. El error de juicio en el que se pudo haber caído de buena fe, no cambia la naturaleza de este acto homicida, que se ha de rechazar y de excluir siempre”. El número 2279 dice: “Aunque la muerte se considere inminente, los cuidados ordinarios debidos a una persona enferma no pueden ser legítimamente interrumpidos. Los cuidados paliativos constituyen una forma privilegiada de la caridad desinteresada. Por esa razón, deben ser alentados”.

El control de la natalidad:

Bailey dice que aumentar la natalidad, es erróneo, por el exceso poblacional y las limitaciones para mantener a todos los habitantes de la tierra. Esta hipocresía, ataca algo que tiene explicaciones teológicas. Dios le dijo a Abraham: “Tu descendencia crecerá como la arena del mar”. ¿Hasta cuando y cuantos seremos? Sólo Él lo sabe.

Uno de los defensores de esta teoría fue Thomas Malthus, quien escribió “un ensayo sobre el principio de la población”. Nuestro planeta está superpoblado en muy pocas partes. La mayoría de su suelo está deshabitado. Esto hace posible crear los insumos para abastecer las necesidades de manutención y otras carencias. Lo que debemos preocuparnos es por no causar más daños ecológicos que limitan la productividad. Los recursos naturales deben usarse racionalmente, para que de ellos se beneficien todos los hombres. Hay que acabar las desigualdades sociales, provocadas por los poderosos de los países desarrollados.

El control de la natalidad, es un argumento para frenar los nacimientos. Además del aborto, la ciencia inventa nuevos métodos que impiden los embarazos. Los anticonceptivos son en la actualidad, el método más eficaz para evitarlos. El mercantilismo, en complicidad con quienes promueven la cesación de los nacimientos, creó en todo el mundo una disuasiva campaña publicitaria que suscita el uso de preservativos. Esto ha dado como resultado la propagación descomedida de las relaciones sexuales, contrarias a la castidad y otras desviaciones propias del libertinaje.

La Manipulación Genética:

Forma parte del plan diabólico de Alice Bailey, en su teoría de crear seres superiores hasta ahora no existentes. Al primer experimento realizado por los nazis, le recubrieron las sutilezas científicas y con ellas quieren hacer realidad el anhelo de muchos despiadados de crear vida humana, sin la Voluntad del Creador. El lado negativo del progreso científico, le ha hecho imaginar al hombre que puede superar a Dios. Ya satanás no seduce directamente, como lo hizo con los primeros seres, a los que entrampó con la treta de que serían superiores.

El progreso científico es humanitario, cuando ayuda a solucionar los problemas cotidianos del hombre. Lamentablemente, los adelantos de la ciencia también se utilizan para la maldad. Algunos ejemplos son: La construcción de armas convencionales y de destrucción masiva que tiene en vilo a toda la humanidad, la posibilidad de crear seres humanos por medio de la clonación y el reemplazo de la heredad genética, usando la biotécnica.

La manipulación genética es la modificación de la información y del caudal genético de la especie. Se ha experimentado mucho en animales y plantas. Ahora ya lo hacen con humanos. Aunque muchos gobiernos se muestran reacios a legalizarla, los científicos inicuos la efectúan clandestinamente. Algunos procedimientos y técnicas se autorizaron, pero la avidez por avanzar está resultando peligrosa, moral y psicológicamente, ya que se quiere ir más allá de lo tolerable.

Por medio de la información genética, se conocen los cromosomas de las plantas, los animales y las personas. El proyecto del “genoma humano”, descubrió lo que contiene el cromosoma humano; de allí en adelante, se desató la ambición científica de científicos viles que quieren alterar la genética humana y hacerse prominentes y ricos, con sus aviesos planes.

Progresivamente se están dando los pasos para que la ciencia pueda consumar su máxima trastada, como es la clonación de un ser humano, la cual empezó con la procreación artificial, es decir, la incubación de niños en probeta, sin la relación sexual de los esposos. Esto les dio resultado, ya que muchos nacieron por medio de ese método. Posteriormente, se inventó la implantación del espermatozoide en una mujer fértil, cuando la esposa es estéril.

¿Que están haciendo ahora?: Tratan de conseguir la “procreación artificial heteróloga” que consiste en la unión de gametos humanos, con los de animales. De esta fusión, saldrían mutantes y otros seres raros. Estos descarríos extremos, han sido condenados por la Iglesia y las instituciones que luchan en contra de la degeneración física de la humanidad.

La Biotecnología Molecular:

Es una disciplina con mucho auge en los últimos años. En sus investigaciones utiliza técnicas de la ingeniería genética, la bioquímica, la biología molecular y celular y el desarrollo de las técnicas del ADN. Esta rama de la ciencia que ha servido para la fabricación de medicamentos de tipo preventivo, ahora es utilizada por despiadados científicos ingleses, para que los homosexuales puedan concebir hijos con óvulos femeninos, pero prescindiendo de la mujer en el proceso de gestación. Al óvulo se le borra el patrimonio genético femenino y se le coloca el del homosexual escogido como madre; luego en una probeta, se fecunda con el espermatozoide del otro descarriado. El ominoso resultado, sería un bebé con el ADN de los dos pervertidos, pero sin madre.

La clonación: 

Se define como el trasplante de células somáticas a óvulos enucleados que da como resultado individuos genéticamente idénticos.

Es otra consecuencia de la manipulación genética y una temeridad siniestra que alarma a los cristianos y que fue condenada por el Papa Juan Pablo II cuando expresó: “la verdad y la justicia ya no serían instancias superiores, criterios de justicia que el hombre debe seguir para dirigir las acciones que dan lugar al progreso mismo, sino que se convertirían en un producto de esta misma actividad de investigación y manipulación de la realidad”.

El Vaticano publicó un documento, donde se opone a la clonación de embriones humanos con el fin de destruirlos para cosechar sus células madres: “Esto es incongruente con la investigación de la biomédica humana, que es el respeto por la dignidad de los seres humanos”.

Los experimentos realizados en países desarrollados, produjeron la clonación de una oveja. Esto causó conmoción mundial, pues muchos creyeron que se podría vencer a la muerte. De lograse una copia genética de un humano, se podría vivir eternamente. La oveja doly murió en el año 2003, como consecuencia de enfermedades incurables que la aquejaron a temprana edad.

Hay grandes esfuerzos de muchos países y sus científicos, por ampliar la clonación humana. La Sociedad Real Británica tiene gran influencia en el Reino Unido y juega un papel primordial en la calidad y superioridad tecnológica. Entre sus objetivos están: Reforzar la ciencia británica, dándole apoyo a individuos excelentes, atraer y conservar los mejores científicos y asegurar que el Reino Unido contrate a los mejores del mundo.

Esta sociedad influyente en el la ciencia, presiona para que disminuya la prohibición de toda forma de clonación humana. Instan para que se autorice la clonación con fines terapéuticos. Este es el primer paso, para que después se propague por doquier, con fines reproductivos. La Universidad de Harvard en Estados Unidos, quiere clonar embriones para producir células madre y encajarlas en el material genético de pacientes con diabetes juvenil, enfermedad de Parkinson y otras. En Estados Unidos se legalizó la clonación, pero se necesitan efectuar muchos trámites, para obtener el visto bueno.

Helen Watt, científica británica para la ética sanitaria y contraria a la clonación, comentó lo siguiente: “La clonación terapéutica crea una vida humana exactamente en la misma forma en que lo hace la clonación reproductiva. La única diferencia es que el embrión está destinado a no nacer sino a ser destruido en laboratorios”.

La clonación humana la defienden con la coartada de ser un acto compasivo, para quienes padecen graves enfermedades. Este es el preámbulo para perpetrar lo que científicos malévolos se planearon desde antaño: Llegar a la inmortalidad. Esto es imposible y será una de las últimas atrocidades que intente el diablo, por medio del hombre. Dios no admitirá tanta maldad, en detrimento de la salvación.

Si el alma de los humanos es obra de Dios, no será posible que una caterva de científicos malignos, concreten la monumental irracionalidad de querer reproducirla. Los clones humanos no tendrán espíritu y serán piltrafas cubiertas de carne y huesos, sin sentimientos cristianos y a quienes los moverá el instinto. Los poderosos de la tierra, carentes de caridad, serán los primeros en gastarse parte de su fortuna, para construir su doble. La garantía de esta experimentación, será un clon con las características físicas del original, pero sin espíritu, pues satanás jamás lo construirá.

Una secta nefasta en Estados Unidos de América, de nombre “Los Raelianos”, que tiene entre sus miembros a diestros científicos, anunció en diciembre del año 2002, el nacimiento en la clandestinidad de una niña, utilizando la clonación, a la que bautizaron con el nombre de Eva. El líder de esta secta de nombre Varilhon, afirmó ser un profeta como Moisés. Entre sus disparates anunció la interpretación científica de la Biblia, que la tierra fue creada por extraterrestres llegados en platillos voladores hace 25000 años, que los humanos somos una clonación de ellos y con ella la humanidad alcanzará la vida eterna, porque por su medio se renovará frecuentemente la cobertura corporal.

Muchos científicos motivados por la notoriedad y el dinero, ensayan fabricar clones humanos. Ese desacierto los conducirá a una aterradora mortandad de personas, ya que la mayoría nacerá con deformidades físicas.

Lo más espeluznante de la clonación, fue esbozado en enero del año 2003 por unos desquiciados que anunciaron la clonación de Jesucristo. La información procede de una secta norteamericana, la cual estudia la posibilidad de hacerlo, utilizando los genes de la sangre que supuestamente se encuentran en la sábana de Turín. A este escandaloso propósito se le denomina “proyecto de la segunda venida”. Esta repulsión causa júbilo en unos, e indignación en otros. Los primeros se fascinan pensando que de esa manera será el regreso de Jesús. Los ideólogos de tal atrevimiento se extasían con la posibilidad de que serán ellos quienes lo educarán y manejarán a su antojo. Al conseguir una célula de Jesús, piensan introducirla en un óvulo y colocarlo en la matriz de una mujer joven. Esgrimen los sectarios que no hay razones morales, legales o bíblicas que impidan adelantar su regreso y que por eso no es necesario esperar el fin de los tiempos.

Un sacerdote Mercedario, imaginó que tal individuo sería una persona llena de traumas y fuertemente manejado por la secta que lo clone. No se descarta la posibilidad de que sea una especie de anticristo.

Estas entre otras, son las aciagas y diabólicas herencias dejadas por dos perversas mujeres que como Helena Blavatsky y Alice Bailey, fueron fervientes promotoras contemporáneas de la Nueva Era de Acuario.

La Antroposofía: 

Es enaltecida por la era de acuario, como una ciencia espiritual que anhela el perfeccionamiento interior del ser humano. La perfección viene de algo suprasensible, donde confluyen el ser y el cosmos.

La Antroposofía indica el camino de auto educación para despertar las facultades de La existencia humana. Se despliega en el mundo físico, el mundo vital, el mundo astral y el mundo espiritual

Su precursor fue Rudolf Steiner, quien se creyó clarividente inmerso en el denominado “sendero iniciático”. Fusionó muchos aspectos del esoterismo con el cristianismo.

La Ingeniería Social: 

Los amos del poder, militantes insignes de organizaciones vinculadas a la conspiración de acuario, se aliaron con inescrupulosos genios de la cibernética, medicina, sociología, psicología, pedagogía, política, economía y las finanzas, para efectuar actos deleznables.

La codicia por acceder a niveles superiores de vida material, busca dinero para lograr lo placentero. La psicología de masas cambia a la gente, con el manipuleo publicitario que daña la capacidad de discernir. La propaganda diseminada por los medios audiovisuales, para incitar al consumo desaforado de productos innecesarios, convirtió a muchos en autómatas de un mundo comercial que exprime hasta el último centavo. Se implantó en la mente la necesidad de competencia personal y social, donde sobresalen los más aptos para sobrevivir en un mundo de grandes retos personales. La astucia para controlar a los débiles y usufructuarse de ellos, es una característica relevante de quienes regentan la política, la economía y las finanzas. La pedagogía moderna, alimenta todas estas truculencias, con los nuevos diseños curriculares que despersonalizan a los educandos y los hace profesionales de un mundo ya planificado para que sean esclavos asalariados de sus empresas. La transculturización efectuada por los amos del mundo, transfirió toda la maldad a los países de menores recursos y estos no escaparon de la corriente malévola que lo controla todo.

El Club de Roma: 

Se fundó en 1968 con delegados de 30 países, entre quienes estaban científicos, académicos y políticos. Su objetivo fue investigar y solucionar los efectos causados por la paulatina destrucción del medio ambiente. Aunque pareciera meritoria esta iniciativa, se le vincula con los planes de la New Age y de los poderosos del mundo, tendentes a controlar la familia, la sociedad, la cultura, la política y la economía, por medio de la intervención en asuntos puntuales como el deterioro del hábitat, la crisis mundial de las instituciones públicas, la enajenación de la juventud, la violencia, la educación inadecuada, la brecha creciente entre países pobres y ricos, el crecimiento urbano incontrolado, el desempleo y la insatisfacción laboral, la negación de los valores de la sociedad y la indiferencia a la ley y el orden. En este proyecto participan los gobiernos de los países desarrollados, las grandes corporaciones multinacionales que dominan la producción de bienes y servicios, los grupos ambientalistas, los movimientos anticristianos más frenéticos, las distintas ideológicas políticas aliadas al capitalismo y las sectas que forman el gatuperio acuariano.


La teoría del caos:

La incertidumbre o inestabilidad del ser humano y de su entorno, en el presente y de cara al futuro, ha sido perversamente usado por los importantes intelectuales de la Nueva Era, para impulsar una teoría con ribetes científicos que pretende ayudar a resolver la creciente complejidad del mundo actual, dominado por el caos que impera en todos los ámbitos de la sociedad y que ha llevado a un desbarajuste total que necesita arreglarse urgentemente, a través de la ciencia y la tecnología.

Según la teoría del caos, todo lo que contiene el planeta debe mirarse como una gran máquina de sistemas cerrados que funcionan de manera equilibrada. Cuando uno o varios sistemas fallan, se genera el caos que puede tener efectos desastrosos, pequeños o grandes, dependiendo de la anomalía generada por disímiles factores naturales y humanos.

La exclusividad de la ciencia y la tecnología para solucionar los conflictos, eliminó las alternativas espirituales y sólo se utiliza el método científico para predecir y controlar las perturbaciones sociales y de la naturaleza. La New Age quiere controlar al mundo, partiendo del caos creado por ellos mismos. Este caos impide mejorar la calidad de vida del ser humano y por eso es más infeliz, pues todo se reduce al progreso material y eso no es suficiente.

La manipulación de la Era de Acuario generó el caos que abolió los paradigmas o prototipos históricos que sirvieron como cimientos espirituales y culturales. Esos modelos basados en la fe, fueron sustituidos por la era del conocimiento que concibe los cambios observados en los últimos siglos de otra manera: El conocimiento es actualmente el factor clave en las luchas por la obtención del poder absoluto del mundo y sus recursos naturales. Hay sociedades más avanzadas en esta conspiración acuariana, que adquirieron mayor capacidad científica y tecnológica y ellas son las que subyugan a los débiles.

Las computadoras se convirtieron en el medio de transferir toda la información que somete sutilmente a miles de millones de personas. La producción de bienes y servicios apoyada en el conocimiento, es actualmente la fuente de la riqueza material; allí no hay la más mínima simpatía por Dios.

La Cienciología:

Este sainete demoníaco impulsa lo que la Nueva Era denomina la “nueva espiritualidad”. Su fundador Ronald Hubbard, escritor de ciencia ficción, creó la “Dianética” que se extendió por muchos países como la ciencia moderna de la salud mental, sin tener nada científico. Su dualismo religioso y científico, carece totalmente de ambas cosas, pues sus propuestas se basan en una confusa creencia en Dios, mezclada con la “Declaración de los Derechos Humanos” de la O.N.U.

Explicó L. Ronald Hubbard el carácter pagano y anticristiano de esta secta: "En un Servicio de la Iglesia de Cienciología, no empleamos oraciones, actitudes piadosas ni amenazas de condena. Utilizamos los hechos, las verdades, la comprensión, que han sido descubiertas en la ciencia de Cienciología. No leemos la Biblia (ni el Corán, ni el Torah ni los Himnos Vedas, para tal caso) ni les decimos a las personas reunidas allí: "Ahora esto es algo que tienen que creer". El objetivo de Cienciología no es cultivar una fe devota en una divinidad personal, un texto sagrado, o una práctica religiosa; el objetivo es alcanzar un conocimiento religioso extraño.

Los ritos son plagiados de la Iglesia Católica. No enseñan aspectos relacionados con la salvación del alma, sino con la felicidad material. Esta secta fue creada, con inmorales fines de lucro.

Ciencia Ficción: 

Su avance en el arte del cine y en la literatura, es aprovechado por las sectas para engañar con la incierta vida de seres, en mundos allende las fronteras de la tierra y que fueron decisivos en el origen de la humanidad y su desarrollo a través de la historia. A esta farsa le agregan una legión de falsos dioses, semidioses, mitos, leyendas, héroes mediocres salidos de guerras absurdas, prototipos inmorales y modelos de sociedad que cambian la realidad y distorsionan la verdad.

En el aspecto religioso, la negativa influencia de la ciencia ficción es deplorable porque produjo una subordinación catastrófica al nuevo esoterismo que con éxito promociona la New Age. La influencia psicológica influye negativamente en niños y jóvenes que son cautivados con mayor facilidad. En esto es determinante la intensa publicidad que se hace a los elementos fantásticos que son empleados en la ciencia ficción: Seres con algunas características humanas, armas para las guerras galácticas, líderes políticos y religiosos de las sociedades astrales, costumbres de los pueblos extraterrestres y otras sandeces que sirven para alterar el juicio de quienes no tienen una sólida formación cristiana. En este manipuleo intenso de la voluntad humana hacia lo ilusorio, la industria de artilugios se beneficia mucho, pues son miles de millones de dólares lo que ganan con la elaboración y venta de los elementos empleados en la ciencia ficción.

Las películas de ciencia ficción, se popularizan mucho por las expectativas que inventan. Los seres extraterrestres crean dudas sobre la existencia o no de otras civilizaciones. Esto es explotado por la Nueva Era para publicitar su farsa del “mundo cósmico” con sus dioses que son los regentes de lo existente. Así Dios se desvanece y se prioriza las fantasías.

“La guerra de las galaxias”, es uno de los estandartes importantes de los últimos tiempos, para fomentar la cultura desquiciada, donde sobresalen los conflictos bélicos a gran escala, entre distintos mundos.

La serie de películas de ficción “viaje a las estrellas” que se inició en 1966, es la más larga de la historia. Allí se inventó una “federación de planetas unidos” anteriores a la tierra, el cual después se convirtió en el más importante del ámbito sideral. La estrategia de darle a los terrícolas el privilegio en el control del universo, sirvió para que la conspiración de acuario cimentara el credo en otras civilizaciones astrales. Así le quita Dios la creación de lo visible e invisible.

El autor de los libros “El caballo de Troya” y otros escritos, ha tenido durante mucho tiempo una importante comercialización de sus productos literarios. Quienes conocen los Evangelios, descubrirán que la misma tiene la fantasía de los escritores de ciencia ficción, pues es imposible regresar al pasado en naves espaciales; en este caso, al ambiente donde vivió y predicó Jesucristo. Pero además el escritor, después de haber leído la Biblia, la trastoca para hacer su obra sugestiva al lector y a los futuros compradores. Este escrito de eventos ficticios, también lo usa la Nueva Era para captar hacia sus filas a muchos ávidos lectores. El autor J.J. Benítez, es defensor de la astrología y de las corrientes que defienden la mentira de la reencarnación.

En la serie “Harry Potter, por medio de un niño se divulgaron libros y películas donde sobresalen sus cualidades de mago y hechicero. Esta obra de las tinieblas generó muchas ganancias a su autora y a quienes comercializan con ella. Los millones de magos y ocultistas que timan en todo el mundo, se benefician con esta serie de películas, pues la novedad que mueve la curiosidad de los humanos incita a buscar en la hechicería la respuesta a muchas incógnitas. Los personajes buenos y malos de la obra son un sainete, pues unos y los otros luchan para triunfar con los métodos absurdos del peligroso esoterismo.

Hay otros personajes de ciencia ficción que parecen inocuos, pero que producen una dependencia peligrosa, especialmente en los niños. Varios años tienen en la televisión y el cine, personajes como superman, batman y muchos de esa misma naturaleza ficticia que crean patrones de conducta desequilibrada. Hay noticias de chicos que perdieron la vida, tratando de imitar a los individuos que vuelan.

La Inteligencia Artificial:

Hay perversos planes de minimizar en el hombre sus capacidades naturales, con la invención de un computador electrónico diseñado por Alan Turing. Este investigador expresó el objetivo de su innovación: “existirá inteligencia artificial, cuando no seamos capaces de distinguir entre un ser humano y un programa de computadora en una conversación a ciegas”.

En 1987, Martin Fischles y Firscheins describieron los atributos de un agente inteligente artificial: tiene actitudes mentales, como creencias e intenciones. Para lograr estos atributos, intervienen la psicología cognitiva y la lógica matemática. Tiene la capacidad de aprender, utilizando el lenguaje y sus símbolos. Planifica, predice consecuencias y evalúa. Lo anterior indica que la Inteligencia Artificial posee características humanas como son el aprendizaje, la adaptación, el razonamiento, la corrección automática y la percepción del mundo.

La Inteligencia Artificial abarca a la robótica que se usa en la industria, la traducción de lenguas y en los sistemas de computación. La robótica permite la construcción de la compleja red neural del cerebro humano. Imitan su comportamiento con un computador. Actualmente, uno de los principales objetivos de quienes trabajan en el adelanto de la Inteligencia Artificial, es la reproducción automática del razonamiento humano. Por eso ahora vemos cómo las máquinas pueden dominar la mente en cosas como juegos de dominó y ajedrez.

El desplazamiento de la inteligencia humana por la robótica, pasa inadvertida como consecuencia de la competencia entre sus constructores que todos los días inventan algo nuevo para sorprender y cautivar mercados de consumidores masivos.

Los promotores más distinguidos de la Inteligencia Artificial, le han dado nuevas definiciones a la vida: vida húmeda, es la que proviene de Dios. Vida seca, formada por autómatas físicamente tangibles y vida virtual que la forman los programas de computación.

Hace tiempo se decía que las máquinas no podían suplir al hombre. Esto quedó desechado, pues la sustitución ocurrió y se acentúa con celeridad debido a que gran parte de la humanidad se sometió a la cibernética y desechó a Dios. Esto se afianzó en todas las áreas del trabajo cotidiano y ha servido para desplazar cuantitativa y cualitativamente al hombre.

Dominio del potencial humano: 

Se basa en las capacidades individuales y colectivas para dominar a la humanidad desde el punto de vista material, eliminando toda relación con atributos religiosos. Sobresalen los más fuertes, preparados intelectualmente para el éxito.

En la competencia por sobrevivir en un mundo competitivo, excluyente e inmoral, la Nueva Era forma gente para dominar los tiempos cambiantes, en base al desarrollo de las potencialidades naturales que deben descubrirse en cada ser, para ponerlas al servicio de la conquista universal. La interdependencia de los más aptos, es un objetivo para obtener el poder y el liderazgo dentro de la ciencia y la tecnología. Así, gradualmente desaparece lo espiritual.




El Transhumanismo: 

La Nueva Era y los transhumanistas quieren trascender las limitaciones de lo biológico. En este siniestro intento participan neurocientíficos, nanotecnólogos y mentes desarrolladas en el campo de la tecnología donde se estudia la clonación humana, las interfases del tipo neuro chip, la nemética, la tecnología de los microprocesadores, las leyes neurales, la tecnología neuromórfica, el escaneo cerebral, la teletransportación y la criptografía cuántica. Con las anteriores herramientas creen que superarán las limitaciones biológicas y cambiarán la condición humana natural a una post humana donde sólo interviene el método científico.

El transhumanismo cuestiona el confinamiento a la superficie de la tierra y sus recursos naturales, por lo que hay que conquistar el universo. También plantea lo innecesario de la muerte, ya que se puede vencer con los adelantos técnicos que podrán reemplazar lo que se daña en el cuerpo humano, por partes biónicas fabricadas en laboratorios. Una especie de “hombre nuclear” igual al de la serie de televisión.

Criogenización: 

Dentro de las utopías del hombre apoyadas por la Era de Acuario, para hacerse inmortal por sus propios medios, está este método que consiste en conservar las estructuras biológicas, utilizando la congelación hasta que la ciencia invente la resucitación. Es una opción que tienen algunos, para volver a la vida después de muertos.

En 1962, el físico Robert Ettinger planteó la congelación de las personas después de fallecidas, hasta que la tecnología invente la forma de revivirlas para ser curados de las enfermedades que causaron su muerte. Sus patrocinantes privilegian su aplicación futura, a los que sobresalieron como científicos prominentes.

Quines aspiran ser revividos en el futuro, después de haber permanecido congelados, no tienen conexión con la realidad de Dios, quien prometió la resurrección de los muertos.

La Criogenización es anticristiana, porque las resucitaciones por métodos científicos son imposibles. Cuando alguien muere, el alma recibe el juicio de Dios y solo Él resucitará a toda la humanidad el día del juicio final, cuando Jesús retornará a la tierra, para juzgar a vivos y muertos.

La Religión alternativa para el futuro: 

La Era de Acuario, para dominarlo todo y establecer un nuevo modo de vida eliminando lo sagrado representado por Jesucristo, plantea una religión que se haga universal y liquide la fe Cristiana. Para tal fin, se expande la idea de sacralizar a la tierra como madre y fuente de todos los significados: “La santa tierra”. Suelo y sociedad, la tierra y su población deben estar íntimamente relacionados.

Se quiere idolatrar a la tierra, por creerla hogar espiritual y religioso de todas las culturas y de la vida biológica. La tierra es la condición para regenerar la vida de la naturaleza y de la sociedad. Por eso debe ser tratada como algo sagrado.

Posmodernidad: 

Tiene relación con lo que se denomina el “Nuevo paradigma” o innovador arquetipo de sociedad que se quiere construir con nuevos valores morales no claramente definidos, ya que no existe una diferenciación entre el bien y el mal, pues lo que aparece como bueno para unos, es malo para otros. Pretenden edificar una sociedad donde cada quien tenga sus propios valores, intereses personales o colectivos. Estos valores, ya no se realizan desde una sana racionalidad, sino en base a la sagacidad y los entusiasmos; por eso objetan la verdad absoluta de Dios.

La Era de Acuario y los posmodernistas, coinciden en la idea de crear un nuevo estilo de pensar que de al traste con las doctrinas y filosofías que no llenan las aspiraciones humanas. Quieren construir un nuevo orden mundial basado en que todo es una sola cosa, Dios no es el de la Biblia, sino una fuerza impersonal que incluye todo el universo. No debe haber contradicciones, sino reconciliar todos los talantes para que sean complementarios de una verdad absoluta. 

Nueva Era de Acuario, la Trampa de los Demonios (3/6)



Capítulo 3: Doctrinas, teorías y personajes de la Nueva Era

El concepto de cultura describe el saber científico, las tradiciones sociales, las creencias religiosas, la actividad de las personas, los modos de vida de los pueblos, el desarrollo artístico e industrial, los deportes y la política. Lo anterior lo maleó la nueva Era de Acuario, ya que sus precursores establecieron como meta el dominio del mundo y esto en gran parte lo consiguieron por medio de un proyecto que abarca todos los aspectos del quehacer humano.

No son casuales los sucesos que perturban la vida, en estos últimos tiempos. Ellos surgen de los planes elaborados desde hace siglos por los agentes del mal y que se amoldan al desarrollo tecnológico, económico, político y cultural del mundo, en los últimos siglos. Esos proyectos, lentamente fueron acoplando a la humanidad a una manera de ser y de actuar que cambió radicalmente muchas costumbres y maneras de pensar.

La conspiración de la Nueva Era contra la fe cristiana, concebida con sagacidad, penetró el corazón y la mente de la humanidad. Sin que lo percibieran, muchos cayeron en las redes de los maléficos que idearon múltiples teorías y doctrinas para fomentar la inquietud del hombre por participar en algo que los colme material y espiritualmente.

Los demonios conquistaron la voluntad de las personas en épocas pretéritas, pues la maldad que ahora ocurre es la herencia pérfida de los ideales maléficos creados desde la antigüedad y que ahora se solidifican debido a la apostasía que alienta la Era de Acuario, por cuyo medio funcionan las teorías y doctrinas que le dan sustento a la dominación universal del mal que toma fuerza en los últimos tiempos.

Hay variadas doctrinas impías que son apuntaladas por la Nueva Era, para trastornar al mundo con sus siniestros postulados. Entre ellas sobresalen:

La Ilustración:

Se inició en Francia en el siglo XVII. Fue llamado el “siglo de las luces”, para referirse a la época de la lógica y de la inteligencia que debía dominarlo todo. Sus promotores fueron los burgueses de aquel tiempo que irrumpieron contra el orden establecido. Entre ellos están Montesquieu, Voltaire y Rosseau.

Adquirió notoriedad con la actual oposición de la Era de Acuario a lo sobrenatural, encarnado en Jesucristo. El amor al prójimo lo ejercitan, partiendo de la razón y no de la Revelación de Dios. Por eso afirman que la razón debe dominarlo todo y solo es real lo que se entiende por medio de ella, lo demás, debe rechazarse por ser ficticio e infecundo. Para los ilustrados, el amor debe partir de la razón y no de la revelación, ni de principio supremo alguno. Anhelan como objetivo principal, conseguir la felicidad en este mundo, pues desechan hallarla después de la muerte.

La ilustración fue la primera en practicar el laicismo en Europa, el cual adversa al cristianismo. Las virtudes cristianas las volvieron laicas. Por eso, los ilustrados nunca hablan de caridad o de amor al prójimo por amor a Dios, sino de la filantropía que significa el amor al hombre por el hombre mismo. Objetan el pecado original, lo sagrado y optan por defender las capacidades humanas para obtener el progreso. Mientras se piense que Dios dirige el universo, las leyes universales seguirán en manos de la Iglesia, deteniendo el progreso de la ciencia.

Los ilustrados impulsan la desaparición de la fe en Dios y el poder de la razón, por medio de la cual es posible un progreso ilimitado. Lo racional es bueno y lo demás inexacto. Si los hombres proceden de una misma naturaleza y poseen capacidad de razonar, entonces son iguales a la luz de la razón.

En el combate de la ilustración contra la Iglesia, se le dio más importancia a la publicación de textos relacionados con la filosofía y las ciencias naturales que a los libros santos.

Cuando los ilustrados se distancian de Dios, se generó un movimiento que gestionó la divinización del mundo, para despojar al Creador de su influencia sobe la humanidad, para que esta construyera todo con sus propias reglas.

El Deísmo:

Es útil para la Nueva Era, porque, aunque creen en Dios no reconocen ninguna religión. Su creencia en un ser superior es inseparable de la razón, a la cual le dan más importancia. Dios para los deístas es el universo, la naturaleza y no lo que de Él dicen los libros religiosos. La razón sirve para formarse una idea particular de Dios, es la que facilita la espiritualidad y no la militancia o fanatismo religioso. Por encima de la obsesión religiosa, están la racionalidad y lo espiritual.

Descartan la Biblia y éticamente se guían por los dictámenes de la concia y sus reflexiones sobre los sucesos del mundo y la naturaleza.

El Racionalismo:

Surge en el siglo XVII con René Descartes y aunque la Nueva Era respalda especulaciones más antiguas vinculadas al esoterismo, le da distinción porque la adaptó la prepotencia del “yo soy”.

El Racionalismo dio origen al materialismo filosófico y al ateísmo, los cuales suprimen la posibilidad de que Dios exista. Propusieron la supresión de la religión, especialmente el cristianismo. La Era de Acuario al principio acogió al ateismo pero luego lo relegó sutilmente, debido a que todavía subsisten vestigios de Dios en muchos de sus adeptos. Ahora dicen hipócritamente que Dios si existe, pero no es una persona, sino una energía, una fuerza, una conciencia. Al Dios verdadero no lo necesitan, porque viven de sus fruiciones hedonistas. Se creen sabios y bondadosos, pero en realidad son los inventores y promotores de las crueldades que azotan a los excluidos de bienestar social y espiritual.

La supremacía de la razón la glorifica la Era de Acuario por medio de la divinización del mundo, de las estrellas y los planetas. La nueva noción de Dios está supeditada a la capacidad del hombre para divinizarse por sí mismo, a través de la meditación y del progreso de una conciencia llamada “crística” que abarca tres escenarios: “Dios está dentro de mí”, “Dios y yo somos la misma conciencia” y por lo tanto, “yo soy Dios”. La distinción de la razón o conciencia superior y perfecta, es lo que definen como “cristificación”. Estas infamias laceran la verdad de Jesucristo como Mesías, el Enviado, el Hijo de Dios hecho hombre para revelar la Redención y la supresión del mal.

Rousseau, Voltaire y Diderot afianzaron el racionalismo en contra de la religión y crearon “el esclarecimiento” que planteó el derecho a pensar libremente. Voltaire fue un exaltado pensador en contra del cristianismo. Refiriéndose a la cristiandad y a la Iglesia Católica, afirmó: “Aplastad a la infame”. Defendió al “Deísmo”, en el cual se basó para seguir blasfemando a Dios. Decía que Dios no atendía al mundo, después de haberlo creado.

El Racionalismo Religioso: 

También se conoce como “Teología Liberal”, cuya característica malévola es minimizar o erradicar la Verdadera Fe del corazón y la conciencia de los cristianos. Este adefesio explica erróneamente las Sagradas Escrituras y suprime los hechos en ellas narrados, cambiándolos por fábulas o mitos. Sus teólogos se sobreestiman, no se someten a la palabra de Dios, son desobedientes a la Jerarquía Eclesiástica y tergiversan la su Santa Voluntad de Dios, pues le quitan su Divinidad.

El Liberalismo Filosófico:

El hombre debe ser autónomo ante Dios y las leyes morales que rigen la conducta. Solo existe la verdad que satisfaga los anhelos individuales. García Pelayo dijo: “Los valores individuales son superiores a los colectivos y el individuo decide su destino y hace su historia”.

Pablo VI lo reprueba en su encíclica “Octogésima Adveniens”, cuando dice que “en su raíz misma el liberalismo filosófico es una afirmación errónea de la autonomía del individuo en su actividad, sus motivaciones y el ejercicio de la libertad”.





El Utilitarismo: 

Jeremy Benthan es el padre del utilitarismo y se inspiró en la teoría del epicureismo para crear la suya. El hombre como ser material, debe buscar felicidad material. La vida debe ser placentera, evitando siempre los sufrimientos. Decía Benthan: “la naturaleza ha colocado a la humanidad bajo el gobierno de dos señores soberanos: el dolor y el placer. Ambos nos gobiernan en todo lo que hacemos, en todo lo que decimos, en todo los que pensamos. Cualquier esfuerzo que hagamos para liberarnos de nuestra sujeción a ellos, no hará sino demostrarla y confirmarla”. Según este criterio materialista, donde no interviene nada espiritual, todas las acciones humanas deben evitar el dolor y obtener placeres.

EL modernismo:

Surgió en el siglo XIX como corriente cultural que cambió lo antiguo por lo novedoso. Por influencia de la Nueva Era, algunos teólogos modernistas tratan de implantar dentro de la Iglesia una nueva manera de interpretar la doctrina cristiana.

El modernismo Católico rebate el significado de las creencias ancestrales y los dogmas Bíblicos aceptados desde siempre, los consideran símbolos y no verdades incuestionables. La disciplina clerical es rebatida; de allí surgió la rebeldía contra la jerarquía Eclesiástica.

El modernismo fue objetado por el Papa Pío X, quien en 1907 emitió un decreto titulado “Lamentabili Sane (con resultados lamentables)” donde enumera y condena como heréticas, falsas, temerarias, audaces y ofensivas, 65 propuestas de los revoltosos modernistas. Treinta y ocho de esas proposiciones, se referían a críticas contra la Biblia. En ese mismo año, el Papa público la Encíclica “Pascendi dominici gregis (de las obligaciones principales)”. Allí la Iglesia define al modernismo como “una clara alianza entre la fe y la falsa filosofía y el orgullo que despierta el espíritu de la desobediencia”.

El modernismo es un estilo mundial de la burguesía que se hace profano. Surgen las modas y con ellas la necesidad de renovar y cambiar hasta la forma de pensar. Los que agravian a Dios, aprovecharon los cambios suscitados en el mundo, para continuar su malvada tarea de dañar al cristianismo y provocar el desorden ético y religioso que se extiende por doquier, como un preludio al retorno de Jesús.

El Papa Pablo VI, también se refirió al modernismo: “es la revolución más peligrosa con la que la Iglesia ha tenido que enfrentarse y que todavía la azota severamente. Esta revolución es un proceso de propia demolición que trata de empujar a la Iglesia al final del camino a la perdición. Los tres padres responsables de la perversión conocida como modernista son: 1. Antepasado religioso, la reforma protestante. 2. Padre filosófico, el esclarecimiento. 3. Linaje político, procedente de la Revolución Francesa”. “Los modernistas se apoderan de las cátedras de los seminarios y las universidades y los convierten gradualmente en cátedras de pestilencia”. “Los modernistas tratan de todas formas de disminuir y debilitar la autoridad. Ellos se proponen acabar con el mismo magisterio eclesiástico, falsificando sacrílegamente su origen, carácter, derechos y repitiendo las calumnias de sus adversarios”.

Para los modernistas anticristianos, los católicos deben separarse del resto de los ciudadanos del mundo, los sacramentos son simples símbolos o señales, la Biblia tiene errores respecto a la ciencia y la historia, los dogmas de la Iglesia son contradictorios, la Resurrección de Cristo no fue un hecho histórico. Con todo lo anterior, se han estructurado herejías y blasfemias que han utilizado los maleantes de la Era de Acuario, para elaborar sus calumnias. Con ellas embaucaron a millones se personas que ahora reniegan de la Fe, de Jesucristo y son los apostatas de estos tiempos aciagos.

Cuando las tendencias modernistas aparecieron, también lo hizo la Virgen María en La Salette, Francia. Allí, a los niños Melanie Calvat y Maximin Giraud, les dio varios mensajes que prevenían al mundo de lo que ocurriría con toda la maldad de finales del siglo XIX y del siglo XX en su totalidad, entre las cuales esta el modernismo. Entre otras cosas, la Virgen les señaló: “En 1864, muchos demonios serán desencadenados y acabarán poco a poco con la fe, aun en los dedicados a Dios. Los cegarán de tal manera y a menos que gocen de una gracia especial, asumirán el espíritu de los ángeles infernales. El mal abundará en libros malos y los espíritus de las tinieblas difundirán por todas partes relajamiento de todo lo que constituye el servicio de Dios. Tendrán gran poder sobre la naturaleza y se construirán templos para servirlos”. Qué gran verdad expresó la Santísima Virgen en esos días. Los sensatos no ocultan la gran similitud entre lo expresado por La Madre de Dios y los actos perversos de aquellos tiempos, los cuales han prevalecido y aumentado de manera inclemente más allá del siglo XX.

Entre los libros malos escritos en esos años, se destaca “El Capital” de Carlos Marx. En él se proclama el ateismo y se vilipendia a la Iglesia cuando la compara con una droga que adormece la voluntad de la gente. También se construyeron en todo el mundo, muchos antros donde se idolatra a los demonios.

La Reforma Protestante:

Surgió en el siglo XVI por medio de Martín Lutero, como reflejo de la crisis que sacudió a la Iglesia Católica. Produjo el surgimiento de varias sectas cristianas que rechazaron la autoridad del Papa. Su objetivo fue restituir aspectos de la Iglesia primitiva y desconocer los resultados de los concilios católicos efectuados a través de la historia del cristianismo.

Las críticas de Lutero a la corrupción de algunos sacerdotes, fomentaron resentimientos y guerras religiosas en Europa; además, instauró la desobediencia a los Sacramentos de la Iglesia y los redujo a tres. La Iglesia lo declaró hereje y lo excomulgó.

Lo ideológico y político de la Reforma Protestante, es usado por la Nueva Era para dar fuerza a las congregaciones protestantes que combaten con furor a la Iglesia Católica. Mucha de su doctrina se impuso en la Revolución Francesa y allí se hallan los cimientos del laicismo estatal y de la tolerancia religiosa que tanto perturba la disciplina eclesiástica.

El Relativismo:

El 6 de agosto del año 2000, la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuyo Prefecto era el Cardenal Joseph Razitger, actual Sumo Pontífice Benedicto XVI, elaboró un documento titulado “DOMINUS IESUS”, donde se aclara la posición de la Iglesia con relación al relativismo. Posteriormente, antes de ser electo Papa, hizo fuertes críticas a lo que llamó “la esclavitud del relativismo” al que se someten millones de personas en el mundo.

El Relativismo es cualquier doctrina que niega la validez universal de los valores morales y cristianos.

En lo religioso, el relativismo afirma que todas las religiones son iguales y si hay algo de salvación se puede conseguir con cualquier criterio místico. Esa es una de las felonías más sonadas de la Era de Acuario. La Comisión Teológica Internacional en 1977, publicó el documento “El Cristianismo y las religiones” que da luz con relación a esa conjura. En él se explica la carencia de soporte que tiene la teología que impulsa la idea turbulenta del pluralismo religioso, en el propósito redentor de Jesucristo.

El relativismo de la Nueva Era, censura las verdades absolutas relacionadas con Dios y el hombre ¿Dios es relativo?, ¿también lo es el diablo? Todo depende de cómo los relativistas vean estas dos realidades. Los cristianos creen que fuera de Dios está la maldad encarnada por satanás. El relativismo conceptúa al bien y al mal, de acuerdo a las circunstancias e intereses particulares o grupales.

Las sociedades esclavizadas por el relativismo, no tienen códigos de ética definidos y en ellas suceden hechos que maltratan el dogma de los Mandamientos. Loa países donde sus gobiernos certifican el matrimonio entre homosexuales, son esclavos del relativismo, porque abandonaron el concepto ortodoxo del mal moral y religioso. Sólo actúan de acuerdo a lo exigido por un sector de la sociedad. Lo mismo ocurre en otros ámbitos del quehacer social: la moda, el matrimonio, la educación, la política, los modelos económicos y la familia. En todo hay distorsión ética estimulada por las pasiones disolutas, porque debe aceptarse lo malo que es bueno para los transgresores.

La influencia aciaga del relativismo, desbarató la honestidad de las personas. Si se roba no es malo, porque lo asaltado lo necesita el ladrón. Si alguien mata no hay que castigarlo, porque por algo lo hice. Si se consumen drogas o licor, es para divertirse. Si una mujer aborta no es diabólico, pues busca conservar su figura física y evitar el aumento poblacional. Si un gobernante le declara la guerra a cualquier país o a sus opositores internos, hay que respaldarlo porque busca mejorar a su pueblo o a sus conmilitones. Así, todas las infamias son positivas y “sálvese quien pueda”.

El relativismo es patrocinante del materialismo. Descarta la devoción única a Dios. Debe complacerse solo la avidez de los sentidos corporales. Ese materialismo no establece normas de conducta permanentes y las cambia en consonancia con lo que denominan el “proceso evolucionista de las ideas y el comportamiento social, cultural, económico y político”. De acuerdo a esto, no hay principios éticos universales.

El Neopaganismo:

Descartado el cristianismo, los neopaganos de la Nueva Era actúan en adhesión con lo que llaman “los espíritus de la tierra”, la religión natural, matriarcal y mágica. Retornaron a la temporada natural de las fiestas agrícolas, donde se da culto a los ciclos de los astros.

Otras acciones neopaganas impulsadas por la Era de Acuario, descartan la identificación con Dios y auspician el feminismo, la ecología, la segregación racial, la oposición a la globalización, el cuestionamiento a los cánones morales de la Iglesia y la libertad sin límites.

El Fundamentalismo: 
Se originó en el protestantismo cristiano norteamericano. Lo emplea la Era de Acuario, para reforzar su táctica devastadora contra la Iglesia de Jesucristo. Mientras más desunidos estén los cristianos, mayores son las posibilidades de ser atrapados por los sibilinos acuarianos, pues sus estratagemas son atrayentes.
Los fundamentalistas se Sujetan fervientemente a las prácticas religiosas y se vinculan al fanatismo político y militar, en el cual el Islamismo se considera como un camino de poder terrenal. La conducción de los arrojos religiosos por el camino de la política, es próxima a la tradición islámica. En concordancia con esto, se propaga una interpretación revolucionaria del Islam que acaricia a la teología cristiana de la liberación, y que ha combinado el terrorismo occidental inspirado por el marxismo, con el islámico fundamentalista.

El fundamentalismo islámico se vincula con las ideas socialistas relacionadas con la liberación. El Islam erróneamente es exhibido como el indiscutible cauce de la lucha por la liberación de los pueblos agobiados por “infieles y cruzados”. Por esta vía, se han encontrado el marxismo y el Islam revolucionario que combina religión con política, en contra del capitalismo autoritario.

En contraposición a lo anterior, Marruecos expresó su preocupación por el futuro del Islam: “una interpretación del Islam que considere como su núcleo la entrega a Dios, está reñida con una interpretación político-revolucionaria en la cual la cuestión religiosa se convierte en parte de un chauvinismo cultural y con ello se subordina a lo político. No deberíamos disponernos con tanta ligereza al análisis de un fenómeno tan complejo como éste. El Islam, tan seguro de sí mismo, actúa desde lejos sobre el Tercer Mundo como algo más fascinante que un cristianismo dividido consigo mismo”.

El Sincretismo Religioso;

No le dan importancia a ninguna religión en particular. Todas son iguales en el objetivo de salvar el alma. Quienes más aprovechan esta teoría, son los hechiceros que mezclan a Dios en ritos satánicos, conjuros y encantamientos. Espiritistas, astrólogos, chamanes, santeros, brujos y los demás fulleros que practican la adivinación, son influenciados por los demonios para que se crean poseedores de grandes virtudes y poderes

Al tratar de unificar sectas con la Iglesia de Jesucristo, la Era de Acuario quebranta su decisión de fundarla sobre Pedro: “Tú eres Pedro y sobre ti edificaré mi Iglesia”. Esa incuestionable verdad histórica y religiosa, es la depositaria de la verdad plena de Jesús. Los sucesos negativos de clérigos y feligreses, no socavan la naturaleza fundacional que dio el Salvador a Su Iglesia, porque ella prevalecerá eternamente y no la destruirá el infierno.

El Sincretismo de la Nueva era y el ecumenismo confuso, es contrario a la voluntad de Jesús. Al respecto, el Concilio Vaticano II es contundente: “Quienes rechazan libre y voluntariamente, conociendo a la Iglesia Católica, presidida por el Papa, como medio de salvación querido por Jesucristo, se extravían de su camino y se hacen responsables de su suerte eterna”.

El Gnosticismo: 

Se dice que lo fundó Simón el mago, quien aparece en el Nuevo Testamento perpetrando esoterismos para combatir la Divinidad de Jesús. Sus magias quedaron en quimeras.

El gnosticismo, fue la primera herejía que se declaró en la Iglesia, pues su doctrina mezcló al cristianismo con la filosofía neoplatónica y con las creencias judaicas y orientales como las egipcias, persas y babilónicas, muy de moda en el maremagno sincretista del imperio romano. Esa mezcla hereje se percibe en su carácter iniciático, donde plantean la existencia de doctrinas secretas de Jesús que solo podían ser reveladas a una elite. Ellos tenían acceso a la gnosis o experimentación introspectiva que los llevaba al conocimiento de las verdades trascendentales que producían la salvación.

Los gnósticos también son dualistas, pues el mal y la perdición lo circunscriben a la materia, mientras lo divino y la salvación pertenece a lo espiritual. Siendo así, Jesús no es divino, pues la materia es contaminadora y Él tuvo cuerpo.

Como doctrina antigua, aceptada y utilizada ahora por la Nueva Era de Acuario, el gnosticismo consiente todas las sectas y movimientos esotéricos, pero combate con saña al cristianismo, ya que contraría sus desviaciones doctrinales, sobre todo la relacionada con la Creación del universo por parte de Dios.

La negación del Creador se declara en sus desatinadas siete dimensiones del universo, donde la filosofía, el arte y la religión, son los baluartes de la sabiduría. Con la filosofía dan respuestas a los enigmas de la creación y de la vida. Los gnósticos aseveran que la verdadera religión emana de la conciencia individual, fusionada a la conciencia cósmica, donde predomina el aliento y aquello que no tiene nombre.

En los últimos tiempos, la Era de Acuario se desenvuelve con astucia, para que los gnósticos sean un arma artera en la infame tarea de dañar a la Iglesia Católica. Se ha desatado por los medios de comunicación, libros y películas, una astuta y penetrante campaña de afrentas que a muchos les hace dudar sobre la Divinidad de Jesucristo y la dignidad de la Iglesia Católica, en su misión de guía en el plan de Dios para salvar a la humanidad del enemigo del alma.

Aparecieron unos supuestos manuscritos antiguos, cuyo origen se remonta a los siglos III y IV de la era cristiana, conocidos como “los evangelios gnósticos”, los cuales están destinados a perjudicar los cuatro que fueron escritos en el siglo I y que aparecen en la Santa Biblia.

En el numeral 285 del Catecismo Católico, se lee lo siguiente: “Desde sus comienzos, la fe cristiana se ha visto confrontada a respuestas distintas de las suyas sobre la cuestión de los orígenes. Así, en las religiones y culturas antiguas encontramos numerosos mitos referentes a los orígenes. Algunos filósofos han dicho que todo es Dios, que el mundo es Dios, o que el devenir del mundo es el devenir de Dios (panteísmo); otros han dicho que el mundo es una emanación necesaria de Dios, que brota de esta fuente y retorna a ella; otros han afirmado incluso la existencia de dos principios eternos, el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, en lucha permanente (dualismo, maniqueísmo); según algunas de estas concepciones, el mundo (al menos el mundo material) sería malo, producto de una caída y por lo tanto se ha de rechazar y superar (gnosis); otros admiten que el mundo ha sido hecho por Dios, pero a la manera de un relojero que, una vez hecho, lo habría abandonado a él mismo (deísmo); otros, finalmente no aceptan ningún origen trascendente del mundo, sino que ven en él el puro juego de una materia que ha existido siempre (materialismo). Todas estas tentativas dan testimonio de la permanencia y de la universalidad de la cuestión de los orígenes. Esta búsqueda es inherente al hombre”.

Los propulsores de los “evangelios gnósticos”, inducen al ocultismo, neopaganismo y al feminismo radical. Refutan la Divinidad de Jesús, a quien definen como un hombre común que se casó con María Magdalena y tuvo hijos. La blasfemia contra Jesucristo está convenciendo a personas de poca fe, a los pecadores pertinaces y a quienes desean frenéticamente que desaparezca la Iglesia.

Los “evangelios gnósticos” no son documentos cristianos, ni pertenecen a la época de Cristo. Todos ellos forman parte de las armas diabólicas de la masonería, la Era de Acuario y de quienes conspiran en el mundo contra la Santísima Trinidad.

La novela “Código Da Vinci”, es el sensacional reflejo de la podredumbre espiritual que se anida en el alma y la conciencia de los demonios humanos que pululan por el mundo, aguijoneando con su infernal veneno la divinidad de Jesucristo. Ese sacrílego pasquín, colmado de burlas y mentiras, es perversamente elogiado por las legiones de la Era de Acuario, que se solazan leyendo, compartiendo y aplaudiendo la basura más infame escrita en los últimos tiempos contra la Sacrosanta y omnipotente figura de Dios. Allí está reflejada en palabras entendibles, sin mucho contenido filosófico, toda la iniquidad de los históricos detractores del Mesías, entre quienes figuran los gnósticos.

El Existencialismo Ateo:

Fundado por Jean Paúl Sartre, declaró que Dios era irreal y en su lugar había un ser en el que la existencia precede a la esencia. Ese ser es el hombre. Es decir, el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo y después se define.

Para Sartre no hay naturaleza humana, pues no hay Dios para definirla. El hombre no es otra cosa que lo que él hace y es conciente de proyectarse hacia un porvenir. No hay en el cielo nada tangible y el hombre será lo que habrá proyectado ser.

La primacía de la existencia sobre la esencia, significa que el hombre se encuentra y surge en el mundo y después es cuando se define y hace lo que quiere ser. La Nueva Era tomó del existencialismo lo referente a la libertad del hombre para hacer su voluntad. Creen en su capacidad hombre para glorificarse por sí mismo.

El Existencialismo ateo se acentuó más, cuando Sastre publicó su novela “la nausea”.

El Esoterismo:

Es imposible encontrar algún pueblo que no haya practicado el esoterismo. La historia relatada infinidad de acontecimientos, donde aparece el ocultismo, lo enigmático y su influencia en muchas sociedades. En este aspecto, la humanidad ha sido extremadamente rebelde y más ahora, cuando el mundo está inundado por la basura esotérica.

Lo fenómenos sobrenaturales que no son estudiados por la ciencia, o no están descritos en la Biblia, son invenciones del averno. La mezcla de aspectos científicos y bíblicos con lo esotérico, son falsedades con las que los acuarianos justifican sus trastadas, para disimular su porte maléfico. Jamás Dios y la bienhechora sabiduría de los humanos, se juntarán con el esoterismo.

En el execrable esoterismo, auspiciado y desarrollado por la Era de Acuario, e inspirado por los demonios, convergen componendas sutiles que parecen inofensivas y hasta necesarias para la subsistencia humana. Su disfraz engañoso cautiva inclusive a religiosos que se dejan entrampar por las ficciones de tranquilidad espiritual que producen sus talleres, retiros espirituales, consultorios subrepticios y otras artimañas. Hay también el esoterismo frenético, vulgar y cruel de las sectas satánicas, donde acontecen escandalosas ceremonias de magia negra, en honor al diablo.

Otras tretas sutiles, auspiciadas por la Nueva Era son:

La Astrología:

Es la brujería que recurre a los astros, en especial al sol, la luna y las estrellas, para adivinar los acontecimientos que ocurrirán en el planeta y cómo influirán en las personas. A cada quien le asignan un signo zodiacal, el cual lo regirá durante toda su vida. Esta estafa describe lo que llaman “el destino”, es decir qué acontecerá diariamente durante toda la vida. Para ello inventaron el Horóscopo que divide al firmamento en doce secciones o casas celestiales. A la totalidad de esa división se le llama zodíaco y a cada una de ellas, signo zodiacal.

Millones de seres supeditan su quehacer diario a esa relajación inservible que no trae nada bueno. Con sus estafas, muchos se volvieron ricos. Es de atolondrados esclavizar la existencia, a las ocurrencias de un hechicero que hace una carta astral, o describe lo que le puede pasar a la gente, por medio del horóscopo y sus doce signos. Además de ser robado, engañado e ilusionado, peca contra Dios ya que se hace idólatra de esos artificios.

La Parapsicología:

Los parapsicólogos simulan la hipnosis, como arma predilecta para su estafa. A las personas le auscultan su inconciente y con una osada manipulación de la personalidad, hacen surgir falsas reminiscencias de vidas anteriores.

El escándalo luciferino de la regresión a otras vidas, es lo que ha extendido la Reencarnación o Trasmigración de las almas. En cuanto al futuro del alma, la humanidad sigue tres directrices: La resurrección, la reencarnación y el ateismo. Sólo la primera, se identifica plenamente con Jesucristo. Las otras dos, son trampas de los demonios.

La reencarnación: 

Se originó en la India con el Budismo y según ese absurdo, el alma al separarse del cuerpo después de la muerte, toma otro cuerpo para continuar otra vida en este mundo, sin que la mente tenga posibilidades de recordar cómo fue su anterior existencia. Las reencarnaciones se dan hasta que el alma se purifique. De acuerdo al estado del pecador, el alma puede reencarnar en plantas o animales. A lo anterior se le conoce como la Ley del Karma que lo domina todo y según ella no es la justicia de Dios la que decide el destino del alma después de la muerte, sino un Tribunal Kármico integrado por varios dioses. Este disparate afirma que la ley de acción y consecuencia, gobierna la existencia y lo que hoy vivimos, es el resultado de lo que hicimos en vidas anteriores y cuando se viene al mundo nuevamente, ya cada quien tiene señalado su propio destino, el cual es irreversible. Por ejemplo, si en una vida anterior robamos, ahora nos roban, si matamos, ahora nos matan. Es una ley de causa y efecto.

Un buen Karma, hace trasmigrar al alma, encarnándose en un ser superior. Un mal karma, hará reencarnar en un ser inferior, es decir, en un animal o un humano con muchas deficiencias.

La maldad del mundo, no preocupa a los sagaces que defienden la reencarnación, porque según ellos, la pobreza, las enfermedades, la falta de inteligencia y las deficiencias morales, son consecuencia del mal comportamiento en otras vidas y debe pagarse en nuevas reencarnaciones. Surgir y ser superiores, depende de cada persona. Con estas locuras, Dios es excluido totalmente.

Hay numerosos cristianos, apasionados con la posibilidad de volver a la vida en otro cuerpo. Ese dislate complica el encuentro con Dios en esta vida y después de la muerte. Hay estadísticas que alarman, por el gran número de adeptos que manifiestan su aspiración de reencarnar. Solamente en Europa, el 40% de los católicos son creyentes de esta endemoniada teoría. En América, sobrepasa el 30%. Las cifras son alarmantes en Brasil, donde el 70% opta por esta falsedad.

Una de las graves fallas del cristianismo, para que los demonios impongan la falsedad de la reencarnación, es su poca contundencia para combatirla. Aunque la Iglesia elaboró varios escritos repudiándola, no se observa un enfrentamiento determinante contra los agentes del mal que la propagan sin contratiempos. Además, existen varios hechos perturbadores que complican la lucha contra esta desviación espiritual: la apatía, la comodidad y el deseo de vivir a plenitud lo sugestivo.

Muchos se entregan a la vileza reencarnacionista, alegando que una sola vida no es suficiente para lograr la perfección, pues es muy exigente y el tiempo vital no alcanza. Por eso creen merecerse varias oportunidades de llegar a otros cuerpos, hasta que logren divinizarse. Esta incitación demoníaca, cautiva a quienes están aferrados a lo hedonista.

Hay diferencias entre esta farsa y la resurrección prometida por Jesucristo. Dios es personal, mientras la reencarnación es algo impersonal, pues se fundamenta en un todo cósmico que no tiene origen ni es concreto. Un Dios impersonal no existe y por lo tanto allí no hay amor, no hay fe y todo es utópico.

En la Santa Biblia, hay referencias contundentes que le quitan a esta absurda teoría, cualquier posibilidad de ser catalogada como verdadera:

Salmo 34, 14: “Señor, no me mires con enojo, para que pueda alegrarme, antes de que me vaya y no exista más”.

Job 10, 21-22: “Apártate de mí, así podré sonreír un poco, antes de que me vaya para no volver, a la región de las tinieblas y de las sombras”.

Sabiduría 16, 14: “El hombre, en su maldad, puede quitar la vida, es cierto; pero no puede hacer volver al espíritu que se fue, ni liberar el alma arrebatada por la muerte”.

Sabiduría 3: “Las almas de los justos, están en manos de Dios”.

2 Samuel 14, 14: “Todos tenemos que morir, y seremos como agua derramada que ya no puede recogerse”.

Al profeta Daniel, un Ángel le reveló un gran secreto que se lee en el capítulo 12, 2 de su libro: “La multitud de los que duermen en la tumba se despertarán, unos para la vida eterna y otros para la venganza y el horror eterno”.

Hebreos 9, 27: “Los hombres mueren una sola vez y después viene para ellos el juicio”.

1 de los corintios 15, 42 – 44: “En la resurrección de los muertos, se entierra un cuerpo corruptible y resucita uno incorruptible, se entierra un cuerpo humillado y resucita uno glorioso, se entierra un cuerpo débil y resucita uno fuerte, se entierra un cuerpo material y resucita uno espiritual”.

Quien definitivamente cierra el paso a la diabólica mentira de la reencarnación, es el mismo Jesucristo cuando narra la parábola del rico Apulón en Lucas, capítulo 16, 19 al 31. Allí Jesús explica la muerte del pobre Lázaro y cómo su alma fue llevada al Cielo. El rico Apulón fue despiadado con este pobre y no le daba ni las migajas que caían de su mesa repleta de manjares. Cuando murió, su alma fue a parar al infierno y desde allí suplicaba a Dios para que enviara a Lázaro a revelar a sus hermanos el suplicio por ser malos. Para que Lázaro hiciera esto, debería reencarnar, si es que tal treta fuese cierta. La respuesta fue: “entre este mundo y el otro, hay un abismo que nadie puede atravesar”. El rico se dio cuenta que sólo hay una vida para salvarse.

Con la locura reencarnacionista, la Nueva Era de Acuario lucra y vitaliza a las sectas y movimientos que la patrocinan en el mundo. No hay país que haya escapado a la proliferación de las denominadas hermandades, cofradías, grupos esotéricos, talleres de aprendizaje, escuelas esotéricas de iniciación y garúes. Se popularizan y crecen con rapidez, ya que son incontables los dirigentes políticos, grupos económicos poderosos y artistas famosos que la fomentan con amplias pautas publicitarias.

También son promotores importantes de la Nueva Era de Acuario:

El Secularismo:

Tiene su origen en el Humanismo y el renacimiento del siglo XIV, cuando se afianzaron las teorías cuyas propuestas sustentan que solo la gestión humana es la que comprende, construye y transforma las realidades del mundo. También es aupado por la iluminación, las sectas de la Nueva Era de Acuario, el Comunismo y por algunos grupos que se autocalifican defensores de los derechos humanos. Los fenómenos naturales, humanos, sociales y culturales, los explican de acuerdo a sus razonamientos innatos, retirando a Dios a quien algunos consideran su enemigo.

Es uno de los triunfos importantes de la Era de Acuario. Esta palabra define la indolencia a compromisos religiosos, porque hay más simpatía y subordinación al adelanto científico y a las conquistas terrenales que colma las ansias concupiscentes.

Los triunfos profanos o las posibilidades de alcanzarlos utilizando las engañifas de la Nueva Era, apartaron a muchos cristianos del cumplimiento de los Mandamientos y los Sacramentos de la Iglesia. Se perdió el sentido religioso y muchos ya no bautizan a sus hijos, menos realizan el matrimonio eclesiástico. A los enfermos graves, no se les aplica la extremaunción y menos se les reza a los difuntos. Los divorcios y abortos son justificados, invocando subrepticios derechos individuales que sólo sirven para complacer el deseo de ser libres y no sujetarse a nada que restrinja la libertad individual.

El objetivo supremo del secularismo, es separar a Dios del corazón y la conciencia de la humanidad. Descarta la religiosidad, aunque hipócritamente promueve la moralidad basada en el bien utilitario.

El secularismo se propaga peligrosamente por una fuerte campaña publicitaria y el complot de medios de comunicación que gradualmente fueron inculcando lo innecesario de la religión, la Iglesia y los Sacramentos como el Bautismo y el matrimonio eclesiástico. Paulatinamente se ha prestado más atención a las necesidades materiales de la vida y millones de personas se entregaron a la voluptuosidad repulsiva que segrega a Dios y le da prioridad a la razón, para conseguir la realización individual y la elevación social. Lo religioso desaparece y las aspiraciones terrenales se vuelcan exclusivamente a las ambiciones políticas, profesionales, culturales y económicas.

En los últimos tiempos, la indiferencia religiosa se expande peligrosamente por el mundo, llevando a muchos a la pérdida de la fe, Santidad, Mandamientos y el Mensaje del Evangelio. Al descartarse a Dios, se disipa el sentido del pecado y desaparece la posibilidad de conversión.

La Nueva Era le dio a Jesús el papel de un simple maestro, propulsor de reglas morales y fundador de una religión más, de las muchas que hay en el mundo, desde tiempos remotos.

La omisión de Dios en todos los eventos del desarrollo humano, es un triunfo de los enemigos de la salvación. Muchas ideologías actuales, amparadas por la Conspiración Acuariana y el poder terrenal, cimentaron la farsa de un hombre súper poderoso, capaz de detectar y resolver por sí mismo los acontecimientos de la historia y los que vendrán en los siglos sucesivos. Este ilusorio poder supremo, edificó un nuevo ateismo que se caracteriza por ser hedonista, frívolo, impío, despiadado y carente de amor. Con esos decadentes patrones, ocurre el oscurantismo de la conciencia que prefiere las agrupaciones e ideologías pervertidas de la Era de Acuario: reencarnación, idolatría a falsos dioses y mediocres seres humanos, hechicería, paganismo, astrología, horóscopos, inexistentes regresiones a otras vidas, sincretismo, relativismo, extraterrestres, sectas religiosas y satánicas, espiritismo, religiones orientales, budismo, teosofismo, enneagrama, fetichismo, rituales diabólicos, música rock y subliminal con contenidos idólatras, parapsicología, hare krishna, trasmigración, cartomancia, clarividencia, telepatía, magia, sai baba, metafísica con su llama violeta, irreligiosidad, macumba, mitología, terapias: teoterapia, cristaloterapia, bailoterapia, terapia neural y musicoterapia; cábala, magia, profecías de nostradamus, talismanes, conjuros, ensalmes, nigromancia, ficciones, vudú, santería, ouija, fábulas, fantasías, taoismo, panteísmo, imaginarias apariciones, espantos, control mental, ovnis, chamanismo y otras artimañas de las mismas características, pero con distintos nombres. Todo lo anterior y muchas más, conforman la gran confusión preparada por los demonios, para entrampar a quienes son manipulados por lo enemigos de la Santísima Trinidad.

El secularismo lesionó la estructuración de la familia. Por eso se viola el derecho fundamental de la vida, para los seres concebidos en el seno materno. La enemistad hacia Dios motiva la malvada propagación de los abortos, los cuales crecen sin cesar y ahora son aprobadas por parlamentos ateos e inmorales.

El secularismo combate el matrimonio eclesiástico y alienta la unión civil. A esto se agrega la irracionalidad de aprobar leyes que favorecen el matrimonio entre homosexuales, lesbianas y transexuales, así como la adopción de hijos por estas personas. La degradación es causada por la pérdida de los valores morales que consagra el cristianismo y por el desbarajuste social que desechó el honor, el pudor y el temor a Dios.

Dentro de los nuevos estilos de vida familiar y social, la New Age, incentiva la formación de personas aptas para dominar al mundo desde la perspectiva consumista. Quienes más valen, son los más preparados académicamente y los poseedores de las riquezas terrenales. Esta desigualdad incrementa la desventura de millones se seres humanos. Hay continentes que subsisten en medio de dramáticas necesidades materiales y espirituales.

El Agnosticismo:

T.H. Huxler, quien perteneció a una sociedad metafísica, en 1869 le dio modernidad al agnosticismo cuando reflexionaba sobre su enfoque doctrinario y se preguntaba si era ateo, teísta, panteísta, materialista, idealista, cristiano o librepensador. Se identificó con la última y a esta tendencia la tituló agnosticismo.

Leith Samuel, asigna tres clasificaciones agnósticas: 1. Agnóstico indiferente: No se preocupa por nada y todo lo encuentra irrelevante. 2. Agnóstico insatisfecho: Se preocupa por investigar lo que no sabe y busca respuestas a los enigmas de la vida. 3. Agnóstico dogmático: Afirma que nadie puede saber algo de Dios ni del mundo sobrenatural: “yo no lo sé, tu no lo sabes, nadie lo puede saber”.

Muchos se definen agnósticos, sin saber por qué. Algunos objetan la certidumbre de Dios y no dan razones filosóficas o teológicas para cuestionar su veracidad. Sólo los anima la hostilidad absurda hacia lo sagrado, debido a sus descarriadas vidas y por eso tergiversan las Sagradas Escrituras y embisten contra la Iglesia, sin consistentes argumentaciones. Favorecer sus especulaciones contra la fe, promoviendo las maquinaciones de la Nueva Era.

Los Librepensadores:

Son los irreligiosos, ateos, impíos, agnósticos, comunistas, mafiosos, organizaciones capitalistas inhumanas, políticos deshonestos, organizaciones mundiales políticas y económicas y todas las doctrinas que respaldan la Nueva Era de Acuario y donde predomina la razón y los sentidos.

Usan la lógica y la razón y desechan la fe en Dios, pues no hay evidencias de Él. No creen en el paraíso, en el infierno, ni en el alma.

Para los librepensadores, la ciencia explica los fenómenos de la naturaleza, para comprobarlos o desaprobarlos. Lo cognoscitivo es lo que vale y esto viene de la evolución. La biología evolutiva revela los orígenes de la vida sin recurrir a dioses y la cosmología moderna indica el origen del universo, sin implorar a fuerzas sobrenaturales desconocidas. Dicen que la Biblia es una colección de documentos que tienen en sí propósitos religiosos y políticos.

Los librepensadores animan a la separación de la Iglesia y al escepticismo. Se someten a las evidencias científicas y no acogen ningún dogma religioso que tenga a Dios como Creador del universo. Dios para ellos es lo que ven sus ojos y no hay nada místico o sobrenatural. Su verdad emana del cuestionamiento a todas las creencias religiosas. Fustigan al Papa y al Catolicismo, pues estos mantienen una férrea lucha contra los actos inmorales como el matrimonio entre homosexuales, el aborto, la eutanasia y el control de la natalidad con el uso de anticonceptivos.

Dentro del movimiento librepensador hay muchos doctrinas, filósofos, escritores y sectarios que legaron un contenido inicuo a la Nueva Era de Acuario, la cual fue engrandecida y ungida por estos siniestros personajes, a quienes algunos tienen como baluartes de un mundo nuevo, desprendido del tutelaje religioso que coarta la independencia de los hombres.

Los padres del satanismo refinado y sus ideas fueron recogidos por la sugestión acuariana, para atrapar con sus iniquidades a quienes quieren algo diferente al cristianismo, a los medrosos y a los que decidieron ser esclavos de satán y gozar la vida.

Son librepensadores quienes le aportaron al ateísmo y a los impíos, muchas ideas plasmadas en libros y folletos. Los más sobresalientes personajes y sus teorías son:


Fue un filósofo, poeta y filólogo alemán del siglo XIX que cimentó su visión del mundo y de la vida, en el instinto de los hombres. Este librepensador, le aportó a la Nueva Era un ideario saturado de malicias e incredulidades que ahora lo emplean en contra del cristianismo y donde se le da distinción a la influencia creativa de cada individuo, con la cual se hace poderoso o superhombre.

Este fatídico pensador, proclamó: “Dios ha muerto”. Esta iniquidad fue utilizada por teólogos radicales después de la segunda guerra mundial, para darle un vuelco al cristianismo y adaptarlo a la idea de formar una religión universal. A los cristianos los calificaba como personas débiles, resentidas y conformistas. Creía que mientras los cristianos se acogían a una tradición vaga, el superhombre es seguro, independiente y creador de sus propios valores.
De allí se aferran los actuales paladines de la Nueva Era, para sustentar su arrogante teoría de la supremacía del “Yo Soy”, donde todo acto humano esta motivado por una voluntad de poder.

Una las obras más execrables de Nietzsche, es: “El Anticristo”. Allí califica al hombre de animal desfigurado. El más desdichado. Su rugido demoníaco se plasma en un párrafo donde dice: “creemos en el olimpo y no en el crucificado. La sexualidad, la adicción a dominar, el gozarse en la apariencia y el engaño, la formidable gratitud gozosa de la vida y sus condiciones tiránicas, eso es lo esencial de la cultura pagana, la cultura superior”. ¿Qué es bueno para este morboso sujeto?: él mismo lo dice: “Todo lo que eleva el sentimiento de poder, la voluntad de poder, el poder mismo en el hombre”. Y lo malo: “lo que procede de la debilidad”. “¿La felicidad?: el sentimiento de que el poder crece” “los débiles y los malogrados, deben perecer. Además, se debe ayudar a desaparecerlos”. “Al cristianismo, no se le debe mirar ni engalanar, pues ha hecho una guerra a muerte al hombre superior” De otra manera no podía concebir su mente desquiciada, ese estilo de superhombre muy publicitado por los acuarianos y seguido por la mente enferma de Adolfo Hitler, en sus experimentos para fabricar el ser supremo que gobernaría al mundo por más de 2000 años.

Aleister Crowley:

Fue un degenerado satanista ingles que nació en siglo XIX y murió en 1947. Se caracterizó por su gran perversión sexual y por ser adicto a las drogas y al alcohol, en sus comunas de París, Sicilia y Londres. En su juventud torturaba a los gatos, para probar si era verdad lo de sus siete vidas. A los 14 años tuvo su primera experiencia sexual y a los 17, una prostituta lo contagió con una enfermedad venérea. A los 23 años incursionó en la magia en la escuela satánica “orden hermética del amanecer de oro”. Allí se practicaba ocultismo, magia ritual, astrología y otros enigmas esotéricos.

Lo adquirido por la Nueva Era, con este personaje del mal, es su texto titulado: “Master Therion” que fue publicado en 1930. En él justifica los ritos diabólicos, donde se perpetran sacrificios humanos.

La Nueva Era, propulsora del ocultismo, tiene a que este malévolo individuo como el mago más importante de la historia, pues es el creador de la moderna superstición. Los periodistas de la época lo llamaron: “El rey de la depravación, el caníbal y la bestia humana; Crowley es el personaje más inmundo y más perverso del Reino Unido”.

La muestra de su perversión, está contenida en el libro “Haz lo que quieras” donde dice que no hay ley por encima de la voluntad individual. Allí Crowley se identifica con la bestia 666 de las revelaciones de San Juan en el libro del Apocalipsis y se proclama profeta de un nuevo sistema religioso y mágico. “Haz lo que quieras”, la realizó Crowley en su desquiciada vida comunal, donde descollaba la libertad sexual, la droga y la magia. En la India, se inicia en el trantismo, la erótica sagrada y el sexo sagrado como acceso al conocimiento iniciático. Crea su propia religión titulada Thelema, la cual tenía como fin eliminar al cristianismo. Después creó la hermandad secreta: “estrella de plata”, donde enseñaba artes mágicas mezcladas con técnicas de yoga.

En 1912, Crowley se proclamó el “hombre más malvado del mundo: M.M.M” y con ese nombre fundó una secta satánica dedicada a las prácticas sexuales pervertidas. En 1920, publicó uno se sus famosos libros: “magia en teoría y práctica”. Murió en 1947.

Algunos grupos musicales de 1960 a 1970, lo aprovecharon como inspiración para escribir sus canciones y elaborar las portadas de los discos. Los Beatles, incluyeron su foto en la portada de su disco “el sargento pimienta”, con un texto que decía: “La gente nos gusta”. Los Rolling Stones se inspiraron en él para inscribir su famosa canción: “simpatía por el diablo”. Led Zeppelín, incluye en una de sus canciones el lema del libro “haz lo que quieras”.

La malévola influencia de Crowley en la cultura contemporánea, perjudicó a la sociedad y sus secuelas son los movimientos musicales y esotéricos que deslumbraron al mundo a finales del siglo XX y que ahora tienen mucha influencia por la opresión publicitaria y el permisivismo sociopolítico de un mundo entregado al placer. El frenesí psicodélico, el consumo de drogas, las comunas hippies, el libertinaje, el feminismo, el pacifismo, el ecologismo y el misticismo se han inspirado en la concepción perversa de la vida que difundió este demonio humano.

Anton Zsandor La Vey: 

En el estado de California, en 1966, fundó la iglesia de Satanás. Se popularizó mundialmente en 1967, cuando realizó la primera boda satánica, la cual fue transmitida por televisión.

Posteriormente, para ridiculizar los Sacramentos de la Iglesia Católica, efectuaron bautizos, funerales y misas negras lo cual le dio mucha popularidad y por eso fue aceptada en Estados Unidos como iglesia oficial. Esto le permitió publicar su aterradora biblia satánica, la cual tiene dos secciones: la primera muestra las reflexiones del satanismo y la segunda, sus rituales y prácticas basadas en la exaltación y culto a las pervertidas pasiones humanas. Después de muerto en 1997, su hija Karla La Vey y la sacerdotisa satánica Blanche Barton, continuaron con el execrable trabajo de Anton, seduciendo a seres humanos, para entregarlos a las tinieblas.






Carl J. Jung:

Fue un psicoanalista suizo que influyó en Alice Bailey, pionera de la Nueva Era. Por eso es calificado como uno de sus más importantes promotores contemporáneos.

En las primeras décadas del siglo XX, realizó experimentos psiquiátricos con salvajes de México y África. Su objetivo era eliminar la influencia que en esos sitios tenía la orden Católica los Agustinos.

Sus energías intelectuales se concentraron en fundar una nueva doctrina religiosa basada en el gnosticismo. Creó “magma mater” donde el bien y el mal son expresiones naturales de la transformación.

Además del gnosticismo, se compenetró con el Tranta, el Taoismo y la Alquimia. Con esta última planteó la búsqueda espiritual en la que el alquimista, tratando de encontrar el “espíritu mercurial” en los elementos de la naturaleza, los halla en sí mismo.

Por ser un personaje no conocido, poco se sabe de su negativo actuar contra el cristianismo, al que calificó como mitología colectiva, no real en esencia y perturbadora para la personalidad. Dijo: “Lentamente llegué a comprender que la comunión, había sido una experiencia fatal para mí. Había resultado hueca; más aun, resultó ser una pérdida total. Bueno, esto no es religión en absoluto, es la ausencia de Dios; la Iglesia es un lugar al que no debería ir. Aquí no hay nada, sino muerte”. Se involucró con el ocultismo, practicó la necromancia para evocar a los muertos y obtener revelaciones del futuro. A estos espíritus descarnados, los llamó Arquetipos. Usufructuó a la religión como un instrumento para acceder al yo y su meta era hacer del psicoanálisis una religión.

Para Jung, la conversión cristiana significa una fatal experiencia que trastorna intensamente la perspectiva de la persona acerca de la vida. Cuando rechazo al cristianismo, optó por la idolatría. Suplantó a Dios por una infinidad de arquetipos mitológicos. Su paganismo, lo llevó a plantear la necesidad de avivar entre los dirigentes de la sociedad, un afecto positivo hacia los símbolos y los mitos, para que Jesucristo fuera visto como hechicero y de esa manera atraer a los cristianos para hacerlos esclavos de herejías y profanaciones a lo Sacrosanto.

Jung incorporó en sus obras “inconciente colectivo, el evolucionismo de Darwin y la mitología”, la idea de que el hombre es un almacén de memorias heredadas del pasado atávico, donde se incluye su historia racial como especie separada de sus antepasados prehumanos o animales.




La Antroposofía: 

Es enaltecida por la Era de Acuario, como ciencia espiritual que anhela el perfeccionamiento interior del ser humano. La perfección viene de algo suprasensible donde confluyen el ser y el cosmos. Su precursor fue Rudolf Steiner, quien se creyó un clarividente inmerso en el denominado “sendero iniciático”. Fusionó muchos aspectos del esoterismo con el cristianismo.

La teoría evolutiva: 

Fue ideada por Charles Darwin. Plantea que todas las formas de vida, se han desarrollado a través de un lento proceso de selección natural que es la clave en la evolución de las especies, para que puedan perfeccionarse. Este proceso duró aproximadamente tres mil millones de años. Niega la creación del hombre. Esto sirvió para el surgimiento de teorías anticristianas que hoy se popularizan con el auge de la Nueva Era de Acuario. Las que más sobresalen, amparadas en el evolucionismo, son: El ateísmo, el agnosticismo, el comunismo, el fascismo, el materialismo moderno, el esoterismo y la cinematografía relacionada con películas de ficciones cósmicas.

La evolución real, es la de los avances científicos y tecnológicos ocurridos en los últimos tiempos.

Siguiendo las ideas macabras de los anteriores personajes y sus teorías, los líderes de cada una de las corrientes ideológicas de la Nueva Era, fraguaron estratagemas para dominar el planeta. Esta opresión no es parcelada, sino total, ya que los actos de los hombres fueron invadidos y conquistados por un poder impalpable que actúa con astucia, para no ser detectado. Este poder lo constituye la alianza judío - masónica. Sus iniciativas casi no se perciben, pues las mezclaron con la tecnología, para disfrazarle sus verdaderos planes.

El Club de Roma: Se fundó en 1968 con delegados de 30 países, entre quienes estaban científicos, académicos y políticos. Su objetivo fue investigar y solucionar los efectos causados por la paulatina destrucción del medio ambiente. Aunque pareciera meritoria esta iniciativa, se le vincula con los planes de la New Age para controlar la familia, la sociedad, la cultura, la política y la economía, por medio de la intervención en asuntos puntuales como el deterioro del hábitat, la crisis mundial de las instituciones públicas, la enajenación de la juventud, la violencia, la educación inadecuada, la brecha creciente entre países pobres y ricos, el crecimiento urbano incontrolado, el desempleo, la insatisfacción laboral, la negación de los valores de la sociedad y la indiferencia a la ley y el orden.

En ese proyecto participan los gobiernos de los países desarrollados, las grandes corporaciones multinacionales que controlan la producción de bienes y servicios, los grupos ambientalistas, los movimientos anticristianos más frenéticos, las distintas ideológicas políticas aliadas al capitalismo y al socialismo y las sectas que forman el gatuperio acuariano.

El “club de Roma”, controlado por el sionismo y formado por los más importantes capitalistas y masones del mundo, elaboró un esquema de conquista intitulado: “Modelo regionalizado y adaptable del sistema global mundial”, en el que se divide al planeta en diez regiones con inmensa capacidad política y económica. Este plan se desarrolla en nuestros días y no es casualidad que la mencionada decena se asemeje a lo revelado en Apocalipsis, capítulo 13, 1 al 3: “Vi subir del mar a una bestia con siete cabezas y diez cuernos, en los cuernos diez coronas y en las cabezas títulos que desafiaban a Dios. La bestia que yo veía era semejante a una pantera, el dragón le entregó su propio poder y su trono con un imperio inmenso. Una de sus cabezas parecía herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada. Entonces la tierra entera, maravillada siguió detrás de la bestia”.

Los títulos que se usan para ofender a Dios, contrarios al primer Mandamiento, son: La masonería y sus aliados los sionistas, el fanatismo religioso de los fundamentalistas Islámicos, el esoterismo, las sectas satánicas y las demás malignidades escudadas en la Era de Acuario. Los perversos eventos que ofuscan la razón y hacen adorar a la bestia, son promovidos por los inventos que resuelven las demandas de mentes agobiadas por el deseo de disfrutar los descarríos ofrecidos por los pérfidos sirvientes del maligno

La Masonería:

Es una especie de cofradía semiclandestina que hace cultos de iniciación en altares, con vestimentas especiales. Funcionan como logias diseminadas por todas partes, con una jerarquía que varía en grados, de acuerdo con los méritos obtenidos por sus miembros.

Los primeros masones fueron protestantes que iniciaron un ataque despiadado en contra del catolicismo. Esta confrontación trajo como consecuencia la excomunión de sus miembros por parte de los Papas Benedicto XIV en 1751 y Clemente XII en 1783.

La masonería es aparentemente una secta de características sutiles que disimula sus objetivos violentos, dentro de su fachada ocultista. Se distingue por su sincretismo, es decir, toman de lo esotérico y de algunas religiones y sectas, lo que más convenga a sus turbios intereses. Esto ocasiona disidencias en muchos cristianos. Han sucumbido sacerdotes que la juzgan inofensiva para la fe. Como toda artimaña infernal, una vez adentro son atrapados por el anticlericalismo y el antagonismo a Dios, a quien canjean por ideas absurdas y ambiciones mundanas de poder y gloria terrenal.

La masonería creó su propia filosofía: “humanismo secular”, la cual es racionalista y naturalista. Es en la naturaleza y en la razón, donde se regodean sus mentes exaltadas que dieron lugar a su trilogía doctrinaria: “libertad, igualdad y fraternidad”, de donde saldrá la religión universal, bajo un nuevo orden secular.

Los masones tienen su particular manera de interpretar a Dios. Para ellos, el Dios de la revelación Bíblica es inexistente. Son los más conspicuos exponentes de la malévola intención de hacer del hombre su propio dios. Con eso honran la primera desobediencia: “coman y serán como dioses”.

En 1887, la logia “gran oriente” eliminó en sus militantes la creencia en Dios y la inmortalidad del alma. A Jesucristo lo describen como gran apóstol de la humanidad. Nada más. Es prohibido mencionarlo en las reuniones de las logias.

La iniciación practicada a los nuevos miembros masones, tienen los rasgos de las sectas satánicas.

El Sionismo:

Surgió en el siglo XIX por iniciativa del filósofo austriaco de raza judía Nathan Birnbaum. El término proviene de la palabra “Sión”, la cual es una colina ubicada en el lado oriental de Jerusalén. Este sitio fue el centro de la vida política y cultural de los hebreos. El Rey David la convirtió en el eje de su monarquía y de la vida política y cultural judía. En el año 586 antes de Cristo, los judíos fueron deportados a Babilonia por órdenes del Rey Nabucodonosor II. Este ostracismo se conoció con el nombre de Diáspora o dispersión, ya que se diseminaron por todo el mundo, hasta que lograron construir oficialmente su estado en 1948, después del genocidio sufrido en la segunda guerra mundial. Actualmente se define al sionismo como una superestructura política y económica aliada a la francmasonería, para mantener, defender y acrecentar sus intereses.

El movimiento ilustrativo europeo, influyó en muchos líderes judíos que asumieron el secularismo y se apartaron del judaísmo ortodoxo. Crearon una agrupación para suplantar a la religión como fuerza unificadora. En 1897, se realizó en Basilea, Suiza, el primer congreso sionista y de allí salió su programa destinado a solucionar los problemas judíos en Europa y la forma de regresar a su región y fundar su propio Estado. Eso es loable, ya que por justicia histórica y Divina a los judíos les correspondía el terruño legado por Dios, cuando Moisés los condujo desde Egipto a la “tierra prometida”.

En ese congreso, algunos de los más prominentes líderes del judaísmo, tal vez sin el beneplácito de la mayoría, decidieron elaborar un siniestro proyecto denominado: “Los Protocolos de los Sabios de Sión”, el cual apareció después del encuentro de Basilea. A partir de su presentación pública, estos protocolos o sesiones de trabajo, han ocasionado discrepancias y apoyos, así como la negación de los mismos por parte de muchos dirigentes sionistas. Sean o no reales, es necesario estudiarlos y analizar a la luz de los actuales acontecimientos mundiales, cómo guardan similitud con lo que ocurre en todos los aspectos de la actividad humana. ¿Será pura coincidencia?

En los protocolos se mencionan: El libre pensamiento, el oro, la religión, la independencia, la anarquía, la política, la moral, principios y bases del gobierno Judío-masónico, la nueva aristocracia. Plantean el despotismo del capital, la inmoralidad de la política, la guerra económica, las tendencias subversivas en las ciencias, la inestabilidad y el equilibrio constitucionales, el poder y la ambición, la esclavitud económica, los programas de las escuelas masónicas populares, el reinado de la razón, acción oculta de las logias, la libertad y la fe en Dios, la lucha internacional del comercio y la industria, la especulación, los medios de la masonería para llegar al poder, cómo captarse la opinión pública, importancia de la iniciativa personal, los monopolios, comercio, industria, especulación, el desarrollo del lujo, aumento de los salarios y encarecimiento de los productos de primera necesidad, anarquía y alcoholismo, luchas y discordias en el mundo entero, sometimiento por medio de guerras intestinas, y por guerras mundiales, la prensa y la opinión pública.

Son más los aspectos referidos en los documentos judíos – masónicos. Lo anterior, es su parte sustancial.

La conspiración judío - Masónica: 

Es en nuestros días el baluarte supremo de la Nueva Era, en su endemoniada carrera por el control de la humanidad, en base a la maldad y a la destrucción del cristianismo. Esta alianza maléfica trazó sus objetivos de dominio mundial hace mucho tiempo y poco a poco los ha llevado a cabo, utilizando muchas ideas y doctrinas ya explicadas arriba y también con sus propias estratagemas.

El masón sibilino Oswald Witrh, dijo lo siguiente: “la serpiente inspiradora de la feliz desobediencia, de insubordinación y de rebelión, fue maldita entre los antiguos teócratas en el momento en que era honrada entre los iniciados. Llegar a ser semejantes a la divinidad, tal era el fin de los antiguos misterios. En nuestro días, el programa de iniciación no ha cambiado”

Lo esbozado en los protocolos y por los masones, son propuestas que se asemejan a lo planteado en las Sagradas Escrituras, referentes a la apostasía, a la maldad disfrazada con indumentarias perspicaces y seductores, a las fuerzas de maligno desplegadas por doquier con doctrinas y estilos mentirosos y estridentes que atrapan la voluntad de la gente con el seguimiento de inicuos personajes que se parecen a los descritos por Jesús en Mateo 24, 24: “se presentarán falsos cristos y falsos profetas, que harán cosas maravillosas y prodigios, capaces de engañar, si fuera posible, aun a los elegidos de Dios”.

Una concepción consumista de la vida, la idolatría a seres vivos o muertos y a cosas inanimadas, la violencia, la guerra, el incremento de los pecados capitales que hicieron repulsivos e inmorales a los hombres, el abandono de lo Sagrado y la falta constante a los Mandamientos de la Ley de Dios con el incremento del pecado que ya no es calificado como tal, son las peculiaridades que sobresalen en este mundo hedonista y que se reseñan en los protocolos sionistas y en la masonería que es una secta ladina y maligna creada por satanás, para que allí den rienda suelta a su maldad, quienes no militan en el satanismo estrepitoso, sino que se inclinan por el escurridizo, para pasar inadvertidos.

¿Cómo dominan los poderosos al mundo actual? Con tácticas publicitarias que alienan al público, la ignorancia de la Palabra de Dios, la desesperación ante situaciones aciagas, las instituciones y grupos carentes de honestidad, las falsas iglesias, el secularismo, las sectas satánicas, los grupos aliados al esoterismo, con farsantes que se autoproclaman maestros de la reencarnación que son fieras con piel de cordero, los impíos, fraccionalistas, ateos, los hechiceros de todo tipo, los pudientes del dinero y la política con su nuevo embeleco llamado “globalización” que ha dado el zarpazo decisivo para adueñarse del planeta e instaurar un gobierno mundial con un sistema político y económico exclusivo. El ambiente lo prepararon con grandes guerras, crisis financieras, las sectas y su manipuleo religioso, el florecimiento de teorías malévolas, los ataques al cristianismo y la intención abierta o solapada para devastar a la Iglesia, la destrucción de la familia, el veneno de las drogas, el alcoholismo, el control de la voluntad juvenil, las diatribas sociales, las huelgas, las luchas sindicales, las mafias, los grupos terroristas de cualquier ideología, los ladrones de toda calaña y la perdida de los valores morales.

Helena Blavatsky:

Nació en Rusia, pero fue en Nueva York donde fundó el movimiento esotérico “sociedad teosófica” o “Teosofía”. Fue una destacada espiritista, amparadora de lo enfrentado a la Creación de Dios. Para contradecir al Creador, estableció tres parámetros: 1. Formar una fraternidad universal sin religiones ni credos, totalmente ocultista y apóstata. 2. Estudiar la religión, la filosofía y la ciencia como un todo y no particularizar cual de las religiones es falsa o verdadera, qué criterios de la ciencia y de la filosofía son malos o buenos. 3. Investigar las leyes inexplicables de la naturaleza y los poderes latentes del hombre. Esas leyes echan de lado la Creación de Dios, para asignarle primacía a la evolución de las especie y de la mente. Sugirió que sólo la superioridad cognoscitiva era innata en cada ser y que no había en ella ninguna influencia sobrenatural, sino paranormal o cósmica.

Los fatídicos legados de Blavatsky al mundo occidental, son: 1. El movimiento teosófico. 2. La entrada en occidente de la ley del karma y la reencarnación. 3. La exhortación a establecer una religión universal, para liquidar al cristianismo.

Blavatsky escribió dos libros y tres folletos que según ella, fueron inspirados por los espíritus de la “Jerarquía oculta o hermanos mayores”. Así describía a los demonios que le trasmitían sus herejías y paganismos. Sus libros se titulan: “Isis sin velo, doctrina secreta” y “lucifer: dador de luz, la voz del silencio y la clave de la teosofía”. Cinco escritos totalmente satánicos que transmiten las habilidades repulsivas del cruel rey del infierno, para que la humanidad se sacie en ellas y pierda su alma.

La Teosofía:

Exponen que la noción de Dios se logra mediante la intuición mística y la investigación filosófica, la cual conduce al pensamiento regenerador. En 1875, Blavatsky estableció varias ideas que le dieron forma a una nueva manera de ver el cuerpo y el espíritu. Según ella, Dios es incognoscible o insondable y por lo tanto el hombre no tiene acceso a Él. La materia y el espíritu actúan por sí solos y la purificación se adquiere por medio de reencarnaciones.

Utiliza argumentos contrarios a la Creación, para explicar la naturaleza humana. De allí surgen: las leyes del Karma y del Darma, la reencarnación, los cuatro reinos y la evolución planetaria, los mundos invisibles y la fraternidad blanca, los centros energéticos del hombre y el despertar espiritual, la telepatía, el magnetismo, el sueño, el desdoblamiento astral y los viajes astrales. Todo lo anterior es un legajo de trampas, donde se hunden quienes no tienen fe sólida en la palabra de Dios, plasmada en las Sagradas Escrituras.

Alice Bailey: 

Fue la sucesora de Helena Blavatsky. De origen Ingles, fundó la organización satánica “Lucifer Trust”, la cual recibió rigurosas reprobaciones de los cristianos, ya que se hizo popular por sus inconfundibles rasgos espiritistas. Esta repulsiva dama, decía recibir mensajes de un personaje tibetano. Para encubrir su ignominia, le maquilló el nombre a su sociedad secreta y la denominó “Lucis Trust”, de donde surgió su nefasta “Escuela Arcana”, caracterizada por sus enseñanzas más deleznables del esoterismo.

Fue sacerdotisa y médium de las fuerzas del averno. En esas faenas espiritistas, se le instruyó para construir el andamiaje que le dio contemporaneidad a la Nueva Era de Acuario. En sus muchos libros enaltece las antiguas culturas esotéricas y a la masonería. Aprovecha la circunstancia de los conflictos bélicos para introducir su ponzoña titulada “La educación para la Nueva Era” donde se construye una “Ingeniería Social” que al llevarse a la práctica controlaría al mundo. Todo su plan macabro está en pleno desarrollo y muy pocos logran entender que la judío-masonería, el secularismo, el esoterismo y las demás bribonadas de la Nueva Era, son las que dominan la voluntad de millones de personas en el mundo.

Los macabros sucesos como el aborto, las guerras de siempre, el dominio político y financiero de los capitalistas, el comunismo, la dominación cultural anticristiana, los estereotipos lúbricos que lesionan la castidad, las perversiones, la preeminencia de la razón, el abandono de Dios, el materialismo y los demás desastres morales que conmueven a la humanidad, no son producto de la casualidad. Los seres humanos deben convencerse que todo el mal surgió de un plan estratégico y táctico, bien elaborado por los secuaces del maligno que lideran las organizaciones secretas esotéricas que dominan al mundo, casi totalmente