"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)

lunes, 25 de abril de 2016

El padre Horacio Bojorge previene sobre Anselm Grün, que convierte el mensaje evangélico en autoayuda psicológica


Anselm Grün.
[2012-05-25]
Desde hace tiempo se alzan voces de sacerdotes y laicos advirtiendo el reduccionismo psicologista del monje alemán Anselm Grün, al reinterpretar los evangelios desde un punto de vista psicologista, quitándole su raíz sobrenatural, que fue el tono con que se escribieron. Fray Nelson Medina escribió recientemente un artículo llamado “Que ya no nos confunda más Anselm Grün“, sobre el tema.
Y ahora es el teólogo jesuita Horacio Bojorge que se explaya, sobre lo que llama herejías del monje benedictino, que son aceptadas por algunos católicos sin considerar su nociva influencia.
El P. Bojorge señala que en sus libros, Grün “reduce el mensaje revelado de las Sagradas Escrituras; primero, porque lo interpreta en forma acomodada y segundo porque, mediante este sentido no bíblico, lo homologa con afirmaciones de orden psicológico, haciendo así del Evangelio un libro de autoayuda“.
“El confiado lector se encuentra con el relato evangélico y su sentido literario tradicional que le es familiar, pero también se le sirve, en el mismo plato, la acomodación psicológica, como si fuera igualmente válida”.
El P. Bojorge advirtió que en esa “acomodación psicológica, una resurrección puede convertirse simplemente en una curación y ser tratada como tal. Y una posesión demoníaca puede convertirse en un estado de exasperación emocional y psicológica”. “No se niega la resurrección, pero se presenta como alternativa válida una interpretación que la explica como curación. No se niega la acción demoníaca por posesión, obsesión o tentación, pero se habla de ‘las propias sombras’”.
Por ello, el sacerdote jesuita consideró urgente “avisar que el hoy tan difundido magisterio espiritual del benedictino alemán Anselm Grün navega en la corriente modernista. Y cunde produciendo desviaciones muy dañinas, por lo parecidas al recto camino de la fe y la espiritualidad católica”.
El P. Bojorge indicó que los escritos de Anselm Grün pertenecen “a la familia de los que podemos llamar los errores psicologistas. Tienen de común con la teología de la liberación, que no tienen como meta presentar el sentido auténtico de la Escritura tal como ha sido siempre interpretada por la Iglesia y según la fe católica, sino que usan de los textos bíblicos con una intención ajena a su sentido literal y auténtico”.
El sacerdote jesuita indicó que así como para la teología marxista de la liberación, la meta es la libertad política, para el pensamiento difundido por Anselm Grün, el objetivo es “la libertad psicológica del individuo”.
El P. Bojorge remarcó que el pensamiento de Grün está fundamentado sobre las ideas del psicoanalista Carl Jung y del P. Eugen Drewermann, quien fuera apartado por su obispo del sacerdocio, precisamente por sus enseñanzas psicologistas.
El jesuita criticó que Anselm Grün atribuya, arbitrariamente, a los textos de la Biblia “un sentido de orden psicológico, del ‘imaginario’ que sin embargo él presenta como si fuera mejor sentido que el sentido literal, al que califica, lisa y llanamente, desdiciendo desaprensivamente la tradición y el magisterio, de ‘inútil’”.
De acuerdo al P. Horacio Bojorge, en la prédica de Grün, “el Jesús de la historia que presentan los Evangelios es relegado al orden de la fantasía mítica y se lo ‘rescata’ de la insignificancia a la significación mediante ‘recuperaciones’ ideológicas, políticas o psicologistas”.
“La libertad de que habla Anselm Grün no es la misma de la que habló Jesús y se lee en Marcos. Según lo presenta Anselm Grün, Jesús ya no es el camino hacia la libertad porque sea el camino que nos conduzca al Padre, y porque nos convierta en hijos y nos de la libertad de los hijos”.
Según explicó el sacerdote jesuita, para Anselm Grün, la libertad es “la integración de los contrarios, la integración de la sombra junguiana, que es inaceptable para la espiritualidad cristiana, porque implica aceptar el pecado y hasta lo demoníaco, para integrarlos en la unificación del yo”.
¿EL SEMBRADOR O LAS SEMILLAS?
Anselm Grün interpreta la parábola del sembrador y muchos otros pasajes evangélicos en una clave psicologista, que no es un sentido propiamente bíblico sino un sentido acomodado o traslaticio. El Sentido bíblico es el que intentó el escritor sagrado. El sentido acomodado o traslaticio, es un sentido ajeno al sentido bíblico, que le atribuye arbitrariamente un lector.
El benedictino alemán Anselm Grün ha dedicado un libro a la explicación del Evangelio de Marcos. En ese libro yuxtapone, como si fueran igualmente buenas, interpretaciones bíblicas verdaderas con otras interpretaciones psicologistas, que son ajenas al sentido literal del evangelio y son solamente traslaticias o acomodadas a sentidos psicológicos, no bíblicos.
Para él Jesús es “camino hacia la libertad”. Pero no se trata de la libertad evangélica de los hijos de Dios, sino de la libertad de los psicólogos para la autorrealización y la autonomía del yo.
Al explicar nuestra parábola, Grün cree encontrar en ella sus propias teorías sobre cuatro tipos de hombre. Y si bien Anselm Grün habla de Jesús, de la Palabra de Dios, de la apertura a la palabra del Evangelio y de los frutos que dará en su vida el recibirla, una lectura atenta demuestra que su interpretación no es propiamente bíblica, sino que va en un sentido predominantemente acomodado o translaticio, que no puede llamarse propiamente sentido bíblico, y que pone al lector en una pista por lo menos distractiva, de naturaleza psicológica más que religiosa. Anselm Grün – me comentó certeramente un obispo amigo – lee el Evangelio como un libro de autoayuda.
Para Anselm Grün, Jesús habla, en la parábola, de “cuatro tipos de hombre que escuchan la Palabra de Dios”. “Jesús quiere advertirnos para que no tomemos la Palabra de Dios superficialmente”. Pero él lo hace al pasar de largo sobre el sentido literal que es el que el autor sagrado dijo y quiso decir. Los daños que Anselm Grün considera que se siguen de no recibir la semilla en buena tierra son de orden psicológico y no religioso. Da la impresión de que la interpretación de Anselm Grün no servirá al lector para entrar en el misterio del Reino, sino que lo dejará oyendo sin entender, viendo sin ver, y en último término sin convertirse para obtener el perdón al entrar en la comunión de fe y amor con Cristo y con el Padre.
LA RESURRECCIÓN DE LA HIJA DE JAIRO SEGÚN SAN MARCOS (5, 21-43)
Para advertir mejor los malabarismos retóricos de Anselm Grün, partamos primero del sentido literal en san Marcos. El evangelista Marcos, antes de llegar a este relato de resurrección de un muerto, ha venido mostrando el poder de Jesucristo primero sobre el viento y el mar, luego sobre los demonios, y ahora sobre la vida en su origen (el seno de la hemorroísa) y en su final (el lecho de muerte de la hija de Jairo).
Marcos quiere decirnos que en Jesús se encuentran todos los poderes que la Sagrada Escritura reconoce como exclusivos de Dios: Jesús es Señor de los elementos de la naturaleza, Señor que tiene poder sobre los demonios y Señor de la vida y de la muerte. La intención de Marcos es pues decirnos quién es Jesús y reconocerle poderes divinos. Veamos ahora lo que interpreta Anselm Grün de espaldas a este sentido literal y en realidad sustituyéndolo.
En la “curación” de la hija de la hija de Jairo según Anselm Grün, proyecta en el texto evangélico una interpretación psicológica, de consejería familiar, totalmente ajena a la intención de Marcos y por lo tanto al sentido literal del pasaje.
En primer lugar hay que notar que Grün evita hablar de resurrección de la niña (Ver páginas. 60-61).
Él habla de “curación”. Y nos explica, con pericia de psicólogo, que su enfermedad habría sido causada por un mal vínculo con su padre.
El texto evangélico trataría, según Grün, de: “cómo se desarrolla una chica que pasa inadvertida para su padre… con tantas responsabilidades como él tiene, él ignora a su hija, y ella se pone enferma, incluso muere. Ella no puede vivir. El padre ve que no puede ayudar a su hija, a pesar de toda su piedad y de su alta posición. Y entonces se produce el primer paso de la terapia [¡terapia de una muerta?] él va a otro [¿a cualquier otro? parecería que en este caso se da la casualidad de que es Jesús], se arrodilla ante Jesús y le pide ayuda. Él reconoce su impotencia. Se trata de un paso muy importante para la curación [¡por qué evita Grün decir: “resurrección”?] de su hija. Si el padre suelta su poder, con el que cree dominar todo, entonces podrá liberar también a su hija del asidero estrangulador de su mano”.
Nótese que en esta interpretación acomodaticia, no se nos dice palabra ni de la fe del padre ni de su oración, ni de que acuda a Jesús y no a un psicólogo.
Anselm Grün tiene una visión del padre que es más bien tributaria de la depreciación cultural y de la demolición de la autoridad paterna, y al final, de toda autoridad. Jesús es un camino hacia la libertad de toda autoridad, sobre todo de la autoridad del Padre.
La autoridad del Padre tiene un efecto estrangulador [la elección terrorista de la palabra]sobre la niña.
¿Y la del Padre celestial sobre nosotros? ¿Acaso viene Jesús, como afirmaba Freud, a liberarnos de Dios Padre, en vez de hacernos libres precisamente al hacernos hijos?
Un poco más adelante, Anselm Grün sigue su explicación, olvidado de la resurrección, del poder de Jesús y de la intención de Marcos: “Jesús siente que la relación del padre con su hija está determinada por el miedo. Los padres quieren tenerlo todo controlado. Les resulta difícil soltar a su hija y confiarla al poder curativo de Dios” […] “El miedo del padre le lleva a controlar a su hija o bien a fijarlo todo para que ella corresponda a sus ilusiones. El padre cuida a la hijo no porque confía en ella, sino porque é mismo quiere moldearla en lugar de rendirse al modelo que Dios le ha introducido” (pág 61).
Anselm Grün nos informa acerca de Jairo como si lo hubiera conocido ¿Por qué se calló Marcos todos estos detalles que nos hubieran explicado todo mucho mejor, sin necesidad de resurrección, de milagro y hasta sin Jesús?
Pero además Anselm Grün desvía la atención del lector del evangelio de la verdadera intención del autor inspirado y del texto, – que es decirnos quién es Jesús -, hacia recetas de consejería familiar, que no son malas en sí, pero que aquí están fuera de lugar y tergiversan el sentido del texto bíblico.
Fuentes: ACI Prensa, Toma y Lee, Signos de estos Tiempos
(http://forosdelavirgen.org/43748/el-padre-horacio-bojorge-previene-sobre-anselm-grun-que-convierte-el-mensaje-evangelico-en-autoayuda-psicologica-2012-05-25/)

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