"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)

martes, 15 de marzo de 2016

El primer viernes de marzo se celebró un importante evento esotérico y satánico en Catemaco (México)


Ya sea por morbo o por superstición, cada año el municipio de Catemaco, en Veracruz, recibe a miles de visitantes que acuden a la ceremonia mágica del primer viernes de marzo, en busca de limpias y curaciones a manos de brujos de la región. En esta zona, localizada en el sur de Veracruz, los primeros minutos del viernes, en lo alto del Cerro del Mono Blanco, los brujos presiden una misa negra, por la que invocan a fuerzas oscuras a que les otorguen el poder para cumplir las peticiones de salud y buena fortuna de los que acuden a ellos, tal como leemos en Terra.

En entrevista con Notimex, el cronista del municipio, Salvador Herrera García, explicó que esta ceremonia mística tiene origen en la época prehispánica, cuando los antiguos chamanes, médicos que curaban a través de la herbolaria, dedicaban el primer viernes del tercer mes del año a renovar sus poderes sobrenaturales. “Es una festividad basada en la antigua ceremonia del pueblo y de la región de los Tuxtlas, cuando los antiguos chamanes de la época prehispánica, pedían también dones en su pacto con el demonio, que en esa época era Tezcatlipoca”, señaló.

Brujería con apoyo municipal

La ceremonia de la denominada “misa negra” da inicio cuando los brujos trazan sobre la tierra un pentagrama de cinco puntas, conocido también como la estrella de Salomón, pues este símbolo representa la sabiduría en las artes negras. “Hacen además una hoguera para bailar y cantar alrededor de ella, con el fin de convocar a las fuerzas oscuras”, señaló el cronista. Al llegar los españoles a México, trajeron consigo a esclavos africanos, quienes a su vez trajeron al nuevo continente tradiciones y ritos, los cuales serían incorporados más tarde a los llevados a cabo por los antiguos chamanes.

Entre las liturgias de esta misa negra de Catemaco, mencionó Herrera García, se pueden apreciar rituales de magia negra propios de africanos, como el sacrifico de una gallina o de un chivo negro, con el fin de que los brujos ahí presentes beban la sangre del animal. “Se beben la sangre del animal y continúan en ese baile y canto, y entonces se pide a las personas en el evento que entreguen cartas, y luego el brujo recoge esas solicitudes y las pasa al demonio que se supone está ahí”, apuntó.

En las cartas que la gente le da al brujo, subrayó el cronista, van peticiones para la buena salud, la fortuna y el amor. Una vez concluida la misa negra en el Cerro del Mono Blanco, los brujos y sus seguidores se desplazan a las cabañas que el ayuntamiento instala a orillas del lago de Catemaco, para que puedan realizar, en privado, limpias y curaciones. “Esto se realiza en un lugar muy bello del lago que se llama la punta de la pesquería, donde se supone fue el primer asentamiento humano de Catemaco, una explanada a la orilla del lago, un lugar primoroso”, indicó.

Con relación al por qué se eligió marzo y el viernes para realizar esta misa negra, Herrera García mencionó que este mes tiene varios significados, tanto a nivel astronómico como natural. “Los antiguos estaban muy familiarizados con el movimiento astral y en marzo ciertos planetas adoptan una posición especial, además tiene que ver con la renovación de la cosecha, la primavera, la renovación de los árboles, y la renovación total”, dijo.

Morbo... y fe en los brujos

Comentó que el motivo de que sea el viernes cuando se realiza este ritual tiene que ver, en parte, con las creencias de la religión cristiana. “Para la religión cristiana el viernes era un día especial porque fue cuando murió Cristo, entonces ese día antiguamente era de mal agüero y de mala suerte y por eso creo que esos ritos los acomodaron ahí, pero no los brujos, más bien por la liga antigua con los colonizadores y por eso ya se quedó la tradición del primer viernes de marzo”, sostuvo.

Destacó que muchas de las personas vienen al municipio en esta fecha por morbo, para experimentar algo sobrenatural, aunque enfatizó que hay personas que llegan porque realmente tienen fe en los brujos para que les solucionen sus problemas. “Mucha gente viene de paseo, es un atractivo y también porque tiene fe, que viene buscando curación o resolución a un problema personal o familiar y aprovechan este día porque piensan que encontrarán al brujo adecuado para su problema”, apuntó.

Los visitantes que acuden a este evento, vienen de otros estados o de poblados cercanos, movidos por la fe, o por el morbo, ya que como, dijo Herrera García, “nosotros, los de Catemaco como decimos, ya estamos curados de espanto”.

Sacrificios humanos a Lucifer

La Cueva del Diablo, en San Andrés Tuxtla, es el sitio predilecto para quienes realizan trabajos de "curación" y "maldad" en Veracruz; como cada primer viernes de marzo, en esta ocasión quienes se dedican al oscurantismo o adoración del maligno acudieron a este centro de encuentro de brujos para realizar la Misa Negra, hacer sacrificios de animales e invocar a seres del inframundo, según explica José Manuel Alor en el medio Quadratín.

La noche del pasado jueves 3, cientos de personas arribaron al municipio de San Andrés Tuxtla; la referencia era la Laguna Encantada, camino que lleva a la Cueva del Diablo; para llegar, había que caminar entre veredas casi intransitables a lo largo de un kilómetro. Ya en el punto de encuentro, se observó una concentración de personas, las estrellas de cinco picos esperaban ser encendidas y un círculo de visitantes y brujos ya estaban en oración para comenzar los trabajos de limpias y encargos que con anterioridad habían llegado a sus manos.

A quienes por primera vez escuchaban invocaciones el "diablo" sin duda les ponía los pelos de punta, pero eso era sólo el principio. Quienes iban a realizar un trabajo pasaban de tres en tres, mientras las palabras del Brujo Mayor eran acompañadas con gallinas alrededor del cuerpo de estas personas. Más tarde había sacrificios; pasearon un chivo que pusieron en la espalda de una pareja que se preparaba para obtener poderes y realizar el trabajo de curaciones.

El destino de este animal fue el mismo, la sangre recorrió el cuerpo de los nuevos brujos e incluso afirmaron que la presencia de Lucifer fue representada en el cuerpo de una mujer que hacía ademanes extraños. Culminando la misa, se pidió al "diablo" regresar a las tinieblas; con el poder otorgado a quienes participaron en el círculo de la misa se decían limpios, capaces de salir a realizar trabajos de curaciones y quienes fueron a "sanarse" coincidieron en haber encontrado la respuesta a sus males.

El lado turístico y económico del ocultismo

Las autoridades han cambiado la fecha en que se realiza la misa negra en Catemaco, para atraer más turismo, tal como aseguró Enrique Marthen Berdom, El ahijado, uno de los brujos de la zona. Lo leemos en el medio Xeu. Comentó que a pesar de que respetan la decisión del ayuntamiento, ellos continúan realizando su misa de forma normal en la fecha en que lo marca la tradición.

Y es que mientras que los brujos realizan la misa a las 12 de la noche del primer viernes de marzo, el ayuntamiento y las autoridades estatales preparan festejos para ese día pero hasta la tarde posponiendo por 24 horas la tradición. "Lo ven de una forma más comercial para que se llenen los hoteles y todo eso y nosotros lo hacemos en jueves para viernes porque así nos acostumbraron de cierta forma nuestros ancestros", aseguró.

Afirmó que aunque el apoyo de las autoridades podría servir para que otras personas conozcan la tradición del primer viernes de marzo, aun así es una forma de verlo más comercial. Explicó que el cambio de día beneficia únicamente a los turistas pero no afecta de ninguna manera la tradición que tienen los verdaderos brujos. "En realidad el municipio lo ha hecho siempre el viernes, tal vez tomando como referencia el turismo ya vez que hoy es jueves, mucha gente no puede asistir, la gente prefiere venir el viernes que ya es el fin de semana (...) no es otra cosa más que la comodidad para que el turista alcance a venir", señaló.

Marthen Berdom comentó que el primer viernes de marzo es una tradición que fusiona las creencias de diversas religiones como por ejemplo las indígenas nativas de México, católica, vudú, entre muchas otras. Señaló que aunque originalmente esta celebración se realizaba el día del equinoccio de primavera que es el 21 de marzo, desde hace cientos de años cambió para el primer viernes del mes. Por otro lado afirmó que en los últimos años han incrementado la cantidad de "charlatanes" que quieren cobrar mucho dinero por un servicio sin importar de qué se trate, lo que comentó que se encuentra contra sus propias creencias.

“Ya no es lo que era”

“Entre las sectas y los sinvergüenzas rateros que le roban su dinero a la gente, han acabado con la tradición del primer viernes de marzo, que hoy ya no es nada de lo que era”, dice resignada Hermelinda González Martínez, quien desde hace 27 años trabaja haciendo limpias y vendiendo yerbas en el mercado "Malibrán" de esta ciudad. Lo leemos en un artículo de Miguel Ángel Barragán en Al Calor Político.

Sin embargo, ella ya estaba lista la víspera para recibir el primer viernes de marzo a la poca clientela que aún cree en esto, por lo que desde entonces ya surtió su pequeño local con yerbas de todo tipo como albahaca, ruda, romero, azomiate, árnica y una gran variedad de velas de colores que se utilizan para distintos fines. Por ejemplo, para la estabilidad en el hogar, recomienda que el viernes se embarre con azúcar y canela una vela morada y se mantenga encendida toda el día. La canela es dinero, el azúcar endulza la vida y la vela es para que haya estabilidad en casa, no peleas ni conflictos.

En el primer viernes de marzo, lo que más busca la gente es que la ayuden a quitarse la mala suerte, a tener amor, a conseguir un empleo, a desaparecer las envidias y sobre todo, a tener dinero, para lo cual cada tratamiento es distinto. Para doña Hermelinda, independientemente de que se esté perdiendo la tradición de celebrar el primer viernes de marzo, se pierde también el conocimiento sobre el uso de las yerbas que en México tuvieron mucha aceptación. “La yerba es lo mejor para el cuerpo humano”, pues incluso llega a curar del cáncer en sus primeras etapas.

Sentada al frente de su negocio, doña Hermelinda describe con tristeza que hace más de veinte años desde un día antes del primer viernes de marzo, era larga la fila de personas que esperaban las atendiera, “ya ni se diga el mero día, eran muchos los que llegaban aquí buscando ayuda”. Lamentó que también se pierda el conocimiento de la yerba que se conoce como “Mercadela” que se trae de Puebla, la cual es excelente remedio para cauterizar, desinflamar el esófago y las úlceras.

Como esa... hay muchas yerbas que ya poco se conocen porque la tradición se está perdiendo con el paso del tiempo “porque la lengua es muy mala cuando la usa quien busca que te voltees para que te vayas con ellos”. Sin estudio formal alguno, pues nunca la mandaron a la escuela, Doña Hermelinda asegura que lo de ella es "don" para curar a la gente y por eso no cobra, “les cobro lo que se llevan, lo que utilizamos en una sesión y si al final tienen gusto de darme algo, es distinto”. Oiga, y ¿qué amuleto se puede usar para tener dinero?, "mira, mañana primer viernes de marzo, en ayunas, tomas tres monedas, las que quieras, las frotas en tus manos con un chorrito de brandy y las metes a tu bolsa izquierda. Con eso no te faltará dinero en el año", recomendó.

(Fuente: Infories)




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