"La humanidad no encontrará la paz hasta que no vuelva con confianza a mi Misericordia" (Jesús a Sor Faustina)

miércoles, 22 de junio de 2022

Biodecodificación, BioNeuroEmoción: el engaño anti-científico con deriva sectaria que atribuye a las emociones el origen de las enfermedades

 

El timo del origen emocional de las enfermedades

Existe una creencia, equivocada por supuesto, y bastante arraigada sobre el hecho de que las enfermedades (todas) tienen el origen en nuestras emociones. Enfermamos porque no sabemos identificar, gestionar, resolver o controlar nuestras emociones. Esto ha hecho que proliferen corrientes pseudocientíficas que apoyan estas creencias atribuyendo el origen de las enfermedades a conflictos emocionales. Según estas corrientes las tres con mayor auge actualmente son la Nueva Medicina Germánica, la biodescodificación y la bioneuroemoción.

Antes de entrar en materia debemos decir que hemos llevado a cabo una búsqueda en las bases de datos científicas más importantes en Psicología (psycInfo) y Medicina (Medline) y como cabría esperar no hemos obtenido ningún resultado sobre ninguna de estas pseudociencias.

Esto nos da una idea, desde el inicio, de la ausencia total de evidencia científica de estas corrientes, que no disponen de ninguna publicación seria de carácter científico sobre sus supuestos efectos curativos. Éstos suelen ser proclamados únicamente a través de información procedente de los propios representantes y seguidores de estos movimientos, en libros y cursos de formación. 

NUEVA MEDICINA GERMÁNICA (NMG)

Fundada en los años 80 por Ryke Geerd Hamer, un médico alemán que debido a sus ideas infundadas fue inhabilitado (Molina, 2016). La NMG defiende que las enfermedades (concretamente se centra en el cáncer) se originan exclusivamente debido a conflictos internos o experiencias traumáticas a los que la persona evita enfrentarse. Es decir, el origen de cáncer estaría en una somatización de un shock emocional no verbalizado.

Hamer proponía que la cura de esta enfermedad era sencilla: exteriorizar el conflicto emocional no resuelto y dejar que el cuerpo siguiera el curso natural de la curación, sin interferencias (es decir, sin intervenciones médicas). De hecho, esta pseudociencia asegura que la medicina científica es muy dañina y destructiva y propone la resolución de conflictos internos como la única vía para la recuperación de la enfermedad. Por ejemplo, el dolor producido por el cáncer se considera como curativo, por lo cual se rechaza la analgesia (Asociación para proteger al enfermo de Terapias Pseudocientíficas, APETP, s.f.). Eso sí, el se opera con medicina convencional 

El origen de esta corriente (Molina, 2016Molina, 2018a) se relaciona con un hecho acontecido en 1978 que parece ser el que llevó a Hamer a relacionar el cáncer con un shock emocional. En ese año su hijo murió de forma traumática. Posteriormente, Hamer sufrió un cáncer de testículo, lo cual le llevó a relacionar los conceptos «testículo-hijo» y de ahí la aparición del cáncer como la somatización o expresión corporal de un conflicto no verbalizado. Las ideas de Hamer se vieron fortalecidas cuando su propia mujer enfermó de cáncer de mama. Ella, siguiendo los preceptos propuestos por Hamer, acabó muriendo (fue probablemente la primera víctima de esta pseudoterapia).

A la NMG se le han atribuido numerosas víctimas (algunas mortales), entre ellas la de su esposa (Molina, 2016; Molina, 2018a).

Hamer tuvo numerosos problemas con la justicia en diferentes países europeos (Molina, 2018a). Fue hallado culpable y condenado en varias ocasiones. Precisamente llegó a Málaga huyendo de la justicia de otros países de Europa por la muerte de varios pacientes. En España se creó un grupo de seguidores que aún propagan sus fundamentos, así como en Latinoamérica, entre ellos se encuentran muchos profesionales sanitarios (Molina, 2018a). Podemos hablar de la inhabilitación reciente de un médico en España por la práctica de esta terapia sin evidencia científica (Diario Médico, 2018).

Finalmente Hamer se refugió en Noruega, donde falleció en julio de 2017.

Hay diferentes derivas de este movimiento, como la Biodescodificación o la Bioneuroemoción

BIODESCODIFICACIÓN O DESCODIFICACIÓN BIOLÓGICA O BIOLOGÍA TOTAL

Corriente que deriva de la Nueva Medicina Germánica que propone sin evidencia científica alguna, que las enfermedades tienen un origen emocional. 

Ha sido propuesta por dos discípulos de Hamer en Francia, el médico Claude Sabbah y el enfermero Christian Flèche (Molina, 2018b).

Sabbah atribuye las enfermedades a experiencias sufridas por la persona al nacer, experiencias sufridas por sus padres durante el embarazo o incluso en tiempos anteriores a éste (lo que ha denominado «psicogenealogía» o «biogenealogía«). Partiendo de las ideas de Hamer e integrándolas con las suyas propias, Sabbah ha propuesto la práctica pseudocientífica de la Biodescodificación, con un marco teórico producto de su invención, sin ningún respaldo científico, la “Biología Total de los Seres Vivientes» (Molina, 2016). De esta forma, los conflictos emocionales que ha experimentado el individuos (o ha heredado de sus ascendientes) estarían codificados en las células y esto sería la causa de TODAS las enfermedades, además, de forma unívoca, sin que intervengan otros factores.

Sabbah también ha sido inhabilitado como médico y ha presentado problemas con la justicia por la muerte de pacientes que siguieron su metodología (Molina, 2016).

El enfermero Christian Flèche es el otro gran representante de esta corriente, y creador del “sistema DBO” (Descodificación Biológica Original) (Molina, 2016). Su fundamento es que toda enfermedad nuevamente tiene una causa emocional (Molina, 2016), emoción asociada a una sensación corporal procedente de un trauma antiguo al que denominan bioshock. La mayoría de traumas se producirían en el embarazo o la infancia y quedarían grabados en el inconsciente. De esta forma, el objetivo de la terapia para sanar al paciente sería liberar la energía provocada por el bioshock, que permanece atrapada en su interior (Molina, 2016RedUNE, 2014-2016).

Incluso se han confeccionados diferentes listados (aquí uno de ellosque relacionan cada conflicto emocional con determinada enfermedad, en los que se realizan asociaciones tan arbitrarias como que el cáncer de mama se debe a conflicto emocional no resuelto con la madre. Es increíble como llegan a afirmar semejantes barbaridades sin rigor ni fundamento ninguno. 

BIONEUROEMOCIÓN® (BNE®)

La BioNeuroEmoción®, es una evolución de la Biodescodificación. En España, Enric Corbera, cuestionado psicólogo catalán, registró comercialmente la marca y difunde su pseudociencia a través del Enric Corbera Institute (Nájera, 2017). Realmente la BNE® solo es el nombre que Corbera ha dado a la biodescodificación para convertirla en marca registrada, lo que le ha traído una demanda por parte de Christian Flèche por plagio (Molina, 2016).

Como en los casos anteriores, para la BNE® cualquier enfermedad tiene un origen emocional. Por ello se requiere un «diccionario» para hacer la asociación síntoma-emoción. Con este fin, Enric Corbera publicó en 2010 Biodescodificacion: El Codigo Secreto Del Sintoma (Molina, 2016RedUNE, 2014-2016). Para eso y para ganarse un dinerito, por supuesto. 

En la página del Enric Corbera Institutela BNE® Se presenta como «una nueva manera de entender nuestros problemas desde la relación inseparable entre cuerpo, mente y emociones… un método humanista basado en disciplinas científicas, filosóficas y humanistas que estudia las emociones y su relación con las creencias, la percepción, el cuerpo y las relaciones interpersonales…«. Entre sus objetivos está «promover una visión holística de la vida, conectando la mente con el cuerpo y el entorno«.

Es interesante la siguiente afirmación que se hace en la página del Enric Corbera Institute : «Es importante saber que la Bioneuroemoción® no puede equipararse a una terapia o tratamiento. Es una forma de percibir el mundo complementaria a otras disciplinas y perspectivas«. Según Molina (2016) y RedUNE (2014-2016), el hecho de que aseguren que no es una terapia obedece más a un imperativo legal que a su convicción, ya que sus representantes frecuentemente la presentan como tal.

La BNE® constituye una mezcla de diversas pseudoterapias, como la Nueva Medicina Germánica, la Biodescodificación, el libro Un curso de milagros, la Programación Neurolingüísticalas Constelaciones Familiares y la Hipnosis Ericksoniana (Molina, 2016).

Para crear su fundamento teórico la BNE® se sirve de una visión distorsionada de conocimientos científicos válidos en un intento de conseguir una «apariencia científica» (Molina, 2016). Como buena corriente pseudocientífica, usan conceptos procedentes de la ciencia, lo hacen de una forma errónea, tergiversada según sus intereses y falaz. Las ciencias en que la BNE® intenta basarse son principalmente la física cuántica y la epigenética. Cualquier experto en ambas podría desmontar en pocos minutos el uso que hace la BNE® de sus conceptos más relevantes. Esto solo indica que a los representantes de la BNE® pretenden dotar a su «engendro« de la validez científica que no tiene a través del uso y usurpación de componentes de otras ciencias sí validadas.

Enric Corbera ha sido cuestionado por el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña: «El hecho que algunos valedores del modelo llamado bioneuroemoción sean colegiados adscritos al Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya no supone que cuenten con el respaldo ni con el aval de la institución. La bioneuroemoción no responde a ningún canon modélico aceptado por la ciencia y únicamente forma parte de un registro de propiedad particular de tipo comercial» (ver declaración entera aquí). Es una declaración clara para desmarcarse de este acercamiento pero se echa en falta una acción concreta y directa para su regulación. 

La BNE® ha sido fruto de intensa investigación por parte de personas y asociaciones en defensa del paciente y en contra de las pseudociencias. Por ejemplo, RedUNE, asociación para la prevención de la manipulación sectaria, ha recopilado información entre 2014 y 2016 que se ha presentado a través de un Dossier de Bioneuroemoción. A dicho dossier se han adherido asociaciones como la Asociación para Proteger al Enfermo de Terapias Pseudocientíficas (APETP) o la Fundación contra el Cáncer. En este documento de más de trescientas páginas se denuncian las prácticas de la BNE®; además se recopilan extractos de charlas impartidas por Corbera, y se da visibilidad a casos de pacientes que han fallecido tras abrazar los preceptos de la BNE® y rechazar el tratamiento médico (el caso de Maribel Candelas, enferma que terminó falleciendo de cáncer de hígado tras abandonar la quimioterapia a favor de la BNE®, es uno de los más conocidos).

Como en los movimientos anteriores, la lista de personas que rechazan o retrasan un tratamiento convencional por estas creencias es alto y va creciendo (Molina, 2018c). Entre estas personas se encuentran muchos casos de enfermedades que podrían curarse o detenerse, y que terminan evolucionando hasta convertirse en incurables y mortales por la demora o rechazo del tratamiento.

OTRAS APROXIMACIONES SIMILARES SIN EVIDENCIA CIENTÍFICA 

Hemos visto las principales pseudociencias que proclaman el origen emocional de la enfermedad. Sin embargo, hay otras corrientes pseudoterapéuticas que también señalan como causantes de las enfermedades al individuo (y a su entorno) y entienden la curación a través de la toma de conciencia de los conflictos emocionales. Por ejemplo, la sintergética, la sanergia, la neuroemoción, la bioReprogramación, la biodeprogramación, la neuroprogramación, la neurocoherencia, la psiconeurobiología, la emocodificación, la bioconsciencia, y otros (Molina, 2018c). Veremos someramente de lo que tratan.

Como es imposible encontrar información confiable sobre estas corrientes, en cada una de las definiciones ponemos la fuente de la que hemos extraído la información, que suele corresponder a las páginas personales y con orientación comercial de sus representantes, de ninguna credibilidad y nulo contenido científico aceptable. La cantidad de despropósitos que se puede leer en estas páginas es inmensa.

Todas tienen en común el intentar maquillar prácticas sin evidencia científica alguna comentando que se fundamentan en disciplinas científicas con las que realmente nada tienen que ver. En este sentido, alertamos sobre la utilización de los prefijos «bio» o «neuro«, tan usados actualmente por estos movimientos y otros para intentar teñirse de aspecto científico. Una manera de reconocer estas corrientes también es fijarse en la finalidad comercial de sus páginas web, en las que se ofrecen cursos de formación, libros, atención personal, etc. Además, conviene fijarse también en si esos movimientos son catalogados como marcas registradas, un dato que también nos habla de su interés económico.

– Bioemoción: «Nueva aproximación a la salud que se apoya en la experiencia de numerosos investigadores y practicantes como por ejemplo: Claude Sabath, Marc Fréchet, Groddeck y el Dr. Hamer, médico alemán, y otros autores han demostrado que las enfermedades no existen como tales sino que se trata de programas biológicos cargados de sentido. La enfermedad tiene pues un sentido; es un programa biológico de supervivencia para suprimir el estrés fruto de los conflictos que afectan a todo ser vivo. La Bioemoción es aprender a encontrar el conflicto (biochoque) y tratarlo; es aprender a descodificar numerosas enfermedades físicas«. (Fuente: https://memoriaemocional.com/bioemocion/).

– Sintergética: «Responde a una necesidad de salud integrativa y holística que ha llegado a expandirse por el mundo con una propuesta integradora que sintetiza lo mejor de las medicinas integrativas y convencionales. Tiene tanto de ciencia como de consciencia, tanto de espíritu como de materia. Considera al ser humano y a la enfermedad más allá de los aspectos físicos, asumiendo que tanto las emociones, como la información y la consciencia tiene un rol fundamental a la hora de entender la salud y como estados de equilibrios que armonizan el funcionamiento del cuerpo físico y espiritual«. (Fuente: https://www.sintergetica.org).

– Sanergia: «Es una forma de curación bioenergética, te conecta con el Diseño Original, con la frecuencia vibratoria curativa, y te reprograma, te limpia los meridianos y libera tu fuerza vital canalizando tu energía. Con Sanergia desactivas las enfermedades antes de que aparezcan, transmitiendo a las células mensajes de salud, de vida. La sociedad moderna mata las células con sus mensajes negativos. Cada vez que tomamos una pastilla le decimos al cuerpo que está enfermo y eso reafirma la enfermedad”. (Fuente: https://es.zenit.org/articles/sanergia-falsa-medicina-de-la-nueva-era-para-la-razon-y-la-fe/).

– Neuroemoción: «Es un método de investigación que tiene como objetivo encontrar las claves emocionales que subyacen detrás de síntomas físicos y enfermedades, así como de conductas y comportamientos disonantes (angustias, miedos, fobias, adicciones…). La neurodescodificación permite a cada individuo tomar conciencia del sentido que tiene su historia personal y familiar e igualmente identificar cuáles son las respuestas emocionales que afloran desde su inconsciente y le perjudican, para poder liberarse de ellas y llegar así a una madurez y coherencia emocional«. (Fuente: https://nuevavisionterapeutica.com/?page_id=175)

– BioReprogramación: «Es una psicoterapia que reúne diversas técnicas y herramientas terapéuticas, cuyo objetivo es ayudar a encontrar el origen de las enfermedades y conflictos que nos impiden o dificultan conseguir nuestros objetivos personales y profesionales. Además, muestra cómo todas las enfermedades tienen un sentido biológico y nos develan un conflicto emocional. En ocasiones, son incluso respuestas aprendidas en el pasado ante una situación difícil que quedó grabada en nuestra mente inconsciente como una solución de supervivencia; y que aunque aquí y ahora ya no nos sirva, la respuesta antigua sigue automatizada». (Fuente: https://bioreprogramacion.com/biorepro/)

– Biodesprogramación: «Es un modelo de aplicación para la mejora y bienestar del ser humano. Nosotros no empezamos desde cero, empezamos cuando nacemos con unas herencias cromosómicas y muchas experiencias de vida que nos programan y en muchos casos nos condicionan cuando se viven de manera conflictiva. Estos programas nos hacen vulnerables ante la vida, por lo cual en Biodesprogramación nos dedicamos a desprogramar para liberarnos de las limitaciones». (Fuente: https://www.biodesprogramacionbiologica.com/que-es-la-biodesprogramacion).

– Neuroprogramación: «Cuando nuestro comportamiento genera frustración, debemos modificarlo para dar oportunidad a que genere resultados distintos. El conflicto aparece cuando no somos capaces de cambiar el comportamiento, y nos vemos inmersos en un círculo dañino y debilitante. Para poder cambiar el comportamiento es necesario comprender qué lo origina, y es en este punto en el que interviene la Neuroprogramación». (Fuente: http://patriciamiroti.com/neuroprogramacion)

– NeuroCoherencia: «No es una terapia sino una filosofía de vida a través de un proceso de desarrollo interno con total apertura, aceptación y llevándolo a cabo con observación, constancia y objetividad. NeuroCoherencia se basa en 3 pilares: Reconocer con apertura, el proceso de transformación, a través de la toma de consciencia de tus programas instalados a nivel inconsciente, programas familiares (Transgeneracional), de nacimiento (Proyecto Sentido) y propios (Cronológico) para Integrar desde la profunda comprensión y aceptación e incorporarlos como potenciales para optimizar la relación con nosotros mismos y los demás, a través de la Acción como paso fundamental en la realización de nuestro proyecto vital«. (Fuente: https://www.lacajadepandora.eu/2014/03/las-bases-de-neurocoherencia-oscar-garzon-y-victor-m-rodriguez-parte-2-de-2/).

– Psiconeurobiología: «Estudia la relación entre la mente, los pensamientos, las emociones y las reacciones corporales, utilizando las últimas investigaciones científicas, con el fin de aplicar los conocimientos en campos tan variados como la comunicación, las relaciones personales o la salud. Las aplicaciones de estos estudios son especialmente útiles en el campo de la salud, pues al entender mejor cómo estamos formados y cómo funcionan nuestra mente y nuestro cuerpo, podemos ejercer acciones sencillas y efectivas enfocadas a mantener un estado de salud óptimo. Comprendiendo cuál es el origen y la finalidad de las emociones aprendemos a gestionar nuestra energía psicoemocional disminuyendo el sufrimiento que, en ocasiones, deriva de estados emocionales demasiado intensos«. (Fuente: Psiconeurobiología )

– Emocodificación: «Se trata de un sistema no invasivo, respetuoso con la persona y que busca por encima de todo el bienestar del paciente a todos los niveles y no simplemente curar los síntomas que presente. Es válido para afrontar todo tipo de patologías. Trabajamos en principio el ADN energético porque es el que dispone, escoge, manda y ordena la forma en la que se ha de organizar el ADN biológico en el momento de la concepción. Trasformando esos patrones, que a su vez son patrones de conducta y personalidad, que estando alterados provocan enfermedades. Nos apoyamos en Hammer, Hellinger, Yung o Dan Winter entre otros, para encontrar el conflicto biológico causado por un impacto emocional o por una carga de nuestros antepasados, que incide directamente en nuestros genes para organizar el ADN biológico de una forma particular e individual». (Fuente: https://www.lacajadepandora.eu/2015/09/emocodificacion-sanacion-genetica-por-maria-jesus-araujo-y-manuel-francisco-boj/).

– Bioconsciencia®: «Tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas. Siendo complementario con otros sistemas relacionados con la salud ya sean convencionales o naturales. El método de Bioconsciencia® se desarrolla en base a las siguientes cuatro áreas: voz humana (65 %), visualización consciente (15 %), vida consciente y transgeneracional (10 %) y alimentación y ejercicio consciente (10 %). El objetivo principal del método de Bioconsciencia® es mejorar la calidad de vida del ser humano a través del cuidado de la salud mental, física, emocional y espiritual». (Fuente: http://www.bioconsciencia.es/que-es-bioconsciencia/)

EL PROBLEMA DE LA CAUSALIDAD DE LA ENFERMEDAD

Según el modelo propuesto por Rothman en 1976 (puede consultarse aquí) se puede hablar de causa suficiente (si el factor o causa está presente, el efecto o enfermedad siempre ocurre) y causa necesaria (si el factor o causa está ausente, el efecto o enfermedad no puede ocurrir). Considerando esto, las tres propuestas pseudocientíficas que hemos analizado más detalladamente consideran como causa suficiente y necesaria de cualquier enfermedad la existencia de un conflicto emocional no resuelto. Esto equivale a decir que no haría falta nada más para que se produjera la enfermedad. Esta asunción es desde el punto de vista científico una aberración. No se ha demostrado que ninguna enfermedad esté producida necesaria y directamente por conflictos emocionales no expresados o experiencias traumáticas no resueltas.

Por poner un ejemplo, el tabaco –un agente cancerígeno demostrado– no estaría implicado en la aparición de cáncer de pulmón según la biodescodificación. Este se produciría únicamente por el conflicto de miedo a morir (“atrapar el pedazo de aire, puesto que sin él muero de inmediato, es algo urgente»; Vilanova i Pujó, 2016), el conflicto de amenaza en el territorio (puede ser una pérdida real como la de la casa, el trabajo, la pareja, etc., o una pérdida simbólica como el miedo a perder la casa, el trabajo, etc. ya que el inconsciente no diferencia entre lo real y lo simbólico, sólo entiende de la información que le llega a través de las emociones que la persona siente; Luque, 2018) y el concepto de tristeza en relación al pulmón según la medicina tradicional china (para ésta hay cinco órganos principales y cada uno tiene una emoción asociada a su funcionamiento, en el caso del pulmón esta emoción es la tristeza; González, 2011). Por tanto, para la sanación, en un cáncer de pulmón se debería trabajar con ambos conflictos y también con la tristeza.

En este caso, como vemos, esta concepción de las enfermedades como causadas completamente por aspectos emocionales deja fuera de la formación del cáncer de pulmón al tabaco, reconocido indudablemente como factor de riesgo para este tipo de enfermedad. De hecho, Corbera se atreve a decir afirmaciones tan graves como la siguiente: «Si me permiten, fume si quiere pero cuando fume siéntase que está respirando a dios y ya verá. Porque la comida más maravillosa se puede convertir en un veneno y el veneno se puede convertir en la comida más maravillosa solamente por el estado emocional con el que te lo comas. Tenemos el poder de transformar la materia porque la materia no existe, es energía” (Méndez, 2017). Sería interesante pedir que lo demuestre, no sé, por ejemplo tomando cianuro en dosis letales pero de manera feliz y con un estado emocional muy positivo, a ver qué tal. 

Estas interpretaciones idiosincrásicas -por no decir directamente inventadas- ignoran la literatura científica médica y psicológica existente.

Proclamar la existencia de una relación causal directa emoción-enfermedad se aleja de la visión de la Psicología de la salud. Ésta no niega que en la mayoría de enfermedades los aspectos psicológicos sean importantes (como factores de riesgo o de protección), pero esto no implica que se acepte la vía directa e inequívoca entre una emoción y una enfermedad o síntoma. Tampoco se puede afirmar ni concebir actualmente, lo que proponen estos grupos: la curación de enfermedades físicas simplemente a través de la resolución de un problema o conflicto psicológico.

En definitiva, no es lo mismo decir que una emoción influye en nuestra salud que decir que una emoción causa una enfermedad de forma directa. Este artículo de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria podemos encontrar una breve información de cómo influyen las emociones en nuestra salud.

¿QUÉ NOS DICEN LOS ESTUDIOS? 

En el caso por ejemplo del cáncer, los conocimientos científicos disponibles contradicen el origen traumático emocional que proponen estas pseudociencias. Se sabe que son múltiples los factores de riesgo que influyen en la enfermedad (genética, sustancias químicas diversas como el tabaco, estilos de vida, uso de drogas, envejecimiento y muchos otros). Como hemos venido diciendo, no existe ningún estudio científico que relacione el origen del cáncer con conflictos internos o experiencias traumáticas no resueltas (APETP, s.f.).

La posible relación de los factores psicológicos en el desarrollo del cáncer ha intrigado no solo a pacientes sino también a investigadores. Se han llevado a cabo varias revisiones de estudios científicos que no han podido demostrar esta relación. En 2004 el investigador Bert Garssen publicó en la revista Clinical Psychology Review el artículo «Psychological factors and cancer development: Evidence after 30 years of research» (Factores psicológicos y desarrollo del cáncer: Evidencia tras 30 años de investigación). Después de revisar 70 estudios científicos, el autor concluyó que «no hay suficiente evidencia de que ningún factor psicológico contribuya de forma irrefutable al desarrollo del cáncer«. Como vemos, ni siquiera se puede hablar de «contribución«, mucho menos de causar directamente la enfermedad (que sería lo que promueven las disciplinas que estamos viendo). Existen numerosos estudios que no han podido probar que exista una relación directa entre las emociones, el estado de ánimo, el estrés y el cáncer.

En otro estudio de revisión meta-analítica más reciente, de Ahn y colaboradores, publicado por la revista Psycho-Oncology en 2016 Risk of cancer among patients with depressive disorder: a metaanalysis and implications (Riesgo de cáncer en pacientes con trastorno depresivo: metaanálisis e implicaciones) se concluyó, tras la revisión de 9 estudios científicos, que no se puede demostrar que las personas con trastorno depresivo tengan mayor riesgo de desarrollar cáncer.

CULPABILIZACIÓN DEL PACIENTE

Uno de los problemas de estas corrientes es que todos tenemos emociones y muy probablemente hayamos pasado por algún conflicto emocional de mayor o menor magnitud, así que todos podemos llegar a reconocernos como supuestos causantes de nuestras enfermedades. Y se nos plantea la duda: Si mi cáncer está producida por determinado conflicto psicológico ¿entonces yo me he creado mi enfermedad? Y si modifico esto y resuelvo dicho conflicto, ¿entonces yo mismo/a puedo curarme?. En relación con esto escribía de manera directa y honesta una paciente (y amiga) hace un tiempo. 

La culpabilización del paciente como causa de su enfermedad es una de las consecuencias de estas corrientes. Además, uno de los motivos que llevan a las personas a usarlas es que se presenta la solución a los problemas como «fácilmente alcanzable» si uno se esfuerza. Si estas terapias no funcionan (nunca funcionan, aunque pueda parecerlo a veces por el efecto placebo, regresión a la media, homeostásis o sesgos de confirmación), está claro que es por culpa del paciente, con lo cual de nuevo la culpabilización en la curación.

Esto puede resultar devastador desde el punto de vista psicológico en personas desahuciadas y vulnerables, muchas veces diagnosticadas de enfermedades graves y que acuden a estas pseudoterapias en búsqueda de soluciones milagrosas. Estas personas pueden llegar a confiar en la posibilidad de evitar efectos secundarios de tratamientos convencionales y curarse (algo que no sucede).

Enric Corbera, por ejemplo, se ha atrevido a decir en algunos de sus vídeos subidos a YouTube frases tan culpabilizadoras como «Siempre se mueren los buenos, y yo digo: ‘No, los gilipollas» (Cedeira, 2017Garrido, Núñez y Hernández, s.f.Méndez, 2017). Muchos de estos vídeos no se pueden consultar actualmente en YouTube porque Corbera ha reclamado derechos de autor. También han sido retirados y relegados al ostracismo vídeos donde se hablaba de casos tratados con BNE que habían llegado a una supuesta «sanación«; su retirada ha ocurrido después de que estas personas fallecieran a causa de su enfermedad.

Otro ejemplo de esto es la despreciable culpabilización que realiza Corbera de padres de hijos con enfermedades graves: «Una de las mayores violencias que existen es la sobreprotección. Cuando tenemos mamás con hijos que tienen leucemia, ya sabemos que allí puede haber violencias silenciosas que el niño somatiza en forma de una enfermedad tan grave como es la leucemia”. (Méndez, 2017).

EL PODER DE LA CHARLATARNERÍA

No podemos dejar de plantearnos qué lleva a una persona enferma de cáncer a abandonar los tratamientos con gran aval científico que se ofrecen en los servicios sanitarios en este país para adentrarse en intervenciones pseudocientíficas que no cuentan con ningún respaldo de la ciencia.

Muchos pueden ser los factores, que pueden depender tanto del individuo (p.e. la desesperanza, haber sido desahuciados por la medicina convencional, las creencias mágicas). Pero también hay un aspecto a tener en cuenta, el poder de la charlatanería. Los individuos que profesan estas pseudoterapias están convencidos de su poder curativo y son muy persuasivos con los pacientes que se acercan a conocerlas. Las presentan como terapias alternativas a las tradicionales, con altos porcentajes de curaciones. Además, plantean sencillos mecanismos tanto en la producción de enfermedades como en su curación, que son fácilmente entendibles por personas sin conocimientos sanitarios, lo que resulta en un principio muy simple y atrayente.

LOS ÚNICOS BENEFICIOS DE ESTAS TERAPIAS: LOS ECONÓMICOS

Si existe algún tipo de beneficio atribuible a estas pseudoterapias éste es sin duda el enriquecimiento de sus representantes.

Hamer creó una empresa en Málaga que aún sigue activa y ha facturado de media al mes unos 18.000 euros en la última década. La venta de libros, tablas y una melodía a la que se atribuyen poderes curativos le ha supuesto el ingreso de 1,5 millones de euros (Garrido, Núñez y Hernández, s.f.).

El Enric Corbera Institute en 2015 facturó casi 3 millones de euros. (Nájera, 2017). En 2016 la facturación del negocio de Corbera fue de 4,39 millones de euros Garrido et al., s.f.). Este dinero procede de la venta de libros sobre BNE®, los cursos de formación (hasta casi 3.000 euros por curso o 500 por seminarios de dos días) y las consultas (90 euros) (Garrido et al., s.f.).

Es preocupante el número de seguidores del movimiento de la BNE®, lo cual a su vez aumenta las arcas de sus representantes. En la actualidad podrían cifrarse en unos 400.000 seguidores, y su número crece en unos 7.000 nuevos cada mes (Molina, 2018c).

Esta capacidad económica con la que cuenta Corbera le ha hecho posible intentar arremeter legalmente contra sus críticos. En Gómez (2018) se pueden consultar las diferentes maniobras legales que ha seguido su equipo de abogados contra aquellos que han cuestionado este movimiento.

PELIGRO DE SECTARISMO

Varios son los aspectos que han hecho saltar las alarmas sobre el peligro de sectarismo de este tipo de movimientos como la BNE® (Molina, 2016).

La BNE® utiliza técnicas psicológicas para la persuasión que buscan conseguir la cooperación de la persona y reducir su resistencia al cambio. El líder, Corbera, se presenta como un visionario «elegido» para revelar esta supuesta metodología curativa.

En sus reuniones se hace uso de estrategias como el uso de doble lenguaje para la sugestión, la presión por pares y la coerción (RedUNE, 2014-2016). Se insta a las personas a suspender su sentido crítico para poder llegar a la «sanación«, lo cual intenta evitar los cuestionamientos o ataques a sus premisas.

Por ejemplo, una práctica que se utiliza en la BNE® denominada “cuarentena” (que consiste en romper lazos familiares y de amistad para que se pueda producir la «sanación«) es una herramienta de aislamiento similar a la utilizada por los movimientos sectarios para la captación y el control del individuo.

RECOMENDACIÓN

Desgraciadamente, estas pseudociencias adquieren relevancia entre el público general ayudadas por ciertos profesionales sanitarios y algunos medios de comunicación que dan cabida a sus representantes. «La expansión de la Bioneuroemoción ha sido sobresaliente en los últimos años, llegando a infiltrarse en universidades, colegios profesionales, instituciones educativas y ayuntamientos» (RedUNE, 2014-2016). Si encuentras un psicólogo que trabaje bajo cualquiera de estos enfoques debes de saber que viola los artículos 18 y 21 del código deontológico y puedes denunciarle. 

No podemos dejar de advertir sobre el riesgo que supone abandonar o retrasar los tratamientos convencionales para probar con terapias alternativas, entre ellas las que hemos mencionado en este texto. En un artículo de Johnson et al. (2017) publicado en la revista Journal of the National Cancer Institute, se habla de que el abandono o retraso del tratamiento convencional en pacientes con cáncer que decidían utilizar terapias alternativas producía un riesgo mucho mayor de muerte en los 5 años siguientes. Estos pacientes tenían una media de 5 veces más probabilidades de morir que aquellos que se trataban con la medicina convencional (la única que ha mostrado evidencia científica contrastable).

Las pseudoterapias NO son inofensivas. Causan daños, en ocasiones irreparables. 

Referencias 

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